Andahazi: “La otra peste”

Hace algunas semanas hablamos de la fiebre amarilla que castigó a Buenos Aires en 1871. Nos habíamos referido al manejo político de la enfermedad. En aquella época no se sabía qué originaba la peste ni cómo se transmitía.

La única estrategia efectiva era alejarse del foco geográfico, que era el sur de la ciudad. Quizás en un futuro, cuando sepamos más sobre los virus y cómo combatirlos, esta cuarentena que está atravesando el mundo entero nos parezca una medida tan primitiva como lo fue mudarse a los barrios del norte.

Cada época histórica cuenta con determinados conocimientos, pero siempre son más los desconocimientos. La ciencia avanza paso a paso y a medida que pasa el tiempo mejoran los horizontes de la humanidad. Pero esta crisis provocada por el COVID19 nos demuestra que todavía es mucho lo que nos falta alcanzar.

En 1871, durante la presidencia de Sarmiento, el consejo de los sanitaristas fue poner al gobierno, el poder legislativo y la Corte Suprema a resguardo. Sarmiento y sus principales funcionarios viajaron a pueblos cercanos y permanecieron algún tiempo lejos de Buenos Aires, sitiada por la “peste del vómito negro”.

Ante el avance de una enfermedad que no daba tregua y ante la ausencia de las autoridades locales, los ciudadanos organizaron una reunión en la Plaza de la Victoria, que es la actual Plaza de Mayo.

La reunión fue dirigida por Bartolomé Mitre y Hector Varela y de ahí surgió la decisión de conformar una Comisión Popular para afrontar la epidemia y el destino de los porteños que no podía ser más angustiante, caían, literalmente, como moscas.

Se nombró Presidente de la Comisión a José Roque Pérez. Roque Pérez era un abogado cordobés Primer Gran Maestre de la Logia de Libres Masones, creía intensamente en la unidad nacional, había ocupado distintos cargos políticos pero cuando en ese terrible año de 1871 se lo requirió para gestionar el desastre, no lo dudó.

Sabía con toda certeza que esa sería su última obra en la vida, no había posibilidad de un mañana para él. Sin que le temblara el pulso, a los 56 años firmó su testamento y puso en orden los papeles para que sus hijos no sufrieran privaciones.

Y así junto con un grupo de notables, trabajaron incansablemente recorriendo las calles de la fangosa Buenos Aires. Recordemos que los médicos de la época pensaban que era el miasma el responsable de propagar la peste.

El miasma, ese vaho letal que emanaban los muertos debía ser erradicado. Roque Pérez y el Dr Manuel Argerich recorrían los conventillos y las viviendas hacinadas ayudando a los enfermos.

Ordenaban traslados, quema de pertenencias, limpieza de letrinas. Grandes fogatas iluminaban las noches porteñas. El fuego, se suponía, combatía el aire envenenado de la enfermedad.

En una de esas recorridas, Pérez y el Dr Manuel Argerich protagonizaron una de las escenas más tristes de nuestra historia.

La escena fue inmortalizada en una pintura obra del maestro uruguayo Juan Manuel Blanes y muestra el drama en carne viva: Roque Pérez y Argerich entran a la habitación sombría de un conventillo y encuentran a una madre que yace muerta en el piso mientras su bebé busca alimentarse de su pecho.

La luz se filtra por la puerta entreabierta y da de lleno en el chiquito cuya piel rosada parece el único indicio de vida y esperanza, la madre marmórea, inerte y el gesto compungido hasta el terror de Pérez y Argerich demuestran la dimensión de la tragedia: “Un episodio de la fiebre amarilla en Buenos Aires” se llama el lienzo.

En una época en la que no existía la televisión ni Internet y de la que no abundan fotografías y mucho menos fotos de prensa, una obra como esta inmortaliza no sólo el compromiso de próceres como Roque Pérez y Manuel Argerich sino también el sufrimiento en primera persona de una población incapaz de luchar contra una peste que liquidó a casi el 10 % de los habitantes.

La mujer de la pintura era una italiana que como tantos otros había llegado al país en busca de un futuro; se llamaba Ana Brisitiani, su marido, que también yace en el fondo del cuadro, había muerto en realidad en el barrio de la Boca.

El bebé, huérfano, terminó en la Casa de Niños Expósitos, y ya no sabemos nada más de su vida.

