La Ciudad de Buenos Aires cierra 59 de los 110 accesos para controlar la cuarentena

Lo anunció Diego Santilli. De los 25 pasos vehiculares abiertos, 12 serán exclusivos para el transporte.

El Gobierno de la Ciudad endureció sus medidas para tratar de que se cumpla la cuarentena obligatoria y disminuya aún más el transito de la gente que no tiene permiso por sus actividades laborales.

Es por eso que desde hoy el Ministerio de Justicia y Seguridad porteño reforzará el control vehicular con un diagrama especial en los 110 accesos a la Ciudad de Buenos Aires, con pasos habilitados para el público general, otros exclusivos para el transporte de pasajeros y el cierre de puntos de ingreso con vallas. De acuerdo al diagrama establecido, los accesos a la Ciudad tendrán el siguiente esquema:

Esta medida se adopta con el fin de desalentar la circulación vehicular en la Ciudad en el marco del aislamiento social, preventivo y obligatorio dispuesto ante la pandemia del coronavirus y complementa los puestos de control establecidos por la Policía de la Ciudad en distintos puntos del territorio.
La Ciudad de Buenos Aires tiene 110 accesos para vehículos particulares, transporte público y peatones, que incluyen a accesos vinculados a Autopistas, Cruces, Puentes Vehiculares y Puentes Peatonales.

Si no hay circulación, no hay virus. Vamos a fortalecer los controles. Necesitamos que la gente cumpla con el aislamiento para evitar que se siga propagando el virus”, sostuvo Santilli durante una conferencia de prensa brindada en la sede del Gobierno porteño.

“Apocalipsis y relativismo cultural”, por Federico Andahazi

La tragedia más grande que podría sucederle al mundo cuando esto pase, es que el mundo siga siendo tal cual era antes de esta pandemia. La peor catástrofe que podría ocurrir en el futuro es que la humanidad decida esconder debajo de la alfombra las causas que generaron esta pesadilla global. 

“Esto va a pasar cada vez con más frecuencia”, se escucha decir al iluminado del momento. “Hay que acostumbrarse a este tipo de episodios”, dice  alguien con actitud de sabio y su voz apocalíptica se multiplica en los medios como una letanía. De acuerdo con esta filosofía de la resignación, los voceros voluntarios o involuntarios del actual statu quo, nos advierten que las potencias no están dispuestas a cambiar absolutamente nada de la forma demencial de producir, de consumir y de avanzar sobre cada rincón del planeta. 

Como en una distopía tantas veces narrada, hemos podido ver cómo florece la tierra sin la actividad humana: las aguas se aclaran, las nuevas generaciones ven por primera vez el cielo diáfano y reaparecen animales en las ciudades. Lo que nos parece una distopía es, en realidad, el orden natural de las cosas. ¿Es tan difícil verlo?

 Nos hemos convertido en una plaga. Después de someter al exterminio a centenares de especies, ahora, por fin, nos encontramos frente al cadalso que nos hemos construido. Se llama ecosistema. Cuando una especie se vuelve una amenaza para la naturaleza, la naturaleza se encarga imponer el equilibrio. ¿Qué parte no se entiende? 

En la base de este desastre está el pacto diabólico que Occidente firmó con China. China, un régimen totalitario en el que convive lo peor de la historia de la humanidad: una cultura de tradición dinástica, monárquica, con inspiración feudal que se ha convertido en el motor del capitalismo salvaje, pero dominada por los dictados del Comité Central de un Partido Comunista único.

 ¿Es casual que el virus haya aparecido en China? Una y otra vez surgen en China distintos tipos de virus: SARS, Gripe Aviaria, coronavirus de diferentes cepas y otras que hoy mismo están mutando. Superpoblada, insostenible, contaminada y controlada con una mano de hierro tan narcisista que supuso que, incluso, podría dominar la naturaleza. 

Hay que decir las cosas como son: la gente no se está muriendo; a la gente la está matando un sistema de producción y consumo demencial. La rueda de la economía enloqueció. No ahora. Lo que sucede ahora nos permite ver la locura en la que vivimos. Nos hemos vuelto esclavos de las incontables porquerías que producimos y consumimos: si dejáramos de fabricar esas baratijas la economía colapsaría y se volvería inviable lo único y verdaderamente esencial para la supervivencia: la producción de alimentos, agua potable y energía.

 En estas épocas se cae la mascarada de una de las farsas más grandes de la antropología amateur: el concepto de relativismo cultural y la condena del mal llamado “eurocentrismo”. A menos que decidamos vivir en aldeas inconexas, hay prácticas que el mundo no puede seguir tolerando. Por ejemplo, que en parte del mundo islámico sea legal lapidar mujeres, obligarlas a andar cubiertas de pies a cabeza o violarlas en manada si alguien decide que fueron infieles. O, para ir al ejemplo concreto del origen del virus que hoy nos tiene encarcelados: las autoridades chinas creen que los controles bromatológicos son una frivolidad de Occidente que atenta contra su honorable tradición de devorar murciélagos, ratones vivos y perros.  Tal vez muchos hayan visto en estos días un video que muestra a un grupo de hombres muy divertidos, mientras comen ratones vivos sentados a una mesa bien servida. Fue esa fantástica tolerancia al relativismo cultural lo que produjo esta peste y sería bueno que los antropólogos sociales o como se llamen tomaran debida nota.

Lo mismo sucede con la democracia. La democracia es un valor relativo, dicen, y las diferentes formas de gobierno, monárquicas, dictatoriales, totalitarias, mesiánicas, personalistas, teocráticas, tribalistas, etc., son todas legítimas en nombre del relativismo cultural. Esa aberración antropológica es el certificado que autoriza “científicamente” a Occidente a negociar con regímenes no democráticos. Por ejemplo, China. Parece que debiera ser natural que las democracias del mundo toleren a la dictadura China, mientras China mantenga encendida la máquina de la felicidad que produce la riqueza eterna y la fuente de dinero: producir barato con carta blanca para contaminar y explotar a los trabajadores y luego vender caro. Pero ahora descubren que China no quedaba en otro planeta y que cuando China estornuda, literalmente, el mundo necesita un respirador artificial.

 Hay algo más preocupante todavía. China no sólo ha sometido a su propio pueblo al terror. Todo el mundo siente un pánico reverencial hacia el “gigante asiático”, ese Frankenstein que ha alimentado Occidente y al que ahora se ha sometido de rodillas. Estoy harto de participar en mesas de debate en las que, cuando uno expresa estas definiciones sobre China, los economistas ponen cara de pánico y ensayan absurdas defensas de la dictadura más grande del planeta. Ahora mismo, nos cansamos de escuchar elogios a China por la forma en que ha encarado la lucha contra el virus, la disciplina férrea, las virtudes de un régimen fuerte, la resolución del gobierno y el acatamiento del pueblo… ¡como si el virus no se hubiese gestado en China precisamente por esos mismos motivos!

Cada vez que un sesudo analista repita con gesto de sabio griego “Tenemos que acostumbrarnos a esto” debemos saber que consciente o inconscientemente, pretende que nada cambie para que unos pocos hagan grandes negocios a costa de la salud mundial.

¿Qué precio estamos dispuestos a pagar por vivir en un mundo de baratijas chinas? Los gatitos de plástico dorado que saludan maníacamente con el brazo hacia arriba y hacia abajo tal vez sean los sobrevivientes que despidan a esta especie inexplicable que decidió su propio exterminio. 

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Crónicas de guerra: Imbéciles y aburridos

Parte diario: 266 contagiados, 1 caso de contagio comunitario, 4 muertos y 4.900 detenidos. Está claro que tenemos más pelotudos peligrosos e insolidarios que enfermos. Esta pandemia de irresponsables produjo 74 detenciones por hora. Y eso que las penas que les pueden aplicar van de 6 meses a 15 años de prisión. Pero no entienden. Tienen barro en el cerebro por no decir otra cosa. A uno lo agarraron dos veces mientras estaba paseando. Otro dijo que estaba aburrido. Primer tema: me gustaría que las autoridades dieran a conocer los nombres y los apellidos de los casos más graves de este sabotaje contra la salud de todos. El desprecio social es la mejor condena y concientiza más que cien discursos. Segundo tema: escuchen lo que dijo el gran escritor español y ex corresponsal de guerra, Arturo Pérez Reverte: “Hay chicos de 20 años diciendo que están hartos y aburridos. Joder, llevan una semana. Acuérdate de Sarajevo: cuatro años encerrados en un sótano, bajo las bombas, sin luz ni calefacción y cuando salían a por agua, los francotiradores los mataban”. Algo similar dijo la bobe de Connie Ansaldi, una sobreviviente del holocausto y los campos de concentración nazis. Esos sí, fueron encierros insoportables con tren directo hacia los crímenes de lesa humanidad. Mañana 24 de marzo, se cumplen 44 años del comienzo del terrorismo de estado con sus catacumbas y centros clandestinos de desaparición, tortura y asesinato.

