Finocchiaro: “Se cayeron las máscaras en el Gobierno y ahora sabemos quién es quién”

En contra de la estatización de Grupo Vicentin, el ex ministro de Mauricio Macri sostuvo que “Alberto Fernández debe responder por esto en la Justicia”.


El ex ministro de Educación Alejandro Finocchiaro no ocultó su indignación ante la reciente intervención y latente expropiación del Gobierno nacional en la empresa cerealera Vicentin, cuyas autoridades dijeron que “se enteraron de esta medida por los medios”.

“Esto marca un hito en este Gobierno. Fue el día en que se cayeron las máscaras. Ahora sabemos quién es quién y para saber cómo sigue el Gobierno hay que escuchar a Cristina Kirchner o a sus voceros como Grabois, Dady Brieva, Zaffaroni”, cuestionó el ex funcionario en Palabra de Leuco.

El emblema del agro argentino tenía un pasivo de 1.350 millones de dólares y se encontraba en un concurso de acreedores hasta que el kirchnerismo movió sus fichas. Al respecto, Finocchiaro analizó que “lo que hasta ayer era una deuda privada, la cual estaba siendo negociada con sus acreedores, hoy es una deuda de todos los argentinos. Al igual que el 17 de noviembre de 1982 cuando, en plena dictadura, se estatizaron las deudas de las empresas”

Tajante y en línea con la denuncia penal que presentó un grupo de diputados de Juntos por el Cambio contra el presidente, el ex ministro consideró que “la Constitución nacional es el contrato que firmamos todos los argentinos para vivir juntos y Alberto Fernández tiene tanto poder que va a tener que responder por esto. La Justicia lo va a hacer responder”.

“Hay muchas definiciones de la democracia y una es el derecho a no tener miedo. Ahora ha vuelto el miedo a la Argentina. Y cuando tantos tenemos miedo, hay que mirarlo al diablo a los ojos y enfrentarlo”, insistió.

Consultado sobre la ‘pueblada’ que se generó en la localidad santafesina de Avellaneda, donde se encuentra la sede original de Vicentin, Finocchiaro admitió que se “emocionó” porque “es gente que no quiere perder sus sueños y que le arrebaten sus derechos”.

Naidenoff: “El kirchnerismo es un devaluador serial de causas nobles”

Sin filtro, el senador nacional de Juntos por el Cambio atacó al Gobierno por su avance ilegal contra la empresa Vicentin.


Tras un inicio de semana agitado por la escandalosa intervención y posible expropiación de Grupo Vincentin a manos del Estado, el senador nacional de Juntos por el Cambio Luis Naidenoff, fue entrevistado en Palabra de Leuco y dejó en claro que “el kirchnerismo duro y puro es el que gobierna desde el minuto uno” y que “es un devaluador serial de causas nobles”

En ese sentido, el legislador recordó que estas causas nobles “ya las vivimos con YPF, cuando nos hablaban de soberanía energética y que la firma española nos iba a terminar pagando por los pasivos ambientales y terminamos en un litigio enorme que le costó sumas siderales a los argentinos”. “Luego la causa noble de Ciccone, con la soberanía monetaria, donde se ocultó quiénes eran sus propios dueños para tapar el entramado de Corrupción que involucraba a Boudou y sus amigos”.

Y continuó: “Hoy la causa noble se llama soberanía alimentaria, pero detrás de todo esto para sorpresa de muchos que votaron a este frente pensando en un Alberto diferente a Cristina, tienen que asumir la realidad y que nada ha cambiado en la ruta de hoja inconclusa en 2015“.

“No me sorprende nada porque el kirchnerismo puro y duro gobernó desde el minuto uno. El elegido fue Alberto Fernández. Quienes pensaron de buena fe que votaron a este frente para cambiar una situación económica adversa porque nuestro Gobierno no cumplió con las expectativas económicas, tienen que asumir que volvieron como lo dijo Fernández. Volvieron mejores, pero volver mejores en Argentina es volver recargados”, cerró Naidenoff con un mensaje a los votantes del Frente de Todos.