En cambio sí sabemos qué pasó con Roque Pérez y Argerich: murieron de fiebre amarilla recorriendo las calles llenas de mosquitos de buenos Aires sin saber que eran esos insectos los agentes vectores del drama.

Murieron secando la frente febril de enfermos como Ana y su esposo y cargando huérfanos como el chiquillo sin nombre que por siempre buscará la teta de su madre desde ese lienzo inmortal.

Cada evento histórico tiene una o dos postales icónicas y algunos héroes inolvidables. El icono de la fiebre amarilla es sin dudas la pintura de Blanes.

Los héroes definitivos se llaman Roque Pérez y los médicos Manuel y Adolfo Argerich, Zenón del Arca, Molina, Bosch, Amoedo, Guillermo Zapiola y Ruiz Moreno.

Va nuestro homenaje, una vez más, al personal de la salud, primera línea de riesgo que en nuestro país conforma el 14% de los infectados, un número mayor que el del resto del mundo.

Ocaña pidió mayor control en los geriátricos: “Tenemos la oportunidad de ver las experiencias y llegar antes”

A causa del avance del coronavirus, la diputada nacional exigió al Gobierno nuevas medidas de prevención para estos establecimientos tras el polémico caso en Belgrano.


Tras la evacuación y posterior clausura de un geriátrico de la Ciudad de Buenos Aires, donde se registraron 19 casos de coronavirus, la diputada Graciela Ocaña (Pro) exigió al Gobierno nacional y a las autoridades correspondientes que intensifiquen los controles en todos los establecimientos que alojan a adultos mayores en todo el país.

En diálogo con Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, la diputada alertó por la “especial vulnerabilidad de este grupo etario frente al coronavirus” ya que “ocho de cada diez personas fallecidas en nuestro país son mayores de 70 años”. “Tenemos la oportunidad de ver las experiencias y llegar antes”.

“Estoy un poco preocupada por la situación. El Gobierno y el PAMI, que es el principal contratante de geriátricos, deben trabajar más en el control y en protocolos que tomen la experiencia que han vivido otros países, donde entre el 40 y el 52% de los fallecimientos de adultos mayores por Covid se dieron en residencias geriátricos”, se quejó la legisladora de Juntos por el Cambio.

Y continuó: “Se tomaron medidas que tenían que ver con suspender las visitas y establecer un protocolo, pero hubo mayor circulación. Ahora deben tomarse otras precauciones, como poder testear en forma permanente al personal, establecer si se están usando todos los elementos de protección”.

Los responsables del geriátrico “Apart Incas” enviaron un mail el fin de semana a los familiares de los residentes sanos para que fueran a retirarlos, por lo que el caso tomó estado público desde el lunes. Luego, los familiares denunciaron a los dueños del establecimiento por propagación de una enfermedad contagiosa y abandono de personas. La denuncia también alcanzó al Estado. “Estaban anoticiados de que había un caso positivo, llamamos al 144 de emergencias y no hicieron nada”, dijo uno de los abogados.

“También hay otro hogar geriátrico en La Matanza, hay contagios dentro de las instituciones y si no se toman la medidas puede ser preocupante. El virus por ahí está circulando mucho más de lo que a veces sugieren los informes de salud, que tienen una definición de casos muy estricta”. “Venimos desde los primeros días de marzo en la necesidad de trabajar en esta temática, porque hay que fijar pautas claras sobre esta población vulnerable”, completó Ocaña.

“Chau pelado”, escuchá la entrevista con Mundstock en Le doy Mi Palabra

Fue en enero del año pasado, con Alfredo Leuco y Marcela Giorgi en el Espacio Clarín de Mar del Plata. “Para pasar un casting de Les Luthiers hay que tener talento, pero también muchas ganas, Nos gusta sumar buenos porque para malos estamos nosotros”. Escuchá a un grande de la cultura nacional.

Mundstock, al cielo de la alegría

Ha muerto Marcos Mundstock y la argentina tiene muchas lágrimas más y un genio menos. Ha muerto Marcos, un querido amigo que, seguramente ya está instalado en el cielo de la alegría. La estuvo peleando como un guerrero durante más de un año y finalmente, a los 77 años su cuerpo dijo basta. Digo su cuerpo porque su alma, su corazón, su talento y su voz irrepetible, quedarán para siempre en la memoria de todos los que amamos la risa producida por un torrente de neuronas como era su cerebro y el de sus compañeros de Les Luthiers.

Era tan querible que levantaba carcajadas de afecto, solito y callado en el escenario. A un costado, con la luz cenital, parado con su smoking y el moñito, con la carpeta roja en la mano y frente a un atril. Un solo gesto, una mirada pícara o la presencia  imaginaria de Johan Sebastian Mastropiero, le alcanzaban para hacer estallar el teatro de felicidad. Cuando nació Marcos, se rompió el molde. No habrá ninguno igual.

Se las rebuscaba bastante bien con el idish, el idioma que hablaban sus padres, que eran judíos que llegaron a esta tierra, con pasaporte polaco y buscando libertad y esperanza.

Marcos, además, fue un locutor sin igual y un creativo publicitario de padre y señor nuestro. Somos privilegiados los que hemos  tenido la posibilidad de admirar su arte y encima, como en mi caso, de tener una relación muy cercana. El lunes hablé con Lu, su hija actriz, que me desmintió terribles rumores que estaban circulando. Es que ya estaba muy mal. Reviso mi teléfono y me encuentro con el último chat. Mayo de 2019. Yo había escrito una columna sumamente elogiosa de “El cuento de las Comadrejas”, la película de Campanella. Se llama: “Un monumento al cine”. Y celebraba que este país tuviera cuatro actores de la magnitud de Luis Brandoni, Graciela Borges, Oscar Martínez y Marcos Mundstock. Marcos la escuchó como en general escuchaba radio Mitre y me escribió lo siguiente: “Hola querido Alfredo. Te agradezco tus exaltadas opiniones sobre la película, aunque mi modestia me impide releer tu columna más de seis veces por hora. Gracias hermano”. La sutileza que lo marcó para siempre, está en ese comentario. Me alegro profundamente de haberle podido contestar: “Te quiero y te admiro. Deseo profundamente que te mejores pronto”. Por suerte se lo pude decir. Que lo quería y lo admiraba. Fue hace casi un año. Fue el año de la batalla descomunal que libró contra esa maldita enfermedad.

Cuando Marcos vino a Los Leuco, en TN, para homenajear a Rabinovich.

Que nadie se asuste porque no hay ninguna chance. Pero si un día me decidiera a convertirme en político, armaría mi propuesta y mi plataforma con la trayectoria de Marcos y de Les Luthiers. Si señora, me gustaría recoger su nombre y llevarlo como bandera hasta la victoria.

¿Sabe porque se lo digo? Porque los integrantes de Les Luthiers, además de haber generado uno de los hechos artísticos más importantes de los últimos 50 años en Argentina, además de todo eso que ya es muchísimo, Les Luthiers son un espejo para mirarnos. Para reflejarnos en su ejemplo. Esa es mi pequeña utopía. Y se la paso a explicar.

También en la radio, con Marcela Giorgi en algún verano de Mitre.

Porque su trabajo es para las multitudes, para las grandes mayorías. Podrían haberse quedado en el humor inteligente para pocos, en el elitismo culturoso. En esa actitud de algunos presuntos intelectuales que se creen que mientras menos gente va a verlos más geniales son. Nunca fueron sectarios ni excluyentes. Supe como llenaron la cancha de fútbol del Sevilla en España y pude ver en persona, con mis propios ojos, como emocionaron hasta las carcajadas a 12 mil personas en el Festival de Cosquín, en el que muchos subestiman la inteligencia del pueblo y van a hacer demagogia con palmas y temas pegadizos. El otro día le conté a Jorge Fernández Díaz, en esta radio, que ellos me invitaron para que los acompañara a Cosquín. Estaban un poco inseguros, dudaban del recibimiento de un público con tanto amor por el folclore tradicional. Se enfundaron en ponchos blancos y, desde bambalinas, pude ver sus espaldas y de frente, las caras de esa maréa humana festejando tanto ingenio y música de calidad.

Marcos Mundstock, talento único, alegría incomparable.

A Jorge también le conté que Les Luthiers fue parte de la educación que le dimos a mi hijo. Diego vió tantas veces los espectáculos que tenía en una caja llena de VHS que se sabía muchos pasajes de memoria. Yo como padre baboso, lo molestaba pidiéndole que los recitara delante de Marcos o de Daniel y ellos me decían: “Dejá tranquilo al pibe”.

