Crónicas de guerra: Atacar la pandemia; no la República

Parte diario: 1.554 contagiados. 48 muertos. 325 recuperados.

Este cuarto gobierno kirchnerista quiere confundir las cosas. Vamos a tratar de aclarar los tantos. Por un lado está la pandemia y por el otro, la República. A la pandemia hay que atacarla y a la República hay que defenderla. ¿Es tan difícil entender eso? ¿O Alberto y el kirchnerismo están cediendo a la tentación autoritaria y estatizante? Lo digo de la forma más sencilla y didáctica posible. Hay que combatir el virus hasta su derrota definitiva. No hay dudas que lo primero es la salud. Pero hay cuidar la República hasta su triunfo definitivo. No hay dudas de que la salud de la democracia y su división de poderes es lo único que nos garantiza la libertad.

Alberto, en su carácter de presidente, está a cargo de la batalla contra el coronavirus y todas las medidas sanitarias que tome, hay que acatarlas. Está asesorado por un grupo de científicos y expertos que son los que lo ayudan a equivocarse lo menos posible. Estamos en una guerra y en esta situación tiene que haber conducción única. Eso no lo discute nadie. La inmensa mayoría del pueblo argentino está cumpliendo con el confinamiento y la dirigencia opositora y el periodismo en su totalidad no cuestiona este tipo de decisiones. No se puede deliberar en medio del tiroteo, mientras mueren compatriotas. ¿Está claro? Yo me subordino como corresponde y cumplo con las órdenes sanitarias del poder ejecutivo? Pero subrayo “sanitarias”, “ordenes sanitarias”. Que todos tengamos disciplina y solidaridad social para cumplir con la cuarentena y con las normas de higiene es una cosa. Pero eso no significa, de ninguna manera que nos callemos y nos auto censuremos frente a los atropellos o las barbaridades políticas que el gobierno comete. Esa es la responsabilidad de todo periodista que no tenga la camiseta de Cristina puesta. Yo tengo puesta la camiseta de la división de poderes. Del respeto a la libertad y los derechos humanos. Y creo que todos los problemas de la democracia se solucionan con más democracia y no con menos democracia.

El silencio no es salud. La mejor vacuna para las enfermedades de la República es la libertad.

No se puede acusar de vende-patria o estigmatizar a los que señalamos los peligros que corren las instituciones con tanto decretazo y con desvíos autoritarios. Que quede claro. Nuestra tarea principal es marcar los errores, advertir sobre los riesgos, custodiar que nadie viole la ley ni la Constitución y que la arbitrariedad no abra las puertas de la corrupción de estado.

No hay que dejar de controlar. El posible botín es gigantesco. Hoy el mismísmo ministro Daniel Arroyo tuvo que confesar que pagaron precios por varios productos muy por encima del valor de mercado y de los precios de referencia. Insólito. Fue por lo menos una impericia notable. Algún juez tiene que actuar de oficio o frente a una denuncia opositora para investigar si además de torpeza no hubo un robo a los dineros del pueblo. Para muestra bastan dos botones. Compraron 1,7 millones de botellas de aceite mezcla de un litro y pagaron 158 pesos por unidad. En precios cuidados está a 121 pesos y en los valores testigos de la SIGEN  está a 97 pesos. Se pagó una fortuna de sobre precio.

Azúcar de un kilo. También compraron 1,7 millones de bolsas. Una marca de tercer nivel la pagaron  a 75 pesos. El paquete de Ledesma o de Arcor, cuestan 54 pesos de promedio en el supermercado. Y eso que estamos hablando de que el estado compró la friolera de 1,7 millones de unidades. Le podrían haber hecho un descuento por comprar al por mayor. Cómo será la cosa de grave que hasta Juan Grabois, un cristinista amigo del Papa y de Arroyo fue durísimo en un tuit: “ algún h de p… compró fideos al triple de lo que valen y de la peor calidad. Es una estafa a los pobres”. En ese caso, Grabois tiene razón.

Menos mal que estuvo el periodismo independiente para sacar a la luz semejante depropósito.

Insisto con mi idea.

Yo estoy del mismo lado que todos los argentinos. En contra del virus y aportando todo lo que esté a mi alcance para destruirlo y volver a la normalidad. Pero, insisto, el barbijo no debe convertirse en un bozal, como creen muchos.
El gobierno kirchnerista debería agradecer esta mirada crítica. Eso le facilita descubrir las equivocaciones y corregirlas a tiempo. Si fuera por los chupamedias de los medios, la locura criminal con los jubilados del viernes hubiera seguido varios días más. Y la tragedia se hubiera trasladado a las morgues y a los cementerios. Los periodistas militantes no ponían cámaras en las colas de los bancos que eran poco menos que mandarlos al matadero. Los medios alcahuetes del gobierno miraban para otro lado. Si fuera por ellos, Alberto se hubiera enterado de la gravedad de la situación cuando empezaran a aparecer los cadáveres. Se pudo frenar de golpe y pegar el volantazo para corregir, gracias al periodismo que mostraba ni más ni menos que la verdad de lo que estaba ocurriendo. Sin maquillaje ni ocultamiento alguno. Para eso sirve el periodismo independiente, entre otras cosas. Algunos obsecuentes llegaron a decir que mostrar esas colas espantosas era golpista. Todo lo contrario. El alerta temprano permitió que la locura no se prolongara.

Los que consideramos fundamental que Alberto expulse del gobierno a Miguel Pesce y a Alejandro Vanoli, los capos del Banco Central y el Ansses, no lo hacemos por venganza o con la intención de herir políticamente al gobierno. Todo lo contrario. La única manera de lograr una victoria contra el virus es tener autoridad y credibilidad. Debe haber ley pareja para todos y los que cometen torpezas incomprensibles deben ser separados del cargo como una señal hacia los demás. Premios y castigos, de eso se trata. No da lo mismo el que hace bien las cosas y el que comete una salvajada que pone en peligro la vida de miles y miles de adultos mayores o que compra alimentos con sobre precios monumentales. Si no hay castigo, se iguala para abajo. Los que hacen bien las cosas lo sienten como una falta de respeto.

Todo indica que en los últimos tiempos, Alberto abandonó su traje de cordero patagónico y apareció el lobo populista y prepotente. Por eso, nuestra responsabilidad es encender las luces rojas. Para que nadie se haga el distraído. Insisto, una vez más, esto no significa que estemos cuestionando las medidas que se toman desde el punto de vista sanitario. No somos médicos ni especialistas en estos temas y por lo tanto solo nos queda consultar a los científicos más creíbles y respetar las normas.

Pero no se puede ocultar una lista de caramelos envenenados que cada vez es más larga. Ojo que envueltos en buenas intenciones, puede haber atrocidades anti democráticas. Está pasando en todo el mundo y es difícil que no nos pase a nosotros. El kirchnerismo tiene una larga historia de abusos, revanchismo, discrecionalidad y corrupción. La pandemia no borra los expedientes. El virus no se come la historia reciente. Hay que lavarse las manos contra la pandemia. Pero es irresponsable lavarse las manos a la hora de denunciar todo lo malo que ocurre y lo que puede llegar a ocurrir.

Veamos los casos más groseros:

1)La utilización excesiva de decretazos. Es un recurso previsto en la Constitución pero al que debe recurrirse lo menos posible. Es verdad que estamos en emergencia y muchas veces, no hay otro remedio. Pero hay que buscar la manera de que toda la sociedad participe de las decisiones desde sus representantes en el Congreso de la Nación. Cristina y Sergio Massa deben ensayar todas las formas posibles para que haya sesiones parlamentarias. La tecnología es una gran ayuda. Se utilizó mucho el ejemplo pero vale repetirlo: aún en plena guerra el Congreso de Gran Bretaña siguió funcionando. Si Diputados y Senadores sesionan hay menos espacio para que el gobierno se desvíe y tome caminos totalitarios. El estado de excepción no puede justificar que el Congreso no funcione.

2)Convertir a los intendentes en policías. Es cierto que muchos comerciantes y supermercados son anti sociales y se aprovechan para aumentar los precios en forma excesiva. Pero la Ley de Defensa de la Competencia es muy delicada y si se la maneja como un arma puede ser facilitadora de extorsiones, venganzas y patoterismo. ¿Se imaginan a un almacenero frente a un intendente que le exija que done mercadería para que las reparta el partido Justicialista? ¿Tiene espacio para negarse? ¿Puede decir que no? El intendente ya tiene mucho poder. Pero si por decreto se les da la facultad de multar o clausurar un negocio o decomisar mercaderías estaríamos ante un avance brutal del estado sobre la actividad privada.

3)Romper los compromisos y los contratos. Máximo Kirchner, el príncipe millonario, propuso cobrar algo así como una multa, a los que entraron en el blanqueo. Alberto compró esa idea y otra vez planteó una ruptura de acuerdos envuelta en una idea positiva. Explico: es cierto que los que evadieron cometieron un delito y el blanqueo les permitió utilizar esos fondos millonarios sin explicar su procedencia. Eso es condenable como son condenables todos los blanqueos del mundo. Porque castigan a la persona honrada que cumplió con todos sus compromisos legales. Pero también es cierto que el estado les garantizó que si pagaban una vez, se terminaba la ilegalidad. Los gobiernos, por la continuidad jurídica, se comprometieron a cumplir esto. Y ahora, Alberto y Máximo quieren romper ese contrato. Es simpático decir que van a pagar lo que evadieron millones. Pero es sumamente peligroso como señal que nada es seguro y que con arbitrariedad todo puede cambiar según lo decida el capanga de turno. La seguridad jurídica estalla y mucha gente multiplica su desconfianza en el gobierno. Y como si esto fuera poco, seguramente, esto va a ser declarado anticonstitucional por algún juez. Están legislando para atrás. Y con un decreto. Eso va derechito a la Corte Suprema.

