Diego Santilli: “Tendremos que ir acostumbrándonos a vivir con el virus”

El vicejefe de Gobierno porteño aseguró que nada volverá a la normalidad “hasta que no haya una vacuna o tratamiento contra el coronavirus”. También dio detalles de las propuestas que le acercarán al Gobienro.


Mientras el presidente Alberto Fernández debate qué medidas tomar a partir del próximo lunes 11 de mayo, cuando finalice la tercera etapa de aislamiento total a raíz del Covid-19, desde la Ciudad de Buenos Aires aseguran que a pesar de las nuevas propuestas que llevarán a la Casa Rosada para que se habiliten otras actividades económicas, “nos tendremos que ir acostumbrando a vivir con el virus, por lo menos hasta que esté disponible una vacuna o un tratamiento”.

Así lo afirmó el vicejefe de Gobierno porteño Diego Santilli en Palabra de Leuco. “Todo lo que hemos logrado durante la cuarentena no es mérito de gobernante sino que es gracias a la sociedad, que dijo nos aislamos y nos cuidamos. La gente ha hecho mucho esfuerzo y llevamos 6 semanas. La verdad que es un plomo. No es sencillo por el espacio en el que uno vive., agregó.

Sobre el futuro a corto plazo que le espera a los comerciantes porteños que esperan con ansias un guiño del Gobierno para poder volver a tener ingresos, el funcionario detalló: “Estamos trabajando en propuestas para acercarle al presidente. Tenemos más de 500 mil habitantes y necesitamos tener ciertas autorizaciones. Lo que nosotros planteamos es un equilibrio para darle una oportunidad más a aquellos que están siendo muy afectados por la crisis”.

Pedimos hacer un análisis más profundo en sectores del comercio, la gastronomía y la construcción, este último sobre todo porque genera muchos puestos de trabajo y en definitiva le da salario a la gente”, explicó Santilli en TN.

Y completó: “Estamos tomando estas decisiones con la montaña adelante. Pensamos en algo más moderado y gradual, a sabiendas de que si esto recrudece debemos volver al distanciamiento inicial. Pero me parece que ahora es la oportunidad de pensar en estas alternativas”.

El procurador bonaerense también pidió anular el fallo que habilitó las excarcelaciones

Julio Conte Grand avaló el recurso presentado por el fiscal de Casación contra la medida aplicada por el juez Víctor Violini.


El procurador bonaerense, Julio Conte Grand, le pidió a la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires que revoque el fallo del juez de Casación Víctor Violini que habilitaba las excarcelaciones masivas con la excusa del coronavirus​. En la noche de este martes, el funcionario firmó el dictamen con el que avaló la presentación del fiscal Carlos Altuve, quien había advertido por la gravedad de las decisiones del magistrado.

En primer lugar, el procurador señaló la afectación del principio del juez natural a través de la asunción de competencia originaria para tratar el caso por parte del Tribunal de Casación Penal. Además, cuestionó la utilización de la distinción entre delitos leves y graves como pauta para adoptar estas resoluciones.

Conte Grand reiteró la gravedad que implica conceder un beneficio a una persona privada de la libertad de modo automático y por el solo hecho de su incorporación a un listado por parte del Poder Ejecutivo. Y en esa línea, cuestionó la vulneración del status de víctimas a pesar de los derechos que le concede la normativa vigente.

Ayer, el máximo tribunal bonaerense aceptó el pedido de Altuve y suspendió el hábeas corpus que había presentado Violini, que había planteado la posibilidad de que los presos mayores de 65 años, mujeres embarazadas, detenidos con enfermedades preexistentes y que estén involucrados en delitos leves podrían acceder al beneficio de la prisión domiciliaria.

El aberrante fallo de Violini habilitó 599 morigeraciones en las condiciones de prisión en el último mes, según las cifras oficiales. Teniendo en cuenta los casos de aquellos internos que cumplieron su condena, o que tienen otros regímenes como la libertad condicional o asistida, el número global de detenidos que dejaron los penales bonaerenses en estas semanas asciende a unos 2.200.

La situación obligó al propio gobernador bonaerense, Axel Kicillof, a despegarse públicamente de las liberaciones masivas y apuntar al sector judicial.

Primera protesta de organizaciones sociales en cuarentena

Con distancia y barbijos, el Polo Obrero marchan al Ministerio de Desarrollo Social para pedir alimentos y agua potable. Esperan que durante la tarde se sumen otras 20 agrupaciones.


El Polo Obrero encabeza este miércoles una manifestación en pleno centro porteño en reclamo de agua potable y alimentos para los barrios humildes que se ven afectados por pandemia. La marcha se replica en todo el país y se sumarán más de 20 agrupaciones durante la jornada a pesar del riesgo que representa ese tipo de aglomeraciones ante la fácil propagación del coronavirus que ya dejó 264 muertes en el país. En ese sentido, los protestantes intentan respetar el distanciamiento social, llevan barbijo y hay una persona que les reparte alcohol en gel.

La marcha comenzó pasadas las 11 de la mañana en el Obelisco, bajo el lema: “Con hambre no hay cuarentena”. Las personas que se congregaron allí se movilizarán hacia el Ministerio de Desarrollo Social para pedir que les regularicen en suministro de agua a lugares como el Barrio 31 de Retiro, que se refuerce el cobro de asistencia social y que se le entreguen alimentos a los comedores comunitarios.

En línea con lo que recomiendan los expertos que asesoran al Gobierno, la infectóloga Florencia Cahn consideró que es “un peligro” que haya una marcha multitudinaria en este momento, aunque entendió que el reclamo es legítimo. “Se están poniendo en riesgo a ellos y a familiares con las que conviven. Las consecuencias de lo que hacemos hoy las vamos a ver de acá a diez días”, explicó.

El dirigente nacional del PO, Néstor Pitrola escribió en Twitter: “El Polo Obrero, mediante pequeñas manifestaciones con distanciamiento y barbijos, reclama en todo el país por alimentos que siguen sin llegar ante una situación desesperante en los comedores abarrotados de gente. Ahora mismo en el Obelisco. Denunciamos detenciones en el Chaco”.

En Neuquén, también se observa una concentración frente a la municipalidad. “Estamos reclamando el pago diez mil pesos del Ingreso Familiar de Emergencia que hay muchos compañeros que no lo cobraron. Hay mamás que están con asignación a las que no les depositaron. Fuimos a reclamar al municipio por bolsones alimentarios pero desapareció el gobierno de la Ciudad de Zapala”, reclamó un manifestante.

Luis Brandoni: “A la sociedad no se la van a llevar por delante otra vez”

El actor destacó el rol de la oposición con el kirchnerismo en el poder. “Tiene una vocación democrática, otro estilo, no vamos a impedirle a la gente llegar a sus trabajos con piquetes, no se va a presionar, es gente de trabajo que cree en la democracia. La diferencia es el peronismo”.


En plena cuarentena decretada por el avance del coronavirus, el actor Luis Brandoni contó cómo atraviesa este período inédito que vive el mundo y como fiel amante de la política analizó las medidas que tomó el Gobierno nacional para combatir la pandemia en medio de una crisis económica que cada día es más agobiante.

Teniendo en cuenta su experiencia como ex diputado nacional, el artista aseguró que le genera un gran desconcierto” que el Congreso Nacional esté cerrado porque podrían haberse tomado las mismas medidas que el resto de la sociedad. Y apuntó sus críticas contra Sergio Massa y Cristina Kirchner, titulares de ambas cámaras, por la demora en la reactivación del Poder legislativo.

Uno de los grandes malentendidos que padecemos los ciudadanos de a pie es que los políticos no son todos iguales, y las responsabilidad de que el Congreso no funcione no es de todos los senadores y diputados, es del Gobierno, de los que están en la cabeza del Poder Legislativo, el presidente de la Cámara Baja y la presidenta del Senado, ellos fueron los que dispusieron el cierre”, opinó en una entrevista de LN+.

De todas maneras, para él lo que hay que destacar es que “no se habla de la actitud responsable, seria, bondadosa, generosa de la sociedad argentina” frente a esta pandemia. “No es solamente la decisión del Presidente de llamar a la cuarentena, que fue muy oportuna, después había que llevarlo adelante con millones de argentinos y me parece que es para tener en cuenta. La inmensa mayoría de los argentinos nos hemos manejado con mucha prudencia y responsabilidad. Lo digo porque hay una sensación de fatiga por estar encerrados”.

Y siguió: “Es momento de que, por ejemplo, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires debería darnos una palmada diciendo que nos portamos bien, que sacamos una buena nota en disciplina y responsabilidad cívica y que falta menos. Alguien nos tiene que decir que falta menos de esto para recuperar el aire, que dentro de algunos días vamos a poder salir a la calle o poder hacer una vida más o menos normal”.

