Vuelve María Elena de la Libertad – 1 de julio 2015

Hoy hay mucho que celebrar porque se va a producir un milagro literario y cultural. Hoy salen a la venta cuatro de los libros clásicos infantiles de María Elena Walsh. Estamos hablando de Tutú Marambá, Zoo loco, El Reino del revés y Dailan Kifki, reditados por Sudamericana con las ilustraciones originales de Pedro Vilar. Es algo conmovedor por donde se lo mire porque semejantes obras de arte populares que edificaron el placer por la lectura de varias generaciones ya no se conseguían. Estaban agotadas hace tiempo.
María Elena revolucionó el lenguaje. Porque fue la primera en no tratar a los chicos como si fueran tontos. Fue la primera en sacarle el almidón escolar y severo a las canciones, en hablar jugando, en cantar divertido, en crecer con sonrisas. Por eso Manuelita con su nueva estética y su vieja ética quedó grabada a fuego en el corazón de las multitudes. Un día María Elena se marchó, igual que Manuelita. Tuvo dos viajes que la refundaron. Fue a Estados Unidos invitada por Juan Ramón Jiménez aquél de la literatura inolvidable de “Platero y yo”. Y a Europa de la mano de Leda Valladares para huir de un peronismo que le sonaba autoritario y para armar un dúo inolvidable de vidalas, de bagualas y de vinchas. En París se enriqueció lícitamente. Su sensibilidad y su espíritu se multiplicaron interactuando con George Brassens, Jaques Brel, Charles Aznavour, Ives Montand, Pablo Neruda y la mismísima Violeta Parra. Fue su propia serenata para la tierra de uno, una de las canciones mas hermosas que se han escrito sobre estas tierras y sobre estas pasiones inmigrantes y criollas que en ella se mezclan. ¿Se acuerda? ¿Me permite?
“Porque me duele si me quedo/Pero me muero si me voy/Por todo y a pesar de todo, mi amor/ Yo quiero vivir en vos.
¿Me deja seguir?
“Por tu decencia de Vidala/ Y por tu escándalo de sol/Por tu verano de jazmines, mi amor/ Yo quiero vivir en vos…
¿Qué maravilla, no? Por el idioma de infancia, por tus antiguas rebeldías. Casi nadie modeló la ternura y la ironía para hacerla belleza como ella. Siente lo que pasa, presiente lo que pasará.
Mucho antes de que los dictadores argentinos inventaran la desaparición forzada de personas escribió: “Tantas veces me borraron, tantas desaparecí, a mi propio entierro fui/Sola y llorando/Cantando al sol como la cigarra/ después de un año bajo la tierra/ igual que sobreviviente que viene de la guerra.
Dicen que cuando ella murió, se elevó al cielo como una bandera de libertad. Por eso si me permiten, me gustaría decirles que yo no creo demasiado en su muerte. Ni en la de María Elena ni en la muerte de la libertad. La historia demuestra que son llamas que arden para que la vida sea vida. Y que no se apagan jamás.
Yo le creo mas a ella cuando dice que tantas veces la mataron, que tantas veces se murió y sin embargo está aquí resucitando. En eso creo. En que ella volverá y será millones de benditas mujeres de esta tierra que nos seguirán ayudando a ser felices y a pensar. No tengo dudas de que María Elena sigue estando al lado nuestro cada vez que la necesitamos para que navegue por nuestra conciencia y nos ayude a ver lo mejor y lo peor de nosotros. Ese fue, es y será siempre el gigantesco aporte inagotable de María Elena. A su talento para bordar letras y melodías o para darle a las palabras alas y colores como decía José Martí le agregó esa capacidad para decir las cosas de frente, sin pelos en la lengua, con la polémica y el coraje en el bolsillo.
Descubrió el ADN de nuestro país cuando habló del Reino del revés. Nadie baila con los pies. Un ladrón es vigilante y otro es juez. Esa editorial cantada por todos la escribió hace 48 años y parece que fuera hoy. Si hasta los trabajadores del INDEC aprovecharon su melodía para quejarse porque ahora parece que dos y dos son tres.
Un día sacudió a la temible y blindada dictadura militar desde Clarín con un texto que pasó a la historia.”Desventuras en el país jardín de infantes”, se llamaba. Y fue un golpe cultural demoledor al golpe militar. Y vino la democracia y vino Alfonsín que le ofreció un lugar en la política y otro en la tele junto a María Herminia Avellaneda. Y vino el peor de los dramas de 6 letras pero innombrable. Y ella le puso el cuerpo y las agallas para agarrar al cáncer a cachetadas y a los gritos. Lo maltrató, lo expulsó de su cuerpo, lo mantuvo a raya fuera de sus límites. Vade retro satanás. Y se puso de pié nuevamente, como La Cigarra. Y todos los argentinos dimos gracias a la desgracia y a la mano con puñal porque la mató tan mal y siguió cantando.
Nos hizo mejores a todos. Nos hizo más felices y pensantes. Nos hizo más chicos y más grandes. Nos hizo más alegres y llorones. María Elena de la palabra, María Elena de la conciencia, María Elena de la decencia. Una vida militando en la imaginación no es poco. Una vida militando en la libertad lo dice todo. María Elena, nos hizo más y mejores argentinos.

Cabral, soldado heróico – 30 de junio 2015

Cristina está en operaciones y conduce el avance del chavismo judicial a paso redoblado y a tambor batiente. Su lugarteniente es Carlos Zanninin y el objetivo es el de siempre: llenar de jueces y fiscales amigos los tribunales y tirar por la ventana a los magistrados que tienen el coraje cívico de intentar ser independientes. La domesticación de la justicia siempre fue un objetivo estratégico de los Kirchner allí donde les tocó gobernar. Desde la intendencia de Río Gallegos hasta la República Argentina pasando por la gobernación de Santa Cruz. Este atropello autoritario a la división de poderes, perpetrado por la presidenta y sus cómplices pretende garantizar impunidad para todos y todas. Por eso el desplazamiento del juez Luis María Cabral fue claramente ilegal e inconstitucional pero es apenas un engranaje mas en la cadena de ataques que no para nunca. Hay apellidos que lo han padecido y lo padecen. Hablamos del fiscal Jose María Campagnoli, del fiscal Alberto Nisman, de un procer llamado Carlos Fayt, de los intentos desesperados de sacar de la causa Hotesur al doctor Claudio Bonadío, del empujón que le quieren dar al juez Eduardo Farah y del que ya sufrió el castigo como el juez federal de Bahía Blanca, Santiago Ulpiano Martinez.
Son casos distintos pero todos están unidos por la misma gravedad institucional. Quieren sacar del medio y que no se haga justicia en el Pacto tenebroso que firmaron con Irán, en la investigación de la familia Kirchner y el lavado de dinero de Lázaro Báez y en cualquier otra causa que ponga en riesgo la libertad Cristina y su gente. Por eso el fiscal Raul Plee le pidió directamente a la Corte Suprema que actúe. Por eso el doctor Juan Carlos Geminiani, esta mañana remitió la causa al máximo tribunal. Por eso el PRO presentó una denuncia penal. Por eso se generó una avalancha de repudios por la operación del Consejo de la Magistratura que lesionó la democracia. El responsable de la Auditoría General de la Nacion, Leandro Despouy dijo que Cabral es una nueva víctima que se cobra el Pacto con Irán. Por lo menos no lo suicidaron, replicó con amargura un tuitero francotirador.
Federico Pinedo fue descarnado y brutal: dijo que esto es lo mismo que un golpe militar y que los responsables van a ir en cana.
Por eso distintas agrupaciones sindicales, de abogados, de jueces, y organizaciones no gubernamentales y partidos políticos están convocando a una manifestación el próximo 7 de julio a las 18 horas en Tribunales. Que todo el mundo sepa que el gobierno de Cristina ordenó violar las garantías del juez imparcial. Todas las convenciones de los derechos humanos garantizan la estabilidad de los jueces. Y sin eso no se puede impartir justicia. Es una amenaza a todos los magistrados. Porque van a estar pensando que pueden ser desplazados de su cargo si no fallan como le gusta al gobierno nacional. Es humillante y vergonzoso que esto ocurra a 32 años de recuperada la democracia. Cabral tuvo un actitud digna durante durante la dictadura. Defendió presos y presentó habeas corpus por los detenidos desaparecidos cosa que no hicieron Ni Néstor ni Cristina. Militaba junto a Jorge Abelardo Ramos y nunca tuvo una agachada.
Hoy, el autoritarismo y el patoterismo de estado va ganando terreno minuto a minuto. Y si el chavismo judicial se consolida el paso siguiente es el chavismo político.
Voltear a Cabral es abrir la compuerta para que pase el resto de la infantería de Injusticia ilegítima. Es el comienzo del copamiento final de la justicia. La toman por asaldo y resucitan los viejos fantasmas nefastos de “al enemigo ni justicia”. Es frenar cualquier tipo de condena al poder político. Es como colocarle a Cristina la coronita de reina.
El juez Luis María Cabral hoy representa mucho mas que su persona. Es un símbolo de la lucha por la justicia y la libertad. Es el escudo de los ciudadanos para decir : “no pasarán”. No quiero cometer una herejía histórica pero ese apellido ilustre me lleva hacia La Marcha de San Lorenzo. Dice por allí: “Cabral, soldado heróico / cubriéndose de gloria”. Y termina celebrando que el arrojo de Cabral salvó la libertad naciente. Ojalá aquellas glorias patrióticas nos iluminen en estos tiempos de cólera del chavismo naciente.

Verbitsky o Poncio Pilatos – 29 de junio 2015

El teniente general Cesar Milani estaba a punto de cumplir dos años al frente del Ejército. Cristina lo sostuvo en forma caprichosa y peligrosa. Semejante personaje en ese lugar es una mancha de sangre en la política de derechos humanos del país. Cristina será la responsable ante la historia de esa afrenta y grave retroceso. Pero hay varios cómplices que hoy se lavan rápidamente las manos y se quieren sacar el muerto de encima. El mas importante es Horacio Verbitsky que se comportó como si fuera un Poncio Pilatos del paraperiodismo oficial.
Este domingo, es su columna de Página 12, Verbitsky dice que “Cristina ordenó su retiro” , pero en el colmo de su caradurez, le reprocha a la presidenta porque “nunca debería haber tenido confianza en Milani”. Se trata de una panquequeada histórica de Verbitsky. Hace 24 horas le tiró misiles al general que quiso ser chavista y quedó chamuscado por el ridículo, pero que allá por julio del 2013 lo defendía en sus columnas y con los informes del CELS un organismo que fue perdiendo ecuanimidad desde que lo preside Verbitsky y su sesgada mirada chupamedia del gobierno K.
Vamos a los textuales para que ser bien rigurosos.
El 16 de julio de 2013, Verbitsky, como máxima autoridad del CELS le envió una carta de lectores al diario La Nación donde aseguraba que en sus archivos no existían “informaciones que lo vincularan con violaciones a los derechos humanos o acciones contra el orden democrático”. Como si esto fuera poco, cinco día después en una columna titulada ” Paraguas o fusible”, el escriba escribía: “Tiene razón el general de división César Milani cuando dice que las denuncias en su contra tienen el fin político de perjudicar al gobierno nacional” (…) “Los emisores son inverosímiles. Socios económicos y políticos de la dictadura cívico militar y carecen de toda autoridad para objetar” la política en esa materia del gobierno de los Kirchner”. No conforme con descalificar a los críticos en lugar de chequear la información como debe hacer todo periodista profesional, actuó como el jefe de la inteligencia informal del kirchnerismo y agregó que ” Las mentiras a designio que han sostenido el grupo Clarín y su socio, La Nación, confirman la índole de sus intenciones”. En ese vergonzoso texto, Verbitsky dice que “no hay datos fehacientes de la relación de Milani con el soldado desaparecido Alberto Ledo” y que la foto en la que se muestra a Milani con los golpistas carapintadas ” es apenas una conversación con ellos porque él no se amotinó″.
Aquel abogado defensor del represor enriquecido ilícitamente, ayer se transformó como por arte de magia, en un fiscal cruel e implacable contra Milani. Verbitsky, además responsabiliza a la Presidenta de la Nación por haberle tenido tanta confianza. Y lo cierto es que la presidenta confió para ese nombramiento en la entonces ministra, Nilda Garré y en su mentor, el propio Verbitsky.
Hay que aclarar que los que adviertieron siempre que Milani no era trigo limpio y que por mucho menos que lo que se sabía de él, había militares presos, fueron gente muy ligada a la defensa de los derechos humanos como Jorge Lanata, Julio Strassera, Adolfo Perez Esquivel, Nora Cortiñas, el ex detenido y hostigado por Milani, Ramón Olivera, la madre de plaza de mayo de la Rioja y madre del soldado Ledo, Nilda Eloy, de la Asociación de Ex detenidos desaparecidos y otras víctimas de la dictadura como la familia de Plutarco Schaller. Un ex detenido llamado Luis Gómez aseguró que Milani :” era el Astiz riojano que se infiltraba en las organizaciones juveniles” . De hecho fue Milani el que firmó el acta de deserción falsa de Ledo. El colimba, que era su asistente aún hoy esta desaparecido.
Cristina, Garré y Verbitsky le hicieron meter la pata hasta el caracú al Cuervo Larroque que hizo una parodia de Operativo Dorrego con los camporitas y los militares de Milani, a Hebe de Bonafini que casi le declara su amor a Milani al que veía como un futuro Hugo Chavez y a Estela Carlotto que también lo defendió calurosamente.
Con su nota de ayer, Verbitsky dejó a todos ellos colgados del pincel. Porque después de tanta información precisa recién ahora, dos años después, descubrió que Milani era el diablo. Tarde piaste. Ahora, repito, recién ahora, descubrió “los bienes y los males” de Milani. Setescientos días después se dió cuenta que el Nunca Mas de La Rioja denunciaba a Milani y que el general ahora jubilado no puede explicar con que fondos compró la mansión de 1.150 metros cuadrados que tiene en La Horqueta. Todos estos datos los había aportado Jorge Lanata y su equipo en Canal 13 pero Verbitsky recién se avivó ahora. ¿O los oculto prolijamente todo este tiempo para no perjudicar a su mandataria Cristina? Una vez caído, el árbol de Milani, Verbitsky hizo leña aportando mas datos demoledores contra el general caído en desgracia. Las estrechas relaciones personales y operaciones inmobiliarias que hizo con un fascista de libro y doblemente golpista, condenado dos veces a prisión perpetua como el comodoro Luis Fernando Estrella y otro oscuro ultraderechista como Eduardo Barreiro. Tampoco su patrimonio es transparente. No cierra nada de la compra de la mansión que mostró Lanata. Mintió porque la compró antes de vender su departamento de Belgrano, al revés de lo que había declarado. No puede probar que le prestaron 200 mil dólares.
Lo mas terrible es que el comodoro Estrella está condenado, entre otros motivos, por el asesinato de monseñor Enrique Angelelli y de dos curitas que lo ayudaban. Eso fue en La Rioja, en tiempos en que Estrella y Milani estaban en los dos cuarteles mas criminales de la provincia. Y como si esto fuera poco, ayer Verbitsky reveló que el asistente personal del general Milani participó en el alzamiento carapitanda contra la democracia de Seineldín y que el propio Milani fue castigado con 8 días de arresto por negarse a reprimir esa sublevación. Hace dos años Verbitsky había dicho que la participación de Milani solo se limitó a dialogar con los amotinados en una foto. Cambia, todo cambia. Las caretas se van cayendo pero el daño está hecho. Este es un ejemplo y solo uno, de como muchos fanáticos se niegan a ver la realidad para no perjudicar a sus líderes políticos. Por eso, una cosa es la verdad que debe defender todo periodista. Y otra cosa son las camisetas partidarias que defienden los militantes o funcionarios. Esa malversación del oficio periodístico produce situaciones tan bizarras como las de Verbitsky. Tardó dos años en darse cuenta que Milani era el diablo facho y de paso le hechó la culpa a Cristina. Lo que se dice, un Poncio Pilatos, hecho y derecho.