4)No pensar en el interés general. En muchos aspectos, aparece la intención de llevar agua para el molino partidario. Y eso también genera desconfianza y puede minar la autoridad ecuménica que necesita Alberto para el combate contra la pandemia. Al principio incorporó a los dirigentes opositores a casi todos los actos. Últimamente prefiere aparece con los capataces de las patotas y la corrupción como Hugo Moyano y endiosarlos como si fueran ángeles. O a los que califican de gorilas, oligarcas o golpistas a ciudadanos que expresan su protesta con las cacerolas en forma pacífica y autónoma. ¿Cuál es el problema? ¿Les molestan las críticas? La democracia es consensos y también disensos. La uniformidad es un valor de los regimientos y de los militares. La diversidad y las críticas son los pilares de la democracia republicana. Nadie critica que se combata al virus hasta lograr su derrota. Pero nadie debe pretender que los barbijos se conviertan en bozales. La democracia se corrige con más democracia. Nunca menos.

La columna de Alfredo Leuco en #Ledoymipalabra por Radio Mitre.

El sobreprecio en la compra de alimentos del Gobierno enojó hasta a Juan Grabois

Lo advirtió el periodismo, pero también fue cuestionado por el piquetero kirchnerista Juan Graboís. “Un hdp compró fideos al triple de lo que valen”, dijo. Algunos hablan de más de 40 millones de diferencia entre lo que se paga en la góndola y la compra de Desarrollo Social para paliar la pandemia de Coronavirus. Arroyo admitió que se pagó de más.

El Gobierno Nacional anunció la compra de unidades de aceite de mezcla, fideos, azúcar, lentejas y arroz por más de 384 millones de pesos para el armado de cajas mínimas que serán repartidas por el ministerio de Desarrollo Social. Las compras fueron realizadas por una contratación directa, sin tener en cuenta el Régimen de Contrataciones de la Administración Pública Nacional, dado que así lo habilitó el Decreto 260/20 en el que se determinó la emergencia pública en materia sanitaria y ya hubo denuncias sobre los montos.

Uno de los primeros en advertir irregularidades fue el periodista de La Nación, Diego Cabot que mostró que por ejemplo, en el litro de aceite se pagó bastante más que lo que se puede conseguir en las góndolas de las cadenas más importantes de supermercados.

El periodista económico de Radio Rivadavia, Manuel Adorni, también denunció la supuesta maniobra de compras muy por encima de los precios máximos y denunció un sobreprecio de 40 millones.

La presidenta del PRO, Patricia Bullrich habló de sobrepecios que superaban los 100 millones de pesos. Un escándalo. “DNU y emergencia no son sinónimos de vale todo”, posteó.

Tantas sospechas generó la compra de alimentos anunciada por Desarrollo Social y el Gobierno que hasta Juan Grabois, que comulga con las ideas de este gobierno, los trató de “hdp” (sic) “Estas son las cosas que me enferman y no se pueden dejar pasar. Algún hdp compró fideos al TRIPLE de lo que valen y de la peor calidad. Nosotros compramos a $28 el paquete vs $84. Es una estafa a los pobres. Confío en que @alferdez va a ponerle los puntos al responsable”, escribió en su Twitter.

El diputado Alvaro de Lamadrid, de la UCR, directamentamente comparó las compras con las que efectúa el Gobierno de Alberto Fernández y no se quedó conformes con algunas aclaraciones que hiceron desde el ministerio de Desarrollo Social.

El Gobierno admitió que pagó precios más altos y lo justificó por la urgencia. “En los casos de aceite y azúcar, los proveedores cotizaron por encima del precio testigo y se les solicitó una mejora de precio. Las ofertas posteriores siguieron por arriba del precio, pero ante la necesidad de llegar a comedores y merenderos con esos productos que forman parte de la canasta básica, se decidió realizar la compra”, explicó Daniel Arroyo.

Apoyo en las redes a Carolina Píparo tras las amenazas que recibió de su atacante desde la cárcel

El arco político de Juntos por el Cambio repudió las amenazas y pidió más garantías para la diputada provincial, víctima de una entradera en 2010 en la que perdió a su hijo Isidro.

La diputada provincial de Juntos por el Cambio había denunciado y posteado las amenazas que le realizó desde la cárcel el condenado por haberle disparó en una salidera bancaria y que como resultado perdió al hijo que estaba esperando. El 29 de julio de 2010 en La Plata ocurrió el brutal ataque y ayer enunció que el autor del balazo que la hirió y le provocó la muerte a Isidro, el bebé que esperaba, la amenaza desde la cárcel a partir del permiso que tienen los reclusos de tener teléfono celular por el coronavirus.

Se trata de Carlos Fabián Moreno, el autor del disparo que le provocó la muerte a su bebé Isidro, quien, según la diputada provincial, le escribió varios mensajes en su página de Facebook. Píparo subió un post a esa red social que decía: “Un día que siempre va a doler en La Plata, la inundación del 02 de abril de 2013 dejó víctimas evitables, mentiras e impunidad. No olvidamos”.

Los apoyos para la diputada no se hicieron esperar. Sobre todo desde los dirigentes más importantes de Juntos por el Cambio. Federico Pinedo lo hizo en nombre de todo el bloque de Cambiemos.

Las principales voces se manifestaron en las redes y repudiaron las amenazas para Carolina Píparo que al final del día agradeció el apoyo recibido.

Alberto Fernández, contra una rebaja de sueldos de la política

“No seamos demagogos y genémonos nuestro sueldo como corresponde” dijo y respaldó un proyecto de Máximo Kirchner para cobrarle un impuesto extraordinario a los que entraron en el último blanqueo de capitales.

El presidente Alberto Fernández rechazó la idea de bajar los salarios de la administración pública, al tiempo que respaldó el proyecto que presentará que el diputado nacional Máximo Kirchner y que contempla un impuesto extraordinario para aquellas personas que entraron en el último blanqueo de capitales.

   “No seamos hipócritas, son los que después nos llaman populistas a nosotros. No seamos demagogos y ganémonos nuestro sueldo como corresponde”, remarcó.

   “Yo soy parte de un Gobierno de funcionarios que los llamás a las 7 de la mañana están y los llamas a la 1 de la mañana y están, y siempre tienen respuestas para todo”, continuó.

   En esta línea, afirmó que todos los funcionarios de su Gobierno, a diferencia de los de la anterior gestión de Cambiemos, “viven de su sueldo” y ninguno tiene un salario “exorbitante”.

   “Ninguno de esos funcionarios tiene empresas en el exterior, empresas offshore ni tiene empresas propias de donde sacan utilidades. Viven de su sueldo. Ninguno de ellos tiene un sueldo exorbitante ni yo tengo un sueldo exorbitante”, enfatizó.

   Sobre el anuncio de los jueces de la Corte Suprema de que se bajarán un 25% sus salarios, dijo que le parece “muy bien” pero aclaró que no puede compararse con los sueldos más bajos que cobran, por ejemplo, los funcionarios del Poder Ejecutivo.

   “Yo he visto que los jueces de la Corte han donado el 25% de sus sueldos, está muy bien. Pero quiero decir que el 25% del sueldo de un juez de la Corte es casi el sueldo del Presidente de la República”, diferenció.

   “Yo reivindico la política, el servicio público que la política presta. Yo no voy a ser un hipócrita. Esa no es la solución que la Argentina necesita, la verdad no estoy de acuerdo con eso. Nunca me sumé a esa lógica”, sostuvo el jefe de Estado, rechazando la propuesta opositora de reducir los sueldos de los políticos en un 30%.

   En este sentido, Fernández consideró que tiene “más lógica” exigir un aporte a los que más ganaron o se beneficiaron “por el blanqueo después de defraudar al Estado y no pagar impuestos”.

   “Es mucho más razonable pedirles un esfuerzo a ellos que a Carla Vizzotti, que gana 150 mil pesos y está todo el día en la calle viendo cómo combatir el coronavirus”, afirmó en declaraciones a El Cohete a la Luna.

   “La ley tiene una lógica mucho mayor que el proyecto de los que dicen demos algo de nuestro sueldo “, agregó.

   De esta manera, Fernández se opuso tajantemente a la propuesta que días atrás le había enviado por carta el interbloque de diputados nacionales de Juntos por el Cambio para crear un fondo de emergencia constituido con el 30% de los ingresos de todos los cargos jerárquicos de los tres poderes del Estado.

   Además, se refirió a los cacerolazos que se hicieron sentir en algunos barrios de la Capital Federal y del norte del Conurbano: “A mi las cacerolas no me afectaron en ningún momento”.
   “A los que nos toca gobernar sabemos el momento que estamos pasando. No es un momento para tirar piedras, sino para sentarnos a pensar juntos soluciones”, resaltó.

José Manuel Cano culpó al Estado por el caos de los jubilados en los bancos: “Fue un desastre”

El diputado nacional del radicalismo aseguró que esta situación “era de esperar” y que debería haber sido mejor planificada por el Gobierno.


