Murió Marcos Mundstock, figura emblemática de Les Luthiers, a los 77 años

Hacía largo tiempo el actor y músico peleaba contra un cáncer y falleció esta mañana. Fue uno de los integrantes del quinteto más importante de la cultura argentina. Deja un legado grande y una impronta imposible de imitar. Lo vamos a extrañar.

Murió Marcos Mundstock a los 77 años luego de pelear durante varios años contra una penosa enfermedad. Dueño de una voz inconfundible y un humor superlativo, fue una de las figuras más importantes del grupo Les Luthiers.

Después de más de un año de lidiar con un problema de salud que se tornó irreversible, Marcos, nuestro compañero y amigo, finalmente partió. De ahora en más, cada uno de nosotros deberá empezar a transitar el doloroso camino de aprender a convivir con su ausencia”, dice el comunicado del grupo.

A finales del año pasado Marcos Mundstock había anunciado que no iba a poder participar de la gira del grupo por España. “Su prioridad para los próximos meses será guardar reposo, seguir adelante con su tratamiento y realizar, posteriormente, el debido proceso de rehabilitación, detallaba el mensaje publicado en las redes sociales”.

Nacido en Santa Fe, Mundstock fue uno de los integrante originales de Les Luthiers, creado en 1967 creado por Gerardo Masana. Lo más importante de su carrera Marcos lo vivió con la banda, le dio un sello que será muy difícil de reemplazar y mucho menos de igualar.

Trabajó además en cine y television: fue un sacerdote católico en la película Mi primera boda (de Ariel Winograd), psicoanalista en No sos vos, soy yo (de Juan Taratuto), hizo la voz en off en Quebracho (de Ricardo Wullicher) y también tuvo unas cuantas participaciones en televisión, desde Good Show hasta Pasado de Copas.

Alejandro Lerner: “Por primera vez siento que le estamos poniendo el pecho todos juntos”

El músico contó cómo está pasando este tiempo de cuarentena y aislamiento y estrenó un nuevo tema en Palabra de Leuco. Mirá el video y escuchala por acá.


El músico Alejandro Lerner estrenó una nueva canción en su participación en Palabra de Leuco. “Yo las canciones las estreno en casas de amigos. Y vos sos un amigo Alfredo así que para mí también es un honor”; aseguró Lerner momentos antes de dar a conocer su nueva composición que seguramente será un éxito.

“Una canción siempre sirve, especialmente en estos momentos socialistas que estamos viviendo. Creo que por primera vez le estamos poniendo todos juntos el pecho. Una pandemia como estas que no conoce de geografías, que no tiene diferencias sociales ni religiosas, todos estamos comprometidos con esto”, aseguró Lerner en Palabra de Leuco.

“Este año cumplo 40 años con la música y estoy armando un material que se llama “canciones en cuarentena”. Y acto seguido estrenó uno de los cortes en Todo Noticias.

“Mi reconocimiento a para todas las parsonas que le están poniendo el pecho a esta pandemia, en especial a los que trabajan para los demás. Me saco el sombrero con ellos, concluyó Lerner.

Larreta anunció un recorte del 25% en los sueldos de los funcionarios de Caba

Será en el marco de un Plan de Emergencia por el avance de la pandemia de coronavirus. Y anunció que se congelarán las incorporaciones y se paralizará el plan de obras públicas. Mirá el video

El Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, anunció que los funcionarios de la Ciudad harán “un aporte voluntario del 25 por ciento de los sueldos”, en el marco de un Plan de Emergencia por el avance de la pandemia del coronavirus.

  El Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires enfatizó que los funcionarios de los tres poderes de la Ciudad harán “el aporte voluntario” del 25% de los salarios durante tres meses.

   Además, Rodríguez Larreta anunció que quedan congeladas la incorporaciones de nuevos empleos y la paralización del “ambicioso” plan de obras que tuvo la Ciudad para atender las situaciones específicas vinculadas a la pandemia.

