La oposición cruzó a Parrilli por buscar condicionar a los medios periodísticos

En el comienzo del debate en el Senado, el legislador pidió agregar la figura de “presiones mediáticas” al proyecto del Gobierno. Fuerte repudio de dirigentes de JxC y abogados constitucionalistas.


La ministra de Justicia de la Nación, Marcela Losardo, abrió este martes el plenario de comisiones de la Cámara Alta y defendió la reforma judicial impulsada por Alberto Fernández. Allí, el senador del oficialismo Oscar Parrilli pidió agregar que los jueces puedan plantear al Consejo de la Magistratura, como posibles presiones, la de los medios de comunicación.

“Hay algunas luces amarillas”, sentenció el ex director de la Agencia Federal de Inteligencia, quien hizo foco en dos incisos del artículo 70. “Si bien luego dice de ‘amistades o grupos de presión’, acá es necesario explícitamente hablar de los poderes mediáticos. Todos queremos una Justicia que nos garantice a todos la presunción de inocencia y la garantía del debido proceso. Les puedo asegurar que en los últimos cuatro años estos principios fueron absolutamente violentados”.

Tras sus palabras, varios dirigentes de la oposición como el diputado Waldo Wolff y el prestigioso abogado constitucionalista Daniel Sabsay, salieron a repudiar esta propuesta de Parrilli.

“El senador Oscar Parrilli promoviendo acciones que invitan a la autocensura. Como les molesta la libertad de expresión“, fue el descargo de Wolff.

Parrilli pide que se agregue un artículo al proyecto de reforma judicial que les ordene a los jueces que denuncien “las presiones mediáticas”. Ni más ni menos que destruir la libertad de información. Otro eslabón del colosal plan de impunidad que ha puesto en marcha el gobierno”, criticó en tanto el letrado.

En su exposición en el Senado, Parrilli también consideró que “en los últimos años en los medios de comunicación cómo periodistas denostaban e incluso alentaban a salir a escrachar, denigrar y desprestigiar a distintos funcionarios judiciales porque no hacían lo que ese medio pretendía con determinado proceso o causa. Aquí debemos agregar explícitamente el término mediático porque así ha ocurrido en los últimos tiempos”.

“Tengo miedo que el clamor público sea el clamor de los medios de comunicación y que en función de eso se tome esto como un hecho de la sociedad. Y en realidad no son hechos de la sociedad o reclamos de sectores sociales, sino que hay determinados intereses económicos que utilizan los medios para presionar a los jueces”, expresó el senador.

Alfredo Leuco: “El kirchnerismo tiene esa obsesión de controlar la libertad de prensa”

Mi reflexión del avance del Gobierno sobre la justicia y la ambición de la vicepresidenta en acallar al periodismo. “Es la misma obsesión de todos los populismos”.


El proyecto de reforma judicial K comenzó a ser tratado esta semana en el plenario de comisiones del Senado, donde el legislador preferido de Cristina Kirchner, Oscar Parrilli,​ pidió que dentro de uno de los artículos se incluya un texto que apunta a condicionar el trabajo periodístico.

El ex titular de la AFI durante la gestión presidencial de CFK, se refirió a dos incisos del artículo 70, que indica que los jueces de todos los fueros con jurisdicción federal deben “comunicar en forma inmediata al Consejo de la Magistratura de la Nación cualquier intento de influencia en sus decisiones por parte de poderes políticos o económicos, miembros del Poder Judicial, Ejecutivo o Legislativo, amistades o grupos de presión de cualquier índole, y solicitar las medidas necesarias para su resguardo”.

En su habitual editorial de todas las mañanas en su programa de Radio Mitre, Marcelo Longobardi dialogó con Alfredo Leuco intentar describir la escandalosa iniciativa que plantea el kirchnerismo.

Las frases más destacadas de Alfredo Leuco en Cada Mañana:

“Siempre creo que la libertad de prensa es la principal medida para medir la calidad de las instituciones del país. Parrilli no es Parrilli, Parrilli es Cristina. Esta es la opinión de Cristina”.

