Espert: “Más que científicos, este es un gobierno de payasos”

El dirigente liberal disparó contra el kirchenrismo por el caso Vicentin y su enamoramiento de la cuarentena para controlar la pandemia. “Es de cavernícolas”, lanzó.


El ex candidato a presidente José Luis Espert apuntó contra el kirchnerismo por la estrategia que utiliza para frenar el impacto del coronavirus y su falta de prioridad a la economía. Mientras la curva de contagio va en ascenso y desde Nación y Provincia ya mencionaron la posibilidad de volver a la fase 1 de la cuarentena, el dirigente liberal analizó: “La Argentina podrá congratularse de que es de los países que menos muertos y contagiados tiene, pero el derrumbe económico va a ser tremendo este año y el aumento de la pobreza probablemente rompa récords mundiales”, cuestionó.

Entrevistado La Nación PM, el economista consideró que “no sé si no les importa porque son ignorantes o porque tienen como estrategia fundir a medio país y que todo el mundo le termine debiendo algo al Estado, que emita cheques para salvarlos y que estemos todos adorando al Dios Fernández o a la Diosa Cristina. No tengo claro si hay un objetivo deliberado de fundirnos o si es de ignorantes y de brutos que son”.

En medio de los tirones entre la Ciudad y la Provincia, Espert disparó contra el manejo del aislamiento especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), ya que es “absolutamente disparatado”. “Es como casi todo lo que hacemos en la Argentina. Todo termina mal porque lo hacemos atravesado”, sentenció.

“Estamos utilizando la cuarentena como método para evitar contagios. Es de cavernícolas, directamente. Las advertencias y amenazas del Gobierno me parecen ridículas. Hay que hacer una cosa más civilizada, no un ‘viva la pepa’ sino que con barbijo y distanciamiento, pero hay que volver a la normalidad cuanto antes. Es absurdo luchar contra una pandemia solo con cuarentena”, insistió el economista.

Tal como señaló, las consecuencias de la cuarentena se verán en uno o dos años. “Entiendo que acá al Gobierno no le importe la economía. No entiendo cómo es posible que un gobierno desconozca la ley de gravedad y lo que implica el mundo del trabajo. ¿De qué va a vivir la gente si se está fundiendo? ¿Del Estado imprimiendo dinero para darles subsidios? Es una cosa de locos”.

Consultado sobre la reciente intervención de la empresa Vicentin y la posibilidad de expropiación, Espert concluyó que “demuestran que, al revés de lo que dice el Presidente, no es un gobierno de científicos sino de payasos”. “Es el juez el único que puede decidir si la empresa tiene que ser intervenida o no. Es una intervención absolutamente innecesaria e injustificada del Poder Ejecutivo en la Justicia; se rompió la necesaria división de poderes que en todo país civilizado debe haber”.

Y completó: “Le piden a la gente más impuestos porque la montaña de impuestos que el Gobierno recauda no le sirve para pagar el gasto, y acá les vamos a pedir que paguen más impuestos, a ricos, medianos y pobres para financiar la indemnización, si es que se expropia la empresa, que habrá que pagarle a los dueños de Vicentin”.

Estar de la vereda de enfrente de Cristina, me enorgullece

El periodista hizo una breve reflexión luego de que la vicepresidenta lo involucrara en un video que subió a su cuenta de Twitter, en donde culpa a los medios del armado de todas sus causas judiciales.


Cristina Kirchner se siente muy cómoda narrando una situación sin que nadie la interrumpa y diciendo por supuesto lo que ella quiere. Obviamente está en su derecho expresarse como quiera.

En los últimos días, la vicepresidenta publicó dos videos en referencia a la causa por presunto espionaje ilegal que habría llevado a cabo la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante la gestión de Cambiemos.

El primero que tuiteó fue mientras se trasladaba al juzgado de Lomas de Zamora a declarar como testigo en esa causa, diciendo “qué raro que no me siguen los medios hegemónicos, refiriéndose a TN básicamente, me seguían con dos motos por todos lados cuando iba a Tribunales a declarar, y ahora no hay nadie”.

Luego subió otro, comentando lo que el juez le habría mostrado en el juzgado. Según la vicepresidenta, el juez le explicaba en el pizarrón cómo había sido el operativo para perseguirla a ella y toda la trama para inventar las causas contra ella.

En el video aparecen imágenes que respaldan lo que ella va diciendo. Lo editó el ministro de Cultura Tristán Bauer. Espero que no lo haya hecho con dinero público de todos los argentinos.

En la grabación, donde ella se refiere a las causas armadas, aparecen tres periodistas como símbolo: Jorge Lanata, Nicolas Wiñazki y yo. Estoy en ese video y la verdad desde lo jurídico, le hago una pequeña aclaración doctora, las cuatro causas no las inventaron durante el gobierno de Macri, sino que todas empezaron durante su mandato.

“Tristán cumple su tarea para la venganza y la propaganda. No me intimidan estas cosas si es lo que han tratado de hacer. Estar en la vereda de enfrente de Cristina, de los ladrones, de los autoritarios, criticando eso, reclamando igualdad, transparencia y mayor libertad en la Argentina, a mí me enorgullece”

El Gobierno criticó las protestas: “Cacerolean como si fuera un equipo de fútbol”

El ministro de Agroindustria Luis Basterra apuntó a los que se manifestaron contra la intervención de Vicentin. “Deben reflexionar sobre la situación que se atraviesa, que es muy aguda”.


El día después de las intensas protestas que se registraron en Santa Fe, CABA y otras ciudades del país en repudio al proyecto de expropiación de la empresa agroexportadora Vicentin, el ministro de Agroindustria Luis Basterra salió al cruce de los cacerolazos al afirmar que lo hacen “como si fuera que defendieran los colores de un equipo de fútbol”.

El funcionario ratificó la decisión del presidente Alberto Fernández sobre la compañía, que está en concurso de acreedores, y dejó en claro que no hay “marcha atrás” ante la posibilidad de que no hubiera expropiación. De hecho este jueves al mediodía se concretó la intervención.

Consultado sobre la rebelión que se vivió en el pueblo de Avellaneda, donde la cerealera tiene su sede rpincipal, Basterra consideró que la gente no contempla que “el país vive una crisis pocas veces vista”.

Con dardos a la gestión anterior, señaló que la Argentina atraviesa por una crisis en la que “se junta el huracán Mauricio (Macri) con una pandemia”. “La situación es muy aguda y está en juego la vida de muchos seres”, sentenció en diálogo con El Destape Radio.

Duhalde: “Alberto puede sacarle tarjeta roja a Cristina”

El expresidente se refirió al caso Vicentin, la convivencia dentro del Frente de Todos y el rol de la vicepresidenta dentro del Ejecutivo.


La palabra de Eduardo Duhalde volvió al centro de escena cuando le aconsejó al presidente Alberto Fernández que “solucione” el conflicto con la cerealera Vicentin, que este jueves fue intervenida por el Gobierno mientras avanza con su pplan de estatización.

El ex mandatario exigió un cambio de estrategia para evitar mayores conflictos en medio de la pandemia de coronavirus. Pero más allá del caso concreto con la compañía de Santa Fe, Duhalde habló de la gestión de Fernández, el rol de Cristina Kirchner y Máximo y de Sergio Massa dentro del oficialismo.

Respecto a la oposición, ubicó a Horacio Rodríguez Larreta como el dirigente más importante y descartó de plano la figura de Mauricio Macri.

Algunos fragmentos de la entrevista con Perfil.

– ¿Habló con la gente de Vicentin?

– No. Ni sé quienes son.

– ¿Que le pareció la iniciativa?