En el día que reabrían los bancos por primera vez desde el inicio de la cuarentena, miles de jubilados y pensionados sufrieron el intemperie durante más de 10 horas para cobrar sus haberes por ventanilla. El indignante hecho se replicó por todo el país y desató una ola de cuestionamientos al Gobierno nacional por su mala praxis a la hora de tomar semejante medida en medio de una pandemia que afecta a las adultos mayores.

José Manuel Cano, diputado radical por Tucumán, aseguró esta tarde en Le Doy mi Palabra que fue “un desborde de muchísima gente” y ejemplificó con lo sucedido en su provincia: “Acá 600 mil habitantes que tienen beneficios de la seguridad social y 16 millones de personas. Vi a los empleados bancarios trabajando en la calle, tratando de que se respete la distancia, cuando en realidad debe estar el Estado, Anses y el Ministerio del Interior planificando algo que hoy fue un desastre”, opinó.

En lo gestual también tiene que haber un mensaje. Cuando uno vio el acto del hospital de los Moyano con el presidente, a veces tiende a que la gente no tome real conciencia”, agregó el legislador con una punzante crítica a Alberto Fernández por sus elogios al líder camionero.

“La OMS trazó ejes, uno es aumentar la capacidad de testeos sobre todo en barrios donde es difícil que la gente esté metida en sus casas. Y lo que hoy pasó, la principal responsabilidad la tiene el Estado. Se sabía que esto iba a pasar”, completó el dirigente de la Unión Cívica Radical.

Unánime repudio al maltrato que recibieron los jubilados en el conurbano

Hubo interminables filas en los bancos de todo el país con una total exposición de los más vulnerables frente a la pandemia. Diferentes personalidades se unieron para salir al cruce de la aberrante medida del Gobierno.


Tras la polémica decisión del Ejecutivo en reabrir los bancos para garantizar el cobro de haberes y planes sociales a aquellas personas que no tengan tarjeta de débito, miles de jubilados y pensionados protagonizaron una película de terror en medio de una cuarentena decretada ante el avance de una enfermedad que los coloca como el grupo de mayor riesgo.

Las imágenes son crueles e impactantes y dejan en evidencia la inoperancia de muchos funcionarios que pusieron en peligro la vida de todos. Entre el hecho de soportar las bajas temperaturas en este tipo de contexto que atraviesa el país, permanecer más de 15 horas en la calle amontonados y el desamparo, en simples palabras fueron enviados poco menos que al matadero. Algo que no puede volver a repetirse.

“A todos los jubilados y pensionados que hoy no hayan podido adquirir su virus, el gobierno estudia medidas para que pueda hacerlo los próximos días. Solo se les pide paciencia, están haciendo lo posible para que el contagio sea justo, equitativo y popular“, señala un irónico tuit que en las últimas horas se viralizó a modo de protesta contra el accionar de las autoridades.

Como si fuera poco, a pesar del caos vivido y el repudio masivo a la medida, el Banco Central dispuso que las sucursales continúen abiertas este sábado y domingo para lograr atender a la mayor cantidad de personas posibles.

Entre las primeras quejas que se difundieron, el defensor de la Tercera Edad Eugenio Semino, exigió la renuncia del secretario de Seguridad Social, Luis Bulit Goñi, y del director de Anses, Alejandro Vanoli: “La responsabilidad de lo que hoy está pasando recae sobre ellos, que han violado a través de su inconducta institucional la norma básica de la cuarentena y los principios de la salud pública y el sanitarismo”, sentenció.

Periodistas, economistas, legisladores y constitucionalistas también se expresaron en sus redes sociales y lamentaron el accionar del Gobierno para con los adultos mayores. Alfredo Leuco, Miguel Angel Pichetto, Willy Kohan, Patricia Bullrich, Paula Olivetto, Daniel Sabsay, Adolfo Rubinstein, Mario Negri, Graciela Ocaña, Carla Carrizo, Luis Petri y Mariana Suvic fueron algunos de los que manifestaron su enojo por la manera en el que se expuso a los jubilados en los bancos de casi todo el país.

Crónicas de guerra: Jubilados y Conurbano, lo mas grave

Parte diario: 1.265 contagiados. 39 muertos. 266 recuperados.

Este 3 de abril del 2020 será recordado en la historia reciente como un día trágico. Ha ocurrido algo gravísimo. Y nadie puede mirar para otro lado. Hay que reparar cuanto antes el daño y castigar la torpeza e insensibilidad de los funcionarios responsables.

Las escenas frente los bancos, fueron una película de terror protagonizada por los mayores grupos de riesgo que quedaron desnudos y expuestos ante un virus criminal. Los de mayor edad y los de mayores carencias, fueron enviados poco menos que al matadero. El presunto gobierno de los científicos no pudo organizar un simple pago de haberes. Hubo situaciones límites, desgarradoras. Viejitos con bastones que se desmayaron, abuelas que pasaron más de 8 horas en la calle, el frío y el desamparo. Todos amontonados. Un caos absoluto.

Eugenio Semino, el defensor de la Tercera Edad fue demoledor cuando dijo que “los funcionarios que decidieron esto han violado la norma básica del aislamiento que decretó el estado. Lo que les pase a los adultos mayores por estar haciendo esa cola, será responsabilidad de ellos”. Y luego no tuvo pelos en la lengua para pedir la cabeza de los que se tienen que hacer cargo: “es inexorable que el presidente de la Nación pida la renuncia del Secretario de Seguridad Social, Luis Bulit Goñi y del director del Anses, Alejandro Vanoli”. Yo me permito agregarle al director del Banco Central, Miguel Pesce y que la CGT le pida a Sergio Palazzo, el titular del gremio bancario, que dé un paso al costado.

Patricia Bullrich le pidió a Alberto Fernández que “pare esta locura” y envíe a los jubilados a sus casas. Que se dividan los días de pago por turnos y separados los adultos mayores de los que cobran los planes sociales.
Mario Negri planteó que “ocurrió todo lo que no debe ocurrir en cuarentena” y exigió que “no perdamos en horas todo lo que avanzamos en 15 días”.

Pero al drama no fue solamente lo que pasó frente a los bancos. Hay un Conurbano en ebullición y en terapia intensiva. Comprendo que hay que tener cuidado en hablar demasiado de la posible explosión del Conurbano y lo respeto. Pero eso no implica que dejemos de informar o que no sigamos con una lupa todo lo que pasa en esa tierra arrasada por años de gobiernos peronistas clientelistas que no supieron, no quisieron o no pudieron cambiar las condiciones de vida de esos argentinos que sufren tanto en la marginalidad.

Son millones de compatriotas que no se pueden quedar en la casa porque no tienen casa. Apenas una casilla de chapa. No se pueden lavar las manos porque no tienen agua corriente. Es la deuda interna que tiene la democracia en general pero el populismo en particular. Porque la provincia de Buenos Aires casi siempre fue gobernada por dirigentes del Partido Justicialista en cualquiera de sus variantes ideológicas. Hay solamente dos excepciones. En 1983, cuando el huracán alfonsinista puso a Alejandro Armendáriz en la gobernación. Y en 2015, cuando el tsunami anti Cristina y anti Aníbal, llevó a ese cargo a María Eugenia Vidal. Y nada más. En 37 años, hubo 29 de administraciones justicialistas. Ellos son los responsables máximos de la calamidad cotidiana que sufre tanta gente durante tanto tiempo. Por ahí pasaron Antonio Cafiero, Eduardo Duhalde, Carlos Ruckauf, Felipe Solá y Daniel Scioli. Todos tienen su cuota parte de responsabilidad. Algunos más y otro menos. Pero la gobernación de Scioli fue la peor de la historia. Esa, sí, que dejó tierra arrasada.

Los intendentes están sumamente preocupados por lo que se puede venir. Algunos directamente están asustados. Temen desbordes sociales, saqueos y no poder controlar algunos niveles de violencia colectiva. Ojala no ocurra. Sería dramático para todos. Pero hay que ser honestos intelectualmente y no colocar los problemas debajo de la alfombra. Si ya ocurrió alguna vez, puede volver a ocurrir. Ese es el peor escenario. El que hay que evitar con asistencia directa y contención. No podemos permitir que otra vez descendamos a esos infiernos de la condición humana. Estallan todo los lazos solidarios y se potencia el sálvese quien pueda. Es un camino sin retorno.

Asistencia y contención. Estas son las dos palabras claves de la emergencia económica que la pandemia puso en la vidriera del país. Porque las carencias feroces siempre estuvieron. Pero el coronavirus las puso en primer plano. Es la bolsa o la vida, dicen los muchachos de Gregorio Laferrere, en el corazón de La Matanza. Hablan de la bolsa de 10 kilos de mercadería que se está repartiendo. Tiene fideos, polenta, lentejas, harina, aceite, salsa de tomate, leche, artículos de limpieza y un pack de agua mineral. Se reparten un millón y medio de bolsones por mes. Por eso hablan de la bolsa o la vida. Aquí la mejor vacuna es la comida.