 Hablo de esa vocación por buscar la felicidad del pueblo a través de la risa. Uno sabe que volverán y serán millones de carcajadas.

Pero Les Luthiers también tiene lo mejor de la ética para ejercer su tarea creativa. Ganaron todo el dinero que se merecen por su trabajo, pero nunca cedieron a la tentación de la máquina de chorizos, de caer en el mercantilismo trucho que todo lo traduce a dólares y destruye el arte. Se respetaron a sí mismos y nos respetaron a nosotros. Y además la democracia interna que ejercían cotidianamente. Su propia existencia como grupo demuestra la posibilidad de la convivencia entre los distintos, la tolerancia, el pluralismo, esa manera tan maravillosa de enriquecernos con la opinión y la mirada del otro. ¿O alguien cree que es fácil que cinco talentos convivan durante tanto tiempo sin tener problemas entre ellos?

La moraleja es: si un grupo de trabajo puede, un país también puede. Y, finalmente, creo que Les Luthiers también tiene esa vocación por la igualdad, esa actitud mosquetero del todos para uno y uno para todos, ese elevar la palabra “compartir” a su máxima expresión y esa capacidad para discernir entre igualdad y uniformidad. Todos tienen los mismos derechos y las mismas obligaciones pero todos respetan las características personales de cada uno, su propio pensamiento, la singularidad que los hace seres irrepetibles y cooperativos.

Tienen una ley interna que es sagrada: la ley del no jodás que se basa en el principio de la incomodidad respetable. Un teorema científico que dice así: cuando a alguno le jode demasiado que lo jodamos un poco, no lo jodamos ni siquiera un poco porque sería joderlo demasiado. Brillantes, brillaron en el Lincoln Center de Nueva York y en nuestro Teatro Colón. Pero ninguno olvidará y Marcos mucho menos, aquel recital en plena calle frente a 50 mil personas para festejar los 5 años de democracia recuperada cuando cambiaron el nombre del pirata Raúl por el de Fermín para que nadie interpretara nada raro teniendo un Raúl Alfonsín como presidente. Ninguno olvidará y Marcos mucho menos, cuando Felipe González los invitó al Palacio de la Moncloa o cuando recibieron el premio Princesa de Asturias y les otorgaron la nacionalidad española por carta de naturaleza.

 Me pongo de pié para nombrarlos, queridos Luthiers: Marcos Mundstock, Daniel Rabinovich que en los escenarios del paraíso descansen y no se cansen de hacer travesuras bajo la dirección de su fundador, que también partió hace tiempo, Gerardo Masana. ¿Mi solidaridad en el abrazo fraterno y en el pésame en la despedida con Carlos Nuñez Cortes, Carlos López Puccio y Jorge Maronna, de la línea fundadora.

Ellos siguieron siempre en la huella, predicando con el ejemplo, no con el dedito levantado y sin bajar nunca una bandera y de la mano de Lino Patalano.

Por eso le digo que me gustaría tener un país Les Luthiers. Un país edificado por todos a su imagen y semejanza. Un país donde construyamos nuestros propios instrumentos para ganarnos la vida con la frente alta y las manos limpias y que por eso seamos respetados y muy bien recibidos en cualquier país del mundo. Un país en el que todos los argentinos cantemos la misma melodía y celebremos la vida con la alegría que no teme ni ofende, como la verdad. Las risas y la admiración que vienen cosechando hace más de medio siglo 50 son transparentes y genuinas, valientes y sensibles. Muy argentinas. Como el país que soñamos con Marcos como número cinco, repartiendo el juego en el medio campo. Porque era tremendamente futbolero. Lamentaba los problemas de su rodilla que no le permitían pegarle de chanfle como quería. Marcos era tan patriota que nació un 25 de mayo.

Ha muerto Marcos Mundstock. Se nos fue una parte de la mejor Argentina. Me hacía cantar de risa. Marcos y sus compañeros fueron admirados y amigos de Joan Manuel Serrat, Gabriel García Márquez, Yahuda Menuhim, Vinicius de Moraes, Toquinho, Manucho Mujica Lainez y la Negra Sosa, entre tantos.

