Crónicas de guerra: Cristina es chavista K

Parte diario: 2.571 contagiados. 115 muertos. 631 recuperados.

Ayer, fui Trending Topic . Eso significa que mi nombre y apellido, en un momento, apareció primero en la tabla de posiciones de los temas que más se estaban hablando en Twitter. No se si eso es bueno o malo, pero ocurrió, y por eso me metí a ver cuáles habían sido los motivos.

La primera razón fue bastante obvia: mi columna sobre Tinelli había generado una polémica muy masiva que potenciaron varios portales y programas de televisión. Pero la segunda razón fue un tiro por la culata que le salió a los cristinistas más fanáticos y agresivos. Le aclaro que ya estoy acostumbrado a que los grupos de tareas K en las redes, me insulten de arriba abajo y mientan descaradamente sobre mi vida y mi trabajo.

Tengo el cuero duro y lo tomo como parte de mi oficio. Me molesta que sean cobardes y anónimos, pero nada más. Yo doy la cara, estampo mi firma, y en cada opinión, pongo en juego los niveles de audiencia, mi relación con los dueños de los medios donde trabajo y, fundamentalmente, mi credibilidad. ¿Se entiende? Me recontra banco todas las críticas pero las únicas que valen son las que tienen nombre y apellido.

Las que tienen el coraje de no ocultarse detrás de una capucha cibernética. Pero insisto, ya estoy acostumbrado a las injurias permanentes. Pero ayer ocurrió algo especial. Un portal de operaciones de prensa que pertenece al clandestino pauta traficante Diego Gvirtz, reprodujo un tuit de uno de los abogados de Cristina y de varios integrantes del Cártel de los Pinguinos. El texto era respetuoso e incluso creativo en su chicana.

Había 16 videos míos de TN en los que yo hacía mi columna donde criticaba a Cristina. El abogado acompañó esas imágenes diciendo: “Ay, de que hablará Leuco, hoy”. Una ironía tranqui. Pero ese sitio de operaciones del millonario Gvirtz, puso el siguiente resumen: “Insólita obsesión. No importa si hay pandemia, no importa quién gobierna, no importa cuando leas esto. Alfredo Leuco siempre habla de Cristina.” Eso provocó que la brigada tuitera de Cristina saliera a viralizar esa postura. Y muchos de los miles de oyentes o televidentes que me quieren y apoyan la manera en que ejerzo mi oficio, salieron a contestarles y a defenderme. Eso hizo que me convirtiera en Trendig Topic.
Fue tanta la gente que me defendió que me siento obligado a hacer algunas reflexiones al respecto.

Todo lo que dicen el abogado y el operador K, tienen razón. Voy a ratificar todo lo que dijeron y mostraron. Me siento orgulloso de lo que me acusan. Es verdad que si hay pandemia yo no le aflojo en mis críticas a Cristina. Es verdad que mantengo esa coherencia y esa línea sin que me importe quien gobierne. No quiero hacer autobombo, pero analizar con crudeza y sin eufemismos la gravedad de las acciones de Cristina cuando está en el llano, es fácil. Lo complicado es hacerlo mientras ella está en el poder. Lo hice durante sus dos presidencias y lo hago ahora que es vice presidenta. Por supuesto que eso tiene costos de todo tipo para mí. Pero siento que esa es la manera más auténtica de jerarquizar este oficio que tanto amo. Los periodistas debemos ser abogados del hombre común y fiscales del poder. De todos los poderes. Del político y el económico.

Por supuesto que no me fijo quien está en el gobierno para hacer mis comentarios, aun los más duros. Sería un oportunista o un especulador o un pecho frío si bajara el tono porque Cristina está en el poder. Ya hay demasiados periodistas y medios que por convicción o por dinero le chupan las medias a Cristina o miran para otro lado y se hacen los boludos. Yo puedo estar equivocado, pero mantengo mi pensamiento y mis valores. No me doy vuelta. No soy una veleta ni un panqueque. Si no les gusta lo que digo no me escuchen o no me vean. Pero no me critiquen por ser coherente.

¿Y sabe porque editorializo en forma permanente y con una valoración tan negativa a Cristina? Lo dije varias veces y lo voy a seguir diciendo en el futuro. Lo escribí en un libro que fue muy vendido. De arranque, desde la tapa, digo “Juicio y castigo”, con la foto de Cristina. “El autoritarismo K, la fracturas social expuesta que resucitó el odio, mega corrupción de estado y profanación de los derechos humanos”. Es apenas un resumen de lo que pienso y despliego en el libro y todos los días en mis columnas. El análisis político que hago es que Cristina, es la persona que más daño le causó a la Argentina y la que más daño le sigue causando. Y como si esto fuera poco, no es una dirigente marginal. Todo lo contrario, tiene un caudal electoral con un piso del 25% de los votos y una tropa muy organizada entre los jóvenes de La Cámpora, los actores militantes y los servicios de inteligencia que fueron sembrados de espías dedicados a armar operaciones en contra de los periodistas independientes y de los dirigentes opositores.

Por eso me dedico tanto a Cristina. Porque estoy convencido que la Argentina va a poder salir adelante y tener más justicia y más libertad cuando la ex presidenta sea reducida a una expresión partidaria minoritaria y testimonial. Pero hoy Cristina es muy poderosa y por momentos decide el rumbo del gobierno de Alberto Fernández. Lo presiona. Lo corre por izquierda y Alberto cede cada vez más. Trato de ser un periodista que defienda valores éticos. Y Cristina está a las antípodas de mi pensamiento. Fue la jefa de la asociación ilícita que saqueó al estado y multiplicó la semilla de la grieta que había sembrado su marido Néstor Kirchner. Disfraza su discurso para fingir ser una revolucionaria antimperialista que está con el pueblo y ella y su familia y sus testaferros son magnates que tienen propiedades en Puerto Madero, La Recoleta y Calafate.

Nunca quiso ir a vivir a La Matanza pese a que el intendente le dijo varias veces que ese distrito era “su casa”. El nivel de hipocresía y agresión de Cristina la convierte en una chavista K. Y está claro que me parece preocupante y nefasto para el futuro de la Argentina que haya gente como ella, que nos quiere convertir en Venezuela. De hecho Cristina, que empezó a defender los derechos humanos muy pero muy tarde y en forma oportunista, no dice una palabra de los presos políticos y torturados por la narco dictadura de Maduro. Ella, sus hijos y su estado mayor, creen que Cuba es un paraíso, pero no dicen una palabra de los presos de conciencia ni de los perseguidos por ser disidentes o por ser homosexuales que llenan las cárceles o se van al exilio para siempre.

Cristina hoy conduce el operativo “Venganza e Impunidad para todos y todas”. Para eso, colocó a sus soldados en lugares claves donde pueden manejar suculentas cajas y/o presionar o extorsionar a jueces y fiscales. La consecuencia es que están saliendo todos los funcionarios y mafiosos presos y van a seguir saliendo. Incluso los que tiene condenas ratificadas por las instancias superiores, como las del malandra de estado, Amado Boudou. En un acto de verdadera provocación y exhibición de poder, para intimidar, Cristina colocó al segundo jefe de inteligencia de su gobierno, Juan Martín Mena en el lugar que debe proteger y custodiar a los testigos arrepentidos que denunciaron con pruebas y carpetas la delincuencia de los Kirchner.

Un ejemplo: el ex contador de la familia presidencial, Víctor Manzanares va a ser “protegido” ,entre comillas por este militante ultra K. Es como poner al zorro a cuidar el gallinero. Es que son implacables. No tienen estómago y se mueven con una crueldad propia de los mesiánicos que se ven a sí mismos como salvadores de la patria. Mandan a Pablo Biró al mando del avión que va a China a traer insumos sanitarios. Quieren convertir en un héroe a un sindicalista feroz que se cansó de hacer paros en las aerolíneas y dejar a miles de pasajeros varados.

Al que fue y/o es abogado de Cristina, Amado Boudou, Guillermo Moreno, Nilda Garré y hasta de la mismísma Gils Carbó, no le envidio para nada su rol en la historia. Defender evidentes corruptos y delincuentes, debe ser bastante doloroso para los que tienen moral y rectitud. Quien quiera oír que oiga.

Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre.

Denuncian la desaparición de otro opositor a Maduro

Fuentes locales aseguran que fue capturado de su consultorio el 15 de abril, luego criticar a un representante del gabinete chavista en las redes sociales. Masivo pedido de justicia en toda la región.


En otra embestida a la democracia por parte del dictador Nicolás Maduro, en las últimas horas se denunció la desaparición del ginecólogo Luis Araya, médico adjunto del Hospital Pastor Oropeza Riera de Carora, estado Lara. Según trascendió, el médico fue detenido sin orden judicial por funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) el 15 de abril por la tarde en su consultorio privado.

Elisa Alejandra Trotta Gamus , quien se desempeñaba como embajadora de ese país en Argentina bajo la presidencia interina de Juan Guaidó, repudió la noticia en Twitter. “Denunciamos que el Dr. Luis Araya se encuentra desaparecido desde ayer cuando los cuerpos represores de la tiranía se lo llevaron en contra de su voluntad. Desde que inició la cuarentena en Venezuela el régimen ya ha detenido a más de 35 médicos, periodistas y activistas. ¡Basta!“, se descargó la diplomática, a quien el Gobierno de Alberto Fernández le quitó las credenciales en enero de este año.

Desde el Programa Venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos (Provea), precisaron que el arresto se produjo luego de que la víctima publique una crítica a un representante del régimen chavista a través de un estado de WhatsApp.