Hay que contener para que no se multiplique la desesperación. La Matanza es claramente uno de los lugares más complicados. Insólitamente, Verónica Magario, la vice gobernadora cristinista, tenía un plazo fijo de diez mil millones de pesos mientras en su distrito faltan cloacas, asfalto, cañerías, luz, gas y sus vecinos sufren la ausencia de todo tipo de necesidades básicas. Ahora el intendente es Fernando Espinoza que ya estuvo antes. En La Matanza siempre gobernó el peronismo. Desde 1983 con Federico Russo, pasando por Héctor Cozzi, Francisco Di Leva, y Alberto Ballestrini.

Ahí hay calles, plazas, edificios, polideportivos, centros vecinales que se llaman Néstor Kirchner. A esta altura no se sabe si es un homenaje o una acusación de responsabilidad. Es que en lugar de combatir la pobreza, multiplicaron la pobreza. No mejoraron la infraestructura en ningún aspecto y aprovecharon a punteros y piqueteros para utilizar a los pobres como carne de movilización y votos. Eso es imperdonable y algún día tendrán que rendir cuentas. Y la peor pandemia que sufren los honrados trabajadores y cuentapropistas, es la presencia tenebrosa y criminal de bandas de narcos.

Pero ahora es el momento de poner toda la energía en derrotar al virus, de que muera la menor cantidad de gente posible, de que no colapse el sistema de salud y de que la economía se mantenga vivita y coleando aunque esté en terapia intensiva, como todo el Conurbano.

Varios intendentes reclaman más dinero porque la recaudación se les cayó un 50%. Incluso hablaron en voz baja de cuasi monedas. ¿Se acuerda de los patacones? Encima, al principio el gobernador Kicillof obligó a los intendentes, muchos de ellos señores feudales que se hicieron millonarios en el cargo, a que compraran letras del tesoro provincial para poder financiarse. Ahora todos quieren vender esos bonos. Sería una catástrofe que volvieran aquellos papeles pintados. Sería entrar en un pantano del que nos costaría mucho tiempo salir. No podemos volver al 2001 donde, incluso, tuvimos que apelar al trueque. Volvimos a la prehistoria. Y ese es el peligro. Y la violencia, por supuesto. Como el miedo no es zonzo ni tiene ideología, la intendenta de Quilmes, la camporista Mayra Mendoza reclamó con urgencia que fuera el Ejército a salvarle la situación de bronca creciente. Justo ella que tiene un tatuaje con la cara de Néstor en el hombro y que junto a sus compañeros se cansaron de ver un genocida en cada uniformado, tuvieron que rendirse ante la necesidad de que los camiones Unimog desembarcaran en su distrito.

En el estadio de Quilmes los soldados, vestidos con cascos y trajes camuflados de combate reparten los platos calientes que salen de sus cocinas de campaña. El primer día fueron con armas. Era una imagen muy fuerte. Después dejaron sus fusiles y ametralladoras para evitar que cualquier provocación termine en tragedia de cementerio. Esos militares tan maltratados por los cristinistas hoy están también en La Matanza y en otros distritos. Entregan viandas, guisos de lentejas, para que cada uno se lleve a su casa y con su presencia disuaden la posibilidad de que cualquier loquito, en forma espontánea o inducida, pretenda apropiarse de lo ajeno. Pero ahora, cuando el Ejército aparece, los vecinos los aplauden como se hace con los médicos. Ellos también se juegan la vida para proteger nuestra vida.

Los temores son muy grandes. Mario Ishi, el intendente de José C. Paz les dijo a sus vecinos (sin información certera y tal vez como forma de asustarlos) que en ese distrito calculan entre 4 y 5 mil muertos. No creo que sea tan grave. Pero es lo que dijo Ishi. Si a esto le sumamos que muchos municipios para ahorrar gastos han bajado la frecuencia con la que pasan los recolectores de basura, estamos ante una tormenta perfecta. Por eso los curas villeros pusieron el grito en el cielo para ver cómo se puede aislar y proteger a los adultos mayores. Ellos son el principal grupo de riesgo y los que más expuestos están. Me imagino como estarán esos curas ahora que vieron lo que pasó con los jubilados.

El Conurbano y la marginalidad son un país dentro del país. Hay 1.200 barrios populares que antes se llamaban villas miserias. Cuatrocientas mil familias viven en esas condiciones. Por eso ahora hablan de aislamiento comunitario: “Quedate en tu barrio”. Porque no se les puede pedir que se queden en su casa.

Ya murió la primera persona en La Matanza. Tenía 41 años y no había viajado a ningún lado ni había tenido contacto con gente que haya viajado. Es un caso autóctono como se decía antes o de circulación comunitaria como se dice ahora. Alerta roja en toda la Argentina y en todo el mundo. Pero hay que asistir y contener especialmente el Conurbano. Está en terapia intensiva. Y a los adultos mayores que fueron maltratados en forma salvaje.
Por eso no me canso de enviar este mensaje a toda la gente de buena voluntad que quiera habitar el suelo patrio: hay que quedarse en la casa para resistir. Así soportaremos los golpes y jamás nos rendiremos. Erguidos frente a todo. Resistiremos al virus, para seguir viviendo.

El editorial de Alfredo Leuco en #LeDoyMiPalabra por Radio Mitre

Coronavirus: más rechazo al periodista de C5N por sus dichos antisemitas sobre la pandemia

Tomás Méndez relacionó el origen del Covid-19 con “los ricos del mundo que nacieron en los Estados Unidos e Israel” y fue muy criticado por DAIA y el INADI.


El periodista de C5N Tomás Mendez fue duramente criticado en redes sociales por haber difundido teorías que hasta el momento no tienen sustento científico y que aseguran que el Covid-19 fue creado por seres humanos intencionalmente. Tanto la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) como el Inadi calificaron de “antisemitas” sus dichos.

Este jueves, Méndez había expresado que “es realmente impactante cómo los ricos del mundo, los que están por encima de los Estados Unidos, que nacieron allí, otros en Israel y otros en Europa, son los verdaderos dueños de tu vida y han generado este virus”.

A las pocas horas llegó el primer descargo de la DAIA: “La de Tomás Méndez de C5N es una afirmación imbécil que solo puede formular un antisemita”, publicó la entidad en su cuenta de Twitter. “La asociación de poder, tragedia y responsabilidad de los poderosos en ellas es de vieja data y al incluir a Israel en ello, sabemos de qué hablamos…”, agregó.

En tanto el INADI señaló por la misma vía que “asociar la comunidad judía al poder económico y las conspiraciones muestra un claro comportamiento de matriz antisemita. Por esa razón desde el Observatorio de Radio y Televisión del Inadi vamos a trabajar de oficio sobre los dichos de Tomás Méndez anoche en su programa”.

Las autoridades del canal también se manifestaron en contra de sus afirmaciones y publicaron un fuerte tuit.

Actualmente, el periodista produce y conduce ADN Periodismo Federal, un programa de investigación que se emite por C5N. En su trayectoria fue concejal de la Ciudad de Córdoba y líder del espacio político Vamos (anteriormente Movimiento ADN). En 2015 fue candidato a intendente.

Diego Leuco: “No. No sean como Moyano”

En su editorial de Ya Somos Grandes, el periodista enumeró los motivos por los cuales se distancia de Alberto Fernández que tildó al camionero como “un dirigente ejemplar”. Mirá la columna de Todo Noticias por acá.

La aparición pública, en plena cuarentena, en el Sanatorio Antártida de Hugo Moyano sigue generando críticas para el presidente Alberto Fernández. Que en un momento crítico de su relación con los empresarios les puso como espejo a Hugo Moyano y les pidió que fueran como él luego de haberlos llamado “miserables”.

En su editorial habitual de los jueves, Diego Leuco explicó los motivos por los cuales considera que hay que hacer todo lo contrario a lo que pidió Fernández, endiosando al controvertido líder sindical.

“Pareciera que a veces que la sensación es que como hay un alto apoyo en general en todo el mundo a los diferentes gobiernos que se están poniendo al hombro esta crisis y está muy bien. Y la gente tiene que respetar y apoyar a los gobiernos porque hay que cumplir con las reglas, da la sensación de que todo pareciera lo mismo. De que nos olvidamos de todo. Y no es así”, comentó Diego Leuco en su columna y agregó: “Cumplir con las reglas no es olvidar ni borrar los límites de la moral”.

“Una de las personas que peor hacen las cosas en la Argentina es Hugo Moyano. Y el presidente de la Nación en un acto lo ponía como ejemplo. Después de 11 años se inauguraba por tercera vez el Sanatorio Antártida, con licitaciones absolutamente opacas. El dinero de esas licitaciones fue siempre a los bolsillos de la familia Moyano”, continuó.

“Alberto Fernández dijo sean como Hugo Moyano. Y yo me permito desde este espacio decirles todo lo contrario: ‘No.No sean como Hugo Moyano’, Porque si queremos ganarle a la pandemia, si queremos ganarle al coronavirus, justamente hay que ser lo contrario a Moyano”. Y argumentó: “Porque para ganarle al coronavirus hay que cumplir las reglas, porque para ganarle al coronavirus no hay que sacarle ventaja al que está al lado, porque para ganarle al coronavirus no hay que sacarle la plata al Estado para quedársela uno ni te podés creer más que los demás. No podés amenazar, patotear, no te podés valer de tus privilegios para estar mejor que otros”.