“¿Los jueces deben denunciar las presiones de los medios? Eso es una obviedad, ya está el Código Penal”

“La obsesión de Cristina Kirchner con los medios es la misma de todos los populismos: es Maduro, es Bolsonaro, es Trump. Esta es una vieja avanzada del cristinismo de todos los tiempos. La última vez que habló Mariotto planteó volver a la ley de medios. Si ayer uno escucha a Zaffaroni trató a los periodistas de bestias que deforman información”.

“La ministra Frederic repitiendo la barbaridad de Aníbal Fernández y los pocos casos de seguridad pero que los medios lo replican”.

“La mejor ley de prensa es la que no existe. No hace falta ningún inciso. Esto no significa que los periodistas podamos hacer cualquier cosa, si cometemos un delito debemos ser castigados y enjuiciados como corresponde”.

“Primero esto va en la misma línea del lawfare que Cristina viene planteando desde el principio: Ella no cometió ningún delito pero que hay una conspiración de medios y jueces contra ella. El propio presidente Alberto Fernández sufrió ese tipo de aprietes y presiones”.

“El audio en el que Cristina ordena salir a apretar a los jueces, en la segunda parte del audio, Cristina le dice a Parrilli que le avise a Martín, ese Martín es Juan Martín Mena, Secretario de Justicia y quien dicen que es el ejecutor”.

“Tengo amigos venezolanos que se tuvieron que exiliar. Siempre me dicen “no pierdas la hoja de ruta del chavismo”, empiezan con la Justicia, después con la Constitución, siguen con una ley de medios y después ya tienen las puertas abiertas para entrar en cualquier proyecto populista”.

“El kirchnerismo tiene esa obsesión de controlar la libertad de prensa. Las redes sociales, Internet, los medios de comunicación nuevas, y las nuevas tecnologías, tienen cosas malas y cosas buenas, pero lo mejor que tienen es que cualquier ciudadanos puede dar una noticia y así no se puede tapar el sol con la mano”.

“Cristina cada vez está controlando más los resortes de la Justicia. Ahora quieren voltear a Casal para uno propio”.

“Lo único que Cristina ni ningún poder pueden controlar es a los ciudadanos movilizados. Los banderazos y la participación ciudadana es un límite muy concreto”.

Luis Juez: “Es ahora o nunca para Cristina, ella sabe qué necesita”

El ex funcionario de Mauricio Macri aseguró que la maniobra desesperada de la vicepresidenta para reformar la justicia es porque “sabe que en alguna causa la van a embocar”.


Entrevistado en Palabra de Leuco por TN, el diputado nacional del Frente Cívico se refirió al plan de impunidad que lleva adelante la vicepresidenta de la Nación con su ansiada reforma judicial que ya está siendo debatida en el Senado, donde el oficialismo es mayoría.

Al describir la mochila de expedientes que arrastra Cristina Kirchner, el ex embajador en Ecuador no tuvo dudas en afirmar que “es ahora o nunca para ella”. “Si nos ponemos en el lugar de una persona que tiene 20 causas y 11 procesamientos penales, en varias podrá zafar pero en alguna la van a embocar”.

“Yo como abogado penalista, le diría a mi clienta si fuera Cristina ‘ponele la firma que en una te van a embocar’. Entonces es ahora o nunca. Ahora que la gente está guardada, con miedo. Ahora que funciona un solo poder y es Fernández con cuatro médicos. Ahora que la gente no puede protestar y ahora que Cristina tiene que avanzar sobre la Corte porque ella ya está pensando en que la próxima instancia si la llegan a embocar es la Corte”, explicó el legislador cordobés.

Y continuó: “Es la única que sabe a donde va. Sabe qué quiere, por eso se prestó y por eso lo puso a Alberto. Ella sabe qué necesita y cuanto más rápido sea tener una garantía en un instamento judicial que inoxerablemente tiene que ser la Corte, porque es la instancia que ella avizora que va a terminar resolviendo su situación procesal.