– Me pareció un error grave. Primero, porque Argentina no está en condiciones de poner plata en ningún tema que no sea en lo que está pasando y en la salida posterior. Esto tiene un problema adicional que es la desconfianza que genera en el sector productivo que es quien nos tiene que acompañar para salir. Y no nos va a acompañar si desconfía del Gobierno.

El Presidente se encargó de plantear que la idea fue suya y no de Cristina, para marcar que no le impusieron una decisión. ¿Usted cómo vio todo este proceso?

– La verdad es que no la imagino a ella detrás. Quien tiene experiencia, como la vicepresidenta, no creo que esté de acuerdo en hacer estas cosas. Sería tropezar dos veces con la misma piedra. El negocio de pelearnos con un sector tan importante no existe. Quedar mal es un error. Creo que la gente aprende. No se de donde salió la idea, ni me interesa. El responsable es el Presidente y quien tiene que salir es él. En el sistema argentino, que es presidencialista por antonomasia, el error es del Presidente.

– Cuando se refiere a repetir errores, ¿habla de la famosa 125 del 2008?

– Claro. Eso no termina nunca bien. Tenemos que convencer a los sectores productivos. El campo trabajará de una manera u otra. El sector productivo es más amplio.

– ¿Está a tiempo el Gobierno de enmendar el error?

– Por supuesto. Algunos dicen “no, es un desastre reconocerlo”. No, al revés.

– Más allá del caso Vicentin. ¿Cómo ve los primeros seis meses del gobierno de Alberto Fernández?

– Empieza el gobierno y no termina de armar los equipos. El caso de (María Eugenia) Bielsa que, es una ministra muy capacitada, está sola, pobrecita. Es un gobierno que no terminó de armarse y en medio de esto, pasa lo que todos sabemos. Hay muchas dificultades que se fueron sumando, que hacen que se complique la salida y llevar adelante los planes que anuncian. Hay que tener la gente para avanzar y los ministerios están vacíos, como Desarrollo Social, donde los empleados no van por el tema de la pandemia, cosa que habrá que modificar.

– ¿Usted ve que el peronismo y Juntos por el Cambio pueden hacerlo con la cantidad de diferencias que tienen?

– Es difícil pero allá llegaron a un acuerdo. La grandeza de ellos fue no pelearse más y tiene que ver con los 30 millones de muertos que hubo. Y nosotros, que no vivimos con eso, parece que somos “El Club de la Pelea”…

– La diferencia es que cuando usted fue Presidente podía sacar tarjeta roja. ¿Puede Alberto sacarle la roja a Cristina?

– Si, el Presidente constitucionalmente, y vos lo sabes bien, genera una presidencia muy fuerte. Claro que lo puede hacer. Y es la forma de ir ordenando. Si uno de tu equipo, haya entrado por quien haya entrado, hace comentarios en contra de lo que la conducción oficial del gobierno tiene, hay que echarlos. Es así. Le dije a Alberto “no me hagas caso a mi. Pensá en lo que haría Néstor Kirchner si alguno se retoba”. Uno tiene que poner orden porque hay dos elementos que no se tienen en cuenta: orden y control. Sin orden ni control no anda ni una familia, ni una radio, ni un teatro. Eso es lo que hay que hacer. Somos un país desordenado y descontrolado.

– Volviendo a ese pasado con Néstor. Usted sufrió esas decisión de Kirchner cuando puso orden porque estaba con su espacio en el primer gobierno.

– No, cuando asume Kirchner, ese día me fui antes de que terminara la asunción y me quedé en España. A los cuatro meses me llamó y me dice “Eduardo te nombramos Presidente del Mercosur”. Dije la p…casi mando una puteada. Le dije “No, estoy cansado, hermano”. Vine, fui a Uruguay y dije que aceptaba como una misión. Les dije que terminaba la misión y me iba. La misión era reunir a los diez países sudamericanos. Logramos eso el 10 de diciembre de 2004 y me fui.

– Usted se enfrentó con los Kirchner en las elecciones de 2005…

– No, yo no. De ninguna manera. Yo cuando ocupo un cargo, no hago política interna.

– ¿Cómo ve el rol de Sergio Massa?

– Yo le tenia una confianza enorme a Massa en su tiempo. Me acuerdo que cuando llegó Roberto Lavagna y no venia muy dispuesto a asumir, le dije “mirá, los ministros eligen a sus secretarios pero te voy a pedir un favor. A Massa cuidámelo que un dia va a ser Presidente”. Tuvo sus altas y bajas. Le tocó muy rápido ascender y a veces, la gente joven y sin experiencia cree cosas que no son. Pero va aprendiendo, y está cada vez más sólido. Será un hombre del futuro.

– ¿Y a Máximo lo ve en la carrera?

– No sé cual es su intención. Yo estuve con él. Es un hombre más sensato de lo que la gente imagina. La oposición lo presentaba como gordito tonto, pero no lo es. Es un hombre de buscar acuerdos y consensos, por lo que me dicen dirigentes de otros partidos. Ahora forjará su destino.

La rebelión contra los autoritarios

Como siempre, lo más importante fue la gente. La pueblada. Esa rebelión de los que apuestan al trabajo para frenar el avance de los autoritarios. Allí está instalada en alerta, la carpa de la resistencia. Al frente de la plaza 9 de Julio, en la calle 14, en el centro de Avellaneda y a metros de la entrada a las oficinas de la empresa Vicentín. Solo hay banderas argentinas que envuelven la dignidad de los que no aceptan las patotas ni las intervenciones ni las expropiaciones.

Como siempre, lo más importante fue la gente. Esos santafesinos queridos acostumbrados a ganarse el pan con el sudor de su frente y al progreso que trae el esfuerzo individual y colectivo. Familias enteras acompañaron el crecimiento de la familia Vicentín a lo largo de 90 años de historia. Los Solari, por ejemplo. En la década del 50 fue don Máximo, el abuelo, el que entró a la empresa. En 1977 fue su hijo, Mario y ahora, hace 4 años le tocó el turno al nieto, Maximiliano. Mario le dijo a un diario: “estoy emocionado. No es habitual que se junte tanta gente. Ni durante la 125 hubo tantos vecinos”.

¿Podrán entender este clima los muchachos de La Cámpora, narcotizados por consignas ideológicas jurásicas? Ellos ven un productor agropecuario y sienten que están frente a un oligarca que anda sembrando hambre, contaminación e individualismo.

Seguramente todavía hay algunos personajes de este tipo. Pero la inmensa mayoría de los chacareros y sus fábricas, puso sus brazos, sus manos callosas y todas sus neuronas al servicio de la actividad más competitiva, innovadora y que más dólares genera en la Argentina. Hasta el juez Fabián Lorenzini que entiende en el concurso de acreedores, es producto de la movilidad social ascendente. Su padre era un trabajador rural y su madre una peluquera.

Como siempre, lo más importante es la gente. Por eso un cartel de los manifestantes decía “En memoria de don Pedro Vicentín y de uno de los primeros obreros: Juan Lezcano”. Había otros que decían que debían expropiar a “Lázaro Báez y a Cristóbal López”. Pero no hubo protestas cargadas de cuestiones partidarias. Todas fueron en defensa de la libertad y en contra del prepo que exhibió el gobierno de los Fernández.

El masivo alarido de los cacerolazos en grandes centros urbanos tuvo el mismo sentido. Basta de atropellos. Basta de apropiarse de la libertad de las personas. Respeten la ley. No violen ni la división de poderes ni la propiedad privada. Si siguen con sus aprietes se van a multiplicar las protestas. Por supuesto que la defensa de Vicentín fue el disparador de los reclamos en centros urbanos muy poblados como la ciudad de Buenos Aires, Córdoba o Rosario. Pero el mensaje fue muy claro contra la prepotencia de estado del cuarto gobierno kirchnerista. Esto también demuestra como las redes sociales mandaron a un lugar obsoleto de la historia a los grandes aparatos de los pejotistas y los sindicalistas millonarios. Son movilizaciones carísimas y se hacen con plata robada. Las protestas de estos días se hacen en horas, por la computadora o el celular, son gratis y en forma independiente. Cada uno es dueño de hacer lo que quiera y cuando quiera. Eso democratiza los reclamos.