  “Todas las decisiones que hemos tomado se han hecho en torno al cuidado de los vecinos y principalmente los mayores, de acuerdo a los criterios y datos sanitarios”, subrayó Rodríguez Larreta. Y agregó que: “los dos grandes desafíos son la baja recaudación por el parate económico y el esfuerzo para la atención sanitaria y social” .

Andahazi: “El miedo y el virus”

En las columnas de psicología de los martes venimos hablando de las nuevas situaciones que impone el aislamiento y las amenazas de la pandemia. La vida de todos cambió; por más que estemos trabajando en algún rubro exceptuado, nuestra vida se modificó en cientos de aspectos.

Desde las rutinas cotidianas, hasta las cosas que pensamos y nos preocupan. Nuestras preocupaciones cambiaron, desaparecieron o al contrario, se intensificaron. De esto me quiero ocupar hoy: de los temas nuevos que de pronto nos ocupan el pensamiento y despiertan emociones intensas.

Veremos si la cuarentena tiene bien puesto su nombre o excederá los 40 días. Todavía no lo sabemos. Muchos se encontraron con un nuevo tiempo “libre” durante el cual desarrollar intereses tantas veces postergados: leer, ver películas y algunos hobbies que ocupan a tanta gente. Pero muchos otros, sienten que no es tiempo libre, sino tiempo muerto.

En medio de series, gente que no se saca las pantuflas, clases de yoga online y tareas virtuales de los chicos también surgen sentimientos difíciles de gestionar, por lo que he recibido muchas consultas y comentarios.

Hoy como nunca, la gente se está enfrentando al miedo. Y el miedo tiene muchas caras, porque cada uno se sensibiliza de una manera particular frente a tanta incertidumbre. Te voy a leer pequeños mensajes al azar que recibí y extractos de conversaciones que vengo teniendo con personas de diferente edad, género y posición económica.

Fijate la cantidad de veces que aparece la palabra miedo o algún sinónimo: “Yo estoy bien pero me da miedo mi papá, vive sólo y tiene 86 años”. “Trabajo igual desde mi casa como siempre, pero cuando salgo a pasear al perro y veo todo cerrado y la gente con barbijo, me da impresión, me pone triste”.

“No sé cómo sigue esto, tengo miedo que sea así para siempre, que la vida cambie, los viajes, el teatro, el fútbol, los amigos, las fiestas”. Sí, me da miedo la enfermedad, que se enferme alguien de mi familia o enfermarme yo”. Son unos pocos ejemplos, con los cuales todos nos sentimos un poco identificados.

Es natural, estamos frente a algo desconocido, que es esta cepa de coronavirus, pero hay algo aún más excepcional: la manera cómo se está gestionando esta pandemia a nivel global.

Las redes, el acceso a Internet, la cuarentena de más la mitad del planeta y ese nuevo esquema completamente diferente al de la última pandemia, la de la gripe A, provoca una respuesta emocional muy distinta.

El miedo más arcaico es el miedo a la muerte. Sobre el miedo a la muerte se erigen los múltiples temores más o menos fundados que podemos experimentar.

En épocas como esta, que “la enfermedad”, “la pandemia”, “el virus desconocido” son nuestros temas más frecuentes, el miedo a la muerte, que no está todo el tiempo presente en tiempos normales, de pronto cobra protagonismo.

Y en contraposición, sentimos una intensa pulsión a la vida, al disfrute, al placer. Extrañamos los días de sol, las caminatas, los asados, las plazas, todas esas cosas cotidianas que nos parecen sinónimo de vivir.

“Cuando termine todo esto voy a hacer una fiesta”, escuché decir varias veces, como si fuera la manera de exorcizar al demonio: la fiesta, el baile, alejan la idea de la muerte.