En relación a la eventual ampliación de número de jueces del máximo tribunal y el nombramiento de magistrados fieles al kirchnerismo, Juez pidió que “estemos con todas las guardias levantadas”. “No sería tan optimista. Tengo mucho pánico porque el peronismo es una gran fábrica de golosinas, fabrica chupetines y caramelos para todos y tenemos un montón de golosos. Hay negros que quieren ponerse el traje y creen que pueden ser ministros de la Corte“, cuestionó.

Bugallo: “La gente le va a poner un freno al autoritarismo del Gobierno”

El diputado de JxC destacó la permanente lucha del electorado opositor por los valores de la democracia, la libertad y la República. “Eso es lo que más inquieta a Cristina, no poder contenerlos”, aseguró.


A casi nueve meses de la asunción de Alberto Fernández, las marchas y protestas masivas en contra de su política se hicieron notar en decenas de oportunidades a lo largo y ancho del país. Tal como sucedió con el caso Vicentin, la liberación de presos y ahora con la reforma judicial, una gran parte de la sociedad se plantó frente al avance del kirchnerismo sobre la democracia y la división de poderes.

“No tengo dudas que el 17 de agosto, nuevamente la gente en la calle le va a poner un freno a ese intento autoritario y totalitario que tiene en su ADN el kirchnerismo de ir por todo. Tenemos un electorado que no sigue mesías, no es populista que va detrás de alguien que te va a decir a dónde hay que ir. Es un electorado que busca una salida hacia la libertad“, se esperanzó el diputado provincial de Juntos por el Cambio en una nota con Alfredo Leuco en TN.

Trazando diferencias con los votantes del kirchnerismo, Bugallo insistió en que “el esclavo tiene esa necesidad de estar protegido, del papá Estado, del Patrón, del varón del conurbano. Pero esta sociedad es diferente, es libre, no es cautiva. “Eso principalmente es lo que le molesta a Cristina, no poder contenerlos y decir quién maneja a esta gran cantidad de personas”.

De cara a lo que se aproxima, el legislador consideró que esta gran masa de habitantes que acompañan a la coalición opositora “es una sociedad libre que sabe a dónde quiere ir”. “Cuando llegue el momento de votar, van a votar al que mejor represente esos valores de libertad, república y democracia. En el 2015 fue Cambiemos quien mejor lo representó. Quizás en esos cuatro años estuvimos más preocupados en convencer o agradarles a quienes no nos votaron y por ahí olvidamos nuestros orígenes y a quiénes nos eligieron”, reflexionó.

Fernando Iglesias: “La reforma judicial es el camino a Venezuela”

Aunque admitió que el objetivo principal es la impunidad de Cristina Kirchner, el diputado de Juntos por el Cambio advirtió que la intención del Ejecutivo es romper todo el sistema jurídico y electoral.


En el primer día de debate de la reforma judicial en el Senado, la ministra de Justicia de Alberto Fernández ratificó que el proyecto impulsado por el Gobierno “tiene un objetivo claro y concreto: que los ciudadanos reciban un servicio de justicia eficiente” y que la respuesta a su conflicto “llegue en un plazo razonable”.

En línea con el contundente rechazo de todo Juntos por el Cambio a la iniciativa, Fernando Iglesias opinó todo lo contrario a lo que expuso la funcionaria. Entrevistado en Palabra de Leuco por TN, el referente opositor remarcó que “estamos pensando la reforma judicial solamente en términos de la impunidad de cfk, pero es mucho peor que eso”.

Estamos de acuerdo que el objetivo principal es absolver a la vicepresidenta de todas las causas, pero además se busca meter una Corte adicta y que le habiliten un diferente funcionamiento. Ellos quieren que la Corte pueda intervenir durante los procesos, pero ¿qué pasa con la justicia electoral? Me parece que es mucho más grave que la impunidad de CFK, es el camino a Venezuela”. “Intentan romper todo el sistema jurídico y electoral”, puntualizó el diputado.

Al mismo tiempo dejó en claro que su espacio puede hacer fuerza en la Cámara Baja para frenar la embestida K: “Yo no estoy tan seguro de que pase. Creo que en Diputados tenemos cómo resistirlo. Va a depender muchísimo de los diputados que entraron por la oposición y que están ahí como Graciela Camaño, José Luis Ramón y sus panqueques”.