Consultado sobre las prisiones domiciliarias otorgadas a presos con la excusa de la pandemia, lo que generó una catarata de críticas al Gobierno, Brandoni fue tajante: “Me parece que es un despropósito lo que pasó, es una cosa muy difícil de explicar fuera de nuestras fronteras. Esto de liberar a cualquier cantidad de presos encarcelados por algunas razones, porque dicen “están viviendo mal porque están sobrepobladas las cárceles”, efectivamente, pero no fue por sorteo ni por mala suerte, han cometido delitos. “Esto de liberarlos es algo inaudito, no logro entenderlo”.

En otro tema, aprovechó para resaltar el rol que tomó la oposición desde la llegada del Frente de Todos al poder. “Tiene vocación democrática, tiene otro estilo, no va a impedirle a la gente llegar a sus trabajos con piquetes, no va a presionar, es gente de trabajo que cree en la democracia. La diferencia es el peronismo. El peronismo no tiene vocación democrática, nunca la tuvo. Creo que la sociedad argentina está en un proceso muy interesante y no se la van a llevar por delante otra vez. El 2015 significó una especie de bisagra en la historia política del país”.

Coronavirus: para Magario, el caos de los jubilados en los bancos provocó el aumento de contagios en el conurbano

“Esos desbordes nos reflejan treinta días después un pico”, explicó la vicegobernadora de la provincia de Buenos Aires en relación a la paupérrima medida que tomó el Gobierno el pasado 3 de abril, cuando reabrieron las sucursales para atender a adultos mayores y beneficiarios de planes sociales.


La vicegobernadora de la provincia de Buenos Aires, Verónica Magario, aseguró que el crecimiento de los casos de coronavirus en el conurbano está vinculado a la escandalosa jornada que se vivió hace poco más de un mes, cuando miles de jubilados fueron a los bancos para cobrar sus haberes en medio de la cuarentena.

“El hecho trágico, tal vez no sea ese el mejor calificativo, de aquellas colas y desbordes generaron una suba de casos en el conurbano, un pico, en los distintos lugares donde se produjeron”, sostuvo la funcionaria, en diálogo con Radio 10.

Resultan llamativas sus declaraciones por ser la primera voz del oficialismo en sostener que lo que pasó aquel viernes 3 de abril tuvo una repercusión seria y grave en cuanto al incremento de infectados en la provincia, principalmente en el conurbano.

Aquel día los bancos reabrieron y tanto jubilados como beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y Asignación Universal por Embarazo (AUE) se acercaron a las sucursales para retirar el dinero. Sin organización, con filas eternas y unos pegados a los otros. Un marco ideal para el contagio.

La semana pasada, el Presidente Alberto Fernández echó a Alejandro Vanoli de la jefatura de la Anses por el descontrol de lo que pasó ese día.

Andahazi: “El sentimiento de injusticia en la cuarentena”

Hoy vamos a hablar de cómo se resiente la integridad psicológica ante sentimiento de injusticia durante el confinamiento. El jueves pasado y el último domingo, los argentinos contestaron a la liberación de presos con un estruendo de cacerolas como no se escuchaba hace mucho tiempo.

Naturalmente, el confinamiento no permitió marchas ni movilizaciones, pero la manifestación de los vecinos en ventanas y balcones, le dio, acaso, mayor relevancia todavía. Pero además, el motivo de la protesta saltó la grieta.

En zonas del Gran Buenos Aires, donde el kirchnerismo suele ganar con comodidad, también se escuchó el estruendo. La liberación de presos con la excusa del coronavirus provocó la indignación social frente a una injusticia insultante.

¿Cómo se entiende que, con el argumento de una amenaza epidemiológica, se libere a un violador que se instala a pocas cuadras de la menor a de la que abusó? ¿Quiénes son las mentes brillantes que asumen que a la enorme presión que experimenta la sociedad por el aislamiento y la debacle económica se le puede sumar esta aberrante suelta de presos?

La representación de la Dama de la Justicia muestra cuatro símbolos. Una mujer; una venda sobre los ojos, porque es ciega a cualquier favoritismo: es imparcial. Una balanza en la mano izquierda con la que pesa los acontecimientos con objetividad, y una espada de doble filo en la mano derecha que representa el poder de la razón y la justicia en la fuerza de su sentencia.

Es una alegoría que nos legó Roma y, si bien ha tenido algunas modificaciones, es la diosa romana “Iustitia”. La Justicia tal como la entendemos se originó en Grecia, se perfeccionó en la conjunción greco romana y ocupa desde entonces el pensamiento de Occidente, porque no hay construcción más ambiciosa y virtuosa que la de una sociedad justa.

¿Por qué se manifestó la ciudadanía tan ruidosamente? Porque de repente a todos se nos hizo palpable que estamos entrando en el terreno de las pesadillas: el del estado crónico de Injusticia. ¿Y adónde conduce la injusticia? La Injusticia destroza un contrato básico de confianza, las relaciones con el Estado se degradan pero también los vínculos personales y la trama social.

La injusticia horada la integridad psíquica y la salud mental de una sociedad como casi ninguna otra cosa. ¿Para que cumplir la Ley? ¿Cómo me pueden pedir que no estacione delante de una bajada si un violador se pasea alegremente entre sus víctimas? Todo pierde sentido, proporción y jerarquía.

La injusticia daña, ofende, distorsiona y humilla. Es una de las formas de violencia más peligrosas y, sobre todo, cuando se ejerce desde el poder. La injusticia produce desesperanza e impotencia y un nivel intolerable de violencia contenida.

En este espacio comentamos hace poco aquella nota en la que el padre de una víctima de violación decía que si el abusador de su hijo salía, él iba a salir a cazarlo: es decir, devolver irracionalidad a la irracionalidad. Los argentinos ya conocimos ese infierno de violencia y nadie quiere revivirlo.

Es como si de pronto todos protagonizáramos una de esas novelas distópicas donde, ante un desastre, las primeras en morir son la verdad y la justicia. Es la antesala de la disolución social. Si no hay Justicia se impone la irracionalidad, porque se borra la idea de confianza en algo superior que nos rige a todos.

Por supuesto, no tardó en llegar el elemento que faltaba: el linchamiento. Vecinos de Esquel lincharon a un secuestrador con prisión domiciliaria; en la revuelta terminaron heridos cuatro policías. ¿Esta pesadilla auto provocada es lo que busca el gobierno? Delincuentes peligrosos en situación de calle, sin tobillera, la gente que hace justicia por mano propia, los vecinos que se arman. Es la máxima degradación social.

El impacto en el humor social de las excarcelaciones fue demoledor. Hablé con varias personas esos días y en todas primaban los mismos sentimientos: hastío, frustración, tristeza, rabia, desesperanza.

Hoy el gobernador Kicillof, con el diario del lunes en la mano, salió rápidamente a desmarcarse: anunció obras para ampliar y mejorar el sistema penitenciario, desvinculó al Ejecutivo de las decisiones que dependen, según dijo, exclusivamente de los jueces, y para ser fiel a su estilo, le echó la culpa a María Eugenia Vidal. Rápidamente, Cristina apoyó a su favorito en Twitter y festejó la ponencia que, a su entender, nos explica “qué pasó y qué está pasando”.

Dentro del gobierno, se sabe, hay luchas intestinas, pero todos están de acuerdo en una cosa: culpar al mensajero; sí, parece que la responsable de que casi dos mil presos estén libres es la prensa, que, simplemente, se ocupó de informar a la población de lo que está ocurriendo.

Estas declaraciones no hacen más que profundizar la enorme sensación de injusticia que ya pesa sobre la sociedad. Una vez más habría que recordarle a Alberto Fernández que, lo que Ud. considera su principal fortaleza, el manejo político de la cuarentena, es, paradójicamente, su principal debilidad.

Los ciudadanos no soportan la idea de estar encerrados en sus casas, empobreciéndose minuto a minuto, mientras secuestradores, asesinos y violadores gozan de derechos que ya el pueblo perdió por DNU.

La Cámpora al gobierno, Cristina al poder

La frase de Karl Marx que complementa otra de Hegel, calza justo en este análisis: “La historia se repite dos veces: la primera como tragedia y la segunda como farsa”. El 11 de marzo de 1973, Héctor Cámpora ganó las elecciones presidenciales. El último delegado de Perón, fue candidato porque el caudillo, en el exilio, no cumplía los requisitos que el general Lanusse había puesto por decreto y con toda intención.

La Juventud Peronista lo apodó “Tío” y Montoneros lo utilizó para llevar agua para su molino. En la campaña electoral la consigna principal fue: “Cámpora al gobierno, Perón al poder”. Y el país se conmovió cuando abrieron las puertas de las cárceles para que salieran los presos de las organizaciones armadas y muchos ladrones comunes y criminales que aprovecharon la volada.

Ese experimento de poder formal en la Casa Rosada y de poder real en el domicilio de Perón, terminó en tragedia. Cadáveres en los zanjones arrojados por la ultraderecha del ministro José López Rega y la criminal Triple A y la misma respuesta criminal y guerrillera de la “orga” de Mario Firmenich. Los muertos caían mientras se cantaba: “La vida por Perón”. La mayoría pacífica de la sociedad, aterrorizada, asistió a un túnel de horror que desembocó en la dictadura más feroz de la historia argentina. Esa fue la tragedia de la historia.

