El chavismo de Cristina expropiadora

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Cristina abrió la temporada de caza y pesca. La caza de empresas privadas para expropiar y la pesca de ingenuos y otarios que se comen ese caramelo envenenado. Alberto Fernández de Kirchner, el gerente de Cristina, cometió el sincericidio de decir que “Ya tendrán tiempo de compararnos con el infierno y con Venezuela”.

Ese tiempo ha llegado, profesor. No tengan dudas de que vamos rumbo al infierno chavista y ella, tal como anticipó, viene por todo. A la justicia, la tienen arrinconada contra las cuerdas y más temprano que tarde van a ponerle la camiseta partidaria a un procurador militante como Daniel Rafecas y a una nueva Corte Suprema de Justicia con mayoría automática. Al Congreso lo tienen en cuarentena y todos los días intentan robarle un senador o un diputado a algún gobernador de Cambiemos. Necesitan mayorías calificadas y son capaces de apretar de la manera más cruel y de pagar el precio que tengan que pagar, con tal de lograrlo. El fin justifica los medios.

Ayer fueron a fondo en lo económico y concretaron los sueños más radicalizados de los que se quieren quedar con las empresas privadas, edificar de nuevo la Junta Nacional de Granos y someter a sus caprichos a todo el comercio y la producción. Todos son fracasos del pasado que hoy están ocultos tras el humo de la pandemia y que los disfrazan de ayuda a los más débiles. Y una parte importante de la sociedad compra semejante mentira. No se dan cuenta que esa fiesta de expropiaciones y estatizaciones, finalmente la terminamos pagando todos los argentinos. ¿O de donde va a salir la plata para este aventurerismo falsamente emancipador? ¿La va a poner Cristina, Julio de Vido, Ricardo Jaime, Boudou o alguno de los otros ladrones de estado?

De hecho Boudou, pudo anticipar la medida un día antes porque dicen, fue otra ocurrencia suya. ¿O la vamos a pagar todos los argentinos, que trabajamos con la asfixia impositiva llevada a niveles confiscatorios? Estos muchachos socializan las deudas y concentran las ganancias. En la perinola de la política de Cristina, sale “todos ponen” para el ciudadano y “toma todo” para la reina.

Todos los argentinos ya tuvimos que enfrentar juicios millonarios y pagar fortunas por los espasmos presuntamente revolucionarios del infantilismo de los K. El Correo, Aerolíneas, YPF, Aysa y Ciccone que es el colmo de los colmos porque todavía no se sabe a quién se expropió la empresa. Fue para ocultar el robo a cara descubierta de Amado Boudou, tal como lo dijo Alberto cuando no era cómplice de Cristina. Como será de trucho todo que ni el patotero de Guillermo Moreno aprueba este salto al vacío. No es casual que las acciones de las empresas argentinas, se hayan caído tanto.

El ex ministro Roberto Lavagna también hizo una dura advertencia. Aseguró en un tuit que “no es esencial la invasión del campo de la actividad, el ingenio y el esfuerzo de la iniciativa privada” y agregó que “no bastan el estado y los amigos del poder para que las cosas salgan bien”.

A esta altura, es necesario encender las luces de alerta en el tablero de la democracia republicana. Porque el virus los ayudó a llenar la vida de Decretazos de Necesidad y Urgencia (DNU), a emitir un tsunami de billetes que cada día valen menos y a avanzar sobre las libertades y la propiedad privada. La excusa de que Vicentín es una empresa concursada es de alto riesgo. La cuarentena eterna va a condenar a miles de empresas a esa misma situación. ¿Qué van a hacer? ¿Van a expropiarlas a todas? Veremos que dice “Alber…títere” manejado por Cristina.

Es cierto lo que dice el documento de la oposición. Esta movida impulsada por Cristina y la senadora camporista Anabel Fernández Sagasti es ilegal e inconstitucional. El problema es que, dentro de poco, no habrá juez ni cámara ni corte que se atreva a ratificar eso. Pensar que hubo algunos pechos fríos que creyeron que Alberto era bueno y prudente y que Cristina era mala y autoritaria. Supongo que esa ilusión óptica no los va a engañar más. Pero no estoy tan seguro. Un amigo me aportó la siguiente metáfora: Cristina es la pistola y Alberto el silenciador. El disparo letal hacia el sistema democrático sale sin ruido del arma del nacional populismo o del ladri progesismo feudal. Es el modelo que Néstor instaló en Santa Cruz y que le permitió quedarse a vivir en el poder. Kirchnerismo eterno. Reelección indefinida, reparto de legisladores amañado, justicia totalmente colonizada y empresas y gremios con amigos y testaferros. En 20 años, modificaron 28 veces la ley electoral. La fueron acomodando hasta tener siempre un traje a medida de sus necesidades.

Por eso es casi imposible vencerlos en las urnas. Se quedan a vivir en el poder. Se convierten en dueños de la casa de gobierno y no en sus inquilinos. Muere la alternancia. Igual que San Luis o Formosa y tantos feudos. Recién después llegó el chavismo. Y aprovecharon para blindar con verborragia de izquierda su rol como patrones del mal. No fue Néstor el que se chavizó. Se podría decir que Hugo Chávez se kirchnerizó. Aunque es cierto que el grito de guerra de: “Exprópiese” lo popularizó Chávez.