Cabe recordar que “Juntos por el Cambio no tiene mayoría” y por lo tanto en caso de no dar quorum no se garantiza voltear la iniciativa.

Por otro lado, Iglesias insistió en las irregularidades de las sesiones virtuales y pidió que se vuelvan a realizar de manera presencial. “No tenemos que volver a darle la posibilidad de decisiones virtuales, en esto se está viendo el enorme problema de debatir, tenemos dos presidentes como Cristina y Massa que no son leales, que te cortan el micrófono”.

“La modalidad remota fue una concesión para que el Congreso pudiera funcionar en temas que tuvieran que ver con la emergencia sanitaria y económica. La reforma no cumple con eso, al igual que otros tantos proyectos que se votaron. No tenemos que permitir de ninguna manera las sesiones virtuales, volvamos a las presenciales. Todos los días hacen trampa, todos los días arman unas sesiones apañadas.“, apuntó.

Oliveto: “Los que redactan la reforma son los que se sentaron a negociar con los presos”

La diputada de la Coalición Cívica habló de la denuncia que presentó su espacio contra el presidente Alberto Fernández por “abuso de autoridad”.


Diputados nacionales de la Coalición Cívica que responden a Elisa Carrió presentaron este martes una denuncia penal contra el presidente Alberto Fernández por presunto “abuso de autoridad”, respecto a la designación de Carlos Beraldi y Carlos Arslanián, como integrantes del Consejo Consultivo del Poder Judicial que analizará el funcionamiento de la Corte Suprema, cuando a la vez son abogados de Cristina Kirchner y Ricardo Echegaray, respectivamente, en causas por corrupción. La acusación recayó en el juez federal Ariel Lijo.

“El presidente ha invitado a la comisión a personas que tienen evidentes incompatibilidades, por la ley de ética pública y por el decreto que aún cuando fuera ad honorem, cuando hay un interés contrapuesto, como el Dr. Beraldi y Arslanian, habría un conflicto de intereses. La invitación a estas personas hablan del desapego a las normas de la ética pública”, analizó una de las denunciantes Paula Oliveto, en diálogo con Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre.

Escuchá a Paula Oliveto con Alfredo Leuco en Radio Mitre

“Estaríamos hablando de negociaciones incompatibilidades y tráfico de influencias para lograr la impunidad de sus clientes. En la denuncia hacemos mención a que Alberto Fernández ha reconocido haber sido asesor del Grupo Indalo. Entonces pedimos al presidente, a Beraldi y a Arslanian, que nos digan quiénes fueron sus clientes en los últimos 8 años, para entender si la designación puede facilitar que otros se beneficien en nombre del estado”, puntualizó la legisladora.

En este marco, Oliveto volvió a remarcar que el objetivo de fondo de la reforma judicial planteada por el oficialismo es “limpiar el camino judicial de la vicepresidenta”, que fue la razón por la que Alberto Fernández es presidente. “Yo te hago presidente, pero vos me das la impunidad. Ella lo dice cuando le dice a los jueces a mi me absolvió la historia. Está diciendo lo que va a hacer porque Cristina avisa. A mí los votos me van a dar la impunidad”.

“Mientras estamos encerrados y con miedo, hay un grupo de personas que están viendo como coptan la justicia para darle impunidad a Cristina Fernández. Quienes están redactando la reforma, son los mismos que se sentaron con los presos a negociar su libertad”, cerró.

Andahazi: “¿La OMS sufre trastorno bipolar?”

La Organización Mundial de la Salud (OMS) todos los días nos depara una sorpresa. Hasta hace poco, se suponía que era la voz más autorizada en materia de salud pública y que en un momento tan complejo iba a ser el referente que fijaría los protocolos globales cuando declaró la pandemia.

Pero no sólo actuó tarde y mal desde el comienzo, sino que nunca se detuvo en su carrera demencial de argumentar un día en un sentido y al siguiente en el sentido opuesto. Primero dijo no al tapabocas y después fue imprescindible y obligatorio.