Cuando Alberto Fernández dudaba en aceptar la propuesta de ser candidato presidencial que le hizo Cristina, se debatió mucho este concepto del doble comando o del poder bifronte que en el peronismo nunca funcionó.
Hace justo un año, parece mentira, apenas un año, en una entrevista por radio, Alberto dijo textualmente: “No tengo ganas de que haya un títere en la Casa Rosada. O Cristina es candidata o se va a su casa. No puede haber votos prestados ni términos medios. No repitamos errores del pasado. No tengo ganas de que haya un títere en la Casa Rosada y que el poder esté en Juncal y Uruguay”.

Hacía diez años que Alberto no le hablaba a Cristina. Fue su crítico más feroz. De traidor a empleado de Clarín para abajo, le decían de todos los cristinistas más fanáticos. Después de 10 años sin hablar, en una semana, Alberto le dijo que si a Cristina y se consumó el matrimonio por conveniencia que cambió el sillón de Rivadavia por impunidad para Cristina y todo el cártel de los pingüinos.

Se impuso esa bulimia y olfato histórico del peronismo por el poder y la consigna de “que con Cristina no alcanza y sin Cristina no se puede”. Hoy parece que comienza la farsa, la segunda repetición de la historia. Solo cambian algunas palabras, pero el concepto es el mismo: “La Cámpora al gobierno, Cristina al poder”.

Ocultos en la bruma dolorosa de la pandemia, Cristina y su guardia pretoriana, avanzaron a paso redoblado y a tambor batiente. Fueron comiendo piezas claves en este tablero de ajedrez de los cargos en el estado. Nada detiene a Cristina ni a Máximo. Ni la reina ni el Príncipe heredero aflojan en su desesperación por quedarse con todo. Lo llevan grabado en su ADN. Desesperación por acumular dinero ajeno y poder propio. El poder debe ser total o no será nada. Así fue en la intendencia de Río Gallegos, en la gobernación de Santa Cruz y en las presidencias del matrimonio. Van siempre por todo. Llegan hasta donde la sociedad se lo permite. Ni un paso, atrás. Y saben que es la única forma de zafar de la cárcel producto de haber liderado la mega corrupción de estado más grande de la historia argentina.

De hecho a Alberto los cacerolazos lo preocupan porque erosionan su imagen. A Cristina la protesta la envalentona y redobla la apuesta. El comandante en jefe de La Cámpora es Máximo Kirchner. Es una “orga”, como decían los viejos Montoneros, que empezó como una secta de cuadros y hoy, a fuerza del dinero de Cristina y la militancia, han logrado un alto poder de movilización rápida. No han conseguido insertarse en la conducción de los gremios ni en los centros de estudiantes. Son muchos, pero representan poco.

El peronismo los mira con recelo y sospecha. Los ven como el trampolín para una futura candidatura presidencial de Máximo o de Axel Kicillof. Máximo es casi la sombra de Alberto. Es el encargado de hacerle el test para chequear que no haya contraído el virus del neoliberalismo.

La operación de copamiento de las mayores cajas del estado, se hizo sigilosamente. Pero se expuso con toda contundencia, a la luz pública cuando Fernanda Raverta se hizo cargo del Anses, que dispone del 40% del presupuesto. ¿Escuchó bien? El 40 % del presupuesto, alrededor de dos billones de pesos. Si con “b” larga. Dos billones. Fernanda Raverta, casi sin experiencia administrativa, va a manejar una millonada superior a la que mueven la mayoría de los gobernadores. Pero esa fortuna, es solo una parte del poder que tiene ese puesto. Ella es la encargada de designar a 56 directores de empresas privadas donde su repartición tiene acciones después de aquella polémica estatización de las AFJP.

Cada uno de esos muchachos trabaja como espía en la reunión de directorio de las empresas y se lleva como mínimo 1.200.000 pesos por ir 4 veces al año a levantar la mano. Son lugares que le dan dinero para la militancia a los cuadros y que le dan espacio para acumular información sobre la actividad privada. De esos 56 lugares, hay uno que ya está cubierto. Alejandro Vanoli, una semana antes de salir eyectado del Anses, se autodesignó en Edenor. Jorge Liotti escribió que Cristina se hartó de Vanoli porque no designó a Wado de Pedro en Telecom. Quería alguien confiable en una de las empresas del grupo Clarín.

Pero eso no es todo el poder que tiene esa posición. También están las UDAI (Unidades de Atención Integral) que tienen oficinas en todo el país y donde pueden colocar cientos de militantes camporistas. Claramente Raverta, es la mujer con más poder de fuego político y no mueve un dedo sin que Cristina o Máximo se lo indiquen. Como si esto fuera poco hay que decir que Raverta integra el ala más dura de La Cámpora si es que existiera un ala blanda. Su historia personal la marcó. Su madre está desaparecida y era una importante dirigente de Montoneros y ella pasó varios años en la llamada “guardería” que Montoneros había establecido en Cuba para educar a los hijos de los guerrilleros.

La Cámpora no solo se mueve con sus soldados. Tiene un círculo de aliados que aunque no pertenezcan a sus filas, contribuyen llevando agua para su molino. Nunca está muy clara esa distinción. Horacio Pietragalla, el secretario de Derechos Humanos que aceleró la excarcelación escandalosa de presos, mostró su poder y la decisión de La Cámpora. Ni le avisó a Losardo o al presidente. Sin embargo, nunca haría nada sin la venia de Cristina o Máximo. Lo mismo pasa con Juan Martín Mena, el segundo de justicia. Es miembro pleno de La Cámpora o integra el círculo de amigos y favorecedores? A los efectos prácticos de manejar el estado, da lo mismo. Mena fue una pieza clave en el plan sistemático para liberar presos. Fue él que se sentó a negociar con los internos en la cárcel de Devoto y fue el lugarteniente de Parrilli en los servicios de inteligencia de Cristina.

La ministra de Justicia, Marcela Losardo, con semejantes personajes, tiene recortada fuertemente su capacidad. Lo mismo ocurre en todo el estado. Por eso resumimos: “La Cámpora al gobierno, Cristina al poder”. Porque la inmensa mayoría de puestos intermedios, les pertenecen. Y las cajas más importantes, también. No fueron tontos para elegir a la hora de que Alberto y Cristina se repartieron los cargos, lotearon los ministerios y le dejaron algunos lugares a Sergio Massa.

Anses será un gran centro de operaciones de La Cámpora. Sin Vanoli, nadie le pondrá límites. El segundo de Raverta es Santiago Fraschina, también de la “orga”. Lo mismo pasa con Luana Volnovich, en otra de las cajas monumentales: el PAMI. Mucho dinero y poder territorial en todo el país.

Ayer juró como ministro de Kicillof, Andrés Larroque (a) “El Cuervo”, otro de los integrantes del estado mayor de Máximo junto al ministro del interior, Eduardo “Wado” de Pedro. Todos están en posiciones relevantes. Larroque reemplazó a Raverta y con los dedos en “ve”, cantaron la marcha peronista. La provincia es el principal territorio en el que crecen y se desarrollan con Cristina como madrina. Teresa García es ministra de gobierno y Axel Kicillof, también juega en ese equipo.

Mayra Mendoza ganó la intendencia de Quilmes y le estalló en la cara la salvaje suelta de presos porque una de sus funcionarias, Claudia Cesaroni, era de las más activas impulsoras. Después, tuvo que renunciar al municipio.
Juan Cabandié, un poco marginado del corazón de las grandes decisiones, es Ministro de Ambiente de la Nación.

La mano derecha de Mariano Recalde cuando estuvo al frente de Aerolíneas Argentinas, ahora es el número uno de la empresa: Pablo Ceriani que hoy cerró Austral. Santiago “Patucho” Alvarez, fue comisario político de varios medios estatales durante el cristinato. Hoy, en YPF, vigila de cerca al devaluado massista Guillermo Nielsen. Y el poder real en la petrolera, lo tiene un hombre de Cristina y Miguel Galuccio, Sergio Affronti. Según reveló Carlos Pagni, la tropa camporista asumió el manejo de todo el sistema informático del Poder Judicial. Eso incluye el tema de las elecciones. Peligro en puerta.

La Cámpora no se banca a Alberto. Lo consideran un mal necesario que no tiene proyecto ni estructura propia. Una especie de puente, una transición hacia un verdadero gobierno nacional y popular (chavista agrego yo), encabezado por Máximo o Kicillof. Ese es el plan. No es taa fácil que lo logren. Como siempre con el kirchnerismo, van por todo y el único límite que los frena es la sociedad. Ese es el gran desafío político de este país. Por ahora, la moneda está en el aire.

Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre

Los jueces desmienten al Gobierno: “Ninguna solución de fondo está en manos del Poder Judicial”

La entidad que nuclea a los magistrados nacionales emitió un comunicado y criticó la promoción de juicios políticos contra aquellos que otorguen domiciliarias en el marco de la pandemia.


