El presidente había dicho que “salir ya de la cuarentena sería llevar a la muerte a miles de argentinos”. La ex ministra de Seguridad cuestionó también las críticas a la oposición y advirtió: “No pretenda que agachemos la cabeza y le digamos que sí a todo”.
La presidenta del PRO, Patricia Bullrich, volvió a utilizar su cuenta de Twitter para levantar la bandera de la oposición y expresarse en contra de las políticas implementadas por el Gobierno nacional en tiempos de pandemia.
Hemos acompañado la política sanitaria desde el primer día y resulta que para usted los reclamos no son de la sociedad sino de la oposición. No pretenda que agachemos la cabeza y le digamos que sí a todo. Estamos aquí para debatir y encontrar salidas en conjunto.
En esta oportunidad, le dedicó un mensaje a Alberto Fernández luego de que esta mañana el presidente advirtiera que “salir ya de la cuarentena sería llevar a la muerte a miles de argentinos”.
El mandatario utilizó esa frase para contraatacar a los sectores opositores que piden terminar con el aislamiento total para volver a reactivar la economía. “Sea responsable y no asuste a la sociedad, Presidente. Salir de la cuarentena no es a todo o nada como hicieron con los presos. En vez de señalar a la oposición podríamos debatirlo en una mesa conjunta. Se lo propusimos en dos oportunidades y nos respondió con su silencio“, tuiteó la ex ministra de Seguridad.
Y añadió: “Hemos acompañado la política sanitaria desde el primer día y resulta que para usted los reclamos no son de la sociedad sino de la oposición. No pretenda que agachemos la cabeza y le digamos que sí a todo. Estamos aquí para debatir y encontrar salidas en conjunto”.
Siempre es bueno conocer el origen de las ideas por más geniales o, al contrario, por más disparatadas que parezcan.
Después de los cacerolazos en los que Alberto Fernández vio peligrar su tan popularidad, construida a fuerza de cuarentena y aislamiento, el gobierno dio marcha atrás con las excarcelaciones y, con unas extrañas volteretas en el aire, señaló como únicos responsables de esa evidente decisión política a los jueces. De paso, para no perder la costumbre, culpó también a la prensa.
La liberación de violadores, asesinos y secuestradores en medio de la pandemia fue un punto de inflexión para una sociedad ya bastante castigada por el aislamiento y el desplome de la economía. Mucha gente se preguntó qué hay detrás, qué pretenden al soltar criminales mientras a la sociedad se la condena a la reclusión.
La explicación, tal como dijimos, está en el mundo de las ideas, de las corrientes de pensamiento que se han convertido en las bases del progresismo bienpensante de los siglos XX y lo que va del XXI.
La imagen de Víctor Hortel, director del Servicio Penitenciario Federal durante el gobierno de Cristina, mientras bailaba con los presos disfrazado de hombre araña, es una de las postales inolvidables del kirchnerismo.
Detrás de esa supuesta incorrección política existe en estos militantes una fe ciega y acrítica a un canon infantil, universitario, divorciado de la realidad al que obedecen como a un dogma religioso. Ante las críticas por la suelta de presos, los lactantes intelectuales de la Cámpora, con soberbia e ignorancia, mandaron a los “burgueses” a leer a Foucault.
Michel Foucault ha modelado el pensamiento progresista de un gran sector del derecho y de la psicología de este país, pero la pereza intelectual de estos progres de lechería los lleva a repetir mecánicamente conceptos como “panóptico” o “vigilar y castigar”, sin siquiera haber leído más de dos páginas de la obra de Foucault.
El lunes recordábamos que Foucault pidió al parlamento francés que dejara de considerar un delito mantener sexo con menores de edad. ¿Cuál era la vigilancia tan temida por Foucault? Que el Estado osara interrumpir a los pedófilos mientras abusaban de los niños.
Así lo explicó el propio Foucault: “Es muy difícil establecer barreras a la edad del consentimiento sexual, puede suceder que sea el menor, con su propia sexualidad, el que desee al adulto”.
El otro gran padre fundador del presunto progresismo tiene el lauro de haber sido un feminicida. Me refiero a uno de los intelectuales más respetados de la izquierda francesa, acaso el padre del marxismo francés: Louis Althusser. El marxismo siempre ha sostenido que la ideología debe ser reemplazada por la praxis, por la práctica. ¿Cuál fue la praxis más destacada de Althusser? Veamos.