Etchevehere: “Hay que hacer la comparación con Venezuela porque así empezó Venezuela”

El ex ministro de Agroindustria consideró que la intervención del Gobierno en Vicentin fue un “atropello a la propiedad privada” y que la intencionalidad es “absolutamente política”.


Luis Miguel Etchevehere, exministro de Agroindustria durante la gestión de Mauricio Macri, opinó que es “una muy mala señal” la decisión de Alberto Fernández de intervenir y eventualmente estatizar la empresa Vicentin, la cual mantenía una deuda de unos u$s1.350 millones tras la apertura del concurso preventivo.

Entrevistado en Palabra de Leuco, el ex funcionario opinó que “es una muy mala noticia, un hecho muy malo para el país y para la producción que el Ejecutivo haya pasado con un acto ilegal por encima de la justicia y del Congreso. Fue totalmente innecesario porque es una empresa que a partir de una cesación de pagos estaba en un concurso de acreedores y buscaba la manera de salir adelante”.

“Este atropello a la propiedad privada tiene una serie de consecuencias muy negativas: la principal es el estado de incertidumbre que pone a toda la producción nacional y sobre todo frente a los inversores propios y extraños. Si todas las empresas en Argentina que tenga problemas van a ser expropiadas por un decreto, estamos en un problema. Si no hay respeto a la propiedad privada y no hay legitimidad en el lucro, no hay inversión y no hay generación de empleo”, analizó el expresidente de la Sociedad Rural.

Al igual que muchos dirigentes opositores, Etchevehere tampoco le escapó a las similitudes de esta movida K con el régimen chavista. “Hay que hacer la comparación con Venezuela porque así empezó Venezuela. Los inversores dicen ‘ahora que los argentinos tratan de seguir perjudicándose a si mismos, mientras sigan tirándose tiros en el pie, me voy a invertir a Brasil, Uruguay, Paraguay o cualquier otro país donde respeten las reglas del juego”.

No había ninguna necesidad para intervenir Vicentin. La intencionalidad es absolutamente política. Es un error escuchar lo que dice el presidente. Es mejor lo que hace, porque es totalmente opuesto a lo que dice. Paso a paso van cumpliendo con esas premoniciones que hubo de algunos dirigentes políticos que fueron marcando el camino“, concluyó.

Valeria Mazza: “No podemos dejar de vivir para no enfermarnos”

La modelo opinó sobre la estrategia del Gobierno para enfrentar la pandemia y contó su experiencia en el quirófano en plena cuarentena.


A casi tres meses del inicio de la cuarentena, Valeria Mazza analizó las medidas del Gobierno para detener el avance del coronavirus y se mostró disconforme con la inflexibilidad de la cuarentena. “La primera preocupación es la salud. Es fundamental cuidarnos, cuidar a los demás. En su momento dije que no se podía tratar a toda la Argentina de la misma manera. En los rubros que no se han abierto hay una desesperación importante y con la incertidumbre de que esto nos va a seguir acompañando. Así que va a pasar más por responsabilidad de cada uno y que estén los protocolos necesarios”, sostuvo la modelo entrevistada con Le doy mi Palabra por Radio Mitre. “No podemos dejar de vivir para no enfermarnos”, cuestionó.

Consultada por su operación en pleno aislamiento, la conductora de televisión contó que “tenía una hernia umbilical y tenía una cirugía programada, hasta que mi médico me dijo que no tenía sentido suspenderla. Me sentí segura y me hicieron la intervención, esa misma noche ya estaba en casa y estoy recuperándome”.

“Hablé con el pediatra de mis hijos. Me contaron que estaban preocupados por la cantidad de casos complicados que llegan porque la gente no consulta antes; uno no puede posponer la salud; es impostergable”, agregó Mazza.

“Nos estamos cuidando de este virus, pero nos pasan otras cosas, y la manera de prevenir es ir al médico. Pasé de intensidad a cero. Mi trabajo no está dentro de los trabajos esenciales, no se cuándo podré volver a hacer mi actividad. A través de las redes empecé a compartir cosas que me pasan dentro de casa y después de un mes me inventé el Valeria en vivo. Hago vivos con diferentes personas, hablando de diferentes temas. No podría decir que es un trabajo porque no hay remuneración económica, y porque es algo casero que hago en mi casa. Me llegaron ofertas para Italia y España pero lo veo lejano subirme a un avión”, completó.