En medio de la polémica por las libertades y arrestos domiciliarios que se otorgaron con la excusa del coronavirus, los jueces salieron al cruce del Ejecutivo luego de que el presidente y otros referentes del Gobierno se desligaran de cualquier decisión judicial

En un fuerte comunicado, aseguran que “ninguna de las soluciones sobre el deterioro de las cárceles y el hacinamiento está en los tribunales” y advirtieron que “resulta inadmisible el empleo del juicio político como herramienta de intimidación hacia los magistrados que resuelven de un modo contrario a la expectativa de quien lo promueve”.

“Para lograr la revisión de decisiones judiciales que puedan estimarse equivocadas existen numerosos recursos procesales que la ley confiere en plano de igualdad tanto a los imputados o condenados como a los interesados por el delito”, indicó la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional.

Tal como lo repitió en varias oportunidades, Alberto Fernández no dudó en afirmar que el Gobierno no dispone la libertad de los presos y que el tema es competencia de los jueces. Y advirtió: “Si un juez hizo algo indebido, tendrá que explicarlo”.

Ante estas palabras, la Asociación de Magistrados no demoró en contestar: dejó en claro que “ninguna solución al problema de fondo” de las cárceles, su deterioro y el hacinamiento se encuentra “en manos del Poder Judicial”. “Frente a tal tirantez, jueces y juezas deben resolver entre mantener la detención de un interno con probabilidades de enfermar con severidad, o bien disponer el arresto domiciliario o liberación de quien en otras circunstancias no podría aspirar a tales beneficios procesales. Y tal decisión, sea que resulte favorable o contraria al planteo, siempre tiene en consideración las condiciones particulares del imputado o condenado, las características del hecho, la opinión de la víctima si correspondiere (ley 27.372) y una infinidad de circunstancias propias del caso particular que se resuelve”.

Y completa: “Es el Poder Ejecutivo, tanto en su nivel nacional como provincial, quien tiene a su cargo la administración de los establecimientos carcelarios y a él comprende la obligación de asegurar condiciones esenciales de salubridad e higiene intramuros. En este particular escenario fáctico, a los jueces y juezas les concierne determinar el derecho que será afectado en menor medida para privilegiar de ese modo otro que podría resultar lesionado con mayor intensidad, siendo potestad y obligación de los administradores del sistema penitenciario articular las medidas necesarias para que tales situaciones no deban ser dirimidas en el ámbito jurisdiccional”.

De la mano del efecto Cristina, cae la imagen de Alberto

Una recopilación de encuestas refleja cómo la valoración del presidente se vio perjudicada durante el último mes. La extensa cuarentena, la liberación de presos y las maniobras de su vice le juegan en contra.


A pesar de que la imagen de Alberto Fernández subió con creces desde que llegó al poder -igualando parámetros históricos de antecesores como Raúl Alfonsín o Néstor Kirchner- en los primeros días de abril esa tendencia comenzó a alterarse con un comportamiento inhabitual que coincide con la llegada del coronavirus a la Argentina.

Hubo un quiebre en su valoración positiva y aunque hablamos de una disminución baja, es sostenida. La duda de los encuestadores es hasta cuándo y cuánto declinará.

Clarín recopiló los principales números y definiciones que revelaron consultores y analistas más cercanos al kirchnerismo, otros que trabajaron para el macrismo y quienes lo hicieron alternativamente para distintas fuerzas políticas.

Ricardo Rouvier (Rouvier & Asociados): “Influyen la prolongación de la cuarentena y las domiciliarias”

El consultor, que trabajó durante años para el Gobierno de los Kirchner y ahora sigue acercando sus estudios a ese espacio, presentó el sondeo más actualizado, este mismo martes. Se trata de un relevamiento nacional de 1.200 casos, entre el 28 de abril y el 3 mayo. Arranca el resumen de conclusiones destacando justamente la caída en las imágenes. Dice así:

– “La prolongación de la cuarentena y la catarata comunicacional alrededor del tema del acceso al beneficio de prisión domiciliaria por parte de ciertos detenidos, tuvieron sus efectos sobre la imagen y la popularidad de la dirigencia”.

La evolución de la imagen de Alberto Fernández, en la medición de la consultora Rouvier & Asociados.

– “La calificación positiva presidencial detuvo su ritmo de crecimiento, aunque igual mantiene el primer lugar en la tabla de imagen. A pesar de que hay otros dirigentes que han mejorado, como Horacio Rodríguez Larreta, no lo han hecho de tal manera que puedan desplazar a Alberto Fernández”.

– “La ex presidenta Cristina Kirchner desciende levemente en su calificación positiva, creciendo la negativa. Mientras el gobernador Axel Kicillof se mantiene estable”.

– “La evaluación de la gestión del Gobierno nacional también ha descendido unos puntos. El cuestionamiento a las medidas sobre la salida de presos para que cumplan prisión domiciliaria generó una reacción negativa. Mas allá de que estas decisiones sean del ámbito judicial, la opinión pública entiende que hay una iniciativa del Gobierno en este tema”.

¿Algunos números de Rouvier? La imagen de Alberto Fernández combina 67,6% de valoración positiva (43,9% de “buena” y “muy buena”, y 23,7% de “regular buena”) con 30,7% de negativa (18,5% de “mala” y “muy mala”, y 12,2% de “regular mala”).

El saldo es altamente a su favor, pero se fue achicando respecto al pico que tuvo en marzo, con + 68,6% y – 29,3%. Algo similar ocurrió con la mirada sobre la gestión del Gobierno: en un mes, bajó de 692% a 66,9% de ponderación positiva y subió de 29,5% a 31,2% la negativa.

Alejandro Catterberg (Poliarquía): “Cae su aprobación entre los votantes no peronistas”

El último trabajo de Poliarquía, una consultora vinculada históricamente al macrismo pero que hizo trabajos para gestiones del peronismo también, advierte sobre una baja en la manera en que la gente ve al Presidente manejar la crisis sanitaria. Es un relevamiento nacional de 2.398 casos, entre el 17 y el 23 de abril.

Allí, en una semana cayó cuatro puntos la aprobación “de lo que está haciendo Alberto Fernández en relación al coronavirus” (de 84 a 80 puntos). También bajó siete puntos, de 79 a 72, la evaluación positiva del “accionar del Gobierno para prevenir el avance” de la pandemia.

“Y la imagen del Presidente, en la última semana, perdió tres puntos. Pero sigue muy alta igual”, advierte a Clarín el director de la consultora Alejandro Catterberg. Y hace un interesante análisis cualitativo de cómo evolucionó la ponderación de Fernández desde que asumió y luego con la llegada del Covid-19.

La evolución de la aprobación sobre el accionar de Alberto Fernández respecto al coronavirus, según la consutora Poliarquía.

– “La valoración del Presidente, con la llegada del coronavirus creció entre gente que no lo había votado. Entre los votantes del Frente de Todos, su aprobación siempre estuvo arriba del 90%. Lo que ocurrió es que entre los votantes de Cambiemos, primero la imagen positiva pasó de un tercio a casi dos tercios en el máximo auge de él, de la coordinación y el acuerdo nacional en relación a la pandemia”.

– “Pero en los últimos días o semanas, a medida que la gente le fue perdiendo el temor y el respecto al virus, y el impacto económico empieza a crecer, más la aparición de temas más vinculados a la discusión política e ideológica, como puede ser lo de la liberación de presos, y la reaparición de líneas del kirchnerismo influyendo, lo que empieza a ocurrir es que la aprobación entre los votantes no peronistas vuelve a caer de a poco. Ahí para mí está la clave del auge y lo que empezamos a ver del retroceso”.

Catterberg muestra un cuadro con esa evolución, aún sin los datos finales, que registrarían la caída: así, Alberto Fernández asumió con 94% de imagen positiva entre los votantes del Frente de Todos y 34% entre los de Juntos por el Cambio. Con la llegada del coronavirus, la ponderación de los K subió cinco puntos, al casi ideal 99%; y la de los macristas/radicales, 33 puntos, para tocar un pico de 67%. Esa suba impensada y abrupta es la que estaría cediendo.

Lucas Romero (Synopsis): “Cuando Cristina se le acerca, la base se le achica”

La consultora, creada en 2015 y que trabajó para diferentes espacios, hizo un estudio nacional de 1.125 casos, entre el 23 y el 26 de abril. Allí, muestra sus últimos datos de imagen de Alberto Fernández, con 53,1% de positiva, 24,7% de negativa y 21,6% de neutra (completa 0,6% de ns/nc).

Es interesante también aquí ver la evolución: según los datos de Synopsis, el Presidente tenía 42% de positiva y 37,4% de negativa en la era pre coronovirus, arranque de marzo. Para fines de ese mes tocó un pico (59,1% de positiva y 19,8% de negativa) y cierra abril con una caída de seis puntos. ¿Las razones? Esto dice Romero:

– “Como marco general, diría que con el paso del tiempo se abrieron márgenes para una mirada crítica de lo que el Gobierno hizo para gestionar la crisis. Cuando aparece una amenaza exterior siempre se produce por solidaridad de padecientes un fenómeno de unión nacional. Todos nos encolumnamos detrás de quien nos protege. Del Comandante en Jefe. Y en este caso, el Comandante en Jefe reaccionó como para que nos sintiéramos contentos, porque tomó las medidas más protectoras que podía tomar”.