Es cierto que la intervención ya se llevó concretó este mediodía. Luciano Zarich, y el escribano oficial, Carlos Gaitan ingresaron a la empresa y elaboraron el traspaso formal de Vicentín. Dieron un paso clave que es muy difícil que tenga retorno.

Pero no se sabe todavía que va a pasar en la reunión entre Alberto Fernández y el presidente de Vicentín que va a empezar en menos de una hora. Los rumores indican que el gobierno tuvo que recular en chancletas y está buscando algún tipo de acuerdo para jugar al ajedrez después que pateó el tablero. Ya no habla de gesta revolucionaria, ni de empresa testigo, ni de soberanía alimentaria ni de frenar la extranjerización. Ahora Alberto recalculó y plantea que viene a ofrecer una solución y un rescate y dice que no está en contra de la gente del campo. Hasta el ministro de Agricultura, Luis Basterra, que había sido marginado de esta movida, reconoció que están “analizando todas las alternativas”.

Veremos. Es lo que debieron hacer la semana pasada. Convocar a las partes y ver cuál hubiera sido la mejor solución. Un pool de cooperativas agropecuarias muy poderosas como socios, por ejemplo. Pero no. Prefirieron seguir las órdenes de Cristina. Imponer las cosas. Un amigo me decía: “estos tipos logran por violación lo que podrían conseguir por seducción”. Eso es casi la definición de tiranía. De feudalismo que dice se hace lo que yo digo y ya. Y sanseacabó.

Tal vez si la intervención trabaja en forma mancomunada con el juez y se tira el proyecto de expropiación a la basura, haya algún tipo de acuerdo. Pero el gobierno retrocedió varios casilleros porque desató una tormenta perfecta. Le tiraron la cola a un león pacifico como son los habitantes de Avellaneda y Reconquista. Les mojaron la oreja y como le dije ayer y eso fue un auto atentado. No se imaginaron que los mansos iban a ponerse de pie y sacar pecho. Fue un tiro en los pies que se pegó este cuarto gobierno kirchnerista.

Como si esto fuera poco, quedó al borde de la ruptura la relación del presidente con Roberto Lavagna. Hasta ahora era un aliado, un hombre de consulta que apostó a que Alberto moderada a la agresiva e incansable Cristina. Esta claro que eso no ocurrió y que al contrario, Alberto es Cristina, tal como el mismo lo dijo. Sergio Berni lo puso en palabras: “La única que nos conduce es Cristina”. Como sugirió Carlos Pagni, Alberto parece un presidente testigo. O un testaferro del poder de Cristina. O un títere, como lo caricaturizó Jorge Lanata.

Alberto perdió a Lavagna en este salto al vacío. Las acciones y los bonos se cayeron a pedazos. Aumentó el riesgo país y las dudas de los inversores. Se pronunciaron en contra varias entidades de empresarios, el colegio de abogados de la Ciudad de Buenos Aires, los diputados opositores le hicieron una denuncia penal a Alberto por “abuso de autoridad y violar la Constitución” y hasta los 22 embajadores europeos manifestaron su preocupación y su sorpresa. Hablaron de inseguridad jurídica, irracionalidad y falta de certezas para los que quieran invertir su dinero o lo tengan ya invertido en el país. El Foro de Convergencia que nuclea a más de 40 de las entidades más importantes de la Argentina hoy se pronunció totalmente en contra de todo tipo de expropiaciones.

Juan Carlos de Pablo aportó una fina ironía: “Hay dos tipos de empresas, las privadas y las públicas. Las privadas son aquellas que tienen el control del estado. Y las públicas, las que no controla, nadie”.

Como si esto fuera poco, el decretazo de Alberto tiene el formato jurídico de “una ocupación temporaria anormal” que es una figura creada por una ley del dictador Jorge Rafael Videla.

El gobierno debería ser más prudente, negociador y abrir las puertas a la oposición para potenciar el diálogo. En el tema de la cuarentena, el ataque a las libertades y la hecatombe económica, se está acabando la paciencia.

Veremos si hay marcha atrás con la expropiación. Veremos si Alberto aprende de la derrota política que acaba de sufrir y no redobla la apuesta como hizo Cristina durante la 125. Reconocer un error no es sinónimo de debilidad. Insistir en el error es sinónimo de despotismo.

Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra por Radio Mitre.

Es oficial: el Gobierno concretó la intervención de Vicentin

Los funcionarios designados ingresaron este jueves a la compañía junto con un escribano y directivos para sellar la conducción de Gabriel Delgado por 60 día. Desde el kirchnerismo duro consideran que la expropiación sigue siendo prioridad a pesar de las críticas.


En medio de una ciudad convulsionada por el avance institucional del kirchenrismo, finalmente el Gobierno nacional concretó este mediodía la intervención de la empresa Vicentin, tal como lo había anunciado el presidente Alberto Fernández el lunes pasado.

Después del fallido intento de anteayer, el subinterventor designado por el Ejecutivo, Luciano Zarich, ingresó pasadas las 12 de este jueves a la sede administrativa de la empresa en la localidad santafesina de Avellaneda junto al escribano oficial Carlos Gaitán y directivos de Vicentín.

El avance del Gobierno se da en momento de máxima tensión con los vecinos de la localidad y gran parte de la población rural que se ven amenazados ante el proyecto de estatización.

Precisamente, Fernández aseguró el martes pasado que enviará al Congreso un proyecto de ley de expropiación, lo que causó el rechazo masivo de la oposición y de las cámaras empresarias. También hubo manifestaciones frente a la sede de la compañía y un fuerte cacerolazo en distintos puntos del país.

Esta serie de reclamos provocaron que el Ejecutivo dejara en stand-by, por el momento, la expropiación de la firma y se concentrara en la intervención que se extenderá por 60 días, a cargo de Gabriel Delgado.

Mientras tanto, hoy a partir de las 18, el presidente recibirá en la Casa Rosada a Sergio Nardelli, CEO de la cerealera.

La entidad emblema del agro argentino acumula deudas con bancos nacionales e internacionales, fiscos y productores agropecuarios por unos $100.000 millones. El Banco Nación es el principal acreedor. A febrero, la empresa le debía, en dólares, el equivalente a $18.000 millones. Un pool de bancos internacionales reclaman, de manera conjunta, U$S500 millones.

De Lamadrid contra el Gobierno: “Sueñan con una autocracia de pocos, poderosos e impunes”

El diputado cuestionó al presidente por su ataque a la oposición. “Hay un grupo que hace política en tribunales”, había dicho Fernández tras ser denunciado por “abuso de autoridad”.


El diputado Nacional por Juntos por el Cambio, Álvaro de Lamadrid, salió al cruce de las recientes declaraciones de Alberto Fernández en las que aseguró que “hay un grupo de políticos que hace años se olvidó de discutir y hace política en tribunales”. El presidente hacía referencia a la denuncia que enfrenta por “abuso de autoridad” que presentó la coalición opositora en el marco de la intervención y latente expropiación de la empresa Vicentin.

“Presidente Alberto Fernández, hay razones para denunciar. Porque insisten en asociar la política al delito y sueñan con una autocracia, de pocos, poderosos e impunes. Son ustedes quienes están obsesionados con domesticar la Justicia y someterla a sus proyectos y designios”, le contestó el dirigente del radicalismo.