“Quieren expropiar el capital de 90 años de historia”, la queja de un intendente santafesino por el caso Vicentin

“Es mentira que Vicentin iba a la quiebra. Estamos con mucha angustia y bronca”, se descargó Dionisio Scarpín, jefe comunal del pueblo de Avellaneda.


El anuncio de la estatización y eventual expropiación de la empresa Vicentin por parte del Gobierno nacional causó una gran indignación en la localidad de Avellaneda, al norte de la provincia de Santa Fe, según expresó el intendente local Dionisio Scarpín. “Más allá de que habíamos escuchado algunos comentarios hace algunos meses, no pensamos que iban a avanzar en esta idea. Estamos con mucha angustia y bronca. La región está conmocionada por lo que significa Vicentin para todos nosotros”, lamentó el dirigente en diálogo con Alfredo Leuco por Radio Mitre.

El jefe comunal aseguró que hay “un montón de alternativas” para salvar la cerealera que adeuda más de 1.350 millones de dólares y desmintió que la empresa esté en quiebra. “Cuando nuestro presidente habla de una quiebra segura, es mentira. La empresa está haciendo todos los esfuerzos, tenía un plan de trabajo y de crecimiento pero la empresa no despidió a ningún empleado en todo este tiempo y pagó sus sueldos”, explicó.

“Queremos defender nuestra postura, la de las empresas y las instituciones de la región. Vicentin es una empresa familiar más allá de sus dimensiones. La parte más fea de su historia es haber entrado en crisis, en un país en crisis, pero se están dejando 90 años de historia y de crecimiento, agregó Scarpín.

Y continuó con más críticas a Alberto Fernández por la estrategia que impulsa el kirchnerismo. “Cuando escuchamos que el estado nacional quiere expropiar el capital que a la familia le costó 90 años construir, genera mucha impotencia. El Estado tiene un montón de otras herramientas para ayudar a la empresa, para mantener los empleos. Si no tiene un contenido político no se entiende la argumentación“.

Diputados de Cambiemos denunciaron penalmente a Alberto Fernández por ‘abuso de autoridad’

La acusación se debe a la reciente intervención del Gobierno en la empresa Vicentin. “El Poder Ejecutivo Nacional carece de facultades para apropiarse de la gestión de una empresa privada”, afirman.


En medio de la escandalosa intervención -y eventual estatización del Gobierno nacional en la cerealera emblema del agro argentino, Grupo Vicentin, un grupo de de diputados de Juntos por el Cambio presentó este martes una denuncia penal contra Alberto Fernández por “abuso de autoridad”.

“El Poder Ejecutivo Nacional carece de facultades para apropiarse de la gestión de una empresa privada, cualquiera sea el estado de su patrimonio y el alcance de sus deudas, pues ello implica la violación de uno de los principios esenciales de nuestro sistema constitucional: la propiedad privada es inviolable y nadie puede ser privado de ella sino en virtud de sentencia fundada en ley”, argumentaron los legisladores Waldo Wolff, Federico Angelini, Pablo Torello, Gisella Scaglia, Álvaro de Lamadrid, Luis Petri y Marcela Campagnoli.

Tras el anuncio de Alberto Fernández anoche, los bloques de Juntos por el Cambio del Senado y de Diputados difundieron un comunicado oficial en el que sentaron posición respecto al avance del Estado sobre la agroexportadora y del envío de un proyecto de ley de expropiación de la misma. “Es ilegal, peligrosa e inconstitucional”, advirtieron en el texto.

Según la presentación judicial, el decreto 522 publicado hoy en el Boletín Oficial viola los artículos “17, 18, 29, 75 inciso 12, 75 inciso 76, 109 y concordantes de la Constitución Nacional”. “La norma que pretende otorgarle tales facultades está vedada por el texto constitucional, que prohíbe al Congreso Nacional y a las legislaturas provinciales otorgar facultades extraordinarias por las cuales la fortuna de los argentinos quede a merced de personas o gobierno alguno. Las normas de esa naturaleza son insanablemente nulas y quienes las emitan serán considerados infames traidores a la patria. En consecuencia, si el Congreso no puede otorgar esas facultades, obviamente no puede atribuírselas el Poder Ejecutivo por un Decreto de Necesidad y Urgencia”, resaltaron los diputados.