Tener presente la idea de la muerte en todo momento, como una amenaza real y latente, es muy estresante, son situaciones que a la larga pueden resultar traumáticas.

Esto se comprueba en grupos de personas que por alguna razón estuvieron expuestas a la posibilidad de la muerte como algo inminente y por tiempos prolongados. Hay estudios en casos de naufragios, guerras, cautiverios.

Por supuesto no es comparable a lo que nos toca vivir ahora, pero sí es importante advertir que el miedo y el manejo de la comunicación del miedo deben apuntar a acentuar los cuidados pero no exponer a la población a padecer esos niveles de estrés porque resultan resultan nocivos, desmoralizantes y paralizantes.

La gente, normalmente, identifica el miedo ubicándolo en un determinado aspecto de su vida que irradia a lo demás.

Por ejemplo, un amigo dueño de una pyme me dice: “no tengo tiempo de tener miedo al coronavirus, me la paso pensando cómo voy a hacer para seguir trabajando y pagar sueldos”.

Su miedo está centrado en la situación económica y la responsabilidad que tiene hacia las familias que dependen de su empresa. Un temor empaña al otro, sin decidirlo, seleccionamos el foco donde padecemos la incertidumbre.

Una señora muy mayor me escribió: “tengo miedo de no volver a ver a mis nietos”.

Cada uno vive una realidad personal en medio de este padecimiento colectivo, intentamos darnos fuerzas y advertimos que todos estamos hablando de lo mismo aunque digamos cosas diferentes.

Es el miedo a un futuro que vemos con mucha incertidumbre pero que como nunca nos convoca a cuidarnos y mantenernos en alerta, comunicados aunque no podamos vernos.

Por ahora vamos a dejar acá. El viernes vamos a retomar el tema del miedo para escuchar a los oyentes.

Diana Wang y el Levantamiento del Gueto de Varsovia: “Perdieron, pero mantuvieron en alto la dignidad humana”

La psicóloga es hija de sobrevivientes del Holocausto y narró los momentos que debieron vivir sus padres para escapar de los nazis. “Hubo gente que arriesgó su vida para salvar a los judíos que estaban en peligro, por ejemplo los que salvaron a mis padres”.


El 19 de abril de 1943 se recuerda el acto más emblemático de heroísmo contra la opresión nazi durante el Holocausto: el Levantamiento del Gueto de Varsovia impulsado por los Movimientos Juveniles Sionistas unidos en la Organización Judía Combatiente. Fue el último acto de resistencia tras la decisión, por parte de los jerarcas civiles, militares y policiales del régimen, de dar inicio a la deportación organizada para el asesinato sistemático en masa en las cámaras de gas de los campos de concentración y exterminio.

Diana Wang es psicóloga e hija de sobrevivientes de este acontecimiento. Entrevistada en Le doy mi Palabra, explicó que “el holocausto suele estar visto como algo que tiene que ver exclusivamente con los judíos, y es un error histórico que tiene que ver con la ignorancia. Lo mismo como el atentado a la AMIA, el holocausto fue un fenómeno que no fue único. Después hubo genocidios similares, destinados a otras personas, con otros objetivos; pero siempre igual en cuanto a un poder superior que determinaba que un colectivo social debía ser eliminado. Esto no pasó sólo con el pueblo judío. El plan maestro nazi empezaba con el pueblo judío y una vez que los judíos hubiéramos estado eliminados del planeta, iban a seguir con otros colectivos”.

“Amenazaban con intoxicar a la pureza de la raza aria; los negros, los amarillos, los marrones; todos los que no respondieran al ideal ario, que creían que era superior. Entonces todos estamos involucrados; todos íbamos a estar involucrados tarde o temprano“, analizó la licenciada.

