El diputado tildó a Cristina Kirchner como “una desgracia para la Argentina” y a Alberto Fernández como un “cínico operador político”.
El diputado de Juntos por el Cambio renovó sus críticas contra el Gobierno y lanzó fuertes calificaciones al presidente Alberto Fernández y su vice Cristina Kirchner a seis meses del desembarco del Frente de Todos en el poder.
En primer lugar, el legislador y referente de la coalición opositora hizo hincapié en el rol protagonista de CFK en la toma de decisiones. “Eso está muy claro, las toma Cristina. Alberto es un operador político. Es un operador político sin ningún tipo de principios. Es la tradicional pareja peronista, la fanática y el cínico. Como en la historia reciente la fanática era Cristina y el cínico era Néstor. Como en la historia peronista, Perón era el cínico y Evita la fanática. Y como institucionalmente el PJ es el cínico y La Cámpora es la fanática. Es una historia muy vieja, que es muy triste.
Respecto al manejo de la pandemia por parte del Ejecutivo, el dirigente consideró que “hay un desequilibrio entre el necesario balance de la política sanitaria y la política económica”. “El Gobierno ha apostado solamente a una que es la política sanitaria y las consecuencias sobre la economía se ven. Es inútil que Alberto diga que el problema es la pandemia y no la cuarentena, cuando vos ves una caída del 25% que es unos 10 puntos mayor a las que tienen los países con una dimensión similar a la de Argentina. El tipo de cuarentena, la longitud de la cuarentena, la desorganización de la cuarentena que no ha permitido que sectores que deberían estar trabajando lo estén haciendo”.
Otras frases destacadas
“Se está usando la pandemia para avanzar en su agenda en todos los sentidos. En la destrucción institucional. Están llevando a juicio a personas por haber ejercido su derecho a la expresión”.
“Están avanzando en la agenda institucional que es concentrar el poder solamente en el ejecutivo y destruir el Congreso y la justicia. Con la agenda económica buscans destruir al sector privado sin ningún tipo de remordimientos. Y con la agenda social, que es lo que hicieron siempre, quitarle al sector productivo avanzado y autónomos que no los votan para darles a los sectores que los votan, que son los sectores menos productivos, menos avanzados, más dependientes y que son esclavos clientelares del peronismo”.
“Que le avisen al ministro Daniel Gollán, que es de ellos y hace un mes publicó un tuit con un mapa en el cual la Ciudad, gobernada por el PRO, estaba roja infectada y había que cercarla. Y ahora están pidiendo por favor que no lo demos por separado para que no se vea el desastre que hicieron en la provincia de Buenos Aires. Que la gente haga la cuenta, que vea como se maneja en la Ciudad, que nunca votó al peronismo, y como le va a los municipios del conurbano, y después charlamos de quién hubiera manejado mejor las cosas.
“En general los economistas no ven un escenario de hiperinflación. Sí hablan de tres dígitos de inflación. Yo creo que eso sería suficientemente desastroso, sobre todo si se confirma que no va haber arreglo de la deuda. Parece que vamos a una situación muy complicada”.
“Cristina es una desgracia. Porque las cosas ya son suficientemente malas con el peronismo, y con Cristina en el medio es todavía peor. Y es difícil empeorar las performances desastrosas del peronismo en el gobierno, pero ella lo consigue.
Diputados opositores exigen una mayor explicación de la medida que permite a los hijos y familiares de desaparecidos, comprar dólares sin el recargo del 30% y girar fondos a otro país.
Diputados de Juntos por el Cambio solicitaron este miércoles al Banco Central de la República Argentina que brinde mayores aclaraciones acerca de la polémica norma que plantea una flexibilización al acceso al mercado cambiario .
El párrafo que generó una gran controversia señala que beneficiarios de indemnizaciones emanadas de las leyes de reparación a víctimas de la dictadura militar 1976-1983 podrán acceder al mercado cambiario al tipo de cambio oficial, sin pagar el impuesto del 30% y podrán girar divisas al exterior.
A través de un proyecto de resolución, los legisladores pidieron que se dicte una norma aclaratoria de la comunicación “A” 7052, debido a “sus confusos términos en los que se encuentra redactada, precisando los conceptos y/o rubros alcanzados por el beneficio otorgado en la misma”. Y agregan que “en caso que las transferencias no estén asociadas a los montos de los beneficios, solicitan la derogación de la comunicación”.
La norma también contemplan subsidios para las víctimas de los delitos que se cometieron durante la dictadura militar, ya sea quienes fueron detenidas ilegalmente o los hijos y nietos de los desaparecidos.
“Incorporar como punto 3.12.6. del Texto Ordenado sobre las normas de “Exterior y cambios” (regulaciones cambiarias) el siguiente: “3.12.6. Transferencias a cuentas bancarias en el exterior de personas humanas que percibieron fondos en el país asociados a los beneficios otorgados por el Estado Nacional en el marco de las Leyes 24.043, 24.411 y 25.914 y concordantes”, dice la textualmente el fallo.
En el Banco Central afirmaron que no se trata de una apertura del mercado cambiario generalizada para estas personas. “Son unos casos puntuales, uno o dos, que habían quedado pendientes”. Y explicaron que “Los argentinos que viven en el exterior y perciban una indemnización, la podrán cobrar en su lugar de residencia. Es el mismo caso de los argentinos jubilados que viven en el exterior y que cobran dicho beneficio en el exterior”.
Historia, familia, sentimientos y pertenencia. El testimonio de Jorge Sigal en Le doy mi Palabra.
Jorge Sigal habló con Le doy mi Palabra por Radio Mitre y narró qué cosas lo llevaron a escribir su libro “El día que maté a mi padre. Confesiones de un ex comunista”, cuya nueva edición ya está a la venta.
“Es la historia de una gran ilusión y de un gran desencanto. Yo me incorporé a la Federación Juvenil Comunista cuando todavía no había cumplido los 14 años. A partir de ahí empecé a hacer una vida de pertenencia absoluta; muy impulsada porque entre otras cosas en el camino se muere mi padre, que era un comunista muy fervoroso; médico que dedicaba una parte de su vida a la militancia comunista”, comenzó el periodista.
“La muerte de mi padre, que fue muy impresionante porque se muere ahogado, pero antes salva a mi hermano menor de 7 años que estaba en la embarcación con él. Lo salva a mi hermano y mi padre muere. A partir de ahí lo asocio esto con una gran fuerza emotiva mi adhesión al Partido Comunista”.
“Cuando un chico pierde al padre, anda buscando padres por todos lados y yo lo encontré en el Partido Comunista; viajé a la URSS a estudiar en una escuela clandestina y luego de cómo empieza un proceso de filtración en mis sentimientos; lo sentimientos es lo que prima en el libro”, completó Sigal.
El joven se defendió tras el allanamiento en su domicilio por la causa de presunto espionaje durante la gestión de Cambiemos. “Es un ataque del kirchnerismo contra nuestros valores, nuestra libertad y la República”, lanzó.
Darío Nieto, secretario de Mauricio Macri y uno de la extensa lista de investigados por la Justicia en la causa por el espionaje ilegal durante el gobierno anterior, se refirió este martes al caso que derivó en el allanamiento de su casa. Calificó el expediente como “un ataque contra Mauricio Macri y los valores de Juntos por el Cambio.
En una entrevista con el diario La Nación, el hombre de 35 años dejó en claro que el ex presidente “no ordenó esas tareas de espionaje” y afirmó: “Pongo las manos en el fuego por él”.
“Sigo siendo muy cercano a Mauricio Macri: esa es una información pública que cualquiera puede tener. Estoy muy tranquilo con mi conciencia porque en estos cuatro años nunca hice nada ilegal ni indebido. No tengo miedo de quedar preso, estoy muy tranquilo. Esto se va a aclarar pronto y va a ser solo un malentendido”, expresó respecto a su involucración en la causa y su vínculo con el ex jefe de Estado.
Tras negar conocer a los espías involucrados en la denuncia, Nieto se mostró angustiado por la situación que le toca vivir, la cual calificó como “indigna y triste”. “Siento una angustia muy grande. La semana pasada allanaron mi casa con mi mujer y mi hijo de tres meses y medio, allanaron la casa de mis viejos, se llevaron sus computadoras y celulares. Recibí mensajes de apoyo de mi familia, mis amigos, de Juntos por el Cambio, firmado por Mauricio, me sentí muy bien”, sumó el Licenciado en Ciencias Políticas.
Y agregó: “Pero quiero hablar porque no tengo nada que ocultar y me puse a disposición del juez porque quiero que conozca quien soy”.