 Es una frivolidad imperdonable quejarse de llenos. Los que más sufren son los únicos que pueden quejarse. Los que viven hacinados en una pieza del Conurbano, los que no tienen un mango para morfar, los que no se lavan las manos porque no tienen agua y no porque están aburridos.

Está emergiendo una de las principales razones por las que Argentina se cayó a pedazos en los últimos años: la densidad de hijo de puta individualista por metro cuadrado que tenemos es altísima. Así es muy difícil construir el progreso social. Se premia demasiado la piolada, la presunta y maldita picardía criolla y se castiga muy poco a los que hacen la suya y les importa un carajo el destino de sus semejantes.

Alejandro Borensztein, a esta altura, nuestro comandante en la lucha contra la estupidez, se refirió a los “pelotudos famosos”. Escribió ayer que “el premio al Pelotudo del Año se lo lleva Tinelli” y le dedicó un párrafo a Cristina que huyó del drama argentino como hizo siempre, en Cromagnón, el siniestro de estación Once o las inundaciones de La Plata. Siempre lejos del sufrimiento. Irónico, Alejandro aclaró que esta vez hizo lo correcto: lavarse las manos.

Pero lo que no se puede creer es lo que hicieron Daniel Filmus y Marcelo Saín, dos cristinistas tiempo completo. El ex ministro de Educación y perdedor serial de elecciones porteñas, interpretó que los aplausos en catarata de las 21 horas eran para Alberto Fernández.  No paran un minuto de intentar llevar agua para su molino oportunista. Pero lo atendieron duro en las redes. El bailarín Maximiliano Guerra le dijo “Demagogo”. El colega Diego Cabot apeló a la sátira: “Siempre se puede ser un poco más Filmus en la vida”. Nuestro compañero, crítico de cine y runner, Santiago García, lo calificó de “Salame” y  el talentoso humorista Ariel Tarico le tiró “Querete un poco y guárdate, Pantriste”.

A esta altura no se entienden los motivos por los que el gobernador santafesino Omar Perotti todavía no le sacó tarjeta roja al ministro de seguridad Marcelo Saín. Vende humo, no solucionó ninguno de los problemas de su cartera y ya mostró su hilacha impresentable demasiadas veces. Dijo que la explosión de crímenes narcos era “estacional”, que se quedaba en Capital “a descansar” porque en Santa Fe “lo iban a cagar a tiros”. Pero ahora fue too much, diría Cristina. Acusó a los “chetos” de ser los que produjeron esta terrible pandemia que afecta a todo el planeta. Si quiere ideologizar el tema y darle un carácter de lucha de clases, debería saber que esto comenzó en la dictadura china que tanto admira Saín. Y que se propagó producto de la represión y censura contra el médico que dio el alerta temprana y que por eso, fue acusado de ejercer “actividades ilegales” y de “perturbar severamente el orden social”. Li Wenliang, este médico de 34 años, se contagió y murió por el virus que, para los tiranos maoistas era un invento del enemigo.

El diputado Waldo Wolff no se la dejó pasar a Saín: “Inadmisible. Peligroso. Generador de odio de clases. Estigmatizante. Prejuicioso. Fascista. Innecesario. Extemporáneo. Malo. Mi repudio”. 

Algo parecido a la provocación de Saín dijo otra atacada por el virus del fanatismo y la ideologitis. Hablo de Carolina Mera, la decana de Ciencias Sociales, nada menos. Según reveló Carlos Reymundo Roberts,  Mera aseguró desde el frasco en el que vive, que “el virus es una construcción social del neoliberalismo y los medios”. Le faltó agregar que hay que combatir a la monarquía porque por algo el bichito de mierda se llama “corona”. ¿Se puede ser tan negacionista? ¿Se puede conducir la facultad de Ciencias Sociales con ese dogmatismo?

Saín no quiere ni siquiera que le den los kits para hacerse el test a los “chetos que son la peor cara de esta sociedad” porque se fueron de viaje. Esa conducta despreciable de los que se fueron en medio de la prohibición de circular, también la involucra a Cristina. Pero no creo que Saín tenga coraje de decir algo de esa cheta que vive en Barrio Norte y tiene departamentos en Puerto Madero, en el Calafate y millones de dólares en las cuentas de sus hijos y de sus testaterros. Florencia se despidió de Cuba con otra sobreactuación presuntuosamente literaria. La hija presidencial,  que igual que su madre, debería rendir cuentas ante la justicia, en el caso de que la justicia existiera, en su texto final desde La Habana dijo que “llora lágrimas negras”. Con el ánimo de ayudarla, le digo que se fije bien, que tal vez se le corrió el rimmel.

A propósito: Cristina no dijo una palabra de apoyo a Alberto ni a los gobiernos provinciales que están dando esta dura batalla. Hasta Horacio Rodríguez Larreta dijo que todos los gobiernos son uno solo, en este momento y Mario Negri calificó al presidente como “Comandante”. Pero Cristina, nada. ¿Se le habrá roto el celular que no puede emitir ni siquiera un tuit? ¿O no está de acuerdo con esta colaboración mutua entre oficialismo y oposición? O lo que puede ser peor, que Cristina piensa igual que Carolina Mera y que el virus viene del norte y desde Hollywood? Pregunto para saber. Preguntar es parte de mi trabajo.

Preguntando averigüé quien es Kittiy O’Meara, la autora del poema inspirado en la pandemia que más se viralizó. Vive en Madison y está jubilada de enfermera de cuidados paliativos. Escribió esta maravilla que me representa y quiero compartir con ustedes a modo de mensaje de esperanza.

Y la gente se quedó en casa.
Y leyó libros y escuchó.
Y descansó y se ejercitó.
E hizo arte y jugó.
Y aprendió nuevas formas de ser.
Y se detuvo.
Y escuchó más profundamente. Alguno meditaba.
Alguno rezaba.
Alguno bailaba.
Alguno se encontró con su propia sombra.
Y la gente empezó a pensar de forma diferente.
Y la gente se curó.
Y en ausencia de personas que viven de manera ignorante.
Peligrosos.
Sin sentido y sin corazón.
Incluso la tierra comenzó a sanar.
Y cuando el peligro terminó.
Y la gente se encontró de nuevo.
Lloraron por los muertos.
Y tomaron nuevas decisiones.
Y soñaron nuevas visiones.
Y crearon nuevas formas de vida.
Y sanaron la tierra completamente.
Tal y como  ellos fueron curados.

Esto me sirve como anticipo de tres noticias maravillosas. Como no hay gente depredando en las calles, la naturaleza salió del sótano al que la habíamos condenado. En Venecia el agua se hizo transparente y volvieron los cisnes, en Junín de los Andes, ocuparon las calles los ciervos y la contaminación planetaria bajó muchísimo. Igual que el abrazo multitudinario a la distancia que le damos a los médicos, enfermeros y científicos, son sub productos positivos de una crisis muy negativa.

Por eso cierro con las mismas palabras ilusionadas.

Hay que quedarse en la casa para resistir. Así soportaremos los golpes y jamás nos rendiremos. Erguidos frente a todo. La mejor vacuna es la información. Por eso, resistiremos para seguir viviendo.

Graves amenazas a arrepentidos K

Por Carlos Claá

Mientras el mundo se debate con la pandemia, suceden hechos graves en el país. Días atrás, el abogado Roberto Herrera, defensor legal de Víctor Manzanares y Leonardo Fariña, recibió una amenaza burda: cuando bajó del auto, se le apareció una moto con dos personas a bordo. Una le dijo con claridad: “Ojo con lo que hablas de Lázaro Báez”. La otra sacó un arma, apuntó al guardabarro del auto y disparó. Antes de irse, juntaron el casquillo para que no quedaran evidencias y huyeron.