“Conmemorar la fecha del holocausto tiene mucho sentido en la educación porque tiene muchas lecciones que todavía no hemos aplicado. No es sólo un ejemplo del mal absoluto, que lo es; también es un ejemplo del bien absoluto; de aquellas personas que contrariando su educación antisemita. Hubo gente que arriesgó su vida para salvar a los judíos que estaban en peligro; por ejemplo los que salvaron a mis padres que estuvieron escondidos en la casa de una familia católica. Si eran descubiertos, los mataban primero a ellos, y así y todo lo hicieron. En la profunda Polonia antisemita, puso toda esta fuerza, y no se qué hizo con el miedo; la solidaridad como enseñanza, que no se si la estamos enseñando en las escuelas”, agregó Wang y dio detalles sobre la terrorífica escapatoria de sus papás. “Estaban en el gueto; mi papá era carpintero y los nazis lo usaban como fuerza de trabajo. Podía traer alimento, pero básicamente información; cuando supo que iba a haber una redada, se escondieron como pudieron. Se llevaron mucha gente”.

Conmemoramos el día del levantamiento del gueto de Varsovia. Perdieron, pero mantuvieron en alto la dignidad humana”, completó.

Crónicas de guerra: Barbijos sí, mordazas no

Parte diario: 3.031 contagiados. 147 muertos. 840 recuperados.

Estoy absolutamente convencido que el mejor papel que hoy puede jugar el periodismo independiente y la oposición política, se puede resumir en estas cuatro palabras: Barbijos, sí. Mordazas, no. Creo que comunica rápidamente mi postura. Una cosa es acompañar las normas sanitarias del gobierno nacional en la lucha de todos contra la pandemia criminal y otra cosa muy distinta es callarse la boca frente a los atropellos, corrupciones, autoritarismos y abusos de poder que comete el gobierno de Alberto Fernández en general y la tropa de Cristina en particular. Son dos cosas muy distintas. Respaldo a las medidas de los científicos para liquidar al virus, sí. Seguidismo verticalista y obsecuente con el cuarto gobierno kirchnerista, de ninguna manera.

Es bastante claro lo que debemos defender con la información más rigurosa posible. Hay que cuidar los tres pilares de la Argentina de este tiempo complejo. Hay que cuidar la salud, para que mueran la menor cantidad de compatriotas, hay que cuidar la economía para que haya la menor cantidad de desocupados posible y hay que cuidar la democracia para que con la excusa de las leyes de excepción y emergencia no se lleven puesta la República.

Por eso le digo que la consigna del momento debe ser: barbijos, sí. Mordazas, no. Todos tenemos la obligación de colaborar con científicos, médicos y enfermeros en esta guerra contra la peste. Pero también todos tenemos la obligación de defender con uñas y dientes las instituciones, la división de poderes, la autonomía de la justicia y todos los derechos humanos.

Con barbijos, pero sin mordazas para denunciar todo tipo de corrupción y sobreprecios, sin que nos importe la camiseta partidaria del ladrón. El que roba el dinero del pueblo con coimas siempre es un delincuente. Pero en estos momentos de conmoción, el que lo hace, además de estafador, es una persona antisocial que debe ser extirpada del estado cuanto antes para que sea castigado con todo el peso de la ley. No importa si pertenece al equipo de Alberto Fernández o al de Horacio Rodríguez Larreta. Los malandras, son malandras y no importa si se dicen kirchneristas o macristas. Nunca más debemos permitir que se apropien de nuestro dinero destinado a comprar aceite, fideos, barbijos o alcohol en gel.

Con barbijos, pero sin mordazas para denunciar que, para los cristinistas, los derechos humanos son solamente para sus amigos. Horacio Pietragalla, como secretario de Derechos Humanos de la Nación, pidió por una nota oficial del gobierno de Alberto, que el corrupto confeso, Ricardo Jaime pague su condena en su casa. Y que otro mega corrupto, como Martín Báez, el hijo de Lázaro, salga en libertad. Incluso ahora se supo que también presionaron, en su momento, para que Luis D’Elía se fuera a su casa. Todos integran los grupos de riesgo. Riesgos para los bolsillos ajenos y los dineros públicos.

