El asesinato del campo – 2 de septiembre 2015

El gobierno de Cristina atentó contra la vida del campo argentino. En una de sus locuras autodestructivas más irracionales, la presidente de la Nación fue la autora intelectual del intento de asesinato del mundo de la producción agropecuaria. Su actitud vengativa y de profunda ignorancia casi logra su objetivo. Por ahora, el campo no está muerto, pero está gravemente herido, quebrado en mil pedazos y en terapia intensiva. Uno de los dirigentes del sector dice que Cristina tuvo la extraña habilitad de hundir a todos los productores y a todas las producciones. No discriminó en eso. Les pegó un tiro a todos por igual. Por eso los chacareros de todo el país y de todas las actividades levantaron esa bandera de unidad y lucha que decía: “No maten al campo”. Muchos dicen que ya es demasiado tarde para lágrimas, que ya no pueden esperar que llegue el nuevo gobierno y que les va a ser muy difícil recuperarse.
Ya contamos varias veces como han liquidado a los productores de manzanas y de peras en el Alto Valle del Río Negro. Vimos a esos hombres esforzados llorar delante nuestro mientras explicaban su padecimiento y esas fotos terribles con millones y millones de frutas maravillosas tiradas en el suelo. Es una imagen del país que nadie quiere.
Lo mismo o peor está pasando con los citricultores del Noreste. Un solo productor, Ricardo Rigoni, ex combatiente de Malvinas tuvo que tirar 220 mil kilos de naranjas de excelente nivel de exportación. Es humillante para quien se gana la vida trabajando la tierra igual que su padre y su abuelo. El motivo es muy simple. Producir un kilo de naranjas le cuesta 1,50 pesos. Sin embargo a él le pagan 50 centavos y en la góndola del supermercado, ese mismo kilo le cuesta 10 pesos al consumidor. Milagros de Cristina y Kicillof. No entienden nada y no quieren entender que es lo más grave. Un litro de combustible le cuesta a Ricardo 30 kilos de fruta. Al gobierno se le podría aplicar ese concepto bíblico de que “por sus frutos los conoceréis”. Están fundiendo a Dios y María santísima. Los campesinos rezan para que el 10 de diciembre llegue lo antes posible. Y Ricardo no es un terrateniente oligarca golpista. Tiene 400 hectáreas y 4 hijos. El gobierno K ha demostrado ser más dañino que las sequías, las inundaciones, las plagas y las heladas. Ya se sabe, la inteligencia tiene un límite pero la estupidez es infinita. En Entre Ríos, hay 2.000 productores y 40 mil trabajadores en riesgo. Hace 20 años tenían 27 mil hectáreas dedicadas a la producción. Hoy solamente quedan 7 mil. Abandonaron las quintas quebrados económica y anímicamente. El caradura del ministro de Economía, Axel dice que se cayó el mundo, pero en Uruguay se ve que no cayó ni un ladrillo porque ellos exportaron el año pasado 3.800 toneladas de cítricos. Dicen que el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri y algunos intendentes les dicen que se dediquen a otra cosa. ¿Qué otra actividad más lucrativa le recomiendan? ¿El tráfico ilegal de efedrina, tal vez? Los lujosos hoteles vacíos en el Sur que dan buena rentabilidad. O directamente afiliarse a La Cámpora y salvarse para toda la vida. Perdón por la ironía pero a veces no hay otra forma de procesar tanto maltrato y humillación frente a la gravedad extrema que están atravesando los hombres y las mujeres del campo. Que agradezcan que Cristina, por ahora, no habla de este tema. En cualquier momento los trata de burros, monigotes, cachivaches o directamente de golpistas.
Muchos ya definen la crisis como terminal. Sus insumos aumentan en dólares, la inflación no frena aunque la ignoren, la asfixia impositiva es un verdugo implacable y la caída de los precios internacionales complica todo más todavía. Dicen los productores que pese a que están quebrados, todos los meses tienen que depositarle al estado el 60% de lo que producen. Eso es matar a la gallina de los huevos de oro. Y eso que no estamos hablando del sector avícola que también está destruido. En realidad, como le dije, no se salva nadie.
Hasta la soja tiene problemas serios. El precio de 321 dólares la tonelada se derrumbó al mínimo casi en 7 años.
En maíz los productores calculan perder 50 dólares por hectárea. Van a perder plata a pesar de los buenos rendimientos. Pero en muchos casos, el flete es más caro que la carga.
