El intendente de La Plata explicó su propuesta para habilitar la mayor cantidad de comercios en el distrito en medio de la cuarentena.
A la espera del nuevo anuncio del Gobierno, el intendente de la capital bonaerense pidió una mayor flexibilización de la cuarentena a partir del 11 de mayo y admitió que hoy la sociedad “tiene la certeza de que no puede llegar a fin de mes”.
En diálogo con Alfredo Leuco en Radio Mitre, el jefe comunal informó que trabaja “para habilitar la mayor cantidad de comercios posibles respetando las normas sanitarias, para reactivar la economía local frente a la crisis que desató la pandemia de coronavirus. Adelantó que se estudia cómo autorizar salidas a la calle de los vecinos de la capital bonaerense y qué rubros podrían ser habilitados.
“Hemos pedido a la provincia la apertura de empresas y sumaremos protocolos sanitarios que venimos trabajando para conseguir un equilibrio de cómo motorizar las economías locales salvaguardando la salud de los platenses”, planteó el dirigente en Le doy mi Palabra, y añadió: “Es el equilibrio más deseado por todos ahora. Cada industria evaluó su protocolo sanitario, si corresponde lo mejoramos y lo elevamos al gobernador Kicillof. Hoy la ciudadanía sabe que puede contagiarse o no, pero tiene la certeza de que no puede llegar a fin de mes”.
Sobre los casos de Covid-19 en La Plata, Garro detalló que “se registraron hasta el momento 54 infectados; de esos, 30 fueron dados de alta. Otros 59 están en estudio y 1084 fueron descartados. Lamentablemente hoy un paciente falleció”.
Hoy es un día triste para Rosario, un día muy triste para el fútbol y un día tristísimo para mí. Una noticia que no ocupó los grandes titulares, ni generó miles de declaraciones y, lo sé, probablemente no sean muchos los que conozcan a su protagonista.
Hablo del mejor futbolista argentino de todos los tiempos. Y no me refiero a Maradona ni a Messi. En medio de los debates por la liberación de presos con la excusa de la pandemia, comprobamos una vez más que las principales víctimas de la delincuencia marginal, con la que tanto simpatiza parte de este gobierno, son en su gran mayoría, los que viven de su trabajo en barrios humildes de todo el país.
Desde ayer, el más grande de todos, el Trinche Carlovich está peleando por su vida, en coma inducido, con pronóstico reservado en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez de Rosario. Un grupo de los tan admirados marginales lo atacaron a palos hasta bajarlo de la bicicleta que se acababa de comprar.
El Trinche no tenía auto; le quitaron el único medio que tenía para moverse y que le servía, además, para ejercitar las articulaciones, tan castigadas a fuerza de esquivar rivales y recuperar pelotas. Lo dejaron tirado en la calle, desangrándose sobre el pavimento a los 74 años. El Trinche estuvo muy cerca de morir. Un vecino llamó a la ambulancia.
Tal vez los camilleros que lo auxiliaron no sabían que estaba levantando en andas al más grande todos, el jugador más espectacular de todos los tiempos y de cuyas jugadas sólo pueden dar testimonio quienes lo vieron en las canchas, porque no quedaron registros fílmicos.
El Trinche tejió leyendas a fuerza de caños y gambetas, pero jamás tuvo la ambición de alcanzar un contrato multimillonario en Europa. Ni siquiera le interesó mudarse a Buenos Aires para jugar en los grandes clubes. Su paraíso era ese pedacito de pasto en Rosario, en el central Córdoba.
Tomás “el Trinche” Carlovich nació en 1946, es el cuarto hermano de una familia muy humilde de Santa Fe, descendiente de yugoslavos, gente de campo y trabajo. Tomasito jugaba al fútbol en el potrero con sus hermanos y amigos y desde chiquito demostró un don. Alto, con buena contextura, un poco desalineado y con la melena setentista al viento; así lo recuerdan todos.