Exigen ese privilegio a la Cámara de Casación Penal argumentando que Jaime está enfermo y en peligro frente a la pandemia del coronavirus. Jaime estaba haciendo huelga de hambre reclamando ese favoritismo que ya tuvo otro delincuente condenado en segunda instancia como Amado Boudou. El “enérgico repudio” a esta actitud del gobierno nacional, lo encabezaron los familiares del siniestro de la estación Once. Argumentan que esa “maniobra artera e intento repugnante, no se sostiene en pericias médicas” del corresponsable de la muerte de 52 inocentes”, un “asesino de escritorio”.

El presidente Fernández se enteró por los diarios de la movida que Cristina le ordenó a Pietragalla. “Se cortó solo”, decían en la Casa Rosada. Nadie sabía nada. Eso es mucho más grave todavía. Porque encima fue un desafío a la autoridad del presidente. Por eso, la titular del PRO, Patricia Bullrich dijo que al jefe de estado le quedaban dos opciones: dar marcha atrás con la decisión de Pietragalla o, directamente pedirle la renuncia.

Los familiares del siniestro de Once también fustigaron a Pietragalla porque “nunca se preocupó por nuestra integridad psicofísica”, confirmando lo que le dije. Ni Pietragalla, hijo de desaparecidos y nieto recuperado, ni las Madres ni las Abuelas de Plaza de Mayo, tuvieron un gesto de acompañamiento o de reclamo por tantos trabajadores muertos por la corrupción kirchnerista, en aquel tren del horror. Silencio cómplice. Eso fue lo que hicieron. “¿Volvieron para ser mejores o para liberar delincuentes?”, se pregunta el comunicado de los familiares de la masacre de Once.

Hay que agregar que el pedido de prisión domiciliaria de Jaime fue rechazado. Pero, insisto, los derechos humanos son para Jaime, para Boudou, Martín Báez o D’Elía, los reos victimarios y nunca para las víctimas, salvo que sean del equipo de Cristina. Miran con un solo ojo. Se creen dueños de los derechos humanos y en el caso de Pietragalla ya mostró en varias ocasiones actitudes patoteras y violentas. En Jujuy, golpeando a un policía y en diputados volteando el micrófono del presidente de la Cámara de entonces, Emilio Monzó. Siempre a los gritos y generando tumultos.

Con barbijos pero sin mordazas para denunciar que el caso de Boudou superó todos los límites y puso de rodillas y humillada a la justicia independiente. Hoy, los tribunales, están de feria, es decir que solo funcionan para casos de emergencia. Pero eso no importó para enviar a Boudou a su casa. No había un solo motivo, pero ni uno solo y sin embargo el ex vicepresidente de Cristina hoy goza de esa prebenda. Eso solo ya es grave. Pero lo trágico y provocador fue que después, cuando el fiscal quiso apelar esa decisión, argumentaron que la justicia estaba de feria.
La autora intelectual de esta trampa fue Graciana Peñafort, abogada tanto del bandido ex vice, como de la jefa del cártel de los Pinguinos, Cristina Kirchner. Y como si esto fuera poco, Cristina puso al segundo jefe de los espías de su gobierno, a Juan Martín Mena para “custodiar” a los testigos arrepentidos que la denunciaron a ella. Una actitud vengativa terrible. ¿Se imagina como va a custodiar Mena al ex contador de la familia, Víctor Manzanares que aportó pruebas y carpetas? Es poner al lobo a cuidar a las ovejas. Una intimidación permanente. Y como si esto fuera poco, Nicolás Wiñazky denunció que Cristina puso a Mena para blindar el acceso a la información pública y de esa manera ocultar datos claves para investigar la corrupción de la actual vice y el financiamiento del Instituto Patria que está sospechado por todos lados.