Andahazi: “Cuarentena para todos, menos para el Gobierno”

Desde que empezó la cuarentena intentamos invitar a los oyentes a pensar e impedir que el barbijo nos tape los ojos. Todos los días nos consultan cómo sobrellevar este momento angustioso y sin horizontes claros.

Muchos me hablan de un estado de ánimo cambiante, inestable, de cierta ciclotimia; otros mencionan problemas de convivencia e irritabilidad.

Hay quienes sufren de un nivel de ansiedad inmanejable, dicen que las tareas de los chicos resultan una sobrecarga difícil de llevar, y otros se sienten fuera de eje; no se reconocen a sí mismos fuera de su trabajo y su actividad regular, como si se miraran al espejo y vieran un extraño.

Pero últimamente podemos notar un hartazgo generalizado, una especie de cansancio del encierro que se combina con la preocupación del futuro económico. En muchos lugares la cuarentena se ha flexibilizado, se han abierto algunos comercios e industrias y han habilitado algunas actividades recreativas.

Todo esto generó más “permisos”, pero también nuevas inquietudes y puso el acento en las contradicciones y en la incertidumbre. Cada vez con más fuerza, tendremos que hacer valer nuestra responsabilidad cívica y eso requiere de ejemplaridad.

Hasta ahora el gobierno se blindó con un escudo de infectólogos y epidemiólogos. Fue muy efectivo en un comienzo, pero luego las fisuras del plan comenzaron a hacerse visibles y palpables. ¿Cómo nos recuperaremos de esta crisis, la mayor de la región?

Se instruye a la población para que aprenda a salir del encierro. Tapabocas, escafandras, barbijos, alcohol gel, distancia social, colas fuera de los locales, turnos para ir al banco, lavado constante de manos: de pronto debemos respetar y hacer respetar decenas de normas nuevas con un gran costo social, porque muchos siguen sin poder trabajar ni ver a amigos o familiares.

“Si le llevo remedios a mi mamá, ¿puedo quedarme a tomar un café con ella sin abrazarla?”, me preguntó hace unos días una amiga. Le respondí que no, que su mamá es grande, que no la ponga en riesgo. Pero inmediatamente después vi a un dinámico Alberto Fernández que viajó a Formosa y se abrazó aàsionadamente con Gildo Insfrán porque, como dijo, es un “modelo de gobernador”.

Pero como la madre de mi amiga no es un modelo de gobernador, no se la puede abrazar. Luego viajó con una comitiva de ochenta personas a Villa La Angostura, tierra libre de coronavirus donde sus habitantes han cumplido la cuarentena a rajatablas, y allá visitó a políticos locales, se sacaron fotos, comieron asado, en fin, no se privaron de todo aquello que le prohíben al resto de los mortales.

Ahora los dirigentes K de la Villa que acompañaron a la comitiva dicen que entrarán en cuarentena. ¿Era necesario ese despliegue de contradicciones y doble mensaje? ¿Hay un doble standard? ¿Cómo tienen la autoridad para decirle a la gente que se queden encerrados en sus casas, mientras ellos hacen ese grosero proselitismo en pueblos de provincias donde no hay infectados?

Frente a estos privilegios, todos sentimos profunda incomodidad emocional que provoca la injusticia. La arbitrariedad acerca de qué podemos hacer y qué no, nos pone en un rol infantil que a muchos les molesta y cuando, además, las reglas son distintas si se es un ciudadano común o un funcionario ya resulta demasiado.

La gente no quiere un padre, una madre ni un tutor o encargado, sino funcionarios en los tres poderes del Estado. Y hoy sólo funciona a pleno el Poder Ejecutivo. Hemos aceptado que vivimos un tiempo de incertidumbre generalizado, pero hay cosas que van más allá de los derechos que podemos resignar como soberanos.