En Rosario es un mito, lo veneran hasta los rivales que pedían, incluso, que saliera a la cancha. Era un placer verlo matar las pelotas altas con el pecho y bajarlas como con la mano. No hay videos; todo ha quedado en la tradición oral que narran sus proezas y alguna que otra crónica gráfica de la época.
La carrera del Trinche es curiosa: su partido más inolvidable se convirtió en leyenda. Corría el año 1974, la selección nacional jugaba partidos en el interior con selecciones provinciales, amistosos previos al viaje que la llevaría al mundial de Alemania, en épocas de la cortina de hierro.
La expectativa por ver jugar a la selección nacional, que iba a mostrar la estrategia contra un combinado rosarino, era enorme. El combinado rosarino estaba formado por 5 jugadores de Rosario Central, 5 de Newell’s Old Boys y… el Trinche Carlovich, de Central Córdoba.
Contra toda previsión, el combinado rosarino le dio un tremendo baile a la selección nacional. Resultaba humillante; no podían permitirse semejante goleada. A los 15 minutos el DT de la selección pidió que sacaran al Trinche. Era demasiado: su despliegue los dejaba reducidos a un equipo de potrero. El Trinche salió ovacionado, jugó los 15 minutos más recordados del fútbol rosarino.
Cuenta la leyenda que Menotti lo vio en la cancha y lo convocó para el Mundial 78, pero el día de la convocatoria el Trinche no apareció, se había ido a pescar. Así era él, su sueño era jugar a la pelota en central Córdoba, así era feliz. Las anécdotas abundan, las cuentan los abuelos, las repiten los nietos.
Una vez lo expulsaron y el árbitro tuvo que volver a incorporarlo, la hinchada no paraba de gritar, todos hasta los rivales querían verlo gambetear, generaba récords de recaudación, ir a ver a jugar al Trinche era el programa más esperado de todo Rosario.
El Trinche nunca dio el salto a las grandes ligas, le dio la espalda a la fama, no le interesaron los lujos ni los contratos exorbitantes, él jugó su propio partido. Dicen los que saben que el Trinche era el mejor, pero no jugaba al fútbol, jugaba a la pelota, era un zurdo único, temible, pero sólo un par de años jugó en primera división, era un diamante en bruto, un bohemio.
El Trinche llegó, se equivoca quien piensa que no llegó. El año pasado se emitió el programa que hice sobre el Trinche en la serie “Vas a viajar en mi sidecar”. Tuve el enorme placer de conocerlo y vi a un tipo en paz consigo mismo, ni siquiera se percibe él mismo tan genial, “exageran” dice, “exageran”…
Hoy volví a ver esa emisión y un nudo me cerró la garganta. Cuando hablamos de liberar presos, no hablamos de una entelequia, de un floreo dialéctico, de una discusión universitaria, sino, nada menos, de la diferencia entre la vida y la muerte.
Hacemos llegar nuestros votos y nuestro afecto al Trinche, para que se recupere y pueda seguir viendo los partidos de su equipo desde el lugar que él eligió: un rincón modesto en la cancha de Central Córdoba en Rosario.
Es cierto que hay aplausos y odas para los médicos y todos los trabajadores sanitarios. Es cierto que el plan “Mayores Cuidados” de la ciudad fue exitoso porque se anotaron más de 38 mil voluntarios para dar una mano y asistir a los adultos que tienen muy restringida la salida de sus casas.
Pero también es cierto que la pandemia y la cuarentena, también han desnudado a personas despreciables que fueron capaces de discriminar e incluso amenazar a médicos y mayores de 60 o 65 años. Se dice mucho y es cierto que el terremoto social que vivimos nos muestra tal cual somos. Solidarios o energúmenos. Sensibles o antisociales. El presidente Alberto Fernández hizo una declaración que no fue muy feliz, durante la entrevista con Jorge Fontevecchia. ¿Se acuerda? Habló del deseo de eternidad del hombre y de la medicina que le da los recursos para prolongar la vida cada vez más.