En otro pasaje de la entrevista Nieto negó haber recibido informes de inteligencia por parte de la recientemente detenida Susana Martinengo, acerca de quien mencionó que si bien trabajaba en el área de ceremonial y audiencias, “no tenía cargo de funcionaria, no era directora, tenía contrato”. “La conocía, no tenía trato diario y de hecho ella tenía una jefa, que era la directora. Sí tenía relación, pero era una tarea profesional, hablábamos de esas cartas”, subrayó.
Al ser consultado respecto a quién podría estar al frente del intento de ‘ensuciar’ al ex mandatario, Nieto fue contundente: “El kirchnerismo. Hay muchas causas por corrupción de funcionarios del gobierno anterior al nuestro y la única forma de que eso no salga a la luz es decir que los políticos son todos iguales, son todos lo mismo. Nosotros somos transparentes”, enfatizó y cerró: “Esto no es un ataque contra mí, es un ataque contra Mauricio Macri y contra Juntos por el Cambio, contra nuestros valores, nuestra libertad y la República”.
Cristina y Alberto atacan de nuevo. La gran mayoría de sus acciones y declaraciones son contra todos. Es como si el autoritarismo o el patoterismo de estado, fueran una actividad esencial de este cuarto gobierno kirchnerista. No descansan en su agresividad ni en la cuarentena eterna. Gran parte de la sociedad se pregunta: ¿Cuándo volveremos a la fase constitucional?
Casi ningún sector se salva de sus retos, escraches y amenazas. Les están arruinando la vida a los jubilados y a los comerciantes de clase media. Pero primero van por el resto de los pilares republicanos para quedarse casi con la suma del poder público. Hablo del poder judicial y el legislativo.
Contra la justicia. Desde que sellaron el pacto de impunidad y Cristina le ofreció ser presidente, Alberto Fernández mira para otro lado mientras la reina mueve sus piezas de ajedrez. La ministra Marcela Losardo, apreciada por prudencia y capacidad técnica, está prácticamente pintada. Ni habla ni ejerce como jefa de su cartera. Dicen que no pega el portazo con su renuncia para no provocarle más daño a la erosionada investidura presidencial. Pero la justicia en este país la maneja Cristina con Juan Martín Mena que solo en los papeles es el segundo.
Es un ministerio expropiado por Cristina. Copó con sus soldados todos los puestos claves. Carlos Zannini, Horacio Pietragalla, María Laura Garrigós de Rébori, Felix Crous, Claudio Cholakian, Gerónimo Ustarroz, Mariano Recalde, Vanesa Siley, son solo algunos de los más importantes. Ellos tienen el mismo objetivo de lograr la impunidad para Cristina y todos los integrantes del Cartel de los Pinguinos y de paso, hacer desfilar por tribunales a la mayor cantidad de opositores y periodistas independientes que puedan.
Pero eso no les alcanza. Van por la Reforma Judicial y la Corte Suprema. Con una ingenuidad rayana con la complicidad, Gustavo Béliz y Vilma Ibarra, honestos funcionarios, le dieron forma a una reforma que por lo que se conoció, es bastante razonable. Pero, los cristinistas le arrebataron el proyecto. El nuevo, en la interna, es conocido como “La Deforma Judicial”. Estará a cargo de los talibanes de Cristina como Eugenio Zaffaroni y su propio abogado, Carlos Beraldi y tendrá cambios revolucionarios que es la forma que tienen de llamar al chavismo K en los tribunales. Tirar por la ventana a los actuales jueces y fiscales independientes y ampliar los miembros de Comodoro Py y de la Corte es parte de su agenda. Quieren militantes en cada despacho y mayoría automática en el máximo tribunal. Ya avisaron las doctoras Garrigós de Rébori, fundadora de Justicia Legítima y Graciana Peñafort, abogada de Cristina y de Boudou y jefa legal del Senado. Ambas dijeron que no les gusta el funcionamiento actual de la Corte y es como si lo hubiera dicho Cristina. Por lo menos fueron más civilizadas que Hebe Bonafini que propuso directamente tomar la Corte Suprema ante el aplauso de Gabriel Mariotto y hasta del mismísimo Julio Piumatto. Contra el Congreso.
Cristina no tiene los dos tercios de los senadores y por lo tanto le va a costar muchísimo consagrar a Daniel Rafecas como Procurador General de la Nación. El próximo jefe de todos los fiscales es la frutilla del postre de la impunidad. De todos modos, a Cristina le importan poco los reglamentos y los límites. Ni siquiera cumple con la mínima exigencia de utilizar barbijo como todos los mortales. Ella va por todo y lo demuestra en cada sesión. Se trataron proyectos por afuera del tema de la pandemia, cosa que no estaba dentro del acuerdo. Y se votó una comisión investigadora ilegal e inconstitucional solo a los efectos de apretar a Vicentín y ensuciar a Javier González Fraga ex jefe del Banco Nación. Lo aprobaron por simple mayoría y encima Cristina dejó mudo al jefe del bloque opositor porque desconectó el sistema remoto.
El maltrato y la soberbia, además son permanentes. Así será difícil acercar algún senador más para juntar mayorías calificadas. Salvo que la billetera del presidente le quiebre la resistencia a los gobernadores opositores y obliguen a sus senadores a votar al lado de Cristina. Sería un escándalo institucional muy grave. Veremos si eso ocurre. Contra las empresas.
Los casos de Vicentín y Latam son bastante conocidos. A una la quisieron expropiar y la sociedad civil se los impidió. A la otra, lograron fundirla y obligarla a que se vaya del país. La Cámpora en Aerolíneas y Pablo Biró entre los gremios aeronáuticos, le hicieron la vida imposible. Apelaron a “La gran Néstor” que se utilizó tanto en Santa Cruz. Hostilidad permanente hasta obligarlos a vender o a que se vayan.
Lo de Vicentín fue tragicómico. Los setentistas sin votos y La Cámpora celebraron la expropiación inminente como si fuera el Asalto al Cuartel Moncada. Pero Alberto reculó y los dejó colgados del pincel. Hasta Graciana Peñafort, la propia vocera legal de Cristina, prometió una expropiación que hasta ahora no pudieron cumplir. Hacen una lectura equivocada de la correlación de fuerzas. Ganaron la elección pero más de 10 millones de personas van a resistir las “ideas más locas”, como dijo en su momento Alberto. Necesitan más volumen político para avanzar y se les hace complicado por la actitud sectaria y altanera de la vice presidenta. Tal vez recurran a más autoritarismo y ciertos niveles de violencia y eso podría complicar todo. De bronca acusaron a Vicentín de aportar a la campaña de Macri. De inmediato se supo que diez accionistas de esa empresa habían hecho fuertes aportes económicos para la campaña de Cristina y que ella había estado en una inauguración del grupo y que hasta había pedido su parte de acciones. En broma por supuesto.
Pero lo de estos día no es ninguna broma. Acusaron al Banco Nación gestión macrista de la cantidad de créditos que le dieron a Vicentín. Y otra vez, enseguida se supo que durante la gestión de Cristina le habían dado más créditos todavía. No pegan una porque quieren jugar por afuera del sistema. Alberto los trató de miserables a los de Techint. Pero hace unos días, intentó cambiar el clima anti negocios y felicitó al empresario Marcelo Midlin, durante la puesta en marcha de una planta de generación térmica.
Fue una señal positiva para los empresarios que otra vez destruyó con un tuit una cristinista chavista de la primera hora. Alicia Castro, escribió: “Midlin compró IECSA, del primo de Macri y fue el campeón de los que operaron con dólares y el mecanismo macrista de vaciar al país con sus amigos y cargar la deuda privada sobre la espalda del pueblo. Felicitar a Midlin es como si en Estados Unidos felicitaran a Al Capone” Teléfono para Alberto.
El exitoso desarrollador Eduardo Costantini, durante una video conferencia dijo lo que muchos de sus pares no se atreven: “al gobierno se le ocurren cosas que meten miedo. No será fácil cambiar las expectativas negativas. La economía fue puesta en coma farmacológico. Liberaron personas como Boudou, hablan de impuesto a la riqueza. (Horacio Verbitsky, operador en las sombras de Cristina anunció que lo presentarán el 14 de julio). Constantini dijo ante la Bolsa de Comercio de Córdoba que todo esto va a producir mayor recesión, sobre todo cuando avanzan sobre Vicentín o cuando dicen que sus planes los van a concretar “por la razón o por la fuerza”. Finalmente confirmó que la clase media va a sufrir mucho porque el efecto económico de la cuarentena va a ser monumental y además Argentina está aislada”. El dato de la caída económica de abril es pavoroso. El 26,4% es el derrumbe más grave de la historia y confirma la hecatombe social a la que vamos.