Familiares del médico desconocían su paradero hasta la madrugada de este jueves. “Él estaba en su consultorio, en compañía de su novia, porque prácticamente ya recogían todo para irse y un grupo de funcionarios que se identificó con la Dgcim se lo llevó (…) El motivo de la detención es porque publicó un video que está rodando en contra del gobierno”, relató su hermano, Andrés Araya.

Queja opositora a la CIDH por el “ciberpatrullaje” de Frederic

Juntos por el Cambio envió una carta a la Corte Interamericana de Derechos Humanos por las declaraciones de la ministra de Seguridad Sabina Frederic, quien avaló este operativo para medir el “humor social” en las redes sociales en tiempos de pandemia.


Diputados nacionales de Juntos por el Cambio iniciaron un reclamo a la Corte Interamericana de Derechos Humanos para que se pronuncie sobre las declaraciones que brindó la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, en referencia al “cyberpatrullaje” que llevan adelante las fuerzas de seguridad en las redes sociales para medir el “humor social” de los argentinos durante el tiempo que dure la cuarentena obligatoria.

Con dedicatoria al Sr. Edison Lanza, encargado de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH, los legisladores informan que “han pedido informes al gobierno nacional y, en cumplimiento de nuestro deber de funcionarios y funcionarias públicas, hemos decidido elevar la presente nota a vuestra honorable Comisión”.

“Lo preocupante de esta afirmación (la que confirma que todas las fuerzas realizan ciberpatrullajes) y sus consecuentes acciones- es que, en forma clara y directa, expresa la vocación del Poder Ejecutivo Nacional por auscultar las opiniones de ciudadanas y ciudadanos, con el potencial efecto de censura previa que esto puede provocar”, indica el texto que lleva las firmas de las autoridades de las comisiones de Comunicaciones e Informática, Karina Banfi;Libertad de Expresión, Waldo Wolff ; Asuntos Constitucionales, Gustavo Menna; y Seguridad Interior, Álvaro de Lamadrid.

La oposición también considera que los dichos de Frederic violan la Ley de Inteligencia Nacional y la Declaración de Chapultepec, como así también a documentos emitidos por la CIDH.

“Para estas circunstancias nos parece una herramienta, entre muchas otras, para poder anticiparnos a posibles delitos, saqueos, salideras bancarias y eso. En ningún caso, porque es ilegal, nosotros hacemos indagación sobre personas”, se había defendido la funcionaria días atrás.

El Gobierno habilitó el arribo de 200 médicos cubanos al país y reabrió la polémica

Los especialistas llegarán a Buenos Aires para atender el pico de la pandemia. Semanas atrás, la Casa Rosada dio a conocer la iniciativa y tras las críticas de la oposición todo quedó en stand by, aunque ahora parece que ya está todo encaminado. Desde el Conicet repudiaron la noticia y calificaron a los funcionarios como “cientifitruchos”.


El Gobierno nacional finalmente habilitará el arribo de unos 200 médicos cubanos a la Argentina que llegarán al Aeropuerto Internacional de Ezeiza en las próximas semanas para hacerle frente a la pandemia del coronavirus, que ya dejó más de 2500 casos confirmados y 115 muertes en el país.

La medida había sido fuertemente cuestionada cuando trascendió por primera vez a fines de marzo y ahora volvió a encender la polémica en las redes sociales. “No están trayendo a los varados por miedo a que la curva de los infectados suba pero van a traer a “médicos” cubanos, sin la cuarentena? Quién toma las decisiones en ese gobierno de cientifitruchos?“, se descargó en Twitter la investigadora del Conicet, quien protagonizó varios cruces con Alberto Fernández desde antes de asumiera la presidencia.

Según informan en el Ejecutivo, lo que se busca es “ganar tiempo para preparar el sistema sanitario, comprar respiradores y otros insumos médicos, instruir al personal abocado a atender la emergencia y… conseguir más médicos”. Advierten que de nada servirán los hospitales de campaña y las camas extras que se montaron en muchos lugares si no hay profesionales que puedan atender a los pacientes.

En ese sentido, se baraja la idea de que este grupo de médicos caribeños sean destinados a la provincia de Buenos Aires donde el propio ministro de Salud, Ginés González García, reconoció ayer en un encuentro con Diputados que teme que se desarrolle una “situación inmanejable”.

Entre otros que expresaron su malestar con la medida, el periodista Javier Navia apuntó contra el kirchnerismo por dejar enfriar la polémica para luego concretarla, sin importar los miles de argentinos que aun quedan varados en el exterior. “Mientras miles de argentinos no pueden regresar a su propio país, traen a médicos cubanos. Dejaron pasar unos días desde la polémica y avanzan“, tuiteó.

“Más allá de desconfiar de un régimen dictatorial que suele interferir en políticas internas lo inaceptable es que ingresarán con DDJJ de que no tienen síntomas sin hacer cuarentena. Nadie ha ingresado así al país. Repatriemos primero a nuestros profesionales de la salud varados“, señaló también el diputado Waldo Wolff.