Y concluyó: “Justamente es lo contario. Para ganarle al coronavirus no hay que ser como Moyano. Hay que ser honesto, hay que ser respetuoso, hay que ser humilde, no hay que ser violento. Por eso insisto desde este humilde espacio: No. No seamos como Moyano. Seamos ciudadanos y cumplamos con las reglas”:

El psicódromo de Andahazi: “Virus y degradación humana”

El martes hablamos de la identidad de cada uno de nosotros durante la cuarentena. Recordamos los conceptos de Jean Paul Sartre, el padre del existencialismo, quien decía que la existencia precede a la esencia.

El hombre es lo que hace. Entonces, si suspendemos lo que hacemos, nuestro oficio, tarea o profesión, se pone en riesgo la identidad, la forma de vincularnos con el mundo.

Esto lo verifico como psicólogo, con la enorme cantidad de comentarios y consultas que recibo todos los días: ansiedad, angustia, nerviosismo, insomnio, tristeza, irritabilidad.

La imposibilidad de desarrollar nuestras tareas nos genera una incomodidad existencial, porque esa es la forma que tenemos para relacionarnos con la vida.

Lo que al principio es apenas un poco inquietante, luego va generando un malestar cada vez mayor. Este viernes, tres días después, cuando pensaba hablar sencillamente de cómo cada uno sigue conectado con su quehacer o su vocación en este contexto, la realidad nos marca un rumbo más extremo.

Con mucha tristeza empezamos a ver, no ya que las personas se ven afectadas por no poder realizar su trabajo, sino, mucho más grave, que se diluye la condición humana.

Estamos viendo preocupantes rasgos de deshumanización en esta cuarentena, anécdotas que al principio parecían aisladas y hoy aterran por la repetición. No podemos permitirnos suspender nuestra condición humana y rendirnos ante un virus.

Resistir, no es resistir a cualquier precio, pasando por encima de los demás. Pasan los siglos y la humanidad vuelve a repetir las miserias más abominables. Creo realmente que es preferible morir a convertirse en una bestia inhumana.

En Córdoba, un muchacho que esperaba el resultado del test de coronavirus empezó a recibir amenazas: “No te duermas que hoy les prendemos fuego”, le grabaron en el teléfono fijo.

Él y su familia comenzaron a evaluar la posibilidad de huir, “le teníamos más miedo a los vecinos que al coronavirus” contó José Luis angustiadísimo. El test le dio negativo. ¿Y si le daba positivo, qué? ¿Lo hubieran quemado vivo?

Esto no pasó en el siglo 14, durante la peste negra; esto está pasando ahora. Estamos rompiendo el contrato social, y en Argentina murieron menos de 40 personas. Les recuerdo que durante la gripe de 2018 murieron 32 mil argentinos. ¿En qué nos estamos convirtiendo?

Cientos de pestes sufrió la humanidad, pero esta es la primera cuarentena masiva en la historia del mundo. Sepamos que estamos escribiendo la historia.

Esta historia. Y podemos ser los protagonistas de los pasajes más miserables si eso elegimos. ¿Queremos ser la vergüenza de las generaciones futuras?

Todos los días nos sentimos muy a gusto con nosotros mismos por aplaudir a los trabajadores de la salud a las nueve de la noche. Pero a una médica, en el barrio de Belgrano, le dejaron una carta intimidatoria en su edificio, los vecinos la consideraban algo así como “persona no grata”.

Pretendían que entre a su casa sin tocar los picaportes y que no camine por zonas comunes. Aberrante. La mayoría de los médicos y enfermeros que dejan la vida en el hospital evitan usar ambo en las calles, aún cumpliendo rigurosamente todas las normas de higiene, porque muchos los mira mal.

En Colombia los transportes públicos no les paran, han echado a médicos residentes de pensiones y alquileres temporarios y no los dejan entrar a los comercios.

Ayer comentamos la editorial nazi del periodista Tomás Méndez desde la pantalla de C5N culpando a los judíos de la creación del coronavirus. Hace menos de cuatro meses que este coronavirus tiene nombre, COVID19, y ya barrió con la dignidad de unos cuantos.

Hoy vimos escenas que nos llenaron de indignación. Las colas infinitas de los mayores grupos de riesgo, los ancianos, esperando en el frío y bajo el sol para retirar su jubilación, sin cumplir siquiera la distancia social, sin siquiera un baño.

Los que más deberían estar cuidados por el gobierno son arrojados a la calle para que se agolpen en la puerta de un banco. Yo me pregunto por qué Palazzo pudo imponerle al Ejecutivo la idea de que los bancos no son un servicio esencial.

¿Por qué el Congreso no está funcionando y permite que todo salga por decreto? ¿Por qué Pesce el director del Banco Central no habilitó más bancos donde extraer el dinero?

¿Por qué Vanoli, director del Anses, no pudo prever las condiciones de cobranza durante marzo de tantas personas desfavorecidas: beneficiarios de AUH y pensionados por discapacidad?

¿Por qué se pierde de la mirada hacia otro? ¿Por qué no hay medidas de crisis y protocolos a cumplir en casos de emergencias?

Hablé de cuestiones de muy distinto orden pero en todas se demuestra que en las situaciones límites (y no tanto) el ser humano es capaz de perder rápidamente su valor esencial, la condición humana y es ahí, no en la enfermedad, cuando perdemos todo, absolutamente todo.

Carta abierta de Banquemos para Alberto Fernández por el Covid-19

En una misiva firmada por el Coordinadores del Equipo Banquemos, que integra la científica Sandra PItta, le piden al presidente que no caiga en la tentanción de dividir a los argentinos con falsas dicotomías. Leé el texto completo por acá.

El espacio Banquemos escribió una carta al presidente Alberto Fernández para fijar su postura sobre algunas actitudes del presidente, a quién le cuestionan que “cae en la tentación de volver a épocas de campaña y busca divivir a los argentinos con falsas dicotomías”.

Leé el texto completo por acá, firmado por Ricardo Raúl Benedetti pero redactado por todo el equipo de coordinadores de Banquemos, entre los que se encuentra la científica del Conicet, Sandra Pitta.

“Sabemos que no existe grieta a la hora de querer superar la pandemia del COVID-19 con el menor costo social posible. Por momentos se observa con alivio que Ud. gestiona esta grave crisis, ubicándose por encima de las diferencias naturales que los ciudadanos mantenemos sobre diferentes aspectos las cuestiones públicas. Esto ha llevado a la oposición a apoyarlo a la hora de tomar decisiones difíciles, y a la población a aceptarlas.

Pero, en reiteradas y cada vez más ocasiones, Ud. cae en la tentación de volver a épocas de campaña y busca dividir a los argentinos con las falsas dicotomías: “buenos y malos” “miserables y solidarios” entre varias otras. Justamente Ud., Sr. Presidente, que por su responsabilidad en momentos tan difíciles, debería ser ejemplo de consenso y tolerancia.

El pulso erróneo de agitar consignas que dividen a la sociedad en tiempos de incertidumbre es inadecuado, peligroso y no es un ejemplo a seguir. Como tampoco lo es Hugo Moyano. Por eso quiero señalar que si su accionar para enfrentar la crisis del COVID-19 derivara en la opción “democracia o autoritarismo”, seremos millones los que tomaremos la primer opción y de manera irrenunciable.

Desde nuestro lugar de opositores tenemos que marcar aquellas decisiones que consideramos erradas o insuficientes por parte del gobierno que Ud. lidera. Pero eso no se traduce ni puede ser leído como un boicot, o parte de una oscura conspiración. Con preocupación se observa una tendencia en importantes sectores y referentes del oficialismo en descalificar y tratar de acallar voces disonantes. Como dijimos en el comunicado del Equipo Banquemos y cito:

“Señor presidente no somos el enemigo ni pretendemos serlo, somos ciudadanos que aportamos ideas distintas para sobrellevar la emergencia con el menor costo social posible. Escúchenos”.

Sabemos que el camino no es fácil. Las medidas de emergencia sanitaria deben ser eficientes, las restricciones proporcionales a la amenaza que enfrentamos y, muy enfáticamente, deben protegerse los derechos civiles y políticos de la población.

Volviendo al inicio de esta reflexión Sr. Presidente, sepa Ud. que millones de argentinos optaremos por enfrentar amenazas como las que hoy vivimos y las que vengan en el futuro, sin retroceder en nuestros valores democráticos y republicanos. Esperamos contarlo entre nosotros”.

Sabsay pide que C5N sancione a un periodista por sus comentarios antisemitas

Se trata de Tomás Méndez que en el canal de noticias había culpado a “los ricos de Estados Unidos, Israel y Europa” por el Covid-19 y aseguró que “el virus fue pensado por todos estos garcas, estas mierdas de personas”.

El abogado constitucionalista, Daniel Sabsay, pidió a las autoridades del canal de noticia C5N que sancione al periodista Tomás Méndez, que emitió comentarios con alto grado de antisemitismo y culpó a “los ricos de Estados Unidos, Israel y Europa” por la propagación de la pandemia de coronavirus que tiene en vilo al mundo entero.

En su análisis sobre los orígenes y la consecuencias de la pandemia, Tomás Méndez fue un poco más allá: agregó: “Bill Gates fue uno de los financistas del origen del Covid-19″. El virus fue pensado -insistió el cordobés- por todos estos garcas, estas mierdas de personas”.

Sabsay pidió al canal de noticias que termine toda relación con Tomás Méndez. “Un personaje que utiliza la pantalla para predicar el odio, el antisemitismo, las divisiones y el enfrentamiento, no puede tener cabida en un medio de comunicación de un sistema democrático”, argumentó el abogado constitucionalista.