El virus se relacionaba con la temporada invernal y luego proliferaba también en verano. La última intervención de Tedros Adhanom Ghebreyesus nos pone otra vez en un subibaja emocional.

El director general de la OMS dijo ayer: “No hay solución y quizás nunca la haya”. Ya nos estábamos arremangando para recibir la vacuna, cuando Tedros nos arrancó la ilusión en un segundo.

La semana pasada hablamos de las contradicciones y de las consecuencias que provoca una persona que desde un lugar de poder no puede o no quiere sostener una línea de pensamiento clara y predecible.

En todo lo que se refiere a la gestión de la pandemia del COVID19, y no me refiero solamente al aspecto nacional, el mundo ha demostrado varias cosas que convendría tener en cuenta.

Lo positivo es que los científicos están trabajando en tiempo récord y colaboran globalmente para lograr la vacuna como nunca antes se había visto.

Pero también hay mucho que revisar de manera urgente:

-La falta de protocolos internacionales al detectarse un brote contagioso
-La ausencia de una normativa de protección de la economía global
-La falta de detección y cuidado de los más vulnerables y de las otras enfermedades durante la pandemia.
-Un protocolo para que no deje de funcionar la educación

Pero volvamos a las declaraciones del director de la OMS. Para muchos escuchar que “quizás nunca haya solución” viniendo de semejante personalidad fue demoledor.

En lo que va de 2020 parece que además del virus, se hubiese metido la emocionalidad de la gente en una coctelera y se la sometiera a altibajos con consecuencias impredecibles.

Desde que empezó la cuarentena y cada vez con más frecuencia las personas con las que hablo me dicen: “Tengo días buenos, y otros muy malos”, “Hay momentos que me siento feliz de tener salud y hay momentos que no soporto más”.

Todos estamos un poco así: inestables, cambiantes, más sensibles. Perdimos el ritmo del sueño, de la actividad física, en nuestras relaciones sociales, en la alimentación. No es de sorprender que sintamos que el equilibrio emocional también se resintió.

Probablemente la gran mayoría de las personas recupere el bienestar psíquico. Recordemos que el 70% de los argentinos dijo sentir algún nivel de ansiedad a causa de lo que estamos viviendo.

Frente a situaciones de gran stress social se ha estudiado que entre el 85 y el 90 % de las personas logran recuperarse e incluso experimentan una actitud resiliente.

Pero hay un 10 o 15% que experimenta un empeoramiento de cuadros preexistentes o muestra nuevos síntomas que pueden derivar en algún trastorno más o menos permanente.

Cuando hablamos de desequilibrio y fases muy diferenciadas de los estados anímicos indefectiblemente pensamos en el Trastorno Afectivo Bipolar.

Por supuesto no debemos confundir los cambios frecuentes que cualquiera puede experimentar como respuesta a esta o cualquier otra situación estresante con el trastorno bipolar que es una verdadera patología descrita por la psicología, que anteriormente se llamaba síndrome maníaco- depresivo.

Vamos a explicar de qué se trata este trastorno que a veces se vulgariza con liviandad y se usa como un mero adjetivo calificativo.

La bipolaridad se caracteriza por estados anímicos fluctuantes y extremos. Los pacientes transitan etapas de enorme entusiasmo, energía, ganas de hacer cosas, a veces hasta parecen “pasados de rosca” hablan rápido, fuerte, hacen muchas cosas al mismo tiempo.

A esto se le opone otra etapa de decaimiento, oscura, sin ánimo, donde no le encuentran sentido a las cosas, se echan culpas de cuestiones del pasado, tienen sentimientos y miedos recurrentes.

En fin, un cuadro muy parecido a la depresión, incluso pueden aparecer fantasías de muerte y suicidio. Por supuesto para las personas del entorno, el cambio resulta brutal.

Pasan de vivir o trabajar con alguien que se lleva el mundo por delante y no le alcanzan las horas del día para todo lo que planea hacer, al contraste de esa misma persona que de pronto no tiene ganas de nada, nada la motiva al punto, en algunos casos de no querer salir de la casa o, peor, de la cama.