A eso se le suma el amenazante llamado que recibió Manzanares, el ex contador de la familia Kirchner que comprometió en la justicia a Cristina, a principios de marzo. A un teléfono cuyo número sólo tiene el Ministerio de Justicia y que sólo sirve para recibir llamadas, lo alertaron: le avisaron que conocían a su hijo, a él y le hicieron saber que lo estaban escuchando. Ambos realizaron las respectivas denuncias.

Leo Fariña, el valijero de la corrupción, en diciembre renunció al programa de testigos protegidos: iba a ser custodiado por aquellos a quienes denunció. Un delirio.

No son los únicos: a Alejandro Vanderbroele, que declaró en contra de Amado Boudou en la causa Ciccone, le inventaron una operación para decirle que estaba pago por el PRO; a Oscar Centeno, el impulsor de la causa de los cuadernos de la corrupción, le publicaron la casa donde estaba viviendo a pesar de estar en el programa de protección a testigos; y a José López, el recientemente liberado Julio De Vido lo acusó de ser “un traidor”. 

Los arrepentidos K no sólo tienen que pelear contra los tiempos de la Justicia, sino que también deben cuidarse de aquellos a quienes denunciaron y que hoy forman parte del Poder Ejecutivo.

Morales advierte por el coronavirus: “Van a explotar la Capital y el conurbano”

El Gobernador de Jujuy dijo que apoyaría el estado de sitio y que se están preparando como para una extensión de la cuarentena decretada por el Gobierno hasta el 31 de marzo.

Gerardo Morales no habla con medias tintas. Plantea un escenario complicado por el coronavirus que se reflejará más en Capital Federal y el conurbano: “Van a explotar. Va a ser tremendo”, advirtió el gobernador de Jujuy ante la cantidad de casos positivos que se preven en las próximas semanas a pesar de la cuarentena obligatoria hasta el 31 de marzo.

“No van a venir. Si no cerramos Jujuy vamos a tener la misma curva de Italia y la misma curva de crecimiento que ha tenido Buenos Aires, tanto la Capital como el conurbano. No podemos traer extranjeros ni gente donde va a reventar la situación”, dijo enfáticamente en un evento que encabezó en la capital jujeña.

“Arrancamos con estos 15 días de cuarentena. No se si se va a levantar. China lleva tres meses y no lo levantó. No quiero meter miedo pero son realidades”, advirtió el mandatario jujeño. Y agregó: “No creo que se levante en quince días la cuarentena. Vamos a prepararnos para mucho más tiempo. Y vamos a tener que tomar medidas para la paralización de la economía, porque si no la pandemia te la va a parar pero con más costos y más vidas

Coronavirus: Ricardo Bussi es el primer político diagnosticado

El legislador tucumano advirtió que en los últimos días estuvo en contacto “con un sinfín de personas”.

El legislador tucumano Ricardo Bussi dio positivo por coronavirus y se convirtió en el primer político argentino diagnosticado. Así lo confirmó él mismo en un comunicado de prensa en el que aclaró que se siente bien.

En el día de la fecha recibí los resultados de los análisis que me realicé y quiero comunicar que dieron positivo. Me tomó por sorpresa“, aseguró el legislador del bloque Fuerza Republicana en un texto que lleva su firma y que fue distribuido a últimas hora de la jornada. 

Regresé de Brasil el 20 de febrero, así que el viaje está fuera de toda sospecha. Lo que sucede es que en los últimos días estuve en contacto con un sinfín de personas que acudieron a mi oficina por audiencias“, advirtió Bussi.

Lamento infinitamente los daños que pude haber causado, desde ya que no fueron intencionales. Y les pido a todos que nos cuidemos. Si nos cuidamos, vamos a derrotar a este virus“, continuó Bussi. 

El legislador aclaró que se encuentra “en buen estado de salud, sin fiebre, con muchas pilas, tomando todos los recaudos necesarios“. Bussi, hijo del represor y gobernador provincial Antonio Bussi, estaba en cuarentena desde la semana pasada tras sentir los primeros malestares.

Pablo Trapero, desde España: “Que la gente se cuide porque el Coronavirus es jodido”

El productor argentino advirtió a los argentinos sobre la crisis sanitaria que atraviesa Europa por el temible avance del Covid-19 y el ascenso diario de muertes. “Hay que cuidarnos y hacer lo que tengamos que hacer”.


Entrevistado por Le Doy Mi Palabra en Radio Mitre, el prestigioso director y productor Pablo Trapero les envió un mensaje de concientización a los argentinos en su primer día de cuarentena total y obligatoria anunciada por el Gobierno para detener la propagación del coronavirus.

A fiel reflejo de lo que sucede en Europa, principalmente en Italia y España, el también guionista pidió a la gente que “se cuide, hay que cuidemos, hay hacer lo que tenemos que hacer para que esto no se ponga más jodido; en Europa nadie lo vio venir y es importante tomar conciencia”.

Sobre su exitosa participación en la miniserie “Zero Zero Zero”, una ficción de ocho episodios de gran nivel de producción y con un elenco integrado por figuras internacionales, Trapero expresó: “Es un proyecto que empezó hace casi 3 años y fue una experiencia muy buena. Mucha gente quizás no identifica a Saviano, pero sí lo que le pasó después de escribir Gomorra, que tuvo que irse de Italia, y sigue con custodia. Zero Zero Zero cuenta el negocio a gran escala. Fue una experiencia intensa, filmamos en tres continentes. Tiene una escala de producción que no se aplica en general a estas series, rodamos un año. En general se filman por lugares pero nosotros íbamos filmando cada director su capitulo. Significaba que íbamos de un continente a otro, un tamaño de producción inédito. Más o menos fueron dos años, yo hice los últimos tres episodios”.

Acá en Argentina y en toda América se puede ver en Amazon Prime; y en Europa en distintos sitios“, concluyó.

Andahazi: “Quédense en la casa, no sean pelotudos”

Los consejos del escritor y periodista en Le doy Mi Palabra para respetemos la cuarentena impuesta por el Gobierno para combatir la propagación del Coronavirus. Y un reconocimiento especial para Marcela Giorgi, que ya está utilizando la modalidad del “home office” para seguir desarrollando sus actividades dando clases a distancia.

Gregorio Dalbón: “Ahora nadie se va a atrever a tocar a Florencia y a Cristina

Con una tajante advertencia, el abogado de Cristina Kirchner celebró el regreso de la hija de la vicepresidenta a la Argentina tras estar un año en Cuba bajo tratamiento médico.


Cristina Kirchner confirmó este viernes que regresará a la Argentina desde Cuba, pero esta vez acompañada de su hija Florencia, quien se sometió a un tratamiento médico durante un año en la isla caribeña y ahora lo continuará en Buenos Aires.

Al enterarse de la noticia, Gregorio Dalbón, uno de los abogados de la vicepresidenta, no ocultó su alegría en diálogo con El Destape Radio y lanzó una fuerte advertencia a los jueces y periodistas: “Estamos contentos por Cristina y por Florencia, por este reencuentro. Toda la familia Kirchner son políticos, y Florencia es una chica muy artística, muy sensible, por eso sufrió tanto dolor ante la persecución”.

Y se indignó con las distintas acusaciones que tuvo que sufrir la hija de CFK: “Hay periodistas y jueces que dijeron que Florencia era parte de una asociación ilícita con 12 años. Creo que ahora nadie se va a atrever a tocar a Florencia y a Cristina. Todas las causas fueron armadas y ellas son inocentes”

La última aparición polémica de Dalbón en sus redes sociales fue durante los festejos de Año Nuevo, cuando le envió una irónica dedicatoria a Claudio Bonadio, quien en ese entonces era el juez que llevaba adelante la mayoría de las causas por corrupción de la ex presidenta. El magistrado falleció en febrero pasado por un tumor cerebral.

Bonadio, andá a buscarla al ángulo… ¡Feliz Año, Bonadio!”, decía el abogado entre risas y levantando una copa.

Los médicos, Cristina y Tinelli

Crónicas de Guerra: 20 de marzo del 2020

Hoy empiezan estás crónicas de la guerra contra el coronavirus. Ayer se lo anticipé. Todo cambia en estos tiempos de cuarentena en casa y también el formato de estas columnas. Como si fuera un corresponsal en medio de la batalla, voy a tratar de contar las noticias, las reflexiones, los sentimientos y las experiencias de la manera más directa posible.