El jefe del estado dijo que eso “trae consecuencias económicas tremendas. Hace 30 años teníamos que mantener a las personas hasta los 70 años y ahora tengo que mantenerlos hasta los 85. Eso cuesta mucha plata, es carísimo y cada vez trabaja menos gente”. Más allá de las verdades estadísticas las palabras y la forma de exponer estos temas también revela el pensamiento más profundo. Quedó demasiado evidente, para decirlo en criollo y sin vueltas, que Alberto piensa que “los viejos son una carga”. Estoy absolutamente convencido que los ñoquis que mantiene el estado y los ladrones que se robaron el estado durante los más de 12 años de los Kirchner son mucho más gravosos para todos y todas. Y aquí no hago diferencias por edades. Involucro desde muchachotes grandes como Julio de Vido hasta jóvenes como Máximo.
Pero no me quiero desviar del tema central de esta columna. Le comenté que hace más de un año, me volví loco de bronca e incomprensión. Dos cartas de lectores en los diarios contaban casos similares de personas muy preparadas que no conseguían trabajo porque habían cometido el pecado de cumplir 48 años. Les decían que reunían todos los requisitos, pero que la edad tope era de 45 años. Uno es un ingeniero y la otra es abogada. Ambos con trayectorias impecables y experiencias notables. Estoy seguro que a los 48 años las personas están en la cumbre de su etapa productiva, creativa y disponen de energía y tiempo para rendir muy bien en cualquier trabajo.
No podía creer semejante prejuicio y discriminación que los especialistas llaman “viejismo”. Es la última de las discriminaciones “aceptadas socialmente”. Encima si tienen más de 45 y son mujeres, hay doble discriminación todavía. En Estados Unidos si además es negra, están en serios problemas. Y Si es gay, ni le cuento. Pero nadie se atreve a poner un aviso clasificado que diga mujeres, negras o gays, abstenerse. En cambio si ponen avisos que dicen que más de 45 años no reciben.
La discriminación siempre es un veneno social. Por cualquier motivo. Pero además creo que es una torpeza cargada de ineficiencia. Porque los que actúan así no solamente están cometiendo el delito de discriminar sino que se pierden en muchos casos trabajadores impecables.
En los últimos tiempos han pasado cosas que me hicieron reflexionar. Robert Redford y Jane Fonda filmaron “Nosotros en la noche” y repiten el rubro que hace 50 años metió un éxito descomunal como esa pareja de jóvenes recién casados en la película “Descalzos en el Parque”. El tiene 83 años y ella 82 y ambos son brillantes en su actuación y siguen seduciendo con su serena belleza y su carisma.
Yo sé que no todos somos Robert Redford o Jane Fonda pero en el 2019, contrataron al flaco Cesar Luis Menotti como director de selecciones nacionales. Es uno de los dos únicos técnicos de la historia Argentina que salieron campeones del mundo. Es culto, sensato, apasionado, estudioso, muy activo y tiene 81 años. Y Pepe Soriano 91 o Marilú Marini, por ahí cerca, y Mirtha Legrand y Magdalena Ruiz Guiñazú dos de las mujeres que junto a Susana Giménez, son las más valoradas en radio y tele.
¿Se da cuenta a dónde apunto? La edad cronológica es una forma jurásica de juzgar a las personas. Conozco pocas personas con la inteligencia, actitud, lucidez y capacidad corporal para colgarse artísticamente de techos y paredes como nuestro compañero de radio, el doctor Alberto Cormillot. Y tiene 81. Y se casó nuevamente el año pasado. Hace poco dijo que: “Se ve al viejo como un enfermo, senil, asexuado, pasado de moda, discapacitado, sin derecho y sin pertenencia. Además, se lo considera como gasto para la sociedad y que no contribuye en ella porque no produce. De alguna forma se lo ve como una persona que no tiene los mismos derechos que el resto”. Para que le voy a hablar de Woody Allen, Norma Aleandro o de Luis Brandoni. Genios, con mucha vigencia y prestigio social. Y Julio María Sanguinetti, a los 84 años que fue candidato a presidente del Uruguay.