El papel de la OMS (Organización Mundial de la Salud) en este sentido es lamentable: los tapabocas eran riesgosos y luego pasaron a ser indispensables y de uso obligatorio. Los asintomáticos eran el riesgo mortal de la sociedad, por eso había que encerrarse en una cuarentena medieval, pero ayer nos dijeron que no, que los asintomáticos no transmiten el virus.

Y hoy de nuevo representan un peligro mortal. La Dra. Maria Van Kerkhove, de la OMS, hoy se desdijo y argumentó que se trató de un “malentendido”, que sólo se basó en dos o tres estudios.

¿Serán conscientes lo que esto le está costando a la humanidad en salud emocional, vincular y económica? ¿Sabrán estas personas que dirigen nuestras vidas que estos niveles de estrés y ansiedad también repercuten dramáticamente en la salud física y en el comportamiento social?

La inquietud y la incertidumbre están unidas al desconocimiento y el miedo que provoca el futuro. Todos sabemos que el futuro nos acerca a la muerte, pero también asociamos el porvenir a la realización personal y a la concreción de proyectos.

Cuando se nos truncan los objetivos y los proyectos quedamos a merced de la ansiedad por un futuro amenazante e incomprensible. Y los que tienen el poder parecen aprovechar esa angustia social y al mismo tiempo ignorarla.

Negri contra el Gobierno: “Va camino a un modelo que ya fracasó en el pasado”

El diputado y referente de Juntos por el Cambio repudió el avance del Gobierno para estatizar la cerealera Vicentin y advirtió por las consecuencias.


Después de que el presidente Alberto Fernández anunciara la intervención de la agroexportadora Vicentin, se conocieron los detalles del proyecto que el Frente de Todos presentará en el Congreso para lograr concretar la expropiación de la empresa.

Al cruce de la iniciativa, Juntos por el Cambio advirtió que se trata de una medida “ilegal e inconstitucional” porque “desautoriza al Congreso y al Poder Judicial” en un primer paso para “estatizar el mercado agropecuario”.

Mario Negri, jefe del bloque en Diputados, fue por más y se descargó en una entrevista en La Cornisa: “Se dijeron estupideces. La primera es que la expropiación de Vicentin va a permitir tener precios testigos cuando ya tienen para ello las retenciones y la intervención cambiaria. La otra: hablan de soberanía alimentaria cuando lo principal que tenemos para exportar es alimentos“, comenzó.

“Van camino a un modelo que ya fracasó en la Argentina. No hay base legal para intervenir porque el Estado quiere una empresa. El Estado tiene muchas formas para ayudar, como cambiar las mayorías del paquete accionario. Esto demuestra el modelo de país que ellos quieren“, agregó el dirigente cordobés, y lanzó otra punzante crítica al mandatario sobre el verdadero rol de Cristina Kirchner. “Hubiese sido más sincero si al lado de Alberto Fernández hoy estaba sentada la Vicepresidenta. Porque es el país que ella anunciaba en cadena nacional hace cinco años”.

“Hay una fuerte concentración de poder. La pandemia no justifica la emergencia permanente, menos un estado de excepción. Ahora entendemos por qué tienen la Justicia cerrada y al Congreso trabajando a distancia“, completó Negri en La Cornisa.

El chavismo de Cristina expropiadora

Cristina abrió la temporada de caza y pesca. La caza de empresas privadas para expropiar y la pesca de ingenuos y otarios que se comen ese caramelo envenenado. Alberto Fernández de Kirchner, el gerente de Cristina, cometió el sincericidio de decir que “Ya tendrán tiempo de compararnos con el infierno y con Venezuela”.

Ese tiempo ha llegado, profesor. No tengan dudas de que vamos rumbo al infierno chavista y ella, tal como anticipó, viene por todo. A la justicia, la tienen arrinconada contra las cuerdas y más temprano que tarde van a ponerle la camiseta partidaria a un procurador militante como Daniel Rafecas y a una nueva Corte Suprema de Justicia con mayoría automática. Al Congreso lo tienen en cuarentena y todos los días intentan robarle un senador o un diputado a algún gobernador de Cambiemos. Necesitan mayorías calificadas y son capaces de apretar de la manera más cruel y de pagar el precio que tengan que pagar, con tal de lograrlo. El fin justifica los medios.