Ha muerto Marcos Mundstock. Me duele el alma y me inclino para rezar en el altar de la alegría que seguramente comparte con Tato Bores, Jorge Guinzburg y el Negro Fontanarrosa. Ha muerto Marcos. Acompaño en el sentimiento a Laura, su mujer y a Lucía su hija tan querida. Te juro que te vamos a extrañar, hermano.   Marcos Mundstock: no habrá ninguno igual, no habrá ninguno.

La columna de Alfredo Leuco en homenaje a Marcos Mundstock en Le doy Mi Palabra

Melconian: “Basta de la Argentina del bamboleo, aprendamos la lección de no endeudarnos más”

Mientras el Gobierno intenta convencer a los acreedores para que acepten la oferta de reestructuración de la deuda, el ex titular del Banco Nación analizó el complicado escenario de la Argentina para evitar el default.


Desde ambos lados ya jugaron sus fichas y ahora resta saber que sucederá durante las próximas semanas. La mayoría de los bonistas adelantaron su rechazo a la propuesta que lanzó el Gobierno para un canje de bonos, en lo que podría llamarse el típico comienzo de cualquier negociación de este tipo. En simples términos, el ministro de Economía solicitó tres años sin tener que pagar nada y recién empezar a hacerlo en 2023. Aunque los tenedores exigen menos plazo y algo de efectivo.

Las contradicciones del “default real y el default virtual” que expresaron en primer lugar el propio Martín Guzmán y luego el presidente Alberto Fernández -respectivamente- ponen de manifiesto el arduo camino que debe transitar el Ejecutivo para salir a flote en el ámbito financiero luego de la pandemia del coronavirus.

“La Argentina debe dejar de bambolear entre personas que llegan al Gobierno, porque no pueden, no quieren o no tienen apoyo político, ellos terminan endeudando al país a plazos y costos imposible y acto seguido vienen de la vereda de enfrente a defaultear lo que el otro tomó. La Argentina del bamboleo ese no va más. Quiero ser justo. Soy muy profesional y de buena fe, digo las cosas como las tengo que decir. Aprendamos la lección de no endeudarnos más en estas magnitudes que son imposibles de honrar”, precisó Carlos Melconian en Palabra de Leuco, por TN.

“Creo que para no entrar en el default formal o para entrar, estamos sólo por blanquear la voluntad que haya de no entrar o entrar en el default formal. A esta altura de los acontecimientos, es un evento y una decisión estrictamente política pensando en el futuro de la Argentina“, continuó el economista respecto a dónde se encuentra parado el país.

Y añadió con algunas críticas al Gobierno: “Técnicamente nos encontramos a la altura de lo que decida el presidente. Se está enfocando mal el tema de la deuda argentina en términos de su intento de valuación de lo que se ofreció. Y para valuar lo que se ofreció hay que tomar muchos supuestos de trabajo con altísimos niveles de sensibilidad que cambia para un lado o para el otro por muy poco“.

Wolff contra la oposición más ‘laxa’: “Estar unidos y hacer patria no es decirle que sí al Gobierno”

El diputado nacional de Juntos por el Cambio aseguró que siempre “es necesario interpelar al Estado de manera constructiva y luchar contra la impunidad”.


Mientras varios sectores del arco político reiteran la necesidad de tomar medidas conjuntas con el Gobierno nacional con el fin de transitar el mismo camino hacia la salida de la pandemia, Waldo Wolff consideró que existe una oposición “más laxa en la actualidad que tiene una filosofía que es irrealizable desde lo tangible”. De todas formas aclaró que esas discrepancias los “enriquecen” y que “cada parte debe hacer política a su manera”.

Y siguió con su versión: “Algunos dicen este es el momento de estar unidos por la patria. Y nosotros estamos unidos por la patria. Pero hay que definir qué es la patria: la suma de nuestras costumbres, historia, el reglamento y nuestra Constitución. Hacer patria es cumplir con un sistema democrático y republicano y la función de una oposición es interpelar al Estado, luchar contra la impunidad, interferir con documentos y como por ejemplo denunciar el tema de los sobreprecios”.

Entrevistado en Palabra de Leuco, por TN, el legislador relacionó sucesos destacados de la historia argentina con la importancia que tuvo la fuerza opositora. “¿Qué hubiese pasado sin la oposición en 1983? ¿Hubiese existido la CONADEP? ¿El juicio a las juntas? ¿Qué hubiese pasado durante los años difíciles del ala madura del kirchnerismo sin la presencia de Lilita Carrió, Laura Alonso, Fernando Iglesias o Margarita Stolbizer. Ellos denunciaron lo que después vimos. ¿Qué hubiese pasado si no se hubiese denunciado a Amado Boudou y el caso de la Ciccone Calcográfica?, ejemplificó el legislador.