Si estudiamos un poco, descubriremos que en el 2050 habrá más personas mayores de 60 años que menores de 14. Se está produciendo un cambio fenomenal y no hay que subestimarlo. Y mucho menos despreciar a los que cumplen años. La vida cada vez se prolonga más gracias a los avances científicos y la natalidad es cada vez menor culpa de la locura de la vida moderna y su hiper actividad.
La vejez nos iguala. Es el lugar al que vamos a llegar todos. Y solo si tenemos buena salud y suerte. Es raro, pero el viejismo se discrimina a sí mismo, pero con anticipación. Hay que registrar este nuevo envejecimiento saludable, exitoso, productivo e inclusivo. Tener más de 60 o 70 no es igual a retiro o a jubilación. Hay millones de ejemplos de que es una etapa donde la gente suele hacer lo que quiere en el trabajo y en el amor.
Hoy le quiero hablar del viejo como una persona que se descarta, muchas veces demasiado rápido y equivocadamente. A mí me gusta decirle viejos como le digo a mis viejos, a mis padres, porque lo hago con cariño y respeto. No es peyorativo. Pero es un tema tan complejo que ni siquiera encontraron un nombre para esas personas que denominan adultos mayores, integrantes de la tercera edad, o con horribles términos como ancianos, longevos o esa palabra cruel: gerontes.
Susan Zirinsky tiene 67 años y asumirá en marzo como primera directora mujer de CBS News. No se preocupen por la edad, es un estado mental. Tienen sabiduría, experiencia en miles de batallas y un gran equilibrio a la hora de tomar decisiones. Por suerte en Estados Unidos existe Nancy Pelosi. A los 80 años, fue reelecta como presidenta de la Cámara de Representantes y es la líder del Partido Demócrata que no le permite a Donald Trump hacer locuras y salvajadas propias de un adolescente mal educado y caprichoso.
Le pongo ejemplos de gente conocida para argumentar lo que pienso. Pero hay miles de ejemplos anónimos en todos los países y todos los días. Y le ruego que aproveche la cuarentena para ver La Mula de Clint Eastwood, una de obra de arte actuada y escrita por un pibe de 89 años.
Algunos sociólogos dicen que esta es la próxima batalla inclusiva que se viene: “La revolución senior”. Hay que combatir los prejuicios y abrir las cabezas. Hay mentalidades conservadoras que atrasan siglos. En Argentina, más de un cuarto de la fuerza laboral tiene más de 50 años.
Una consultora explicó que “8 de cada 10 trabajos, búsquedas laborales excluyen explícitamente a mayores de 45 años”. Estamos todos locos. Esther, mi madre tiene 87 y se maneja con guasap. Lea Zajac, de la que le hablé el día del Holocausto, lee en un libro electrónico y tiene 93. Y ambas están hiper informadas. Los mails y las redes son insumos que utilizan cada vez personas de mayor edad. No están fuera del mundo tejiendo escarpines en una mecedora o paseando el perro del vecino. Más allá de que algunos lo quieran hacer y están en todo su derecho. Hay una cuenta matemática curiosa.
Una encuestadora europea consultó a las personas sobre a qué edad considera que una persona es vieja. En general todos dicen un número que suele ser la raíz cuadrada de su edad más 8 años. Por ejemplo, si le preguntan a un chico de 9 años, dice que los que tienen 24 son viejos. Pero si la persona consultada tiene 36 dice que a los 48, ya sos viejo. Qué pensará la DJ más exitosa de Japón, Sumiko Iwuamura que tiene 83 y empezó a los 77.
Mayores de 60, somos 6 millones en nuestro país. Y todavía se asocia a valores negativos como la enfermedad o la dependencia. Más del 70% de los mayores de 60 están más sanos que una lechuga y ocupan gran parte de los puestos de conducción de la mayoría de las empresas, organizaciones sociales o clubes o en oficinas gubernamentales.
