La ex diputada se manifestó en contra de la iniciativa del Gobierno y repudió que el abogado Carlos Beraldi, defensor personal de Cristina Kirchner, forme parte de la comisión asesora.
Elisa Carrió se unió a la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, Mario Negri (UCR), el diputado Facundo Suárez Lastra, entre otros referentes de Juntos por el Cambio para manifestarse en contra de que el abogado Carlos Beraldi, defensor de la vicepresidenta Cristina Kirchner en gran parte de las causas judiciales que afronta, forme parte de la comisión especial que asesorará al Gobierno en la ampliación a la Corte Suprema y otros aspectos vinculados a la reforma judicial que busca implementar el Ejecutivo.
No nos vamos a prestar a ningún tipo de acuerdo para facilitar la ampliación del número de la Corte, ninguno.
Tajante, en su cuenta de Twitter la líder de la Coalición Cívica afirmó: “No nos vamos a prestar a ningún tipo de acuerdo para facilitar la ampliación del número de la Corte, ninguno”.
Por su parte, la ex ministra de Seguridad Patricia Bullrich hizo su propio descargo en una nota televisiva. “Si el presidente de esa comisión es abogado de Cristian Kirchner lo que hace es mirar con una lupa especial cómo hacer para liberar a Cristina. Una comisión que discuta sobre qué tipo de Corte Suprema queremos está sesgada por cómo liberar a Cristina, deja de ser una corte objetiva”.
Negri, el jefe del interbloque Juntos por el Cambio, en tanto justificó su rechazo diciendo que “poner en la comisión que debe analizar la ampliación de la Corte al defensor de la Vicepresidenta en las causas de corrupción sólo provoca que la comisión nazca muerta en términos de confianza pública”.
“La Vicepresidenta tiene muchas causas en la Justicia y precisa sacárselas de encima. Poner en la comisión que debe analizar la ampliación de la Corte al defensor de la Vicepresidenta en las causas de corrupción sólo provoca que la comisión nazca muerta en términos de confianza pública“, insistió el legislador cordobés.
En esa sintonía, Suárez Lastra tildó el hecho como una “pésima señal” ya que CFK enfrenta varias causas que podrían llegar a la Corte Suprema. “El ansia de impunidad y ostentación de poder de la vicepresidente degrada la democracia argentina“, advirtió.
La comisión de juristas y notables del Derecho elegidos por el presidente Alberto Fernández también tendrá a la candidata a procuradora general de Mauricio Macri, la jueza Inés Weinberg de Roca. Completan la nómina, que tendrá paridad de género, los constitucionalistas Gustavo Ferreyra y Andrés Gil Domínguez; el exjuez del juicio a las Juntas Carlos Arslanian; el experto en derecho penal Enrique Bacigalupo; la especialista en derecho de familia Marisa Herrera; las juezas de cortes provinciales Hilda Kogan, Claudia Sbdar y María del Carmen Battaini; y el juez de la Corte de Mendoza Omar Palermo. La comisión trabajará ad-honorem y tendrá 90 días de trabajo para entregarle al presidente un informe minucioso sobre el funcionamiento de la Corte, el Consejo de Magistratura y los juicios por jurados.
El oficialismo envió al Congreso su proyecto para que el producto de primera necesidad vuelva a pagar el impuesto, que había sido eliminado por Mauricio Macri en 2019.
El Gobierno envió este lunes al Congreso su proyecto de ampliación del presupuesto 2020 que será debatido en comisión y si obtiene dictamen favorable, el miércoles se someterá a votación en sesión especial. Sin embargo, un punto del texto generó la sorpresa de muchos ya que se busca volver a gravar la leche con el 10,5% del IVA.
En caso de aprobarse la iniciativa tal como viene desde el Ejecutivo, artículo 18 indica que se eliminará la exención del IVA a “la leche fluida o en polvo, entera o descremada sin aditivos”. Además, en el artículo 19, se dispone que este producto de primera necesidad será gravado con el 10,5% del IVA, es decir, la mitad de la alícuota general. En ese marco también se encuentran la carne y el trigo y sus derivados, entre otros.
Ante esta noticia, el diputado radical Luis Pastori, miembro de la Comisión de Presupuesto de Diputados, se expresó vía Twitter: “En medio de la crisis económica y la fuerte caída en los ingresos de la población, una suba de esta naturaleza en el precio de un artículo de primera necesidad es difícil de aceptar”.