Ayer se me llenaron los ojos de lágrimas cuando, a las 21 horas, se produjo una catarata de aplausos que bajaba de los balcones iluminados y se multiplicaba en las ventanas. La gente agradecía con sus manos en forma masiva desde sus hogares a los médicos, a los enfermeros y a todos los agentes sanitarios que le ponen el pecho a esta guerra. Son la infantería, la cabecera de playa, como les dije ayer. Yo se que fue impulsado por la potencia de las redes sociales, pero me alegró que ayer, yo también sugerí que nos sumáramos a esos homenajes. Es una manera de abrazarlos sin abrazarlos. De colocarle una medalla a su heroicidad de jugarse la vida para defender nuestra vida.

Le confieso que después de ver a mi hijo Diego en TN, donde hizo picos asombros de rating, yo también me tuve que enfrentar con un enemigo poderoso: el lavarropas. Jamás había manejado uno. Nunca supe que botones hay que apretar ni por donde entra y sale el agua. Pero ahora estoy solo de toda soledad y tengo que lavar las toallas y las remeras. Por suerte estoy todo el día en remera y bermudas y no uso demasiadas camisas ni pantalones. Y camino sobre la comodidad de las Crock. Un pequeño placer cotidiano, es no tener que ponerme zapatos ni traje. Salvo los martes que por ahora, seguiré yendo al canal para hacer mi programa de tele.

Entre nosotros, le cuento que fui derrotado ampliamente por el maldito electrodoméstico. No sé dónde va el jabón y el suavechito suavechito pero hoy lo voy a resolver. Tengo que tener valentía y asumir estos desafíos terribles. Hoy entro a internet y busco un tutorial que diga cómo se pone en marcha el lavarropas. No se rían por favor. Yo tengo el manual de uso. Pero como le pasa a tanta gente, lo guardé tan bien que ahora no tengo ni idea en donde está. Minucias de la vida cotidiana que para mi son como escalar el Everest. Que va a hacer. Nací y moriré inútil con las manos. No se ni cambiar una bombita de luz. Paciencia. Voy a aprovechar la cuarentena para aprender de todo. Incluso a poner en marcha el lavarropa. Y a hacer dieta y bajar de peso. Pero eso se lo cuento el lunes. Porque no me quiero olvidar de comentarle la goleada que recibió Marcelo Tinelli en las redes sociales. Le dieron para que tenga y guarde.

El empresario y presidente de la Superliga (cómo lo define Clarín) violó la prohibición para los vuelos de cabotaje y se tomó una aeronave privada para escaparse al campo y la estancia que tiene en Esquel, al lado de la cordillera.  Y eso que diez minutos antes había dicho que hay que quedarse en la casa y que no son vacaciones. Tinelli fue con su mujer, hijos, novios y todos los chiches. Los chubutenses de a pié, se indignaron. Le dijeron de todo. Y fue peor cuando declaró a una radio local que era “un vecino más”. En el aeropuerto lo esperaban dos camionetas gigantes para llevar a toda la troupe hacia el descanso vip y reparador. “Andate, vos no sos de acá”. “En Chubut no hay ningún caso confirmado de coronavirus” y los más enojados, como Rubén Chaves, le exigieron al intendente que lo mandara de vuelta a Buenos Aires con la policía. Es que los nacidos y criados en Chubut no pueden trasladarse. No pueden ir ni de Rawson a Trelew.

El más duro fue el colega Facundo Landívar que escribió: “Por favor que nadie viaje así el virus no circula. Eso será para los pobres mortales, yo soy famoso y de la mesa chica de Hambre Cero, eh. Que tipo nefasto, pero nefasto de verdad”. Otro periodista, Gustavo Noriega sugirió por twitter: “imagináte la reacción si Macri hubiera hecho lo de Cristina o lo de Tinelli”. Pero el diputado de Cambiemos, Gustavo Menna pidió que le inicien un proceso penal como le harían a cualquier hijo de vecino. Apuntó contra los privilegios que le dio el gobierno provincial porque “la ley debe ser pareja para todos”.

Tinelli con esta actitud, seguro que no le hizo ningún favor a su nuevo amigo, el presidente Fernández. Más polvareda levantó esta mañana la Vice presidenTA TA. Avisó que el domingo regresa a Buenos Aires en Cubana de Aviación y que viene con su hija Florencia. Dice que no le corresponde porque Cuba no es un país de riesgo, pero que, igual, va a hacer 14 días de aislamiento. Una alegría para el resto de los políticos. Sin Cristina en el escenario, todos los acuerdos son más fáciles. Parece que Florencia ahora esta curada y su madre se lo agradeció a Cuba “castigada por los poderosos pero digna y altiva”. Otra vez nos hace el cuentito de la Cuba revolucionaria. La hija la llamó tierra libre el otro día. Y me permití recordarse que es cierto que el aborto es libre en Cuba pero que es el país del mundo con más presos políticos y uno de los que más persigue a homosexuales. Solo basta darse una vuelta por el malecón de La Habana para ver la represión y la discriminación. Así se entiende la canción que decía “Y al que asome la cabeza, Fidel, duro con él”.

Cristina también insistió con otra falsedad gigantesca. Dijo que “la persecución mediática y judicial dañó severamente” la salud de Florencia. Y que ella fue a ayudarla “porque sola no podía volver”. Y la verdad es que quien la metió en este baile de terror y corrupción fue la propia Cristina. Ella le hizo firmar balances y papeles de sociedades delictivas y la que le puso los cinco millones de dólares termosellados en la caja de seguridad del banco. No fueron los medios ni los jueces. Pero nadie espera que Cristina se haga cargo de nada. Nunca le importó el respeto por la ley ni por la verdad. Y tampoco le importa mucho el sufrimiento ajeno. Huyó del dolor colectivo en Cromagnón, en el siniestro de Estacion Once y en las inundaciones de La Plata donde ella nació y vivía su madre. 

En esta cuarentena, hay mucha gente que está padeciendo. Me escribió Silvia Flores, la hija del Toty y la guerrera de la cooperativa La Juanita. Me cuenta que hay muchos casos de gente infectada en los barrios más humildes de La Matanza, pero que no funcionan los teléfonos para recurrir en esos casos. Habla del número 148 que directamente ni suena. Y el 911 que no responden. Gracias, Silvia. Te nombramos corresponsal para que nos tengas al tanto de todo lo que ocurre en el Conurbano profundo. Tenemos muchos temores respecto de lo que pueda ocurrir con tantos compatriotas que hacen changas y trabajan en negro. Por un tiempo no van a tener ingresos y eso desespera a cualquiera. Que nadie lo olvide. Son trabajadores informales independientes que, de golpe, no pueden llevar la comida a sus casas. Alerta Roja.

Pero está lleno de emergencias como no podía ser de otra manera. Es la primera vez en la historia que está pasando lo que está pasando. Jamás hubo tantas restricciones salvo en los gobierno dictatoriales con toques de queda o estados de sitio. Todo es nuevo y no sabemos que hacer primero frente a estos remedios sociales extremos por la velocidad de contagio y la falta de vacuna. Patricia, prima del querido y recordado Sergio Gendler, me pide por su hija que está varada en Estados Unidos con otros jóvenes que fueron al programa Work and Travel. Cumplo con denunciarlo al aire para que las autoridades tomen cartas en el asunto y puedan repatriar a todos. Héctor y Elisa están en un crucero de la empresa Costa girando por el mar y no los dejan bajar en ningún lado. Y Héctor es un paciente de riesgo. Alguien se tiene que ocupar de ellos. Teléfono para el canciller Felipe Sola.

También me llamó el Beto Brandoni que me confirmó que obviamente hoy no iba a estrenar, “El Acompañamiento”, la extraordinaria obra de teatro de Carlos Gorostiza. Hasta la calle Corrientes bajó la persiana y le puso un toldo como alguna vez imaginó Cacho Castaña. Brandoni también suspendió su fiesta por el cumpleaños número 80. Todo se posterga para después que derrotemos a la pandemia. Yo no pude viajar a Córdoba a visitar a mis viejos. No tengo avión privado y tampoco lo hubiera hecho. Respeto las leyes, los decretos y las indicaciones. Pero hablo dos veces por día por teleconferencia para verles las caras y que ellos me vean a mi. No es lo mismo pero esa charla nos acerca mucho pese al aislamiento social y nos llena de emoción. Tanta como los aplausos de los balcones y las ventanas por donde entra y sale la luz que tanto necesitamos.

Quedate en tu casa y no aflojes. Esto también va a pasar. Y vamos a salir fortalecidos.