Varias de las personas más geniales que conozco superan esa edad. Santiago Kovadloff o Marcos Aguinis, por ejemplo. O Palito Ortega o Serrat, o Los Rolling Stones o Paul Mc Cartney que cada día cantan mejor. A aquellos que se pierden de contratar a gente maravillosa y eficiente por el prejuicio de un número en el DNI les digo en pocas palabras: Viejos son los trapos.
Viejo es el viento y sigue soplando…
Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre
Se agranda la familia en el Ejecutivo. Gustavo Sabino Vaca Narvaja, hermano de la ex pareja de Florencia, fue designado como representante Especial para la Promoción Comercial e Inversiones en China. Fue funcionario de Amado Boudou en la gestión de Cristina.
Otro dirigente de La Cámpora se incorpora al poder, aunque sin hacer tanto ruido como sucedió en las designaciones de Andrés Cuervo Larroque en el ministerio de Desarrollo de la comunidad bonaerese y el caso de Fernanda Raverta ni más ni menos que al frente de la ANSES.
Aquí fue todo más silencioso pero con el mismo objetivo de expandir a la agrupación K en el Estado. En esta oportunidad, Alberto Fernández sumó a sus filas a Gustavo Sabino Vaca Narvaja, hermano de Camilo (actual secretario general de Presidencia y expareja de Florencia Kirchner). Ocupará un rol clave en la relación con China, con todo lo que significa en tiempos de pandemia.
El flamante funcionario se expresó a favor de firmar el acuerdo conocido como “de la Franja y la Ruta”, que busca estrechar vínculos económicos y exportar el modelo de desarrollo según el diseño de Beijing.
Con la llegada del Frente de Todos a la presidencia, había sido nombrado director general de Relaciones Internacionales del Senado con Cristina Fernández, el mismo rol que supo ocupar con Amado Boudou años atrás. Aunque ahora pasará al ámbito del Ejecutivo como representante Especial para la Promoción Comercial e Inversiones en China.
Su designación llegó junto con las de los embajadores políticos ante Uruguay, Alberto Iribarne; Sergio Urribarri, ante Israel; y Alfredo Atanasof, ante Bulgaria. Los pliegos habían sido aprobados en el Senado en febrero pasado y, este jueves 7 de mayo, fueron promulgados a través de los decretos 437, 438 y 440, en el Boletín Oficial.
Durante su asunción del 10 de diciembre, Alberto Fernández se reunió con el enviado de Xi Jinping con quien acordó sumarse a la Iniciativa de la Franja y la Ruta, el megaproyecto global de China para sellar vínculos económicos en todo el planeta. Como parte del relanzamiento de la relación, el Gobierno planeaba la designación como embajador en Beijing de Vaca Narvaja, quien además es director del Programa de Cooperación y Vinculación Sino-Argentino de la UNLA.
El ministro de Educación aseguró que es posible que la vuelta a las clases sea de manera escalonada luego de las vacaciones de invierno.
La actividad educativa es uno de los sectores donde más reina la incertidumbre en medio de la pandemia por el coronavirus. Sin fechas precisas sobre la vuelta a las aulas, el ministro Nicolás Trotta afirmó que evalúan un regreso escalonado pero anticipó que “no habrá un desarrollo normal hasta hasta que se encuentre la vacuna” contra el covid-19.
“No hay posibilidades de que los alumnos regresen a los aulas en el corto plazo. Un escenario posible es que se comiencen a volver de manera escalonada luego de las vacaciones de invierno“, señaló el funcionario en diálogo con El Destape Radio. Y argumentó que para ello “están analizando medidas tales como “el distanciamiento sociales dentro de las aulas, al igual que en todos los lugares públicos de cada establecimiento, y el ingreso controlado a las escuelas“.