“Ya otro gobierno K, el de Néstor, había hecho lo mismo con el pan común o francés, gravándolo de 0 al 10,5% a partir del 1/11/2006. Encarecen los productos de consumo popular masivo cuyo fin -el de estar exentos- es no dificultar su acceso a los sectores de menores ingresos. Y esto, en medio de la pandemia. Les queda solo ir por el agua y medicamentos. Le pedimos al gobierno que revea su proyecto, la recaudación de impuestos no puede ser de cualquier manera y menos afectando los consumos populares básicos”, agregó.
Con esta crítica de la oposición, se espera un debate por el tema de la suba del IVA a la leche ya que es un producto de primera necesidad incluido en la canasta básica que va en contramano de la política del gobierno que busca mantener y controlar los precios bajos en alimentos mediante Precios Cuidados y la Tarjeta Alimentar, entre otras medidas en un contexto de caída del poder adquisitivo.
Para afrontar los desafíos que demanda la pandemia, el Gobierno amplió el presupuesto en un 33%, con un incremento de transferencias de $1,8 billones de pesos, que se sumarán a los $5,5 billones ya aprobados del actual.
En estos tiempos de cuarentena, internet es una vía de trabajo y conexión. También un escape mágico. Se volvió tan vital como el aire que respiramos. Más vital aún porque no nos amenaza con contagio alguno. Pero las conferencias y clases, las reuniones de trabajo, de amigos o familiares, me resultan sumamente cansadoras.
Y está buenísimo poder seguir en contacto. Aunque a veces es un desafío mayúsculo. Como cuando la conexión es con esos familiares que no están habituados a los dispositivos de internet. Las conversaciones esperadas terminan no pudiendo ser porque oímos los “¡hola!”, “¿cómo están?” que varios dicen al mismo tiempo y luego de la emoción de verse vienen los “¿me oyen?”, “¿me ven?” de los más viejos y los “desmuteáte” y “conectá el video” de los más jóvenes. Empezás amable y tolerante pero a medida que la conversación no prospera y todo queda en los prolegómenos empezás a sentir una creciente irritación que te da ganas de salir corriendo.
Estamos atravesando una cuarentena que se sigue llamando así a pesar de que los cuarenta días ya están multiplicados por tres y no sabemos cuántos días más seguirán. Y la vida, el trabajo, la conexión, se nos ha facilitado gracias a las pantallas, eso es cierto. Pero ¿por qué el cansancio?
Supongamos que todo anda bien y que estoy frente a esas caritas metidas cada una en su cuadradito prolijo. Dos horas sentada frente a la pantalla de la computadora o del celular, quieta, atenta y focalizada en lo que se ve y se oye, me dejan de cama, la atención quemada y los ojos desorbitados.
Estamos mutilados de la cintura para abajo, somos cabezas y torsos, quien no nos conoce no tiene idea de qué altura tenemos porque sentados todos parecemos ser iguales. Tener las caras delante, incluso la nuestra, nos fuerza a un escrutinio constante que resulta incómodo y persecutorio. Además, mirarnos en pantallas nos hace mirar como los tuertos, los que solo tienen un ojo.
No pueden ver en tres dimensiones, no ven la profundidad. La reconstruyen en su cerebro y así pueden moverse y relacionarse con los objetos y las personas sin equivocar la distancia. Es lo mismo que estamos forzados a hacer nosotros en nuestras interacciones a través de la pantalla, o sea en dos dimensiones: miramos, oímos, prestamos atención y al mismo tiempo intentamos medir en todo momento esa distancia imposible de medir. Acostumbrados a evaluar la realidad con nuestra visión estereoscópica, la imagen plana, la ausencia de profundidad, nos exige un trabajo perceptivo suplementario.
Esta necesidad de medir la distancia tal vez sea un resabio neurológico defensivo que nos permitía ver y anticipar el eventual ataque de algún depredador y así protegernos y proteger a nuestra cría. La pantalla no nos da esa información que nuestro cerebro está habituado a tener para registrar las ubicaciones mutuas tan esenciales para la interacción humana, la precaución y la convivencia.