Y concluyó: “Yo soy de los que creen que es complementaria la tarea de quienes tienen que gestionar y los que tienen que interpelar al Estado de manera constructiva. Nunca es buenos que el Estado esté libre y mucho menos en nuestro país donde sabemos que la idiosincrasia muchas veces favorece esta situación“.

Impuesto a la riqueza: Cristina apura a la Corte para que avale las sesiones remotas

Otra vez la vicepresidenta le metió presión al máximo tribunal que se defina sobre la legalidad de esta iniciativa, con el fin de tratar el gravamen a los ricos que plantea su hijo Máximo Kirchner.


Cristina Kirchner rompió el silencio este miércoles y volvió a dejar en claro su ambición de tratar el impuesto a la Riqueza que impulsa su hijo Máximo con la excusa de financiar al Estado en medio de la pandemia del coronavirus. La vicepresodenta insiste en que el Poder Legislativo debe volver a funcionar, pero de manera remota, sin asistencia física “con recaudos” como reclama la oposición.

De esta manera se lo comunicó a la Corte Suprema de Justicia en su cuenta de Twitter, reclamando que se defina sobre su presentación para determinar si es válido que en el Senado se realicen sesiones a través de medios electrónicos.

La funcionaria busca que se reabra la Cámara alta fundamentalmente para debatir el impuesto que ya diagrama el Frente de Todos a través del diputado Carlos Heller, quien reveló que en caso de aprobarse el proyecto se recaudaría unos 3 mil millones de dólares de los patrimonios más altos del país.

En la red social, CFK citó tuits de la directora de Asuntos Jurídicos del Senado Graciana Peñafort, que hizo la presentación ante el máximo tribunal. «Explica que cuando la Corte Suprema quiere tratar y resolver un asunto, lo hace, independientemente de cualquier legislación y jurisprudencia», sostuvo Cristina.

Además mencionó fallos de casos como los de Carlos Fayt y Antonio Domingo Bussi; y argumentó que «cuando la Corte Suprema tiene la voluntad de ‘proteger y garantizar derechos’, hay caso. Claro que siempre es bueno analizar qué derechos son los que quieren proteger y garantizar».

La solicitud derivó ayer en que el procurador interino Eduardo Casal se mostrara en contra de que sea la Corte quien se expida sobre la legalidad de esta forma de sesionar. Sostuvo que no es «competencia originaria» de la Corte tratar el pedido de la vice para dar «validez legal» a eventuales sesiones remotas en el Congreso mientras se desarrolla el aislamiento social.

Vale recordar que la semana pasada Peñafort presentó una acción declarativa de certeza para que se determine «la validez legal de sesionar mediante medios virtuales o remotos», como la videoconferencia, por las restricciones del aislamiento. Los reglamentos de las Cámaras legislativas prohíben las sesiones no presenciales en el recinto parlamentario. Por lo que cualquier votación mediante el uso de medios virtuales podría ser declarada nula.

Así despiden en las redes a Marcos Mundstock, un enorme talento que nunca se olvidará

La muerte de Marcos Mundstock generó conmoción. El artista y líder del grupo más emblemático de la Argentina fue despedido por artistas, políticos y la sociedad en general. Tenía 77 años y una voz inconfundible.

Los mensajes de dolor, pero sobre todo de reconocimiento no se hicieron esperar en las redes sociales. La muerte de una de las figuras icónicas de Les Luthiers, inundó las redes sociales de mensajes afectivos y videos rememorando su enorme talento.

Juan José Campanella escribió un emotivo mensaje: “Marcos Mundstock es uno de los grandes artistas de nuestra historia. Quiero decirles que era mejor persona aún. Un ser de luz. Comparto con uds. su último saludo en un escenario, para que puedan acompañar el aplauso”.

Y un rato más tarde, Campanella agregó: “Gracias, Marcos, por tantos minutos de felicidad. Hoy nos habrás hecho llorar, pero tu obra nos hará reír para siempre”.