Contra el campo. Hubo más de 60 roturas de silo bolsas en las zonas más productivas de la Argentina agropecuaria. Hubo hasta robo de ganado, carneo de corderos e incendio intencional de un par de campos. La queja de los chacareros se hizo escuchar fuerte porque el nivel de impunidad para cometer esos delitos salvajes es total. No hubo un solo detenido, ni un solo sospechoso. Son ataques coordinados cargados de odio ideológico absolutamente irracional. Porque ni siquiera lo roban para utilizarlo. Destruyen los granos pese a que esos productos podrían ser alimentos para la gente, los animales o dólares de exportación, tres cuestiones que el país necesita y que militantes kirchneristas se encargan de destruir.
Entre algunos tuiteros K se incentivó para cometer esos delitos como una forma de venganza contra la oligarquía macrista. Pero Hebe Bonafini no tuvo problemas en convocar a semejante irracionalidad y violación de la ley. Los ministros, Sabina Frederic y Luis Basterra descartaron ante los representantes del campo que “se tratara de cuestiones de odio ideológico o por política y militancia”. ¿Cómo saben Basterra y Fréderic que no son militantes cristinistas empujados por la bronca contra el campo o por las órdenes de Hebe que hizo públicas. ¿Cómo saben si nunca detuvieron a nadie? Ojo que este tema tiene otro costado de mucha gravedad. Estos sabotajes en algunos casos dejan a los agricultores sin posibilidades de seguir trabajando o pierden gran parte de su esfuerzo. Lo más grave sería que ante la inacción del estado, muchos quisieran hacer justicia por mano propia. Ojo con eso. Seria producto de una descomposición social de la que sería muy difícil regresar y que nadie quiere.
Todas historias tenebrosas de los Fernández que van por todo y que atacan de nuevo.
Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra por Radio Mitre
Por inexistencia de delito, el fiscal Delgado rechazó abrir una causa en la que se lo acusaba de promover la marcha contra la infectadura del 30 de mayo.
Tras las repercusiones que generó la denuncia de la agencia de ciberpatrullaje contra el actor Juan Acosta por “sedición” -en relación a un tuit que publicó un mes atrás impulsando la marcha contra la “infectadura”, el fiscal Federico Delgado decidió desestimar la acusación por inexistencia de delito.
A partir de ese dictamen, el juez federal Daniel Rafecas firmó este miércoles la resolución en donde se determinó el cierre del caso.
Dos semanas antes, la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia, a cargo de Horacio Azzolin, envió un mail en el que se afirmaba: “Les escribo para denunciar que el actor Juan Acosta está incitando en redes a romper la cuarentena, mediante un mensaje sedicioso en el cual el actor exhorta a copar “el obelisco y todas las plazas del país, en pos de los ‘derechos constitucionales’”.
Y añadió: “A mi entender y por eso les acerco las pruebas, esto va más allá de reclamar diferencias ideológicas, sino más bien que va a perjudicar a un gobierno mediante la comisión del posible delito de atentado contra la salud pública, estrago, rebelión/sedición para provocar una crisis institucional”.
El escrito también alertan que “todo esto se da en el marco de intelectuales”, tales como Sandra Pitta, Juan José Sebrelí y demás al hablar de ‘infectadura’, poniendo en duda la cuarentena y las medidas adoptadas gracias al consejo de profesionales infectólogos; un juego retórico peligroso que provoca estos actos de rebelión”.
Al hacerse pública la denuncia, un grupo de diputados de Juntos por el Cambio que firmaron el famoso documento de intelectuales y científicos, había presentado el martes una autodenuncia para que también a ellos los investigaran. Así lo hicieron Waldo Wolff, Alberto Asseff, Fernando Adolfo Iglesias, Luis Mario Pastori, Adriana Noemí Ruarte y Héctor Antonio Stefani.
“Quieren callarme, pero no les tengo miedo“, había dicho Acosta en su Twitter este martes.
Otro fuerte editorial de la periodista contra el Gobierno en el inicio de la nueva cuarentena estricta.
En su programa de radio Mitre, Cristina Pérez cuestionó la falta de creatividad del gobierno nacional en medio de una crisis económica que arroja indicadores peores a los de 2001. En el primer dia de la nueva cuarentena estricta La periodista Cristina Pérez planteó un panorama sombrío y complejo en el comienzo de una cuarentena más estricta que busca desacelerar el aumento de casos de coronavirus en el Área Metropolitana.
“El Gobierno está condenando a la miseria a gran parte de la Argentina mientras ellos siguen con sus actividades que eventualmente engorden sus arcas. Vos le ordenás a otros que se fundan en nombre de tu autoridad y que se la aguanten. Y me parece que no funcionan así las cosas en un país democrático. O no debieran funcionar así”, analizó la también conductora del noticiero de Telefe.
Semanas atrás, Pérez protagonizó un tenso cruce con el presidente Alberto Fernández cuando le hizo una pregunta vinculada al proyecto de expropiación de la agroexportadora Vicentin. “¿Tenía la necesidad de humillarme así?”, se preguntó luego. Finalmente, el gobierno nacional parece haber archivado por ahora la idea de avanzar sobre la compañía de capitales privados.
El editorial completo del programa emitido el lunes 29 de junio:
Cuando el presidente de la Nación decidió la cuarentena temprana, 19 de marzo, estaba mirando el diario del lunes. Eran países como Italia o España que por no tener tiempo vieron sobrepasados y colapsados sus sistemas sanitarios.
Esos países sufrieron también el estrés de tener poblaciones por lo general añosas. En el caso de Italia, una de cada tres personas es población de riesgo con lo cual podían requerir de forma casi segura una terapia intensiva. Además tenían enfermedades precedentes vinculadas a su edad.
Y en ese momento la cuarentena tuvo una gran legitimidad porque se consideraba que era una ventaja comparativa crucial tener el tiempo que otros países no habían tenido. El tiempo que no habían tenido España e Italia para poner al día sus recursos sanitarios.
Cien días después, la pregunta es “¿qué se hizo con ese tiempo?”. Era obvio que la cuarentena iba a frenar los contagios, pero no iba a curar el virus; no iba a frenar la pandemia. Lo había advertido la OMS casi al mismo tiempo que la Argentina restringía sus actividades: la cuarentena por sí sola no es suficiente y hace falta una política activa de testeos y aislamiento para evitar la circulación comunitaria del virus.
Pasó el tiempo y nos tranquilizaron los números de fallecimientos porque no teníamos esos indicadores de espanto que veíamos en otros países que habían tratado de lidiar con este problema inédito sin cuarentena. Pero siguió pasando el tiempo y la cuarentena no evitó lo inevitable que es que crecieran los casos.
Rastreos, testeos y aislamientos no fueron suficientes; todo lo contrario. Y mientras algunos cumplían muy bien la cuarentena, no podían porque viven en condiciones sanitarias donde ni siquiera hay agua. También hubo sectores que directamente no fueron controlados porque allí estaba en juego la subsistencia.
¿Y cuál es hoy el plan del Gobierno luego de un tiempo que en muchos sentidos fue malversado? El mismo plan. Se acabaron las ideas.
¿Por qué el mismo plan hoy no alcanza? Porque solamente en el mes de abril tuvimos una caída de la economía más estrepitoso que el peor registro derivado de la crisis de 2001. Y porque el Gobierno no puede cerrar los ojos ante las quiebras y la bancarrota permanente de miles de personas, de miles de argentinos. Comercios pequeños y empresas grandes hoy están unidas con un objetivo común: subsistir. Y no saben cómo hacerlo mientras transitan el cuarto mes en el que tienen que pagar sueldos e intentar armar un horizonte.
¿Saben qué es lo peor de esto? Lo hablaba con alguien que sabe, que me lo contestaba con angustia. Lo peor es que los casos van a crecer. ¿Y qué va a hacer el 18 de julio la gente si la cosa encima no mejoró? Acá el dilema se hace realmente más complejo porque están en juego dos superveniencias: al coronavirus y a situaciones que enferman tanto o igual como el virus, ya sea por derivaciones emocionales o físicas de una tragedia socioeconómica de dimensiones que no conocemos en nuestra historia.
En el medio de todo esto, el Gobierno se agarra a una solución única. Sin embargo, aún teniendo el beneficio de la duda ante una situación única e impensada que se dio en el mundo, vemos que otros planes del oficialismo sí van para adelante. Son los planes de la radicalización.