Rechazan el pedido de prisión domiciliaria de Lázaro Báez

La defensa del empresario argumentaba que se podía contagiar por la pandemia del coronavirus. A pesar de la negativa, el Tribunal instó al Ministerio de Justicia a extremar los recaudos en las cárceles.


El Tribunal Oral Federal 4 declinó este viernes el arresto domiciliario del empresario Lázaro Báez, quien había que lo trasladen a su domicilio por su estado de salud y el temor a contraer coronavirus en tiempos de cuarentena total.

Aunque se rechazó el planteo de la defensa del ex socio de los kirchner, el TOF le exigió al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos “que se arbitren los medios necesarios para que la Dirección de Sanidad del Servicio Penitenciario Federal y el Complejo Penitenciario Federal n° 1 intensifiquen y refuercen el área sanitaria a fin de controlar y asistir de forma exhaustiva a aquellas personas que padezcan condiciones de salud preexistentes que puedan constituir grupo de riesgo a la luz del COVID-19; y extremen los controles preventivos y de protección sobre todo respecto del personal del S.P.F. y de aquellas personas que a otros fines ingresen a diario a las Unidades carcelarias”.

El miércoles pasado, el mismo tribunal, integrado por los jueces Guillermo Costabel, Jorge Gorini y Daniel Obligado, había rechazado la excarcelación, pero había dejado abierta la puerta al posible arresto domiciliario. Sus abogados explicaban que un posible contagio podría agravar su condición ya que está dentro del grupo de riesgo por su edad –64 años– y arrastra otras patologías como diabetes, hipertensión y arritmia.

Sobre la excarcelación, el tribunal sostuvo que la defensa no planteó “ninguna situación novedosa que imponga una nueva evaluación” de su detención. Los jueces precisaron que reiteró los mismos argumentos para pedir su libertad que ya habían sido rechazados en diciembre y enero pasado.

Entre otras medidas, se ordenó con “carácter urgente” al Cuerpo Médico Forense una junta para analizar el cuadro de salud de Báez tanto físico como psiquiátrico y que responda si ese estado de salud amerita un “tratamiento especial extramuros” y si la cárcel “puede conllevar un agravamiento de su cuadro.

La resolución resalta además que no hay casos positivos de Covid-19 en el pabellón donde está alojado el empresario santacruceño. “La mera invocación de la defensa de encontrarse su asistido dentro de la población de riesgo que al efecto determinaron las autoridades médicas internacionales, por sí misma, no puede constituir un argumento suficiente para modificar el estado de encierro en el que se encuentra el imputado Báez”, determinó el Tribunal.

De esta manera seguirá detenido en la cárcel de Ezeiza, donde se encuentra desde abril de 2016. Actualmente, Báez está siendo juzgado por la llamada “ruta del dinero K” y en el juicio ya tiene dos pedidos de condenas a nueve y ocho años de prisión por lavado de dinero. Dicho expediente fue el que lo llevó a prisión pero en el que ahora está excarcelado.

Críticas a Tinelli por irse a Esquel a pasar la cuarentena

Se trasladaron en un avión privado pese a las restricciones del Gobierno para que la gente no se movilice y se quede en su casa. Qué dijo el conductor.


Siendo uno de los referentes sociales que adoptó el Gobierno Frente de Todos al llegar al poder, Marcelo Tinelli se vio envuelto en una gran polémica desatada por su inoportuno viaje a la ciudad de Esquel, en la cordillera de Chubut, para pasar la cuarentena global junto a parte de su familia. Al conocerse la noticia, los habitantes de la provincia patagónica estallaron contra el conductor.

Para justificar su decisión, el flamante presidente de la Superliga aseguró ser “un vecino más” al argumentar que tiene domicilio en Esquel desde 1998: un campo con un casco de estancia al que va generalmente en días de descanso.

El también mandamás de San Lorenzo llegó pasadas las 16 de este jueves al aeropuerto local en un vuelo en avión privado, horas antes de que Alberto Fernández anunciara el aislamiento obligatorio hasta el 31 de marzo.

Aún no se sabe qué posición tomarán las autoridades provinciales teniendo en cuenta las duras restricciones que impusieron no solo para los que llegan desde otro lugar del país, sino también para los residentes en Chubut.

En esta línea, ningún residente en Chubut puede circular desde la ciudad que reside hasta alguna otra. A su vez se realizó un “pacto” con Santa Cruz respecto de que solo podrían pasar de una provincia a otra por el límite Ramón Santos (entre Comodoro Rivadavia en Chubut y Caleta Olivia en Santa Cruz) aquellos que tengan que trabajar, sobre todo en el sector petrolero.

Los habitantes de Chubut, en llamas, consideran la llegada de Tinelli como una burla.

Cristina anunció que vuelve con Florencia y deberán ponerse en cuarentena

La vicepresidenta anunció que la salud de su hija “mejoró” y que cumplirán con los 14 días de aislamiento obligatorio al llegar a Buenos Aires.


Luego de tanto hermetismo por la salud de su hija y las razones que la llevaron a permanecer un año bajo tratamiento en Cuba, Cristina Kirchner confirmó que volverá al país junto a Florencia y que ambas cumplirán con la cuarentena.

“Ella junto a sus médicos y sus médicas lograron restablecer parte de su salud perdida y hace un tiempo vienen trabajando su regreso a casa. Pero ya se sabe, nada es tan sencillo. Por eso Flor me pidió que la venga a buscar para ayudarla… sentía que sola no iba a poder“, aseguró la vicepresidenta a través de Twitter.

Según informó, el vuelo saldría este viernes y ambas llegarán al país en medio de la cuarentena total ordenada por el presidente Alberto Fernández para evitar la propagación del coronavirus.

Si bien los funcionarios de alto rango están dentro de los exceptuados del decreto, CFK aseguró que cumplirá con el aislamiento. “Si bien Cuba no es un país de riesgo, al llegar cumpliré con los 14 días de aislamiento. Sé que es una obviedad decirlo pero ya se sabe… a veces hay que aclarar hasta lo obvio”, ironizó.

La ex mandataria también aprovechó para responder a aquellos que la criticaron al conocerse que viajaría al país caribeño en medio de la crisis generada por el avance del Covid-19, y también destacó la labor de los médicos que atendieron a su hija.

“Algo tan humano y por eso tal vez incomprensible para los depredadores de almas y corazones que durante esta semana especulaban mediáticamente, como siempre, el porqué de este viaje; el décimo en un año. Me pongo a pensar cuánto tiempo pasé este último año en La Habana: casi cien días. Y siento que aunque tuviera cien vidas, ellas no me alcanzarían para expresar mi agradecimiento a esta Cuba solidaria, castigada por los poderosos pero digna y altiva”, remarcó.

En ese sentido ponderó la actitud de las autoridades cubanas que acompañaron a Florencia: “Esa Cuba que estuvo junto a mí en un momento muy difícil de mi vida, que le tendió su mano a mi hija sin especulaciones y que la cuidó y protegió cuando la feroz persecución mediática y judicial dañó severamente su salud. Esa Cuba de médicos y médicas que ejercen su vocación con compromiso, con un criterio profundamente humanista y que con diagnóstico preciso, por primera vez, le brindaron a Flor las herramientas que necesitan aquellos y aquellas que han perdido su salud”.

Una pesada mochila de expedientes judiciales la esperan a Florencia cuando arribe al país, aunque se verá cómo prosiguen las mismas ante el regreso de su madre al poder. La joven enfrenta imputaciones en las causas “Hotesur” y “Los Sauces”, acusada de integrar una presunta asociación ilícita y de realizar supuestas maniobras de lavado de dinero.

Cristina cerró su mensaje pidiendo a la gente que se quede en sus casas: “Les quiero pedir que se cuiden y que cuiden a los demás respetando el aislamiento preventivo en sus casas. Los y las quiero mucho“.

Negri sobre CFK y su viaje a Cuba: “Que cada uno saque sus propias conclusiones”

El jefe del bloque de Juntos por el Cambio en Diputados, señaló ante la ausencia de la vicepresidente, “no nos fijamos quien está y quien no” y destacó que “es el presidente quien debe conducir esta crisis” y que la oposición acompañará sus decisiones.

El diputado nacional y jefe de la bancada de Juntos por el Cambio, Mario Negri, junto a representantes de distintas fuerzas políticas se alinearon con el oficialismo y se posicionaron contra la “grieta” para frenar la expansión del brote del virus COVID-19. En ese sentido el funcionario destacó en declaraciones radiales.