La historia se inicia en el departamento universitario de la Rue D’Ulm. Todo comenzó con una masaje. En efecto, Althusser se ofreció a hacerle masajes en el cuello a su esposa. Por lo visto, el filósofo se entusiasmó.
En un arranque del más clásico pensamiento barredista (pronúnciese en francés) o monzoniano, el filósofo apretó y apretó hasta que sintió que los cartílagos del cuello de Helen crujían y la ahogaban. Ella quiso gritar, pero no pudo. El aire no le entraba ni le salía. La cara de la mujer pasó del rojo al blanco, del blanco al violeta, hasta que finalmente murió bajo la praxis del filósofo que decía detestar la opresión.
Las delirantes interpretaciones de los psicoanalistas de la época llenaron los diarios y revistas, y son la demostración de la estupidez y el peligro al que lleva extrapolar el análisis psicoanalítico, al punto de justificar un crimen horroroso, un feminicidio injustificable.
Aquellas mentes brillantes dijeron que al matar a Hélène, Althusser quiso sacarse de encima el peso del Partido Comunista, con el cual vivía en conflicto pero al que nunca abandonaba. También dijeron que ese acto fue la concreción del deseo de matar a su madre. Al pensamiento retorcido, acuñado en la matriz de Sade, le cuesta entender que, en general, las personas suelen resolver los problemas conyugales de otro modo.
Encerrado en diversos psiquiátricos, Althusser escribió: “El porvenir dura mucho tiempo”, un libro en el que habla de sí mismo, de su depresión, de su cobardía y confiesa haber sido un verdadero impostor, dice: “Yo era tan sólo una existencia de artificios e imposturas, es decir, nada de verdaderamente auténtico, nada de real”.
Durante la Segunda Guerra mundial, Althusser mostró un comportamiento poco menos que miserable. Se entregó sin pelear a los alemanes y desarrolló una cierta comodidad en compañía de los nazis. Al referirse a ese pasaje de su vida, admite que sentía un terror total por combatir, inventaba enfermedades para evitar las misiones militares y afirma que le provocó alivio ser capturado por los alemanes.
“Me sentía en seguridad, protegido de todo peligro por la cautividad. Nunca pensé seriamente en escaparme”, dice textualmente, con cierta simpatía por sus captores nazis. Así ha construido el progresismo occidental esta mascarada de incorrección política y simpatía por el marginal, el que “empuja los límites de la racionalidad”.
Es notable la paradoja: los dos grandes íconos del progresismo mundial son un apologista de la pedofilia y un feminicida que se sentía cómodo entre los nazis. ¿Qué podía salir mal?
El ex ministro de Hacienda de Mauricio Macri alertó que “cada semana de cuarentena se pierde la mitad de lo que se hubiera producido”.
En un crítico análisis de la política que adoptó el Gobierno nacional en tiempos de pandemia, el exministro de Hacienda Alfonso Prat Gay no tiene dudas que la cuarentena decretada “destrozó la economía” del país y le adjudica esa responsabilidad a Alberto Fernández.
Entrevistado por La Nación, el ex funcionario de Mauricio Macri resaltó que “el aislamiento cumplió su propósito en términos de que nunca vimos la curva” de contagiados porque en la Argentina “no está sucediendo lo que sucedió en todos los otros países donde la cosa se aceleraba”.
Sin embargo, disparó que “para frenar esa curva, hemos destrozado la economía”. “Yo no tengo la información que seguramente tenía el Presidente, pero evidentemente no ha sido la Argentina el único país que ha tomado estas decisiones. Hay algunas excepciones como por ejemplo Suecia, que no hizo cuarentena y no tuvo 40 mil muertes. Tuvo 2500, que es un montón, pero no tuvieron 40 mil”, reflexionó.
Prat-Gay consideró que el punto al que nadie quiere ir es a “ser España o Italia”, aunque advirtió que no está claro qué significa esto. Dijo que el coronavirus “es una crisis de la ignorancia” y explicó: “No sabemos bien cómo se contagia, cómo circula ni por qué en algunos países se expande más que en otros. No está tan claro que es por el clima ni está tan claro algunas cosas que se dan por ciertas”.
En ese marco, cuestionó que las autoridades “no se dejan ayudar ni por los miembros del gabinete, porque escucha solo la visión de los infectólogos; ni por otros argentinos bien intencionados como la oposición, que hasta ahora ha demostrado vocación de acompañar y ayudar en un momento tan difícil”.
