Cristina peor que antes – 25 de junio 2019

Recién salió a la cancha y ya se pudo ver, con toda claridad, que Cristina es la misma de siempre. No tiene un solo gramo de arrepentimiento y ni una línea de autocrítica. Todo lo contrario, a la hora de actuar Cristina, demostró que está recargada, que es más de lo mismo y que mantiene intactos sus niveles de autoritarismo y sus veleidades de reina. La única novedad en su mecanismo monárquico para la toma de decisiones fue que tuvo como asistente a Máximo, el príncipe heredero y que Alberto Fernández fue más títere que nunca. Con la misma o más arbitrariedad de siempre, la dama de hierro repartió premios y castigos en las listas de candidatos y no atendió las razones de los intendentes ni de los gobernadores.
Uno de sus lemas es: “se hace lo que yo digo. Y me importa un bledo lo que piensen los demás”. Por eso alguna vez califiqué a su gobierno como un Cristinato.
Quedó claro para los ingenuos que se comieron el amague, que Cristina no cambió en nada. Que no está más dialoguista ni más prudente ni más abierta. Todo lo contrario. Pasó un tiempo en silencio y con el bajo perfil intentó alimentar la fantasía de su moderación. Y en parte lo consiguió. Fue creciendo en intención de votos en las encuestas ayudado por la crisis económica que el gobierno de Mauricio Macri no pudo o no supo domesticar.
La designación de Alberto Fernández como candidato a presidente, fue otra de las tácticas insólitas utilizadas para instalar una mentira. Nos quisieron hacer creer que ella se había dado un baño de humildad, que se bajaba del primer peldaño del poder producto de su generosidad y grandeza. El objetivo fue instalar que sus medidas salvajes e irracionales cargadas de venganza iban a quedar diluidas en una presunta racionalidad de Alberto que tampoco es cierta. Siempre Alberto fue un ejecutor frío y calculador de las órdenes de Néstor primero y de Cristina después. Nunca le tembló el pulso para hacer echar de radio nacional a Pepe Eliaschev o para apretar a los dueños de los medios o para tirar presuntos traidores por la ventana.
Los votos y el poder son de Cristina. Está claro que Jorge Lanata acertó al caracterizar a Alberto como una marioneta en la novela humorística de su programa. Este domingo fue más a fondo en su ironía y lo puso al nivel de Pinocho, Chirolita o el Topo Gigio.
Ni Cristina ni Máximo le dejaron mojar el pancito a Alberto en ninguno de los platos. Todas las decisiones las tomó ella y a lo sumo le preguntó a su almohada o a Máximo. La primera fue la más importante: ungir a Alberto como candidato de presidente vacío de contenido. Cristina hizo justo lo que Alberto no quería: el poder está y estará en Uruguay y Juncal. No importa quien figure en el primer lugar de la boleta.
Cristina es la reina Cristina. Es la reina del engaño. Cuando logró la reelección lo hizo prometiendo un giro hacia una mayor institucionalidad republicana, mencionó a Alemania como espejo y nos llevó derechito y a paso redoblado hacia la Venezuela chavista.
Ella aprendió de Néstor el método de la humillación como forma de conducción. Esto de que te tengan más miedo que respecto o admiración.
Parece que disfrutara al someter a una persona. Que gozara al hacerla arrodillar a sus pies y verla pedir clemencia.
La segunda gran decisión, también la tomó así. Con sangre fría ignoró toda la sanata negociadora de Alberto con los intendentes que soñaban con tener un candidato propio o que por lo menos haya nacido en Buenos Aires. Cristina pateó ese tablero donde los intendentes podrían tener algún grado de injerencia y designó a Axel Kicillof y Verónica Magario. Pero insisto con el tema humillación. ¿Quién anunció la fórmula? Lo obligaron a que fuera Martín Insaurralde, el candidato de sus pares. El que los intendentes hubieran elegido. El jefe de Lomas de Zamora tuvo que agachar la cabeza y decir por las redes sociales que estaba feliz de que lo hayan ninguneado. Ese es el sello del método Kirchner. Una cosa es conducir con autoridad o con disciplina partidaria o con verticalismo justicialista y otra muy distinta es someter a la esclavitud a sus súbditos. Martin Insaurralde enmudeció desde aquel momento. Perdió la voz y autoridad ante sus compañeros de militancia y nadie salió a defenderlo. Hecho consumado: Si Cristina dice Kicillof, es Kicillof. Y no es que los intendentes sean sadomasoquistas o tengan algo personal contra el economista formado en el marxismo (como dijo Pichetto). Solo que les hubiera gustado como candidato a alguien que conociera la provincia, que la llevara en la sangre desde chico y cuyo bagaje cultural estuviera un poco más ligado a las historia del peronismo bonaerense.
