Milei, lo bueno, lo malo y lo feo

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Resumiendo en forma lineal, se podría decir que el gobierno está bien en la macro economía, mal en sus peleas internas y que lo feo tiene que ver con una falta de condena potente cuando aparecen sospechas de corrupción.

Esto, por supuesto es a grandes rasgos. Cada rubro tiene sus matices y sus datos duros que lo explican. Veamos:

Inflación y dólar. La estabilidad y previsibilidad que dan un dólar que casi no se mueve hace 9 meses y una inflación que, todo indica, seguirá bajando en los próximos meses. ¿Habrán arrancado los mejores 18 meses que vaticinó el ministro Toto Caputo? Veremos. El riesgo país funciona como un serrucho pero hace unos días estuvo debajo de los 500 puntos básicos. Conceptualmente, son sectores minoritarios y chavistas como el kirchnerismo o la ultra izquierda los únicos que proponen cambiar el rumbo económico.

Cree la economía. De los 15 sectores económicos, 14 están creciendo. Un analista importante dijo que ya se puede ver un aumento de la actividad en forma de pipa de Nike y que no hay que descartar que en un par de meses, se vaya para arriba como “pedo de buzo”. Hay más brotes verdes (con perdón de la palabra) y eso hace más probable una reelección de Javier Milei aunque todavía falta un año, es decir una eternidad. Energía y minería 16,3%, Construcción 7,6% y eso que venía en la lona, lo mismo que la Industria que según la UIA creció al 4,6%.

Record de exportaciones. En el primer cuatrimestre, las exportaciones aumentaron un 17% y superaron los 17 mil millones de dólares. Las reservas brutas del Banco Central están en el mayor nivel en 7 años. Hablamos del mayor superávit comercial en 24 años.

Los Rigi, funcionan. El Régimen de Incentivos a Grandes Inversiones dio tan buen resultado que se viene un Súper Rigi durante 5 años para inversiones superiores a los mil millones de dólares.

Con Estados Unidos e Israel. La alianza estratégica con los países del mundo que más respetan la democracia y los derechos humanos, colocó rápidamente a la Argentina en el mapa global. Salir del eje del populismo autoritario de Rusia y dictatorial de Cuba, Venezuela e Irán es un camino de racionalidad. Se puede enmarcar esto en la segunda revisión del acuerdo con el FMI que hoy mismo desembolsó los mil millones de dólares.

Sin piqueteros ni okupas. El gobierno interpretó una demanda generalizada en contra del eterno caos piquetero y de los okupas y logró, por ahora, resolver ese problema. Con firmeza y la ley en la mano.

Baja de retenciones. En el campo y también en algún sector industrial como el automotriz y la petroquímica, fue muy bien recibido este anuncio. Varios porcentajes de los impuestos a las exportaciones bajan, como el trigo y la cebada y otros van a disminuir paulatinamente desde comienzos de año, como la soja. Eso es quitarle dinero al estado y dejaron en manos de la actividad privada para que reinvierta y aumente las fuentes de trabajo.

LO MALO

El internismo feroz. Las peleas a cielo abierto y en las redes está descontroladas. Se disputan cajas y lugares de poder. No debaten para mejorar la gestión y las políticas públicas. Los Menem y Karina vs Caputo y las Fuerzas del Cielo. Karina vs Patricia Bullrich. Casi todos vs Adorni. Eso paraliza la administración y dilapida poder político. Y Javier Milei sobrevuela el tema sin resolverlo.

Falta política y gestión. En muchas oportunidades se notan las carencias de cuadros dirigentes y de funcionarios capaces y probos. En lugar de solucionar problemas concretos, quedan enredados en idas y vueltas, muchas veces en temas sencillos o de sentido común. El gobierno debería imaginar la manera en acelerar el consumo popular para que las mejorías económicas lleguen lo más rápido posible al salario y al empleo, sobre todo de sectores de la clase media baja y los que padecen la pobreza. Tienen una ventaja; culturalmente se instaló bastante que no todos los desafíos sociales se arreglan con más subsidios como siempre propuso el peronismo. Pero obra pública sin corrupción y aceleración del consumo familiar, son indispensables para ganar elecciones y consolidar el modelo.

Maltrato a medio mundo. La utilización del insulto y la grosería desmedida, lleva al presidente a romper puentes con parte de la sociedad que no quiere eso. Ni hablar de la relación con periodistas independientes o macristas que se mueven con responsabilidad y no conspiran contra el gobierno a pesar de la mirada conspirativa de Javier Milei. Ve fantasmas en donde no los hay y no termina de comprender que su peor enemigo está en el espejo. En los tiros en los pies que se pega. Debe desterrar la palabra odio de su diccionario. Y evitar fomentarlo. Su gran ventaja comparativa es que solamente un grupo muy reducido de la población sigue negando la mega corrupción y el autoritarismo de Cristina. El peronismo por ahora está muy dividido y nadie aparece como alternativa seria. Kicillof sin el apoyo de Cristina no puede ganar y con el apoyo de la presa por corrupción tendrá que transportar esa mochila de piedras.

LO FEO

  • Relativizan la corrupción. El propio presidente Milei casi festejó lo que sucedió con Fred Machado en Estados Unidos. Mal informado o excesivamente ansioso habló de inocencia y acusó a los medios de haber arruinado la vida de José Luis Espert, ex candidato de la Libertad Avanza que recibió fondos de Machado para su campaña. En realidad Machado confesó ser culpable de lavado de dinero y fraude. Por lo tanto, nada de inocencia. La justicia de Estados Unidos aceptó ese reconocimiento a cambio de abandonar la acusación de narcotráfico que es un delito más grave. En el caso ANDIS, están confirmadas las coimas de alrededor del 20%, (Nacho Grimaldi va a dar detalles de eso) lo del escándalo de Libra cada vez tiene más pruebas y Manuel Adorni todavía no pudo explicar de dónde sacó el dinero que gastó desde que es funcionario del gobierno. Milei prometió ser implacable con los casos de corrupción de su propio gobierno pero las señales que emite, van en sentido contrario. No puede decir que prefiere perder la elección antes que ejecutar a un inocente. Los que lo votaron, lo hicieron para que Argentina entre en el camino de la libertad, el progreso y el desarrollo. Nadie le pide que eche a inocentes. Puede darla licencia a los que están acusados con muchas pruebas y después ratificar o rectificar su decisión. Ya puso las manos en el fuego por Espert o Adorni y eso lo deja lejos del ciudadano común y a punto de quemarse.

En síntesis, menos palabras y más gestión. Menos odio y más empatía con los más frágiles. La gente vota cada vez en menor cantidad en cada elección. El ciudadano común se mueve lejos de la críptica discusión ideológica de los polos opuestos y vota con esperanza a los que construyen una Argentina que les permita vivir mejor. A ellos y a sus hijos.

Editorial de Alfredo Leuco en El diario de Leuco