“El golpe fuerte a la economía no es el virus, no es una guerra que destruye valor. Lo que está destrozando la economía son las reacciones de los gobiernos para que el virus no contagie a sus ciudadanos. Cada semana de cuarentena se pierde la mitad de lo que normalmente se hubiera producido. Algunas partes se pueden recuperar. La parte de servicios no vuelve, con los bienes no sabemos qué va a pasar el día después de que abran las puertas, lo más probable es que haya cautela”, completó.
El diputado nacional de Juntos por el Cambio embistió nuevamente al Gobierno.
Siendo uno de los máximos referentes de Juntos por el Cambio en la Cámara de Diputados y quizás uno de los que más cuestiona permanentemente al modelo kirchnerista, Fernando Iglesias volvió apuntar contra la ideología del Gobierno del Frente de Todos en relación al último escándalo judicial que envuelve a jueces y masivas liberaciones de presos con la excusa del coronavirus.
“Está en su naturaleza. El sujeto histórico del kirchnerismo es la reivindiación del marginal. Tenemos mala memoria los argentinos. Acordémosnos del batallón militantes, donde tenían una organización de presos en las cárceles que salían habilitados para participar de los actos”, comenzó el legislador en Palabra de Leuco por TN. Y comparó lo hecho en la materia seguridad con la base que dejó Patricia Bullrich en cuatro años de gestión. “Nosotros tuvimos una política clara en la que el Estado y el Gobierno estuvieron siempre del lado de la víctima, respetando los derechos humanos, pero nunca del lado del delincuente“.
En ese sentido, Iglesias recordó el resultado de las elecciones en las cárceles de todo el país: “Estos muchachos agarraron ganaron con el 87% y apenas un 8% votó a JXC. Me parece que no hay nada de nuevo en todo esto. Es una política permanente que han llevado adelante en todos los aspectos. Se habla mucho de la grieta, pero la verdadera grieta es la del sector productivo que abarca desde las fábricas hasta el laburante, quienes fueron parte de la enorme rebelión antipopulista que nació con Cambiemos. Y del otro lado están los que se cuelgan del sistema. Eso es lo que ellos sostienen y es la forma en que gobiernan.
Y concluyó: “Con errores, nosotros intentamos al menos gobernar para todos, pero ellos gobiernan para los de ellos. Le quitan a los jubilados para darle a los que no aportaron nunca, quieren sacarle a la Ciudad para darle a las provincias que viven colgadas de la coparticipación, le sacan a la clase media para darle a los subsidiados. Todo esto tendría sentido si estas medidas fueran para sacarlos de esa situación, no para mantenerlos”.
El Presidente defendió su postura ante el reclamo de algunos sectores de la oposición que piden terminar con el aislamiento, y aprovechó para lanzarle un dardo al Gobierno anterior: “Destruyeron la economía, con qué autoridad moral nos hablan así”
A días de que la Casa Rosada decida qué medidas tomará a partir del 11 de mayo respecto a la cuarentena, Alberto Fernández salió a cuestionar con dureza a los integrantes de la oposición que piden terminar con el aislamiento total para volver a reactivar la economía.
Sin traicionar el pensamiento que mostró desde el inicio de la pandemia, el mandatario dejó en claro que la prioridad para él siempre será la salud a pesar de las severas secuelas económicas. “Salir ya de la cuarentena ya, en los términos que ellos plantean, es llevar a la muerte a miles de argentinos”, advirtió.
“Ellos destruyeron la economía sin coronavirus, con qué autoridad moral nos hablan así”, sostuvo el jefe de Estado sobre unas recientes declaraciones del exministro de Economía Alfonso Prat Gay, quien apuntó contra la política que adoptó el Frente de Todos para detener al Covid-19.
En diálogo con Radio Con Vos, Fernández se descargó contra la oposición al señalar que “juegan con el malestar que tienen los argentinos” y dijo que “no se puede” hacer una cuarentena exitosa sin dañar la economía. Y remarcó: “Hay sectores que incitan a la gente a hacer un pedido que puede ser convocar a su propia enfermedad”.
Asimismo el presidente adelantó que el Gobierno trabaja en un protocolo para habilitar determinados sectores de la economía pero descartó de plano finalizar la cuarentena total en las ciudades donde aún hay índices de contagio. “Salir ya es llevar a la muerte a miles de argentinos. Esto lamentablemente no tiene un gotero para manejarlo. Es muy difícil dosificar la salida”, precisó.