– “En la medida que nos vamos familiarizando con la amenaza, la vamos conociendo, vamos perdiendo un poco el miedo. Y ello nos permite empezar a mirar con un sentido más crítico lo que quien nos defiende está haciendo. Y creo que eso habilitó la posibilidad de que Alberto Fernández sufriera cierto desgaste por cómo está administrando esta crisis”.

– “Como marco particular agregaría que se fueron cometiendo errores: 1) El caos que fue la organización del pago de jubilaciones y planes sociales de marzo. 2) Los sobresueldos en Desarrollo Social para comprar alimentos. 3) La liberación de presos por riesgo de coronavirus. 4) La lentitud en implementar medidas (demoras en bono de 10.000 pesos y ayuda a Empresas). 5) Las idas y vueltas con decisiones, como las salidas recreativas. En todas esas decisiones hubo un patrón que fue la falta de coordinación entre áreas de Gobierno o al interior de áreas de Gobierno. Como si el Gobierno estuviera acusando recibo de las dificultades de transformar el Frente de Todos (electoral) en un equipo de Gobierno (gestión)”.

– “Finalmente te diría que la mejora en la imagen de Alberto Fernández se produce con la atracción de un segmento del electorado que tiene un profundo deseo de que Alberto Fernández no sea Cristina Kirchner. Y creo que la centralidad que Fernández ganó en la crisis alimentó ese deseo. En la medida que CFK se meta como se metió en estos últimos días en decisiones de Gobierno y quede en evidencia que lo que esos deseaban que suceda no sucede, posiblemente ello tenga repercusión en la imagen de Alberto Fernández. Sobre todo porque hoy tenés un contraste muy fuerte entre la imagen positiva de Fernández y la negativa de Cristina Kirchner”.

– “El resumen sería así, cuanto más lejos se muestra de Cristina (la crisis ayudó en eso), más ancha se le hace la base de apoyo porque seduce a un electorado centrista no kirchnerista. Pero cuando Cristina se le acerca (toma o incide en decisiones), esa base se le vuelve a achicar porque esa mismo electorado centrista le retira su apoyo”.

Con información de Clarín

Larroque: “Alberto ve y sabe que La Cámpora le da cuadros políticos consolidados al Gobierno”

El flamante ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense defendió el rol de la agrupación K en la gestión del Frente de Todos.


Luego de asumir como ministro de Axel Kicillof en la Provincia, el nuevo titular de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés “Cuervo” Larroque, sacó pecho por el avance de La Cámpora en el poder y aseguró que el presidente Alberto Fernández “ve y reconoce” que la agrupación puede “ofrecer una cantidad de cuadros políticos consolidados” al Gobierno.

En el marco de la consolidación de una organización que va para los 15 años de existencia ahora podemos ofrecerle al Gobierno de Alberto y de (el gobernador bonaerense) Axel (Kicillof), y a la sociedad misma, una cantidad de cuadros consolidados, no sólo en materia político-ideológica o trabajo territorial, sino también con mucha experiencia de gestión y fundamentalmente con mucha responsabilidad y vocación de servicio”, indicó el ahora funcionario.

En una entrevista con El Destape Radio, el ex diputado nacional señaló que “Alberto lo ha visto, lo ve y lo reconoce”, ante lo cual resaltó la designación de la también camporista Fernanda Raverta al frente de la ANSES, en reemplazo de Alejandro Vanoli que la semana pasada fue despedido.

El secretario general de La Cámpora remarcó que los miembros de la organización kirchnerista hicieron “muchas autocríticas” sobre cómo funcionaron en el poder en el segundo Gobierno de Cristina Kirchner. “Algunas cosas fueron muy positivas, otras positivas y otras no”, afirmó Larroque.

Haciendo un análisis de los primeros cinco meses de gestión del Frente de Todos, “Cuervo” consideró que la coalición “está funcionando muy bien”. “Siempre hay miradas o metodologías distintas, aún cuando se acuerdan en los objetivos, pero el desarrollo de la gestión y el espacio político es muy sólido. No somos un frente homogéneo, no somos todos iguales, pero hemos aprendido que cuando el peronismo se dividió las consecuencias fueron trágicas”.

En marzo pasado, Fernández se había mostrado con el líder de La Cámpora, Máximo Kirchner; la directora ejecutiva de PAMI, Luana Volnovich; la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza; y el ministro del Interior, Eduardo “Wado” De Pedro. “Hay una generación que entiende que la política sólo tiene sentido si nos comprometemos con la gente. La política es un formidable acto de servicio”, había expresado el mandatario en aquella ocasión.

Grabois contra Desarrollo Social: “Ahora no roban y no hacen”

Luego de avisar que quería “ver rodar una cabeza” por un escándalo de los sobreprecios, el dirigente social volvió a disparar contra el Gobierno y se quejó que “10 mil centros comunitarios no reciben la asistencia alimentaria del Ministerio desde hace un mes y medio”.


Juan Grabois, líder de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), se volvió a descargar contra el Gobierno nacional por la falta de asistencia alimentaria a unos 10.000 comedores de todo el país en medio de la crisis desatada por la pandemia del coronavirus. A pesar de que se reconoce oficialista, el piquetero se mostró muy crítico del ministerio de Desarrollo, a cual ya le apuntó hace un mes cuando se denunció la escandalosa compra con sobreprecios: “Ahora no roban y no hacen“, afirmó este martes.

“Yo creo que todavía no se resolvió (los sobreprecios en las compras) porque termina ganando esto concepto del roba pero hace. Es un sistema que no aplica el sentido de realidad y pasa también en la obra pública. En este momento no roban y no hacen, por lo menos en el tema alimentos”, sentenció en diálogo con radio La Red. Y siguió con duros cuestionamientos: “El problema es cuando no podés resolver los problemas de la realidad de manera eficiente”.

En esa línea, Grabois precisó que miles de comedores comunitarios -principalmente los del interior del país- no reciben los alimentos que envía el Gobierno. “Ocurre desde hace un mes y medio“.

Aunque respaldó las medidas para asistir a las familias más postergadas como el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), Grabois remarcó fallas en otros aspectos. “Cuando pregunto en el Ministerio de Desarrollo Social me dicen que se está resolviendo, pero cuando pregunto en las provincias las cosas no llegaron“.

Semanas atrás avisó que apoyar la gestión de Alberto Fernández no evitará que no haga énfasis en lo que considera que se hace mal. Y aprovechó para lanzarle un dardo al expresidente Mauricio Macri: “Esto con Macri sería un desastre, pero también se pueden criticar aspectos puntuales que son datos de la realidad”.

La Corte bonaerense le puso freno a las excarcelaciones masivas de presos

El Máximo Tribunal de justicia de la Provincia suspendió el habeas corpus que habilitó las prisiones preventivas en el marco de la pandemia de coronavirus.


En medio del intenso reclamo de la sociedad contra el Gobierno y la Justicia, la Suprema Corte bonaerense declaró admisible el recurso de queja presentado por el fiscal Carlos Altuve y suspendió provisionalmente las medidas dispuestas por el Tribunal de Casación Penal que habilitaban los arrestos domiciliarios para presos que integran el grupo de riesgo de contraer Covid-19.

El organismo informó este martes que aceptó tratar el pedido que presentó el fiscal para que se revoque el hábeas corpus colectivo que habilita las excarcelaciones y ordenó la secuencia del trámite previo a la sentencia de fondo.

Altuve se enteró de la noticia por TN y dijo que la medida lo sorprendió “positivamente”. Con esta resolución quedan anulados los pedidos de liberaciones que estaban en trámite.

La aberrante medida habilitaba a otorgarles la prisión domiciliaria a presos mayores de 65 años, mujeres embarazadas, detenidos con enfermedades preexistentes, que estén involucrados en delitos leves. Sin embargo en las últimas semanas se detectaron más de dos mil detenidos que fueron enviados a sus casas -muchos de ellos sin domicilio- y entre ellos cientos de reclusos condenados por delitos graves como violaciones, homicidios y narcotráfico.

Diana Cohen Agrest: “Es obvio que la liberación de presos fue un mecanismo ya planificado”

Así lo definió la presidenta de la Usina de Justicia, en repudio de la ola de excarcelaciones que se está dando en todo el país con la excusa del coronavirus. “Es una medida ideológica, la pandemia era un pretexto para largar a quienes ellos ya planeaban largar desde diciembre”, lanzó.



Este fin de semana la Usina de Justicia presentó un amparo al considerar una violación de la Ley Nacional de Derechos y Garantías de las personas Víctimas las excarcelaciones masivas promovidas por algunos funcionarios del Estado y articulada en la Justicia por la acordada 5 de la Cámara de Casación que recomendaba “disminuir la superpoblación carcelaria” con arrestos domiciliarios y libertades anticipadas, en medio de la pandemia.

