Duhalde: “Alberto puede sacarle tarjeta roja a Cristina”

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El expresidente se refirió al caso Vicentin, la convivencia dentro del Frente de Todos y el rol de la vicepresidenta dentro del Ejecutivo.


La palabra de Eduardo Duhalde volvió al centro de escena cuando le aconsejó al presidente Alberto Fernández que “solucione” el conflicto con la cerealera Vicentin, que este jueves fue intervenida por el Gobierno mientras avanza con su pplan de estatización.

El ex mandatario exigió un cambio de estrategia para evitar mayores conflictos en medio de la pandemia de coronavirus. Pero más allá del caso concreto con la compañía de Santa Fe, Duhalde habló de la gestión de Fernández, el rol de Cristina Kirchner y Máximo y de Sergio Massa dentro del oficialismo.

Respecto a la oposición, ubicó a Horacio Rodríguez Larreta como el dirigente más importante y descartó de plano la figura de Mauricio Macri.

Algunos fragmentos de la entrevista con Perfil.

– ¿Habló con la gente de Vicentin?

– No. Ni sé quienes son.

– ¿Que le pareció la iniciativa?

– Me pareció un error grave. Primero, porque Argentina no está en condiciones de poner plata en ningún tema que no sea en lo que está pasando y en la salida posterior. Esto tiene un problema adicional que es la desconfianza que genera en el sector productivo que es quien nos tiene que acompañar para salir. Y no nos va a acompañar si desconfía del Gobierno.

El Presidente se encargó de plantear que la idea fue suya y no de Cristina, para marcar que no le impusieron una decisión. ¿Usted cómo vio todo este proceso?

– La verdad es que no la imagino a ella detrás. Quien tiene experiencia, como la vicepresidenta, no creo que esté de acuerdo en hacer estas cosas. Sería tropezar dos veces con la misma piedra. El negocio de pelearnos con un sector tan importante no existe. Quedar mal es un error. Creo que la gente aprende. No se de donde salió la idea, ni me interesa. El responsable es el Presidente y quien tiene que salir es él. En el sistema argentino, que es presidencialista por antonomasia, el error es del Presidente.

– Cuando se refiere a repetir errores, ¿habla de la famosa 125 del 2008?

– Claro. Eso no termina nunca bien. Tenemos que convencer a los sectores productivos. El campo trabajará de una manera u otra. El sector productivo es más amplio.

– ¿Está a tiempo el Gobierno de enmendar el error?

– Por supuesto. Algunos dicen “no, es un desastre reconocerlo”. No, al revés.

– Más allá del caso Vicentin. ¿Cómo ve los primeros seis meses del gobierno de Alberto Fernández?

– Empieza el gobierno y no termina de armar los equipos. El caso de (María Eugenia) Bielsa que, es una ministra muy capacitada, está sola, pobrecita. Es un gobierno que no terminó de armarse y en medio de esto, pasa lo que todos sabemos. Hay muchas dificultades que se fueron sumando, que hacen que se complique la salida y llevar adelante los planes que anuncian. Hay que tener la gente para avanzar y los ministerios están vacíos, como Desarrollo Social, donde los empleados no van por el tema de la pandemia, cosa que habrá que modificar.

– ¿Usted ve que el peronismo y Juntos por el Cambio pueden hacerlo con la cantidad de diferencias que tienen?

– Es difícil pero allá llegaron a un acuerdo. La grandeza de ellos fue no pelearse más y tiene que ver con los 30 millones de muertos que hubo. Y nosotros, que no vivimos con eso, parece que somos “El Club de la Pelea”…

– La diferencia es que cuando usted fue Presidente podía sacar tarjeta roja. ¿Puede Alberto sacarle la roja a Cristina?

– Si, el Presidente constitucionalmente, y vos lo sabes bien, genera una presidencia muy fuerte. Claro que lo puede hacer. Y es la forma de ir ordenando. Si uno de tu equipo, haya entrado por quien haya entrado, hace comentarios en contra de lo que la conducción oficial del gobierno tiene, hay que echarlos. Es así. Le dije a Alberto “no me hagas caso a mi. Pensá en lo que haría Néstor Kirchner si alguno se retoba”. Uno tiene que poner orden porque hay dos elementos que no se tienen en cuenta: orden y control. Sin orden ni control no anda ni una familia, ni una radio, ni un teatro. Eso es lo que hay que hacer. Somos un país desordenado y descontrolado.

– Volviendo a ese pasado con Néstor. Usted sufrió esas decisión de Kirchner cuando puso orden porque estaba con su espacio en el primer gobierno.

– No, cuando asume Kirchner, ese día me fui antes de que terminara la asunción y me quedé en España. A los cuatro meses me llamó y me dice “Eduardo te nombramos Presidente del Mercosur”. Dije la p…casi mando una puteada. Le dije “No, estoy cansado, hermano”. Vine, fui a Uruguay y dije que aceptaba como una misión. Les dije que terminaba la misión y me iba. La misión era reunir a los diez países sudamericanos. Logramos eso el 10 de diciembre de 2004 y me fui.

– Usted se enfrentó con los Kirchner en las elecciones de 2005…

– No, yo no. De ninguna manera. Yo cuando ocupo un cargo, no hago política interna.

– ¿Cómo ve el rol de Sergio Massa?

– Yo le tenia una confianza enorme a Massa en su tiempo. Me acuerdo que cuando llegó Roberto Lavagna y no venia muy dispuesto a asumir, le dije “mirá, los ministros eligen a sus secretarios pero te voy a pedir un favor. A Massa cuidámelo que un dia va a ser Presidente”. Tuvo sus altas y bajas. Le tocó muy rápido ascender y a veces, la gente joven y sin experiencia cree cosas que no son. Pero va aprendiendo, y está cada vez más sólido. Será un hombre del futuro.

– ¿Y a Máximo lo ve en la carrera?

– No sé cual es su intención. Yo estuve con él. Es un hombre más sensato de lo que la gente imagina. La oposición lo presentaba como gordito tonto, pero no lo es. Es un hombre de buscar acuerdos y consensos, por lo que me dicen dirigentes de otros partidos. Ahora forjará su destino.