Y agregó: “Ademas, lo que no podemos denunciar en un Congreso cerrado, lo hacemos en la Justicia. Como Cristina Kirchner, ahora Usted presidente, no entiende que para que un Estado funcione tiene que haber división de poderes y prensa independiente”.

Esta mañana, el mandatario dijo que existe un “grupo” de políticos que “hace años se olvidó de discutir y hace política en tribunales”. “Dejen a los jueces que trabajen en cosas importantes, dejen de usar a la Justicia con fines políticos y aprendan a hacer política”, se quejó en una nota con Radio 10.

Ante esa presentación judicial, citó al italiano Francesco Carrara, el padre del derecho penal moderno: “Cuando la política entra en los Tribunales, la justicia sale corriendo por la ventana”.

La denuncia de JXC fue radicada en los tribunales de Comodoro Py y lleva las firmas de los diputados Waldo Wolff, Federico Angelini, Pablo Torello, Gisella Scaglia, Álvaro de Lamadrid, Luis Petri y Marcela Campagnoli.

Cristina Kirchner acusó al macrismo de “asociación ilícita”

En un nuevo video que publicó en su Twitter, la vicepresidenta dijo que fue víctima de una persecución durante el Gobierno anterior. Tras declarar como testigo, pidió ser querellante en la causa de espionaje.


La vicepresidenta Cristina Kirchner volvió a descargarse contra el ex presidente Mauricio Macri en el marco de la causa por presunto espionaje ilegal que habría llevado a cabo la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), en la que también estarían involucrados dirigentes políticos, empresarios y religiosos.

La ex mandataria subió un video a su cuenta de twitter en el que afirma que el gobierno de Macri estuvo detrás de la red de espionaje: “La asociación ilícita eran ellos”, remarcó en un mensaje que dura cuatro minutos y en el que también apuntó contra una de sus grandes obsesiones: “los medios de comunicación”.

“Mientras el juez nos explicaba la articulación entre narcotraficantes, agentes y funcionarios de la AFI, policías de la Ciudad, agentes del Servicio Penitenciario Federal, de la PSA, periodistas, denunciadoras seriales y hasta una alta funcionaria de la unidad presidencial de Macri, pude enterarme ahí cómo se abrió la trama mas escandalosa de la que se tenga memoria en tiempos de democracia”, narra.

El martes pasado, la ex presidenta fue citada como testigo para que la notifiquen en la causa por supuesto espionaje en su contra. El juez federal de Lomas de Zamora, que lleva el caso, le mostró durante tres horas las supuestas pruebas del espionaje ilegal. Ese día, la ex presidenta también había subido un video en el que había subido al ring al ex presidente Macri.

Tras conocer las pruebas, Cristina pidió ser querellante en el expediente. Lo mismo requirió el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quien sería víctima de la misma estructura de espionaje, tras presentarse ante el magistrado.

Este jueves, CFK volvió a decir que el espionaje tenía como objetivo “destruir a la oposición” y contó que el juez le mostró “seguimientos” sobre su persona, el Instituto Patria y Unidad Ciudadana. “Mientras escuchaba las grabaciones que hablaban de los seguimientos sobre mi persona, no podía dejar de pensar en Máximo y Florencia, que están acusados de formar parte de una asociación ilícita conmigo, su madre, como jefa”, insistió.

¿Qué increíble, no? Pensar que armaron cuatro causas en Comodoro Py por cuatro asociaciones ilícitas diferentes. Ahora, finalmente, entiendo la verdadera razón de esa obsesión con las asociaciones ilícitas. En realidad, estaban proyectando lo que ellos hacían. Casi para [Sigmund] Freud. Lo de la proyección, digo, ¿no?”, ironizó.

La ex presidenta cuenta con varios procesamientos en su contra y elevaciones a juicio oral. Todos esos procesos fueron avalados por los jueces de instrucción y luego por las cámaras correspondientes antes de ser elevados a juicio oral. Además, enfrenta un juicio oral por corrupción en la obra pública. Muchas de esas causas se iniciaron antes del Gobierno de Macri y tomaron impulso durante su gestión.

La interventora de la AFI, Cristina Caamaño, primero denunció que encontró un “disco rígido” con datos de personas que habrían sido pinchadas. La Justicia debe corroborar primero si ese disco no fue alterado.

“El ritual de la muerte en tiempos de coronavirus”, por Diana Wang


Por Diana Wang

Sorprendente fue el pensamiento que tuvo Jack Fuchs una vez rescatado del nazismo. Con menos de 30 kilos, yaciendo en una cama de hospital con sábanas limpias, almohadas, rodeado de médicos y enfermeras se escuchó pensar: “ahora me puedo morir”. Cuando después de la ordalía que había pasado volvía a tener la posibilidad de vivir, lo que se le vino a la cabeza fue que se podía morir. Esta aparente contradicción revela que recién entonces morir lo volvía a inscribir en el reino de lo humano. El otro morir, el del campo de exterminio, era un morir animal, el de un puro cuerpo, arrancado del linaje familiar y cultural, anónimo, ausente. Los rituales de la muerte son una de las cosas que nos diferencian del resto de los mamíferos.

¿Cómo enfrentamos los vivos la muerte de los que queremos? ¿Cómo aceptar que ya no están? ¿Cómo procesar el hecho de que no los veremos más, no les contaremos ni nos contarán, no nos acompañarán en nuestros logros y en nuestras decepciones?

No tenemos la representación mental del no, de la nada, del vacío, del nunca. Pensar es lo opuesto a la nada, es siempre algo. ¿Como pensar la ausencia si llevamos incorporados a nuestros muertos más cercanos que nos hablan desde adentro de nosotros? Es tan inasible la muerte que los primeros tiempos esperamos que vuelvan a llamar o a aparecerse como hacían antes, como si se hubieran ido de viaje y pudieran volver en cualquier momento.

Para que el proceso de duelo empiece por donde tiene que empezar, hace falta tener la evidencia de que la muerte efectivamente sucedió. Solo el cuerpo muerto nos la da. Los que tenemos un desaparecido en nuestra familia sabemos de qué modo la ausencia del cuerpo afecta nuestra convicción de que esté muerto. Si ya es difícil hacerse a la idea de la muerte de alguien en condiciones normales, al no tener la evidencia positiva de que ocurrió, nuestro cerebro se resiste a creerlo. Un muerto sin cuerpo que lo documente, no está del todo muerto. Tampoco está del todo vivo. Es como un fantasma, un aparecido, un des-aparecido. Nunca lo vimos muerto, siempre esperamos que vuelva.

Los protocolos de seguridad y protección en esta epidemia nos excluyen del ritual de la muerte. Una vez internado, el enfermo es aislado y su familia le es mutilada, nunca más se ven. Si llega a morir nadie tiene acceso al sitio donde está, su cuerpo se queda aislado y sellado dentro de una bolsa sin que nadie de la familia lo haya visto. ¿Cómo reinventar el ritual del entierro cuando no se tiene la certeza de que en el cajón yace quien se supone que yace? Al dolor de la muerte, a la imposibilidad de hacer un velatorio que permita procesar los primeros momentos del shock de la pérdida, se suma el hecho de no tener la evidencia de que tal muerte fue porque nunca se vio el cuerpo. Ver para creer.

Recuerdo una escena de Kadish, film de Bernardo Kononovich, en la que un descendiente de un judío asesinado en el Holocausto, pide en el Museo del Holocausto de Yad Vashem, en Jerusalém, la hoja de testimonio que indica que su antepasado murió. Cuando se lo entregan pide permiso para salir al pasillo y llevarse el papel. Le preguntan para qué y dice “porque ésta es la única evidencia de que murió, con este documento puedo decir Kadish” la plegaria judía que solo se puede decir si hay un cuerpo.