El tema de la bipolaridad es delicado y existen diferentes respuestas desde la psicología y la psiquiatría, pero en ningún caso se debe considerar como un manejo voluntario. La bipolaridad es una enfermedad.

Avanza en el Senado la moratoria que beneficia a Cristóbal López

El kirchnerismo impuso su mayoría sobre Juntos por el Cambio, que cuestiona un artículo hecho “a medida” del empresario que evadió $8 mil millones en impuestos.


En una fugaz sesión, el Frente de Todos le dio luz verde al dictamen del proyecto de ley que establece una amplia moratoria de impuestos, a pesar de la queja de Juntos por el Cambio sobre convalidar los artículos que consideran un traje a medida del empresario Cristóbal López.

“Acá hay un caso claro que es el de Cristóbal López y no podemos obviar esto y aquel que tiene causas penales abiertas y se adhiere a la moratoria, zafa de las causas penales. No nos vamos a prestar a eso“, dijo Esteban Bullrich (Pro-Buenos Aires), al justificar la decisión del principal interbloque opositor de presentar un dictamen en minoría.

Mientras, el oficialismo cerró filas y anunció su intención de apurar el trámite del proyecto. “Queremos llevarlo al recinto en la próxima sesión por la urgencia que esto demanda”, sostuvo el jefe del bloque del Frente de Todos, José Mayans (Formosa).

El proyecto fue defendido por la jefa de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, quien rechazó que la iniciativa favorezca a alguien en particular, pero se negó a dar los datos sobre cuál es el monto de la deuda de Oil Combustibles, de Cristóbal López, en materia de impuesto a los Combustibles retenidos a los clientes pero no tributados al fisco. “No voy a hablar de casos”, explicó Marcó del Pont cuando Bullrich le pidió precisiones sobre el monto de la deuda en impuesto a los combustibles y al juego que adeuda el empresario kirchnerista.

Los artículos en cuestión son el 11 y el 16. El primero, tildado como “la cláusula Cristóbal López” cuando se discutió en Diputados el viernes pasado, habilita a ingresar a la moratoria a aquellas empresas que se encuentre en proceso de quiebra. Sobre este punto, la radical Silvia Elías de Pérez (Tucumán) tomó las palabras de Marcó del Pont, quien dijo que la moratoria busca “impulsar la actividad económica y la sostenibilidad de los puestos de trabajo”, y le pidió a la funcionaria excluir del alcance del beneficio a las empresas acusadas por defraudación al Estado.

“¿Sin límite no cree que la amnistía fiscal puede pasar a convertirse en impunidad económica?“, preguntó la senadora. A lo que Marcó del Pont respondió: “No sé por qué las empresas llegan a la quiebra; no hay razones buenas y malas para dejar de pagar impuestos”.

El proyecto “universaliza” la moratoria aprobada en la emergencia pública sancionada por el Congreso en diciembre, la primera ley del gobierno de Alberto Fernández, y establece un plan de pagos de 48 y 60 cuotas para todos los impuestos adeudados hasta el 31 de julio.

Illia es la ética republicana

Hoy se cumplen 120 años del nacimiento de don Arturo Umberto Illia. Ya sé que hace poco le hablé de su vida y obra a propósito de un aniversario del golpe que lo derrocó. Pero es tan angustiante la aparición cotidiana de ladrones de estado y de funcionarios absolutamente corruptos, que la única defensa que tenemos los ciudadanos honrados, es respirar el aire puro que dispara la figura de don Arturo. Uno se llena de frustraciones y bronca cuando ve personajes tóxicos como los Mario Ishi y la falopa en las ambulancias o ese malandra que se robó en Salta los 35 kilómetros de gasoductos y ni hablar de los campeones mundiales de las estafas de estado encabezados por Cristina, Boudou, Lázaro y siguen las firmas.

Hoy cumpliría 120 años don Arturo Illia. Sería una buena idea designar al 4 de agosto como el día de la austeridad republicana o el día de la ética en la política. Porque ese fue su extraordinario aporte. Así quedó instalado en la memoria colectiva de los argentinos. Pero también es cierto que, como dice Agustín María Barletti, don Arturo no fue solamente un presidente honesto.