La negociación ya está cerrada y la decisión política ya fue adoptada. Una vez que lleguen al país, no deberán cumplir con los 14 días de cuarentena obligatoria. Llegan con una declaración jurada avalada por el régimen castrista que garantiza que no registraron síntomas de COVID-19 y están sanos para ejercer la profesión.

Cristóbal López quiso eludir la cuarentena en un pueblo de Chubut pero los vecinos se lo prohibieron con insultos y empujones

El empresario K quería ingresar a un establecimiento ganadero en Río Senguer, pero tuvo que pegar que volver porque cuando los vecinos lo identificaron no le permitieron ingresar y tuvo que volver. Mirá el video

El empreario K, Cristóbal López quiso eludiar la cuarentena mudándose a una estancia de Chubut a pesar de las restriccione y el asilamiento social obligatorio decretado por el gobierno hasta el 26 de abril. Los habitantes de la localidad Río Senguer, en Chubut, identificaron López cuando intentaba llegar con su auto a un establecimiento ganadero de su propiedad. Los vecinos, indignados se plantaron y no le permitieron llegar a destino.

López alegó que tenía un permiso provincial para circular por ser dueño de esa propiedad, pero siguiendo las normativas de la provincia sureña, que por ahora detectó un solo caso de coronavirus, los vecinos fueron inflexibles y a López no le quedó más remedio que cumplir con las reglas y volver.

Al grito de “que se vaya”, “que se vaya”, el poderoso empresario k que estuvo preso desde diciembre de 2017 por la causa de evasión impositiva de Oil Combustibles junto a su socio Fabián De Sousa y que fueron liberados en octubre del año pasado. “Lo lamentamos, pero usted tiene que irse”, le advirtieron. Y le bloquearon el paso al automóvil del empreario kirchnerista.

El hecho se produjo días después de que en la provincia se conociera el polémico vuelo de un avión sanitario para llevarle una valija a Marcelo Tinelli. Según confirma el diario Clarín, el comisario Miguel Gómez, jefe de la Policía de la provincia, “las fuerzas de seguridad no tuvieron que intervenir, no hubo mayores desmanes. Sólo que la gente se opuso a que el empresario siga su viaje”.

El autoritarismo de Alberto Fernández: decretazos e insultos

Por Carlos Claá

En lo que va de la gestión de Alberto Fernández, ya firmó más decretos de necesidad y urgencia que cualquier otro presidente: son 32, por ahora. Y serán muchos más si el Congreso sigue virtualmente paralizado.

La oposición ya se manifestó con dos pedidos: el primero es poder analizar el contenido de los DNU firmados por el Presidente, una de las funciones principales del Poder Legislativo, servir de contralor. En esa solicitud, que fue enviada por carta al diputado oficialista Marcos Cleri, se embanderaron Luis Petri por el radicalismo y Pablo Tonelli por el PRO, entre otros. Pero además, Patricia Bullrich se puso a la cabeza de otro reclamo: poder reabrir el recinto, al menos de forma virtual. En un momento clave como este, cruzado por la pandemia, los senadores y diputados deberían estar en pleno ejercicio de sus funciones.

Mientras tanto, el oficialismo decidió volver al expediente en papel, para dejar de lado (al menos en parte) la digitalización de los actos de Gobierno. La explicación de Alberto Fernández fue muy preocupante: el Presidente señaló que intentaron hackearlo y hasta dijo que había funcionarios de la gestión anterior que le trababan los decretos. Si un fiscal escuchó sus declaraciones, podría iniciar de oficio una investigación, dada la gravedad del asunto. Alberto tendría que aportar pruebas de lo que aseveró.

La suma del poder público puede generar confusiones. Incluso puede envalentonar a un presidente a avalar el insulto a un periodista, como sucedió con Jonathan Viale. Más allá del tibio pedido de disculpas de Alberto Fernández, lo que pasó no hizo más que dejar marca de su estilo. No era la primera vez que el actual primer mandatario maltrataba a un periodista: hace poco tiempo atrás lo hizo con Mercedes Ninci, Rodrigo Jorge y Diego Leuco, entre otros.

Alberto Fernández habló en diversas oportunidades de cerrar la grieta. Pero si lo que busca es concentrar mayor poder y no tener control de la oposición, además de poder insultar libremente a quien lo critica, está muy lejos de lograr su presunto cometido.

“Es necesario tener todas las redes funcionando”, el reclamo de la actividad extrabancaria

El gerente de Operaciones de Cobro Express, Ignacio Piccatto, analizó el impacto de la cuarentena en el sector por la escasa cantidad de locales disponibles para el pago de servicios.


