El efecto Boudou en el reclamo de los presos para salir de las cárceles

Con el motín de Devoto se puso en superficie que los presos quieren tener los mismos derechos que el ex vicepresidente que, sin ser de riesgo y sin motivo alguno, recibió el beneficio de la prisión domiciliaria y generó una crisis en todo el sistema penitenciario.

La salida de Amado Boudou de la cárcel para tener el beneficio de la prisión domiciliara por el coronavirus, generó una crisis carcelaria que ya tuvo motines en un montón de penales del interior del país, pero que tuvo su pico de expresión en la cárcel de Devoto.

Una de las primeras en denunciar esta situación de Patricia Bullrich. “Los motines son una consecuencia de la política del gobierno nacional en el intento de liberar a presos como Boudou”. Y los intentos por liberar a Jaime o D’Elía, fogoneados por el polémico secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti.

En Devoto se reclamó por los “Derechos Humanos” de todos los presos en alusión al pedido de Pietragalla por los presos de la corrupción K y se coló también el el rechazo a la liberación de algunos detenidos por delitos de lesa humanidsd. “Los genocidas están sueltos y nosotros acá adentro”, por la domiciliaria al represor Lucio Nast, ex miembro de la inteligencia de la Policía de Rosario, y con dos condenas a perpetua por secuestros, torturas y homicidios durante la dictadura.

La crisis de las cárceles recién empieza y desde algunos sectores denuncian acuerdos para que la amenaza de motines sea el mejor motivo para sacar de la cárcel a todos los presos k.

Los que más están haciendo fuerza en las redes y los medios de comunicación son los familiares de las víctimas, cuyos victimarios podrían salir en libertad con estos beneficios.

Fuerte rechazo de Cambiemos a la decisión de salir del Mercosur

El bloque se expresó en las redes con un comunicado en el que rechazan la decisión de dejar la alianza sudamericana en estos momentos de pandemia por coronavirus.

Tras el anuncio del Gobierno de que se retiraría de las negociaciones del Mercosur con algunas excepciones alertó a la oposición y el bloque de Juntos por el Cambio se expresó totalmente en contra de la decisión de romper con la Alianza del Mercosur justo en un momento de pandemia por el coronavirus y la consecuente incertidumbre enconómica de la región.

Uno de los primeros en manifestar su desacuerdo con el anuncio fue el ex canciller Jorge Faurie: “Lamento la decisión del gobierno argentino comunicada a nuestros socios de Mercosur de apartarse de las negociaciones que teníamos en curso con Canadá, Corea y Singagpur”

Patricia Bullrich, ex ministra de Seguridad del gobierno de Mauricio Macri, posteó el comunicado de Juntos por el Cambio en el que rechazaban la decisión comunicada a los socios pero que todavía no está claramente delimitada ni explicada por Felipe Solá, actual canciller

El jefe del bloque de Juntos por el Cambio en la Cámara de Diputados, Mario Negri, también manifestó su desacuerdo. “Ideologizar las relaciones internacionales y cerrar la posibilidad de nuevos mercados para nuestros empresarios tendrá graves consecuencias”. Y aseguró que desde la Cámara de Diputados citarán a Felipe Solá para que dé las explicaciones correspondientes.

“Esclavitud moderna”, el duro relato de un médico cubano que formó parte de misiones sanitarias

Carlos Moises Ávila se refirió a la iniciativa del Gobierno argentino en traer especialistas de la isla para combatir el coronavirus en la provincia de Buenos Aires.


Mientras la Argentina debate la llegada de médicos cubanos al país para complementarse al sistema sanitario en medio del avance del coronavirus, trascendió en los últimos días el cruel relato de uno de los profesionales que participaron de estas misiones habituales que brindan desde la isla caribeña.

Entrevistado en Radio Mitre, Carlos Moisés Avila habló de un oscuro entramado de trata de personas, corrupción, vigilancia paraestatal, propaganda socialista y una suerte de esclavitud moderna”.