Tal vez ese cansancio abrumador que sentimos tiene que ver con todas estas novedades a las que debemos adaptarnos, especialmente la de esta bidimensionalidad que nos entuerta. Todo chato. Todo plano.
Descubro que tuerto y entuerto tienen el mismo origen etimológico. Entuerto quiere decir ofensa, pero los entuertos son las contracciones bruscas y dolorosas del útero en el puerperio de los cuarenta días posteriores al parto.
El pacto de gobierno entre los Fernández ha cobrado un nuevo sentido a partir de la aparición del coronavirus. Alguna vez dijimos que Cristina se quedó con la corona y Alberto, con el virus. Ahora esa tendencia parece reafirmarse.
La pandemia le ofreció al peronismo gobernante una nueva semántica para el mismo esquema de poder. En este reparto, Cristina Kirchner se consolida en la administración de las cajas más cuantiosas del Estado, mientras Alberto se ocupa de la gestión de la pandemia.
Hasta ahora, el acuerdo les ha rendido buenos frutos a ambos: una, maneja el poder real y el caudal simbólico del proyecto, mientras el otro exprime al máximo un papel paternalista, que, pese a la tendencia a la baja de los últimos tiempos, le permite mantener una popularidad que no se condice con el maltrecho cuadro social y económico.
Este equilibrio muestra por momentos cierta fragilidad que se manifiesta en el parlamento de los actores de reparto. El enfrentamiento a los gritos entre Sabina Frederic y Sergio Berni, es la versión sonora de las tensiones mudas entre el presidente y la vice.
Ambos personajes secundarios expresan con elocuencia el poder que ostentan sus mentores. La ministra de seguridad nacional, de aspecto cansino, cierto desaliño y sin demasiada capacidad de reacción ante los graves casos de inseguridad responde a Alberto Fernández.
La imagen lánguida de Frederic contrasta con la vitalidad de Sergio Berni, quien, cual personaje de DC Comics, aparece bajando de un helicóptero o a bordo de una moto o empuñando un arma de guerra o, más grave, impartiendo órdenes a las fuerzas federales a cargo Frederic.
Es decir, el hombre de Cristina humilla en público y no se priva de avanzar sobre la funcionaria de Alberto cada vez que se presenta la ocasión.
Mucho más que una metáfora. Pero más allá del caudal simbólico y narrativo, los dos funcionarios exhiben una paupérrima performance en sus funciones; mientras ellos discuten para la tribuna, la inseguridad avanza día a día.
En este cuadro, nadie parece controlar los excesos policiales que se han cobrado muertos y desaparecidos en democracia y, al mismo tiempo, la policía bajo el mando de Berni no tiene ningún control sobre el pico de la pandemia delictiva.
Esta misma dinámica del reparto del poder sirve para entender el apoyo de Sergio Berni y Mario Secco, intendente de Ensenada, a su colega de José C. Paz, Mario Ishi. Ambos coincidieron en que se sacaron de contexto las palabras del cacique emponchado.
La pregunta es, ¿en qué contexto cobra un sentido positivo la frase “yo los tengo que cubrir cuando están vendiendo falopa con las ambulancias”?
La explicación de que en realidad él se refería a los fármacos legales que llevan las ambulancias, despierta otras suspicacias: ¿alguien está vendiendo los medicamentos que compra el Estado?
Esta nueva pregunta acaso eche algo de luz a un episodio oscuro, tenebroso, que parece salido de un guión de Tarantino. El ex diputado kirchnerista Claudio Morgado fue denunciado en la justicia por “amenazas con arma de fuego”.
Según se puede leer en las denuncias, el militante cristinista se habría dedicado a “comprar y vender insumos médicos de forma particular”.
Al mejor estilo Pulp Fiction, el propio Morgado reconoció que en medio la transacciones, un abogado le mejicaneo la mercancía: un lote de 320 mil pares de guantes de látex, según consta en la denuncia.
El abogado Ignacio Galiano denunció que un grupo de policías y civiles armados encabezado por el funcionario K, lo increpó y lo golpeó “cuando acompañaba a su pareja a subirse al taxi”.
Declaró que no solo le “quitaron su bolso y lo tiraron al piso”, sino que el propio ex animador infantil “le mostró un arma de fuego que llevaba en la cintura”.