Ayer fueron a fondo en lo económico y concretaron los sueños más radicalizados de los que se quieren quedar con las empresas privadas, edificar de nuevo la Junta Nacional de Granos y someter a sus caprichos a todo el comercio y la producción. Todos son fracasos del pasado que hoy están ocultos tras el humo de la pandemia y que los disfrazan de ayuda a los más débiles. Y una parte importante de la sociedad compra semejante mentira. No se dan cuenta que esa fiesta de expropiaciones y estatizaciones, finalmente la terminamos pagando todos los argentinos. ¿O de donde va a salir la plata para este aventurerismo falsamente emancipador? ¿La va a poner Cristina, Julio de Vido, Ricardo Jaime, Boudou o alguno de los otros ladrones de estado?

De hecho Boudou, pudo anticipar la medida un día antes porque dicen, fue otra ocurrencia suya. ¿O la vamos a pagar todos los argentinos, que trabajamos con la asfixia impositiva llevada a niveles confiscatorios? Estos muchachos socializan las deudas y concentran las ganancias. En la perinola de la política de Cristina, sale “todos ponen” para el ciudadano y “toma todo” para la reina.

Todos los argentinos ya tuvimos que enfrentar juicios millonarios y pagar fortunas por los espasmos presuntamente revolucionarios del infantilismo de los K. El Correo, Aerolíneas, YPF, Aysa y Ciccone que es el colmo de los colmos porque todavía no se sabe a quién se expropió la empresa. Fue para ocultar el robo a cara descubierta de Amado Boudou, tal como lo dijo Alberto cuando no era cómplice de Cristina. Como será de trucho todo que ni el patotero de Guillermo Moreno aprueba este salto al vacío. No es casual que las acciones de las empresas argentinas, se hayan caído tanto.

El ex ministro Roberto Lavagna también hizo una dura advertencia. Aseguró en un tuit que “no es esencial la invasión del campo de la actividad, el ingenio y el esfuerzo de la iniciativa privada” y agregó que “no bastan el estado y los amigos del poder para que las cosas salgan bien”.

A esta altura, es necesario encender las luces de alerta en el tablero de la democracia republicana. Porque el virus los ayudó a llenar la vida de Decretazos de Necesidad y Urgencia (DNU), a emitir un tsunami de billetes que cada día valen menos y a avanzar sobre las libertades y la propiedad privada. La excusa de que Vicentín es una empresa concursada es de alto riesgo. La cuarentena eterna va a condenar a miles de empresas a esa misma situación. ¿Qué van a hacer? ¿Van a expropiarlas a todas? Veremos que dice “Alber…títere” manejado por Cristina.

Es cierto lo que dice el documento de la oposición. Esta movida impulsada por Cristina y la senadora camporista Anabel Fernández Sagasti es ilegal e inconstitucional. El problema es que, dentro de poco, no habrá juez ni cámara ni corte que se atreva a ratificar eso. Pensar que hubo algunos pechos fríos que creyeron que Alberto era bueno y prudente y que Cristina era mala y autoritaria. Supongo que esa ilusión óptica no los va a engañar más. Pero no estoy tan seguro. Un amigo me aportó la siguiente metáfora: Cristina es la pistola y Alberto el silenciador. El disparo letal hacia el sistema democrático sale sin ruido del arma del nacional populismo o del ladri progesismo feudal. Es el modelo que Néstor instaló en Santa Cruz y que le permitió quedarse a vivir en el poder. Kirchnerismo eterno. Reelección indefinida, reparto de legisladores amañado, justicia totalmente colonizada y empresas y gremios con amigos y testaferros. En 20 años, modificaron 28 veces la ley electoral. La fueron acomodando hasta tener siempre un traje a medida de sus necesidades.