Tomando esa idea, tal vez un sucedáneo del cuerpo pudiera ser la fotocopia del certificado de defunción. Así, en el momento del entierro, sea del cuerpo herméticamente embolsado o de la caja con las cenizas, se puede agregar una fotocopia de ese certificado como evidencia material. Sin el cuerpo documentando la identidad, el documento en papel lo será.

La noción de la muerte es elusiva, inconcebible. ¿Cómo aceptarla sin haber tenido la evidencia de que sucedió? Para comenzar a transitar el proceso de duelo, es preciso tener la certeza de que el enterrado o quemado que no se pudo ver es quien se supone que es. Ello no atenuará el dolor y la tristeza pero hará posible que se transite el proceso natural del duelo y que el flujo de la vida continúe.

Un médico asesor del Gobierno llamó “estúpidos e insoportables” a los porteños

El especialista Luis Cámera apuntó contra las personas que salieron en masa a los parques de la Ciudad de Buenos Aires. “Son los mismos tipos que se fueron de vacaciones cuando arrancó la pandemia”.


Luis Cámera, médico y asesor del presidente Alberto Fernández en medio de la pandemia, descargó su furia contra quienes salieron a correr en forma masiva este lunes en la Ciudad de Buenos Aires tras la habilitación de las autoridades. Los llamó “millennials estúpidos”.

Mientras se debate la alternativa de volver a la fase más restrictiva de la cuarentena en el AMBA, el profesional de la salud cuestionó el permiso dispuesto por el gobierno de la Ciudad, que autorizó a los porteños a hacer actividad física entre las 20 y las 8.

“El único asesor que habló en contra de los runners fui yo”, dijo Cámera al ser consultado sobre la medida y profundizó su reclamo: “Encima son unos millennials estúpidos que no saben lo que estaban haciendo. Me da una rabia infernal. No tienen conciencia social. Son los mismos tipos que se fueron de vacaciones cuando arrancó la pandemia, y después pedían histéricamente rescátenme”. Y agregó: “Son tipos que lo único que hacen es mirarse y darse besos al espejo”.

Sus críticas se extendieron a los porteños en general. “Esta histeria porteña nos está volviendo locos a todos. Ustedes son rosarinos. Yo soy correntino y sabemos que los porteños son insoportables. Se pusieron histéricos, parece que si no salían de sus casas se morían, y es es al revés. Hay una especie de sensibilidad comunitaria que no logran ver”, afirmó.

Por último, bromeó: “Si los porteños se vuelven locos tenemos que volver a la Confederación. Basta de aguantar a esta ciudad que está volviendo loco al resto del país. Lo digo en serio. Si suben los contagios por esos tarados que estuvieron corriendo, entonces recortemos el mapa, soltemos amarras y volvamos a la Confederación”.

De acuerdo a la información oficial, para las caminatas, hay que mantener cinco metros de distancia, mientras que para el running lo indicado son 10 metros. Para andar en bicicleta hay que dejar un espacio de 10 a 20 metros, según la velocidad del rodado, y para desplazarse con rollers o patines, también 10 metros. En cuanto a la distancia lateral entre una persona y la otra, deberá haber dos metros de distancia.

Fuerte cacerolazo contra de la expropiación de Vicentin

La protesta tuvo una gran adhesión en barrios porteños como Recoleta, Almagro, Belgrano y Villa Crespo, al igual que en otras ciudades del país como Avellaneda, localidad donde se encuentra la sede de la cerealera.


En muchos barrios porteños y ciudades del país se hizo fuerte el cacerolazo contra la intervención y proyecto de expropiación del Gobierno sobre la empresa agroexportadora Vicentin​, anunciado esta semana por el presidente Alberto Fernández.

Mediante las redes sociales, cientos de usuarios invitaron a sumarse a la protesta este miércoles desde las 20 para repudiar el accionar del Ejecutivo. Almagro, Recoleta, Belgrano, Villa Urquiza y Villa Crespo fueron los sitios más fervientes de la Ciudad, mientras que en otros como San Telmo, Barracas, Constitución, el reclamo fue más tibio.

La manifestación se dio en simultáneo con una marcha que se llevó a cabo en la ciudad santafesina de Avellaneda, donde está la sede de la empresa Vicentin. Vecinos colmaron las calles con sus banderas argentinas.

Sonaron las cacerolas en Avellaneda contra la intervención de ...

Garrigós de Rébori, la admiradora de Cristina que fue designada como interventora del SPF

Será la encargada de encabezar la nueva gestión de la fuerza que administra los establecimientos penitenciarios federales.


María Laura Garrigós de Rébori, ex jueza de 66 años, fue nombrada por el presidente Alberto Fernández como la nueva interventora del Servicio Penitenciario Federal.

La fundadora de la agrupación kirchnerista Justicia Legitima dependerá ahora del Ministerio de Justicia a cargo de Marcela Losardo y tendrá un doble rol, interventora del Servicio mismo y titular de la Subsecretaría de Asuntos Penitenciarios.

La designación llega semanas después de que el director del SPF Emiliano Blanco, presentara su renuncia luego de los motines en el pena de Devoto que generaron destrozos en medio de pedidos de excarcelaciones con la excusa del coronavirus. Blanco, sin embargo, fue instrumental para aplacarlos a la cabeza de las sucesivas mesas de diálogo con detenidos que organizaron una tregua.

Otra temática compleja que deberá afrontar la flamante interventora es la investigación por supuesto espionaje ilegal a políticos, periodistas y jueces durante el gobierno de Mauricio Macri. Justamente en el marco de esa investigación este miércoles se produjo un allanamiento a la cárcel de Ezeiza, buscando determinar si fueron espiados los presos kirchneristas.

El procedimiento fue ordenado por el juez federal de Lomas de Zamora Federico Villena. Integrantes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y de la Gendarmería se presentaron en el complejo de Ezeiza junto a un empleado del juzgado de Villena.

Allí estuvieron presos, entre otros, el ex vicepresidente Amado Boudou, el hoy Procurador del Tesoro Carlos Zannini, el piquetero Luis D’Elía y los empresarios Lázaro Báez o Cristóbal López.

El peor día de Alberto Fernández de Kirchner

Ya se cumplieron seis meses de su gobierno. Sin embargo ayer fue el peor día de Alberto Fernández de Kirchner.
El régimen vice presidencial, como lo definió el constitucionalista Daniel Sabsay, sufrió varias derrotas políticas. Muy temprano en esta radio, el ministro Matías Kulfas fue sometido a una verdadera paliza intelectual por Marcelo Longobardi. El funcionario cometió la burrada de dar a entender que la actividad agropecuaria es un recurso natural. De esa manera, demostró una ignorancia absoluta de lo que es la esforzada e innovadora producción del campo, el sector más competitivo de la Argentina.

El ex ministro de Agricultura, Luis Etchevehere salió a cruzarlo y ponerlo en evidencia con mucha ironía, anoche en mi programa de TN. Se preguntó si Kulfas cree que hay manantiales de leche, canteras de soja o yacimientos de maíz.

El anuncio de la expropiación de Vicentín se convirtió en un auto atentado político. Generó un verdadero terremoto por donde se lo mire. Primero, el presidente formal, Alberto y su jefe de gabinete, salieron a dar explicaciones, casi como mendigando comprensión. “Yo soy el que tomó la decisión, no Cristina” le decía Alberto a los cuatro vientos. Esta expropiación “es excepcional. No vamos a expropiar otras empresas que estén concursadas”, dijeron ambos.

