El día del amor – 12 de febrero 2016

Es muy bueno que haya un día del amor de pareja. Este domingo los enamorados debemos celebrar con todo el corazón, las neuronas y el cuerpo. Es cierto que todos los días hay que regar esa plantita maravillosa que es el amor, pero no es malo que un día nos dediquemos por entero al otro. Hay cientos de definiciones de amor. Y uno va cambiando con la edad y con el paso del tiempo. Yo creo que el amor es esa pasión que uno siente por el otro o la otra que hace que lo extrañe mucho y que quiera compartir muchas cosas con el o con ella. Pero eso no alcanza. La carne es fundamental pero no alcanza. El fuego encendido de la piel y el aliento feliz y agotado de la cama debe tener otros dos componentes, según mi humilde criterio. Uno debe ser el admirar al otro. Tenerle un gran respeto por lo que es como persona o como profesional. Por su capacidad intelectual por su actitud solidaria y generosa, por su apuesta al progreso y al esfuerzo de la pareja. Y le agrego algo más. Para mantener vivo ese amor, creo que hay que hacerse el bien uno al otro. Es bueno pensar en uno, en lo que le gusta en su propia satisfacción. Nadie puede hacer feliz al otro si primero no es feliz. Pero hay que ver siempre como podemos expresarle al otro o la otra que estamos pensando en el o en ella. Que la tenemos presente y que vamos siempre a tratar de hacer algo que la haga más feliz, que le genere más placer, que la haga sentir mejor como mujer o como hombre. Ese ida y vuelta es el secreto de la duración de una pareja. Los mimos, los besos, el sexo, el compañerismo, el compartir esfuerzos, llantos y alegrías siempre fortalece la pareja.
De todos modos no hay una fórmula científica y por eso es tan apasionante e inquietante. Hay siempre un toque mágico, inexplicable. Hay algo que enamora que te hace temblar las piernas cuando la vez. Que te sacude el alma cuando te mira con ganas. Que podes pasarte horas hablando de algún tema y horas callados, mirando el futuro o un paisaje conmovedor.
Todavía recuerdo a mi primera novia. Estaba en quinto grado de la escuela Ortiz de Ocampo de la calle Salta. Hicimos un asalto. Susana tenía el pelo rubio y largo hasta la cintura. En el wincofon sonó la ternura de Salvatore Adamo cantando “mis manos en tu cintura” y yo cerré mis ojos y me sentí volar. Jamás me atreví a decirle nada. Yo había llevado bebidas y las chicas, comida. Era un asalto de aquella época y yo la recuerdo como el día de mi primer amor aunque ella no lo supo nunca. Baile todo el tema con las manos transpiradas y colorado como un tomate.
Después vino el tiempo del caradura que se animaba a todo. Jamás olvidaré la piel cetrina de Alicia y sus ojos de miel que parecían convertirla en siciliana. Con ella cantamos y bailamos a un Leonardo Favio que decía “ding, dong, son las cosas del amor, yo subía y ella bajaba/ la miré y me miró”.
O Laura, la hermosura de su mirada de cielo con la que me quise casar. Fui capaz de viajar todos los fines de semana a Buenos Aires donde se había mudado. Iba en tren barato de bolsillos flacos de estudiante y sufrí como un loco cuando ella se casó con alguien menos soñador pero con una mejor posición económica que le dio muchas seguridades y tres hijos. Nuestro tema era Mamy Blue en la penumbra de los boliches. O Sandro, hablando de penumbras.
A todas les escribí poemas. O textos cargados de sentimientos. Está claro que las palabras, siempre fueron mi forma preferida de comunicarme, de expresar lo que siento y pienso.
Me volvió loco la Mirta que cantaba a Vinicius y con su afrolook y pantalones naranjas superajustados me cantaba al oído que “tus brazos precisan los míos y los míos, precisan los tuyos”. No pudo ser.
En los 70, la universidad combativa y las marchas callejeras me empujaron a los brazos de Celina. Era una partisana de apellido italiano y orgullo cordobés. Hincha de Agustín Tosco y los camperones verdes de la militancia. La dictadura acechaba, había que tomar decisiones para sobrevivir y huimos hacia Buenos Aires. Previamente nos casamos. Seguramente demasiado rápido. Éramos muy duros para la política pero demasiado blandos para la convivencia. Hoy miro a aquel Alfredo y lo veo con una inocencia y una falta de experiencia terrible. Pero empecé a ganarme la vida muy de abajo, en la revista Goles, mientras dormíamos con un colchón en el piso en un departamento de Floresta que casi no tenía muebles. Pero había música de Tejada Gómez y Silvio Rodriguez.
Después viví tiempos de separado más zarpado y fui picoteando por distintas flores. La calle Corrientes me deslumbraba y tuve mucho de ese amor fugaz del toco y me voy que es amor pero no tanto. Esos son amores de madrugadas y calenturas pero no un amor de todo el día. Son esos ásperos entreveros de sábanas a los que suele cantarle Joaquín Sabina que hoy cumple 67 años.
Con Silvana, la psicoanalista de Lugano, me casé y viví durante 24 años. Entramos a la fiesta con Sting que cantaba “Si la amas, déjala ir”. Apenas la ví en un recital, supe que iba a ser mi futura segunda ex esposa. Es una gran madre de Diego y nadie vive tanto tiempo con alguien si no hay una potente llama prendida.
Finalmente, todo llega. Hoy Cecilia, es la colorada que me puede. Un arroyito salvaje que me enseñó a disfrutar de muchas cosas que yo ignoraba. Todos los días nos levantamos con la alegría de estar juntos y de construir la mejor pareja que podamos. Nos avanzamos bailando con Los Amados y riendo como chicos de nuestras picardías. Ella me dijo goloso porque yo le pedí un beso demasiado pronto.
A esta altura creo que cada amor tuvo su identidad. Cada amor fue un espejo de mis momentos, mis sueños, mis fracasos y mis éxitos. Yo ya no soy el mismo que fue feliz con aquellas otras mujeres. Ni el que dejó de serlo y se fue en busca de otros susurros. Tal vez no cambié el fondo de mi mirada ni mi ADN de la vida. Pero fui modificando las formas de aproximarse a la vida y al amor. Uno cree que sabe pero no sabe bien que es el amor. Sospecha. Siente cosas en el cuerpo y aproximaciones en las ganas.
Hoy creo que lo que más se parece a lo que siento lo escribió, cuando no, Daniel Salzano para Jairo.
Se llama “Los enamorados” y dice que se miran de frente,
caminan despacio, se besan de lado,
se tocan el pelo,
se cuentan los dedos,
se besan las manos.
Los enamorados…
Inventan proezas,
desatan pasiones,
murmuran promesas,
adoran la vida,
comparten helados.
Los enamorados…