“Hagan lobby”: Nicolás y la desesperación de cientos de argentinos varados en Ecuador

Junto a su novia están en Quito y reclaman una respuesta concreta del Gobierno nacional.


Con un sistema de Salud colapsado por el temible avance del coronavirus, Ecuador es el país más afectado de América Latina con al menos 120 muertes y más de 3.000 casos confirmados.

Precisamente en la Ciudad de Quito se encuentra una gran cantidad de argentinos que quedaron varados y no pueden regresar al país. De a poco y producto de la angustia de haberse quedado sin pasaje de regreso y con los hoteles cerrando, empezaron a organizarse para reclamar la ayuda del gobierno nacional y esperan una pronta respuesta.

“Estoy con mi pareja viajando hace un par de meses y cuando comenzó la pandemia nos fuimos a Quito porque estaba la embajada. Somos alrededor de 500 argentinos, tenemos un grupo de whatsapp porque muchos quedaron en la selva, en las playas. La situación para algunos es desesperante, porque acá el toque de queda comienza a las 14 y la Policía es bastante dura al respecto”, dijo Nicolás en comunicación con Alfredo Leuco en Radio Mitre. Es uno de los compatriotas que está en la capital ecuatoriana junto a su novia.

Y alertó: “En este grupo donde somos casi 300, tratamos de mantenernos tranquilos. La embajada no estaba trabajando lo suficiente, intentamos darles tiempo pero sigue sin darnos respuesta. Hay cero repatriados, hay bebés, una chica con tratamiento oncológico y no hay repatriados argentinos, pero sí se han llevado a todos los extranjeros”.

“El cónsul hace dos días nos dijo, ‘hagan lobby’. Fuimos a pedir ayuda y en pocas palabras, nos dijo, resuélvanlo ustedes. No es el camino correcto pero tendrá que ser así. Nuestra posibilidad de volver está en sus voces lamentablemente, contamos con ustedes”, cerró el joven.

El drama de tres amigas argentinas varadas en EE.UU: “¡Estamos en un barco infectado!”

Amalia Díaz reveló que tiene fiebre y tos y que sólo fue aislada, pero no recibe atención. El Celebrity Eclipse fue rechazado en Chile y tuvo que navegar 10 días más hasta San Diego, donde sólo autorizaron a bajar a ciudadanos norteamericanos y europeos. Hay cuatro casos de coronavirus confirmados.


Parecía una película de placer y terminó siendo una de terror. Amalia Díaz tiene 68 años y con dos amigas emprendieron viaje en crucero hacia Uruguay, luego bajaron hasta Tierra del Fuego y llegaron a Chile. No solo que allí no los dejaron bajar sino que luego la empresa decidió que fueran a Estados Unidos para que bajaran ahí. Al momento de descender en suelo norteamericano, sólo pudieron hacerlo los nativos y europeos; todos los latinoamericanos continúan adentro del barco y la desesperación aumenta con el correr de las horas.

“Hay unos 600 pasajeros a bordo. Lo nuestro no empezó cuando llegamos a San Diego empezó cuando no nos podíamos bajar, antes paramos en una isla de Ecuador porque había gente mayor y había que completar medicación. Si bien la compañía dejó abierta la comida, queríamos volver a nuestro país. Eran 15 días, salimos el primero de marzo y queríamos recorrer la Patagonia, pero venimos padeciendo desde entonces”, contó la mujer en Le doy mi Palabra por Radio Mitre, quien confesó que tiene fiebre al igual que otros pasajeros.

“Cuando bajaron los europeos, cerraron muchas partes del buque; hasta ayer circulábamos libremente y ya sabían que había 3 tripulantes con el Covid-19. Hace tres días que no vienen a hacer la limpieza. El capitán nos dijo que no podíamos circular y así estamos”.

Consultada sobre el accionar del Gobierno argentino para intentar solucionar esta situación, Amalia aseguró que “conseguimos el número del canciller Felipe Solá; un compañero habló con él y lo contactó con el cónsul de aquí que se movió con nosotros. Ayer empecé con fiebre y tos; me fui a la enfermería, a mis compañeras las pasaron a otra habitación. Nadie vino a tomarme la fiebre”.

“Estamos en un barco infectado. Queremos volver a nuestra patria, si alguno se enferma que nos trate un médico que hable nuestro idioma. Si tengo covid y tengo algo más grave, muero acá”, alertó.

Con Cristina en silencio, cinco senadores pidieron recortar sus sueldos

Legisladores del Frente de Todos enviaron cartas al presidente del bloque, José Mayans para “poner a disposición” sus dietas. Sin embargo, no hay una postura unificada dentro del oficialismo en la Cámara Alta.


Cuando el presidente de la Cámara baja Sergio Massa anunció su intención de recortar los sueldos de los diputados y destinar ese ahorro a lucha contra el coronavirus en Argentina, no se produjo la reacción esperada en la Cámara alta, conducida por Cristina Kirchner.

Aunque en las últimas horas, cinco senadores del Frente de Todos se sumaron a la iniciativa con el fin de “poner a disposición las dietas” al jefe de bloque K José Mayans. El vicepresidente primero del Senado, Maurice Closs, informó -publicando su recibo de sueldo y comprobantes de transferencia en la redes sociales- que donó $ 168.244 al hospital misionero Aristóbulo del Valle.

“Conforme decisión tomada por las autoridades del gobierno provincial y del Frente Renovador, he depositado la suma de 168244 pesos en la Cuenta del Hospital de Aristóbulo del Valle que se está equipando para afrontar la pandemia“, escribió el legislador.

Al día siguiente se sumaron los salteños Sergio “Oso” Leavy y Nora Giménez. “Comunicamos a usted señor presidente de nuestro bloque, y por su intermedio a la señora presidenta del Senado, Cristina Fernández de Kirchner, que ponemos a disposición nuestras dietas como senadores de la Nación para colaborar con el fondo solidario conformado para enfrentar la emergencia sanitaria y económica en el país mientras dure la epidemia”.

Por el momento la senadora rionegrina del FdT Silvina Larraburu, es la única del oficialismo que anunció que donará concretamente el 50% de su sueldo al Hospital Ramón Carrillo de San Carlos de Bariloche. “Es un granito de arena que se suma al esfuerzo de toda la ciudadanía”, dijo en sus redes sociales.

Hasta ahora, por resolución, tanto Massa en Diputados como la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en el Senado ya suspendieron los pasajes innominados – que son los transferibles a terceros- tanto terrestres como aéreos que no están siendo usados por la cuarentena, para destinar esos fondos a Salud.

Federico Andahazi apuntó contra un periodista de C5N que culpó “a los que nacieron en Israel” por el coronavirus

La columna de Federico Andahazi para “Le doy mi Palabra” en Radio Mitre.


El gobierno de Alberto Fernández y los medios de prensa del kirchnerismo entraron en una fase preocupante. Desde el comienzo de esta epidemia, desde el mismo momento en que se declaró la pandemia, hemos advertido desde esta columna el peligro que significaba que el gobierno se creyera con derecho a hacer lo que se le diera la gana.

Hemos dicho que la oposición no debía ceder un milímetro en su función, que es, esencialmente, la de controlar los movimientos del gobierno nacional.

Desde el comienzo hemos señalado que la prensa no puede resignar tampoco ninguna de sus funciones fundamentales: informar con la verdad, por más cruda o dramática que esta sea, investigar y dar a conocer a la opinión pública aquellos hechos que, en muchos casos, los gobernantes no quisieran que se sepan.

En este mismo sentido, no se puede permitir que el poder ejecutivo sea el único que funcione, sin contralor de los otros dos poderes. El parlamento, las cámaras de senadores y diputados, deberían estar funcionando. La Justicia debería estar trabajando más que nunca.

No existe razón para que se expongan los repartidores, los policías, los médicos, los periodistas y tantos otros trabajadores y los legisladores y los jueces permanezcan de brazos cruzados. Frente a una sociedad inmovilizada, con las instituciones en cuarentena y las pasiones nacionalistas exacerbadas, la compulsión hacia el autoritarismo es un riesgo que cada día se hace más palpable.

Video: Federico Andahazi en Radio Mitre.
Desde hace unas semanas, el gobierno viene escalando una cuesta sumamente peligrosa: buscar enemigos, culpables, chivos expiatorios y ponerle una cara humana a un elemento invisible para arrojarle piedras.

Hemos escuchado al presidente insultar a los empresarios, lo hemos visto decir que él no permitirá tal o cual cosa, como si tuviese la potestad para decidir por encima de la justicia, las leyes y el parlamento. Pero ayer se ha visto en un medio perteneciente al kirchnerismo, concretamente a Cristóbal López, el hecho más preocupante en esta escalada autoritaria.

Igual que en la Edad Media, cuando en el siglo XIV la Peste Negra mató a un tercio de la población de Europa, un periodista de ese medio, C5N, culpó a los judíos de la epidemia. Esto está sucediendo hoy en la Argentina. Como una peste que se suma a otra peste, los voceros del kirchnerismo utilizan las mismas herramientas medievales, oscurantistas de los nazis. Lisa y llanamente.

En efecto, un personaje llamado Tomás Méndez lanzó unas teorías tan disparatadas como xenófobas: “Aquellos ricos que nacieron en Israel son los dueños de tu vida”, dijo vestido como los camisas negras.

Aunque parezca increíble, siete siglos después de la peste negra, los voceros del kirchnerismo esgrimen exactamente los mismos argumentos que durante la Edad Media. En el siglo 14 los flagelantes iban por las ciudades latigándose las espaldas para expiar los pecados que habían causado la peste.

La Iglesia acusó a los judíos de haber originado la epidemia. Hicieron circular el rumor de que ciertos rabinos españoles habían elaborado un veneno letal y lo inocularon en toda Europa a través de los leprosos, quienes, decían, arrojaban el veneno en los pozos de agua para provocar la peste.

Entonces, se desató una persecución feroz contra los judíos: luego de cazarlos como animales, los torturaban y los obligaban a confesar. Se desataron salvajes pogromos que le costaron la vida a miles de judíos y, de hecho, significó el exterminio de comunidades enteras.

Cuando ya era demasiado tarde, se comprobó no sólo que los judíos no tenían relación alguna con la peste, sino que quienes la fueron esparciendo por la ciudades, fueron los propios flagelantes.

En efecto, aquellos monjes que iban arrancándose la piel a fuerza de latigazos, atraían a las ratas con su rastros de sangre y, cual flautistas de Hamelin, iban seguidos por ejército de ratas que llevaban la peste bubónica en su pulgas y así contagiaban a los humanos.

Con esa misma inspiración oscurantista, Méndez desplegó su teoría medieval. Dijo textualmente: “Los ricos que nacieron en Israel son los dueños de tu vida”. Según él, el covid 19 es un invento judío creado en un laboratorio. También culpa a Bill Gates de haber originado la pandemia.

Por supuesto, no ofreció ningún argumento, ni científico, ni periodístico, ni médico. Lo único que está claro, es que Méndez busca fomentar el odio, el miedo y la ignorancia como en el año 1300.

¿Pero cuál es la verdad? La verdad es que, mientras los nazis hacen lo único que saben hacer, que es culpar a los judíos de todos los males, Israel avanza con la vacuna y ya proyecta pruebas en humanos a partir del 1 de junio.

La fecha se tuvo que demorar más de lo que esperaban, porque China tardó, no sabemos por qué, en enviar la reconstrucción genética del virus. Este grupo de científicos estaba en la senda para encontrar la vacuna porque ya tenía muy avanzado un modelo de vacuna para la bronquitis infecciosa en aves. El parecido de este virus con el COVID 19 les permitió avanzar rápidamente.

Es increíble que mientras algunos siguen viviendo en la Edad Media y como en aquella época, culpen a los judíos, otros ya tengan el mapa genético del virus. Es increíble que esas dos cosas convivan en una misma época.

Y así como en la Edad Media los que extendían la peste no eran los acusados sino los acusadores, hoy la peste la llevan estos personajes siniestros que hablan desde los medios kirchneristas. Ya lo escribió Albert Camus: la peste no es la enfermedad, la peste es la maldad y la estupidez que son más devastadores que los virus.

Crónicas de guerra: Malvinas y el más valiente

Parte diario: 1.133 Contagiados. 34 muertos. 256 recuperados.

En estas crónicas de guerra contra la pandemia hoy elijo hablar de una guerra de verdad. A modo de homenaje al coraje patriótico y a los caídos en Malvinas. No los hemos de olvidar.

El máximo héroe entre los soldados de la guerra de Malvinas se llama Oscar Ismael Poltronieri. Dolorosamente, pienso que los argentinos en general y los jóvenes en particular, conocen la formación de casi todos sus equipos de fútbol de memoria pero, a Poltro no lo conocen. Es una asignatura pendiente que tenemos todos. Es un insulto a lo mejor y lo más trágico de nuestra historia. El país que no conoce y por lo tanto, no reconoce a sus héroes tiene un agujero negro en su memoria y en su corazón colectivo.

Por eso no me canso de repetir una y otra vez la historia del soldado Oscar Ismael Poltronieri. Tiene en su pecho muchísimas medallas y la condecoración más importante que otorga la patria: “La Cruz al heroico valor en combate”. Nadie tiene tantas distinciones como Poltro, como lo conocían los compañeros, a los que les salvó la vida y les permitió escapar, mientras mantuvo durante nueve horas alejado a todo un batallón inglés él solito, con una ametralladora pesada. Solamente lo pienso, lo digo y lo escribo y se me estremece el cuerpo. Hice la colimba, soy artillero y paracaidista y sé lo que pesa una MAG: diez kilos. Eso cuanto está seca, recién lustrada y el que la porta está fresco y descansado.

Poltro saltaba de un pozo de zorro y de una piedra a la otra con su MAG como si fuera una escoba. En medio de la helada que fisura los huesos, absolutamente embarrado y hambriento, sin apoyo, con hambre y con lágrimas en los ojos. Es que su compañero de trinchera, el soldado Horisberger se había quedado para apoyarlo y abastecerlo de proyectiles y en un momento una bala maldita del enemigo le atravesó el casco y la cabeza. La sangre se mezcló con la tierra mezquina e irredenta de Malvinas. Estaban defendiendo el Monte Dos Hermanas para que su Regimiento pudiera llegar sano y salvo a destino.

Poltro miró a su querido compañero, apretó los dientes, se aferró al gatillo y al grito de “hijos de puta, lo mataron”, siguió disparando hasta que se quedó sin municiones. El soldado Horisberger no era cualquier compañero de colimba. Era el que le escribía las cartas a María Ester,  la madre de Poltro que trabajaba limpiando casas ajenas y que tiene nueve hijos más. Es que Poltronieri, el soldado heroico no sabía ni sabe leer ni escribir.

Los ingleses no lo podían creer. Tiraban bombas desde los barcos, granadas con la infantería, las balas trazantes iluminaban la madrugada de terror, todo el mundo se escapaba del campo de batalla porque habían dado la orden de retirada pero un solo soldado, con coraje sin igual, estaba resistiendo a una de las tropas más entrenadas del mundo. Los tenía a raya. Disparaba una ráfaga y corría hacia otro hueco lleno de agua helada, sangre y orina y volvía a tirar. Los propios enemigos confesaron que pensaban que era un grupo grande de soldados comandos. Estaba solo Poltro y por eso recibió toda la admiración de las tropas inglesas también.

Se había quedado solo por su propia decisión. “Salga de acá mi Sargento, vaya con los soldados. Yo me quedo que no tengo hijos. Usted acaba de ser padre y su hijo lo va a necesitar”. Así convenció al Sargento Tito Echeverría. Es que Poltro no sabía ni sabe leer ni escribir pero conoce la verdad de la vida: la solidaridad, el compañerismo, el coraje, la sensibilidad. Poltro los mandó al carajo cuando sus superiores y sus compañeros intentaron convencerlo para que el también huyera:

  • Hay que replegarse, Poltro, es una orden…
  • Salgan de acá, yo los cubro. No se demoren más.

 Había decidido dar la vida por la patria y por sus compañeros del regimiento de Mercedes. Había visto a muchos morir cruelmente. Uno de ellos vio volar su rodilla producto de un pedazo de explosivo que detonó a su lado. Le hicieron un torniquete entre varios pero igual murió desangrado. ¿Hay algo más terrible? Poltro jamás olvidará los gritos y los llantos de ese compañero. Por supuesto que pedía por su madre.

Sus compañeros adoraban a Poltro. No solo porque tenía los huevos del tamaño de la isla. También era el encargado de atrapar a las ovejas y carnearlas para que todos pudieran combatir el hambre, otro de los feroces enemigos. Poltro es hijo de un puestero que los abandonó. Pero en el campo de la estancia Santa Catalina aprendió de muy chico a ordeñar vacas, montar caballos y carnear corderos. Poltronieri no se pudo ni despedir de su madre cuando lo embarcaron hacia Malvinas como parte de la Tercera Sección de la Compañía B del RI 6 de Mercedes.

Cuando Poltro se quedó sin proyectiles, enterró la ametralladora como dice el manual, para que no la utilice el enemigo, y corrió con el último aliento que le quedaba. Se cayó diez veces. Y se levantó cien. Tuvo que esquivar la dinamita que no paraba de caer del cielo.

Cuando por fin llegó, extenuado, entró en una crisis de llanto. Vio lo que jamás hubiera querido ver. La bandera blanca de la rendición flameando sobre sus compañeros que habían sido tomados prisioneros. Nadie les había avisado. Tal vez no había como. Tenía una bronca imparable. El siguió combatiendo como tantos otros, cinco horas después de la rendición. Todos abrazaban a Poltronieri. Y le agradecían su arrojo. Gracias a su valentía incomparable habían podido sobrevivir.

Cuando llegaron de noche y en forma casi clandestina a Campo de Mayo, comenzó otra guerra para Poltro y todos los ex Combatientes. Los trataron como delincuentes. Los jerarcas militares los escondieron y les prohibieron contar lo que habían visto y lo que habían padecido. Y la mayoría de los civiles también les dio la espalda. Poltro tuvo que empezar de la nada a pelear por su vida en las ciudades y entre la miseria. Vendía estampitas y calcos en los trenes con su uniforme verde oliva. Algunos hijos de puta le gritaban: “Loco de la guerra, anda a venderle estampitas a Galtieri”. No es casual que 649 argentinos hayan perdido su vida durante la guerra y que una cantidad similar haya perdido la vida durante la paz, en el suicidio ante la locura que producen la mezcla del terror bélico y la indiferencia social.