“El señor Morgado hace uso de las fuerzas de seguridad y de los recursos del Estado para su propio beneficio”. Por ese lote de guantes marca Elit, Morgado habría pagado 700 mil pesos. Sería bueno saber de qué agujerito sin fin salió ese dinero. Algunos miran a La Cámpora.
En medio de estas desventuras en las que se mezclan la corona con el virus, algunos recordaron que hace unas pocas semanas Alberto Fernández se permitió dictar cátedra de salud pública nada menos que a Suecia. ¡Suecia!, el país con el sistema de salud más avanzado del planeta.
Los representantes del kirchnerismo ostentan una tendencia irrefrenable a practicar el ridículo y poner la cabeza en la guillotina sin que nadie los obligue.
Así como el inefable Aníbal Fernández ofreció a la posteridad la inolvidable frase “en Argentina hay menos pobres que en Alemania” y será recordado sólo por eso, Alberto quiso arrebatarle su lugar en el podio.
Dijo sin que se le cayera la cara de vergüenza que si Argentina siguiera ciertas recomendaciones hoy estaría como Suecia.
Acaba de suceder lo que presagiaban los pájaros del mal agüero: Argentina alcanzó y superó a Suecia en número de contagios con 162.000 infectados totales y 87.000 infectados activos, contra 78.000 y 73.000 de Suecia.
Entre que el presidente abrió la boca y el día de la fecha, Argentina duplicó a Suecia en número de enfermos.
Un ridículo tan innecesario como haber confesado que tuvo una revelación divina: “Dios me iluminó”, le dijo al Financial Times posando junto a un cuadro del perro Dylan disfrazado de granadero, un retrato de la argentina de los Fernández.
Estará integrada por once juristas y abogados de todo el país, aunque habrá mayoría oficialista. Como si fuera poco, uno de sus miembros será el abogado de Cristina, Carlos Beraldi.
El proyecto de reforma judicial está listo para ingresar al Senado luego de los últimos retoques que le hizo el Presidente este fin de semana. Sin embargo, todo indica que se va a demorar unos días más y será enviado para el final de la semana.
A raíz de esta iniciativa, Alberto Fernández ya conformó la comisión de expertos que lo asesorará sobre la eventual ampliación de la Corte Suprema y el Consejo de la Magistratura. A la mayoría oficialista que tendrá este cuerpo se suma la designación del doctor Carlos Beraldi, abogado defensor de Cristina Kirchner en varias de las causas que afronta. En la lista también estará la candidata a procuradora de Mauricio Macri, la jueza Inés Weinberg de Roca, cuyo pliego el macrismo nunca logró aprobar en el Senado.
Serán 11 los nombres que integren esa nómina, además de Beraldi y Weinberg: El profesor Enrique Bacigalupo -experto en derecho penal, que participará desde España-, el abogado constitucionalista Andrés Gil Domínguez, el exjuez del juicio a las Juntas Carlos Arslanian -que hoy, entre otros clientes, defiende a Ricardo Echegaray-, el constitucionalista Gustavo Ferreyra -cercano a Raúl Zaffaroni-, la especialista en derecho de familia Marisa Herrera; las juezas de cortes provinciales Hilda Kogan (Buenos Aires) y Claudia Sbdar (Tucumán) y María del Carmen Battaini (Tierra del Fuego); y el juez de la Corte de Mendoza Omar Palermo. El mandatario llamó personalmente a los elegidos.
Entre las primeras voces de la oposición que manifestaron su repudio al nombramiento de Beraldi, se encuentra Graciela Ocaña, diputada de Juntos por el Cambio. En su cuenta de Twitter afirmó que se trata de un “escándalo”. “Es imposible que los abogados defensores de los principales implicados en hechos de corrupción integren un consejo para reformar la Corte y la Justicia. No a la impunidad de los corruptos“, tuiteó.
Parece q va a ser escandaloso . Es imposible q los abogados defensores de los principales implicados en hechos de corrupcion integren un consejo para reformar la Corte y la Justicia. No a la impunidad de los corruptos . #NoALaReformaJudicialhttps://t.co/lyAMlw9349
Según el diccionario de la Real Academia Española, “falopa” significa “estupefacientes, sustancia que produce efectos estimulantes”. La segunda acepción es “dosis de una droga”. El eterno intendente de José C. Paz, Mario Ishii, cometió un sincericidio que va a tener que explicar ante la justicia pese a que hoy no se presentó. Se nota que no sabe cómo explicar lo inexplicable. Su abogado, lo defendió ante los medios diciendo que no fuma ni bebe. Mirá vos. También les dá besitos a los niños en campaña. Ishii dijo que no está dispuesto a renunciar, pero sus palabras, también nos permiten analizar la relación del cristinismo y los caudillos del conurbano con el narcotráfico, con la parte más delictiva y mafiosa de la política.