Consultado sobre la ausencia de la vicepresidente Cristina Kirchner en plena crisis del coronavirus, el funcionario expresó su postura: “No nos fijamos quien está y quien no, que la gente saque sus propias conclusiones”. 

En el día de hoy se conoció a través de la cuenta de twitter de la presidenta del Senado que regresará al país junto a su hija Florencia, quien mantuvo un tratamiento de salud en Cuba por un año.

Sobre las decisiones que tomó el presidente tras la reunión que mantuvo con todo su gabinete de ministros y con todos los gobernadores del país, Negri apoyó: “Alberto Fernández  es el Presidente y debe conducir la crisis. Estamos para acompañar y aportar ideas”.

“Aislarse es salvarse en este momento”, comentó sobre la principal medida y aseguró: “En este momento no hay diferencias políticas”.

Para Negri la duda es la cantidad de días de aislamiento. “No sé si este decreto termina en 14 días”, dijo.

“El virus está en Argentina y vino para quedarse, hay que darle pelea”, marcó el legislador y reconoció: “La Argentina no va a ser igual después de este tiempo”.

Julio María Sanguinetti: “El coronavirus pone a prueba los valores de la sociedad”

El expresidente de Uruguay analizó el impacto de la pandemia en el mundo y cómo afectará a la economía de la región.


En tiempos de cuarentena y máximas medidas de prevención en América Latina y muchos países de Europa afectados por la pandemia del coronavirus, el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti aseguró que esta situación “pone a prueba los recursos de los Estados, pero sobre todo a los valores de la sociedad”.

“Es evidente que tenemos un problema de salud muy grande y un conflicto económico aun mayor. El virus está provocando pérdida de salarios y horas de trabajo, y una repercusión económica con perspectivas complejas para nuestros países“, profundizó el también periodista e historiador en diálogo con Alfredo Leuco en Le Doy mi Palabra, por Radio Mitre.

Y continuó: “Vamos a entrar en un mundo recesivo o de estancamiento. Por eso es importante ver cómo reaccionan las tensiones en los institucional, la política, los dirigentes, comunicadores y los ciudadanos. De ellos depende el grado de la expansión, que vino como una tormenta bíblica”.

Consultado sobre el terrorífico ascenso de muertes en Italia a raíz del Covid-19, el ex jefe de Estado precisó que “hubo una lentitud de manejar la situación de los contagios”. “Miramos con dolor lo que está ocurriendo allá. Esto empezó en el norte y encima es la zona más desarrollada. Argentina y Uruguay lo miran con la misma preocupación. Estamos transitando con cierta normalidad en este momento pero se espera que en las próximas semanas crezcan los casos”.

“La gente se está preparando bien. La información que se difunde es muy importante”, concluyó.

Yo me quedo en casa

Bajo la consigna mundial que circula en las redes sociales, el periodista conduce su programa Le Doy Mi Palabra en cuarentena, para evitar el circulamiento del coronavirus.


El maldito coronavirus y su pandemia criminal también pueden generar milagros positivos. Hoy se produjo una situación inédita. Doscientos treinta diarios de la Argentina aparecieron en los kioscos con la misma tapa. Todos, codo a codo, con el mismo mensaje:” Al virus lo frenamos entre todos. Viralicemos la responsabilidad”.

A esa verdad irrefutable le agregaron el hashtag “Somos responsables”. Me sumo con todo entusiasmo y alegría a esa señal de convivencia y mancomunión ante un poderoso enemigo común. Ver a Clarín y Página 12 o a La Nación y Crónica con una tapa en la que solo se diferenciaban con el logo, me pareció muy esperanzador. Es la demostración que se puede cerrar la grieta, por lo menos hasta que termine esta guerra contra la peste y a favor de la vida de todos los que habitamos el suelo patrio. Esto lo organizó ADEPA (La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas) y nos marca a todos el camino que hay que seguir. También nos informaron una serie de definiciones de lo que significa ser responsables a esta hora de la historia.

Son consejos muy sencillos pero absolutamente necesarios. Ahí van:

• SomosResponsables quedándonos en casa, salvo fuerza mayor. No son vacaciones.
• #SomosResponsables lavándonos bien y frecuentemente las manos con agua y jabón, o en su defecto con alcohol en gel.
• #SomosResponsables evitando tocarnos la cara con las manos.
• #SomosResponsables ventilando los ambientes.
• #SomosResponsables manteniendo distancia social.
• #SomosResponsables aislándonos 14 días en caso de haber estado en un país de riesgo o en contacto con un potencial contagiado.
• #SomosResponsables denunciando a quien incumple una cuarentena.
• #SomosResponsables consultando al médico ante fiebre más tos, dolor de garganta o dificultades respiratorias.
• #SomosResponsables difundiendo información que provenga solo de fuentes confiables.

Este es nuestro rol. Como dice esta querida radio Mitre: “contra el corona virus, lo mejor es la información” Dar a conocer datos serios, rigurosos, confiables de las autoridades sanitarias, de los expertos médicos y de las organizaciones especialistas en el tema. Y por un tiempo dejar de replicar las pavadas que dicen algunas personas frívolas que no han tomado conciencia de la gravedad de lo que está ocurriendo.

Hicieron bien desde lo político los jefes de los bloques parlamentarios de la oposición. En otros temas no, pero en esta guerra debe haber tácticas y estrategias diseñadas por un poder centralizado. Y lo hayamos votado o repudiado, el comandante de esta batalla es constitucionalmente el presidente Alberto Fernández. Eso dijo el propio Mario Negri, jefe del bloque de diputados de Juntos por el Cambio y un duro crítico del kirchnerismo.

No es tiempo de ventear energía en tonterías. Hay que concentrar el tiempo y las neuronas en todas las actividades que contribuyan a cuidarnos a nosotros mismos y a nuestra familia que es la mejor forma de cuidar a todo el país y todos los países. Es una curiosa paradoja que en esta batalla en la que tenemos que estar juntos, no podemos juntarnos y debemos quedarnos en casa. Y según todo indica más temprano que tarde el gobierno anunciará una cuarentena obligatoria.

Horacio Rodríguez Larreta dijo esta mañana que es inminente la circulación social del virus. La coincidencia entre los hombres de ciencia es que, mientras más tiempo y más gente no salga a la calle, menos podrá circular ese bichito que nos carcome los pulmones y las certezas. Un genio argentino como el doctor Fernando Polack se lo dijo a nuestro amigo Jorge Fernández Díaz por estos micrófonos: “La única vacuna es el aislamiento social y debemos aprender de la disciplina que tiene Oriente”. Y por eso propuso ser más drásticos y veloces en las medidas a tomar. Polack sabe lo que dice. Es profesor en pediatría, microbiología molecular e inmunología, premiado por su investigación en Estados Unidos, estuvo diez años en la prestigiosa escuela de medicina Johns Hopkins y hoy es asesor de la Organización Mundial de la Salud.

Mientras tanto está comenzando una nueva era histórica. Todavía no sabemos cómo va a ser, pero seguramente que todo se va a recetear, nuestras relaciones laborales y económicas se van a reformular, con las nuevas prioridades que estamos recuperando. Por ahora el mundo está al revés en muchos casos. Patas para arriba. No solo porque hablamos de unidad y nos tenemos que aislar. También porque los lugares turísticos que viven de esa actividad, ruegan que no vayamos, cierran todo y nos ponen todo tipo de trabas para llegar. Sin embargo, miles de compatriotas hacen cola en la entrada de Villa Gesell o Pinamar para tomarse unas mini vacaciones. La estupidez no se toma vacaciones. Y no tiene límites. Me asombra ver tanto boludo suelto que arriesga a su familia y nos arriesga a todos.

Unas gotitas venenosas de saliva que quedan flotando en el aire han puesto en cuarentena al planeta que está perdiendo montañas de dinero y todavía no sabe de qué manera las va a recuperar. Y eso que la tasa de mortalidad es baja. Como promedio, es apenas (entre comillas) el 4%. Pero hay países como Italia que están llegando al diez por ciento de muertos entre los contagiados. Es terrible. Esa Italia que tanto amamos. Forza Italia. Aguanten queridos tanos. Los aviones no vuelan y por eso no tienen lugar en los aeropuertos para quedarse en tierra. Es que fueron diseñados para volar.