Hecho consumado, señores. Democracia y diálogo las pelotas. Manu militari y castigo al que se insubordine. Lo hizo Néstor y lo hizo Cristina cuando fueron presidentes. Con periodistas, ministros, intendentes y gobernadores. Los quería a todos en fila y aplaudiendo. Debían rendirle pleitesía y decirle todo que “si”. El que se animaba a cuestionar alguna idea o decisión era arrojado sin contemplaciones a la Siberia de los recursos. No le mandaban un peso. Los hacían juntar orina a los gobernadores para rogar por los fondos coparticipables que le correspondían a sus provincias. Cristina los hacía parir para tenerlos en un puño. Y ellos accedían. Aplaudían todo en el salón blanco y le chupaban las medias ante los medios. Puteaban por lo bajo pero casi nadie se resistía. Hubo excepciones, por supuesto: Juan Schiaretti o Juan Manuel Urtubey, por ejemplo. Y los cordobeses tuvieron que pagar con el cierre del grifo de los fondos el atrevimiento de los gobernadores. Otros dos jefes de gabinete se hartaron en un momento de tanto prepo y gritos: fueron Alberto Fernández y Sergio Massa. Ambos se fueron y fueron durísimos contra Cristina.
Alberto los combatió en los medios y Sergio en las urnas.
Ambos se habían cansado de los caprichos y locuras de Cristina. Pero descansaron y volvieron. Alberto convertido en un chico de los mandados carente de todo poder y Sergio, vaciado de su capacidad de liderazgo y convocatoria al punto de haber perdido hasta la posibilidad de gobernar su cuna política: Tigre. El meme que anduvo en las redes fue demoledor. A Massa le dicen circo viejo: porque hasta se quedó sin tigre.
Ni los intendentes, ni los gobernadores pudieron colar gente de su confianza o dirigentes representativos de su problemática en las listas de candidatos. La lapicera de Cristina fue lapidaria pero hizo lo de siempre. Nadie puede sorprenderse. Puso a los más fanáticos de La Cámpora y respetó algún que otro acuerdo, pero no todos. En muy pocos distritos se armó despelote. La mayoría de los jefes distritales vió como Cristina le mandaba las listas cerradas de los candidatos y a llorar a la iglesia. Dicen que Alberto Fernández no les atendía el teléfono. Es que no podía contestar si no sabía que contestar.
Máximo, el Cuervo Larroque, Wado de Pedro y casi todo el estado mayor de La Cámpora tienen puesto asegurado en el Congreso de la Nación. Mariano Recalde Senador. Y así con todas las provincias del país. La lealtad absoluta, la obsecuencia extrema fue privilegiada frente a la representatividad en los municipios o en las gobernaciones. Viejos dirigentes perdedores seriales como Daniel Filmus fueron jubilados y otros que también volvieron después de criticar a Cristina y hasta bajaron su candidatura como Felipe Solá quedaron a la intemperie. Es otra característica de Cristina: la mezquindad política y la ingratitud. A Daniel Scioli al que ungió candidato a presidente hace 4 años, ni le atendió el teléfono.
Ahí está su fiel gerente de coimas y retornos, don Julio de Vido, preso, como primer candidato a diputado en la lista de Santiago Cúneo, un nazi hecho y derecho, profundamente antisemita y maltratador de mujeres en la televisión.
Cristina no le mandó ni cigarrillos a De Vido.
Este regreso sin gloria de Cristina tiene dos componentes muy peligrosos. La violencia, por un lado y la destrucción de la justicia, uno de los pilares de la República. Ese sería el modelo chavista adaptado a nuestra idiosincrasia. Ya vimos el tiroteo que desató en Chubut la pelea entre un camporista impuesto por Cristina como candidato y un hombre de Hugo Moyano, también impuesto como candidato. Hubo heridos con armas de fuego en una caricatura trágica de lo que fue el combate a muerte entre Montoneros y la Triple A en los 70, los choques brutales que se producen cuando el poder real está en un lado y el institucional en otro y esa señal terrible de que robar es gratis y en consecuencia hay que liberar como si fueran héroes a todos los que robaron en la década ganada por ellos.