El diputado Waldo Wolf va a impugnar esa decisión. Veremos qué suerte corre. Lo mismo con el cyber patrullaje de la ministra Sabina Fréderic. Control a los que no piensan como ellos y represalias para los que se atrevan. Todo el aparato cristinista de Justicia Legítima está dedicado a buscar los caminos más rápidos para que haya impunidad para todos los funcionarios K. La doctora Lucila Larrandart presentó hace 4 días al director del departamento de Derecho Penal de la facultad, una nota para que la institución se sume al apoyo a “la libertad condicional, arresto domiciliario o libertad anticipada”, de los presos kirchneristas de la corrupción. Adhirieron Raúl Zaffaroni, Maximiliano Rusconi, Alejandro Slokar y la ministra Elizabeth Gómez Alcorta, entre otros. Estos nombres lo dicen todo.

Con barbijos, pero sin mordazas, para denunciar que la doctora Peñafort, que además es directora de asuntos jurídicos del Senado, fue la encargada de presionar a la Corte Suprema de Justicia para que se expida ante el pedido de certeza que hizo Cristina. Insisto, la justicia está en cuarentena, la Corte no se pronuncia sobre temas abstractos y tampoco corresponde que opine sobre otro poder como es el Legislativo. Cristina quiere que la habiliten a sesionar en el Senado. Pero necesita asegurar que si lo hacen en forma remota, sus decisiones, no vayan a ser volteadas, después por la Corte. Y aquí hay tendida una emboscada.

Cristina solo quiere sesionar para que se le de media sanción a su proyecto familiar del impuesto a los ricos. Ella es la autora intelectual y su hijo Máximo es el autor material de la insólita intención de cobrar un impuesto más en este momento de hecatombe económica. Eso no ocurrió en ningún país del mundo. Pero el resentimiento y la grieta que quieren potenciar los lleva a impulsar semejante despropósito. Alberto les dijo a sus amigos que no está muy convencido. Pero no tuvo más remedio que aceptarlo y bendecirlo. Le digo lo mismo que el otro día: Cristina corre a Alberto por izquierda, desde el populismo autoritario y Alberto cede cada día más. Desde ese momento, Máximo estuvo en todas las reuniones importantes en Olivos. Es el jefe de su bloque. Pero no invitan a los jefes de los otros bloques. Participa de la mesa chica como una suerte de comisario político. Máximo es el encargado de hacerle los test a Alberto para saber si tiene el virus de la derecha.

El presidente de la Corte, el doctor Carlos Rozenkratz se demoró 24 horas en contestar el pedido de certeza de Cristina y su abogada, Graciana Peñafort le faltó el respeto diciendo que la actitud de los magistrados era “cachivachesca” porque querían “trabar la iniciativa”. Un día duró la resistencia de Rozenkrantz quien, apretado públicamente, también cedió al reclamo y envió el caso al Procurador Eduardo Casal que ya rechazó la pretensión de Cristina. Hay que estar alertas: Vienen por todo. Está claro. Y aprovechan cualquier cosa: incluso la pandemia.

Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra por Radio Mitre

Contra el pedido del Gobierno, la Justicia determinó que Jaime “tiene todas las garantías” para seguir preso

De este modo la Cámara Federal rechazó la prisión domiciliaria para el ex funcionario, petición impulsada desde la Secretaría de Derechos Humanos.


Luego del polémico pedido que realizó la Secretaría de Derechos Humanos para que le otorguen la prisión domiciliaria a Ricardo Jaime, uno de los pocos presos K que aún están tras las rejas- la Justicia declinó esta posibilidad por completo a través de la Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal.

El exsecretario de Transporte cumple una condena por cobrar coimas durante su gestión y por la Tragedia de Once ocurrida en 2012. Este fin de semana, el titular de DD.HH Horacio Pietragalla Corti, había expresado en la solicitud que “el Estado argentino podría ser responsable internacionalmente por la violación de las obligaciones asumidas relativas a la libertad de las personas, a su integridad psicofísica, la salud y la prisión humanitaria de las personas privadas de su libertad”.