Entre las consecuencias que deja el aislamiento social y obligatorio decretado para frenar al coronavirus, diriamente se registran largas filas para el pago de impuestos y servicios en los grandes centro urbanos del país. Las empresas de cobranza extrabancaria se ven colapsadas y advierten que sólo están operando el 20% de las redes habilitadas, a través de locales que están instalados en comercios con otra actividad principal.

“Estamos en contacto con las autoridades, especialmente con el Banco Central. Trabajamos en el armado de un protocolo a la espera de la habilitación para empezar a operar masivamente porque actualmente estamos operando muy por debajo del volumen total de locales que tenemos disponibles en el país”, indicó el gerente de Operaciones de Cobro Express, Ignacio Piccatto, en Le doy mi Palabra por Radio Mitre.

Y siguió: “Un dato contundente; en Argentina el 82% del pago de impuestos y servicios se realizan en cadenas como la nuestra, o como Rapipago, Pago Fácil y el resto. Es importante aclarar que el servicio es personalizado: son locales físicos donde la gente paga en una ventanilla, gran parte en efectivo y una parte pequeña con tarjeta de débito“.

Preocupado por la situación, el empresario pidió por la habilitación de todos los locales. “Estamos hablando de que atendemos a más de 15 millones de personas en nuestras redes por mes; por eso la necesidad de tener todas las redes habilitadas y funcionando, porque sino se genera esta congestión. Si llega la habilitación de las autoridades, estamos en condiciones de activar las redes en su totalidad, respetando los protocolos. Estamos hablando de que anualmente esta industria mueve 1.2 billones de pesos en efectivo“.

“No es caprichoso cuáles están operando y cuáles no; depende de la habilitación que tengan en función de su actividad primaria; muchos están instalados en comercios con otra actividad principal; hoy funcionan los que están decretados como actividades esenciales. Por eso llegamos al 20% de las redes habilitadas”, concluyó.

Andahazi: “¿El mundo tiene que pagar el daño causado por China?”

En muchos casos, la angustia se está convirtiendo en desesperación. Hay mucha gente que quedó al borde de la quiebra. Cada vez son más las voces de empresarios y trabajadores que no ven un horizonte ni una salida ni una respuesta del gobierno.

Al daño a la salud física, se suma el daño económico y la devastación psicológica. Todos los días recibo el testimonio de empresarios asfixiados, con las fábricas cerradas, pagando sueldos y gastos por servicios que no consumen y, en el medio, reciben los insultos del presidente.

Recibí el testimonio desesperado de un empresario, dueño de una PyME, una fábrica metalúrgica que produce cable para transformadores. Alimenta a ocho familias, la de los dos socios y los seis empleados. Estas empresas son el corazón productivo de la Argentina que agoniza. La economía argentina agoniza. No hay plan, no hay ayuda cierta; sólo palabras. ¿Quién va a pagar este desastre?

¿Por qué tenemos qué pagar nosotros, trabajadores, este pequeño empresario del conurbano bonaerense, el desastre generado en un mercado de la China? ¿Por qué el mundo entero tiene que padecer la enfermedad, enterrar a los muertos y pagar los costos económicos y sociales que generó el régimen dictatorial chino, que generó primero y ocultó después la epidemia que se convirtió en pandemia?

Cuidado: hablo de un régimen, no de un país ni, mucho menos, de su población que es la que más padece a esa dictadura.

Empecemos por el principio. El Covid19 se originó en China, en la provincia de Wuhan, y se extendió por todo el planeta. Me he cansado de escuchar afirmaciones del tipo: “Qué buen trabajo hizo China compartiendo con el mundo el cifrado del virus”, “Los chinos tuvieron pocos muertos porque son disciplinados y una cultura en la que el bien común está por encima del individualismo”.

“De esta crisis se saldrá gracias a China porque traccionará la recuperación”. Una vez más: el problema no son las personas ni los inmigrantes chinos ni los ciudadanos chinos; al contrario, ellos son las primeras víctimas.

El problema es un régimen totalitario poderosísimo ante el cual el mundo se arrodilla porque Occidente le entregó su matriz productiva. Es fácil criticar a Cuba o Venezuela, países que no mueven la aguja de la economía mundial. Pero con China no se atreven a abrir la boca. Todos compran industria china o le venden materia prima y nadie quiere hacer enojar al gigante asiático.

El gobierno chino admitió que el origen del coronavirus fue el mercado de animales salvajes de Wuhan. Mañana vamos a hablar de otras hipótesis muy atendibles que hablan de la poca seguridad con la que experimentaban laboratorios de Wuhan.

Pero aún dando por cierta la hipótesis del mercado, hay mucho que discutir en el manejo de Pekín. Se ha demostrado que el COVID venía castigando a la población de Wuhan y que el sistema sanitario en noviembre del 2019 ya estaba colapsado.

China sabía de la gravedad de lo que sucedía; sin embargo, recién el 31 de diciembre comunicó a la OMS (Organización Mundial de la Salud) la existencia de esta nueva cepa de coronavirus, aunque aseguró que estaba controlada y contenida geográficamente.