Sobre los riesgos sanitarios que conlleva la aglomeración de personas en un ambiente como el escolar o universitario, Trotta advirtió que “nos preocupa el uso del transporte público y toda la movilización que implica asistir al colegio. Hay que ser cuidadosos porque no queremos que se repitan escenas dramáticas que hemos visto en algunos países“.
Por otro lado, destacó que “no van a poder volver todos los alumnos a las escuelas al mismo tiempo”. “Vamos a priorizar la vuelta de los que están terminando los niveles primarios y secundarios y los primeros tramos de la alfabetización, como primero y segundo grado“. Y ejemplificó: “España y otros países con los que estamos dialogando están tomando decisiones similares. Nuestra ventaja es ver como impactan estas medidas, tanto a nivel epidemiológico como pedagógico“.
Consultado por el cierre de notas del primer trimestre, el ministro sostuvo que se utilizarán “instancias de evaluación diferentes” en las instituciones que, por diversos motivos, no hayan podido evaluar a sus alumnos de una manera formal. “Tenemos que calificar el esfuerzo y el compromiso colectivo de los profesores, alumnos y familiares. Porque si ponemos una nota, no estaríamos evaluando el aprendizaje de los estudiantes, sino su realidad socioeconómica y sociofamiliar, ya que muchos no tienen computadores o sus padres no cuentan con las capacidades y recursos para ayudarlos“, detalló el funcionario.
Y por último, frente a las complicaciones de miles de familias para abonar la cuota, el ministro aseguró que continúa “la postergación en el pago para aquellas familias cuyos ingresos se vieron afectados por la pandemia“.
En las últimas horas la abogada de CFK, Graciana Peñafort, y el senador del Frente de Todos Oscar Parrilli volvieron a insistir por la iniciativa que tanto anhelan desde el Instituto Patria.
Mientras se demora el inicio de las sesiones virtuales en el Congreso ante las fallas que presentó el sistema implementado en el marco de la pandemia, el senador nacional del Frente de Todos Oscar Parrilli y la abogada de Cristina Kirchner, Graciana Peñafort, se manifestaron a favor de una reforma judicial en la Argentina. Casualmente el reclamo se da días después de que la Corte bonaerense revocara el fallo que permitía las excarcelaciones masivas de presos con la excusa del coronavirus.
“Esto es lo que estamos esperando, que el coronavirus ha demorado, pero no nos tiene que hacer olvidar que es necesaria una reforma judicial muy profunda en la República Argentina“, sostuvo el ex secretario general de la presidencia durante la gestión de CFK.
Acusó al macrismo de “utilizar a la Justicia para presecusiones políticas” y apuntó a las afirmaciones de la jueza Ana María Figueroa sobre presiones recibidas de parte del gobierno de Cambiemos “han mostrado en boca ya de una funcionaria lo que todo el mundo sabía que venía ocurriendo durante todos estos años durante el gobierno de Macri”.
En ese sentido, dijo que el ex presidente “utilizó un mecanismo para valerse de los servicios de inteligencia y hacer espionaje político interno a jueces y fiscales con el fin de hacer persecución política y de medios de comunicación para difundir en la opinión púbica difamaciones y mentiras para controlar, limitar o eventualmente eliminar a dirigentes políticos opositores”.
En declaraciones a Radio Cítrica, el titular del Instituto Patria se sumó al deseo de la abogada de la vicepresidenta y actual directora de Asuntos Jurídicos del Senado, Graciana Peñafort, quien manifestó que “la pandemia generó la idea del impuesto a las riquezas, que generó que la oposición no quisiera funcionar”.
Y agregó: “Tuvimos que ir a la Corte para que entendieran que podemos funcionar igual, que dejaran de poner obstáculos”. La letrada puntualizó que “ahora va a avanzar la reforma judicial, aunque los temas de las sesiones van a estar abocados a la pandemia”.
Libros, papers y planes. Los presos K que volvieron a su domicilio antes y durante la cuarentena intentan rehacer su vida fuera de la penitenciaría y, si pueden, pensar en su futuro político.