Puede ser horroroso que repitamos lo peor de la historia que tuvo ríos de sangre, falta de sudor y abundancia de lágrimas. Cristina no cambió. Todo lo contrario. Es la misma que se negó a entregarle los atributos de mando a un presidente democrático porque consideraba ese hecho como una rendición. Cristina no cambió. Se disfrazó de corderito patagónico pero sigue siendo el lobo feroz de las instituciones. Quien quiera oír que oiga.

Santa Cristina y San Felice – 24 de junio 2019

Cristina tiene un mayordomo, casi un felpudo apellidado Parrilli. Sin embargo ella lo llama “Pelotudo”, por teléfono en forma reiterada. Este individuo hoy, por orden de la patrona, trató nuevamente de “burra” y de “no saber ni sumar” a Margarita Stolbizer. La reacción agresiva fue porque la líder del GEN volvió a producirle un gran dolor de cabeza a Cristina, la senadora por la minoría de Buenos Aires. Las nuevas denuncias de Margarita Stolbizer y su abogada, confirman que los niveles de corrupción y enriquecimiento de Cristina son infinitos. Y que la asociación ilícita destinada a saquear al estado tuvo la jefatura primero de Néstor y luego de Cristina. Este aporte documental también confirma que Osvaldo José Sanfelice (a) Bochi, el socio de Máximo Kirchner en la inmobiliaria es una especie de segundo Lázaro Báez, un testaferro coordinador de un cartel de testaferros.
Cristina no es una santa y el Bochi, pese a su apellido, tampoco es el patrono de la felicidad.
En la nueva presentación se revela el rol de Cristina como “socia oculta” de una empresa de digitalización de documentos que tiene 100 empleados y que facturó el año pasado más de 380 millones de pesos. La compañía llamada Lakaut fue creada poco tiempo después de que Ricardo Echegaray, cuando no, al frente de la AFIP creara la necesidad y la obligación de digitalizar y certificar documentos físicos para poder archivar. Simultáneamente facilitaron la creación de esta empresa que, con información calificada, llegó a ser casi monopólica.
Otra de las cuestiones que la presentación ante los tribunales demuestra es que Sanfelice se cansó de comprar propiedades, terrenos, el hotel Waldorf y siempre pagó en efectivo, con dinero físico, como dice Fariña. En el 2008 la cuestión de las compras se aceleró. Fue aluvional y casi compulsiva. Es que las denuncias de los periodistas independientes y de los políticos honestos eran balas que picaban cerca. Tuvieron que desprenderse rápidamente de esas montañas de dólares sucios. Era dinero que quemaba las manos.
Esto produce dos preguntas: ¿De dónde sacó esa plata Sanfelice? No tiene ingresos que justifiquen ni el uno por ciento de lo que adquirió. Las denunciantes que tienen una ONG por la transparencia llamada “Bajo la lupa”, creen que esa catarata de billetes salían de los cientos de bolsos y valijas que Daniel Muñoz recibía ilegalmente en el departamento de Cristina, en Uruguay y Juncal o en la quinta de Olivos y que escondían en Río Gallegos, en la casa de Marta Ostoic, la madre de Néstor Kirchner.
Si tiran de esa cuerda puede aparecer una parte importante de todo el dinero robado por la familia presidencial. Otra parte, está en las casas que compró Daniel Muñoz en Argentina y en Estados Unidos y gran parte en las más de 1.300 propiedades y los 1.100 vehículos de Lázaro Báez.
Esta es una respuesta con datos, cifras, documentos probatorios a la pregunta, ¿Dónde está la plata que se robaron?
Sanfelice también compró una chacra lujosa con helipuerto y amarradero para embarcaciones en Puerto Panal, en el partido de Zárate. Allí también compraron Julio de Vido, Fabián de Sousa y Máximo Kirchner. Amigos son los amigos. En sus mansiones, los muchachos hicieron reformas sofisticadas y berlusconianas. De Vido puso pajareras con humidificadores y sensores de temperatura y Fabián hizo un extraño trabajo en madera como si fuera una marina privada por pedido de su esposa. No se privaban de nada los muchachos. Es fácil vivir como reyes con el dinero del pueblo argentino.