Si alguien quiere conocer en forma detallada, cual es el plan de Cristina para lograr la impunidad para ella, su familia y el cartel de los pingüinos, tiene que repasar una pieza antológica de autoritarismo chavista. Hablo de su alegato de más de tres horas y media frente al tribunal que la está juzgando por ser la jefa de una asociación ilícita que se dedicó a saquear al estado mediante las obras públicas direccionadas y con sobreprecios y coimas monumentales.
Es una exposición histórica. Es el pensamiento más descarnado y prepotente de Cristina. La causa está tapizada de pruebas, documentos y de testimonios que la incriminan. Pero ella, después de descalificar a medio mundo, terminó citando el discurso de Fidel Castro en 1953. Miró en forma amenazante a los integrantes del Tribunal Oral Federal 4 y les dijo: “Este tribunal, el del Lawfare, seguramente tiene la condena escrita. No me interesa. A mí la historia ya me absolvió. La historia me va a absolver. Y a ustedes, seguramente los va a condenar la historia”.
Cristina, altanera y enardecida alteró los tantos. Estaba en el banquillo de los acusados pero se puso en acusadora. Tomó sus carpetas en forma enérgica, con bronca y comenzó a caminar hacia la salida. El presidente del tribunal le recordó, tímidamente que tenía la opción de responder preguntas. Ella pegó media vuelta, volvió sobre sus pasos, tomó el micrófono y gritó: “¿Preguntas? Preguntas van a tener que contestar ustedes”. Ahí está el corazón de su plan sistemático de Impunidad para todos y todas. Es el ADN de su proyecto y el motor que la mueve. Por eso hizo ese pacto con Alberto. Ayer se lo dije: el matrimonio por conveniencia y el trueque que lo selló: yo te ayudo a sentarte en el sillón de Rivadavia y vos me ayudas a que en el más corto tiempo posible, no quede en pie ninguna causa en mi contra y le cortemos la cabeza a todos los jueces y fiscales que las impulsaron.
El problema que apareció en estos días es la ansiedad y el apuro de Cristina. Ella exige impunidad ya. Es ahora o nunca. Y esa es la factura que le está pasando a Alberto. Dicen que este fue el tema central del cruce que protagonizaron ayer en la quinta de Olivos, a solas y por más de tres horas. No dieron ninguna información de lo que hablaron. Es muy difícil reconstruir esa reunión. Pero varias fuentes de funcionarios cercanos y de colegas que siguen de cerca el tema, coinciden en que Cristina cuestionó fuertemente a Santiago Cafiero y a Marcela Losardo.
Algunos dicen por lo bajo que llegó a pedirles la renuncia pero no puedo dar esto por cierto. Casi, casi, sería un golpe palaciego. Pero, insisto, no lo tengo confirmado. Obligar a Alberto a que se desprenda de las dos personas más cercanas que tiene en el gabinete, es igual a ponerle una pistola en la mano para que se suicide políticamente. Cafiero, es su jefe de gabinete y mano derecha en todos los temas. Y Losardo fue hasta su socia en el estudio jurídico. ¿De qué se queja Cristina con la agresividad que todos le conocemos?
De la lentitud en cumplir con el Pacto de Impunidad. Ella razona de la siguiente manera: este es el momento de sepultar las causas y a los jueces y fiscales que están a cargo. La preocupación por la pandemia y la cuarentena, sirve como cortina de humo para ocultar las maniobras ilegales y es el momento en que el gobierno, todavía tiene imagen positiva importante. Mañana, con la hecatombe económica y sin saber la cantidad de muertos que vamos a sufrir, la cuestión será más difícil. Habrá una sociedad más atenta y más enojada. Esos son los argumentos de Cristina.