Fernando Esteche, quien consiguió la prisión domiciliaria en diciembre del 2019, luego de haber estado dos años detenido, publicó un libro con textos escritos durante su detención: cartas a Amado Boudou, Milagro Sala y el Papa Francisco y hasta algunos poemas insólitos, forman parte de esa recopilación. Una poesía que escribió dice: “Sr. Juez: la puta que lo parió!”. Nada más.
Boudou ya tiene un plan de 16 puntos sobre cómo reconstruir al país post pandemia, por si a alguien se le ocurre preguntar. Eso sí, el ex funcionario tendrá que esperar a que se termine la feria judicial para confirmar su libertad, porque la decisión de la Justicia fue apelada.
Luis D’Elía, que como el ex vicepresidente acaba de cumplir un mes en su domicilio, ya empezó a dar entrevistas. Y hasta se animó a decir que la liberación de a centenares de presos es un “golpe del aparato judicial a Alberto Fernández”. También ratificó su lealtad al Gobierno, a pesar de los constantes desplantes a los que lo sometieron.
Julio De Vido es uno de los que más duros se comporta con el Presidente. En marzo dejó de estar en domiciliaria para obtener su libertad, aunque la cuarentena todavía no lo deja gozar a pleno de esa condición. Mientras tanto, busca su mejor opción para volver a ser protagonista en el Partido Justicialista. Por ahora, parece bastante lejos de lograrlo.
Desperfectos y confusión en momentos donde es indispensable la reactivación del poder Legislativo. Hoy y mañana se volverán a hacer nuevas pruebas para poner a punto el formato a distancia con pantallas gigantes. “No me avergüenza que hayan errores”, dijo Massa.
El simulacro de sesión remota que se realizó este miércoles en la Cámara de Diputados terminó con más dudas que certezas: en el momento cúlmine de la votación, el sistema de conectividad se colapsó y despertó la furia de la oposición.
No es un problema de capacitación es de sistema. Toda la tarde tuvimos problemas . Estábamos presente escuchando la reunión y sin embargo no figuramos en el recinto .
Graciela Ocaña, fue una de las diputadas que cuestionó en las redes sociales el fracaso de la jornada: “No es un problema de capacitación es de sistema. Toda la tarde tuvimos problemas. Estábamos presentes escuchando la reunión y sin embargo no figuramos en el recinto”.
“Así no se puede votar, ni sesionar. Cuando pedimos la palabra usted se retiró. El Congreso no es un show personal“, lanzó la legisladora en Twitter, con un dardo para Sergio Massa.
Así no se puede votar , ni sesionar . Cuando pedimos la palabra usted se retiró. El Congreso no es un show personal. @SergioMassa pic.twitter.com/QNdYJqXfHQ
Los legisladores, desde sus domicilios, insistían en conectarse para restablecer el vínculo virtual con el recinto, aunque el lacónico mensaje que se repetía en sus monitores “error interno del servidor”, no daba lugar a una segunda chance.
Solo 28 de ellos lograron emitir su voto y ante las dificultades se debió reprogramar la primera sesión “mixta” -que estaba prevista para este mismo jueves- para el sábado. “Voy a sesionar cuando la transparencia y operatividad sean 100% garantizadas. No me avergüenza decir que hubo fallas, mejor porque aprendemos a mejorar el sistema”, dijo el titular de la Cámara de Diputados.
Era garantizar que funcionara bien el sistema digital que permite sesionar o poner 200 pantallas y armar el #MassaPallooza En la vida hay que elegir.
Otro de los referentes de Juntos por el Cambio que puso el grito en el cielo fue Fernando Iglesias, con fuertes críticas a la organización liderada por Massa. “Era garantizar que funcionara bien el sistema digital que permite sesionar o poner 200 pantallas y armar el #MassaPallooza En la vida hay que elegir“, dijo.