Aquel abrazo en terapia intensiva fue descomunal. Los cuerpos, las caras, las manos, las lágrimas, todo entrelazado entre la madre y el hijo. María Ester se recuperó. Vio a su hijo vivo y ella volvió a la vida.

Una vez fue el genio de Juan Carlos Mareco que le hizo una nota en la tele y le consiguió trabajo. A esa altura, Poltro ya tenía esposa y cuatro hijos que mantener. En un momento estuvo a punto de vender esas medallas que tanto orgullo le producían pero que no le habían servido para conseguir vivir con la dignidad de un oficio y un sueldo. Nadie quería ex combatientes.

Una noche de necesidades básicas insatisfechas, las imágenes de los fuegos estallando y las balas picando en el cuerpo de sus compañeros se transformaron en pesadilla. Sintió que estaba otra vez en aquel pozo helado y miserable tirando con su ametralladora. Pero los problemas seguían. Se puso una soga al cuello y cuando estaba a punto de ahorcarse, su hijo mayor le gritó y lo abrazó. Estuvo un largo tiempo tirado en el suelo, llorando de impotencia. ¿Cuál fue enemigo más invencible? A los ingleses les entraban las balas. A la mayoría de los argentinos, no.

Otro nota, pero en Clarín, hizo que el jefe de estado, Eduardo Duhalde lo recibiera. El presidente de Boca de entonces, Mauricio Macri lo invitó junto a su familia para que cumpliera su sueño: conocer la Bombonera. Fue uno de los días más felices de su vida, entre panchos, cocas y camisetas firmadas por los jugadores.

Hoy trabaja en Campo de Mayo, se filmó una película sobre su vida, una callecita y un monolito en una plaza de Mercedes llevan su nombre, la revista  Gente lo llevó a Europa donde se encontró con otro ex combatiente inglés, que de viejo enemigo pasó a ser casi si hermano de la vida.

Alejandro Lerner logró hablar por todos nosotros cuando escribió: “La isla de la buena memoria”. Nos hizo comprender mejor que no hay guerra que se gane, que las guerras se pierden todas: “Madre, me voy a la isla, no se contra quién pelear; tal vez luche o me resista, o tal vez me muera allá./Qué haré con el uniforme cuando empiece a pelear,/con el casco y con las botas, ni siquiera sé marchar”.

Lo último que Poltro hizo por sus viejos camaradas de Malvinas, lo hizo arrodillado ante la virgen y las cruces de las tumbas: le pidió que nadie olvide nunca más a los que quedaron en las Islas. Y a todas las madres de los soldaditos caídos en Malvinas, Poltronieri les dice Mami. Fue una promesa. Quiere que todas ellas lo consideren un hijo. El más condecorado. El más valiente. El héroe de Malvinas.

El editorial de Alfredo Leuco en #Ledoymipalabra por Radio Mitre.

Alfonsín también culpó a Cambiemos por los cacerolazos: “Están pensando en 2023”

Tras su salto de la oposición al kirchnerismo para ocupar la embajada de España, el funcionario apuntó contra los dirigentes del Gobierno anterior y a los radicales por no enfocarse en resolver el conflicto de la pandemia. “Cornejo no está a la altura”, sentenció.


En medio de la cuarentena obligatoria y la crisis económica desatada por la propagación del coronavirus en el país, Ricardo Alfonsín salió en defensa del Gobierno nacional al considerar que los últimos “cacerolazos” -organizados en reclamo de una reducción en los sueldos de la dirigencia política- contaron con el apoyo de un sector de la oposición.

Quien hasta unos meses atrás era opositor al kirchnerismo y ahora ocupa la embajada de España por pedido de Alberto Fernández, analizó este jueves que “algunos dirigentes están pensando en una candidatura en el 2023 y promueven diferenciarse del oficialismo”.

Creo que es una movida de un sector de la derecha, que es numeroso, pero que ni siquiera se dan cuenta que lo que están haciendo los perjudica a ellos mismos, porque no creo que sean sectores muy poderosos económicamente”, afirmó el hijo del ex presidente Raúl Alfonsín, en diálogo con Futurock.

Y siguió: “Algunos creen que la candidatura recaerá en aquel que sea capaz de demostrar mayor dureza en el gobierno. Eso explica estas actitudes irresponsables, pero se equivocan. La mayoría de la sociedad no quiere gente que piense en el 2023, quiere que se piense en el 2020, en cómo resolvemos la pandemia ahora”.

El titular de la Unión Cívica Radical, Alfredo Cornejo, fue otro de los blancos de Alfonsín quien dejó en claro que “no está a la altura de las circunstancias”. “En ese sector ubico a algunos dirigentes de mi partido. Que la propuesta estrella sea bajar los salarios, habla de la insuficiente calidad y escasa imaginación política”.

Por último, el embajador aprovechó para elogiar las medidas del Frente de Todos para detener el avance de la pandemia en el país y lograr controlar la situación sanitaria: “Está trabajando para la unidad, no sólo pensando en cómo resolver la pandemia de la mejora manera, sino también para ver que las decisiones que toma no afecten tan fuertemente en la economía”.

La idea de Ginés no tuvo apoyo y el Gobierno da marcha atrás con el uso de las clínicas privadas

Desde la presidencia le atribuyen haber avanzado de manera inconsulta con ese proyecto y finalmente, se creará una mesa de coordinación entre el sector público y privado.


Después de la reunión que mantuvo este jueves el ministro de Salud Ginés González García con representantes de clínicas y entidades de medicina privada se acordó dar marcha atrás con la iniciativa de administrar los recursos sanitarios de todo el país en medio de la pandemia de coronavirus.

A pesar de que el funcionario ya les había confirmado a varios diputados del oficialismo que estaba definiendo el proyecto para establecerlos de ‘interés público’, trascendió que desde la Casa Rosada se molestaron con el funcionario por haber avanzado de manera inconsulta. A raíz de esta interna, descartaron una intervención de esa magnitud sobre el sistema privado y aseguran que habrá sólo una resolución ministerial para crear una mesa de coordinación entre el sector público y el sector privado de la salud.

Según explicó Clarín, durante el encuentro en el que participaron José Cherro, de la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados (Adecra); Luis María de Grossi, miembro de la Asociación de Entidades de Medicina Privada (Ademp); José Sánchez, de la Federación de las Cámaras de Emergencia; y Gabriel Bargaballo, gerente de OSDE, los representantes de la Salud manifestaron su descontento con el supuesto DNU que preparaba el gobierno y hasta avisaron que podrían presentar recursos de amparo en su contra en caso de que el presidente de la Nación, Alberto Fernández, confirmara el decreto.

Desde el sector empresario manifestaron que “ya comenzamos a tener consultas en las instituciones de afiliados que quieren saber si podemos asegurarles la prestación del sistema por el que han pagado. Quieren saber si en caso de necesitar cobertura de salud, aun con otras afecciones distintas al coronavirus, podremos asegurarles que tendrán disponibilidad de camas y recursos”.

Ginés González García, por su parte, indicó al salir de la reunión: «Queremos estimular la coordinación en todas las jurisdicciones entre lo público y lo privado para que las decisiones tengan un fin público en el marco de esta emergencia».

Aníbal Fernández acusó de “terrorista en pandemia” a Graciela Ocaña

El ahora interventor de los Yacimientos Carboníferos de Río Turbio utilizó esos términos por las críticas de la diputada de Cambiemos al presidente por mostrarse con Hugo Moyano y decir que era un “dirigente ejemplar”.

Que Aníbal Fernández descalifique en sus redes sociales no es ninguna novedad. Y ayer puso en la mira a Graciela Ocaña porque la dirigente de Juntos por el Cambio criticó a Alberto Fernández por mostrarse con Hugo Moyano y calificarlo de “dirigente ejemplar”, como si fuera un espejo en el que se debieran ver los empresarios, a quienes el domingo el había calificado como “miserables” cuando anunició la prolongación del aislamiento social obligatorio hasta el 12 de abril, por la pandemia de coronavirus.

Ocaña utilizó su cuenta de Twitter para responderle a Alberto Fernández que dijo hablando del líder camionero: “Nunca cedan, sean como Moyano “. A lo que la diputada tuiteó: “Increíble… el presidente nos dice que hay que robarle a los trabajadores y ¿pasar los fondos a la empresa de su esposa?”.

Con un hilo, Ocaña explicó su enojo: “¿Sabrá el presidente que mientras la obra social de camioneros está fundida, la empresa de Liliana Zulet, esposa de Moyano ha facturado millones al sindicato y ha declarado millones de ganancias con los que ha comprado casas, autos y otros bienes que usufructúa Moyano y familia?” Y agregó: “No solo Moyano ha recibido más de 240 millones de la Superintendencia de Salud en medio de la Pandemia del Coronavirus, sino ahora se coloca como ejemplo“.

Anibal Fernández lanzó una catarata de tuits en la que comenzó acusando a Graciela Ocaña de “Terrorista en Pandemia”.

Lo que omitió Aníbal en sus posteos fueron las irregularidades que giran en torno al Sanatorio Antártida, inaugurado por varios gobiernos kirchneristas pero aún sin uso alguno. Y tampoco las amenazas de las que fue víctima Graciela Ocaña cuando se enfrentó judicialmente con Hugo Moyano.