Quince días más tarde, la OMS minimizó el poder letal del COVID19 y puso en duda que pudiera transmitirse entre personas. La OMS quedó seriamente cuestionada y, más allá de los gestos erráticos de Donald Trump, EEUU tiene varios argumentos para objetar la actitud de la OMS.

Analicemos el manejo de la información en China: dijo que los muertos son alrededor de 3 mil. Sobran las pruebas para saber que China miente. Las casas crematorias, aún hoy, no apagaron los hornos.

Hay cientos de testimonios de familiares que exigen los restos de sus muertos. Las cifras serían cercanas a 50 mil muertos. Pero nadie conoce el número exacto porque China lo oculta. Festejaron el cese de contagios, ¿es real o dejaron de testear? Medios japoneses denunciaron la falta de testeo actual.

Los países europeos de mayor contagio, España e Italia, recibieron grandes contingentes de turismo chino cuando China ya sabía de la epidemia en Wuhan. Se habrían podido contener los contagios si China hubiese avisado antes, cuando advirtieron que su propio sistema de salud no daba abasto.

Es conocida la historia del médico chino Li Wenliang que advirtió sobre el peligroso virus: fue acallado, sancionado, se lo obligó a retractarse públicamente y murió de coronavirus. La Dra. Ai Fen, también levantó su voz, pero sus notas fueron censuradas por el Partido Comunista.

No se sabe nada, hasta hoy, de un empresario chino que habló de la demora del gobierno en dar aviso y dijo que “el emperador”, Xi Jinping, es un “payaso”. Este hombre está desaparecido desde febrero. La propaganda ideológica es feroz, la censura en redes y la mordaza a la prensa, impiden que se conozca la desaparición de periodistas y jóvenes que exponen en las redes lo que realmente pasa.

¿Los organismos de DD.HH no tienen nada que decir de la desaparición de personas en China?

El empresario desaparecido de nombre Zhiqiang, había escrito: “Tal vez las personas que viven en países con libertad de expresión no conocen el dolor de vivir en un país sin medios de comunicación libres o libertad de expresión, pero los chinos tienen el dolor de saber que el brote del virus y todo lo que vino después nunca debería haber sucedido y que todo se debe a un sistema que prohíbe estrictamente los medios libres y la libertad de expresión”.

A pesar de todo esto, todavía hay quienes opinan que esta crisis demostrará que el comunismo al estilo chino será la salida al problema, como si no fuese ese régimen el responsable de la entrada y la propagación de este virus.

A quiénes alcanzará el impuesto K y cuánto busca recaudar el Gobierno

La iniciativa impulsada por Máximo Kirchner y comandada por Carlos Heller, afectaría a las personas físicas que tienen un patrimonio por encima de los u$s 3 millones.


Aunque se trata de una norma que debe pasar exclusivamente por el poder Legislativo, el presidente Alberto Fernández​ ya avaló el impuesto a las grandes fortunas que impulsa Máximo Kirchner para financiar al Estado en medio de la crisis desatada por el coronavirus.

El diputado del Frente de Todos Carlos Heller, quien está al frente del proyecto a pedido del hijo de la vicepresidenta, contó detalles de la iniciativa y aseguró que en caso de aprobarse, el nuevo gravamen afectará a 12 mil personas y de esta forma permitirá recaudar 3.000 millones de dólares.

Este martes, el mandatario y el ministro de Economía Martín Guzmán habían recibido a los legisladores para debatir esta propuesta. “Junto a Martín Guzmán recibimos a Máximo Kirchner y a Carlos Heller para conversar sobre su proyecto de impuesto a las grandes fortunas, una herramienta útil para afrontar la lucha contra el coronavirus y las dificultades del presente con la solidaridad de los que más tienen“, había anunciado el jefe de Estado en su cuenta de Twitter.

Mientras tanto, Cristina Kirchner también busca agilizar el tratamiento de este proyecto y le solicitó a la Corte Suprema que confirme la legalidad o no que tendría una ley aprobada en forma virtual en el Congreso. Además, el presidente de la Cámara Baja, Sergio Massa, redacta un cambio de reglamento para habilitar sesiones remotas. Hablan de sesionar en un teatro.

Según Heller, el impuesto “será por única vez” y gravará a “las grandes riquezas del país”. Aún no se definió cuál será el piso de la contribución, si se gravarán solamente bienes o también ganancias, cuáles serán las alícuotas iniciales y cómo se incrementará porcentualmente acorde a los montos.

«Esto no es una campaña de persecución contra nadie. Acá hay una necesidad imperiosa de conseguir recursos y estamos buscando dónde pueden estar esos recursos, sin que le cambie a nadie su condición de vida y que a la vez sirva para resolver los problemas de la otra punta, donde las demandas son infinitas», afirmó Heller.