El juez Jorge Di Santo dio lugar al reclamo del organismo que dirige Diana Cohen Agrest, quien en diálogo con Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, explicó los motivos de su informe. “Los jueces no pueden liberar de forma generalizada, cualquier cambio en la condición del preso tiene que hacerse en forma individual, caso por caso. Además remarcamos que se violó la ley de víctimas, porque no se consultó ni se notificó sobre la liberación de esos detenidos”, indicó la licenciada en Radio Mitre.

“Lo más grave es que se usó como excusa la pandemia para liberar a presos, que era un proyecto que se venía discutiendo desde diciembre en la provincia de Buenos Aires. Nosotros tuvimos una entrevista con el subsecretario de Política Criminal de la provincia. Es obvio que esto fue un mecanismo ya planificado, pero que la pandemia sirvió como pretexto para llevar a cabo ese plan”, ahondó.

Mirá también: Declaran inconstitucional la acordada de Casación que recomienda las excarcelaciones masivas de delincuentes

En esa línea, Cohen Agrest precisó que “la misma semana presentamos una nota a la Cámara de Casación de la provincia de Buenos Aires, rechazando el uso de celulares y notebooks porque sabíamos que los presos iban a armar motines. A la semana siguiente volvimos a presentar a la Suprema Corte de la provincia por las prisiones domiciliarias con tobilleras; hay 400 en total y liberaron a 3 mil presos; se los liberaba con consigna policial o un garante de ese preso”.

Es una medida ideológica, el coronavirus era un pretexto para largar a quienes ellos ya planeaban largar desde diciembre. Se tiene que repetir (el cacerolazo). No sólo por miedo, sino por sentido social, por defender nuestros derechos, tenemos que pelear esto”, completó.

Andahazi: “Foucault, Foucault qué grande sos”

La sociedad aún no se ha repuesto de la bofetada que significó la liberación masiva de presos, celebrada por sectores del gobierno como una suelta de palomas blancas. Todavía resuena el eco de las cacerolas de anoche, extensión de la furia por la impunidad y el temor a la convivencia forzada con asesinos y violadores durante la cuarentena.

El Kirchnerismo no actúa por convicciones sino por conveniencias. Hoy puede decir una cosa y mañana la contraria a la hora de justificar sus negocios.

Así como en 1982 el estudio jurídico de los Kirchner defendió en Santa Cruz a un violador serial, el represor de la dictadura Gómez Ruoco, con el argumento de que el forzamiento al sexo oral no constituye violación, con el mismo énfasis Cristina Kirchner usurpó la bandera feminista, apropiándose de la lucha de otras mujeres que jamás habrían defendido a un violador.

Ahora bien, en qué fuentes abreva este sentimiento abolicionista, empatizante e incluso simpatizante con los que abusan de mujeres y niños y que, de hecho, ni siquiera lo consideran un delito en su fuero íntimo y no tanto. Un conocido comunicador hace no mucho tiempo, defendió al aire la pornografia infantil.

Este despliegue fervorosos a favor de la delincuencia en general y de los delitos sexuales en particular no es espontáneo; al contrario, tiene una larga historia. El pensamiento francés, encandilado con la prosa y las escenas del marqués de Sade, ha encontrado un enorme goce en la descripción del sufrimiento y el sometimiento sexual.

Para Sade, en su “Filosofía en el tocador”, el bien supremo es el placer sexual y si para alcanzar el placer se necesita del sufrimiento del otro, en la medida en que no existe ningún otro bien moral superior al goce propio; nada me impide violar, torturar o matar si eso me conduce al bien supremo.

Todo esto sería motivo de una esgrima intelectual, de un floreo de salón, si no fuera porque, en efecto, hay quienes, como Sade, dedican su vida a violar, torturar y matar.

He podido ver con sorpresa que el nombre Michel Foucault ha sido tendencia en Twitter. En efecto, parece que quienes se manifiestan a favor de la liberación de presos han mandado a leer a Foucault a quienes ellos consideran “el populacho vindicativo”, según el Dr. Zaffaroni.

Sería bueno que quienes lanzaron este saludable consejo, se dedicaran ellos mismos a leer a Michel Foucault. Se encontrarían, así, con argumentos que ninguna feminista se atrevería a suscribir, ni mucho menos, a pronunciar en público.

Si estos mismos difusores del pensamiento del ilustre francés se dedicaran a asomarse a algunas de sus páginas, se encontrarían con varias sorpresas incómodas; por ejemplo, que Michel Foucault defendía el consumo y la producción de pornografía infantil, con similares argumentos que los de nuestro pedante comunicador.

Acaso algunos espíritus amplios podrán decir, como dijo al aire nuestro reputado periodista, que mirar pornografía de niños no es un hecho activo, sino un nada condenable acto pasivo, como si el hecho de consumir pudiera ser independiente del de producir. Pero Michel Foucault fue mucho más allá: sin que le temblara el pulso ni la voz se pronunció en más de una oportunidad a favor de la pedofilia.

Tal vez los defensores de Michel Foucault deban ellos mismos superar la pereza intelectual y seguir la cadena de hechos que llevó al filósofo a pedir al parlamento que deje de considerarse delito el sexo con menores. Si se tomaran ese trabajo, se encontrarían con una perla.

En enero de 1977 los diarios de francia publicaron una solicitada que exigía la liberación de tres hombres que fueron encontrados culpables de abusar de menores y de haberlos fotografiado en medio de actos aberrantes. ¿Qué argumentaba la carta abierta? que se trataba de “un simple caso de moral”.

Decía la nota que los niños no habían sido víctimas de violencia y que, al contrario, tanto las relaciones sexuales como las fotografías, habían contado con el consentimiento de los menores.

Igual que ahora, los firmantes consideraban que los abusadores debían quedar libres, que ya habían tenido demasiado con la injusta prisión preventiva y la estigmatización: “Tres años de prisión por besos y caricias es suficiente”, se quejaban los firmantes.

¿Quienes fueron los autores de la carta abierta que pedían la liberación de los tres violadores de menores? Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Roland Barthes y Louis Aragon entre muchas otras luminarias.

El camino iniciado por el manifiesto, fue pavimentado luego con la fundación del FLIP (Frente de Liberación de Pedófilos). ¿Cuál era el noble propósito de esta agrupación? Exigir que la pedofilia fuera una práctica legal, promover el desarrollo de la “cultura de la pederastia” y pedir la liberación de los pedófilos encarcelados o encerrados en instituciones psiquiátricas.

“Es muy difícil establecer barreras a la edad del consentimiento sexual, puede suceder que sea el menor, con su propia sexualidad, el que desee al adulto”, dijo el propio Foucault en una entrevista.

“En ninguna circunstancia debería someterse la sexualidad a algún tipo de legislación. Cuando uno castiga la violación debería castigar sólo la violencia y decir que sólo es un acto de agresión: que no hay diferencia, en principio, entre introducir un dedo en la cara de alguien o el pene en sus genitales”.

El mismo año de la solicitada a favor de los tres pedófilos detenidos, Michel Foucault pidió al parlamento francés la anulación del criterio de minoría y la despenalización de las relaciones sexuales con menores hasta los quince años. La nota estaba firmada también por Jacques Derrida y Louis Althusser.

El mismo Louis Althusser que asesinó a su esposa. Pero la historia de ese feminicidio es otro capítulo que te voy a contar en la semana.

En días turbulentos para el Gobierno, los sindicalistas le tienden la mano a Fernández

El presidente recibió a la CGT y a los referentes del empresariado en busca de apoyo tras el revés que sufrió por parte de los acreedores en el tema de la deuda.


Tras el rechazo que manifestaron los tres grupos de bonistas a la oferta de reestructuración presentada semanas atrás, el presidente Alberto Fernández recibió esta tarde en la quinta de Olivos a los principales representantes de los empresarios y trabajadores. El post cuarentena y el impacto del coronavirus en la economía local también serán parte de los ejes de la reunión.

Allí se hicieron presentes los titulares y representantes de la Unión Industrial Argentina (UIA), de la Cámara de Comercio, de la Cámara de la Construcción, de la CGT, de la Asociación de Bancos de la República Argentina, la Sociedad Rural y la Bolsa de Comercio. Mientras que el Presidente está acompañado por el ministro de Economía, Martín Guzmán.

“Estamos acá para hablar del tema de la deuda, para dar nuestro apoyo en las negociaciones. Necesitamos que haya un arreglo y en eso apoyamos totalmente al Presidente”, sostuvo al ingresar a la reunión Miguel Acevedo, titular de la UIA.

En la misma sintonía se expresó Héctor Daer, triunviro de la CGT. “Venimos a conversar con el Presidente y con el Ministro de Economía para analizar el momento que estamos viviendo. Y por supuesto para apoyar la negociación de la deuda”.

Corrupción K: piden que se reanuden los juicios contra Cristina y otros exfuncionarios

Dos fiscales exigen retomar los procesos a través de videoconferencias por los riesgos de la pandemia.