Vamos a los hechos, a la información dura y pura. En una discusión con choferes de ambulancias que le estaban haciendo un reclamo sindical, Ishii, enojado por la falta de colaboración, les enrostró que el tenía que cubrirlos cuando vendían falopa en las ambulancias. Cuando el video filmado por un celular trascendió, Ishii y varios de sus defensores mediáticos dijeron que le habían sacado de contexto sus palabras, que habían editado las imágenes. Bad Information. Mentiras. El video completo lo muestra utilizando, no en una, sino en dos ocasiones, la palabra “falopa”. Textualmente el cacique paceño dice: “Cuando se mandan una cagada, que me venden falopa yo los tengo que cubrir, no los rajé todavía cuando me estaban vendiendo falopa en las ambulancias.
Ojo al parche, porque los tengo anotados para rajar”. No hay que ser semiólogo para entender lo que quiso decir. Hay una clara confesión de que fue, por lo menos, encubridor de un delito grave como es la distribución de droga. Con el agravante de que se hizo o se hace en ambulancias que son propiedad del municipio y que pagan los ciudadanos. Y digo por lo menos, encubridor porque en las dos veces utiliza el pronombre personal “me”. “Me venden falopa” o “me estaban vendiendo”.
Es raro. Otra vez el diccionario dice que esa palabra “designa a la persona que habla”. No dice “venden falopa o estaban vendiendo falopa”. Dice me venden falopa. No quiero hacer sicología barata, pero está claro que al señor feudal que reina hace 21 años en el distrito no le preocupa demasiado que haya tráfico de droga en las ambulancias. A confesión de partes, relevo de pruebas. ¿Qué recibe a cambio? ¿Lealtad? ¿O le dan una parte de las ganancias? ¿O es el dueño de ese negocio criminal?
Ishii hoy mandó a su apoderado para notificarse ante la Unidad Fiscal Nro 9 de Delitos Complejos de San Martin, que el doctor Miguel Ángel Viera Miño abrió un expediente por el delito de encubrimiento agravado, según la figura del Código Penal. Entre sus modestos defensores ante el periodismo, se destacan los argumentos de Sergio Berni. Dijo casi lo mismo que Carlos Bianco, el jefe de gabinete del gobernador Kicillof, o Mario Secco: “Que lo sacaron de contexto”. Lo grave es que Berni, cuando tiene un rato libre después de la tele, la radio y los diarios, tiene como responsabilidad principal, combatir a los delincuentes en general y a los narcos en particular.
La provincia de Buenos Aires, está especialmente atravesada por los robos y los crímenes producto del tráfico de estupefacientes. Las bandas de narcos han diseminado el terror y en varios distritos, tienen un gran poder porque han prostituido a la policía, la justicia y los dirigentes políticos. Berni debería haber dicho: “Es grave lo que dijo Ishii. No descarto ninguna hipótesis y creo que hay que investigar a fondo, hasta las últimas consecuencias”. Aunque sea para la tribuna. Aunque sea como parte del stand up que hace ante los medios donde actúa de Rambo del subdesarrollo. Pero ni siquiera tuvo esa hipocresía. Dijo que Ishii tiene mucha experiencia y gestión en el municipio como si eso explicara algo y que “le parece que fue una mala expresión y que no tienen nada que ver con la realidad”. ¿Cómo sabe Berni eso? ¿Hizo una investigación express en media hora? La señal que dio el principal responsable de la seguridad de Buenos Aires fue casi de complicidad. Fue muy comprensivo. Demasiado. Tal vez esto tenga que ver con otras oscuridades que tiene la relación de Mario Ishii con Cristina y con su soldado, Sergio Berni.