Y planteó: «Es un segmento muy chico de personas. De acuerdo a los cálculos que hicimos, trabajamos en un universo que es el 1,1% del total de los contribuyentes al impuesto a los bienes personales. Y si lo medimos con la población económica activa, es el 0,08%».

Desde el kirchnerismo, intentan que el impuesto sea progresivo, por lo que no todos los contribuyentes pagarán la misma alícuota. Lo cierto es que afectaría a las personas físicas que tienen un patrimonio por encima de los u$s 3 millones. Desde allí habrá diferentes categorías según el patrimonio: entre 3 y 5 millones de dólares; entre US$ 5 y 10 millones; de US$ 10 a 50 millones; desde US$ 50 hasta 100 millones y el último tramo que llegará hasta los US$ 500 millones.

Teniendo en cuenta las condiciones que fija el proyecto, resultaría muy curioso si el propio Máximo Kirchner no figura entre las personas que deben abonarlo. En agosto del año pasado declaró bienes por $143,7 millones, gran parte de la herencia del expresidente Néstor Kirchner, que se incrementó en casi 50 millones durante el último ejercicio, pese al embargo judicial.

Crónicas de guerra: Jaime quiere imitar a Boudou

Parte diario: 2.443 contagiados. 110 muertos. 596 recuperados.

Ricardo Jaime es el único corrupto confeso. De todos los integrantes del “Cartel de los pingüinos”, es el único que confesó ante la justicia que cometió dos delitos. Todos los demás, que se enriquecieron robando para ellos y para la corona de la familia Kirchner, dicen que son perseguidos políticos. Nadie puede explicar la fortuna y los bienes que tienen pero todos dicen que fueron y son angelitos. Jaime hizo lo contrario: confesó. Su drama es que confesó en una sola causa y en todas las demás se van acumulando pedidos de años y más años de prisión.

Ahora está en el penal de Ezeiza. Ya le rechazaron varias veces sus pedidos para seguir el camino de Amado Boudou. Jaime también se quiere ir a su casa, a una detención domiciliaria. No sabemos a cuál de las casas que tiene. Creo que la justicia no investigó a fondo este tema. Pero le doy unos datos: en exclusivo Barrio Cerrado Cuatro Hojas, muy cerca de Mendiolaza en Córdoba, Jaimito tenía cinco casas con vista privilegiada a las Sierras Chicas. Podía caminar entre los árboles, jugar al fútbol, tenis o squash o practicar alguna arte marcial que siempre lo mantuvo en forma física. Tiene seguridad privada con circuito cerrado de televisión de última tecnología. De las 5 casas que tenía vendió dos y en las otras viven su mujer y las hijas de ella, que también han quedado salpicadas en algunas causas.

Pero hoy Jaime no tiene esa autorización. El se queja y se pregunta: ¿Por qué Boudou puede y yo no? Como la justicia lo rebotó varias veces, el ex Secretario de Transporte inició una huelga de hambre en el calabozo. Veremos si esto tiene algún resultado. Jaime argumenta que integra la población de riesgo porque tiene 65 años y padece hipertensión arterial. Incluso, en una ocasión sugirió que había tenido un intento de suicidio producto de la depresión por el encierro. Tal vez sea junto a José López, uno de los pocos que Cristina no va a defender. Cristina odia a Lopecito. Lo dijo ella entre sollozos: “Llegué a odiarlo”. Y Cristina, nunca quiso a Jaime. Ricardito era muy picaflor y tenía llegada directa a Néstor. No pasaba por el peaje de su jefe formal, Julio de Vido.

Cristina siempre sospechó que Jaime llevaba a Néstor por el mal camino de la noche roja y las tentaciones de la carne en Río Gallegos. Y además, insisto; Jaime confesó que cometió dos delitos. Cayó preso muy rápido y pensó que eso lo iba a beneficiar. Está entre rejas por enriquecimiento ilícito desde Abril de 2016. Lleva cuatro años y casi no abrió la boca.

Su drama mayor es que la Cámara Federal de Casación Penal rechazó hace una semana su pedido de ir a una detención domiciliaria. Pero presiona con su huelga porque esa misma instancia ahora recomendó a los jueces federales que concedan esos pedidos, si es que no hay peligro de fuga. Tal vez en las próximas horas o días, Ricardo Jaime esté nuevamente fuera de la prisión, igual que Boudou. Será otro tiro para el lado de la injusticia. Una pésima señal que les da privilegios a los funcionarios que robaron. Y que le hace bajar los brazos de desilusión a los ciudadanos honestos que pensaron que iba a haber castigo a los culplables de integrar el sistema de la Cleptocracia que armaron Néstor y Cristina.