Mientras el poder Judicial se encuentra de feria por la pandemia del coronavirus, los fiscales que juzgan a Cristina Kirchner, al exsecretario de Transporte Ricardo Jaime, al ex ministro Julio de Vido y al exfuncionario Claudio Uberti por corrupción, dos fiscales solicitaron este lunes a los jueces de los tribunales orales que están a cargo de esos procesos, que se reanuden de manera virtual los juicios orales y públicos que llevan adelante contra los acusados. “No pueden detenerse”, exclamaron.

Según el escrito que presentaron, plantean empezar cuanto antes y no solo de manera virtual, sino mixta, con videoconferencias y algunas jornadas en salas de audiencia lo suficiente grandes como para mantener el distanciamiento. Hasta mencionan el uso de teatros, auditorios o la sala de audiencias de la Cámara Federal, donde tuvo lugar el Juicio a las Juntas.

El fiscal Diego Luciani sigue la causa en la que la ex presidenta está acusada de ser la jefa de una asociación ilícita que desvió fondos de obras públicas en favor de Lázaro Báez. Allí comparte el banquillo con De Vido, José López y Carlos Kirchner, entre otros personajes relacionados a la corrupción del kirchnerismo. El juicio quedó suspendido hace más de 50 días por el avance del Covid-19 en el país y está a cargo de los jueces Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Andrés Basso.

En el expediente de Jaime, la fiscal Gabriela Baigún instó ante los jueces José Martínez Sobrino, Julio Panelo y Fernando Canero la posibilidad de reanudar el juicio oral. Ya llevan declarados 100 testigos y restan declarar 177. Se trata de un megaproceso con 22 acusados entre los que están también De Vido y Uberti. Jaime es juzgado por enriquecimiento ilícito, pero se agregaron a ese proceso otros casos menores y la compra de trenes chatarra a España y Portugal, expediente en el que De Vido es uno de los imputados.

Vale aclarar que esta solicitud no incluye solo el juicio contra CFK sino reanudar o iniciar otros siete procesos por drogas, secuestros y trata de personas y seguir adelanto con los juicios abreviados y las probations, cuyas audiencias virtuales ya se llevaron a cabo con singular éxito.

Al borde del default, el Gobierno recibe otro revés de los acreedores

Tres grupos importantes de bonistas comunicaron que no están dispuestos a aceptar la propuesta de reestructuración de la deuda. El ministerio de Economía respondió que está “decepcionado”.


En el comienzo de un mes decisivo para el futuro económico de la Argentina, este lunes el Gobierno recibió otro duro golpe luego de que tres importantes grupos de acreedores de bonos de la deuda nacional expresaran formalmente su rechazo a la propuesta de canje presentada por Martín Guzmán.

“El Grupo Ad Hoc de Tenedores de Bonos, el Comité de Acreedores de Argentina y el Grupo Ad Hoc de Tenedores de Bonos de Cambio de Argentina representan colectivamente un amplio y diverso espectro de tenedores de bonos soberanos de Argentina. Cada grupo ya ha rechazado públicamente los términos comerciales propuestos por Argentina para la reestructuración de su deuda externa“, decía el comunicado difundido esta mañana.

Agregan que “cada uno de los tres grupos de tenedores de bonos y las instituciones que representan, junto con varios otros inversores, desean reiterar y dejar en claro que no pueden respaldar la oferta de intercambio recientemente anunciada por la República, y no entregarán sus bonos en dicha oferta, porque, entre otras razones, los términos requieren que los tenedores de bonos argentinos sufran pérdidas desproporcionadas que no son justificadas ni necesarias”.

De todas maneras, señalan que “están preparados para discutir constructivamente con Argentina cuando su gobierno esté listo para hacerlo, con el objetivo común de encontrar una solución viable a los desafíos financieros actuales de la República“.

El comunicado se conoce cuatro días antes del cierre de la oferta (viernes 8 de mayo), y pone al Gobierno ante la disyuntiva de flexibilizar la propuesta o asumir la marcha hacia un nuevo default. Entre los fondos que se oponen a la reestructuración están BlackRock, Fidelity, T Rowe Price y Ashmore.

Hasta el momento, la posición de la administración Fernández es que la propuesta enviada es el máximo esfuerzo posible que se puede hacer dentro del criterio de “sustentabilidad”, garantizando que podrá cumplirse durante toda la vigencia de los nuevos bonos.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, se apoya en un informe del FMI que dice que en estas condiciones la deuda es insostenible y que se necesita un ahorro sustancial (50.000 millones de dólares) para recuperar la sostenibilidad de la deuda. Con mayor precisión, el Gobierno busca alcanzar un recorte 62 por ciento en los pagos de intereses por un valor de casi $ 38 mil millones, así como una reducción del 5,4 por ciento en el valor nominal de la deuda, por un valor de aproximadamente $ 3.600 millones.

La respuesta del Gobierno

A través de un comunicado, el Ministerio de Economía manifestó que “el Gobierno de Argentina ha revisado y está decepcionado con la declaración del día de hoy por parte de tres grupos de acreedores”, y agregó que “tenemos la esperanza de que nuestros acreedores reconozcan que, especialmente a raíz de la crisis del COVID-19, Argentina no puede pagar más”.

Sin libertad de prensa no hay democracia

Ayer fue el día mundial de la libertad de prensa. Hubo afiches con diarios encadenados y con candado, y gente con barbijos convertidos en mordaza que decían: “Lee noticias confiables”. La certeza de que “Un periodismo responsable, valiente e imparcial son el mejor antídoto contra la desinformación”. El gran escritor español, Javier Cercas denuncia que “hoy no basta contar la verdad, hay que destruir la mentira”.

Vamos a decirlo con toda claridad. Sin libertad de prensa no hay democracia. Es lo primero que los autoritarios de todas las ideologías, intentan cercenar. El Foro de Periodistas Argentinos (FOPEA) encabezó su informe anual con un concepto que resume todo, en estos momentos de pandemia: “Cuando aumentan las necesidades, son aún más importantes las libertades”. El profesor Fernando Ruiz que preside esta asociación que nuclea a 500 periodistas de todas las provincias, planteó que el objetivo es “poder contribuir a hacer efectivo el derecho de todos a opinar, proponer, criticar, vigilar, calificar e influir”.

Cuando se censura a un periodista o a un medio, se está callando la posibilidad de expresarse de un sector de la sociedad. Cuando se cierran las puertas de la libertad de prensa, se abren las de todos los totalitarismos. Y si el periodista es fiscal del poder (de todos los poderes) y abogado del hombre común, se coloca en el lugar ético que corresponde. Siempre debemos dar la información más seria y rigurosa. Pero la mirada de esos hechos, debe ser desde el lugar de las víctimas y no desde los victimarios.

Eso hace que nos equivoquemos menos. Es nuestro deber iluminar la corrupción pública y privada que suelen crecer en la oscuridad y también la ineficiencia de los que mandan y los delirios monárquicos de los que quieren controlarlo todo y que nadie los controle a ellos, como intentó Néstor y sigue intentando Cristina.

La forma de estar alertas es denunciar hasta el mínimo avance de los que sueñan con un discurso único y dar cuenta de cada uno de los aprietes torpezas que cometan. Nos hemos cansado de denunciar los ataques al periodismo por parte de los Kirchner en sus más de 12 años de gobierno. Y también nos referimos al maltrato que Alberto Fernández les dio en su momento a varios colegas como Mercedes Ninci, Jonatan Viale, Héctor Emanuele y Diego Leuco, entre otros.

No olvido que después de ganar las elecciones primarias, Alberto Fernández, apoyó una escandalosa resolución del juez Ramos Padilla que fue un claro ataque a la libertad de prensa en general y al periodismo independiente en particular. El magistrado federal que tiene puesta la camiseta de Cristina hasta cuando duerme, quiso ensuciar la cancha con el caso del colega Daniel Santoro al acusarlo de extorsionar con sus notas y de hacer operaciones sicológicas. Fue un burdo intento de intimidar a todos los que ejercemos este maravilloso oficio. Fue una advertencia, una amenaza. Miren lo que le pasa a Daniel Santoro y es lo que les pasará a ustedes si siguen investigando al gobierno más corrupto de la historia democrática o expresando sus opiniones críticas hacia los Fernández. Ese es el mensaje.

Los que nos ganamos la vida dignamente con el periodismo, los que solo nos movemos por la búsqueda de la verdad, los que no nos dejamos domesticar por el poder político ni económico, tuvimos que ponernos de pié y denunciar claramente este atropello feroz.

Hasta ese momento, era solo un avance de un juez K. Pero fue más peligroso porque el actual presidente, se sumó a la campaña a favor de la censura cuando dijo: “Una cosa es hacer periodismo y otra es fingir que se hace periodismo y mandar mensajes extorsivos”. Un despropósito monumental. Y en estos tiempos debemos recordar que Ramos Padilla le pidió que intervenga a la Comisión Provincial de la Memoria que hoy se convirtió en el principal motor de las excarcelaciones masivas e irresponsables.