Sobre su experiencia en países de Latinoamérica y las severas restricciones del Estado cubano, el especialista narró: “Primero te ponen medidas disciplinarias, un contrato inhumano donde te roban el 71% del salario, te limitan el movimiento, te espían, te impiden que tu familia esté contigo, no te dejan relacionarte con las personas de los países. Por eso esta esclavitud moderna y trata de personas. Juegan con tu vida profesional y personal”,

“Integré las brigadas médicas en Venezuela de 2004 a 2011; y en Brasil de 2013 al 2016; actualmente resido en Estados Unidos. Terminé mi contrato en Brasil, no regresé a Cuba y por eso el gobierno cubano me condena a 8 años de no poder regresar a mi país, porque alegan que deserté”, se descargó y continuó con las críticas: “Se consideran parte de un ejército; trabajé hasta el último día en Brasil, pero decidí no regresar porque las condiciones de trabajo y económicas en Cuba era muy difícil tolerar, y por eso me acogí a un programa del gobierno de Estados Unidos y emigré”.

“Estamos levantando una denuncia en el Tribunal Penal Internacional; enviamos información en forma de denuncia. Estados Unidos ha declarado a estas brigadas médicas como ilegales. Si te niegas a formar parte de las brigadas, estas firmando una sentencia de muerte en vida; eres marcado; no te dejan salir más; te siguen tu vida personal; en general los médicos acceden, porque ganan mucho más que lo que pueden ganar en Cuba, y sirve como moneda de cambio político e incorporas dinero a las arcas del estado”, concluyó Avila

Andahazi: “Miedo en cuarentena”

El martes hablamos sobre los miedos que despierta esta particular situación que está viviendo más de la mitad de la población del planeta: el confinamiento impuesto para la contención de la pandemia.

Hace rato venimos alertando sobre los efectos psicológicos del encierro por varios motivos. En la medicina, los infectólogos hablan de las comorbilidades, esas patologías previas que pueden complicar en determinados pacientes un cuadro de coronavirus.

En la salud mental también aparecen estas situaciones. El encierro no puede ser procesado de igual forma por un paciente que padece un trastorno previo o una adicción por ejemplo, que por una persona que no presenta mayores problemas.

Paradójicamente, para ciertos pacientes el aislamiento puede ser una situación confortable. Muchos profesionales estamos observando que para pacientes para los que el contacto social, la interacción con pares, la comunicación cotidiana son grandes dificultades; se encuentran ahora en una posición que les plantea menos desafíos.

Es una cierta “comodidad” que les permite encerrarse en su mundo, con sus cosas y prescindir del contacto con el exterior. Pero más allá de cuadros con algún nivel de complejidad, también veníamos llamando la atención sobre ciertas franjas etarias que no parecen estar en el centro de las conversaciones y recién hoy tomaron alguna relevancia en el encuentro del Presidente con los especialistas de la salud.

Me refiero a los chicos y pido desde este espacio que también se ponga la mirada en los adolescentes. Los más chicos han demostrado un asombroso poder de adaptación.

De pronto no hubo más plazas, ni más clubes, ni más amigos, ni más escuela. Han aprendido a encontrarse en una clase virtual, a pasarse horas haciendo tareas sin el incentivo del recreo ni de la merienda en casa de amiguitos.

Pero muy pocas veces se habla de ellos y del enorme esfuerzo que están haciendo. Hoy, especialistas en pediatría le acercaron a Alberto Fernández la sugerencia que de que los chicos puedan salir a dar una vuelta acompañados por sus padres con barbijos, distancia social y demás cuidados.

Está muy bien esta idea, me parece que superado largamente el mes de cuarentena es imprescindible empezar a tener más cuidado con la salud mental.

Hay muchos niños que están mostrando irritabilidad, retrocesos madurativos, nerviosismo, desórdenes del sueño y es hora de mejorar su calidad de vida, cuidándolos también de la pandemia.

El poder ejecutivo está evaluando ese tipo de aperturas aunque, según trascendió, la Ciudad de Buenos Aires ya anunció que en este territorio no será posible, una lástima y un gran daño a la salud mental de los chicos.

Como decía antes, otra franja que me preocupa muchísimo son los adolescentes. A esa edad la interacción con los pares es clave, los chicos necesitan despegarse de los padres para lograr configurar su personalidad y verse como sujetos autónomos.

En este proceso, los amigos, los pares, los compañeros, los noviecitos, son clave y el aislamiento los aleja de ese contacto fundamental. Por eso escucho a padres de adolescentes más preocupados que padres de niños. Hay muchos chicos que están contentos de tener a sus padres disponibles todo el día, pero para los adolescentes esto no es así.

La escuela virtual les saca lo más interesante que tiene la escuela que es el encuentro con otros de su misma edad e intereses. Si el plan es extender la cuarentena los especialistas deberían empezar a considerar algún plan para los adolescentes.