Con el comienzo de la investigación la justicia va a poder atrapar a Sanfelice que hizo operaciones multimillonarias y dejó todos los dedos pegaos porque nunca tuvo ingresos de esa magnitud. Hay que decir que igual que los Kirchner, y los Báez, el Bochi también involucro en estos negociados turbios a su familia. Marta Leiva, su esposa aparece como empleada Lakaut y su hija, María Martha también recibió donaciones inexplicables y adquirió inmuebles casi sin tener ingresos declarados.
La plata fluía de una suerte de dinero ducto que iba de la Capital hasta Rio Gallegos y de ahí a distintos lugares del mundo. Por eso los delitos probables son los de asociación ilícita, enriquecimiento colosal, lavado de dinero y malversación de fondos públicos.
Sanfelice tenía amplios poderes firmados por Néstor para comprar, vender, administrar y disponer de sus bienes. Era casi de la familia.
El riguroso trabajo de Stolbizer y Silvina Martínez fue volcado en un libro llamado “Ella miente, Cristina y los dos mil millones de dólares” que fue presentado anoche en el programa de Luis Majul.
Una parte del texto define a San Felice como “un perro fiel” de la familia Kirchner y aunque su imagen no es muy conocida en los grandes medios, en Santa Cruz, todo el mundo sabe que Sanfelice es sinónimo de negocios sucios de Kirchner. Por eso le piden al juez Daniel Rafecas la inmediata indagatoria del jefe del cartel de los testaferros. Es un entramado monumental de prestanombres que intentan ocultar lo inocultable. Es que la cantidad de pruebas son abrumadoras. Los personajes de las distintas sociedades casi inactivas son los mismos que se entrecruzan, los domicilios en varios casos son idénticos, hay préstamos de montos muy elevados que nunca se pagan y que casi no tienen intereses. Más que prestamos parecen regalos. O retornos.
Son varios los negociados y las estafas.
Pero en muchas aparece Ricardo Echegaray como el primer motor de todo.
Fue el creador del “régimen de resguardo de documentación aduanera” y es la AFIP bajo su mando la que otorga la única habilitación para realizar ese trabajo a Lakaut. La empresa hoy es importante y exitosa y cuenta con 30 mil clientes. Una de las sedes es la calle Lima 35 piso 12, el mismo domicilio legal que tuvo Hotesur, que regenteaba el hotel más grande de los Kirchner, el Alto Calafate. Otra: uno de los vehículos de Lakaut tiene una cédula verde a nombre de Osvaldo Sanfelice. Otra: Marta Leiva, la esposa del Bochi fue empleada de esa firma. Y hasta el famoso hotel Waldorf es de la familia Kirchner. El contador arrepentido de los K, Víctor Manzanares confesó que Néstor le pidió varias veces que fuera a controlar que el Bochi no le robara en el hotel Waldorf. Su declaración está disponible para quien quiera oir.
Y como si esto fuera poco, ayer pudo verse en imágenes que la bóveda que existía en lo de Lázaro y que luego por arte de mafia fue transformada en una vinoteca y la bóveda de la inmobiliaria de Sanfelice y Máximo, fueron construidas por el mismo herrero y con el mismo diseño.
Mientras tanto, Cristina hace lo que se le canta. Hoy no fue a la audiencia del juicio oral y público en donde es juzgada como la jefa de la asociación ilícta destinada a darle a Lázaro Baéz obras de vialidad que luego mediante un sobre precio fenomenal se transformaban en coimas y luego en dinero lavado.
La excusa que puso la ex presidente es una reunión con Sergio Uribarri, el ex gobernador de Entre Ríos, un encuentro que se podría haber hecho a cualquier hora y en cualquier lugar. ¿Y la justicia? Bien, gracias.
Los privilegios son también para su hija Florencia. Los peritos del Cuerpo Médico Forense han escrito en sus informes, con toda claridad que los problemas de salud que los médicos cubanos describen, tienen contradicciones y no pueden acreditar lo que plantean. Y que aun así, Florencia está en condiciones de viajar en avión y si sus dolencias fueran ciertas, todas se pueden tratar con excelencia en la Argentina. Pero en la Argentina hay algunos que tienen coronita. Sobre todo los reyes de la corrupción y su jefa, la reina Cristina. Cristina seguramente no es una santa pero a cada santo le debe una vela. Sobre todo a San felice.