“Nótese que, según los exámenes médicos que se le realizaron al imputado, y el actual contexto de la pandemia del Covid-19, la salud del imputado se encuentra en estado crítico y agravándose constantemente por sus condiciones de detención”, indicó en el texto.

En su respuesta, la Cámara recordó los resultados de los exámenes médicos: “Más allá del cuadro depresivo que presenta Jaime, se encuentra psicológicamente estable, dado que no posee alteraciones de tipo psicótico ni una pérdida en el juicio de la realidad, y que ante ausencia de indicadores de una enfermedad grave, sus patologías pueden ser tratadas intramuros”.

Los camaristas reiteraron además el protocolo establecido en las cárceles frente al riesgo de contagio en medio de la pandemia. “La mera invocación de la problemática relacionada al COVID 19, y sin perjuicio del análisis de cada caso particular, no puede ser tomada como condición necesaria y suficiente para obtener una libertad o morigeración”.

Desde el Tribunal precisaron además que el exsecretario de Transporte “ni siquiera está alojado en una unidad con sobrepoblación” y argumentaron su fallo: “Jaime convive en el pabellón con otras diez personas que también poseen celda individual, inevitablemente debe compartir el sector de sanitarios y cocina, lo cierto es que no se han registrados casos de coronavirus en los internos ni en el personal penitenciario”.

Biró: “Los vuelos de Aerolíneas a China no hubieran sido posibles con Macri”

El jefe sindical de APLA no ocultó su fanatismo K y criticó nuevamente al Gobierno anterior por su gestión aerocomercial, aunque sin mencionar las decenas de paros que encabezó su gremio. Es el mismo que llamó a “voltear” al Gobierno de Macri en un acto con militantes.


Pablo Biró fue uno de los pilotos del primer Airbus 330 que viajó a China en búsqueda de insumos médicos para combatir la crisis sanitaria desatada por el coronavirus. En una entrevista con Perfil, el secretario general de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) despertó la polémica al declarar que “estos vuelos de Aerolíneas Argentinas al país asiático no hubieran sido posibles con Mauricio Macri”.

“De ningún modo hubieran sido posibles con Macri. No creo que Aerolíneas hubiera tenido futuro con esa gente. Ni siquiera la nación, ningún futuro. Por eso nosotros resistimos, por un proyecto de país distinto”, señaló el gremialista.

Y siguió con una férrea defensa al Frente de Todos: “Cuando el Presidente (Alberto Fernández) dice que “hay que cuidar a los argentinos, hagamos lo que haga falta”, nosotros estamos convencidos de que es una bendición tener un Presidente así. Si nos hubiera tocado un (Jair) Bolsonaro, un (Donald) Trump o un (Sebastián) Piñera, estaríamos prendidos fuego

Del traslado adaptado para cargar 13 toneladas de cajas de barbijos y componentes para los kits de detección de Covid-19, el primer cargamento se destinó a la Provincia de Buenos Aires: una parte fue adquirida por pedido del Ministerio de Salud bonaerense y la otra donada por privados. El lunes 20 de abril regresó el segundo de esos vuelos, esta vez con recursos requeridos por Nación, y partió un tercero siguiendo la misma ruta a través de Auckland. Y habrá más vuelos, se habla de 8 en total.

Fiel a su estilo prepotente, Biró fue uno de los principales dirigentes opositores a la gestión de Cambiemos, que tras una desgastada relación por inmensos paros aeronáuticos que encabezó durante cuatro años, hasta se animó a llamar a “voltear al Gobierno de Macri” en un acto con militantes. “Dejemos de chupar pija (sic), enfrentemos y volteemos a este Gobierno”, dijo en ese momento.