El escritor Eduardo Sacheri también despidió a Mundstock en las redes. “Pero vaya mi respeto, renovado cada día, por gente como Marcos Mundstock y Daniel Rabinovich. Es enorme la huella feliz que dejaron en mí”, posteó el escritor.

Nito Artaza también expresó su respeto por la trayectoria y el legado de Marcos Mundstock. Y le envió sus condolencias a la familia.

También lo despidió con un mensaje emotivo el escritor y guionista colombiano, Daniel Samper Ospina: “genio de las letras y uno de los grandes exponente del humor como la forma más alta de la inteligencia”, escribió.

Como no podía ser de otra manera, la muerte de Marcos Mundstock fue la portada de los principales medios del mundo, sobre todo en los españoles, donde Les Luthiers tenía una incidencia muy grande, a niveles de los de Argentina. El País, lo definió como “el mayor ingenio de los juegos de palabras en lengua española y miembro de Les Luthiers”.

Luis Gracht: “El miedo es más contagioso que el virus”

En medio de la pandemia, el psicoanalista advirtió sobre la baja de las defensas y pidió tener “un miedo responsable, que está en el medio del terror-pánico y la irresponsabilidad”.


Cómo cuidar la salud psíquica en tiempos de cuarentena es una de las preguntas más frecuentes en una sociedad que enfrenta diversas adversidades para refugiarse del coronavirus.

En Palabra de Leuco, el psicoanalista Luis Gratch consideró que en un primer momento “la sensación que tenia la gente era que a medida que cumplía con el aislamiento, su ansiedad disminuía porque se estaba protegiendo de una enfermedad como así también sus familiares.

Al cumplirse un mes de esta medida decretada por el Gobierno para detener la propagación del Covid-19 y evitar un colapso sanitario, no se espera un levantamiento para el corto plazo y esta noticia ya impactó de otra manera en las personas. “Hoy la circunstancia cambió. Aparecieron nuevas ansiedades en la gente que tiene necesidades apremiantes en lo económico, que tiene que ver con no poder pagar la luz, al gas, los medicamentos, la comida“, agregó el especialista.

Y profundizó en la necesidad de equilibrar las emociones: “Entramos fácilmente en miedo, el miedo se propaga más que el virus y es más contagioso. Esto favorece un estado psicológico que es el de la regresión. Nos sentimos más chiquitos, frágiles y eso tiene su repercusión en lo biológico y te hace bajar las defensas. Tenemos que tener un miedo responsable, el que está en el medio del terror-pánico y la irresponsabilidad”.

Denunciarán penalmente al geriátrico de Belgrano por abandono de persona y propagación de la enfermedad

Tras el traslado de los 26 adultos mayores que vivían en la institución de Belgrano y la posterior clausura, los familiares denunciarán penalmente. Irán contra los dueños, los médicos y el Estado por los contagios masivos.

La imagen de los 26 abuelos trasladados a diferentes hospitales de la Ciudad tras conocerse que en el geriátrico “Apart Incas” de Belgrano había 19 personas contagiadas por el coronavirus: 16 adultos mayores y tres empleados de la institución. Por considerar que hubo muchísimas negligencias, en una población de altísimo riesgo, los familiares denunciarán penalmente a los dueños, los médicos y el Estado por “abandono de persona” y “propagación de una enfermedad contagiosa”.

El martes por la noche se evacuó y clausuró el geriátrico, y el SAME trasladó a los infectados a distintos centros de salud después de que se detectaran los 19 casos positivos. Las ambulancias retiraron a los adultos mayores en camillas y con oxígeno ante la presencia de sus familiares.

Desde el ministerio de Salud porteño dijeron que analizan impulsar acciones penales. La queja de los familiares se hizo pública durante los traslados. Aseguran que les avisaron por mail que había casos y que les recomendaron retirar a los adultos mayores internados “porque el lunes ya no iba a haber personal para cuidarlos”.

“Se borraron, nos abandonaron. Algunas personas vinieron a buscar a sus seres queridos y se los llevaron. Pero yo no puedo, porque mi mamá es inválida y necesita ayuda”, se quejó la hija de una de las pacientes internadas cuyo testeo dio positivo. Hay otro grupo de familiares, representados por Ignacio Trimarico, harán acciones también irán contra el Estado. “Estaban anoticiados de que había un caso positivo. LLamaron el viernes al 144 y no hicieron nada”, aseguró Trimarico.