Justicia ilegítima – 3 de marzo 2015

La mirada ética de la vida consiste en establecer donde están las víctimas y quienes son los victimarios en cada una de las situaciones que nos toca enfrentar. Es un dilema que el periodista tiene que resolver varias veces por día. Hasta en la noticia mas sencilla, como un choque de autos, siempre hay alguien que provocó el hecho y otro que lo padeció. Eso no significa que no se informe con rigurosidad sobre el tema. Eso no significa que alteremos los hechos. Pero la mirada mas ética siempre está del lado de la víctima. Es la manera mas honrada de ejercer nuestro oficio y la que nos pemite cometer la menor cantidad de errores. Siempre del lado de la víctima. Esa es una buena consigna para todo los aspectos de la vida. Es una manera de ser solidario en todos los planos. Creo profundamente en esa postura ideológica para ejercer mi trabajo y para ejercer el oficio de vivir. Tal vez por eso me indigna tanto lo que está pasando con el juez Axel López. Tal vez por eso me dan tanta bronca los que apelan a los tecnicismos de la fría letra escrita y no se apiadan del dolor de los demás, como dice el tango. Tal vez por eso las palabras que dijo ayer Vivian Perrone, una madre del dolor me quedaron dando vuelta por la cabeza. 

Estamos hablando de un juez que tiene el gatillo fácil de la excarcelación. Un liberador serial, como dice Ricardo Roa. Estamos hablando de un magistrado que no se ocupa ni se preocupa con la intensidad que debería, frente a los reclamos de familiares de muertos a manos de los delincuentes que el juez liberó en muchos casos con una liviandad que irrita y sorprende. Por momentos el y su actual abogado, el doctor Zaffaroni parecen ser los protectores de los delincuentes en lugar de los deben velar por la paz, la seguridad y la tranquilidad de la sociedad. Por eso me pregunto: ¿Zafará el juez acusado por mal desempeño que actúa con liviandad y una grave negligencia? Zaffaroni hará zafar de la destitución al juez que se comporta como su mejor alumno a la hora de enviar señales terribles de desprotección a la sociedad.? Lo pregunto porque las víctimas, seguro que ya no van a zafar. Los muertos no zafan. Por ahora, pobres, ni siquiera pueden descansar en paz.

¿Como van a zafar todos los integrantes de la familia Bagnatto que murieron calcinados bajos los escombros de su propia casa? El piromaníaco, llamado Fructuoso Alvarez González los quemó vivos. Había sido condenado a cadena perpetua pero el juez que favorece a los victimarios lo autorizó a viajar a España. Cuando regresó al país, migraciones le avisó a Axel Lopez que el criminal estaba de nuevo entre nosotros. El juez ni se dignó a contestarles. Se tardaron seis años en volver a encarcelar al que convirtió en una hoguera y un cementerio la casa de la familia Bagnatto en el barrio de Flores.

¿Como van a zafar los padres de Tatiana que fue violada y asesinada por Juan Ernesto Cabeza? No surgió de la nada. Cabeza ya había cometido cuatro violaciones y lo habían condenado a 24 años. Pero el juez López, el discípulo de Zaffaroni le concedió la libertad condicional como quien se toma un vaso de agua. Tatiana Kolodziev, una radióloga chaqueña de 33 años no zafa mas. 

El juez López ni se dignó a escuchar a los médicos que le decían que era peligroso liberar a Cabeza. Actuó con soberbia y autoritarismo pero se está defendiendo en el Consejo de la Magistratura. Tatiana no pudo defenderse.

¿Como van a zafar los seres queridos de Soledad Bargna que fue violada y asesinada de 26 puñaladas por un energúmeno llamado Marcelo Díaz? El criminal no estaba libre. Estaba preso por haber violado a una nenita de 12 años. Pero el juez López lo excarcelo como quien toma un taxi. 

Hay una larga lista de asesinos reincidentes liberados en un abrir y cerrar de ojos. Los que creen que todos somos víctimas del sistema y por lo tanto justifican a los victimarios ofenden la dignidad humana y humillan a las verdaderas víctimas.  Eso son, falso progresistas, presuntos garantistas al servicio de los que cometen delitos y no de la sociedad que trabaja y estudia pacífica y honradamente. ¿No lo entienden? ¿No lo quieren entender? Son los abolicionistas que creen que el único que comete delitos es el estado o el sistema capitalista. Viven en una burbuja y se masturban con su propia excelencia académica. Están lejos de los ciudadanos de carne y hueso y cerca de los premios internacionales. Son los padres fundadores de una justícia ilegítima. Son indirectamente asesinos, como dice la doctora en filosofía, Diana Cohen Agrest. 