Y en otra de sus respuestas a los usuarios que lo repudiaron por su postura, añadió: “Hacés un amistoso con un equipo mediocre, el día antes del partido, te meten cinco, tenés que suspender el partido y la culpa la tienen los contrarios. Clarísimo. Andá a dormir, Mabel”
Sep, claro. Hacés un amistoso con un equipo mediocre, el día antes del partido, te meten cinco, tenés que suspender el partido y la culpa la tienen los contrarios. Clarísimo. Andá a dormir, Mabel. https://t.co/RO18X3derc
El titular de la Cámara de Diputados dijo que lo otorgó para “41 trabajadores que garantizaron el sistema para sesionar”.
En el marco que atraviesa el mundo por el avance del coronavirus, el Congreso de la Nación se prepara para sesionar de manera remota por primera vez en la historia, con algunos diputados desde sus provincias y otros presentes en sus bancas.
Para poder llevar adelante esta inédita modalidad, primero fue necesario adaptar y actualizar el sistema, instalando cámaras y pantallas en el recinto. Y quienes se encargaron de esas tareas recibieron un plus salarial, una decisión que despertó fuertes críticas desde algunos sectores por la rebaja de sueldos en rubros esenciales durante la pandemia.
Como responsable máximo de la Cámara de Diputados, Sergio Massa salió a defender la medida y disparó a la oposición. “Para poder sesionar como estamos haciendo ahora primero hubo que poner a punto el sistema. Hubo 41 trabajadores que sábados, domingos, feriados y Semana Santa fueron a trabajar para dejar todo listo“, indicó el funcionario en A dos Voces.
“Como no se pueden liquidar horas extras porque están licenciados, lo que les correspondía había que liquidarlo de alguna manera, y lo más transparente fue sacarlo por resolución”, agregó. La suma es alrededor de $2300 por día para cada uno de ellos.
El diputado del Frente de Todos argumentó además que “esto el Congreso pudo hacerlo porque dispuso de 200 millones de pesos de recortes de gastos, como los pasajes, que usaban algunos diputados que ahora critican”.
El beneficio otorgado esta semana fue muy cuestionado sobre todo desde el ámbito de la salud, donde trascendió que decenas de médicos de centros privados sufrieron una rebaja de hasta el 50% en sus salarios.
El diputado del GEN detalló de qué se trata la iniciativa que fue aprobada en la Legislatura para generar una reapertura “barrio por barrio” que reactive la economía.
El diputado nacional Sergio Abrevaya presentó un proyecto de ley en la Legislatura para reabrir la cuarentena porteña bajo una modalidad ‘barrio por barrio’ y justificó su pedido por el aumento de circulación de gente que se observó en la vía pública en los últimos días.
En diálogo con Alfredo Leuco en Radio Mitre, el legislador confirmó que la iniciativa ya fue aprobada y que de esta manera “el Ejecutivo debe buscar cuáles barrios pueden empezar a reactivarse. La idea es hacer algo programado y consensuado; no buscamos abandonar el aprendizaje sobre la distancia social y el barbijo”. “La cuarentena se ha extendido demasiado y produjo un impacto económico y psicológico tremendo.Si seguís la lógica de la cuarentena, no tendría fin, porque tenes que encontrarte con el famoso pico”.
“Creo que en todos los barrios, primando la cuarentena, sólo podes consumir en el barrio, no los shoppings. Podés ir desde el vidriero, hasta el que vende insumos. Hay que ver el tema indumentaria de manera escalonada, porque produce la caminata de vidrieras, pero todo comercio barrial podría”, afirmó el dirigente.
En ese sentido, agregó que “la Ciudad está en una trampa porque el gobierno nacional no termina de entender que este problema es mayor donde hay más casos de coronavirus, porque tienen mayor población y mayor economía. Pero la desobediencia de la gente porque tiene que comer, también es importante. El gobierno nacional no tiene un cálculo serio sobre el resto de los males que se producen”. “La ciudad tiene que empujar a retornar para recuperar la capacidad de producir y no matar de hambre a la gente y de preocupación”, concluyó.