Los enamorados,
son cuerpos sagrados,
oigamos el himno que cantan callados,
no me dejes nunca, no me dejes solo,
no me dejes, teneme apretado
decime amor mio, decilo de nuevo,
te quiero te quiero, que el mundo se acabe y empiece de nuevo.
Los enamorados, se miran de frente,
caminan despacio, se besan de lado,
ocupan el mundo, se prestan el alma,
los enamorados…
evitan las luces, dominan la noche,
abarcan estrellas, señalan planetas,
estiran las manos …. y
al final estallan, se apuntan,
se juegan, se afloran,
se abejan, se abren,
se cierran se bailan,
se juran, se viaban de lengua ,
de ojos de lado, se acunan,
se miman, se doblan, se triplan,
se llaman, se citan,
se loban, se lunan,
se celan se adoran,
los enamorados…
Brindo por todos los enamorados y les deseo que ese amor no se termine nunca. Brinde por eso este domingo. Es el día del amor.

Dos meses de Macri – 11 de febrero 2016

Ya se puede hacer un primer balance de luces y sombras. Ya pasaron dos meses del gobierno de Mauricio Macri y creo que su principal logro es haber derrotado al fantasma de Fernando de la Rúa y de la Alianza. Hay que ir muy al fondo de la historia para encontrar un gobierno no peronista que haya terminado su mandato con normalidad. Hay que retroceder hasta el presidente Marcelo Torcuato de Alvear que cumplió hasta 1928 con lo que ordenaba la Constitución de aquel momento. ¿Escuchó bien esta aberración política e histórica cargada de causalidad y no de casualidad? Hace 88 años que un gobierno no peronista no termina su gestión para la que fue elegido por el pueblo. La pregunta que más me hacían en la calle o en las charlas los ciudadanos comunes era la siguiente: “¿Si gana Macri, va a poder gobernar? ¿Lo van a dejar? Y todos traían algún ejemplo terrible de actitudes destituyentes por parte de un sector del peronismo que no soportaba estar en el llano. El plan de lucha contra Illia. Los paros seriales de Saúl Ubaldini contra Alfonsín. Algunos civiles cómplices del golpe militar contra Frondizi. Los saqueos encabezados por muchos intendentes del Conurbano contra De la Rua.Mauricio Macri es el primer presidente que no se forjo en la fragua de los dos partidos mayoritarios. No es peronista ni radical aunque tiene peronistas y radicales en sus filas y como aliados en Cambiemos. Se reconoce más cerca del desarrollismo pero es un hombre más de la gestión que del debate ideológico.