Entonces, mientras gran parte de la sociedad intenta llevar adelante esto como puede, ve como el Gobierno avanza en su radicalización sistémica, donde intenta expropiar, se incrementa el discurso de la intolerancia y agrieta la grieta.
Y en este contexto vemos situaciones contradictorias, que por momentos dan bronca y por otros dan risa, como la cuestión de quienes quieren hacer actividad deportiva porque les explota la cabeza. Está comprobado que salir a correr no contagia, pero están impedidos de hacerlo por una cuestión simbólica como si las autoridades pudieran por una cuestión simbólica avanzar sobre las libertades de las personas. Y encima lo reconoce el ministro de Salud de la Nación. Dijo que prohibieron la actividad deportiva por “imagen”. Es una falta de respeto inaceptable. Inaceptable.
Uno espera que exista algo de creatividad, pero también que en este momento que requiere más que nunca de unidad nacional, primero el presidente no siga cavando la grieta; y segundo que no siga cavando la fosa. Porque cuando estás en el fondo del pozo, flaco, dejá de cavar más. Ya está.
Hoy no alcanza probablemente con una sola mirada y abrazarse a lo que convirtieron en un dogma, la cuarentena. La cuarentena te puede congelar la solución, pero no te resuelve la cuestión de fondo. Y el problema económico crece en el medio, que ya no es un problema, es una catástrofe.
La verdad es que tenemos que encontrar una solución para convivir: el Gobierno está condenando a la miseria a gran parte de la Argentina mientras ellos siguen con sus actividades que eventualmente engorden sus arcas. Vos le ordenás a otros que se fundan en nombre de tu autoridad. Y que se la aguanten. Y me parece que no funcionan así las cosas en un país democrático. O no debieran funcionar así.
El ministro de seguridad bonaerense discutió con el jefe del operativo en Puente La Noria. “Si hubiese tenido buenas intenciones, me hubiese llamado”, cuestionó el secretario de la cartera nacional, Eduardo Villalba.
“Cruzó la línea”, afirman desde la Casa Rosada. El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni se llevó las miradas en la mañana de este miércoles al aparecer sorpresivamente en los controles dispuestos en el Puente La Noria, en el primer día de la nueva cuarentena estricta en el AMBA.
Con gestos ampulosos y visibles muestras de enojo, el funcionario discutió con el jefe del operativo. Su exposición a las cámaras y sus declaraciones a la prensa generaron la respuesta de Eduardo Villaba, secretario de seguridad de la Nación.
“Los controles son para facilitarle la vida a la gente, no para generarle más quilombo en esta situación especial. Tenemos diez kilómetros de cola cuando a sólo 100 metros hay cinco carriles libres. Hay que tener un poco de sentido común y una ambulancia no puede estar 20 minutos para pasar”, lanzó Berni a la prensa que cubría el operativo tras discutir con las fuerzas federales.
La respuesta del secretario nacional fue la siguiente: “Se presentó el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires excediendo sus responsabilidades y de una manera muy irresponsable también. No sé lo que está esgrimiendo. El Ministro tiene mi teléfono. Si sus intenciones fueran de responsabilidad y de buenas intenciones, me hubiese llamado y no aparecer frente a las cámaras de televisión”.
Villalba explicó que las complicaciones en el flujo de vehículos por el Puente La Noria pudieron darse por diferentes motivos y que el carril exclusivo para personal esencial de salud y seguridad está en el viejo puente que atraviesa el Río Matanza-Riachuelo. Esas demoras fueron las que provocaron el enojo de Berni. “Es un caso puntual que debe ser atendido por el personal policial. Eso no amerita que un ministro de la provincia vaya en su moto a dar órdenes a la fuerza federal”, aseguró el secretario en diálogo con América.
El mininistro de Seguridad Bonaerense, Sergio Berni: "Yo resuelvo problemas, me peleo para que las cosas funcionen"
El funcionario nacional aclaró que no existe ninguna interna entre él y el ministro de Seguridad bonaerense, a pesar del claro contrapunto que existe con el Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de Sabina Frederic.
Sin nombrar a su par bonaerense, Frederic le contestó a través de su cuenta de Twitter: “Hay que salir de la queja y llevarle tranquilidad a la gente”.
“Los controles vienen desde hace tres meses. No hubo mayores problemas salvo en un par de controles del sur. Hay que tener en cuenta que las personas que van por ahí no solo van a la Ciudad de Buenos Aires, sino también van al Acceso Oeste, al Acceso Norte. Todo el mundo sabía que a partir del día de hoy había una situación más restrictiva y nosotros queremos que sea una situación restrictiva. No queremos complicarle la vida a la gente, pero estamos priorizando una cuestión de salud”, cerró Villalba.
Mi reflexión sobre la desesperación del Gobierno en meter preso a Macri y perseguir a los periodistas, intelectuales y sectores de la oposición.
La Comisión bicameral que preside el diputado Leopoldo Moreau va a quedarse con un elemento tan preciado para el kirchnerismo como lo son las escuchas judiciales. Al mismo tiempo este martes hubo 22 personas detenidas involucradas en la causa por presunto espionaje ilegal durante la gestión de Cambiemos, entre ellas Susana Martinengo, quien fue secretaria de documentación de la presidencia de Mauricio Macri. Las órdenes de arresto las dio el juez Federico Villena, cuya actuación está siendo objetada y que ayer logró sortear su destitución como consecuencia de un casual corte de luz. Además, convocó a indagatoria a varios ministros del gobierno anterior por un tema vinculado a las autopistas.
Entre los sucesos destacados de la justicia y la mano del oficialismo, se encuentra un asunto complicado con el juez Daniel Rafecas y el fiscal Federico Delgado que están investigando a un grupo de personas que instalaron la definición de “infectadura” en relación al Ejecutivo y su política en tiempos de pandemia. Intelectuales como Santiago Kovadloff, la investigadora del Conicet Sandra Pitta, periodistas como Nicolás Wiñazki, Luis Majul o Jorge Lanata son algunos de los ejemplos de quienes padecen la persecución del Gobierno.
Sobre dichos sucesos, Alfredo Leuco habló en Cada Mañana con Marcelo Longobardi en Radio Mitre y aseguró que “están todos conectados, son todas perlas del mismo collar”
Sus frases más importantes:
“El tema de las escuchas en manos de Leopoldo Moreau es una de las noticias más preocupantes. Ya sabemos la tirria y el odio de Moreau en nombre de Cristina Kirchner contra el periodismo”.
“Los Kirchner históricamente han tenido predilección. Quien históricamente espiaba a todo el mundo, incluida su propia tropa, era Néstor Kirchner. El propio presidente Alberto Ángel Fernández denunció en su momento, hay videos diciendo Cristina me está espiando. Gustavo Béliz se tuvo que ir del gobierno y de la Argentina por haber denunciado a Stiusso. Néstor Kirchner se quedó con Stiusso y eligió que Béliz se fuera”.
“Siempre han utilizado las escuchas como un instrumento de poder”.
“Ahora utilizan mecanismos más sutiles. Como bien dijo Lanata, que dijo aquel programa inquisidor de 6 7 chorro como dice Lanata, hoy está en el poder. Porque son los propios presidente y vice los que están haciendo este tipo de cuestiones”.
“Los dos videos que el ministro de la venganza Tristán Bauer que le editó a Cristina Kirchner, en los dos cuando habla de medios hegemónicos pone en primer plano a distintos periodistas. Tengo el raro gusto de aparecer en esos videos en dos ocasiones. Están Lanata, Nico Wiñazki, Miguel Wiñazki. Esto es lo que ayer hablaba ADEPA”.
“A varios nos ha pasado que han venido a buscarnos. Este energúmeno que está acusado por violencia de género Eze Guazora que atacó a insultos y provocándolo a Baby Etchecopar y a Majul, a Radio Mitre vino varias veces”.
“Quién controla a estos tipos si desde el poder están señalando a varios periodistas”.
“El máximo de la ridiculez es que el juez Rafecas le haya dado algún tipo de chance, haya mantenido abierta esta investigación que la inició un fiscal que se llama Horacio Azolín, un hombre que integraba La Cámpora, amigo de Máximo Kirchner. Es el fiscal anti ciber delito y él considera que la convocatoria de Juan Acosta es un ciber delito por usar la palabra infectadura”.
“Tuvieron cuatro años gritando “Macri basura vos sos la dictadura”. Nadie dijo nada. Hace una semana un dirigente sindical mafioso que apoyaba a Cristina Kirchner como el Pata Medina llamó a colgar a Macri en Plaza de Mayo. Luis D’Elía salió a decir que habría que fusilarlo. Y ni siquiera los citaron”.