Al parecer, Alberto y Losardo todavía no se han movido a la velocidad que Cristina les exige. Por ese motivo, empezó por su cuenta el operativo para convertirse en una santa que nunca robó un peso. Está tan acelerada que cometió un error grosero. Atacó a Juan Bautista Mahiques y puso su nombre en la boca de la jueza Ana Figueroa que en ningún momento había mencionado a Mahiques. La magistrada, pese a ser una fiel militante kirchnerista, denunció presiones pero no señaló a nadie. Fue muy general y por arriba, todo lo que dijo. Pero Cristina le puso el apellido Mahiques en su boca y con esa mentira envió documentación a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Por eso, los familiares de las víctimas de la AMIA se quejaron con su abogado Tomás Farini Duggan a la cabeza. Parrilli enojado, casi apretando a la jueza Figueroa le preguntó por radio: “¿Y si no es Mahiques quien fue? Y luego desnudó su juego. Aseguró que hubo presiones aunque no saben de quien, y anunció que va a pedir la nulidad del juicio que se inició con la denuncia del fiscal asesinado, Alberto Nisman por el tenebroso pacto firmado con Irán para darles impunidad a los terroristas.
En su momento, apenas Alberto selló el acuerdo con Cristina, hizo declaraciones en apoyo a esa mentira del Lawfare que denunciaba la actual vice. Alberto compró o fingió que compró que Cristina era inocente y le salió a dar duro a varios jueces. Hace un año, dijo textualmente por televisión: “Algún día Ercolini, Bonadio (hoy fallecido),Irurzun, Hornos y Gemigniani van a tener que explicar las barrabasadas que escribieron para cumplir con el poder de turno”. Semejante apriete anticipó que: “vamos a tener que revisar sus sentencias que carecen de todo sustento jurídico y de toda racionalidad jurídica. Las cosas que han dicho de Cristina, son dantescas”. Eso se llama intimidación y violación de la independencia de poderes.
Fue tan grave, viniendo de un candidato pero muy probable presidente, que la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional, le respondió con un duro comunicado donde exigían respeto a las instituciones republicanas y rechazó “el tono descalificante y la forma amenazante”. En aquel alegato en el que Cristina emuló a Fidel Castro había acusado al doctor Ercolini de ser el responsable de la enfermedad de su hija Florencia y a los titulares de la Oficina Anticorrupción y la Unidad de Información Financiera de impulsar su persecución ordenada por Mauricio Macri.
Este intento golpista del cristinismo contra la justicia, es de una gravedad institucional inmensa. El autor material es el ex espía Juan Martín Mena quien, además, también está procesado en la causa por el encubrimiento a los terroristas que volaron la AMIA. La brigada que intenta tomar por asalto a la justicia ya está en operaciones. Avanzan a paso redoblado y a tambor batiente.
Quien se mostró con más firmeza en la resistencia activa y pacífica a semejante atropello, fue la doctora Elisa Carrió, poco antes de dejar de ser diputada. Denunció directamente y sin eufemismos un “golpe institucional” y le exigió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que repudie la violación del régimen de protección a testigos y a arrepentidos. Alberto mediante un decretazo puso ese programa bajo las órdenes del Poder Ejecutivo y al mando de Juan Martin Mena, nada menos. Es decir que puso al lobo a cuidar a las ovejas. O más grave todavía, dejó a la intemperie a los valientes denunciantes de la corrupción. Los convirtió en un blanco móvil. Si algo malo le llegara a pasar, por ejemplo, a Víctor Manzanares, el ex contador de los Kirchner, la responsabilidad caerá en la espalda de Alberto y Cristina. Los tiraron debajo de un camión. Los arrojaron a la jaula de los leones. No tuvieron escrúpulos ni estómago.
Pero este es solamente un eslabón en la cadena que busca la impunidad de Cristina, asfixiando a la justicia independiente y a los medios de comunicación que no se rinden ni se arrodillan. Pero el plan “Impunidad para todos y todas”, tiene infinidad de alternativas. El eje central es colonizar definitivamente a la justicia. Ponerle camiseta partidaria. Transformar a los tribunales en Unidades Básicas K.
La frutilla del postre será el intento de poner como jefe de todos los fiscales a Daniel Rafecas. Sería un verdadero escándalo de complicidad que algún senador del radicalismo o del PRO, vote por este hombre que se movió con tanta parcialidad y que tantos favores importantes le hizo a los actuales gobernantes.
Ese pacto de impunidad, ese pacto negro, es el núcleo duro de coincidencias de Alberto y Cristina. Pero Alberto se demora. No quiere o no puede llevarse por delante la independencia de los poderes. Pero Cristina está sumamente apurada y no se fija en formalidades republicanas. Nunca respetó la Constitución. Mucho menos lo va a hacer ahora.
Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre
La diputada nacional de Juntos por el Cambio apuntó contra el accionar judicial tras la ola de excarcelaciones.