Vamos al archivo. Vamos al barro pestilente de los servicios de inteligencia y las operaciones sospechosas. Hace 5 años, Antonio Stiuso, el capo de los espías, primero idolatrado y luego expulsado por Cristina, en el expediente, citó a Mario Ishii. Dijo que dos años antes, “Cristina le pidió que se lo saque de encima a Stiuso”. Datos para recordar. A Stiuso, en uno de los operativos más extraños de los últimos tiempos, el grupo Halcón, de la policía bonaerense le asesinó a uno de sus más íntimos colaboradores. Entraron a su quinta en La Reja y le metieron 4 balazos al Lauchón Viale que alcanzó a herir a un policía con su pistola Glock 40. ¿Guerra narco? ¿Asesinato por encargo? ¿Aviso a Stiuso para que se dejara de apoyar al fiscal asesinado Alberto Nisman? Todo sumamente sospechoso y jamás aclarado. Recuerdo también el papel nefasto que jugó Sergio Berni la noche en que apareció muerto de un balazo en la cabeza el fiscal que horas después iba a denunciar a Cristina por encubrimiento a los terroristas que volaron la AMIA en el Congreso de la Nación? Pisoteó la sangre derramada. Literalmente. Berni y otros de los que llegaron rápidamente al departamento de Nisman, convirtieron en un chiquero el lugar del hecho. Y eso, por supuesto, siempre dificulta las investigaciones.
Le cuento esto porque fue notable como Berni salió a defender a Ishii. Y porque cuando detuvieron a un narco uruguayo llamado Gustavo Collado Correa, tenía entre sus pertenencias una credencial de asesor de Mario Ishii. El intendente más parecido a Gildo Insfrán, se despegó y dijo que había que condenarlo con todo el peso de la ley. Y digo que es parecido a Gildo, el estadista que Alberto Fernández puso como ejemplo, porque hace 21 años que maneja José C. Paz con el mismo criterio clientelar. Ese distrito es el segundo, después de La Matanza con más planes sociales. Además, tiene 5.500 empleados en el municipio donde apenas hay una sola industria. Su maquinaria electoral es poco menos que invencible. No hay cloacas, agua ni pavimento, pero sacó casi el 60 % de los votos en las últimas elecciones. En el Consejo Deliberante hace lo que quiere. De los 24 ediles, solo 7 son de la oposición.
Tiene un aspecto bonachón que refuerza ataviado siempre con ponchos federales. En su despacho tiene colgada una espada de samurái, los antiguos guerreros del Japón Feudal. Era una elite militar que gobernó el país por cientos de años. Ishii sigue su ejemplo de eternización en los cargos. Es nieto de un inmigrante japonés que se dedicó a la floricultura. Fue muy pobre en su niñez pero al igual que la mayoría de sus compañeros, se hizo rico con gran velocidad. Tiene frigoríficos y una empresa de exportación e importación con sede en uruguayana. Otra cuestión difícil de explicar. Fue leal a todos: a Carlos Menem, Eduardo Duhalde, Néstor y Cristina.
Con Alberto, tiene poca y nada relación. El Partido Justicialista no salió formalmente a defenderlo pero tampoco le pidió la renuncia como hicieron los dirigentes del radicalismo. Diputados nacionales también exigieron un pronunciamiento del kirchnerismo al respecto. Mario Negri comparó con una pregunta la tarea de Cristian Ritondo en el gobierno anterior, con la actual: “¿Derribar bunkers de droga o proteger a los dealers? Parece una decisión moral muy simple. Alvaro de Lamadrid denunció que la peor “herencia del kirchnerismo fue la instalación definitiva de los narcos en Argentina”.
Ishii hoy está bajo la lupa. Es un personaje difícil de clasificar. Hace poco denunció que si no hay una contención económica del estado, vamos a asistir a un estallido social. En su momento, armó varias listas en otros distritos y eso generó bronca con varios de sus pares. A su lista la llamó “678” y en su momento cuando Francisco de Narváez derrotó a la boleta encabezada por Néstor, Scioli y Sergio Massa, anunció que iba a salir a cazar traidores entre sus pares.