Nos recuerda en su nota que Illia vivió en Europa durante un año, desde 1933 y pudo padecer en carne propia el surgimiento del fascismo de Hitler y Mussolini. Eso marcó para siempre su lucha por la libertad y en contra del horror criminal de todos los nazis. Yo no sabía, pero Barletti cuenta que llegó a dormir un par de noches en un calabozo de Berlín por negarse a saludar con el brazo en alto ante el paso de una patrulla de las SS.

También nos ilustra sobre el coraje de don Arturo. El extraordinario gobernador de Córdoba de aquel momento, don Amadeo Sabattini, estaba jaqueado por una posible intervención federal a su provincia. El radicalismo envió a Illia al norte argentino a negociar con peligrosos traficantes la compra de armas de rezago de la guerra chaco paraguaya para defender al gobierno constitucional y popular de “El Peludo Chico” como le decían a Sabattini por “El Peludo” que era Hipólito Yrigoyen.

A este país le faltan más políticos como don Arturo Illia. Gente que no meta la mano en la lata para enriquecerse en forma ilegal y que busque consensos y diálogo. Porque como dijo Alfonsín, si la democracia no es diálogo, es violencia. Si lo sabrá don Arturo que hasta tuvo que sufrir un simulacro de fusilamiento. Justó el, que era un admirador del pacifismo de Ghandi y un practicante del yoga. Illia era un hombre del partido. Recorrió todos los rincones del país y todos los cargos. Fue senador provincial, vice gobernador y luego gobernador de Córdoba y diputado nacional.

El golpe que lo derrocó, es un golpe que todavía duele. Todos los asaltos al poder protagonizados por los militares, tuvieron resultados nefastos porque dinamitaron las instituciones democráticas y la libertad. Pero el de Juan Carlos Onganía contra don Arturo tuvo características especiales porque voltearon a Illia por todo lo bueno que estaba haciendo y porque al cerrar el camino de la democracia, los militares, le abrieron las puertas a la violencia de los civiles.

Mucha gente recuerda a ese médico rural con ponchito sobre los hombros que llegó a ser presidente de la Nación. Pero muchos jóvenes desconocían la dimensión ética de aquél hombre sencillo y patriota una verdadera leyenda republicana. Pero que, además de atender a los pacientes, fue un gran colaborador de Salvador Mazza en la investigación y el cambio de la lógica para combatir el Mal del Chagas.

Llegó a la presidencia en 1963. Le doy apenas alguna cifras para tomar dimensión de lo que fue su gobierno. El Producto Bruto Interno (PBI) en 1964 creció el 10,3% y en 1965 el 9,1%. “Tasas chinas”, diríamos ahora. En los dos años anteriores, el país no había crecido, había tenido números negativos. Asumió con 23 millones de dólares de reservas en el Banco Central y cuando se fue había 363. Por primera vez se redujo la deuda externa. Firmó con Eduardo Frei, el presidente demócrata cristiano de Chile, un acuerdo para exportar sus productos desde cualquiera de los dos océanos. Fue el primer país occidental en comerciar sus productos, trigo en este caso, con la China Popular de Mao. Pragmático sabía que la responsabilidad de los hombres de estado es cuidar las necesidades y el interés nacional, no la ideología.

El desempleo en 1965 era del 4,4%. Las proyecciones para el año 66 eran que el salario real iba a experimentar un aumento promedio del 15 por ciento. Promulgó la Ley de Salario Mínimo Vital y Móvil. El presupuesto en educación y salud aumentó un 24 % ¿Suena a otro planeta, no? Pero quiero ser lo más riguroso posible con la historia. Argentina tampoco era un paraíso. El gobierno tenía una gran debilidad de origen. Había asumido aquel 12 de octubre de 1963 solamente con el 25,2% de los votos y en elecciones donde el peronismo estuvo proscripto.