Los argentinos deberíamos imaginar juntos un mecanismo para homenajear a los médicos, a los enfermeros y a todos los agentes sanitarios que le ponen el pecho a esta guerra. Son la infantería, la cabecera de playa. En algunas ciudades de Europa, todos los días a las 21 la gente sale a los balcones o abre sus ventanas y les regala un sonoro aplauso. Es una manera de abrazarlos sin abrazarlos. De colocarle una medalla a su heroicidad de jugarse la vida para defender nuestra vida. Los servicios esenciales tienen que seguir funcionando. Los supermercados y las empresas que producen esos productos alimenticios y de limpieza, los sanatorios y hospitales, las estaciones de servicio y los camiones que trasladan todo lo que necesitamos para que no cunda el pánico por el desabastecimiento. Los medios de comunicación y los periodistas también tenemos responsabilidades irrenunciables y estaremos aquí firmes al lado del cañón. En ese sentido, yo tengo algo para contarles. Hace varios días que estoy haciendo el programa desde mi casa. No lo quise contar porque pensé que podría generar una exagerada inquietud. Solo por prevención y para cumplir con la orden de aislarnos y circular lo menos posible.

La radio generosamente me instaló una pequeña consola en mi domicilio y así voy a seguir hasta que derrotemos al virus con corona. Tengo que agradecer también a todos mis compañeros porque hacer un programa a distancia, sin mirarnos a la cara es más difícil y estresante. Pero hacemos todo lo posible profesionalmente para estar a la altura de las circunstancias. Yo voy a tratar de contar las noticias, las reflexiones, los sentimientos y las experiencias a través de columnas como esta que hago hace tantos años.

Solo que les voy a dar el formato de un cronista de guerra. Voy a contar casi cronológicamente todo lo que yo sepa o vea como si fuera un corresponsal de guerra. Hoy, por ejemplo, me impactó la frase final de la columna de Héctor Gambini en Clarín. Dice así: “la conciencia nos grita que un nieto puede matar a su abuelo por ir a darle un abrazo”. Esa locura nos indica que tenemos que prepararnos para el combate frontal. De hecho estamos en guerra. Todos los argentinos contra el coronavirus. Armados de agua y jabón, de alcohol en gel, y de la mejor información posible también daremos batalla desde nuestra trinchera radial. Para que todos estemos fuertes, juntos, sanos y salvos. Quedate en tu casa es una de las principales consignas de la hora. Quedarse en casa el mayor tiempo posible corta la circulación del virus. Es una responsabilidad ciudadana de todos. Quedate en tu casa. Yo también me quedo.

Video: Grabois armó una protesta en plena crisis del coronavirus y lo detuvieron

En tiempos de cuarentena y máxima prevención, el dirigente social volvió a hacer el papelón y se lo llevaron frente a la sede de la Agencia Gubernamental de Control de la Ciudad. También arrestaron a otras 33 personas pero serían liberadas en cuestión de horas.


En medio de la tensión que vive el país por el avance del coronavirus, a Juan Grabois no se le ocurrió otra mejor idea que organizar una protesta en el centro porteña. En medio de insultos y empujones, fue detenido junto a otras 33 personas frente a la sede de la Agencia Gubernamental de Control de la Ciudad de Buenos Aires.

Desde el Gobierno porteño informaron que esperan que los funcionarios judiciales cumplan con los pasos habituales y posiblemente sean liberados en el transcurso de la tarde, para no demorar la situación con aglomeraciones en el contexto de medidas para contener el avance de la pandemia.

Con la participación de otros movimientos sociales, el referente de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) protestaba por la muerte de Beatriz Mechato Floresuna, vendedora ambulante de 75 años que fue atropellada el viernes mientras intentaba evitar inspectores del gobierno porteño.

Fiel a su estilo, al ser capturado, el dirigente acusó al comisario encargado del operativo de haberlo señalado directamente a él y le gritó “cagón” varias veces. “Este es el asesino de Beatriz y me vino a buscar a mí específicamente”, gritaba Grabois señalando con sus manos esposadas a uno de los efectivos que lo trasladaba hacia un patrullero.

El Movimiento de los Trabajadores Excluidos (MTE) apunta a los funcionarios de la Ciudad Matías Lanusse y Luciano Cohen como los responsables de la muerte de Mechato Flores. “Tienen que dar explicaciones y ser destituidos de su cargo”, reclamaban los manifestantes.

“Esperamos que el fiscal les meta la causa y los libere. Fueron unos 100 tipos que quieren que haya manteros en las calles“, dijeron en la Ciudad, y rechazaron una medida contra los funcionarios con el argumento de que no se habría tratato de un operativo de desalojo de manteros sino que los inspectores estaban cumpliendo una recorrida de manera habitual.

El virus del autoritarismo

En sus 100 días como presidente, Alberto Fernández tuvo (y tiene) que enfrentar a tres enemigos muy poderosos: la deuda, la pandemia y Cristina. En esas tres batallas homéricas se define el futuro de todos los argentinos y el futuro político del jefe de estado. Si Alberto logra superar, aunque sea mínimamente, a estas tres terribles acechanzas, es probable que su gobierno empiece a gobernar. Aquí aplica muy bien eso de que lo que no te mata, te fortalece. Si la colosal deuda, la pandemia criminal y el virus autoritario y feudal de Cristina, no lo noquean en los primeros rounds, Alberto podrá sentirse victorioso.

No es nada fácil. Por el contrario, son batallas de una complejidad pocas veces vista. El mundo económico también se hunde y eso, seguramente, hará que esta Argentina en el fondo del mar despierte algún tipo de lástima o comprensión por parte de los acreedores. La peste traicionera comete crímenes de lesa humanidad planetaria pero, como otras pandemias, más temprano que tarde, agotará ese veneno que tiene coronita.

Lo que parece un obstáculo insuperable es Cristina. Ella sí, que como buena peronista, es incorregible. La deuda y el coronavirus le hacen la vida difícil a Alberto. Pero Cristina le hace la vida imposible. De arranque, Cristina se apropió de todos los lugares claves del estado pero ella y su banda no se hacen cargo de ninguno de los dos dramas más graves que sufre este país: la deuda y la pandemia. Sus soldados están estratégicamente atrincherados en donde puedan manejar montañas de dinero, impulsar la venganza y la propaganda y sobre todo, garantizar a impunidad de Cristina, su familia y el cártel de los pingüinos.

Si se mira con atención, podrá verse que casi no hay cristinistas dedicados a atajar los crueles penales de la deuda o del virus. Ellos miran de afuera. Dejan que Alberto se desgaste con su gente. Que pague todos los costos políticos y que Cristina siga invicta.
Alberto no puede decir nada porque el capital político mayoritario, es decir los votos, en su mayoría son de ella. Pero quien sepa mirar, se dará cuenta de sus gestos que demuestran lo insoportable que es gobernar con el feroz fuego amigo que le disparan tanto la vice presidenta como la tropa de fanáticos que la rodea.

Los cristinistas no dejan pasar una para boicotear o sabotear a Alberto. Cristina manda a los gurkas para que hagan el trabajo sucio. Pero en algunas oportunidades no puede con su genio y utiliza sus propias palabras como puñales por la espalda.
Apenas asumieron, mientras estaban festejando en la Plaza de Mayo, Cristina tomó el micrófono y le hizo una advertencia, casi una amenaza: “no se preocupe por las tapas de diario” y le ordenó que “se preocupe por llegar al corazón de los argentinos”, dado que “ellos siempre van a estar con usted”.

Cuando el presidente abrió con su discurso las sesiones ordinarias en el Congreso, Cristina mostró varios gestos de disgusto, mientras abanicaba sus calores y antes de llegar al recinto hizo una actuación antológica frente a las cámaras de la televisión. No se pudo escuchar demasiado, pero la lectura de labios y de gestos ayudaron a comprender la magnitud del reto: “Esto se acabó. No va más”, le espetó Cristina con cara avinagrada. Pero el gesto que hay que observar en ese video imperdible, es el de Alberto. La mira con espanto y disgusto y se queda callado como reconociendo que una respuesta destemplada sería un remedio peor que la enfermedad. Se tuvo que tragar semejante sapo en vivo y en directo. Después, algún albertista negó que esto haya sido así. Sanatearon que fue un tema de que se terminaba el protocolo de la firma de libros. No se lo creyó nadie.