Creo que de verdad lo necesitan y son una franja muy vulnerable en la que suelen ponerse de manifiesto importantes problemas emocionales.

Muchos de esos desajustes no se advierten, se subestiman, se callan y después aparecen las actitudes autodestructivas que conocemos bien: los desórdenes alimenticios, las adicciones, el alcoholismo, las autolesiones, la depresión.

No nos podemos hacer los distraídos con esto. Los chicos y los adolescentes entienden lo que pasa, son capaces de adaptarse y son responsables en su mayoría, de hecho se están portando muy bien, hay que decirlo, pero a esas edades no son las enfermedades ni la muerte lo que asusta.

Son otras las preocupaciones y en el centro del universo adolescente están sus intereses: los amigos, el fútbol, la música, las salidas, los recitales, alguna militancia social o política. Por eso insisto que deberíamos intentar buscar la manera de darle curso a las cosas que sean posibles para que no queden como el último orejón del tarro, desconectados de su vida social y de lo que los apasiona.

Ya sé, me dirán que los chicos tiene una vida muy activa en redes y en la web, pero no es igual.

Con mucha responsabilidad hay que pensar soluciones para la franja de 12 a 18 años también, no esperemos a que lleguen los problemas, adelantemos estrategias antes de que sea tarde.

Magda Tagtachian renovó su pedido de justicia por el genocidio armenio: “Es muy importante tenerlo presente”

La periodista y autora del libro “Alma armenia” homenajeó al millón y medio de fallecidos que dejó la matanza sistemática en la comunidad del Cáuscaso, 105 años atrás.


El 24 de abril de 1915 comenzó una de las etapas más oscuras de la historia de la humanidad: el Genocidio Armenio que terminó con la vida de un millón y medio de miembros de la comunidad del Cáucaso, entre Asia y Europa. Al día de hoy se sigue reclamando justicia en todo el mundo y este viernes se cumplen 105 años desde el inicio de la matanza.

Como siempre desde el pueblo afectado conmemoran a sus víctimas, mientras que en Turquía continúa dándose uno de los procesos de negacionismo más impactantes. El Estado desconoce el genocidio como tal y no se presta el debido homenaje.

La periodista Magda tagtachian escribió un libro llamado “Alma Armenia” y entrevistada por Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra aseguró que “es muy importante dar voz al pueblo armenio”. “La historia del pueblo armenio fue narrada por mucha gente, y hoy que no podemos salir a la calle a visibilizar, es tan importante tener presente esta historia”.

Y contó sobre su novela que salió a la venta en febrero pasado. “Es una ficción, después de contar la historia de supervivencia de mi abuela. La historia arranca el 24 de abril de 2020, el día que la protagonista de esta historia, una periodista de origen armenio que viven en Boston, tiene una crisis y viaja a Armenia; pero la historia está centrada en 2016 cuando recrudeció la tensión entre Armenia y Azerbaiyán”.

“Mi abuela me cambió la vida y yo no lo sabía esto; desde chiquita me enseñó a cocinar y me contaba historias de su infancia, pero nunca me había contado una historia triste; hasta que un día mi abuela contó su primera historia de supervivencia. Nunca más me animé a preguntar en detalle la historia; la historia de negacionismo del genocidio llega al punto de no hablarlo; porque los armenios se callaron; cuando negas, negas, lo terminas volviendo loco”, expresó la periodista.

Y completó sobre el contexto del reclamo mundial en tiempos de cuarentena.”Nunca me imaginé que los armenios en todo el mundo y todo el planeta iba a estar adentro en sus casas, sin posibilidades de salir a la calle; a marchar por la memoria del pueblo armenio. Los descendientes de los sobrevivientes asumimos la responsabilidad para seguir portando bien alta la voz y la memoria del pueblo armenio”.

No olvidar el genocidio armenio

Hoy se cumplen 105 años del genocidio armenio. A esta hora habrá un homenaje en la catedral  San Gregorio Iluminador en Palermo y en Ereván se realizaron los actos centrales para recordar y pedir justicia y reconocimiento por el asesinato de un millón y medio de cristianos armenios a manos del Imperio Otomano. Todo, como corresponde a estos tiempos de pandemia, en forma virtual y con el aislamiento necesario. Esta vez, por razones obvias, no habrá marchas. Pero digo reconocimiento porque aún hoy el gobierno de Turquía sigue negando semejante exterminio masivo. En su momento, el propio presidente Recep Erdogan fue capaz de acusar al Papa Francisco de “decir estupideces” porque había dicho que el genocidio armenio era el primero del siglo XX. Serge Sargsian, quien era el jefe de estado de Armenia cuando se cumplieron los 100 años, tuvo razón cuando le exigió que abandonara el “negacionismo, porque mientras sea negado, el genocidio, sigue ocurriendo”.