Por eso es casi imposible vencerlos en las urnas. Se quedan a vivir en el poder. Se convierten en dueños de la casa de gobierno y no en sus inquilinos. Muere la alternancia. Igual que San Luis o Formosa y tantos feudos. Recién después llegó el chavismo. Y aprovecharon para blindar con verborragia de izquierda su rol como patrones del mal. No fue Néstor el que se chavizó. Se podría decir que Hugo Chávez se kirchnerizó. Aunque es cierto que el grito de guerra de: “Exprópiese” lo popularizó Chávez.

No es gratis hacer tierra arrasada con las normas y la Constitución. Esta locura es que un estado quebrado, que impulsa a una empresa como YPF que tiene deudas por 8 veces su valor, para gestionar Vicentín que tiene una deuda mucho más chica que su patrimonio. Vicentín debe 1.300 millones de dólares. ¿Qué van a hacer con Aerolíneas Argentina que debe 60 mil millones de dólares? ¿La van a estatizar? Pero ya está estatizada? Y OCA que le debe fortunas al estado pero es de los amigos de Hugo Moyano. O la mismísima Oil Combustibles, empresa de Cristóbal López que también tiene una deuda colosal.

Lo más grave es que lo de Vicentín es solo el primer paso de muchos. Porque este es el corazón de su plan económico. Alberto, les hizo el verso a todos. A los empresarios que les dijo que ellos eran capitalistas que respetaban las reglas. Y a la gente a la que le planteó que el proyecto de la diputada Fernanda Vallejos eran “ideas locas”. Se quedó corta Vallejos. Ella proponía quedarse con acciones de las empresas que ayudaran. Alberto firmó el decretazo para apropiarse de una de las agroexportadoras de aceite y harina de soja más grandes del mundo. Una legisladora mendocina puso en Twitter: “Ya intentaron quedarse con la fábrica de pesos y ahora van por la fábrica de dólares”. Es que el mercado de granos es la principal fuente de divisas del país.

Como si esto fuera poco, la señal que se les da a los inversores que tanto necesitamos es de terror. ¿Quién va a querer poner un peso en un país que expropia una empresa de la noche a la mañana y encima te dicen que te están haciendo un favor?

El plan estuvo perfectamente diseñado. La primera piedra la tiró un grupo de integrantes del “setentismo gagá”, como los calificó Jorge Fernández Díaz. Hablo de personajes sin votos como Pino Solanas, Juan Grabois, Claudio Lozano, Mempo Giardinelli, Victoria Donda y Horacio González entre otros.

Después armaron el proyecto y en secreto se lo llevaron a Alberto con la orden de Cristina de avanzar a paso redoblado. Fue patético el nivel erosión al que sometieron la investidura presidencial cuando la senadora mendocina le dijo al presidente de la nación: “Me alegro mucho que te hayas sumado a esta idea”. In your face.

Los Fernández utilizan el concepto chavista de “Soberanía Alimentaria” con la excusa de que es para que cobren los pequeños productores. Pero, en realidad es para tener una nueva y monumental caja de dinero, para condicionar el precio de los granos junto a YPF agro y para darle trabajo y dinero fácil a muchos militantes de La Cámpora como han hecho en todos los directorios y organismos donde hay buena paga segura y poco trabajo. De paso van edificando la Junta Nacional de Granos y siguen hostigando a los productores agropecuarios. Robo de ganado, incendio de campos y destrucción de silo bolsas hasta llegar a cierto nivel de reforma agraria, tal como propuso Juan Grabois. Es la continuación de la guerra de la 125 por otros medios.

Decían que Grabois, Gabriel Mariotto, Fernanda Vallejos o Dady Brieva eran solo expresiones marginales del cuarto gobierno kirchnerista. Vamos hacia un régimen que todos estos referentes propusieron. Vamos de una vez por todas y rápido hacia Venezuela, como pidió Brieva. Ojo que Mariotto también habló de la ley de medios. No vaya a ser que en un par de semanas, Alberto sea hablado por boca de Cristina y diga que la información es un bien social y que van a expropiar algún medio de comunicación para garantizar “la soberanía informativa”.