Lo de la carne y la leche es de terror en el país de la carne y la leche. Dios y la patria se lo deberían demandar a los cristinistas. Acaba de cerrar un frigorífico importante en la zona de Ceres. Uno más de los 135 que ya cerraron. Hay 27 mil productores de ganado menos. Lo tragicómico es que este ya había cerrado en el 2013. Fue Amado Boudou, con bombos y platillos y ante las cámaras de televisión y reabrió, pero antes lo rebautizaron Néstor Kirchner. Es todo un símbolo del ladriprogresismo feudal en retirada. Fue Boudou, hizo el circo, le pusieron el nombre que le ponen a todo y dos años después volvió a cerrar producto de la crisis ganadera que ya le cortó la cabeza a 10 millones de animales que es igual a todo el stock de Uruguay. Ni la protección de Néstor salvó al frigorífico. Éramos los primeros exportadores de carne y hoy nos caímos al puesto 14.
El propio Miguel Bein que no es un francotirador destituyente confesó que está sembrando trigo solo para concretar la rotación que le mantiene la calidad de su campo. Dice que sembrar trigo ya no es rentable. Por eso hace 111 años que no se plantaba tan poco. Le recuerdo que Bein es el posible ministro de Economía si Daniel Scioli llegara a la presidencia de la Nación.
La actividad vitivinícola en Cuyo está en la lona. Nunca menos, decía Cristina. Pero volverá al llano con menos carne, menos leche, menos trigo y menos maíz.
Hace poco me escribió una carta, no un mail, una maestra rural jubilada esposa de un productor agropecuario de Arroyito, Córdoba. Se llama Marta Graciela y me contó todos sus padecimientos y su experiencia de trabajo de 40 años en el campo. Y también me pidió que no me olvide del campo. De la desesperación que les produce el ninguneo y el ataque del gobierno de Cristina. Esta columna la hice en homenaje de Marta que tanto sufre y de tantas Martas que son verdaderas heroínas y hacen patria en los pueblos del interior. Para que no maten al campo. Para que no puedan asesinarlo. Y para que pronto pueda salir de terapia intensiva.

Verbitsky y la dictadura – 1 de septiembre 2015

Horacio Verbitsky está muy preocupado por dos libros que revelan sus vínculos con la dictadura militar. El primero, acaba de aparecer y se llama “Doble agente” y es una biografía inesperada escrita por Gabriel Levinas y Sergio Serrichio. El segundo texto estaba archivado en la Biblioteca Nacional y es una memoria y balance del año 1978 donde la Fuerza Aérea registra formal y administrativamente que Verbitsky fue contratado para escribir un libro. Es incomprensible y muy sospechoso que haya trabajado para los militares genocidas quien, en ese momento, era un cuadro de inteligencia de Montoneros, lugarteniente de Rodolfo Walsh y mientras desaparecían y asesinaban a gran cantidad de sus compañeros de militancia.
Los propios comandantes de Montoneros siempre tuvieron dudas sobre los motivos que le permitieron sobrevivir a Verbitsky en medio del terrorismo de estado. Muchas veces se habló de que había colaborado con la dictadura a cambio de que le perdonaran la vida.
Esta investigación que aporta muchos datos novedosos es importante porque hoy Horacio Verbitsky es presidente del CELS, uno de los organismos defensores de los derechos humanos de mayor prestigio y el principal operador de Cristina Fernández de Kirchner en el periodismo gráfico. Se nota que el libro de Levinas puso el dedo en la llaga porque Verbitsky utilizó la tapa y seis páginas del diario en donde trabaja para hacer su descargo preventivo y porque fogoneó un libro sobre su vida absolutamente chupamedias que redactó Hernán López Echague y que es poco menos que una apología de Verbitsky y que por lo tanto no tuvo casi repercusión. Para idolatrar a Verbitsky nadie mejor que el mismo. El perro que se mostraba feroz con otros gobiernos se transformó en un perrito faldero de la presidenta y traicionó el oficio del periodismo de investigación y a muchos jóvenes que lo tenían como referencia. Violó el principal contrato con los lectores. La investigación de la corrupción debe ser pareja para todos. No importa quién sea el corrupto. No hay que fijarse cual camiseta partidaria lleva puesta el delincuente. Y Verbitsky fue un sabueso y un perro de presa en las denuncias contra todos los gobiernos anteriores pero con los Kirchner pasó a ser un San Bernardo sumiso que fue en auxilio de Néstor y Cristina y encima, se transformó ya no en fiscal del poder, como debe ser, sino en abogado del oficialismo y fiscal de los periodistas que no se arrodillaron ante los latigazos ni la chequera de los Kirchner.
Tránsfuga del periodismo cayó en groserías imperdonables como el doble estándar. Defendió a Aníbal “La Morsa” Fernández, repito, no a la Madre Teresa, a Aníbal, invalidando el testimonio de Martín Lanatta porque se trata de un condenado por narcotráfico. Sin embargo no aplicó el mismo mecanismo con su persona. Utilizó como válido y creíble el testimonio del brigadier Omar Graffigna, de 89 años, preso por criminal de estado, quien durante un reportaje en un diario oficialista dijo que no conocía a Verbitsky y que se estaba intentando perjudicar y jorobar al ex redactor de la Fuerza Aérea. Eso fue porque el libro de Levinas sostiene que Verbitsky escribió un discurso de quien fuera comandante de la Aeronáutica. Para eso apela al testimonio de un par de peritos caligráficos de prestigio pero en sus seis páginas de Página 12, Verbitsky cita a otros peritos que dicen lo contrario sobre el análisis de su letra manuscrita.
Otro elemento novedoso fue que el Perro ladró y pataleó como nunca. Siempre hizo gala de una calma y una frialdad especial para ejecutar sus operaciones. Pero esta vez se fue de madre. Se le saltó la cadena y le respondió a Levinas con chicanas baratas de un perro rabioso. Verbitsky, igual que los Kirchner, en lugar de responder a las denuncias intentó demoler la credibilidad del mensajero. Se burló como un principiante de Levinas al que le puso el apodo de GIL por sus iniciales, Gabriel Isaías Levinas y hasta sugirió que su familia se había quedado con algún cuadro de un importante artista plástico como si eso tuviera algo que ver. Verbitsky citó como fuentes a sus ex esposas pero lo más grave es que en su desesperación, amenazó a la editorial Sudamericana con un juicio, casi apostando a la censura previa que suelen ejercer los tiranos y no los periodistas. Quiso ensuciar a una de las autoridades de la editorial cuestionando su eficiencia y trayectoria. Hasta desarrolló el argumento de la real malicia sobre un libro que ni siquiera había sido editado. Levinas sospecha que Verbitsky tuvo la ayuda de los servicios de inteligencia de Cristina para hackear sus mails y enterarse del contenido del libro antes de que fuera publicado.
Doble agente, colaboracionista, buchón, traidor, son acusaciones terribles que dinamitan cualquier tipo de trayectoria. Es cierto que su amistad con los uniformados comenzó con el Comodoro Juan José Guiraldes y se apoyó en otro libro que escribió sobre la aviación civil. Pero es inexplicable su trabajo a la luz del día en oficinas que estaban ubicadas en la boca del lobo de la dictadura militar más sanguinaria que padeció este país. Un par de testigos aseguraron que el 24 de marzo de 1976, el guerrillero se refugió en la estancia de Guiraldes. Conocido como “El Cadete” Guiraldes, este curioso personaje fue redactor de los lineamientos políticos de los golpistas junto a dos verdugos de la peor calaña: Ibérico Saint Jean y Albano Harguindeguy.
En su defensa floja de papeles, Verbitsky se escondió detrás de las polleras de Cristina. Dijo que todo esto era una operación de Clarín contra la presidenta, sus familiares, ministros, amigos y simpatizantes. ¿El en que rubro se ubicará? Quien fuera el corajudo denunciante de “Robo para la Corona” mutó en un manipulador informativo de “Opero para la corona”. La reina Cristina, agradecida con el Stiuso presuntamente progresista.
En mayo, en este mismo espacio de la columna escribí que Verbitsky estaba pasando por el peor momento de su vida profesional. Más topo que perro, recibió 700 mil pesos por mes, manchados en sangre, para escribir un libro que publicó un organismo dependiente de la Fuerza Aérea.
Hoy no quieren problemas y por eso no hablan públicamente. Pero dos altos dirigentes de Montoneros de la época, confiesan que nunca tuvieron confianza en Verbitsky ni en sus increíbles excusas. Jóvenes de 18 años por mucho menos de lo que hizo Verbitsky, pibes que solo pintaban paredes con aerosol o tiraban bombas de panfletos, fueron acribillados o desaparecidos para siempre. Otros tuvieron que huir al exilio para salvar su pellejo. A Verbitsky, la dictadura, ni le tocó el timbre, como dijo Rodolfo Galimberti.

Democratrucha – 31 de agosto 2015

El kirchnerismo superó todo lo conocido en materia de trampas electorales. La Cámpora y muchos de sus gobernadores e intendentes, están bajo la lupa de una sospecha gigantesca. Cada vez que el periodismo o la oposición tiran de la cuerda de alguna irregularidad, aparecen los clientelismos más atroces y malversaciones de todo tipo del resultado electoral. No han dejado trapisonda por hacer. Anoche, mientras veíamos que Jorge Lanata en su programa desnudaba varios mecanismos perversos, la democracia, parecía entrar en el pantano de una democratrucha. Es que han violado tanto las reglas que pusieron en duda hasta el propio sistema. Es al revés de lo que dice Cristina. No es la oposición la que instala las dudas con sus denuncias. Es el oficialismo el que con sus acciones les da motivo y credibilidad a esas denuncias. La justicia está llena de elementos probatorios, muchos de los cuales fueron mostrados anoche por televisión.