Erdogan no hizo otra cosa que profundizar el autoritarismo y convertirse en un autócrata con la demencial presencia del Isis en su país.

Por eso el símbolo mundial del reclamo es la flor de Nomeolvides, perfecta y violeta con un corazón redondo y amarillo. Y es verdad que no hay que olvidar. Para no repetir. Y recordar para prevenir. Y reconocer la existencia de ese holocausto del pueblo armenio para poder cerrar las heridas y que los muertos puedan descansar en paz.

Hace exactamente un siglo y 5 años, la matanza comenzó por la dirigencia política e intelectual de Constantinopla. Los jóvenes turcos fanatizados acusaban a los armenios y a otras minorías griegas, serbias y asirias de ser los responsables de la decadencia del Imperio Otomano y no soportaban sus virtudes para el comercio y la cultura.  El intento de limpieza étnica fue de una crueldad y salvajismo particular. Brutales violaciones de mujeres y crímenes en la horca contra la condición humana. Algunos sobrevivientes aseguran haber visto una  montaña de bebitos apilados y convertidos en una hoguera en segundos. ¿Quiénes pueden ser tan salvajes y desalmados como para  prenderle fuego a chiquitos poco menos que recién nacidos? Uno nunca sabe hasta dónde puede llegar la monstruosidad de los que industrializan la muerte y el odio racial.

La periodista Magda Tagtachian contó en ese momento como su abuela Armenuhi, que significa mujer armenia, se salvó dos veces de la muerte en forma milagrosa. La primera vez tenía un año y medio y viajó durante horas en las alforjas que colgaban del lomo de un burro que cabalgaba su padre. Tuvieron que huir del pueblito de Aintab. Cada tanto, sacaban a la pequeña Armenuhi para que respiraba y rezaban, para que no llorara ni llamara la atención a la hora de cruzar algún control de los soldados otomanos. Después, caminaron horas entre el hambre, el frío y el destierro hasta que llegaron a Alepo en Siria. Por la posición enroscada que tuvo en ese escondite  de cuero, y el shock anímico del pánico, la abuela de Magda contrajo tortícolis vitalicia y su pelo se volvió blanco como si fuera una viejita. La segunda salvación fue cuando trasladaban a toda la familia en el tren de la muerte hacia los campos de concentración. En pleno desierto, su padre la envolvió en una manta y la arrojó por  un hueco del vagón rogando a Dios que la protegiera. Y la protegió tanto que al poco tiempo la puso en un barco que llegó a esta bendita tierra de inmigrantes donde todavía convivimos en paz y amistad los argentinos de todos los colores, las razas y las religiones.

Armenia fue durante 70 años una de las repúblicas de la Unión Soviética. Todavía pueden verse en sus calles los destartalados autos LADA y los gigantescos edificios grises de la burocracia socialista. Es un país que logró su independencia en 1991 y hoy practica una democracia parlamentaria occidental aunque está rodeada de países musulmanes como Irán, Turquía y Azerbaiyan. En la diáspora hay 8 millones de armenios viviendo por todos lados pero mayoritariamente en Estados Unidos, Francia y Argentina que envían alrededor de dos mil millones de dólares al año para sostener la  patria de sus antepasados en el Cáucaso.

Como todo pueblo que ha sufrido una gran persecución, los ojos de los viejitos tienen cierto cansancio de tanta tristeza. Pero renuevan su esperanza en la mesa familiar donde el progreso y la comida son el pan de cada día. Los rituales, las danzas, los aromas y las especies del viejo mercado Gumi Shuka  se transforman en el lavash o el Herisé, que se saborean con la mente puesta en el monte Ararat. Fue en ese lugar mágico que pertenecía a Armenia y hoy está en Turquía donde el Arca de Noe, según cuenta la biblia, se posó durante el diluvio. Hoy la imponencia y la blancura de sus nieves eternas son tal vez el símbolo de un pueblo que apuesta a la memoria y que pelea por la justicia. Ya pasaron 105 años de esos crímenes de lesa humanidad.