Por eso creo que esto es lo más importante del primer balance. Mauricio Macri no solo demostró que puede gobernar con firmeza el timón de la Nación, también que no tiene nada de fragilidad. No le tiembla la mano a la hora de tomar decisiones muy jugadas aunque se equivoque y ese liderazgo tiene la capacidad de reconocer algún error y dar marcha a atrás. En eso es la contracara de Cristina. Macri dialoga donde Cristina excluía y agredía. Macri convoca a todos los sectores y los escucha en donde Cristina mostraba su maltrato sectario y soberbio. Haber convocado a los gobernadores y a sus rivales en las elecciones desactivó en un solo acto el nivel de crispación, odio y violencia latente que existía en la Argentina camporista.

Macri demostró que puede gobernar. Esa es el título, la noticia más importante. Se equivocaron los que creyeron que lo se lo iban a llevar por delante los grupos piqueteros en las calles, los gremialistas en las paritarias y los más fanáticos legisladores K en el Congreso de la Nación. “Le van a hacer la vida imposible, no le van a aprobar una sola ley”. Eso es lo que se decía. Y eso resultó ser absolutamente falso.

Los piqueteros están tan diezmados sin la plata del estado que le daba Cristina que, con Milagro Sala presa, en Jujuy no hay ningún tipo de protesta callejera. Los gremios, o mejor dicho sus principales dirigentes cegetistas están por estas horas reunidos en forma racional con Macri. Quieren buscar un acuerdo sensato para no perjudicar a los trabajadores con una caída de su poder adquisitivo pero sin potenciar el fuego inflacionario que si se espiraliza, puede quemar todo en pocos minutos. Y en el Parlamento, el gobierno nacional tiene victorias muy contundentes para exhibir. Cambiemos tiene apenas 90 diputados. El quórum se logra con 129. Un océano de diferencia. Sin embargo en apenas 39 días hábiles de gobierno ya se tejió un acuerdo de responsabilidad democrática que suma 40 diputados de Sergio Massa y no menos de 15 que aportan el justicialismo renovador y republicano de gobernadores como Juan Manuel Urtubey. El saldo es que se logró arrinconar y aislar a los grupitos más fanáticos y menos representativos del cristinismo beligerante y que el quiebre del bloque provocó una rebelión en la granja y una crisis que recién empieza.

Esto significa que Macri tiene el quórum asegurado y una buena predisposición a votarle no todo lo que quiera, pero si las principales leyes que necesite para gobernar.

Por eso le digo que Macri demostró que puede gobernar. Que tiene uñas de guitarrero. Que su formación empresaria, su éxito en Boca y su crecimiento en la jefatura de gobierno de la Ciudad durante 8 años, le dieron la madurez necesaria para semejante desafío.

Quiero aclarar que gobernar no significa que haga todo bien ni mucho menos. Entre las luces hay que colocar a la salida impecable del cepo, a las designaciones ministeriales que mayoritariamente son de gente que sabe y entiende, al cambio de clima de guerra por uno de paz social, y a la reiterada promesa de buscar pobreza cero. Hace unas horas se hicieron anuncios que van en el buen sentido. En intentar mejorar la situación de los que menos tienen y más necesitan. La jubilación mínima ahora será de casi 5 mil pesos y la asignación por hijo se fue a 966 pesos. Nadie se hace millonario con eso. Pero son pequeños pasos a los que hay que sumarle otras decisiones en igual sentido. Bajar el IVA a los alimentos, aumentar el mínimo no imponible de ganancias y aumentar las asignaciones familiares son buenas noticias que si se parte en dos las paritarias a la espera de la baja de la inflación en el segundo semestre, se puede hablar de que nadie va a perder nada pese a la devaluación y a los tarifazos de luz.

Entre los logros hay que destacar las nuevas relaciones internacionales. Chau chavismo, chau Irán y bienvenido el mundo desarrollado como Estados Unidos, Francia, Italia. Hasta el Papa Francisco recibirá a Macri en dos semanas. Se espera que pronto, si el acuerdo con los fondos Buitres llega, aparezcan créditos e inversiones masivas que aumenten la producción y el trabajo. Es la única manera de reducir la pobreza y la marginalidad. Más producción y trabajo.

Entre las sombras no nos podemos olvidar de la olvidable decisión de nombrar dos jueces de la Corte Suprema por decreto. Eso ya fue corregido, pero fue una metida de pata tan grande como aumentar la coparticipación porteña sin conversar siquiera con el resto de las provincias.

Hubo otras cosas cuestionables. En el medio de vagos y ñoquis que ingresaron a último momento para poner palos en la rueda fueron echados algunos trabajadores capaces y honrados. Les faltó más precisión para no cometer errores y les faltó y les sigue faltando una mejor comunicación con la idea de que algunos diputados puedan defender las políticas del gobierno ante el ataque permanente de los cristinistas rabiosos que solo quieren ver a Macri en un helicóptero, huyendo de la Casa Rosada. Por eso le digo que entre los muchos aciertos, el más importante fue la exhibición de autoridad para liderar. Algunos K ahora lo acusan de lo contrario, de ser autoritario. Antes decían que era un tibio que no iba a poder con semejante tarea. Hoy todas las encuestas lo muestran a él y a Gabriela Michetti y María Eugenia Vidal con altos niveles de imagen positiva y aceptación. Eso no es para siempre. Eso hay que regarlo todos los días. Por ahora se puede decir que Macri va bien pero todavía tiene miles de batallas por delante. Nada es fácil y mucho menos gobernar este país quebrado y agresivo que dejó Cristina. Macri podría denunciar con más datos que país recibió. Esa también es una falencia. Porque mientras más información de los niveles de corrupción, mala praxis y despilfarro del kirchnerismo se tenga, más rápido van a poder actuar los jueces independientes. Y más rápido el ciudadano va a comprender mejor lo que pasa. Porque como siempre, el pueblo quiere saber de qué se trata. Y que los ladrones vayan a la cárcel. ¿No le parece?