Fue un mensaje intimidatorio para todos los periodistas que no se arrodillan, ni se compran, ni se venden ni se alquilan ante las fortunas de la pauta publicitaria de los K ni ante las patoteadas y escraches de siempre. En ese momento inventaron un afiche que circuló por los canales habituales de las redes sociales kirchneristas y acusaba a 15 periodistas de ser operadores. Foto carné de cada uno para que no haya dudas. Semejante canallada tuvo su máxima expresión cuando entre esos 15 blancos móviles pusieron a Julio Blanck, el querido compañero de Clarín y TN que falleció hace más de un año.

Entre los periodistas buchoneados hay de todos los medios y para todos los gustos. Ese newsletter que promovía la boleta de los Fernández, incluyó entre otros a periodistas de radio Mitre, a Jorge Lanata, Marcelo Longobardi y quien les habla o de nuestra hermana la FM 100 como Santiago del Moro o de Clarín como Eduardo Van der Kooy. Pero insisto: estamos apuntados, para empezar, 15 de varios medios de comunicación. En eso, a la hora de escrachar y atacar son amplios los muchachos.

¿Alguien cree que Alberto o Cristina salieron al cruce de aquel panfleto infame? ¿Alguien piensa que Alberto o Cristina emitieron aunque sea un tuit o un simple comunicado repudiando eso o tomando distancia formal y públicamente? Acertaron. Nadie dijo una palabra. Y se sabe que el que calla, otorga. Está claro que lo único que quieren es callar a los periodistas, advertirles para que se autocensuren y limpiar el prontuario de Cristina y su banda de cómplices para que queden como santos inocentes que nunca robaron nada y que son perseguidos políticos.

Lo más reciente, ocurrió cuando Alberto sacudido por las críticas las excarcelaciones, en lugar de criticar y amonestar a los cristinistas que las impulsaron, acusó a los medios de comunicación. El viejo truco ya no tiene efecto. Está gastado y vaciado de contenido. Pero Alberto escribió en su tuit: “hay una malintencionada campaña mediática y lamento la conducta de quienes, en circunstancias tan cruciales como las que vivimos, mostraron su poco apreciable condición humana que intranquiliza a la sociedad”. Cristina aplaudía de pie en la platea.

El colmo fue la respuesta que tuvieron los K frente al masivo y extenso cacerolazo de protesta que se sintió fuerte, incluso en las barriadas populares de los conurbanos. Gustavo López hoy es el vicepresidente del Enacom (Ente Nacional de Comunicaciones) puesto por Cristina. Fue un impulsor de la ley de medios y también fue el periodista que más trabajó al lado de Fernando de la Rúa hasta que el helicóptero se llevó al presidente y a su gobierno. López se hizo hacer una entrevista en el canal del estado. Digo se hizo hacer, porque quien actuaba de periodista solo le tiraba centros y lo incitaba a que fuera más duro todavía.

El zócalo de la pantalla encendió todas las alarmas: “Regularán el funcionamiento de los portales de internet”. Semejante anuncio, amenazante de un totalitarismo estilo China o Cuba, obligó al presidente del Enacom a desmentir categóricamente esa salvajada. Claudio Ambrosini, puesto por Sergio Massa, lo hizo mediante un comunicado oficial que también negó que fuera cierto el tuit del canal que reflejaba ese video graph de la entrevista con López. Esto confirma los enfrentamientos que hay entre los distintos sectores que conforman este cuarto gobierno kirchnerista. Pero esa idea de controlar las redes sociales respondía a las falaces conclusiones que sacó el gobierno por el cacerolazo que se repitió anoche con mucha potencia.

Según los K, la gente es tonta y se deja llevar de las narices por Twitter, Facebook o por la radio, la tele y los diarios. La información fehaciente de escandalosas excarcelaciones, para ellos, eran fake news que hay que censurar o bloquear. No comprenden que los cacerolazos fueron una muestra contundente del hartazgo de un sector importante de la sociedad. Nadie les impuso nada. Esto es de abajo hacia arriba.

López tuvo que callarse la boca. Pero Mempo Giardinelli hoy le dio carnadura a ese intento de cercenar las libertades. Escribió en Página 12 que “hubo un abuso grosero de las mentiras de ese invento de la supuesta liberación de presos. El sistema de medios hiper concentrado desestabiliza con falsificación informativa”.

Con ese argumento insólito Giardinelli dice que los medios “son aparatos de manipulación” y sus propietarios son “una corporación de millonarios fugadores de dólares que inventaron la grieta” y “le meten odio a las clases medias”. Y enseguida va al mismo tema de Gustavo López y la TV llamada pública: “Algo hay que hacer frente a la ferocidad del abuso comunicacional. Hoy el problema no es la concentración de licencias sino de redes, que la ley de medios no regulaba”.

Ayer fue el día mundial de la libertad de prensa. Thomas Jefferson dijo que “el precio de la libertad, es la vigilancia eterna”. En eso estamos.

Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre

Larroque juró como ministro en la Provincia y selló otro avance de La Cámpora en el poder

Entre risas y con la marcha peronista de fondo, el gobernador Axel Kicillof le tomó juramento al flamante titular de la cartera de Desarrollo de la Comunidad.


En una distendida jornada en la sede de la gobernación bonaerense, el dirigente Andrés “Cuervo” Larroque juró como Ministro de Desarrollo de la Comunidad de la provincia Larroque, puesto que dejó vacante Fernand Raverta la semana pasada al ser designada para reemplazar a Alejandro Vanoli en Anses. El referente de La Cámpora integraba hasta el momento el bloque de diputados nacionales del Frente de Todos.

La ceremonia tuvo en un momento la marcha peronista de fondo y mostró a los funcionarios entre risas. “Agradezco el inmenso cariño que me han brindado a través de la infinidad de saludos y mensajes por mi nueva responsabilidad. Espero estar a la altura de las circunstancias acompañando a Kicillof en la Provincia de Buenos Aires“, sostuvo días atrás Larroque tras el anuncio de su nombramiento.

En el acto, el gobernador destacó “la coordinación, articulación y trabajo colectivo con el gobierno nacional para reconstruir el tejido productivo y social de la provincia de Buenos Aires, después de cuatro años de una política neoliberal”.

Mediante el decreto 303 publicado en el Boletín Oficial bonaerense, Kicillof aceptó la renuncia de Raverta destacando que “ha honrado con su labor y dedicación a esta provincia de Buenos Aires”, para luego dar lugar a la asunción de Larroque, de quien indicó que “reúne las condiciones y aptitudes para desempeñarse en la función”.

Liberación de presos: la Fiscalía pidió revocar el fallo y considera que es “arbitrario”

El fiscal Carlos Altuve presentó un recurso de queja y ahora deberá expedirse la Corte bonaerense. Se trata de la resolución del juez Víctor Violini que permitió que unos dos mil presos de la Provincia obtengan la domiciliaria con la excusa del coronavirus.


El intenso reclamo por la masiva liberación de presos en medio de la pandemia llegó este lunes a la Suprema Corte de la Provincia luego de que el fiscal de Casación bonaerense Carlos Altuve, presentara su recurso de queja para que el organismo revise el hábeas corpus colectivo concedido por el juez Víctor Violini, quien habilitó mediante un fallo más de dos mil prisiones domiciliarias para detenidos considerados de “riesgo” ante el avance del coronavirus.

En la presentación, Altuve consideró “de una extrema gravedad institucional, con una ostensible falta de argumentación” el fallo del magistrado que planteó la posibilidad de que los presos mayores de 65 años, mujeres embarazadas, detenidos con enfermedades preexistentes y que estén involucrados en delitos leves podrían acceder al beneficio del arresto domiciliario.

La Corte bonaerense planea brindar una respuesta rápida a este tema. Los miembros a cargo son Daniel Soria, el presidente, y los jueces Eduardo De Lázzari, Luis Genoud, Eduardo Pettigiani, Hilda Kogan y Sergio Torres. Ellos están en acuerdo permanente y se dieron la firma digital, que les permite dictar fallos a la distancia.

La discusión política estalló cuando se detectaron decisiones judiciales que beneficiaron a presos que tenían penas por delitos graves como violaciones, narcotráfico y asesinatos, entre otros. El Fiscal entiende que el fallo de Violini es “absurdo” y “arbitrario”. Su justificación es que no explica a quiénes alcanza ni están determinadas las categorías de delitos graves o leves.

Además, deja la decisión final al Poder Ejecutivo sobre a quién dar arresto domiciliario, porque señala que se otorgará a los presos que figuren en una lista que el Ministerio de Justicia bonaerense y los que se agreguen en el futuro, sin control de ningún juez.

Desde la Fiscalía también indicaron que el Ministerio de Justicia cuenta con 1.950 tobilleras electrónicas y todas están en uso. Es decir que las morigeraciones se están concediendo sin monitoreo a través de un dispositivo.

Teniendo en cuenta los casos de aquellos internos que cumplieron su condena, o que tienen otros regímenes como la libertad condicional o asistida, el número global de detenidos que dejaron los penales bonaerenses en estas semanas asciende a unos 2.200.

A raíz de esto, el Procurador General Julio Conte Grand, investiga 148 resoluciones a través de las cuales se concedieron morigeraciones “infundadas, por el tipo de delitos de las personas”.