En medio de la polémica por las liberaciones masivas de presos bajo el argumento de ser pacientes de riesgo frente al coronavirus, la diputada de Juntos por el Cambio María Luján Rey hizo un fuerte descargo contra el fallo del juez de Casación Víctor Violini, que envió a la calle a más de 2000 detenidos acusados por delitos graves como homicidio, violación y narcotráfico. La Corte Bonaerense frenó esta resolución este martes tras avalar el recurso de queja presentado por el fiscal Carlos Altuve.
“Lo viví como una de las tantas víctimas que tanto luchó para tener la ley que nos proteja. Es un retroceder después de lo mucho que se trabajó durante el Gobierno anterior con el exministro Germán Garavano, para que las víctimas tuviéramos los derechos que nos fueron negados durante mucho tiempo, y que hoy a pesar de tener una ley muchos jueces deciden ignorarla”, narró la dirigente opositora en Palabra de Leuco. Y agregó: “Ignorar a la víctima es ignorar a la ley. Esto no debería pasar en ningún juzgado. Ningún operador judicial debería negar una ley que es como cualquier otra. No es si te gusta o no, hay que respetarla“.
La legisladora admitió tener mucha tristeza y preocupación por “ver que hay jueces que deciden a qué ley van a darle ‘bolilla’ y a qué ley no”. Por otro lado, “siento que algunas cosas se intentan, si pasan pasan y cuando no gustan se fijan después a quién le van a echar la culpa.
Luján Rey, madre de una víctima de la Tragedia de Once, también opinó de la solicitud por parte de la Secretaría de Derechos Humanos, dirigida por Horacio Pietragalla, para otorgarle la domiciliaria a Ricardo Jaime. “El presidente se desentendió del tema pero Pietragalla es un funcionario del Gobierno nacional y tiene la potestad para despedirlo. Hasta la Cámara de Casación le contestó que esta medida que solicitó de liberar a Jaime sería desconocer los acuerdos internacionales donde habla del delito de la corrupción y de cómo socava las bases fundamentales de una República. Y Jaime está condenado por un delito de corrupción”.
El vicejefe de Gobierno porteño aseguró que nada volverá a la normalidad “hasta que no haya una vacuna o tratamiento contra el coronavirus”. También dio detalles de las propuestas que le acercarán al Gobienro.
Mientras el presidente Alberto Fernández debate qué medidas tomar a partir del próximo lunes 11 de mayo, cuando finalice la tercera etapa de aislamiento total a raíz del Covid-19, desde la Ciudad de Buenos Aires aseguran que a pesar de las nuevas propuestas que llevarán a la Casa Rosada para que se habiliten otras actividades económicas, “nos tendremos que ir acostumbrando a vivir con el virus, por lo menos hasta que esté disponible una vacuna o un tratamiento”.
Así lo afirmó el vicejefe de Gobierno porteño Diego Santilli en Palabra de Leuco. “Todo lo que hemos logrado durante la cuarentena no es mérito de gobernante sino que es gracias a la sociedad, que dijo nos aislamos y nos cuidamos. La gente ha hecho mucho esfuerzo y llevamos 6 semanas. La verdad que es un plomo. No es sencillo por el espacio en el que uno vive.“, agregó.
Sobre el futuro a corto plazo que le espera a los comerciantes porteños que esperan con ansias un guiño del Gobierno para poder volver a tener ingresos, el funcionario detalló: “Estamos trabajando en propuestas para acercarle al presidente. Tenemos más de 500 mil habitantes y necesitamos tener ciertas autorizaciones. Lo que nosotros planteamos es un equilibrio para darle una oportunidad más a aquellos que están siendo muy afectados por la crisis”.
“Pedimos hacer un análisis más profundo en sectores del comercio, la gastronomía y la construcción, este último sobre todo porque genera muchos puestos de trabajo y en definitiva le da salario a la gente”, explicó Santilli en TN.
Y completó: “Estamos tomando estas decisiones con la montaña adelante. Pensamos en algo más moderado y gradual, a sabiendas de que si esto recrudece debemos volver al distanciamiento inicial. Pero me parece que ahora es la oportunidad de pensar en estas alternativas”.
Julio Conte Grand avaló el recurso presentado por el fiscal de Casación contra la medida aplicada por el juez Víctor Violini.