Todas son situaciones desgarradoras. Pero el cambio de votos por droga o por dinero y la utilización de la gente más humilde para engañar a sus pares, es de una humillación pocas veces vista. Hubo testimonios mirando a cámara que fueron terriblemente dolorosos. Revelaron verdaderos atentados a la condición humana. Cristina dice que la patria es el otro. Pero muchos de sus soldados creen que el otro es un tonto al que se puede maltratar. Comprobar como los que hablan en nombre del pueblo y la patria se transforman en verdugos de los que más necesitan produce indignación y ganas de movilizarse. Por eso no es una casualidad que hoy en Tucumán se realice otra marcha de protesta. Mucho más cuando hay datos muy certeros sobre el copamiento que realizó La Cámpora, con dos mil militantes, en el propio Correo y las malversaciones de la soberanía popular que han producido desde ese lugar estratégico para la transparencia de cualquier comicio. Dice el candidato José Cano que tiene dos testimonios muy claros al respecto que fueron certificados ante escribano público. Los peronistas que perdieron con Anibal en las PASO no se atreven a decirlo públicamente pero, en voz baja, dicen que el Correo de La Cámpora les robó alrededor del 7% de los votos. La senadora Silvia Elías de Perez dijo algo parecido en lo de Mirtha Legrand.
El cristinismo no tuvo dudas en apelar a las peores prácticas, a las más repudiables para aferrarse con fanatismo y bulimia al poder. Dinamitan el concepto de alternancia que es el pilar de la democracia. Quieren quedarse a vivir en el poder. Tienen miedo de que si vuelven al llano la justicia descubra y castigue todos los hechos de corrupción, empezando por los más graves que involucran a Cristina, su hijo Máximo y al resto de su familia, como la causa Hotesur que investiga el lavado de dinero de las coimas.
Uno no sabe que es más grave. La utilización de la inteligencia policial para espirar, perseguir y hostigar a quienes no comulgan con el oficialismo o el castigo de no darle ni agua a los pobladores que quieren votar libremente, “Yo le regalé una casa a ella”, decía una puntera disfrazada de militante de un movimiento social. En esas palabras está encerrada una estafa a los valores más puros de la política, una fuerte discriminación a los que menos tienen y más necesitan y una cachetada a los derechos humanos. Yo le regalé, decía la mujer con soberbia. Es brutal el concepto y el disvalor. Yo decía, como si ella fuera una suerte de diosa que decide el destino de los humanos y “le regalé”, como si el dinero de todos los argentinos fuera una dádiva que ella puede derivar a quien le parezca. Algunos ladriprogresistas y hasta la propia Cristina, le llama empoderar al pueblo a semejante humillación. Pagarle a gente que vive sufriendo en la villa para que cambie su domicilio y vote en otro lugar más útil para el kirchnerismo es una sofisticación de la crueldad. Para hacer semejante salvajada, hay que tener recursos infinitos y carecer de estómago y escrúpulos. Llevarlos en colectivo a las dos de la mañana para concretar la farsa es una imagen nefasta propia de una tiranía.
Es grosero y bizarro todo lo que se pudo ver. Obsceno e impúdico. Urnas vacías, quemadas, embarazadas antes, abiertas y sin precinto, actas y telegramas alterados, números dibujados. Casi 400 personas con el mismo domicilio recién cambiado en el DNI flamante o viviendo en baldíos como médanos pero de los pobres. Y como si esto fuera poco, paraguayos votando en Formosa y santiagueños en Tucumán. Venta de fiscales por 3 mil pesos y 25 mil candidatos, casi como una manada de elefantes para esconder el elefante del fraude.
Por eso están pidiendo la nulidad del comicio y la apertura de todas las urnas. Por eso con capaces de llegar incluso a la Corte Suprema de Justicia con el reclamo.
Del realismo mágico al realismo trágico. La eternización en el poder y la voracidad por ser millonarios. Como dijo Sergio Massa, “usan a los pobres para hacerse cada vez más ricos”. La palabra trampa tiene varias acepciones en el diccionario. Una dice que es un dispositivo para atrapar animales. El gobierno de Tucumán a través de su primera dama trató de animal a un inundado que la criticó. Ella le dijo vago de mierda, animal y le escupió en la cara que tenía varias mansiones y sin embargo estaba en ese lugar. Trampa también es servirse de un engaño para violar una ley o una regla. Todo esto junto es la definición de democratrucha. Una democracia trucha para todos y todas.