La comunidad armenia no olvida a sus mártires y relata esta historia de terror de generación en generación. El exterminio fue producido por el ejército, fuerzas irregulares, tribus kurdas y criminales que fueron liberados para que se sumaran a la masacre.

Hoy sonarán las campanas de las iglesias para despertar a los que todavía se callan la boca. Quieren justicia y reparación. En Turquía, el que se atreve a mencionar este tema, es procesado judicialmente bajo el artículo 301 del Código Penal.

 No todos los países reconocen el genocidio armenio como tal. El primero fue Uruguay allá por 1965 y Argentina, primero por boca de Raúl Alfonsín y en el 2007 por ley del Parlamento nacional.

Hoy es el “Día de Acción por la tolerancia y el respeto entre los pueblos”. Todo lo contrario a ese intento deliberado y planificado de barrer un pueblo de la faz de la tierra. Fue el antecedente inmediato que tuvieron los nazis en Alemania. Instalaron el odio racial que implica siempre apuntar a un chivo expiatorio. Es urgente que todos los países del mundo pongan el grito en el cielo. Para que Turquía reconozca el genocidio. Para que nadie mire para otro lado. Para que florezca la flor del Nomeolvides que es como decir Nunca Más.

Siempre sentí una profunda admiración por el talento y el coraje de Charles Aznavour. Falleció hace dos años pero siempre fue una bandera de la causa armenia. El hijo pródigo que jamás olvido sus raíces. Sus padres fueron sobrevivientes del genocidio y en Francia se hicieron amigos de la familia de Missak Manouchian que fue el jefe de los partisanos francotiradores, un héroe de la libertad, que fue fusilado por los nazis en 1944. Charles Varenagh Aznavourian, su verdadero nombre junto a 80 artistas, como Gilbert Becaúd y Jhonny Hallyday, entre otros y juntó fondos cuando un terremoto, en 1988, devastó el norte de Armenia y mató a 25 mil personas en Spitak. “Por ti Armenia”, se llamó la canción para ese homenaje solidario. En el 2004, Aznavour fue declarado “Héroe nacional armenio”. Fue el responsable de un himno sagrado para su pueblo. Un rezo laico y musical por los que cayeron. Click for gay porn and watch free! Su letra lo dice todo en este día tan especial para los armenios y para todas las personas democráticas y pacíficas del mundo que repudiamos todas las dictaduras y todas las masacres.

Cayeron sin saber por qué
Hombres, mujeres y niños que sólo querían vivir. Ellos cayeron. Con los ojos abiertos de miedo. Invocando a su dios. Nadie levantó la voz en un mundo eufórico. Un pueblo llovió en su sangre.
Cayeron con los ojos llenos de sol
Como un pájaro que, en vuelo, una bala rompe.
Morir en cualquier lugar y no dejar rastro
Ignorados, olvidados en su último sueño
Cayeron creyendo, ingenuos que sus hijos, iban a poder continuar su infancia. Que un día pisarían tierra de esperanza. En los países abiertos de los hombres con las manos extendidas.
Cayeron para entrar en la noche.
Tiempos eternos al final de su coraje.
La muerte los golpeó sin preguntar su edad. Eran culpables de ser hijos de Armenia.

Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre

Un reparto de fondos del Estado volvió a favorecer a Moyano

Arde la CGT por un nuevo beneficio desmedido a Camioneros. Unos $ 4.000 millones fueron dispuestos para las obras sociales gremiales en medio de la pandemia, aunque el sindicato del clan Moyano recibirá más dinero que otras que tienen muchos más usuarios.


El sindicalista preferido de Alberto Fernández volvió a ser beneficiado en un multimillonario reparto de fondos a las obras sociales sindicales que puso a disposición el Gobierno en medio de la crisis desatada por el coronavirus.

Esto provocó la furia de muchos poderosos jefes sindicales de la Confederación General de Trabajo, ya que el listado que se conoció este jueves con los pagos evidencian que Camioneros recibirá más fondos que las de gremios que tienen mucha mayor cantidad de afiliados.

La cifra total que saldrá del Estado son $ 4.000 millones. Desde los sectores perjudicados advirtieron que la transacción se realizó de forma «completamente discrecional» y se «favorecieron» a obras sociales de pocos afiliados en detrimento de otras que albergan un número más alto de beneficiarios.