¿O la comunicación no es estratégica para el proyecto de Cristina? ¿O no acusa a los medios de ser parte de su persecución y del Lawfare? Nadie debe subestimar a Cristina. Va a fondo y no va a parar hasta tener el control absoluto de la Argentina, su prontuario limpito y virgen como si fuera la Madre Teresa y la posibilidad concreta de meter preso a Mauricio Macri y varias figuras del gobierno anterior. Acuérdese lo que le digo. Siempre hay que pensar lo peor, lo más antidemocrático y se acierta en el caso de Cristina. Todo está en su biografía. Y Alberto también avisó. Los que no miraron para otro lado, habrán visto que puso como ejemplo de líder político y humano a Gildo Insfrán. Formosa es un estado feudal donde casi no hay actividad privada.

Muchos empresarios están en silencio y temblando. Se repite la historia. Algunos dirigentes de la Unión Industrial siguen reaccionando con una tibieza muy parecida a la complicidad. No se atreven ni a imaginar que si ahora le tocó el turno a Vicentín, mañana puede ser Celulosa o Aceitera General Deheza, solo por poner dos ejemplos imaginarios.
Muchos altos dirigentes opositores, también se confundieron y cometieron el peor de los pecados. Dijeron que querían colaborar con este gobierno y que no iban a poner palos en la rueda para demostrar que eran distintos.

Alguno de esos ingenuos también van a terminar recorriendo los tribunales o en la cárcel. Les pegaron y les van a seguir pegando cachetazos y ellos van a seguir poniendo la otra mejilla. No aprenden más. Llegó la hora de que la oposición le ponga límites al autoritarismo chavista o mejor que se dediquen a otra cosa. Sería bueno que sepan que se están jugando su prestigio político, pero también están poniendo en riesgo su propia libertad. Cristina no se conforma con no ir presa. Quieren que vayan presos los que se atrevieron a investigarla.

Van a apropiarse de Vicentín. Y eso es grave. Pero mucho más grave es que se van a apropiar de la justicia, el Congreso y las instituciones republicanas. Como dijo Daniel Sabsay: “el régimen vice presidencial sigue su marcha.

La República retrocede”. Se lo dije la semana pasada: la patria está en peligro.

Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre

Waldo Wolff: “Volvieron peores, es la hora de estar juntos y no olvidar”

El diputado de Juntos por el Cambio destrozó al Gobierno por la intervención y expropiación de la empresa Vicentin.


El coronavirus quedó en segundo plano luego de conocerse la escandalosa intervención y el proyecto de estatización que lleva adelante el Gobierno para con la empresa Vicentin.

En medio de efusivas críticas de la oposición, del campo y una gran cantidad de economistas, el diputado de Juntos por el Cambio Waldo Wolff publicó una serie de tuits en los que desnuda la verdadera intención del kirchnerismo a través de la estatización de la cerealera.

No hay peor tirano que el que se cree demócrata ni más enfermo que quién se considera sano. Alberto Fernández dijo “la oposición va a tener tiempo de compararnos con Venezuela” Porque lo diría? Cómo sabía que no lo compararíamos con Suecia? Interpretaciones de manual”, comenzó el referente de la coalición opositoria.

La entidad emblema del agro argentino se había declarado en quiebra e ingresó a un concurso de acreedores por una deuda de 1.350 millones de dólares. Al anunciar la intervención, el presidente Alberto Fernández dijo que se trataba de un avance hacia la “soberanía alimentaria” y habló de un salvataje que garantizaría los puestos de trabajo y la sustentabilidad de la compañía.

En otro comentario, Wolff se pregunta “¿quién va a invertir un dólar en nuestro país con una brecha del 70%?” Y explica: “Por eso expropian Vicentin. Se preparan para expoliar al campo y mantener la clientela con el mayor generador de divisas. Ese es el proyecto del Kirchnerismo. Las cartas están sobre la mesa”.

Gabriel Delgado, un economista del INTA de mucha confianza de Fernández, ya fue designado como el interventor de la compañía. Se trata de un ex secretario de Agricultura que sonó para ser ministro casi hasta último momento en el que fue elegido Luis Basterra.

“Volvieron peores. Más viejos creyéndose jóvenes. Más mentirosos imponiendo verdades. Más facistas declamándose demócratas. Es la hora de estar juntos y no olvidar”, completó el diputado.