Ojalá destituyan al juez Axel Lopez. Ojalá Zaffaroni pierda esta batalla y se haga justicia con los que lloran a sus seres queridos para que sus seres queridos puedan descansar en paz. Sería una buena señal si castigan a un juez que no piensa en las víctimas. Sería un tiro para el lado de la justicia despues de haber acribillado a tantos inocentes. No podemos permitir semejante Cambalache. Los inmorales nos han igualado. Cualquiera es un señor. Cualquiera es un ladrón. Es lo mismo el que labura noche y día como un buey, que el que mata o el que cura o esta fuera de la ley. Hay que decirle con todas las letras a jueces como Lopez o Zaffaroni: que falta de respeto, que atropelló a la razón. 

Cristina no es la dueña del Estado – 2 de marzo 2015

La familia Kirchner siempre se sintió propietaria y no inquilina del estado. Tanto en Santa Cruz como en la Nación, primero Néstor y después Cristina, se manejaron como si fueran los dueños y no los habitantes circunstanciales de la casa de gobierno. Los presidentes constitucionales firman un contrato de alquiler con la ciudadanía que los vota por un determinado período. Ese contrato, a Cristina se le vence el 10 de diciembre y no hay renovación posible. Tiene que abandonar la quinta de Olivos y volver al llano. Eso la descoloca. La desespera. No está acostumbrada a vivir como una ciudadana común, sin fueros ni privilegios. En su discurso de despedida, Cristina ratificó su convicción de que ella es el estado, la democracia y la Constitución. “La democracia no se imputa”, decía la consigna convocante para el acto de ayer frente al Congreso. Como si Cristina fuera la democracia permanente y no solamente la representante temporaria. “El partido judicial se independizó de la Constitución”, expresó ayer a los gritos y cargada de ira. Como si esa mujer se creyera de verdad aquella expresión de deseo frustrada de Cristina eterna. Como si esa mujer verborrágica, además de exitosa abogada y arquitecta egipcia, fuera la mismísima Constitución con polleras. Todo eso se lo dijo en la cara a quien uno de sus talibanes definió como el general Ricardo Lorenzetti. Cristina retó y pegó palazos a distintos sectores, pero quien mas recibió fue el presidente de la Corte Suprema de Justicia. Lorenzetti, callado, puso la otra mejilla una y otra vez. Era una gravísima acusación al jefe de uno de los pilares en los que se asienta la democracia. Si fuera cierto que uno o varios jueces que se independizaron de la ley y la Constitución, la Corte Suprema debería haber actuado en consecuencia. En realidad, no hay jueces que quieran gobernar, como denunció Cristina. Es ella, la que quiere ser juez y parte.

La verdad es que Cristina en su adios al Congreso de la Nación mostró sus delirios de grandeza y su autoritarismo. Le faltó decir: “la Constitución soy yo”. Porque los jueces y fiscales que la están investigando y la van a seguir investigando cada día mas como corresponde, no se independizaron de la Constitución. Se independizaron de ella, y de los carpetazos y las amenazas a los que estuvieron sometidos durante mucho tiempo.

Esa es la verdad. Un juez que quiere saber si la presidenta se enriqueció ilegalmente y lavó dinero junto a su socio Lázaro Báez, está cumpliendo con su función. No está violando la ley ni la Constitución. Los magistrados que quieren castigar la matriz corrupta del estado que tiene nombres y apellidos como Cristina, Néstor, Máximo, Jaime o Lázaro, entre otros, lo hacen para acatar el artículo 16 de la Constitución que dice textualmente: ” La Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre ni de nacimiento: no hay en ella fueros personales ni títulos de nobleza. Todos sus habitantes son iguales ante la ley”. 

Son tantas las mentiras que Cristina repite de un país de fantasía que solo existe en su cabeza, que finalmente terminó creyendo que la Constitución es ella  y que investigar a la presidenta es violar la Constitución. Es insólito. Es la expresión mas clara de un absolutismo monárquico que no terminó en chavismo porque el pueblo argentino no se lo permitió y le puso límites en las calles y en los votos. Casi estuvo al borde de la irracionalidad de decir : “El estado soy yo”, como se dice que dijo Luis XIV ante el parlamento francés. Es que Cristina no cree en la división de poderes. Ella cree en la sumisión de poderes. Lo logró con el poder legislativo al que convirtió en una escribanía de sus caprichos, gracias a la legalidad que le dieron los votos en las urnas. Pero no pudo hacer lo mismo con el poder judicial. Por eso está tan furiosa y acusa de golpista a uno de los poderes de la democracia. Por eso se cree que el general Lorenzetti encabeza un derrocamiento tragicómico que no existe ni en las peores pesadillas de nadie. El cuarto poder, como se le dice popularmente al periodismo, tampoco se arrodilló. Una parte si se dejó domesticar y se puso al servicio de Cristina. Algunos por ideología y otros por los millonarios sueldos y pautas publicitarias que recibieron. Pero otra parte de los medios de comunicación se mantuvo independiente, controlando, criticando, poniendo la piedra en el zapato como corresponde a su rol en toda democracia. 

En Santa Cruz, los Kirchner se acostumbraron a manejar a su antojo los tres poderes y a reducir a la servidumbre a la mayoría del periodismo. Pero en el país no lo lograron. Perdieron las dos grandes batallas refundacionales. No pudieron aplicar la Ley de Medios en la parte que mas le interesaba que era la de destruir a los diarios que se plantaron sin obsecuencias. Ayer el cartel mas grande que la televisión camporista tomaba era contra “Los encubridores de papel prensa”. Y no pudieron aplicar la mal llamada “democratización de la justicia” como una manera de ponerle la camiseta partidaria a todos los jueces y fiscales. Lograron meter una fuerte agrupación llamada “Justicia legítima”, pero no les alcanzó para colonizar y hacer arrodillar a todo el poder judicial. 

Todo lo que Cristina no puede controlar es golpista. Todo el que piensa distinto es un conspirador. La mayor producción de Cristina fue la fabricación de enemigos destituyentes. Fabricó tantos que hoy los que no la votan a ella ni a su proyecto son amplia mayoría y por eso cualquier opositor ganaría en segunda vuelta. La democracia crujió y se agrieto por los intentos de convertir a la Argentina en Venezuela. Pero fracasaron en el intento. 

Está claro que Cristina no es la dueña de la Constitución ni del estado ni de la democracia. Es una propiedad compartida por 40 millones de argentinos. 

Ayer quedó demostrado que el absolutismo y la autocracia solo reconocen el poder a Cristina. Pero la República es otra cosa.Tiene equilibrios y controles. Tiene diálogo y debate. Tiene consensos y disensos. La democracia abre la cabeza y la autocracia la cierra. La República nos incluye a todos y el absolutismo monárquico divide para reinar. Ayer la reina Cristina comenzó su despedida. Faltan 9 meses, el tiempo suficiente para parir una nueva era en la Argentina que nacerá el 10 de diciembre. Amanece que no es poco.

Los narcos en Argentina – 27 de febrero 2015

Fue el Papa Francisco el que puso el grito en el cielo. Cuando no. Con toda franqueza expresó su miedo de que Argentina se convierta en México. Después tuvo que aclarar que no era su intención estigmatizar a los mejicanos, pero todo el mundo sabe de que habló el Papa. Encendió una alarma roja porque ve con preocupación el aumento de la presencia de los narcos en nuestro país, con la carga de muerte y corrupción que eso trae aparejado. El Papa ama a su país y no quiere que terminemos como México que hoy está atravesado por la mafia de los carteles de la droga y el crimen organizado. Le doy un solo dato que produce escalofríos: según la prestigiosa organización Amnistía Internacional, en los

últimos 22 meses hubo 9.384 desaparecidos en México. ¿Escuchó bien estas cifras? Mas de 14 desaparecidos por día. Es una guerra civil encubierta. En México la droga prostituyó la policía, la justicia y todas las instituciones republicanas. Hoy la tortura y los fusilamientos son moneda corriente. Pero lo mas grave es la impunidad. A eso se refería el Papa. Creo que ningún argentino quiere ese futuro para nuestro país y para nuestros hijos.

Frente a esa grave advertencia del Papa, ¿Que dijo el gobierno de Cristina a través de su lenguaraz? En su última barrabasada antes de volver al Chaco, Jorge Capitanich zafó rápidamente de la pregunta de un periodista y dijo que se trataba de un tema de poca relevancia. Insisto: ¿Escuchó bien?

El argentino mas popular y poderoso de toda la historia, desde el trono de Pedro nos quiere ayudar y nos avisa que hay un abismo adelante si seguimos por el mismo camino y que en México produce 14 desaparecidos por día y todo el comentario de Capitanich es ningunearlo y quitarle relevancia.

Por su parte, el juez federal Claudio Bonadío dió a conocer otras cifras de terror pero que son de Argentina. Entre enero y julio del año pasado se hicieron 2.890 procedimientos antidrogas en la Ciudad de Buenos Aires. En total se incautaron, insisto, en 6 meses solamente, 259 kilos de cocaína y 12.016 kilos de marihuana. Y la conclusión de este informe dice que esta ciudad “todavía no es un territorio caliente si se lo compara con el conurbano bonaerense y la ciudad de Rosario”.

Bonadío, al presentar los resultados de esta encuesta preliminar, sacó dos conclusiones políticas. Primero que la Policía Metropolitana “está saliendo a buscar” narcotraficantes y, en cambio, la Policía Federal y otras fuerzas de seguridad “esperan a que llueva”. Y lo atribuyó claramente a una decisión política distinta de ambos gobiernos en su lucha contra las drogas. Es mucho mas eficiente la Metropolitana que tiene 5.600 efectivos que la Federal que cuenta con 42 mil agentes. Y aclaró que no era una crítica operativa a los federales sino a la decisión política de no hacer tareas de inteligencia del gobierno nacional.

Estamos hablando apenas de un solo aspecto del drama y del peligro que implica la Narcocracia.

La gran pregunta es : ¿Que hace el estado para combatir el narcotráfico? Y la respuesta es nada. O muy poco. Hay esfuerzos e iniciativas personales como las del secretario Sergio Berni que no alcanzan o giran en falso porque no están acompañadas de planes integrales de todos los ministerios. Hace 11 años que los Kirchner están en el poder y esa capacidad nefasta que tienen para negar lo evidente fue la que permitió la invasión silenciosa de los narcos. En todos los planos se han comportado como un estado bobo o lo que es peor, con complicidades que la justicia debería investigar.

Primero, el Sedronar. Es el organismo encargado de combatir la droga. Tiene rango de secretaría de estado. Durante 7 años, repito 7 años, no 10 minutos, el

responsable fue uno de los grandes amigos de Néstor Kirchner. El dentista José Ramón Granero, por acción u omisión permitió o colaboró para que los narcos hicieran un negocio multimillonario con el delito despreciable de importar solo en el año 2007, la friolera de 20 mil kilos de efedrina. En total fueron mas de 40 mil kilos.

Le doy algunos cifras para que se entienda la magnitud de la corrupción. En México la efedrina está prohibida porque se utiliza para fabricar drogas sintéticas como el éxtasis. Por lo tanto, cuesta fortunas. Argentina, en promedio, importaba 1.200 kilos por año para uso medicinal. De pronto, pasaron a 20 mil kilos. ¿Se da cuenta? Lo importaban y enseguida lo exportaban a Mexico de contrabando y ganaban cataratas de dólares. Dicen que el

negocio movió alrededor de 350 millones de dólares. ¿Granero nunca se dió cuenta de lo que pasaba? ¿Néstor Kirchner no notó nada raro pese a que seguía siempre muy en detalle los números de la economía? Pero no solo Granero estuvo en esto. El ya fue procesado por la jueza Servini de Cubría y la Cámara de Casación acaba de dejar firme el fallo. También estuvieron los tres hermanitos Zacarías. El cartel de los Zeta, se podría decir. El trío de grandes amigos de Néstor y por eso ocuparon siempre puestos claves en el estado: en el PAMI, en protocolo de presidencia y en la Sedronar. Repito: ¿Néstor no se enteró de nada raro? ¿Nada le llamó la atención? ¿Cristina no sospechó de los aportes que recibió para su campaña electoral? La mayoría eran de droguerías involucradas

en la mafia de los medicamentos y en el tema de la efedrina. Hubo un triple asesinato por este tema y los Kirchner miraron para otro lado.

Insisto: 350 millones de dólares por la efedrina, aportes para la campaña de Cristina, triple asesinato, amigos de la familia como protagonistas. ¿Estado bobo o cómplice? ¿ Demasiado tontos o demasiado vivos? ¿Pobres ineficientes o Ricachones corruptos?

Ya dijimos que este país no tiene fronteras. Solo coladores por aire, tierra y agua. Ya pasaron cosas gravísimas. Intentaron asesinar a Antonio Bonfatti, el gobernador de Santa Fé. Amenazaron de muerte a Germán de los Santos, corresponsal del diario La Nación en esa provincia. Se registró la presencia de los dos máximos

patrones del mal colombianos reunidos en Argentina. Entran como panchos por su casa y hacen lo que quieren. Tienen la impunidad garantizada. Tienen vía libre para sus negocios criminales. No es casual que Argentina, que era un país de tránsito, hoy sea uno de los mayores exportadores y consumidores de cocaína. ¿Quien tiene la culpa de esto? ¿ Quien es el que por irresponsabilidad, incapacidad o complicidad permitió que lleguemos hasta acá? ¿A quien hay que pasarle la factura por este veneno que asesina generaciones y que destruye países? ¿A Cristina o a los periodistas destituyentes? Se aceptan sugerencias.