Si tienen que dar tantas explicaciones es porque tienen la palabra más devaluada que el peso. Alberto a esta altura es muy poco creíble. Es como el tero, pega el grito en un lado y pone el huevo en el otro. Fue demasiado obvio lo que ocurrió a la vista de todos. Amado Boudou le anunció a un periodista empleado de los K, que se venía la expropiación de Vicentín. Un grupo de setentistas sin votos emitió un documento sobre el tema.

Y después la senadora mendocina que es una de la principales operadoras de Cristina le agradeció a Fernández que se sumara a la idea. Fue una imposición del cristinismo de acá a la luna. Y muchos periodistas se preguntan hoy quien gobierna la Argentina. Yo no tengo dudas. Desde el comienzo dije que Alberto solo era un títere y un instrumento que fingió ser moderado y fue funcional a los intereses autoritarios, corruptos y de búsqueda de impunidad de Cristina.

De hecho, Gabriel Mariotto ya dijo que fue muy útil la moderación para ganar las elecciones, pero que ya era hora de terminar con la moderación. Y eso fue lo que pasó. Alberto jura que la decisión fue de él. Si fuera cierto no tendría ni que aclararlo. Yo soy el conductor de este humilde programa. Y no necesito jurarle a la gente que es así. Se ve todos los días. Una chicana al paso. Dicen que Alberto le dijo a sus amigos que en su charla con la ex presidenta, el se quedó con la última palabra: “Si Cristina”, le dijo.

Como si esto fuera poco la ruptura de la división de poderes con un ilegal e inconstitucional decretazo produjo más daño que beneficios. Las acciones argentinas se desplomaron en Wall Street. La negociación con los bonistas se complicó al máximo. Y el riesgo país aumentó más de 5 puntos. Es que la señal que transmitieron fue obvia: nada de seguridad jurídica para las empresas privadas ni para los inversores.

Como si esto fuera poco, la falta de tacto y de sensibilidad política hizo que una decisión tan grave tomada en un escritorio de la Casa Rosada, derivara en una verdadera pueblada, masiva, pacífica pero muy combativa. Miles de habitantes de Avellaneda, en el norte santafesino, salieron en forma espontánea, envueltos en banderas argentinas a abrazar simbólicamente a la empresa Vicentín y a repudiar este avance sobre el mercado de granos y sobre la propiedad privada. Periodistas de la zona aseguraron, igual que su intendente que nunca habían visto una convocatoria de tanta masividad. Y eso que fue en un par de horas y por las redes. Y sin la participación de los partidos políticos. Se tuvo que improvisar un acto y uno de los oradores dijo que “no hay nada más fascista que atentar contra las libertades individuales y la propiedad privada”.

Gente que siempre fue burócrata del estado y que nunca manejó ni un kiosco, no alcanzó a entender el orgullo que tiene la gente del interior del interior por una empresa familiar de tres generaciones que en 90 años solo produjo fuentes de trabajo y progreso colectivo. El ciudadano trabajador y esforzado que apuesta a la meritocracia que los Fernández tanto combaten, siente agradecimiento por esa empresa cuyos dueños la convirtieron en una potencia y no se mudaron de la tierra que los vió nacer. El intendente Scarpin lo dijo ayer en estos micrófonos: el estado solo aportó atraso y arbitrariedad y el cobro feroz de impuestos. Le sacaron el ferrocarril, le sacaron el puerto, no pueden mantener la ruta más importante y encima ahora se quieren quedar con un capital logrado durante 90 años de trabajo.

Fue tanta la bronca y la indignación del pueblo que no le permitieron entrar a la empresa a los delegados de la intervención. Más aún, a la tardecita, en Reconquista, rodearon el hotel donde se alojaban y gritaron y cantaron para que se fueran de la provincia, cosa que finalmente ocurrió.

El gobernador Omar Perotti, otrora un dirigente prudente y no kirchnerista, se había sumado a esa movida anticonstitucional y absolutamente fallida. Tal vez no advirtió que se trataba de la continuación de la guerra de la 125 por otros medios. Creyó que la intervención y expropiación era solo para la gigantesca cerealera. Pero parece que es contra todo el grupo Vicentín que incluyen muchas empresas de otros rubros que funcionan a la perfección y que no despidieron a ningún trabajador pese a la hecatombe económica y a los serios problemas financieros que tuvieron.

Ayer el ministro Daniel Costamagna tuvo que desmentir su renuncia al gabinete de Perotti pero nadie pudo ocultar la profunda crisis que se produjo. A esta altura, Perotti debería saber que el que se acuesta con cristinistas, amanece mojado. O directamente que la palabra de los K no tiene valor porque no vacilan un segundo en llevarse todo por delante para lograr sus objetivos. ¿O alguna vez en la vida Cristina pidió perdón por algo? ¿O alguna vez reconocieron la dimensión colosal de la corrupción que instalaron desde que llegó Néstor a la intendencia de Río Gallegos hasta la fecha.

Le recuerdo que el escándalo fundacional de estos muchachos fue la estafa que hicieron con los tristemente célebres Fondos de Santa Cruz. Seiscientos treinta millones de dólares, que luego fueron mil, se evaporaron en el aire. Nadie sabe a dónde fueron. Nunca mostraron ni una boleta de depósito. Lo contamos en su momento en un programa de televisión que hacíamos con Longobardi y nos censuraron y nos echaron por exigencia de Julio de Vido y Néstor Kirchner. Hoy su hermana Alicia reconoció que de aquella montaña de dinero, solo quedaron poco más de 9.600 dólares. Un robo a cara descubierta del cartel de los pingüinos emperadores y los patrones del mal.

Un gobierno sensato y no vengativo, si de verdad quería aportar una solución, podría haber ayudado a armar una alianza con un grupo de cooperativas muy poderosas y eficientes que existen. O permitir que algún socio se incorporara a la empresa para sanearla. Pero no. Dispararon chavismo jurásico y ladri progresismo feudal. Es lo que le sale naturalmente a Cristina. Es lo que acata Alberto, sin chistar.

Como si todas estas malas noticias fueran pocas, un grupo de diputados opositores denunció penalmente a Alberto Fernández por abuso de autoridad y violación de la Constitución. Es que se decretazo le pasó por encima al Congreso y a la justicia que estaba interviniendo para evitar la quiebra de Vicentín. Hasta el brillante intelectual y ex presidente de Brasil dijo que lo de Vicentín, era “un camino peligroso”. El Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, mediante un comunicado dijo que esta intervención “resulta absolutamente inaceptable”.

Ayer se lo dije y hoy lo repito. Ni el peronismo más tradicional estuvo de acuerdo. Ni la derecha patotera de Guillermo Moreno ni el centro social cristiano de Roberto Lavagna. Ambos hicieron declaraciones tomando distancia de semejante locura. Hace unos días, Juan Grabois dijo que hace falta otro liderazgo porque Alberto no corta el bacalao. Sergio Berni, el Sheriff que va armado a detener delincuentes, lo ninguneó confirmando lo obvio: “La única que conduce nuestro espacio es Cristina”. Yo nunca tuve ninguna duda. Por eso arranque esta columna con la ironía de llamarlo Alberto Fernández de Kirchner.

Hoy Alberto tratando de disimular un poco dejó de hablar de expropiación y soberanía alimentaria, conceptos chavistas si los hay y se refirió a su decisión como un rescate de la empresa. Sobreactuó diciendo que no tiene vergüenza en decir que es capitalista. Eso es cierto. Tampoco tuvo vergüenza en convertirse en puente de oro para el regreso de Cristina al poder. No tuvo vergüenza porque no tiene vergüenza.

Cada vez me queda más claro una verdad política: la victoria de los malos es producto de la cobardía de los buenos.

Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre

Pitta: “Qué lástima que el kirchnerismo haya elegido adoctrinar a los jóvenes”

La investigadora del Conicet volvió a lanzar fuertes críticas contra el Gobierno por “robarle el espíritu de libertad a los jóvenes y transformarlos en repetidores seriales”.