Macri subió al ring a Moyano – 21 de junio 2019

Hay una novedad importante en el discurso y la táctica electoral del presidente Mauricio Macri. Ayer subió al ring a Hugo Moyano. Y le dio para que tenga y guarde. Es una audacia y un acierto. Una audacia porque se trata de uno de los hombres más poderosos y con más capacidad de daño en la Argentina. Y un acierto porque Macri ilumina lo peor de sus rivales. Cristina quiere ocultar en las sombras a los salvajes más impresentables, a los que son piantavotos. Y Hugo Moyano es uno de los tres personajes con mayor imagen negativa en la Argentina. Casi todos los argentinos rechazan sus actitudes patoteras y corruptas. Incluso muchos afiliados a su gremio ven como les retienen el 3% de sus ingresos que van a parar a la mutual de camioneros pero, de ahí van a otros lugares extraños y oscuros. Esos fondos pueden ir a pagar contratos de las empresas proveedoras que casi todas pertenecen a Liliana Zulet, su esposa, o a cuentas bancarias raras que tal vez terminen en el bolsillo del clan Moyano o directamente, esos aportes de los laburantes suelen ir a parar al club Independiente.
No hay una sola consultora que no lo ubique a Hugo y Pablo Moyano entre los más rechazados por los argentinos. Hacer política, entre otras cosas, es elegir bien al enemigo. Y Macri eligió por lo menos por ahora a Moyano. Cristina ya escondió a Guillermo Moreno y a Luis D’Elía, otros que nadie quiere. No dice una palabra de Lázaro Báez o Julio de Vido. Pero hace una semana en la bancaria se sacó una foto con los Moyano y otros gremialistas que seguramente van aportar dinero, fiscales e infraestructura para la campaña.
Macri eligió pegar en el lugar que más le duele a Cristina. En su zona de mayor debilidad. Porque todo el mundo se da cuenta cuando un gremialista es millonario y sus trabajadores siguen siendo pobres. Varios de esos mafiosos ya están presos: Marcelo Balcedo, el Pata Medina, el Caballo Suárez, todos extorsionadores y magnates igual que Juan José Zanola que estuvo preso 2 años y que ahora espera con detención domiciliaria el inicio del juicio oral por su pertenencia a la mafia de los medicamentos que tanto daño hizo a los jubilados.
El caso de Los Moyano es muy especial. Muchos le tienen pánico. Es que son muchachos que juegan fuerte. Algunos son de armas llevar y armas usar. ¿Se acuerda de Madonna Quiroz tiroteando con su pistola en un acto sindical? ¿Cuántas veces resolvieron con armas de fuego controversias con el gremio de los albañiles? Culatas, guardaespaldas y una organización de vigiladores privados cuyos propietarios pertenecen a la familia Moyano.
Ese miedo que producen hace que muchos jueces y fiscales no se animen a avanzar en las 8 investigaciones que hay en la justicia. Ese terror produce que muchos empresarios pequeños que se atrevieron a denunciar las apretadas que padecoeron, luego hayan sido perseguidos hasta fundirlos o algunos hayan tenido que recular y desdecirse de lo que denunciaron.
Ahí también perjudican a los trabajadores del camión. Porque muchas empresas se ven obligadas a cerrar y a dejar muchos choferes en la calle, otros no se atreven a invertir en ese rubro y algunos, me consta, se instalan en algún país vecino donde pueden trabajar con tranquilidad y sin ataques sindicales.
Por eso es absolutamente correcto políticamente y certero en los datos el presidente Macri cuando habla de la prepotencia y la patota. Por primera vez en un discurso que fue breve además, Macri mencionó con nombre y apellido tres veces a Hugo Moyano y una cuarta a su hijo y al sindicato de camioneros. Dio precisiones sobre la forma en que aumentan el costo de los productos por lo caro del flete y eso deteriora la vida cotidiana de todos los argentinos pero sobre todo, de los más pobres. “Es el doble de Brasil y Chile, es el costo más alto de toda la región por los privilegios ilegales de los señores Hugo y Pablo Moyano” Eso dijo el presidente y agregó que esa actitud extorsionadora también perjudica al federalismo y al arraigo de la gente que quiere vivir en sus pueblos pero muchas veces los alimentos son más caros solo por los insólitos pagos que hay que hacerle al sindicato de camioneros.