Un ejemplo claro es el de la Obra Social del Personal Superior de Mercedes Benz, la cual recibirá $ 24.281.387. A la Unión Obrera Metalúrgica ​(UOM), en cambio, le entrarán $ 25.154.100. La diferencia entre la cantidad de afiliados de una y otra es abismal. Al igual que había ocurrido a fines de marzo pasado, las dos obras sociales de Camioneros recibirán más dinero que las de otros sindicatos con mucha mayor cantidad de afiliados.

La Superintendencia de Servicios de Salud le depositará casi 122 millones de pesos a las cuentas de las dos obras sociales de Moyano, mientras que a la UATRE, que tiene más beneficiarios, unos $114 millones.

Y continúa la lista. A Construir Salud, la obra social de la UOCRA que tiene alrededor del doble de beneficiarios que Camioneros, le entrarán $ 61 millones. A Gastronómicos, que también tiene más afiliados que Camioneros, $ 41 millones.

La que más fondos recibirá es la de Empleados de Comercio, con $ 277.165.090. Aunque se trata de la mayor obra social del país, con más de 2 millón de beneficiarios. La obra del cosecretario general de la CGT, Carlos Acuña -es del gremio de Estacioneros- recibirá apenas 2,8 millones de pesos.

En medio de la pandemia por el coronavirus, el parate en la economía y la caída de aportes, las cuentas de las obras sociales están en rojo. Tras la polémica que hubo el mes pasado por el reparto anterior, según fuentes gremiales se había acordado que esta vez la distribución de fondos se hiciera de manera más equilibrada y teniendo en cuenta las urgencias de cada obra social. Algo que no ocurrió.

Organizaciones sociales pidieron al Gobierno $200 millones para los barrios más humildes

Es uno de los reclamos que hicieron los referentes de la calle al presidente Alberto Fernández en medio del impacto de la cuarentena en los sectores más vulnerables. Por su parte, Juan Grabois presentó su Plan Marshall “criollo”.


Con una cuarentena que posiblemente se extienda hasta el 10 de mayo, crece el reclamo de las organizaciones sociales contra el Gobierno por mayores medidas que alivien la situación de los barrios más humildes.

Precisamente este jueves, Alberto Fernández recibió los planteos de los movimientos con más presencia en el territorio bonaerense: el Movimiento Evita y la CTEP, la Corriente Clasista y Combativa y Barrios de Pie, entre otras. Sus referentes llevaron al encuentro el pedido de un fondo especial para la economía popular, que a través de reasignaciones -algunos aventuraron que podría ser de hasta 200 mil millones de pesos- sirva para emplear a los trabajadores informales de la construcción o productores de alimentos. Asimismo solicitaron que el Estado contrate al 25% del personal de cooperativas. “Sería para después de la pandemia. Con los planes y los alimentos no alcanza, hace falta trabajo“, aclaró un dirigente.

Uno de las iniciativas que llamó la atención fue la de Juan Grabois, titular de CTEP. Uno de los piqueteros que más indignado se había mostrado con la polémica compra de alimentos en Desarrollo Social, fue uno de los más directos y “beligerantes”, como lo definió otro de los participantes del encuentro. Pidió por el acceso a tierras. “Queremos un plan Marshall criollo. Tierra techo y trabajo pero concreto, contundente masivo y transparente”, parafraseó al papa Francisco ante la consulta de Clarín.

Según detalla el periodista Guido Carelli Lynch, la mayoría de los presentes insistió que -ante el aumento de la demanda por la crisis económica- no serán suficientes los fondos destinados del Estado. Reclaman 16 mil toneladas de alimentos secos para los 10 mil comedores del país, el doble de las compras que Desarrollo hizo en marzo. “Nos dijeron que las compras las hicieron y van a llegar la semana que viene. Esperemos que sea verdad. Nosotros planteamos que estamos en un estado de excepción y que hay cosas que debemos resolverlas de una manera más rápida”, sostuvo Nicolás Cacopresi del MTE.

En el marco de la emergencia sanitaria, se abordó la situación sanitaria en los barrios más vulnerables. Ya se registraron infectados de coronavirus en asentamientos de la Ciudad y el Gran Buenos Aires. Hubo infectados en el barrio 31, la villa 1-11-14, Ciudad Oculta (Villa 15) y en el barrios Las Flores, entre otros.

Por el hacinamiento, el Ejecutivo apuesta en esos distritos a la “cuarentena comunitaria”, lo que en la práctica significa que los vecinos pueden salir de sus casas, pero se limita el ingreso y la salida de los barrios. Norma Morales, de Barrios de Pie, contó la experiencia de una enfermera del Hospital Muñiz, que contrajo el virus.

De la cumbre participó también el ministro de Desarrollo Daniel Arroyo, el jefe de Gabinete Santiago Cafiero, el secretario de Asuntos Estratégicos Gustavo Beliz y el secretario General de Presidencia Julio Vitobello. “Tenemos la oportunidad de hacer un sistema más justo y ustedes son actores centrales porque tienen respeto en sus comunidades”, sostuvo el presidente al concluir.

Hubo otros funcionarios-dirigentes de organizaciones, como Fernando “Chino” Navarro y Emilio Pérsico, del Evita. Además concurrieron al lugar Esteban “Gringo” Castro y el ascendente líder de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), Gildo Onorato, entre otros.

Diputados de JxC denunciaron a la abogada de Cristina por apología de la violencia

Lo adelantó el legislador de JxC Waldo Wolff,en su cuenta de Twitter. La defensora de la vicepresidenta, Graciana Peñafort, publicó un mensaje ofensivo contra el máximo Tribunal para que se expida sobre la legalidad de las sesiones remotas. “Si los argentinos vamos a escribir la historia con sangre o con razones”, lanzó.


En repudio a la maniobra que lleva adelante Cristina Kirchner y su equipo legal para persuadir a la Corte Suprema de avalar las sesiones virtuales del Congreso y así avanzar en las iniciativas del oficialismo, diputados de Juntos por el Cambio denunciaron a la directora de Asuntos Jurídicos del Senado y abogada de la vicepresidenta, Graciana Peñafort, por los delitos de incitación a la violencia colectiva, atentado contra la autoridad y amenazas coactivas agravadas contra los miembros de la Corte y el Procurador General de la Nación.

La acusación fue radicada ante la Justicia por los legisladores Waldo Wolff, Alvaro de Lamadrid, Soher El Sukaria, Adriana Noemí Ruarte, Lidia Inés Ascarate, Jorge Enriquez y Fernándo Iglesias, quienes consideraron que la letrada había incurrido en esos delitos al presionar con tuits violentos al máximo Tribunal de Justicia para que trate el pedido de una sesión virtual del Senado para tratar el impuesto a los ricos.

“Es la Corte Suprema quien tiene que decidir ahora, si los argentinos vamos a escribir la historia con sangre o con razones”, dijo Peñafort luego de que constitucionalistas, incluso su aliado en el Frente de Todos Eugenio Zaffaroni, señaló que el máximo tribunal debe rechazar la solicitud redactada por ella.

Ahora la Cámara Federal porteña tendrá que sortear a qué juez de Comodoro Py le corresponde investigar el caso. “De la lectura de las publicaciones precitadas se desprende la posible comisión de los delitos de incitación a la violencia colectiva (art. 212 del Código Penal), atentado contra la autoridad (agravado por ser su autora una funcionaria pública; art. 238, inc 3°) y amenazas coactivas agravadas (art. 149 ter, inc 2, “a”); delitos a los que debe aplicarse el agravante de pena previsto en el artículo 227 ter, del Código Penal”, precisa el escrito.

El tuit de la polémica

Peñafort publicó el miércoles pasado en su cuenta pública de Twitter: “Es la Corte Suprema quien tiene que decidir ahora, si los argentinos vamos a escribir la historia con sangre o con razones. Porque la vamos a escribir igual”. “Como cantan los Redondos ‘Fijate de qué lado de la mecha te encontrás’”.

El tuit incluye una serie de 26 mensajes producidos por la funcionaria en apoyo del planteo formulado por la Presidenta del Senado de la Nación en su carácter de vicepresidenta de la Nación, Cristina Kichner, tendiente a que la Corte Suprema de Justicia de la Nación se expida sobre la validez de sesiones de debate virtuales.

Andahazi: “El tren de la muerte”

Hoy vamos a contar una historia de fantasmas en medio de la peste más grande que asoló a Buenos Aires. Las epidemias muestran las miserias, los excesos, las ensoñaciones de poder absoluto, pero también la grandeza y el heroísmo.

En cualquier caso, la historia debiera servir para recoger las enseñanzas y no repetir los errores.

También esta pandemia dejará lecciones, testimonios y experiencias que habrán de nutrir a la ciencia, a la literatura y acaso a otras leyendas que contarán las abuelas del año 2070 a sus nietos cuando recuerden la pandemia que detuvo por primera vez al mundo entero en un lejano año 20. Todavía no hay historias de fantasmas del coronavirus pero seguramente las habrá.

La historia que te voy a contar hoy es asombrosa e ilustra el país floreciente que se insinuó en la segunda mitad del siglo 19 y cómo una epidemia puede torcer cualquier plan, por más encomiable que fuera.

Esta historia cruza al primer ferrocarril que rodó en la argentina con la gran peste de fiebre amarilla, ocurrida en la Buenos Aires de 1871, durante la presidencia de Sarmiento de la que hablamos ayer.

Hoy vamos a viajar un poco más atrás. En 1857 se inauguró el Ferrocarril Oeste, el primero de una extensísima red que nos puso en la vanguardia de la región.

El recorrido iba desde el centro hasta la estación La Floresta, situada en San José de Flores, cuando Flores era un pueblo. La estación cabecera se llamaba estación Parque y estaba emplazada en el terreno que hoy ocupa el Teatro Colón.

¿Dónde estaba, entonces, el Teatro Colón?, se preguntarán. Ese mismo año el Colón abría por primera vez sus puertas con La Traviata de Verdi, frente a la Plaza de Mayo, en el espacio del actual Banco Nación.

Ese era el país que se prefiguraba: en un mismo año, en una ciudad con menos de medio millón de habitantes se inauguraba un teatro de ópera y a la vez una línea de ferrocarril.

La primera locomotora que llegó fue bautizada “La Porteña”. Construida por The Railway Foundry Leeds, llegó desde Inglaterra en barco y se necesitaron treinta bueyes para trasladarla hasta la estación del Parque, desde donde haría su primer viaje de 10 km.

Esta línea corresponde a lo que hoy es el Sarmiento. El primer maquinista de la Porteña se llamó Alfonso Covassi, un italiano de la Toscana, y podemos decir que empezó con el pie izquierdo.

El primer viaje previsto nunca se pudo hacer porque llovía. En la segunda prueba descarriló y la tercera llegó bien hasta Floresta, pero descarriló en el regreso y el accidente dejó a varios pasajeros con heridos.

Se ajustaron los detalles y el ferrocarril del Oeste se convirtió en el orgullo del Estado de Buenos Aires, así se llamaba en esa época que la ciudad tenía autonomía de la Confederación.

El tren contaba con magníficos vagones de madera con detalles de lujo y el recorrido era hermoso: luego de un paseo por calles porteñas, más tarde el paisaje se abría a las quintas y los campos sembrados hasta llegar a Flores.

Pero 1871 no sólo le cambió la vida a los porteños, sino también a “La Porteña” que pasó de ser una elegante formación de viajes y paseos a convertirse en un tren fúnebre. Todos olvidaron su emblemático nombre y fue rebautizado como “el tren de la muerte”.

Los cadáveres se acumulaban y la ciudad no podía dar respuesta, entonces se ideó un tramo del ferrocarril para la recepción de ataúdes.

El circuito era así: partía desde la estación Bermejo que estaba en la intersección de las calles hoy Jean Jaures y Corrientes e iba hasta lo que en la actualidad es el parque Los Andes.

Allí se ubicó un cementerio mientras se aceleraba la construcción y rápida inauguración del Cementerio de la Chacarita, en una zona de chacras, alejada del centro de la ciudad.

Recordemos que se había prohibido que se inhumen los muertos de fiebre amarilla en el cementerio de la Recoleta, hacía falta mucho espacio para albergar tantas víctimas y el Cementerio del Sur no daba abasto.

John Allan fue el maquinista que condujo el triste tren en el que dejaron de sonar risas y las conversaciones triviales. El tren de la muerte sólo llevaba cajones. Catorce mil personas murieron.

Nueve mil italianos, tres mil cuatrocientos criollos y el resto afroargentinos. John Allan también murió víctima de la fiebre amarilla.

Cuenta la leyenda que su espíritu recorría la formación buscando la alegría perdida, errante, testigo mudo de cada vida perdida en esa epidemia feroz que sólo logró apagar el frío de mayo de 1871.

Si una noche, cuando volvamos a ser libres, se aventuraran a caminar en el Parque de Los Andes, quizás podrían escuchar el lejano traqueteo de la formación del tren de la muerte.

El chirrido de la frenada justo donde un grupo de trabajadores esperaban para bajar los ataúdes, y tal vez, entre la bruma, divisen el vapor de esa magnífica locomotora que, paradojas de la historia, se convirtió en la máquina más triste.