Mientras estaba en prisión, Jaime, además, fue condenado a 8 años más por el siniestro de la estación Once, decisión que fue confirmada por la instancia superior. Ahí está acusado de administración fraudulenta, de haber cobrado suculentas coimas y de haber robado documentación en un claro intento de obstaculizar la investigación.
Como si esto fuera poco, le decretaron otra prisión preventiva, sobre llovido mojado, por la compra de trenes chatarra a España y Portugal. Dicen que el estado argentino, es decir todos nosotros, fuimos estafados en 100 millones de euros, solo con esa truchada. El fiscal dijo que eso fue “un verdadero saqueo al estado”.

Dice el dictamen que está comprobado que además de haber comprado material rodante –buena parte inutilizable- por unos 100 millones de euros hubo pago de coimas que llegó a manos de Jaime y su testaferro Manuel Vázquez.
Durante varios años, Jaime acusó al periodismo de mentiroso. Finalmente, los colegas que lo investigaron tenían razón.

Jaime reconoció que recibió coimas por parte de dos empresas a las que debía controlar. Una de ellas le pagaba con viajes en avión a distintos destinos y otra se hacía cargo del alquiler de dos lujosos departamentos. ¿Se entiende la gravedad del tema? Un funcionario que debía velar por la seguridad y la eficiencia en el transporte para todos los argentinos no controlaba nada. Miraba para otro lado y a cambio recibía viajes y alquileres. El tercer delito por la que ya fue condenado es por haber robado pruebas que lo incriminaban en medio de un operativo policial.
Jaime es un icono del gobierno más corrupto de la historia democrática.

Hay que recordar que con sus más de 20 causas abiertas por corrupción es uno de los ex funcionarios record en esta materia en toda la historia judicial argentina. Ese triste record lo convierte en un emblema. Jaime está acusado de distintos delitos. Sobre todo de haber recibido coimas y regalos como autos, aviones, yates y alquileres de empresarios beneficiados por montañas de subsidios millonarios que Jaime debía controlar. Pero lo más grave, lo imperdonable es la causa por la tragedia de Once. Como bien la caratuló el periodista Omar Lavieri, “fue corrupción seguida de muerte”.

La corrupción, la estafa, el choreo, las coimas, el enriquecimiento ilícito, llámele como quiera, siempre es incompatible con la ética de cualquier gobierno que se diga progresista. Y mucho más si en estos negociados se asociaron con empresarios como los hermanos Cirigliano o sindicalistas como José Pedraza, que falleció a fin del 2018 pero que estuvo preso por el asesinato de Mariano Ferreyra, el militante del Partido Obrero.

Un sector de los jueces y fiscales fue presionado, perseguido, y vigilado por el ex gobierno y sus aparatos de inteligencia, como si se tratara de peligrosos enemigos. Muchos de esos funcionarios judiciales, después fueron a fondo con mayor tranquilidad. Esto es lo que simboliza Ricardo Jaime. Porque no es un funcionario del montón que cobró una coima y chau, como puede haber en cualquier gobierno. No es una funcionaria como la condenada ex ministra de Economía, Felisa Miceli que no pudo explicar de dónde sacó el dinero que tenía escondido en el baño. No se trata de los hermanos Schocklender que con Hebe Bonafini transformaron millonarios aportes del estado en pesadillas compartidas. Ni siquiera es Juan José Zanola que con la mafia de los medicamentos participó también del sistema de financiamiento de la campaña electoral de Cristina Fernández. Lo de Jaime es peor aún que la avalancha de expedientes que sepultaron al ex vicepresidente Amado Boudou, antes de que lo largaran.

El caso Jaime integra el mismo equipo que el de Lázaro Báez. Porque ambos “robaron para la corona”. Ambos son parte de los mecanismos corruptos que malversaron fortunas desde que arrancaron en Santa Cruz con Néstor Kirchner. Ni Jaime ni Báez podrían haber hecho lo que hicieron sin tener como socio al ex presidente. Hay complicidad de estado. Matriz mafiosa. Asociación ilícita. La buena noticia es que la justicia resolvió entregarle en custodia al ejército muchos bienes de Lázaro en Santa Cruz para que lo utilicen en su lucha contra la pandemia. Un terreno a la entrada de Río Gallegos valuado en más de 150 millones de pesos.17 contenedores para cocin, ducha y alojamiento, 300 equipos de protección, chapas, 14 módulos habitacionales, entre otras cosas ahora serán útiles para que lo uniformados combatan al maldito Covid 19.

Pero la hiper corrupción de estado será verdad más triste que dejará aquella docena de años ganada por los capitalistas amigos y los ladriprogresistas feudales. ¿Habrá juicio y castigo o impunidad? ¿La ética y estética menemista de Ricardo Jaime lo igualarán con María Julia Alsogaray? No es el único preso del ladrikirchnerismo.

¿Prenderá el ventilador? Hay algo que se puede afirmar con contundencia en esta tenebrosa película de humor negro: No se trata de un chiste de Jaimito. Esto no le causa gracia a nadie.

Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra por Radio Mitre