Que digan que fue tergiversado o sacado de contexto es un insulto a la inteligencia de los ciudadanos. Que digan que quiso decir medicamentos o psicofármacos es otra farsa pero aunque así fuera, hay que decir que también es delito, vender medicamentos en forma clandestina o ilegal. Pero lo más agresivo vino de parte de un diputado provincial massista como Jorge D’Onofrio, presunto especialista en temas de seguridad. Dijo que “repudiaba la bajeza de quienes sacan una frase de contexto y la dan vuelta, perpetrando una calumnia asquerosa”. ¿A quién se refería D’Onofrio? ¿A los periodistas que difundieron un video escandaloso? Resulta que Ishii dijo que encubrió a los que vendían falopa en ambulancias y la culpa es del mensajero.
Mario Ishii dijo lo que dijo. Y por eso dbe estar en el banquillo de los acusados .En esta Argentina de las mafias de la corrupción política, parece que lo único que puede generar algún escándalo es la honestidad. Ishii, Berni y Kicillof deben recordar que se les puede mentir a pocos, mucho tiempo. O a muchos, poco tiempo. Pero no se puede mentir a todos, todo el tiempo.
Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre
La científica del Conicet aseguró que “el gobierno de Cambiemos iba camino a cambiar muchas cosas, pero ese camino se truncó cuando volvió el poder feudal”-
Una de las figuras públicas más críticas del kirchnerismo y quien encabezó la famosa carta que denunciaba una ‘infectadura’ en relación al manejo de la pandemia y la cuarentena en la Argentina, Sandra Pitta volvió a manifestar su decepción con el Gobierno de Alberto Fernández y los efectos negativos que generó en la sociedad desde el resultado de las PASO en agosto del año pasado.
Que volvieran los mismos que nos llevaron a arruinar la época de mayor bonanza en muchos años (soja a 600) hundió a mucha gente en la desesperanza.
“La pandemia tuvo impacto, pero creo que la movida fuerte empezó en agosto del 2019 después de las PASO”, tuiteó la científica al compartir un artículo de La Nación que se titula “Éxodo: la generación que quiere migrar porque no se imagina un futuro en el país”.
Y luego fundamentó su idea, con una fuerte defensa a la gestión de Mauricio Macri. “No se trata de decir que el gobierno de Cambiemos fue perfecto, pero iba en camino a cambiar muchas cosas. Ese camino se truncó cuando volvió el poder feudal. Que volvieran los mismos que nos llevaron a arruinar la época de mayor bonanza en muchos años (soja a 600) hundió a mucha gente en la desesperanza”.
Habrá q esperar a las próximas elecciones en 2021 y 2023 para saber si se puede retomar un camino de mayor normalidad. Aunq sea la "nueva normalidad", pero mas racional.
“Habrá que esperar a las próximas elecciones en 2021 y 2023 para saber si se puede retomar un camino de mayor normalidad. Aunque sea la ‘nueva normalidad’, pero mas racional”, remató la investigadora del Conicet.
Diputados del espacio de Elisa Carrió enviaron una carta a Alberto Fernández en donde le exigen que explique su relación con el empresario, quien podría ser beneficiado con la nueva moratoria.
La Coalición Cívica ARI manifestó que el proyecto de moratoria que busca implementar el Gobierno nacional podría permitir “tráfico de influencias, negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública y/o encubrimiento”. En este sentido la bancada de diputados de dicho espacio le envió una carta al presidente Alberto Fernández para pedirle la presentación de una declaración jurada de intereses en la que consten los clientes que, como abogado, tuvo en los últimos años y que explique su vínculo con Oil Combustible.
El reclamo se debe a la suerte de amnistía que beneficiaría a Cristóbal López en el marco del debate de la ampliación de moratoria en el Congreso.
El texto que plantea: “Es de público conocimiento (…) que en sus tareas como abogado particular y/o consultor, asesoró a empresas o personas del grupo Indalo, del cual la empresa Oil Combustibles es parte. Que incluso se halló una factura suya a esta última empresa, situación a la que usted mismo hizo referencia indicando que la misma era para otra empresa del grupo y que por un error administrativo del grupo fue dirigida a Oil Combustibles”.
Y agrega: “Los vínculos laborales o profesionales que usted mismo ha declarado haber mantenido con empresas o personas del grupo empresario al que pertenece Oil Combustibles, nos generan más que suspicacias, dudas y sombras sobre el particular”.
“Queremos conocer los clientes de Alberto Fernández de cuando era ‘consultor’ porque básicamente queremos saber si el Presidente sigue siendo un lobbista”, aseguró a Clarín el diputado Juan López.