“Desde que empecé mi carrera hace 40 años no me reúno ni hablo con servicios de inteligencia”.
“No está mal que los periodistas se reúnan con distintos servicios de inteligencia. Si es verdad lo que esta gente le trae lo tienen que publicar sin importar la fuente”.
“Los servicios de inteligencia nunca son uno, nunca responden al señor cinco, ni en la época de Parrilli ni en la época de Arribas”.
“No descarto que hayan espiado a alguien. No tiene ninguna razonabilidad y huele a la intención de meter preso a Macri”.
“Canicoba Corral ha salido a buscar revancha citando a tres funcionarios. Que Javier Iguacel, que Nicolás Dujovne, que Dietrich haya hecho algo extraño suena a revancha y a venganza”.
“Todo eso puede ser cierto pero lo que hay que probar de verdad es que haya sido una política de estado”.
“Esa conclusión del juez está mostrando cuáles son sus intenciones, ir contra los periodistas. ¿De qué subjetividad está hablando de que pueden influir o no pueden influir con determinada eficacia?”.
“Hace muchos años que trabajamos en los medios de comunicación, que crean que Nicolás Wiñazki es un espía es porque no tienen el más mínimo conocimiento de la realidad. Nicolás Wiñazki pierde papeles todo el tiempo, el auto parece Kosovo”.
“¿Lanata puede ser un espía? ¿Uno de los periodistas más grandes de la Argentina? Ya eso muestra lo ridículo, inconducente y vengativo de estas ideas”.
“A mayor crisis económica, a mayor dificultad para tratar de explicar y salir de la hecatombe económica que ya estamos viviendo pero que se viene con todo. Este tipo de gobiernos populistas lo que hacen es que cuando no tienen mecanismos económicos para resolver y no tienen dinero sobre todo, apelan a buscar enemigos”.
“Tenemos que estar alertas porque lo único que nos falta es que nos hagan responsables a los periodistas de la crisis económica, de la falta de trabajo y del cierre de los comercios”.
“Cuando dicen volvimos mejores es porque volvieron más sutiles pero siguen teniendo la misma concepción de ponerles límites antidemocráticos al periodismo”.
“Cuando puedan van a ir por la ley de medios. Lo dijo el propio Gabriel Mariotto”.
En base a su experiencia personal, el periodista contó los ataques y escraches que sufrió por ser opositor del kirchnerismo. “A 40 años de la vuelta de la democracia no tendríamos que estar viviendo esto”.
Baby Etchecopar es uno de los periodistas más críticos del Gobierno de Alberto Fernández y durante las últimas semanas fue escrachado por militantes del kirchnerismo y denunciado por legisladores oficialistas a raíz de sus dichos contra la actual administración y la vicepresidenta Cristina Kirchner, a quien acusó de ser “el cáncer de la Argentina” y que “mientras moje en la política, no va a haber paz nacional”.
Entrevistado en Palabra de Leuco, el también conductor confesó que “no está asustado pero sí preocupado por lo que pueda venir”. Aclaró que “esto no viene de ahora y que hace 3 años viene sufriendo una embestida permanente agresiva”. “Fueron a romperme los teatros, lastimar a la gente que va a sacar entradas, prohibir a los dueños del teatro que yo trabajara y a hostigarme en la calle, porque no van a preguntarte sino que te insultan”.
Y siguió: “Después se metieron con mi hijo en el WhatsApp, publicando temas personales. Y la verdad que se hace un poco difícil trabajar dentro de un medio extremadamente hostil. A 40 años de la vuelta de la democracia no tendríamos que estar viviendo esto”.
“Es una embestida bastante feroz, a veces soltás una palabra que a ellos no les gusta y después te meten alguna denuncia. Tal como le pasó a Juan Acosta que es un actor que dijo lo que piensa y parece que ahora es el enemigo del pueblo”, ejemplificó Baby sobre el artista que fue denunciado por impulsar la marcha del pasado 30 de mayo contra la “infectadura” del Gobierno.
A modo de cierre, Etchecopar dejó en claro que “esto nos hace más fuertes y nos hace unir a todos. Todos estamos del lado de la república y vamos a seguir peleando”.
El conductor alertó por la “maquinaria y estrategia” de demolición del periodismo que lleva adelante el kirchnerismo.
“Las múltiples causas judiciales que enfrenta Cristina Kirchner y ex funcionarios los preocupan, pero también la opinión argumentada los está lastimando. En esta especie de maquinaria y estrategia de demolición del periodismo, están tratando de elegir uno por uno a la enorme masa crítica del periodismo más influyente, pero creo que la respuesta es un boomerang para ellos”, lanzó sin filtro Luis Majul en relación al avance del kirchnerismo duro contra los medios de comunicación y sus voces más críticas.
El periodista señaló que “están diciendo todos los días una pavada distinta. La última fue de Oscar Parrilli, que denunció una red de espías inorgánicos, donde mencionó a Jorge Lanata y Nicolás Wiñazki”. Al respecto opinó: “El nivel de desesperación que tienen es para tomarlo con preocupación pero también demuestra la desesperación que tiene Cristina. Faltara que dijeran tenemos una lista negra y estos son los apuntados…”. Y encima el silencio del presidente lo hace más delicado todavía”.
Además, contó que “recibió un fuerte apoyo de ciertos medios donde hay colegas de señales de noticias que están puestas a disposición de CFK, como C5N, A24, América, que están oscilando entre una posición salvaje y una posición moderada depende los periodistas y horarios, que están generando un conflicto cada vez más creciente entre sus accionistas”.
“Una de las cosas que más me sorprende son los sorprendidos”, ironizó el periodista, que cuestionó al oficialismo por su afán de desprestigiar a los medios de comunicación.
Mientras se agudiza el debate de la libertad de expresión en medio de denuncias e intentos por parte del kirchnerismo para acallar a periodistas y sectores representativos de la oposición, Diego Cabot apuntó contra el Gobierno por buscar denigrar al periodismo.
“Una de las cosas que más me sorprende son los sorprendidos. Nunca creí que este Gobierno iba a hacer algo distinto a lo que hace. Cuando uno se prepara a las conductas previsibles es más fácil, pero cuando llega, es difícil transitarlo porque siempre es desigual la pelea. Nosotros informamos, hacemos un trabajo, tratamos de que se corrobore después lo que contamos. No estamos en realidad en una confrontación de todo el día para destruir al otro. Pero del otro lado, tenés gente que dedica muchísimo tiempo al periodismo y nos pegan en el lugar donde más duele, que es la credibilidad”, analizó el periodista de La Nación, quien destapó la trama de corrupción más grande de la historia argentina, que luego derivó en el origen de la causa de los Cuadernos de las Coimas.
“Los otros periodistas trabajamos con un estrés muy grande por publicar una nota. Sufrimos todo el tiempo la elección de nuestros lectores, televidentes u oyentes, osea todo el tiempo estamos en un constante momento de evaluación. Algo que en la política no sucede porque ni se inmutan cuando algo sucede y la gente los reprueba, siguen haciendo lo mismo”, añadió Cabot en Palabra de Leuco.
Y concluyó: “Por eso nosotros seguimos trabajando con nuestra credibilidad y con nuestra honestidad para informar a la sociedad. Y que la gente después decida, opine, cuestione. El periodista entrega datos, análisis, su opinión que no es más que eso. Pero cuando nos pegan en la credibilidad, nos están pegando un nuestro principal activo.Reconozco que es difícil el lugar donde nos ponen. Es muy difícil convivir a diario con eso, pero estoy acostumbrado”.
El diputado de Juntos por el Cambio afirmó que “el responsable de garantizar la seguridad del periodismo es el presidente de la Nación”.
El diputado nacional y uno de los referentes de Juntos por el Cambio, Waldo Wolff, se refirió al avance del kirchnerismo sobre la libertad de expresión y se solidarizó con aquellos periodistas y actores opositores al Gobierno que sufrieron denuncias o escraches en las últimas semanas.
“Ellos necesitan que nos cayemos. Vivimos una locura. Los 60 diputados que denunciaron a Baby Etchecopar, por qué no tuvieron el coraje de denunciar a Alberto que trató a Cristina Kirchner de cínica, patética, delirante, delincuente y de utilizar prácticas del genocidio. Es más fácil tenerlo al jefe del Ejecutivo callado trabajando para CFK e intimidar a los periodistas y a la gente en las redes“, se descargó el legislador en Palabra de Leuco.
En ese sentido, remarcó que “Alberto Fernández pensó, leyó y luego firmó esa nota” de 2015 en la que escribe contra la entonces presidenta por el caso de la muerte de Alberto Nisman y su involucración en el Pacto con Irán para encubrir a los responsables del ataque a la AMIA.
Wolff se mostró indignado por “ver algunos periodistas que se sorprenden con lo que hace Alberto, cuando lo tuvieron en frente y no le preguntaron ‘¿usted no le dijo a Cristina que era una patética, cínica, delincuente y delirante? Entonces estamos siendo funcionales a que se vulnere la palabra”.
“El responsable de garantizar la seguridad del periodismo es el presidente de la Nación. Ni yo ni mucho electorado que yo sé que represento nos comemos esa de que Alberto es distinto. El es el responsable, quien tiene que levantar el teléfono y decirle a Etchecopar, Majul, Cabot, Leuco “yo te cuido en serio”. Empecemos a llamar a las cosas por su nombre, No le afilemos el sable al verdugo. Como sociedad somos responsables“, insistió.
El periodista disparó contra la vicepresidenta en el marco del avance del Gobierno sobre la libertad de expresión. “Tenemos una justicia absolutamente débil que en vez de proteger a periodistas, los persiguen”.
En medio del avasallamiento del kirchnerismo sobre la libertad de expresión y con una fuerte crítica social en torno a la decadencia de las instituciones y la Justicia, el doctor Nelson Castro hizo un profundo análisis sobre la coyuntura del país en tiempos de pandemia y con un Gobierno que pisotea la democracia.
“Se está evidenciando el avance contra la libertad de prensa. Uno tenía la ilusión de que esto podía cambiar. Se ve una repetición de lo que sucedió durante el kirchnerismo. Cuando evalúas el contexto y el pasado, te das cuenta que tiene la misma dinámica que el comienzo”, comenzó el periodista en Palabra de Leuco por TN.
Y continuó: “El presidente puede decir ‘no estoy de acuerdo con tal periodista’, porque la discrepancia es la esencia de la democracia, pero otra cosa es esto que se está viviendo. Cuando venís y te empiezan a pedir los mails, te empiezan a hacer estas acusaciones judiciales, te escrachan (…) hay un elemento que va más allá. Hay un contexto, hay un pasado y una dinámica de repetición que genera esta alerta que estamos compartiendo”.
Ene se marco, el Castro aseguró que “son momentos muy difíciles porque encima con la cuarentena, el kirchnerismo avanza sobre la república y con situaciones de tanta angustia por parte de la gente, alguna puede no llegar a valorar lo que representa la libertad de expresión, algo que es esencial de la democracia. Este es el llamado que hacemos a la sociedad. Se puede expresar y cuando se expresó contundentemente por el caso Vicentin y la liberación de presos se hizo sentir.
“En un país con un republicanismo tan débil como la Argentina. Acá tenemos instituciones débiles, una justicia absolutamente débil que en vez de proteger a periodistas los persiguen. Conocemos a los personajes, su psicología. Son personas con una personalida y una actitud determinada. Cristina Kirchner hace de lo que es la venganza y la revancha la esencia de su vida. Efectivamente se está esa situación dentro del kirchenrismo duro, algo que hasta lo complica al presidente”, completó.
La cuarentena se extiende y en el caso de AMBA se intensifica.
Las consecuencias emocionales y psicológicas del confinaminamiento y la imposibilidad de mantener la vida social son materia de análisis en estas columnas desde el primer momento, porque para los psicólogos se trata de un fenómeno inédito, no sólo como objeto de estudio, sino para colaborar en la medida de nuestras posibilidades, con la salud mental de la población.
Hoy me quiero detener en cómo la cuarentena está afectando las relaciones amorosas. Ayer Marcela nos contó que Sabina se casó en secreto, con Serrat como padrino.
Probablemente la extensa cuarentena que se ha vivido en España les haya confirmado que estar juntos es lo que desean y eso los llevó a tomar esta decisión, barbijos mediante.
En sentido contrario, todo el periodismo del espectáculo está revolucionado por la noticia: Tinelli y Guillermina Valdes se separan después de 8 años de pareja y un hijo en común.
¿En cuánto puede influir la cuarentena en estas decisiones? ¿Hay alguna relación entre las parejas que se separan y el confinamiento sanitario que padecemos desde marzo?
Es obvio que la cuarentena impuso un cambio en las rutinas que en la mayoría de los casos pone de relieve características o problemas que ya existían; funciona como una lupa que evidencia que una fisura puede terminar en derrumbe.
A esto se suma el estado de incertidumbre y ansiedad y nervios que pueden cargar el ambiente con una irritabilidad que normalmente no existe. ¿Es abrumador estar todo el tiempo con la misma persona o resulta tranquilizador?
Para esta pregunta seguramente tendremos tantas respuestas como parejas hayan. Y lo más probable es que obtengamos respuestas que indican más bien grises que blancos o negros.
Por ejemplo, como me decía un paciente vía Skype: “Me alegra estar viviendo con mi novio en esta cuarentena, no me imagino totalmente sola, y lo extrañaría un montón. Pero a veces me siento muy abrumada, como invadida, su música fuerte, su manera de dejar todo tirado todo el tiempo, todo el día acaparando el living con las videoconferencias del trabajo. Es mucho, extraño cuando se iba a jugar al fútbol con los amigos”. Me pareció muy ilustrativo este comentario.
Ella hace una valoración muy positiva del vínculo, de acompañarse en esta situación, pero pone de manifiesto cuestiones de la vida cotidiana que normalmente no estarían en juego con esta intensidad. Habla concretamente del oxígeno que requiere cualquier vínculo y que es fundamental.
Creo que en muchos casos el confinamiento puedo activar un deterioro que quizás habría sido más lento, y tal vez las tensiones podrían haber tenido válvula de escape.
No hablo de problemas profundos, sino de esto que comentaba mi paciente: la presencia del otro en momentos en donde se requiere cierta intimidad o algún nivel de introspección.
La música fuerte, el desorden, el tiempo con amigos: parecen detalles pero no lo son, cuando se pierden los espacios propios los roces se aceleran y cualquier nimiedad puede estallar en una discusión.
También tengo otro tipo de testimonios más pesados, los de aquellas parejas que ya cargaban problemas serios o reproches de vieja data.
El confinamiento en esos casos puede actuar como una especie de libreta negra: “Me decís que te vas a hacer las compras y tardaste dos horas. Eso me recuerda cuando me engañaste con fulana”.
Tenemos que entender que así como las personas necesitamos salir a tomar aire, tener charlas triviales con vecinos o tomar un café en un bar con la mente en blanco, también las relaciones requieren de esa sana distancia que generan las actividades de cada uno, las salidas con amigos, los compañeros de trabajo, etc.
Es bueno extrañarse un poco, es bueno volver a casa. No irse nunca puede llegar a ser muy denso. Pero, claro, del otro lado están los que en la cuarentena descubrieron que sus parejas son un oasis, el refugio y la persona que elegirían mil veces.
En estos casos juega un papel importante la posibilidad de pasar más tiempo juntos. Hace unos días recibimos un mensaje muy interesante de una oyente que decía que a sus 60 años era la primera vez que podía para de trabajar y de exigirse tanto.
Es cierto que mucha gente en este contexto encontró la posibilidad de parar y mirar a su alrededor: disfrutar de tiempo libre o repartir tareas familiares que quizás antes solo hacía uno de los integrantes de la pareja. Y en muchos casos esto dio la oportunidad a la pareja de redescubrirse.
Por ahora dejamos acá, el viernes la seguimos y vamos a abrir el psicódromo a nuestros oyentes que seguro tendrán mil cosas para contarnos. ¿Cómo se llevan el amor y la cuarentena? Un tema apasionante y eso que todavía no hablamos de sexo. Eso lo dejamos para el viernes.
El diputado de Juntos por el Cambio señaló que la vicepresidenta “quiere ir al modelo de Santa Cruz” y “ensombrecer” a Alberto Fernández.
Álvaro de Lamadrid, diputado Nacional por CABA (UCR-Juntos por el Cambio), volvió a disparar contra el Gobierno nacional y dejó en claro que la vicepresidenta busca “esmerilar” a Alberto Fernández al tomar el rol protagónico al frente de la Casa Rosada.
En diálogo con Le doy mi Palabra por Radio Mitre, el legislador aseguró que Cristina Fernández de Kirchner “quiere ir al modelo de Santa Cruz, que tiene la finalidad de convertir la justicia en un órgano servil al poder político. Busca apropiarse de las funciones del Parlamento y aniquilar la existencia de una actividad privada prominente”.