Mientras la administración de la cuarentena se mantiene como discusión central entre el oficialismo y la oposición, una serie de medidas escandalosas por parte del gobierno nacional evidencian nuevamente la intención primigenia de su vuelta al poder, como fue el caso de la intervención y latente expropiación de la empresa Vicentin.

Ante el fuerte respaldo social de sus votantes y la cantidad de militantes que se muestran a favor de la idelogía K, Sandra Pitta volvió a descargarse en su cuenta de Twitter, en esta oportunidad contra la manipulación que lleva adelante el kirchnerismo. “Qué lástima que en estos años hayan elegido adoctrinar a los jóvenes y robarles ese espíritu de libertad. Los transformaron en repetidores seriales. Algún día se van a rebelar”, indicó.

En otro tuit, la científica que encabezó el documento firmado por unos 300 intelectuales en el que alertaban por la existencia de una “infectadura”, aprovechó para solidarisarse con el actor Marcelo Mazzarello por el difícil momento que atraviesa tras la muerte de su padre.

El artista contó anoche en Palabra de Leuco por TN que su papá murió por culpa del “terrorismo sanitario” que impulsó este Gobierno con la excusa de la pandemia. “Tuvo un accidente doméstico, entró en coma y después de 18 días despertó. Empezó la pandemia y no me dejaron entrar más a la clínica. Yo comprendí que en el contexto de lo que estaba pasando, con los brotes en los geriátricos, se hayan tomado ciertas restricciones, pero perdí el contacto con él, solo tenía conversaciones telefónicas. Yo le dije al médico que si no tenía contacto conmigo, se iba a desbarrancar. Y así fue”, lamentó.

“Escuché a Mazzarello ayer con Leuco. Emoción pura. Nada de impostación. Autenticidad en el recuerdo de su padre. Recordé al mío. Cuánta libertad me legó mi viejo. Cuánta libertad”, señaló Pitta.

La advertencia de Spotorno a las empresas que están en convocatoria de acreedores

El economista advirtió un panorama poco alentador para aquellas entidades que padezcan la misma situación de Vicentin, la cual el Gobierno intervino y busca expropiar.


El economista Fausto Spotorno se sumó a sus colegas que cuestionaron la intervención del Gobierno -con posibilidad de expropiación- de la cerealera Vicentin. Entrevistado en Palabra de Leuco por Radio Mitre, aseguró que esta medida “no ayuda en nada” y que “hay una cierta descoordinación en el gobierno en estos temas”.

“Antes de lo de Vicentin, los importadores no podían comprar dolares, lo cual invalida a casi todas las multinacionales. Y ahora, la señal es que si te prestó plata el Banco Nación y tenes problemas de deuda las señales no están correctas. Se va a venir un problema serio de muchas empresas que van a estar en convocatoria de acreedores”, explicó el director del Instituto de Economía de la UADE.

Respecto a la crisis que atraviesa el país en medio de los efectos destructivos de la cuarentena por el coronavirus, indicó que “en este momento, la economía argentina, como el resto de las economías, está en una pausa extraña por la pandemia pero acá se tienen que resolver muchos temas pendientes para poder volver a crecer y bajar la inflación”.

“Esta pandemia lo que ha generado es un déficit fiscal muy grande. Se emitieron para financiar al estado 1 billón de pesos a mayo, desde enero para acá. Más o menos lo mismo que el año pasado de base monetaria en total. La cantidad de dinero circulante está creciendo arriba del 70% anual. No es de extrañar una presión sobre el dolar tan alta, ya veníamos en recesión y con la pandemia estamos viendo una caída de la actividad del 20% anual. Hay muchos más pesos y mucha menos producción. Por otra parte, Argentina no tiene muchas herramientas para enfrentar una cuarentena tan larga y tan rígida; estamos viendo caída de empresas”, analizó Spotorno.

Y concluyó: “Necesitamos un plan de salida de emergencia en serio, qué van a hacer con los impuestos, qué va a pasar con la emisión monetaria en adelante. Con esta caída de la actividad económica y del PBI, los números de pobreza van a ser altos. Con qué vamos a pagarlo, con impuestos de quién, qué hacemos con el gasto público, con las tarifas de servicios públicos”.

Pichetto, el elegido de JxC para ser auditor general de la Nación

Sergio Massa recibió la propuesta y se reunió con el ex compañero de fórmula de Mauricio Macri y otros legisladores opositores.


Finalmente a Miguel Angel Pichetto se le abre el camino para llegar a la Auditoría General de Nación luego de que los tres partidos que integran Juntos por el Cambio acordaran su postulación, que este miércoles fue oficializada en una reunión con el titular de la Cámara baja, Sergio Massa.

El encuentro se llevó a cabo en las oficinas de la Presidencia de la Cámara y del mismo participaron el propio Pichetto y los legisladores opositores Cristian Ritondo (PRO), Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), Mario Negri (UCR) y Álvaro González (PRO).

La designación será votada en la próxima sesión de Diputados y el kirchnerismo no pondría ningún reparo a la inclusión del ex candidato a vicepresidente en el organismo encargado de auditar la gestión. En caso de aprobarse, Pichetto pasará a desempeñarse en la AGN por cuatro años y cumplirá el mandato que dejó sin terminar el radical Jesús Rodríguez, quien desde este año ocupa la presidencia del ente.

De esta manera, Cambiemos tendrá a Jesús Rodríguez en la Presidencia (hasta 2023), a Pichetto por Diputados y a Nievas por Senadores.

La foto de este mediodía con Massa dio por finalizado un fuerte debate interno en la principal alianza opositora con un triunfo de la posición del PRO, que pretendía “premiar” a Pichetto con ese cargo luego de arriesgarse a acompañar a Macri en el frustrado intento de reelección.

En sus últimas apariciones públicas el ex senador fue uno de los referentes opositores más críticos contra la extensa cuarentena dispuesta por el Gobierno, aunque esta semana centró su reclamo a la expropiación de la agroexportadora Vicentin.

“La expropiación de Vicentin es una muy mala señal, además en un sector donde la actividad privada está arraigada. La intervención directa sobre un concurso todavía en marcha condiciona fuertemente la seguridad jurídica del país… y con este tipo de señales se negocia la deuda con los acreedores: se convierte en un país poco previsible. Lo que sobran en el país son alimentos; lo que tenemos que lograr es consolidar un proceso exportador muy fuerte”, lamentó.

Grabois: “El que compara a la Argentina con Venezuela tiene una vocación destructiva”

Con dardos a la oposición, el líder de la CTEP respaldó el anuncio de Alberto Fernández de intervenir y expropiar la cerealera Vicentin.


En medio de la polémica que desató la intervención estatal de Grupo Vicentin y el proyecto de expropiación que se envió al Congreso, no podía faltar la opinión del piquetero K Juan Grabois, que celebró el anuncio del Gobierno y aseguró que “es importante que no se siga concentrando el mercado de alimentos”.

“Si un país agroexportador no puede darle de comer a su gente, si el Ministerio de Desarrollo Social no puede comprar comida porque no funciona la distribución de alimentos a nuestros hermanos más pobres que no tienen para comer, si se muere gente de hambre en el Chaco, algún problema con el sector de alimentos hay…”, manifestó el líder de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP)

Con respecto a las constantes comparaciones que hace Juntos por el Cambio del gobierno kirchnerista con el chavismo, el dictador Nicolás Maduro y la crisis social y económica que atraviesa Venezuela, el piquetero señaló que la oposición busca generar “la sensación que se viene una especie de castrochavismo”.