¿Irá preso, Boudou, el che trucho? – 10 de febrero 2016

La legendaria canción de Carlos Puebla se hizo himno en Cuba. Sobre todo esa parte donde dice “Y seguir de modo cruel con la infamia como escudo/ difamando a los barbudos/ Y en eso llegó Fidel”.´
Amado Boudou, el malandra de estado multiprocesado por la justicia, parecía uno de esos barbudos revolucionarios. Parecía nomás. Su sombrero negro todavía no era una boina y le faltaba una estrella roja de cinco puntas. Su discurso clasista y combativo lo transformaron en un patético personaje, una caricatura trucha del Che Guevara.
Habló por radio Rebelde, la del piquetero amigo del chavismo, el castrismo y el negacionismo del holocausto de los iraníes más fanáticos. Amado no bajó de la Sierra Maestra para liberar a Cuba del dictador Fulgencio Batista. Bajó del médano que tiene como domicilio en una de las malversaciones de documento público que hizo. No se internó en la Bolivia profunda para organizar la guerrilla campesina. Se fue a vivir a Puerto Madero, cerca de su comandante en jefe, Cristina Fernández de Kirchner. Sin embargo, Boudou, en la carpa de Luis D’Elía en el acampe de Plaza de Mayo exigió por la libertad de Milagro Sala, justo tres de los cristinistas que mayor imagen negativa tienen. El gobierno de Macri celebra que estos impresentables que rechazan las grandes mayorías sean las caras visibles de un cristinismo aislado y en franca decadencia. Solo hay que observar con detenimiento ese acampe para ver como La Cámpora se deja conducir por la agrupación Quebracho, la más violenta de la Argentina actual.
Con palabras groseras y una fuerte impronta antimacrista, Boudou vivó a Cristina y a Luis D’Elía. Se disfraza de izquierdista cuando toda su formación fue neoliberal y ortodoxa de la mano de los Alsogaray y la universidad del CEMA.
Se hace trampa a sí mismo. No dejó delito por cometer. Está procesado por la justicia en tres causas. Por recibir dádivas, es decir cobrar coimas en especies, con vuelos gratis en aviones y helicópteros. También lo procesaron por falsificar documentos para no darle la mitad de un auto a su ex esposa el día del divorcio. No parece un gesto solidario ni propio del hombre nuevo socialista.
Y también por uno de los más graves tiene que ir próximamente a juicio oral porque el fallo ya fue dejado firme por dos instancias superiores. Hablo de la estafa de Ciccone, del intento de apropiarse de la máquina de fabricar billetes. Primero por orden de Néstor Kirchner y después aprovechando su muerte para su propio bolsillo.
Tal vez como Al Capone, el ex vicepresidente de la Nación elegido a dedo por Cristina, vaya preso por algunos de los temas más chicos pero más fáciles de probar. Pero está claro que se creyó el más vivo de todos para robar. Dejó los dedos pegados en todas partes. Pero se sintió impune y pronto va a tener que explicar lo inexplicable. No hay una sola voz en el peronismo o en el kirchnerismo que se levante para defenderlo. Solo Luis D’Elía, que es una verdadera mochila de piedras.
Y todavía faltan las causas más graves. Por ejemplo la de enriquecimiento ilícito. El muy atorrante puso bienes de todo tipo a nombre de su familia cuyo patrimonio se multiplicó a la velocidad de la luz. El cancherito de Puerto Madero solía desplazarse en sus poderosas motos Harley Davidson y con una remera que decía “Cristina Capitana”, mostrando que tiene la cara dura y la mano larga.
Hay derrumbe del relato. Agustina K, la otrora segunda dama, no se puso colorada cuando dijo que “la política es como un hijo al que hay que darle todo” y reconoció que estuvo ” en las malas que fueron muy malas de verdad”. El amor se terminó pero las causas judiciales siguen. Ella deberá dar explicaciones al juez Ariel Lijo que la investiga por enriquecimiento ilícito y al juez Julián Ercolini por ese robo sospechoso que sufrió en su auto estacionado a la hora en que Argentina jugaba la final del mundial de fútbol. ¿Quién no saca a pasear dos notebooks y hasta un disco rígido y lo deja en el asiento de atrás del auto? Las cosas que habrán hecho desaparecer. ¿Se acuerdan cuando Cristina la hizo subir al escenario del triunfo electoral?
O el robo de casi 8 millones de pesos que le hizo al pueblo pobre de Formosa en complicidad con el gobernador feudal, Gildo Insfran y su socio José María Nuñez Carmona. Es increíble que con lo clarito que está el delito en esta causa, Amado Boudou pueda caminar en libertad por las calles como una persona honorable.
En el senado despilfarró el dinero de todos los argentinos. Ñoquis por todos lados, millones y millones para el gremio legislativo en busca de protección y complicidad, un empleado que cobra y vive en Australia, y 126 millones de pesos para bancar una ficción de canal llamado Senado TV. Qué otra cosa se puede esperar de alguien capaz de mentir su domicilio en varios documentos de identidad?
Hasta Marcelo Tinelli lo gastó con sus tuits. Tal vez no sepa que sus viejos compañeros de La Mancha de Rolando que cantaban con él ataviados con remeras que decían “Clarín miente” hace unos días estuvieron actuando en el “Espacio Clarín” que parece que ya no miente tanto. Estos son mis principios pero si no les gusta lo cambio. Ese es el marxismo que practica, el tragicómico de Groucho.
El muy caradura habló de su resistencia frente a las corporaciones y al sistema financiero y se quiso victimizar diciendo que lo quieren callar y perseguir.
Casi como una confesión de caída en picada, Boudou dijo que “a cada uno le tocará lo que le tenga que tocar”. La diputada Graciela Ocaña en un tuit resumió la esperanza y la exigencia de un amplio sector de la población: “Los argentinos esperamos que te toque la ley y la justician y vayas preso”.
Muchos ciudadanos exigen eso. No por venganza ni por hacer leña del árbol caído. Pero a esta altura que los únicos corruptos del kirchnerismo castigados por la justicia sean Ricardo Jaime y Felisa Miceli parece un chiste de mal gusto. Una grosería que no causa gracia a nadie. Como este Amado Boudou, disfrazado de revolucionario para ocultar su imagen de delincuente. ¿Irá preso ese Che Guevara de pacotilla llamado Amado Boudou?