“Si recuperamos lo robado por Cristobal López, el Estado podría comprar 98.000 respiradores para equipar Unidades de Terapia Intensiva“, se quejó el legislador Maximiliano Ferraro en su cuenta de Twitter.
Si recuperamos lo robado por Cristobal López, el Estado podría comprar 98.000 respiradores para equipar Unidades de Terapia Intensiva. #MoratoriaSiImpunidadNo
El intendente K volvió a afirmar que “se malinterpretó” lo que dijo y remarcó que hubo “malicia” en quienes difundieron el video. “Estoy en contra del narcotráfico”.
El intendente de José C. Paz, Mario Ishii fue claro con sus dichos. “Cuando venden falopa, los tengo que cubrir”, así les dijo a unos empleados municipales del sector de la salud que reclamaban mejores condiciones salariales.
Más allá del esperado apoyo que recibe de sus compañeros de tropa encabezados por el gobernador Axel Kicillof y el ministro de seguridad bonaerense Sergio Berni, quienes coincidieron en que “lo sacaron de contexto”, ahora el jefe comunal intentó una vez más apaciguar el escándalo, aunque lo único que hizo fue tirarse más tierra.
“Tuve una discusión fuerte con los empleados de emergencia que no estaban saliendo. Bajé a hablar y salió el exabrupto. Tenía que sacar a la gente a laburar y un chofer de la ambulancia me filmó. No encubro nada. Al contrario: se malinterpretó lo que dije. Ya está, si quieren que vaya a la Justicia, voy a aclarar lo que haya que aclarar“, se defendió Ishii en Radio Rivadavia.
“Estoy en contra del narcotráfico. Lo dije varias veces”, aseguró el intendente, aunque su explicación más patética fue cuando trató de aclarar que “falopa es todo lo que es rivotril y esas cosas”. Durante el video que se filtró, a Ishii se lo escucha decir: “Cuando se mandan una cagada, venden falopa, yo los tengo que cubrir. No los rajé todavía, cuando me están vendiendo falopa con las ambulancias“.
Por otra parte, Ishii se refirió al estado del Municipio y a los recientes casos de coronavirus: “En el Conurbano hay que mirar bien los números porque muchas terapias de los hospitales están colapsadas. No es lo mismo el Conurbano que una localidad que está a cientos de kilómetros“.
“El Hospital que inauguramos no hace tanto en José C. Paz está a punto de desbordarse, por cómo se estaba manejando el área de salud, nosotros no estábamos preparados para enfrentar una pandemia“, advirtió.
“Estoy comprando tubos de oxígeno de 8 metros. Tenemos 50 para ayudar a las terapias porque se llenan. Estamos trabajando mucho para pedirle a la gente que se quede en sus casas. Tenemos más de 1500 casos de COVID en el municipio y el Hospital se desborda a cada rato. Estamos trabajando que eso no ocurra“, indicó el intendente.
“Pedí fuerzas nacionales para ayudar en mi distrito, ya que la policía local no daba abasto contra la delincuencia y el narcotráfico“, cerró.
El secretario general de Camioneros envió un provocativo mensaje días después del bloqueo a los centros de distribución de la compañía. La misma mecánica de siempre.
Una semana después del bloqueo de varios centros de distribución de Mercado Libre, el secretario general adjunto del Sindicato de Choferes de Camiones, Pablo Moyano, publicó una provocativa foto contra la empresa, donde puede verse el logo de la firma modificado.
El logo original de Mercado Libre muestra dos brazos flexionados, que denotan la idea de “fuerza”, juntos. En la imagen del sindicalista aparecen dos manos encadenadas, acompañadas por una leyenda: “Si el mercado es libre, el trabajo es esclavo”.
El bloqueo de cinco centros logísticos de la red de distribución de Mercado Libre por parte del clan Moyano escribió un capítulo más del conflicto que el gremio mantiene con la empresa fundada por Marcos Galperin.
La raíz de esta disputa, que lleva más de un año sin resolverse, está en la afiliación sindical y el marco laboral de 1200 trabajadores de un centro de distribución que la compañía opera en el Mercado Central.
En medio de un masivo repudio en las redes sociales, la medida de los Moyano interrumpió la distribución de productos desde esas instalaciones, situación que paralizó la logística y afectó el cumplimiento de la entrega de pedidos operados a través de su plataforma.