El procurador bonaerense, Julio Conte Grand, le pidió a la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires que revoque el fallo del juez de Casación Víctor Violini que habilitaba las excarcelaciones masivas con la excusa del coronavirus. En la noche de este martes, el funcionario firmó el dictamen con el que avaló la presentación del fiscal Carlos Altuve, quien había advertido por la gravedad de las decisiones del magistrado.
En primer lugar, el procurador señaló la afectación del principio del juez natural a través de la asunción de competencia originaria para tratar el caso por parte del Tribunal de Casación Penal. Además, cuestionó la utilización de la distinción entre delitos leves y graves como pauta para adoptar estas resoluciones.
Conte Grand reiteró la gravedad que implica conceder un beneficio a una persona privada de la libertad de modo automático y por el solo hecho de su incorporación a un listado por parte del Poder Ejecutivo. Y en esa línea, cuestionó la vulneración del status de víctimas a pesar de los derechos que le concede la normativa vigente.
Ayer, el máximo tribunal bonaerense aceptó el pedido de Altuve y suspendió el hábeas corpus que había presentado Violini, que había planteado la posibilidad de que los presos mayores de 65 años, mujeres embarazadas, detenidos con enfermedades preexistentes y que estén involucrados en delitos leves podrían acceder al beneficio de la prisión domiciliaria.
El aberrante fallo de Violini habilitó 599 morigeraciones en las condiciones de prisión en el último mes, según las cifras oficiales. Teniendo en cuenta los casos de aquellos internos que cumplieron su condena, o que tienen otros regímenes como la libertad condicional o asistida, el número global de detenidos que dejaron los penales bonaerenses en estas semanas asciende a unos 2.200.
La situación obligó al propio gobernador bonaerense, Axel Kicillof, a despegarse públicamente de las liberaciones masivas y apuntar al sector judicial.
Con distancia y barbijos, el Polo Obrero marchan al Ministerio de Desarrollo Social para pedir alimentos y agua potable. Esperan que durante la tarde se sumen otras 20 agrupaciones.
El Polo Obrero encabeza este miércoles una manifestación en pleno centro porteño en reclamo de agua potable y alimentos para los barrios humildes que se ven afectados por pandemia. La marcha se replica en todo el país y se sumarán más de 20 agrupaciones durante la jornada a pesar del riesgo que representa ese tipo de aglomeraciones ante la fácil propagación del coronavirus que ya dejó 264 muertes en el país. En ese sentido, los protestantes intentan respetar el distanciamiento social, llevan barbijo y hay una persona que les reparte alcohol en gel.
La marcha comenzó pasadas las 11 de la mañana en el Obelisco, bajo el lema: “Con hambre no hay cuarentena”. Las personas que se congregaron allí se movilizarán hacia el Ministerio de Desarrollo Social para pedir que les regularicen en suministro de agua a lugares como el Barrio 31 de Retiro, que se refuerce el cobro de asistencia social y que se le entreguen alimentos a los comedores comunitarios.
En línea con lo que recomiendan los expertos que asesoran al Gobierno, la infectóloga Florencia Cahn consideró que es “un peligro” que haya una marcha multitudinaria en este momento, aunque entendió que el reclamo es legítimo. “Se están poniendo en riesgo a ellos y a familiares con las que conviven. Las consecuencias de lo que hacemos hoy las vamos a ver de acá a diez días”, explicó.
El Polo Obrero, mediante pequeñas manifestaciones con distanciamiento y barbijos, reclama en todo el país por alimentos que siguen sin llegar ante una situación desesperante en los comedores abarrotados de gente. Ahora mismo en el Obelisco. Denunciamos detenciones en el Chaco.
El dirigente nacional del PO, Néstor Pitrola escribió en Twitter: “El Polo Obrero, mediante pequeñas manifestaciones con distanciamiento y barbijos, reclama en todo el país por alimentos que siguen sin llegar ante una situación desesperante en los comedores abarrotados de gente. Ahora mismo en el Obelisco. Denunciamos detenciones en el Chaco”.
En Neuquén, también se observa una concentración frente a la municipalidad. “Estamos reclamando el pago diez mil pesos del Ingreso Familiar de Emergencia que hay muchos compañeros que no lo cobraron. Hay mamás que están con asignación a las que no les depositaron. Fuimos a reclamar al municipio por bolsones alimentarios pero desapareció el gobierno de la Ciudad de Zapala”, reclamó un manifestante.