“No tiene nada que ver lo que pasa en Venezuela con lo que pasa en Argentina. El que trata de meter el dedo en esa llaga tiene una vocación destructiva. Es de mala voluntad, intelectualmente hipócrita”, agregó.

En otro tramo de la entrevista con Intratables, Grabois denunció que fue una “estafa” el préstamo que se le otorgó a la cerealera durante la gestión de Mauricio Macri. “Entró plata del Fondo Monetario y con la misma mano con la que la agarraron le dieron un montón de plata a esta empresa; nadie tenía la más remota idea, ni se discutía hace un año atrás, pero fue una expropiación también, una expropiación de 20 mil millones de pesos, una confiscación, un rubo, una estafa”.

“Fue cómplice la gente que firmó ese préstamo a sabiendas que no tenia garantías, que casualmente es gente que había recibido un suculento aporte de campaña de esa empresa, que a pesar de tener ese capital llamó a concurso, cerró las puertas, puso en riesgo 5 mil puestos de trabajo, y se quedó con plata de los productores”, cerró.

Manifestantes echaron de un hotel a los interventores de Vicentin

En la localidad santafesina de Avellaneda, donde se encuentra la sede principal de la cerealera, un grupo de vecinos descargó su bronca contra la medida del Gobierno en el hotel en el que se alojaba el interventor.


Vecinos de la ciudad santafesina de Avellaneda se manifestaron este martes por la noche en la sede de la empresa agroindustrial Vicentin para expresar su rechazo a la decisión del Gobierno de intervenir la compañía ante una deuda que ronda los US$ 1.350 millones. Luego de intensas protestas echaron del hotel en el que se alojaban a los interventores designados por el presidente Alberto Fernández.

La convocatoria fue impulsada por el intendente local Dionisio Scarpín, quien en sus redes sociales realizó una publicación titulada: «No a la expropiación».

La concentración comenzó a las 18en la calle 14 y Avenida San Martín y la consigna era asistir a la movilización con una bandera argentina. «Participá en tu auto tomando los recaudos sanitarios correspondientes y manteniendo la distancia social», indicó la publicación de Scarpin.

Sin embargo, cientos de personas participaron de la manifestación en la calle y rodearon el edificio con una bandera argentina. Antes de la protesta, Scarpin criticó el accionar del Gobierno y en declaraciones radiales fustigó: «Están robando parte de una historia, sacrificio y esfuerzo».

Fuente: NA

Mazzarello: “La pandemia se volvió una excusa para abandonar pacientes que no tengan covid”

Así se expresó el actor al revelar la muerte de su padre, a quien no pudo visitarlo más en la clínica donde estaba internado tras haber sufrido un accidente doméstico. “Se generó un terrorismo sanitario”, indicó.


En uno de sus momentos más difíciles de su vida por la muerte de su padre en plena cuarentena, Marcelo Mazzarello realizó una dura denuncia contra sistema sanitario en tiempos donde el término de “infectadura” empezó a tomar fuerza por el manejo del Gobierno frente a la pandemia.

“Mi viejo murió en mi casa hace dos días. De la clínica salió deshidratado, desnutrido y sobre medicado. La pandemia se volvió una excusa para abandonar pacientes que no tengan covid. Son los muertos que no figuran en las estadísticas. Son los muertos de la dictadura sanitaria”.

Entrevistado en Palabra de Leuco (TN), el actor narró cómo fueron los sucesos que desembocaron en el fallecimiento de su papa Juan Carlos Mazzarello. “Mi viejo tuvo un accidente doméstico, entró en coma y estuvo 18 días dormido. Cuando despertó, fue traslado a una clínica de cuidados progresivos. A partir de ahí yo acompañé el proceso de su recuperación desde el principio porque vi que si yo no estaba y no hacía ciertas cosas, el pronostico era muy malo”.

El artista precisó que “en ese centro de salud, su papá logró un avance importante gracias al factor emocional: su presencia lo reconfortaba”. “Me di cuenta que si yo no estaba y no me encargaba de ciertas cosas, no mejoraba. Yo logré sacarlo adelante, despertarlo, salir a pasear, y tener muchas conversaciones con él”.

Aunque el paso de los días y las restricciones que regían por el coronavirus complicaron muchísimo su situación. “Empezó la pandemia y no me dejaron entrar más a la clínica. Yo comprendí que en el contexto de lo que estaba pasando, con los brotes en los geriátricos, se hayan tomado ciertas restricciones, pero perdí el contacto con él, solo tenía conversaciones telefónicas. Yo le dije al médico que si no tenía contacto conmigo, se iba a desbarrancar. Y así fue”, lamentó.

“Cuando entró él tenía una escara sacra que mostraba una dimensión, al salir esa dimensión se duplicó. La desnutrición, la deshidratación y la sobremedicación, fueron las cosas con las que yo me encontré y decidí sacarlo… me lo traje a casa en esas condiciones. Mi papá vivió una semana y no pude revertir esa situación. Pensamos que iba a vivir más, pero no lo logré”, agregó.

Consultado sobre la responsabilidad del Estado en la muerte de su padre, Mazzarello opinó: “Lo que se generó con la pandemia es un terrorismo sanitario, porque generaron un clima de miedo a algo y no se apeló a la responsabilidad de los ciudadanos a cuidarse por si mismo. Te ponen que sos anticuarentena o estás a favor de la cuarentema, pero no es esa la discusión. Obviamente que hay un virus que es peligroso, pero si hay un protocolo que permiten que algunas personas trabajen, tiene que haber un protocolo para que trabajemos todos. Porque si vos a una persona la encerrás y no la dejás trabajar, vos la podés matar por la acción o por omisión”, completó.

Finocchiaro: “Se cayeron las máscaras en el Gobierno y ahora sabemos quién es quién”

En contra de la estatización de Grupo Vicentin, el ex ministro de Mauricio Macri sostuvo que “Alberto Fernández debe responder por esto en la Justicia”.


El ex ministro de Educación Alejandro Finocchiaro no ocultó su indignación ante la reciente intervención y latente expropiación del Gobierno nacional en la empresa cerealera Vicentin, cuyas autoridades dijeron que “se enteraron de esta medida por los medios”.

“Esto marca un hito en este Gobierno. Fue el día en que se cayeron las máscaras. Ahora sabemos quién es quién y para saber cómo sigue el Gobierno hay que escuchar a Cristina Kirchner o a sus voceros como Grabois, Dady Brieva, Zaffaroni”, cuestionó el ex funcionario en Palabra de Leuco.

El emblema del agro argentino tenía un pasivo de 1.350 millones de dólares y se encontraba en un concurso de acreedores hasta que el kirchnerismo movió sus fichas. Al respecto, Finocchiaro analizó que “lo que hasta ayer era una deuda privada, la cual estaba siendo negociada con sus acreedores, hoy es una deuda de todos los argentinos. Al igual que el 17 de noviembre de 1982 cuando, en plena dictadura, se estatizaron las deudas de las empresas”

Tajante y en línea con la denuncia penal que presentó un grupo de diputados de Juntos por el Cambio contra el presidente, el ex ministro consideró que “la Constitución nacional es el contrato que firmamos todos los argentinos para vivir juntos y Alberto Fernández tiene tanto poder que va a tener que responder por esto. La Justicia lo va a hacer responder”.

“Hay muchas definiciones de la democracia y una es el derecho a no tener miedo. Ahora ha vuelto el miedo a la Argentina. Y cuando tantos tenemos miedo, hay que mirarlo al diablo a los ojos y enfrentarlo”, insistió.

Consultado sobre la ‘pueblada’ que se generó en la localidad santafesina de Avellaneda, donde se encuentra la sede original de Vicentin, Finocchiaro admitió que se “emocionó” porque “es gente que no quiere perder sus sueños y que le arrebaten sus derechos”.