Entre otras de las ambiciones de la verdadera jefa política del Frente de Todos, señaló que la ex mandataria intenta callar a la prensa independiente; el presidente está ensombrecido por la vicepresidente”. “Lo va esmerilando al presidente, atención porque a Alberto Fernández le puede pasar lo que le pasó a Daniel “Sancho” Peralta en Santa Cruz, ser nombrados por el kirchnerismo y luego depuestos, lo que define como auto golpe“, advirtió.
Respecto a la denuncia que presentó junto a otros colegas del espacio contra Carlos Zannini por otorgarle la pensión vitalicia a Amado Boudou a pesar de la condena, indicó: “Se ha extralimitado con abuso de autoridad, brindándole las condiciones jurídicas para darle la jubilación vitalicia a Boudou, por una suma de 420 mil pesos; creemos que sus condiciones judiciales hacen que esta resolución sea inconducente e ilegítima”.
El jefe de gabinete y una frase que reavivó la polémica de los jubilados y los aumentos ‘a dedo’ del Gobierno.
El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero sorprendió a más de uno al afirmar que “en este primer semestre” de gobierno de Alberto Fernández, “por primera vez en 4 años los jubilados le ganaron a la inflación”.
Tras realizar un detallado análisis de las medidas de asistencia social aplicadas antes y en medio de la pandemia, el funcionario dijo que “se aplicó una política inversa a lo que se venía haciendo en los últimos 4 años”, en referencia crítica a la promesa de Mauricio Macri de llegar al final de su mandato con el objetivo de pobreza cero.
Ejemplificó con el impacto del pago del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) a casi 9 millones de personas, lo cual -dijo- “evitó que entre 2,7 a 4,5% de argentinos cayeran en la indigencia”. Y agregó: “Apenas asumimos, lo primero que hizo el Estado fue pagar un bono extraordinario para los jubilados que cobran la mínima en diciembre y en enero de 5000 pesos cada mes. Luego se hizo un aumento de suma fija en marzo y luego se volvió en junio, a otro aumento, esta vez, en términos porcentuales”, señaló.
En ese contexto, el jefe de Gabinete dijo que “la inflación acumulada en el primer semestre hoy es del 14% y el aumento para los jubilados hoy es del 19%”. “Hace 4 años que los jubilados no le ganaban a la inflación y en este semestre el están ganando“.
“Desde que asumimos, en 6 meses de gestión, 3 meses fueron de pandemia”, se defendió Cafiero en una teleconferencia realizada desde el Salón de Mujeres Arentinas de la Casa Rosada.
Desde la oposición salieron a responderle a Cafiero con duras críticas ya que con la fórmula de actualización de los haberes jubilatorios sancionada a fines del 2017 -ahora suspendida por el kirchnerismo- el aumento de junio habría sido del 10,8%. Sin embargo, el Gobierno discrecionalmente y en perjuicio de los jubilados ya ha anunciado un aumento del 6% y por el resto del año los incrementos serán por decreto.
Hasta ahora, Alberto Fernández de Kirchner se venía haciendo el otario. Gambeteaba el tema. Sanateaba las respuestas. Pero en los últimos días, el “presidente testigo” salió del placard y confirmó su amor por Hugo Chávez, el socio fundador con Fidel Castro de las dictaduras nacional populistas en América Latina. Un poco de cholulo con Lula, en una video conferencia, Alberto se confesó y dijo que extraña a todos los líderes fascistas de izquierda como Evo Morales, Rafael Correa (ambos prófugos de la justicia de sus países), entre otros a los que mezcló con ex presidentes socialistas democráticos y honrados como Michelle Bachellet, Ricardo Lagos o Tabaré Vázquez.
En un impulso de soberbia y altanería, Alberto dijo que solamente hay dos presidentes que quieren cambiar el mundo: el impresentable machirulo Andrés Manuel López Obrador de México y el mismo. Vale la pena escucharlo para conocer al verdadero Alberto, al de las mil caras, capaz de cambiar y dar un giro de 180 grados en dos minutos.
Alberto, en su lamento por no tener a Néstor o a Chávez, comete un par de olvidos imperdonables. No nombra a Cristina. ¿Qué pasó? Esto no termina bien, profesor. Se vienen los retos monárquicos. Alberto nombra como “próceres” a Néstor y a Chávez y no dicen ni una palabra de Cristina. Y el otro problema, tal vez haya sido una amnesia parcial o fue no se animó a tanto. No nombró a Fidel Castro, el padre ideológico y reverenciado de la mayoría de todos esos muchachos. ¿Por qué Alberto no dijo que extrañaba a Fidel? ¿No se animó? ¿Era too much, diría Cristina? Porque ella y su hija Florencia están totalmente agradecidas al marxismo jurásico de la decadencia cubana que tiene presos políticos a granel, vinculaciones graves con los narcos, persecución a los homosexuales y una absoluta falta de libertad. Por eso, al igual que en Venezuela, millones de ciudadanos son capaces de arriesgar su vida para huir de Venezuela o Cuba.
Hasta ahora, Alberto venía disimulando. Es más. Una vez en un tuit se atrevió a criticar a Maduro y a Cristina. Fue el 18 de mayo del 2016, hace apenas 4 años. En términos históricos no es tanto. Pero este deschave chavizante de Alberto se reflejó no solo partidariamente con Lula. También institucionalmente en dos decisiones del gobierno nacional que dan vergüenza ajena.
Primero, llevaron a nuestro país al peor de los mundos en la Organización de Estados Americanos. Solo seis países se abstuvieron de condenar la tiranía de Maduro: México, cuatro países pequeños sin demasiado peso político específico y Argentina. El mundo libre y civilizado, nos mira con sorpresa e indignación. Los inversores ni nos miran. Se van para otros países.
Pero como si esto fuera poco, desde el punto de vista de la seguridad nacional y de la lucha contra el terrorismo, el gobierno de los Fernández resolvió mediante un decreto y en medio de la cortina de humo de la pandemia, derogar la doctrina de defensa que consideraba al actual régimen de Venezuela como “una amenaza a la paz sudamericana”. Los Fernández resolvieron volver a la normativa cristinista que pone la mira en el “poder descomunal y la supremacía indiscutible” de los Estados Unidos.
Maduro acaba de expulsar a la embajadora de la Unión Europea en represalia porque ese organismo sancionó a 11 funcionarios chavistas por graves violaciones a los derechos humanos y a las libertades fundamentales. La decisión de los Fernández nos vuelve a alinear con los peores países del mundo, con los menos democráticos y los más beligerantes y que, en muchos casos, impulsan al terrorismo.
La relación de Venezuela como cabecera de playa de Irán en esta parte del mundo también explica el pacto tenebroso que Cristina y Héctor Timerman firmaron para encubrir a los terroristas que volaron la AMIA. En estas horas, Maduro tiembla por la detención de Alex Saab, testaferro de las autoridades chavistas y nexo con Teherán. Está preso en Cabo Verde y a punto de ser extraditado a los Estados Unidos. Nada casualmente, Cristina publicó otro video novelesco de la factoría de Tristán, el ministro de la Propaganda y la Venganza que viene de fracasar en Tecnópolis con su intento de ayudar al combate sanitario contra el coronavirus.
En el flamante capítulo del Netflix ladri progresista, Cristina nuevamente responsabiliza al macrismo, a los medios hegemónicos y el poder judicial, de sus propias culpas en el encubrimiento a los terroristas que volaron la AMIA. Según su expresión de deseo, dice que un informe de Interpol hace caer todas las mentiras que armaron para “perseguir, destruir y encarcelar a opositores políticos” porque las “alertas rojas siempre estuvieron vigentes” Con su tono de actriz melodramática dice: “Lawfare al palo”.
Tomás Farini Duggan, abogado de familiares de víctimas de la AMIA, destrozó en un minuto los argumentos de la ex presidenta que está procesada en esta causa que inició el fiscal Alberto Nisman unos días antes de ser asesinado. Farini Duggan dijo que el informe de Interpol, demuestra “todo lo contrario de lo que dice Cristina porque las alertas rojas si estuvieron en peligro y sufrieron una mácula”.
Como si esta escandalosa búsqueda de impunidad fuera poca, el jefe de todos los abogados del estado, Carlos Zannini, que también está procesado en esa causa, le pidió al tribunal que anulara el juicio que está en marcha. Juez y Parte, que le dicen. O Lawfare al palo. Pero lo más trágico del episodio de Netflix de “Cristina eterna” es que uno de los que con más contundencia y rigurosidad fustigó a Cristina por esto fue Alberto Fernández. No sé si lo ubica, doctora. No es macrista, ni periodista ni juez. Es el presidente que usted bendijo.