Macri tiró debajo del camión a Moyano. Lo expuso. Lo subió al ring cuando Cristina prefiere que este en silencio y bajo perfil. Y el plan fue exitoso. Padre e hijo salieron como búfalos enceguecidos a insultar al jefe de estado: le dijeron “descerebrado, incapaz” y lo amenazaron al asegurar que Macri “va a tener que pagar todas las macanas que hicieron”.
Cristina y Alberto se agarraban la cabeza. Cada vez que aparece Moyano por la tele o por la radio, bajan sus posibilidades de ganar las elecciones.
Es como la foto de Máximo con un fascista de cuarta como Santiago Cúneo que encima lleva de primera candidato a diputado a otro malandra como Julio de Vido. O como cuando varios cuadros del cristinismo y ella misma, plantean la reforma constitucional para eliminar la justicia independiente. Lo dijo Felipe Solá: “Perjudican a nuestros candidatos”.
Anoche Moyano dijo que Macri lo quiere meter preso. Y eso no es cierto. Se hace el perseguido político como Cristina pero en realidad la justicia les exige que expliquen lo inexplicable: ¿Cómo hacen para vivir como magnates? ¿Porque no hacen licitaciones y todo lo contratan en forma directa con las empresas de su esposa? ¿Hasta cuándo van a seguir con su prepotencia e intolerancia? Los negociados raros que hicieron con la barra brava en Independiente también están en la mira de los tribunales.
Son los patrones del mal del sindicalismo. Ponen plata en Independiente y en la campaña de Cristina. Los gremios deben defender a todos los trabajadores por igual. ¿No hay camioneros hinchas de Racing o de Boca o de cualquier otro club? ¿No hay camioneros radicales o peronistas no cristinistas? Se sienten los dueños de todo. Por eso se mueven con tanta impunidad.
Esta idea de elegir el enemigo más rechazado por la sociedad no es nueva. En su momento la utilizó el doctor Raúl Alfonsín en la primera campaña de la democracia recuperada con su denuncia del “pacto sindical-militar”. Hay andan los Moyano tratando de colar un diputado nacional con su apellido en las listas de Buenos Aires. Veremos sin Cristina cede a esas presiones porque nadie los quiere. Ni los massistas ni los camporistas.
Esto le permite a Macri pasar a la ofensiva política y evitar responder sobre la tremenda crisis económica y es un discurso que suena a música para los oídos de los 13 millones de personas que lo votaron y lo convirtieron en presidente. Pero también esto le sirve para gobernar si llegan a ganar las elecciones. Con un gabinete de amplia coalición democrática va a tener el suficiente espesor político para avanzar en las fuertes reformas que se necesitan. Y también podrá contar con una mejor relación de fuerza en el Congreso de la Nación para aprobar las leyes correspondientes.
Subir al ring a Moyano fue un acierto de Macri. Tiene que estar preparado para el contragolpe. Tiene que tener coraje y espaldas anchas para aguantar paros, cortes de ruta y amenazas o ataques a diputados o periodistas que hace mucho vienen denunciando la delincuencia organizada que lidera Moyano.
Graciela Ocaña fue la persona que más cantidad de votos recibió en las últimas elecciones. Es conocida por su honradez y su lucha incansable contra todo tipo de corrupción. Es una de las dirigentes que más denunció y con mayor cantidad de datos al clan Moyano. Eso le trajo varios problemas graves. Amenazas mafiosas y hasta el insulto público de “cucaracha”. Por supuesto que el colectivo “Ni Una Menos”, copado por el cristinismo, no dijo una palabra en solidaridad con la diputada agredida.
Los carapintadas del moyanismo comparten la matriz ideológica de la ultraderecha peronista de los 70, donde Hugo se forjó denunciando zurdos y montoneros y sobre todo, esta actitud de ponerse de prepo, por encima de la ley.
No es gratis ir con los tapones de punta contra Moyano. El también sabe jugar al límite del reglamento y de la tarjeta roja.
Macri lo subió al ring y le dio para que tenga y guarde. Pero no tiene que bajar la guardia. En cualquier momento viene el derechazo de Moyano y eso puede ser letal.