No es gratis hacer tierra arrasada con las normas y la Constitución. Esta locura es que un estado quebrado, que impulsa a una empresa como YPF que tiene deudas por 8 veces su valor, para gestionar Vicentín que tiene una deuda mucho más chica que su patrimonio. Vicentín debe 1.300 millones de dólares. ¿Qué van a hacer con Aerolíneas Argentina que debe 60 mil millones de dólares? ¿La van a estatizar? Pero ya está estatizada? Y OCA que le debe fortunas al estado pero es de los amigos de Hugo Moyano. O la mismísima Oil Combustibles, empresa de Cristóbal López que también tiene una deuda colosal.

Lo más grave es que lo de Vicentín es solo el primer paso de muchos. Porque este es el corazón de su plan económico. Alberto, les hizo el verso a todos. A los empresarios que les dijo que ellos eran capitalistas que respetaban las reglas. Y a la gente a la que le planteó que el proyecto de la diputada Fernanda Vallejos eran “ideas locas”. Se quedó corta Vallejos. Ella proponía quedarse con acciones de las empresas que ayudaran. Alberto firmó el decretazo para apropiarse de una de las agroexportadoras de aceite y harina de soja más grandes del mundo. Una legisladora mendocina puso en Twitter: “Ya intentaron quedarse con la fábrica de pesos y ahora van por la fábrica de dólares”. Es que el mercado de granos es la principal fuente de divisas del país.

Como si esto fuera poco, la señal que se les da a los inversores que tanto necesitamos es de terror. ¿Quién va a querer poner un peso en un país que expropia una empresa de la noche a la mañana y encima te dicen que te están haciendo un favor?

El plan estuvo perfectamente diseñado. La primera piedra la tiró un grupo de integrantes del “setentismo gagá”, como los calificó Jorge Fernández Díaz. Hablo de personajes sin votos como Pino Solanas, Juan Grabois, Claudio Lozano, Mempo Giardinelli, Victoria Donda y Horacio González entre otros.

Después armaron el proyecto y en secreto se lo llevaron a Alberto con la orden de Cristina de avanzar a paso redoblado. Fue patético el nivel erosión al que sometieron la investidura presidencial cuando la senadora mendocina le dijo al presidente de la nación: “Me alegro mucho que te hayas sumado a esta idea”. In your face.

Los Fernández utilizan el concepto chavista de “Soberanía Alimentaria” con la excusa de que es para que cobren los pequeños productores. Pero, en realidad es para tener una nueva y monumental caja de dinero, para condicionar el precio de los granos junto a YPF agro y para darle trabajo y dinero fácil a muchos militantes de La Cámpora como han hecho en todos los directorios y organismos donde hay buena paga segura y poco trabajo. De paso van edificando la Junta Nacional de Granos y siguen hostigando a los productores agropecuarios. Robo de ganado, incendio de campos y destrucción de silo bolsas hasta llegar a cierto nivel de reforma agraria, tal como propuso Juan Grabois. Es la continuación de la guerra de la 125 por otros medios.

Decían que Grabois, Gabriel Mariotto, Fernanda Vallejos o Dady Brieva eran solo expresiones marginales del cuarto gobierno kirchnerista. Vamos hacia un régimen que todos estos referentes propusieron. Vamos de una vez por todas y rápido hacia Venezuela, como pidió Brieva. Ojo que Mariotto también habló de la ley de medios. No vaya a ser que en un par de semanas, Alberto sea hablado por boca de Cristina y diga que la información es un bien social y que van a expropiar algún medio de comunicación para garantizar “la soberanía informativa”.

¿O la comunicación no es estratégica para el proyecto de Cristina? ¿O no acusa a los medios de ser parte de su persecución y del Lawfare? Nadie debe subestimar a Cristina. Va a fondo y no va a parar hasta tener el control absoluto de la Argentina, su prontuario limpito y virgen como si fuera la Madre Teresa y la posibilidad concreta de meter preso a Mauricio Macri y varias figuras del gobierno anterior. Acuérdese lo que le digo. Siempre hay que pensar lo peor, lo más antidemocrático y se acierta en el caso de Cristina. Todo está en su biografía. Y Alberto también avisó. Los que no miraron para otro lado, habrán visto que puso como ejemplo de líder político y humano a Gildo Insfrán. Formosa es un estado feudal donde casi no hay actividad privada.

Muchos empresarios están en silencio y temblando. Se repite la historia. Algunos dirigentes de la Unión Industrial siguen reaccionando con una tibieza muy parecida a la complicidad. No se atreven ni a imaginar que si ahora le tocó el turno a Vicentín, mañana puede ser Celulosa o Aceitera General Deheza, solo por poner dos ejemplos imaginarios.
Muchos altos dirigentes opositores, también se confundieron y cometieron el peor de los pecados. Dijeron que querían colaborar con este gobierno y que no iban a poner palos en la rueda para demostrar que eran distintos.

Alguno de esos ingenuos también van a terminar recorriendo los tribunales o en la cárcel. Les pegaron y les van a seguir pegando cachetazos y ellos van a seguir poniendo la otra mejilla. No aprenden más. Llegó la hora de que la oposición le ponga límites al autoritarismo chavista o mejor que se dediquen a otra cosa. Sería bueno que sepan que se están jugando su prestigio político, pero también están poniendo en riesgo su propia libertad. Cristina no se conforma con no ir presa. Quieren que vayan presos los que se atrevieron a investigarla.

Van a apropiarse de Vicentín. Y eso es grave. Pero mucho más grave es que se van a apropiar de la justicia, el Congreso y las instituciones republicanas. Como dijo Daniel Sabsay: “el régimen vice presidencial sigue su marcha.

La República retrocede”. Se lo dije la semana pasada: la patria está en peligro.

Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre