En San Miguel fueron liberados 20 presos y el intendente alertó sobre la seguridad de los vecinos

Jaime Méndez había revelado esta situación en Twitter y apuntó contra el Gobierno por avalar este tipo de fallos. “Es una falta de respeto tremenda“.


Tras enterarse de que al menos 20 presos fueron liberados y regresaron a sus domicilios dentro de su municipio, el intendente de San Miguel Jaime Méndez, publicó una serie de tuits para manifestar el temor de sus habitantes frente a esta decisión judicial que va en línea de lo que plantea el Gobierno nacional sobre excarcelar a los detenidos comunes por temor a contagiarse del COVID-19.

“Robo agravado, abuso sexual, estafa, extorsión, privación ilegítima de la libertad, venta de drogas… Son sólo algunas de las causas por las que estaban detenidos más de 20 presos que volvieron estos días a San Miguel. Toda persona merece condiciones dignas en la cárcel; entre ellas, estar protegida de los efectos del coronavirus. Pero que los presos vuelvan a sus casas y barrios, los mismos ambientes donde cometieron los delitos que motivaron su detención, claramente no es la solución”, expresó Méndez en la red social.

Entrevistado en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre, el jefe comunal confirmó su denuncia: “No hay mucho más que agregar sobre los datos, la liberación de un preso al distrito puede ocurrir siempre pero el hecho de que sean tantos a la vez, nos alarmó mucho y me hizo transmitir en Twitter esta cuestión”.

“Tiene que ver con proteger a los presos del coronavirus en la cárcel, que me parece bien. Estoy convencido de que todos los presos merecen condiciones dignas. Pero mirada está puesta en las consecuencias de esa decisión, estoy seguro que esa solución no pasaba por ahí. Estamos recibiendo llamados de los vecinos, enterándonos de casos concretos que nos habían llevado mucho tiempo solucionar y están volviendo a los barrios”, continuó el dirigente en diálogo con Alfredo Leuco.

Y se lamentó por las consecuencias que provoquen las excarcelaciones masivas. “Hay casos de abuso sexual, es una falta de respeto tremenda. Estamos totalmente en contra de la medida. Esto produce un desaliento muy grande en las fuerzas de seguridad. Hace semanas tuvimos una persecución que contó con el heroísmo de dos personas para lograr esa detención. Frente a esto, ¿esos integrantes de las fuerzas de seguridad, van a actuar de la misma manera? No sé”.

Andahazi: “Convivencia forzada, días de furia y cuarentena”

Mañana la cuarentena se ganará con justicia su nombre: se cumplirán los 40 días de aislamiento. Pero todo indica que se extenderá varios días más. En las principales ciudades, los gobernadores y los intendentes desestimaron completamente la posibilidad de permitir ciertos paseos para descomprimir un poco el agotamiento del encierro y darles, sobre todo a los más chicos, la chance de dar una vuelta manzana.

Esto no será así; la mayor parte de los argentinos cumple un aislamiento que nos obliga a compartir las 24 hs del día con los convivientes.

Lo digo de esta forma porque no todos viven en una familia modelo clásico: mamá, papá y dos chicos. Se sorprenderían si supieran cuantas formas de vínculos y convivencias existen y, más aún, cómo la cuarentena forzó ciertos acuerdos de convivencia para afrontar el momento tan particular.

Conozco decenas de ejemplos de primera mano: parejas divorciadas que están conviviendo para que ambos puedan estar con los chicos y ayudarse; abuelos muy mayores que debieron instalarse con sus hijos y familias porque no podían quedarse solos tanto tiempo; parejas más o menos recientes que apuraron la convivencia; personas que estaban de viaje visitando familiares y quedaron en una convivencia forzada en una ciudad que no es su lugar de residencia; en fin, miles y miles de ejemplos y muchos de ellos se alejan del modelo de familia tipo en la que papá ayuda a hacer la tarea a los chicos mientras mamá prepara una torta.

La constante inevitable que atraviesa todas las formas de vínculos es la conflictividad. Más o menos latentes, más o menos expuestos, más o menos manejables, los conflictos existen, nos dan la oportunidad de resolverlos y hasta de ignorarlos, pero están.

La convivencia constante y la imposibilidad de vincularse con otras personas y poner a jugar otros roles, nos propone otros desafío más en esta cuarentena, como si fueran pocos.

La conflictividad, incluso, aumenta en áreas donde no era usual sufrir desencuentros, pero es lógico: de pronto nos encontramos ocupando espacios reducidos, haciendo turnos para usar determinados artefactos vitales como la computadora, rogando a los adolescentes que no ocupen tanto ancho de banda o esperando a que la abuela salga del baño.

No es fácil. El encierro aumenta la irritabilidad y en muchos casos también pone en evidencia fisuras existentes que se pasaban por alto en el trajín cotidiano. Por otra parte, todos tenemos formas de descargar tensiones, ansiedad y nervios; muchas de esas formas suelen estar asociadas a ciertas actividades al aire libre o en un determinado espacio.

Por ejemplo, para las cientos de miles de personas que practican ciclismo, maratonismo, danzas, deportes, etc., esto no es sólo un obstáculo en su entrenamiento, representa mucho más y la tensión aumenta.

Es importante saber y asimilar la idea de que todos estamos siendo sometidos a un estrés particular y para ciertas franjas etarias es mucho más difícil de procesar.

¿Cómo congeniar la convivencia en una familia en la que el hijo adolescente está desesperado por salir a la calle con sus amigos, los padres están preocupados por la situación económica porque su comercio permanece cerrado y la abuela que vive con ellos tiene miedo de contagiarse el coronavirus?

¿Alguien podría decir que uno tiene más razón que el otro de estar angustiado? Son diferentes ópticas desde donde se ve la realidad y todas generan sufrimiento. El primer error sería invalidar o suponer que el otro tiene menos motivos de preocupación o padecimiento.

En estas condiciones de encierro, cuando aparece un conflicto suele hacerlo de manera explosiva: peleas, discusiones, reproches, silencios hostiles, desplantes. Y, claro, con el aislamiento no hay forma de descomprimir. Con lo cual la primera sugerencia es: tratemos de controlar la magnitud de la respuesta.

¿Qué quiero decir? Si me molesta que los chicos dejen las carpetas en la mesa de la cocina y todo los días tengo que pedirles que las saquen, antes de enojarme, gritar y retarlos tengo que pensarlo dos veces. Los chicos están cursando en escuela virtual, esto es muy difícil; organizar el tiempo y el espacio para ellos es una gran tarea.

Antes de ponerme furioso puedo probar cómo ayudarlos, ver en qué espacio de la casa pueden trabajar sin interrumpir la dinámica familiar. Es un ejemplo sencillo pero debemos tener presente que lo que estamos viviendo está lejos de ser “ideal” es lo que “hay” y debemos gestionar este situación impensada.

Paradójicamente es una gran enseñanza para los chicos. Una gran oportunidad de que experimenten que la vida nos enfrenta a situaciones en las que tenemos que inventar nuevas herramientas y modificar costumbres, porque todo puede cambiar.

Por hoy vamos a dejar acá, el viernes vamos a profundizar en la conflictividad en la pareja, cómo sobrellevar la irritabilidad y cómo sobrevivir a esta convivencia 24×7.

Para una senadora de JxC, se liberarán presos para formar “patrullas que amenacen jueces”

Por qué fue tendencia Felicita Beccar Varela. Escuchá lo que dijo sobre las excarcelaciones y la “venezualización de la economía” para copiar el modelo de Cuba.


Una legisladora provincial de Juntos por el Cambio fue tendencia en las redes sociales luego de que se viralice un audio de WhatsApp en el que asegura que el Gobierno nacional lleva adelante un plan para liberar a los presos con el objetivo de formar “patrullas que amenacen a jueces” y expropien el capital.

Ella es Felicitas Beccar Varela, representante de la cuarta sección electoral. En la grabación analizó que con los recientes motines que se levantaron en cárceles en medio de la pandemia del coronavirus, buscan que los presos liberados sean futuras patrullas que amenazan jueces y que los largan para tomar tu capital. Te van amenazando, no es joda”, alertó y trazó un paralelismo con Cuba que “tenía militarizados a todos los jóvenes”.

La legisladora cuenta que participó de una reunión virtual con el ex canciller Jorge Faurie, en la que llegaron a la conclusión que “el default, no pagar la deuda externa, salirse del Mercosur y alinearse con el Grupo de Puebla, y fundir la Argentina” es parte de “un plan estratégico” de la administración de Alberto Fernández.

“El coronavirus es una excusa para cerrar la economía, cerrar las fronteras y que todos los comercios e industrias fundan para luego empezar a estatizar. Compran las empresas a precio muy barato y si no te las pueden comprar te la sacan”, denunció la senadora y apuntó que el kirchnerismo irá “por el sector agropecuario, que es lo poco que va a quedar en pie”.

En otra de sus polémicas declaraciones, Beccar Varela afirmó que con la maniobra del Poder Ejecutivo “la gente se va a empobrecer y de lo único que va a poder vivir es de la asistencia del Estado”.

“Los pobres que ya son pobres se resignan y se acostumbran, el que era clase media -media baja- que tenía una empresita o era monotributista va a pasar a depender de una asignación o lo que sea hasta tanto se reconstruya, eso va a ser la agonía eterna A ellos no les importa la pobreza generalizada, les importa el poder y depender de Cuba y Venezuela donde los únicos ricos son los del gobierno asociados con cinco empresarios que tranzan a la corrupción, ese es el modelo al que vamos”, alertó.

Desde su entorno indicaron que “fue un audio privado que se viralizó”.

Alberto, Sergio y Graciana, no causan gracia

Alberto no sabe, no puede o no quiere frenar a Cristina. Ya no solamente acata y calla lo que la vice ordena. Ahora, respalda y justifica todo. Trata de encontrar una explicación más o menos racional a los avances del autoritarismo más chavista.

Le doy un solo ejemplo pero hay varios casos: en cualquier gobierno del mundo, cuando un secretario de estado como Horacio Pietragalla se corta solo y toma decisiones trascendentes por su cuenta, sin avisarle a sus superiores, es eyectado inmediatamente de su cargo. Porque erosiona la autoridad de la ministro Marcela Losardo, en este caso y del propio presidente de la Nación. Esa fue una y solo una, de las políticas de hechos consumados que produjo Cristina con su tropa y que obligan a Alberto a callar y otorgar. Se siente extorsionado porque en medio de semejante drama de la pandemia no puede generar una crisis de gabinete o poner en riesgo el matrimonio por conveniencia con Cristina. Si Alberto le hubiera sacado tarjeta roja a Pietragalla, como correspondía, la sociedad con Cristina hubiera estallado por el aire. Por eso Alberto agacha la cabeza y mastica su bronca sin reaccionar. Piensa que si expulsa a Pietragalla, el remedio puede ser peor que la enfermedad.

Pero ayer, Alberto avanzó un casillero más. No solamente no echó de su gobierno a Pietragalla. Ahora lo respaldó. Su entorno había hecho trascender que en su momento lo había convocado de urgencia para retarlo o pedirle explicaciones. Pero resulta que según confesó ayer, avaló la operación de Pietragalla para liberar al corrupto confeso y condenado Ricardo Jaime. Este mecanismo parece repetirse para transformarse en una forma de sumisión de Alberto y en un estilo de gobierno. Porque el presidente también salió a bancar la excarcelación de los presos que está impulsando a paso redoblado la militancia cristinista. Citó las recomendaciones de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos y la de la Cámara Federal de Casación Penal. Pero no se están respetando los requisitos para favorecer solo a los presos “por delitos de escasa lesividad o no violentos”.

Están saliendo, o a punto de salir, delincuentes peligrosos para la sociedad. Por eso la justicia los había encarcelado. Y no solamente apuntan a liberar a los adultos mayores con enfermedades pre-existentes o mujeres embarazadas. Amado Boudou es el ejemplo más claro que no cumple con ninguno de estos parámetros. Y porque además de ser joven y fuerte tiene condenas firmes en doble instancia.

Alberto mintió al citar como argumento la liberación de 1.300 presos en Chile por parte del presidente Sebastián Piñera. Ayer el abogado Fernando Soto de Usina de Justicia nos explicó que los liberados chilenos eran presos que reunían todas las condiciones para solicitar esa posibilidad y que la mayoría habían sido detenidos por destrozos en las últimas protestas sociales. Chile no indultó a ningún ladrón o asesino. Axel Kicillof estudia la posibilidad de conmutar penas a medio mundo. Y no importa si cometieron delitos gravísimos. Y tampoco respetan la ley de la víctima, que los obliga a darle intervención a los familiares de los asesinados o violados o robados en el proceso de excarcelación. Es tan grave lo que están haciendo los magistrados y funcionarios que responden a Cristina, ahora con el apoyo de Alberto, que hasta el mismísimo Sergio Massa se vió obligado a diferenciarse de sus compañeros de coalición.

El presidente de la Cámara de diputados dijo con toda claridad que los jueces que están soltando presos alegremente y sin respetar las normas, serán sometidos al correspondiente juicio político. Después veremos el nivel de sinceridad de esta declaración. Tengo mis dudas. Pero por ahora, Massa se sumó al reclamo de los familiares de las víctimas.

Nadie se puede comportar en forma irresponsable porque algunos por acción y otros por omisión están armando una peligrosa bomba social. Nada de eso le causa gracia a la inmensa mayoría de la sociedad. Y el papel de Graciana Peñafort, tampoco. La abogada de Cristina y Boudou, instaló por primera vez la palabra sangre en un país que ya tuvo el más horroroso baño de sangre con el terrorismo foquista y el terrorismo de estado. Esa bravuconada antidemocrática de Graciana Peñafort va en línea con que fue la autora de la trampa para mandar al ex vice a su casa. Por supuesto que en complicidad con el juez Daniel Obligado. Cortaron la feria para excarcelarlo sin ningún motivo que lo respaldara y apelaron a la feria para evitar que el fiscal apelara semejante fallo.

Ese privilegio intolerable, llevó a todos los presos del país a decir: “Porque puede salir un condenado en segunda instancia como Boudou y nosotros, no”. Fue otro de los grandes disparadores de los motines y las revueltas en las cárceles. Peñafort es la que maneja la legalidad del Senado. El alter ego judicial de Cristina, como en otro momento fue el hoy silente Carlos Zannini. Ella llevó la batuta del ataque y presión a la Corte Suprema. Primero dijo que tenían actitudes “cachivachescas” para proteger a los ricos y no permitir el debate del impuesto. Es verdad que Hebe Bonafini dijo cosas peores de la Corte pero no tenía ni tiene la responsabilidad institucional de Peñafort. Ya había tratado al “procurador general Eduardo Casal, de escudo protector de Macri, de Stornelli y de 12 mil millonarios”. Después tiró más nafta al fuego. Con un rosario de tuits que Cristina respaldó y recomendó como “imperdibles”, dijo esas palabras cargadas de pólvora: “Vamos a escribir la historia lo mismo. Con razones o con sangre”. Después quiso recalcular en chancletas diciendo que había querido decir que alertaba sobre la posibilidad de que hubiera muertos e incidentes callejeros. Pero otra frase redondita y sin ricota, le dio sentido a lo anterior: “Fijate, de qué lado de la mecha, te encontrás”.

Sangre, mechas, una verdadera postura explosiva que tampoco tuvo la más mínima crítica de ningún dirigente justicialista. Un lenguaje setentista con la estirpe de “La sangre derramada no será negociada”. Aquella postal criminal de lesa humanidad, que la mayoría de los argentinos, queremos desterrar. Joaquín Morales Solá lo definió así: “Con un tuit desquiciado, Peñafort, amenazó la paz social y destruyó el contrato de 1983 que decía nunca más a la violencia política”.

En Clarín Alejandro Borensztein calificó esa postura como “fascista” y fue a los bifes: “Peñafort debería participar de otro torneo: “El Lopez Rega de Oro”, o “El Firmenich de Oro” o directamente “El Mussolini de Oro”.

Waldo Wolff, Álvaro de Lamadrid y Fernando Iglesias, entre otros diputados de Juntos por el Cambio, denunciaron a Peñafort por “incitación a la violencia colectiva, atentado contra la autoridad y amenazas coactivas agravadas contra la Corte Suprema y el procurador general de la Nación”.

Y a Patricia Bullrich, le alcanzó un tuit para decir varias verdades: “Convalidar el derramamiento de sangre es brutal. Que lo haga la vicepresidenta es peligroso para la democracia y muestra que este es un paso más para buscar un enemigo imaginario, mientras buscan colonizar la Justicia.”

Lo dicho a lo largo de esta columna. Pueden ser el juez K Víctor Violini o Graciana Peñafort. Pero en realidad es Cristina. La que no se cansa de provocar a Alberto. La que lo tiene acorralado.

Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre.

La Travesía por la Democracia que promueve Cambiemos para que reabra el Congreso

Desde el espacio opositor buscan demostrar que están en condiciones de ir a sesionar y difundieron un video que muestra a diputados de todas las provincias dirigiéndose al Parlamento.


Se podría decir que Juntos por el Cambio volvió a utilizar su eslogan “Sí se Puede”, pero adecuado a su lugar como oposición en tiempos de pandemia. Mientras en la Cámara Baja aun persisten diferencias de acuerdo a la modalidad que debe adoptar para retomar las sesiones, Juntos por el Cambio convocó a una campaña que la titularon “Travesía por la Democracia”, cuyos intérpretes son diputados del espacio que tomaron la decisión de trasladarse en autos particulares hacia el Parlamento para demostrar la importancia de reactivar el poder Legislativo.

Algunos sectores piden que se sesione de forma virtual, mientras que otros, insisten en que para ello, primero se debe cambiar el reglamento en Diputados, lo cual obligaría a que haya una sesión presencial.

Quienes se inclinan por esta segunda alternativa abarca a la mayoría de JxC, salvo algunos legisladores que ayer le pidieron -vía carta- al titular de la Cámara Sergio Massa, que convoque a una sesión especial remota para el jueves próximo.

Advirtiendo sobre la necesidad de modificar el reglamento por medio de una sesión presencial, ante el argumento de que las leyes sancionadas vía remota puedan ser declaradas inconstitucionales, diputados de diferentes puntos del país emprendieron viaje rumbo a CABA con el objetivo de demostrar que sí es factible el modo “presencial”, siempre que se tomen los recaudos necesarios para evitar contagios de coronavirus.

Una de las primeras en subirse a la ruta fue la santacruceña Roxana Reyes, quien sufrió un accidente en la ruta, volcó y su vehículo quedó con las ruedas hacia arriba. Pese a algunas heridas leves, ya comunicó que retomará el viaje a Capital Federal junto con el diputado radical Gustavo Menna, de Chubut.

Otros de los que se sumaron a la movida fueron Mario Negri, Lidia Ascarate, Gabriela Burgos y Jorge Rizzotti, entre otros.

Barrionuevo sobre los presos: “¿Cómo no van a pedir salir si salieron los que se robaron el país?”

El sindicalista se refirió al reclamo que se intensifica en las cárceles por el avance del coronavirus. Apuntó a la corrupción K y a la liberación de ex funcionarios. “Con ese argumento natural, los presos te hacen este quilombo”.


Fiel a su postura crítica del modelo K, principalmente de la figura de la vicepresidenta Cristina Kirchner, Luis Barrionuevo fulminó al Gobierno nacional por ceder ante los reclamos en distintas cárceles del país y apoyar la liberación de presos por riesgos de contagio en tiempo de pandemia.

“Discutimos si salen los presos o no salen. Cómo los presos no van a pedir salir si salieron los que se robaron medio país. Con ese argumento natural te hacen este quilombo. Ahora el chorro de gallinas con causas leves está preso, y ve que salen los que se robaron el país”, sentenció el titular del sindicato de los Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA), haciendo referencia a la excarcelación de muchos ex funcionarios de la gestión de CFK, envueltos en causas de corrupción.

Los últimos casos más emblemáticos fueron los de Luis D’Elía y Amado Boudou, quienes recibieron el beneficio de la prisión domiciliaria en los últimos meses. Donde fracasó el Gobierno días atrás fue en su pedido de liberar a Ricardo Jaime, ex secretario de Transporte condenado por la Tragedia de Once y defraudación al Estado. Casación Penal rechazó la solicitud.

Por otro lado, en medio del impacto económico que profundiza la cuarentena obligatoria, Barrionuevo​ consideró que “la verdadera pandemia es el Estado y que son los trabajadores de actividades privadas los que mantienen “al resto”.

La pandemia es el Estado, un estado fantasioso, donde hay 8 millones de boludos que trabajamos en la actividad privada, tributamos, pagamos y sostenemos al resto, y esto no va más“, lanzó el sindicalista en contra de las duras restricciones que aún mantiene el Ejecutivo en muchas actividades donde las empresas están al borde del colapso.

En declaraciones a radio Mitre, el dirigente enfatizó que “la situación es dramática” y vaticinó que “se viene un achique total” en las empresas de su sector. “Desde 2001 en adelante empezamos crecer y crecimos tanto que somos un gremio con 290 mil trabajadores activos que damos salud a más de 500 mil. Veníamos a los tumbos y ahora nos encontramos con este virus que terminó con todo“.

Crecen las críticas contra el Gobierno por impulsar la liberación de presos

Diputados de la oposición repudiaron las declaraciones del Presidente Alberto Fernández, quien se mostró a favor de otorgarle domiciliaria a los detenidos comunes por temor a que se contagien de coronavirus.


El Gobierno apoya la liberación de presos y como excusa argumenta que corre peligro su salud. Así lo dijo Alberto Fernández en las últimas horas en medio de intensos reclamos y motines desde las cárceles de todo el país por el avance del coronavirus.

La oposición estalló tras las declaraciones del presidente al avalar que se dispongan excarcelaciones de presos comunes. Hasta el momento han salido 753 convictos de las cárceles bonaerenses y más de 200 de las federales, mientras aumentan los reclamos de liberaciones.

“Esto que comenzó Cristina Kirchner y que hoy reafirma el Presidente es un camino hacia la impunidad, que deja desprotegida a la gente en sus hogares y a los presos peligrosos en libertad“, lanzó anoche en su cuenta de Twitter la titular de Pro, Patricia Bullirch. “Lo que hace es disfrazar el relato del garantismo”, añadió.

Desde la CC-ARI, la diputada nacional Paula Oliveto (Juntos por el Cambio) también se mostró en contra del plan K. “Los delincuentes tienen los derechos que ellos les negaron a sus victimas. ¿A cambio de qué están liberando a presos que no están en los grupos de riesgo? Mi acompañamiento a las víctimas y el compromiso de acompañar su lucha”, indicó.

Sandra Pitta, la reconocida investigadora del Conicet que mantuvo una serie de cruces con el mandatario el año pasado, aseguró que “la salud de los presos se puede controlar de otra forma: no liberándolos. Y si están de acuerdo con liberar violadores, ya no les creo su feminismo de chantas“.

En tanto, los diputados bonaerenses de Juntos por el Cambio manifestaron su preocupación por la crisis penitenciaria en la provincia. “La situación requiere la atención de todos, pero la solución no puede ser abrir las puertas de los penales sin otras alternativas. La pandemia del Covid-19 no puede convertirse en una excusa para excarcelar a presos con causas por delitos contra la vida, la integridad sexual, de género, con uso de armas, de corrupción, entre otros, y sin un mínimo de control ni atención a la delicada situación de las víctimas”, indicaron en un comunicado.

La diputada de JxC Carolina Píparo fue otra de las legisladoras opositoras que expresó su furia por la iniciativa que impulsa el oficialismo. “Creo que hay intencionalidad política y aprovechan el contexto de pandemia para liberar presos a mansalva. No es una cuestión sanitaria, sino ideológica. Si quisieran garantizar su salud, hubieran aislados a los grupos de riesgo el mismo día que aislaron a la sociedad”, dijo en Twitter.

La mujer denunció que fue amenazada por las redes sociales por Carlos Moreno, uno de los condenados por haberla baleado en el 2010 durante una salidera bancaria en La Plata, que terminó con la vida de su hijo.

Rogelio Frigerio pide al Gobierno que escuche a la oposición: “Hay que dejar de lado los egoísmos”

El ex ministro del Interior aseguró que el presidente debería convocar a la oposición para las medidas que se tomen durante la pandemia de coronavirus. “Hay que ser profundamente generosos en términos políticos”.

 El ex ministro del Interior Rogelio Frigerio dijo que el presidente Alberto Fernández debe convocar a toda la oposición para analizar las medidas a tomar ante la pandemia de coronavirus. “La gravedad de la situación exige dejar de lado los egoísmos y ser profundamente generosos en términos políticos”, dijo en delcaraciones radiales.

Para Frigerio lo tiene que hacer cuánto antes. “No podemos no reconocer la enorme complejidad que tiene manejar los resortes de este país y eso te obliga a tener una gran humildad a la hora de analizar los problemas, porque nadie por sí solo puede salir de esto”, sostuvo el ex funcionariol.

Para el dirigente de Juntos por el Cambio “esa convocatoria tiene que surgir desde el más alto poder político, pero la oposición tiene que sumarse rápidamente. Si nos juntamos y todos ponemos la cabeza, la energía y dejamos de lado las mezquindades, vamos a tener mejores ideas”.

Desde Villa Paranacito, en donde cumple la cuarentena general, Frigerio insistió en que el panorama que se abrirá una vez superada la pandemia “va a ser más difícil y va a requerir de la concurrencia de todos los sectores que tienen responsabilidades en la política argentina. Una crisis como esta exige mucha más democracia, no menos”.

Berni: “Los organismos de derechos humanos quieren a todos los presos afuera, por mí que no salga ninguno”

El ministro de seguridad de la Provincia se paró de la vereda de enfrente del Gobierno y fue categórico: “Es un verso lo del uso de las pulseras electrónicas”.

El ministro de seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, se paró en la vereda contario de los operadores del Gobierno que están activando todos los canales para obtener la liberación de una gran cantidad de presos luego de que se conocieran los primeros casos confirmados de coronavirus en varias unidades penitenciarias.

La chispa que generó malestar entre el resto de la población carcelaria fue la liberación de Amado Boudou, un recluso que no era de riesgo y el pedido de Horacio Pietragalla para que soltaran a Ricardo Jaime, Martín Báez (el hijo de Lázaro que contaba dólares en la Rosadita) y Luis D’Elía, el piquetero que actualmente está en su domicilio luego de ser internado por un estado febril.

“Por suerte para los presos (su libertad) no depende de mi opinión, porque si fuese por mí no sale ninguno”, disparó Berni en una entrevista televisiva y agregó: “Hoy las cárceles son un lugar complicado no solamente por la sobrepoblación que tienen sino por todas las expectativas que se van generando”.

Berni aclaró que el tema carcelario está más en la óptica del Ministerio de Justicia y que la libertad de cada preso depende de los jueces y no del poder político. “Es una situación muy excepcional, donde mi visión no tiene mucha injerencia porque las cárceles dependen administrativamente del Ministerio de Justicia y la libertad de cada uno de los presos depende de los jueces. Hay que remitirse a lo que dicen los dueños de cada uno de los presos, que son los jueces” pero aclaró que en la provincia de Buenos Aires. “no hay cantidad suficiente de pulseras para todos los presos que quieran liberar”.

Por último, Berni les pegó a los organismos de Derechos Humanos. “Hay una sobreactuación de algunos organismos de derechos humanos que tensan permanentemente y logran llevar una expectativa falsa. Los organismos de derechos humanos quieren que los presos estén afuera”.

Alberto Fernández avaló la liberación de presos comunes por el coronavirus

El presidente aseguró que la medida estará dirigida a los grupos de riesgo y a quienes estén por cumplir la pena. Y se mostró a favor del uso de pulseras electrónicas para el control.

La polémica por la liberación de los presos sigue abierta. Después de algunos casos como las decisiones del juez Víctor Violini, que hizo que un violador fuera al mismo domicilio donde había abusado de su nieta, sin ninguna protección para las víctimas.

“Las cárceles son un lugar de concentración humana muy riesgosa. El contagio y la contaminación pueden darse con muchísima facilidad”, aseguró Alberto Fernández quien además se mostró a favor de las “libertades restringidas” con dispositivos electrónicos para controlar a los detenidos fuera de las cárceles.

El presidente le pidió “seriedad a la oposición para tratar el tema y aseguró que lo que se intenta es poder controlar el problema carcelario a nivel nacional. “No es un problema solo de la Argentina”, agregó Fernández en declaraciones radiales.

Y criticó a la ex ministra de seguridad, Patricia Bullrich, por sus posteos en las redes sociales. “Cada dos por tres leo un tuit donde dice que queremos indultar. Acá en la Argentina algunos no hacen un análisis y dicen ‘quieren liberar para buscar la impunidad’. No es eso”, agregó el presidente.

Luego de su charla con el presidente de Chile, Sebastián Piñera, el presidente argentino puso como ejemplo lo que está pasando con el sistema carcelario del país trasandino. “Es un tema complicado porque además se mezcla con criterios de Justicia. Hay gente que está detenida, no tienen condena aún y están exponiéndose peligrosamente”, dijo y agregó que su par chileno indultó y liberó a 1.300 presos.