En la ya legendaria columna del diario La Nación, del 16 de febrero de 2015, titulada “Hasta que el silencio aturda a la presidenta”, Alberto dice textualmente: “En el centro del poder, allí donde la denuncia tocaba fibras, hablaron de suicidio y de asesinato, acusaron al muerto de ser un padre desatento y un títere de factores que operan en la sombra y hasta afirmaron que una suerte de lucha fraticida entre servicios de inteligencia, acabó detonando su muerte. Todo lo dicho sería poco importante de no ser que ha salido de la boca de la Presidenta imputada por el fiscal muerto. Ignorando la tragedia, se indultó a si misma, apropiándose de la verdad, de la Patria y hasta de la alegría y condenó cínicamente a los que quedamos agobiados por lo patético de lo ocurrido.”.
Aquí Alberto acusa a Cristina de muchas cuestiones graves. De haberse indultado a sí misma, de apropiarse de la verdad y la Patria y de que los servicios de inteligencia que ella conducía, fueron parte de ese magnicidio. Pero eso no es lo peor. En el párrafo siguiente, Alberto (que, repito, no es macrista, periodista ni juez) dice: “Cristina sabe que ha mentido y que el memorando firmado con Irán, solo buscó encubrir a los acusados. No hay nada que probar. (…) ¿Para que pactaron ambos gobiernos notificar a Interpol lo acordado, si no era para levantar los pedidos de captura librados?
Después acusa a Cristina porque “perversamente, hizo avalar su nefasta decisión con una ley nacional. (…) Solo un necio diría que el encubrimiento presidencial a los iraníes no está probado.” Es demoledor. Lo dijo el Presidente de la Nación actual. Y quien fue jefe de gabinete de los Kirchner entre 2003 y 2008 y socio fundador del movimiento. Este texto termina con cualquier discusión y mentira. No hay videíto tristón de Tristán que pueda ocultar la verdad. De todos modos, si prefieren los videos, también hay. El 26 de febrero de 2015, en el Juego Limpio, el colega Nelson Castro en TN, logró declaraciones trascendentes de Alberto Fernández. La primera es cuando asegura que Cristina terminará su gobierno con dos máculas que fueron las leyes de encubrimiento a Boudou en Ciccone y de casi autoamnistía en el pacto con Irán.
Después el actual presidente asegura que el acto de encubrimiento es la propia firma del acuerdo y que ese delito tiene a Cristina como instigadora y a Héctor Timerman como el autor directo. Para levantar estos testimonios calificados, Tristán y Cristina van a necesitar cientos de largometrajes. Con un video donde la fuente es Página 12 y se acusa al periodismo una vez más, no se lo cree nadie. Salvo los fanáticos como el ministro Bauer que creen todo lo que Cristina diga. Le pertenezco, doctora, parece decir siempre. Pero los periodistas tenemos otra obligación y otra misión. Que es la de ser la piedra en el zapato. La de dudar y tener una mirada crítica. Y eso choca todo el tiempo con las ideas de Cristina que odia al periodismo porque quiere controlar todo y que nadie la controle a ella.
Jorge Lanata definió bien este domingo lo que está pasando con esta avanzada del cuarto gobierno kirchnerista contra el periodismo libre y los medios independientes. Dijo que el inquisidor programa del “pauta traficante” Diego Gvirtz, rebautizado por Lanata como “Seis, siete, chorro” ahora está en el poder ejecutivo y no en la televisión mal llamada pública. Nuestra obligación es no callar nada.
El silencio siempre favorece al poder y a los que abusan de ese poder. Para el final me queda solamente una reflexión. La mentira tiene patas cortas. De nada vale que corran. El incendio va con ellos.
Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre.
El actor fue denunciado por impulsar la marcha contra la “infectadura” del pasado 30 de mayo. La presentación se hizo en el juzgado de Daniel Rafecas.
Hace exactamente un mes, el 30 de mayo, se realizó en el Obelisco una marcha contra el Gobierno nacional por el manejo de la pandemia a raíz de las reiteradas extensiones de la cuarentena obligatoria. Aunque se originaron numerosos debates entre oficialistas y opositores, el episodio de mayor confrontación se vivió tras la calificación de “infectadura” que surgió de un grupo de artistas, científicos e intelectuales que se expresaron en una carta abierta contra las medidas del Ejecutivo.
Dicho término generó la furia de la Casa Rosada y propició aquella movilización en el centro porteño y en varias ciudades del país para reclamar una flexibilización del aislamiento que le permita a la gente trabajar en libertad.
Esta semana se volvió a encender la polémica luego de que el actor Juan Acosta fuera denunciado como uno de los promotores de la marcha: un particular lo acusó ante la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (Ufeci) a cargo de Horacio Azzolin, quien la envió a sorteo ante la Cámara Federal y el caso le tocó al juzgado de Daniel Rafecas.
“La sensación que tengo es que quieren callarme, el mensaje es: ‘Juan Acosta, no hables más’. No fui el único que promocionó la marcha; si es por eso, que metan presos a todos los que no respetan la cuarentena en La Matanza cada día”, se defendió el humorista en declaraciones radiales.
Respecto a la denuncia en la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia, Acosta manifestó que esto no es nuevo para él, debido a que defiende “la República y la gestión de Mauricio Macri”. “A mí me apuntan desde hace rato porque critico al gobierno. Yo no les tengo miedo y no me voy a callar porque alguien me dice que me va a meter preso”, señaló.
Un día antes había posteado en las redes sociales el siguiente mensaje: “La ciber patrulla está a full, la palabra es canal por donde respira la democracia, en la denuncia dicen que insto a la rebelión, a la sedición. No escuchaba eso desde la dictadura. Que no decaiga, viva la República”.
En la misma red social, el artista dijo que recibió el apoyo de los diputados de Juntos por el Cambio, Waldo Wolf y Fernando Iglesias y de algunos periodistas, como Baby Etchecopar y Gabriel Levinas.
Diputados de Juntos por el Cambio acusaron al Procurador de la Nación por prevaricato tras haberle restituido la pensión de privilegio al ex funcionario, pese a estar condenado.
El Procurador del Tesoro de la Nación, Carlos Zannini, fue denunciado este martes por los diputados nacionales de Juntos por el Cambio por el delito de “prevaricato” tras ordenar que le devuelvan la pensión de privilegio a Amado Boudou, fallo que provocó un repudio masivo en la sociedad. La ANSES habilitó el pago de unos $420.000 por mes, aunque aún no podrá cobrar los retroactivos que alcanzarían los 20 millones de pesos según reclama su abogado.
En el texto que lleva la firma de los legisladores Waldo Wolf, Juan Manuel López, Álvaro De Lamadrid, Jorge Enriquez, Fernando Iglesias, Pablo Torello y Julio Sahad, pidieron que se investigue la posible comisión de delito por parte del Procurador del Tesoro.
Afirman que “intencionalmente, el Dr. Carlos Zannini perjudicó los intereses que le fueron confiados, dictaminando de modo contrario a las previsiones legales incorporadas en los Tratados Internacionales de lucha contra la corrupción que nuestro país se comprometió a respetar y expresas normas legales, para favorecer ilegalmente a Amado Boudou, con quien le une una larga relación personal”.
Vale recordar que dos semanas atrás, el procurador revocó la resolución por la cual el Gobierno de Cambiemos había decidido no concederle a Boudou el cobro de su pensión vitalicia como ex vicepresidente. La gestión de Mauricio Macri había sostenido que el ex segundo de Cristina Kirchner no debía cobrar esa pensión al estar condenado por cohecho y negociaciones incompatibles por la adquisición de la ex calcográfica Ciccone.
Durante el macrismo, el organismo previsional había considerado que por la sentencia que recibió a cinco años y diez meses de prisión con inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos, Boudou no estaba en condiciones de recibir ese beneficio que le aseguraría cobrar mensualmente y de por vida unos $ 420.000.
En consecuencia, Zannini consideró que era atendible el reclamo y que según él, la ley dice que “solo no puede cobrar si el vicepresidente fue removido por un juicio político del Congreso”.
A raíz de esta decisión, la ANSES resolvió pagar la asignación mensual que les corresponde no solo a Boudou sino también al ex presidente Mauricio Macri, a la ex vicepresidenta Gabriela Michetti y a los ex jueces de la Corte. Aunque decidió suspender el pago de las retroactividades “mientras dure la emergencia pública en materia sanitaria” establecida por la ley de Emergencia, ampliada hasta marzo de 2021 por el DNU 260/20.