Pablo Lanusse pide la remoción del secretario de Derechos Humanos

El ex fiscal cargó contra Horacio Pietragalla por sus pedidos de excarcelación de Ricardo Jaime: “Más que amicus curiae, actuó como amigo del condenado por corrupción”.

El ex fiscal Pablo Lanusse mostró su disconformidad en las redes sociales con la actuación polémica del secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla, quien en los últimos días volvió al centro de la escena política por pedir las excarcelaciones de Ricardo Jaime, Martín Báez y Luis D’Elía, en este último caso, hasta con llamados al juzgado intervinientes provenientes de su secetaría.

Lanusse aseguró que “En una República con apego a la división de poderes, y en un Estado de Derecho donde el abuso de poder institucional siempre debe ser inaceptable, a este funcionario ya se lo habría removido!!”, aseguró en su cuenta de Twitter.

El ex fiscal fue por más y pidió su remoción de inmediato por su pedido de prisión domiciliaria para Ricardo Jaime, uno de los funcionarios k condenados por causas de corrupción, que además confesó algunos de esos delitos en instancia judicial.

Este primer reclamo lo hizo Lanusse al enterarse de los llamados que se le hicieron a la jueza de la causa de Luis D’Elía, para “recordarle” que habían solicitado su prisión domiciliaria, acción que fue denunciada por el propio juzgado. Pietragalla tiene varios antecedentes violentos, especialmente cuando participó en Jujuy en marchas por la liberación de Milagro Sala y cuando en medio de una discusión con Emilio Monzó, es uno de los que le tira las cosas de su escritorio mientras era rodeado por muchos diputados del Frente para la Victoria.

Lanusse posteó: “El pedido del Secretario de DDHH fue rechazado por Casación. Mas que amicus curiae, actuó como amigo del condenado por corrupción y eso puede generar responsabilidad internacional del Estado”. Y remató: “Las víctimas de esos delitos también merecen tutela. Debería ser removido de inmediato”.

Críticas a Baradel por el estado de las camas que ofreció Suteba para la emergencia sanitaria de coronavirus

El dirigente del gremio docente recibió al intendente de Tigre y le mostró los espacios que el sindicato que comanda puso a disposición para ser usados en la emergencia sanitaria.

Roberto Baradel mostró en las redes sociales las instalaciones que su gremio le ofrecerá al municipio de Tigre para la emergencia sanitaria y rápidamente se convirtió en tendencia por las condiciones en las que fueron mostradas las habitaciones para atender a pacientes en “grupos separados con la posibilidad de albergar personal médico y municipal y víctimas de violencia de género”, explicó Julio Zamora en su cuenta de Twítter.

Lo que llamó poderosamente la atención es que muchas de las habitaciones ofrecidas por el sindicalista ligado al kirchnerismo no cumplieran con los requisitos mínimos de distanciamiento e higiene que requiere una pandemia como la del coronavirus, inclusive mostrando camas cuchetas, lógicamente no recomendadas porque sería imposible mantener la distancia entre pacientes aislados.

Baradel también hizo el anuncio en su red social pero rápidamente comenzó a recibir críticas por el estado de las instalaciones ofrecidas. A Diferencia de los posteos de Zamora, el gremialista docente omitió la foto por la que se convirtió en tendencia.

Más allás de las críticas, Baradel dio su versión sobre el gesto de “generosidad” de su gremio como se lo agradeció Julio Zamora, intendente de Tigre. “Estamos sufriendo , no solo en Argentina, sino a nivel mundial. Todos ponemos nuestro esfuerzo, nuestro grano de arena y compromiso. En este caso, los Docentes bonaerenses del SUTEBA aportamos con este Recreo, un hotel en La Plata, dos en Mar del Plata, veinte Centros de Salud en la Provincia y varias Casas del Docente en el interior. Los ofrecimos para que estén a disposición del Estado para enfrentar esta pandemia”, concluyó Baradel.