Con el tema de los ex funcionarios delincuentes que están presos por robarle los dineros al pueblo, los tiros vinieron de parte de los que hablan cuando Cristina se los ordena. Bastó que Alberto hiciera una diferencia, cuando planteó que “no hay presos políticos. Son detenciones arbitrarias”. Eso fue suficiente para que una andanada de militantes de Cristina le salieran al cruce planteando lo contrario. Incluso su propio ministro del interior, Wado de Pedro. Por supuesto que Julio de Vido fue el más agresivo y contundente en la defensa de Amado Boudou, Milagro Sala, entre otros. A José López no lo defendió. Por el contrario lo acusó de ser macrista y traidor. López fue su mano derecha y dijo que los 9 millones de dólares que había intentado esconder en un convento se lo había llevado un secretario de Cristina. Tal vez por eso, ella dijo que llegó a odiar a López. Y él contestó que temía por su vida porque Cristina “era muy vengativa”. Por su parte, Oscar Parrilli, quien funciona como un mayordomo de Cristina, también salió a pedir por la libertad de los presos políticos. Todos contra Alberto.

Después de un discurso conciliador de Alberto donde planteó que aspiraba a terminar con la grieta y buscar consensos con la oposición, Cristina salió fuerte contra Macri. En Cuba, hizo una alusión absolutamente discriminatoria contra los calabreses asociando esa condición a la mafia. Habló de los ancestros italianos del ex presidente y su “componente mafioso”. Cristina fue denunciada ante la Oficina Anticorrupción “por su agravio racista”. Achile Variatti el vice ministro del interior, del Partido Demócrata de centro izquierda, se manifestó indignado “por este horroroso e insoportable agravio racista” y Nicola Morra, el presidente de la Comisión Anti Mafia y otros dirigentes expresaron su fuerte condena a esos dichos y le exigieron “formales disculpas”.

Abochornado y con vergüenza ajena, Alberto Fernández respondió recibiendo al embajador italiano y agradeciendo el extraordinario aporte de esa colectividad a la Argentina. ¿Y Cristina? Bien gracias. No pidió disculpas ni se retractó. Mantuvo tozudamente sus palabras y le produjo otro daño a las relaciones internacionales de Alberto. Al decir verdad, Cristina debe estar batiendo un record: debe ser la mujer que jamás pidió perdón por nada, ni reconoció un error. Es un signo de altanería y soberbia creer que uno es perfecto. Los italianos merecían un pedido de perdón. Pero eso es mucho pedirle a Cristina.

Con lo del Fondo Monetario pasó algo similar. Alberto hablaba de negociaciones firmes pero racionales con el Fondo. Se manejaba con respeto de la mano del Papa, Joseph Stiglitz y Martín Guzmán para intentar llegar a un acuerdo beneficioso para la Argentina. Y Cristina salió con los tapones de punta para marcarle la agenda y el territorio a Alberto y de paso dinamitar esas buenas relaciones. También desde Cuba (su segunda patria), Cristina reclamó una quita sustancial de la deuda y el Fondo le contestó a través de su vocero que esa posibilidad no estaba contemplada por el estatuto”. Cristina redobló la apuesta y retrucó que el reglamento también “prohíbe que se den préstamos para permitir la fuga de dinero y sin embargo lo hicieron”. Provocativa finalizó su tuit asegurando que “los argentinos y argentinas sabemos leer”. Dejó en offside a Alberto que no tuvo más remedio que salir a decir que la observación de Cristina había sido muy pertinente. ¿Qué otra cosa podía decir? ¿Contradecir a su vicepresidente? ¿Reconocer que ella se había mandado por las suyas sin siquiera consultar al presidente de la Nación?

El operativo desgaste de la investidura presidencial y el fuego amigo se potenció con el tema de la atropellada para lograr la libertad de Milagro Sala. Alberto buscó una salida legal y prolija diciendo que la Corte Suprema debería expedirse en un tema tan delicado. Pero Gerardo Morales denunció que Cristina le ordenó al senador Guillermo Snopek que presentara del proyecto de intervención de la justicia jujeña. Y en el senado, otra legisladora hiper cristinista, le dio curso. Eugenio Zaffaroni y Horacio Verbitsky son, según el gobernador jujeño, los autores ideológicos de la operación “Impunidad para Milagro Sala”. Es más, el gobernador aseguró que el principal es Verbitsky “quién tiene las manos manchadas en sangre porque entregó a sus compañeros durante la dictadura militar en su condición de doble agente”.

Pero la demostración más grande de Cristina se produjo en estos días. Exhibió la impunidad y la autonomía con la que se maneja, en plena hecatombe por el coronavirus y mientras el gobierno ataja penales terribles y recomienda quedarse en su casa. Sin embargo, ella se fue, entre gallos y medianoche a Cuba. Algunos la justifican porque dicen que fue a ver a su hija. Pero lo cierto es que recién al día siguiente la justicia suspendió el juicio por la corrupción en la obra pública de Santa Cruz donde ella debía comparecer. ¿Qué pasó? ¿Cristina es adivina? ¿Tiene la bola de cristal y se enteró que al otro día iban a suspender el juicio o directamente se fue a Cuba sin que le importe nada como es su costumbre? Ya se lo dijo a los jueces: Ustedes son los que van a tener que responder preguntas.

A mi, me va a absolver la historia. Parece que ya la absolvió porque ni siquiera pide autorización para ausentarse del país. Ella es la que reina en la Argentina. La Reina Cristina parece tener un secretario llamado Alberto Fernández. Los virus de la pandemia y de la deuda son muy difíciles de dominar. Pero el virus del autoritarismo es casi imposible.

Julio Garro: “La sociedad no ha tomado la conciencia que necesitamos para enfrentar al coronavirus”

El intendente de La Plata detalló las medidas de prevención que se tomaron en el municipio, en donde por el momento no se registraron infectados.


En medio de la expansión del coronavirus, el intendente de La Plata Julio Garro informó este miércoles que su municipio “no presenta casos confirmados”, aunque sí fijó máximas restricciones en línea con lo anunciado en Nación para reducir lo máximo posible el circulamiento de personas.

“No hemos tomado la conciencia que necesitamos y por ello decidimos cerrar todos los negocios y espacios de entretenimientos como shoppings, cines, teatros, restaurantes y bares para evitar contagios. El fin de semana largo que se viene puede ser utilizado para ir cenar y distenderse, pero consideramos necesario cerrar todo por 5 días, menos los supermercados, almacenes y farmacias, a quienes le hemos pedido que abran las 24 horas y que se respeten las distancias en las filas.”, explicó el dirigente.

En ese marco, resaltó que “hay mucha conciencia y compromiso en los comerciantes y en los trabajadores de salud”. “Son momentos de reconocerlo y hablarle a la sociedad. Estoy convencido de que el comportamiento que tengamos va a ser crucial”.

Sobre el crecimiento de las consultas médicas y la concurrencia a los hospitales, Garro precisó que “no hay saturación en La PLata pero que sí hay muchas consultas”. “Tenemos 46 centros de salud municipales que sirven de contención para que no se saturen los hospitales. Lo ideal es tratar de no concurrir a un hospital si el paciente presenta un cuadro que realmente no sea de gravedad. Por una tos mínima sin otros síntomas, ir a un hospital puede conllevar otros riesgos”, aconsejó.

Graciela Fernández Meijide: “Ojalá esta muestra de consenso hubiera llegado en otro contexto”

A raíz del coronavirus, la referente de derechos humanos analizó la actitud del oficialismo y la oposición en coordinar las tareas por el bien común.


Graciela Fernández Meijide opinó sobre el rol que tomó la dirigencia política ante una situación de extrema delicadeza como lo es la pandemia del coronavirus.

Estamos recibiendo buena información de parte de quienes son responsables de administrar el ámbito social. El rumbo es el correcto y sobretodo al comparar con lo que sucedió en España y Italia, acá se empezó antes por suerte”, consideró la exministra de Desarrollo Social durante el Gobierno de la Alianza.

Este miércoles, Alberto Fernández recibe a los principales referentes de la oposición en el Congreso para discutir las consecuencias del brote del Covid-19 en el país y las próximas medidas a tomar; actitud que celebró Meijide. “Ojalá ese mecanismo le sirva al presidente para limar o superar las diferencias internas para lograr el bien común y la búsqueda de consensos. Yo me alegro de que el impulso haya sido “señores, este compromiso es de todos”. Ojalá hubiera sido en otro contexto, una lástima que haya nacido con la llegada de una enfermedad, pero bienvenido sea esa unión”.