Le doy un dato más: el voto en blanco rozó el 20% y por lo tanto el radicalismo no tuvo mayoría en el Congreso. Tampoco hay que olvidar el encarnizado plan de lucha que Augusto Timoteo Vandor (a) “El Lobo”, y el resto del sindicalismo peronista le hizo para debilitarlo sin piedad. Por supuesto que el gobierno también tenía errores como todos los gobiernos. Pero la gran verdad es que Illia fue derrocado por sus aciertos y no por sus errores. Por su histórica honradez, por la autonomía frente a los poderosos de adentro y de afuera. Tuvo el coraje de meter el bisturí en los dos negocios que incluso hoy más facturan en el planeta, pese al gran crecimiento de las empresas punto com y las tecnológicas: los medicamentos y el petróleo.

A Illia nunca le perdonaron eso. Nunca le perdonaron tanta independencia, ley de medicamentos, anulación de contratos petroleros tal como lo había prometido en la campaña electoral… Si hasta se opuso al envío de tropas a Santo Domingo. Por eso le hicieron la cruz y le apuntaron los cañones. A Illia no lo derrocaron los chistes irónicos ni la caricatura de una tortuga. A Illia lo derrocaron los militares reaccionarios cripto fascistas como Juan Carlos Onganía, los monopolios extranjeros y sus socios internos, los jerarcas sindicales, su debilidad de origen y la indiferencia de la mayoría de la sociedad que no salió a defender al Gobierno como se lo merecía. El mismo lo dijo: “A mí me derrocaron las 20 manzanas que rodean la Casa de Gobierno.

Cuando lo voltearon, se instaló el oscurantismo cultural más reaccionario que reprimía libertades y profesores con bastones largos, alargaba minifaldas, allanaba hoteles alojamiento y cortaba pelos largos de rebeldía. Seamos sinceros con nuestra verdad histórica. Aquel día, seguramente el más triste en la vida de don Arturo, cuando el general Julio Alsogaray le comunicó que lo destituían como presidente de la Nación, se tuvo que ir de la Casa Rosada rodeado por un pequeño grupo de amigos. Don Arturo llamó “salteadores nocturnos” a los sediciosos de Alsogaray y del coronel Luis César Perlinger.

“Sus hijos se lo van a reprochar”, les vaticinó. Y la historia se los reprochó: un hijo Alsogaray se sumó a la guerrilla con el tiempo y fue abatido en un enfrentamiento armado en el monte tucumano durante la dictadura de Videla. Y Perlinger le pidió disculpas públicas a Illia y le agradeció la lección que le dio. Pero con el tiempo el coronel arrepentido sería un colaborador de la criminal insurrección armada trotskista del Ejército Revolucionario del Pueblo. El gobierno de Illia tuvo el primer planteo militar a los dos meses de haber asumido. suficiente.
Nunca más un presidente en nuestro país volvió a viajar en subte o a tomar café en los bolichones. Nunca más un presidente hizo lo que él hizo con los fondos reservados: no los tocó.

Nació en Pergamino pero don Hipólito Yrigoyen le aconsejó que fuera a vivir a Cruz del Eje para llevar el radicalismo popular a los talleres ferroviarios. Allí, don Arturo, ejerció su vocación de arte de curar personas con la medicina y de curar sociedades con la política.

Todavía no habían llegado los tiempos de los vidrios polarizados y los guardaespaldas. La plata robada no se pesaba ni se escondía en bóvedas. No se cobraban pensiones vitalicias como las de Cristina y Boudou. A la luz de los Kirchner y su asociación ilícita, la figura de Don Arturo merece un monumento a la honestidad. Illia nació en un hogar de inmigrantes italianos. Sus padres se llamaban Emma y Martín. Su padre era chacarero. Don Arturo tuvo un Renault Dauphine que debió vender cuando dejó de ser presidente para pagarle una operación en la ciudad de Houston a Silvia, su esposa, que, de todas maneras, murió poco tiempo después.

A Don Arturo Umberto Illia lo vamos a extrañar por el resto de nuestros días. Porque hacía sin robar. Porque se fue del gobierno mucho más pobre de lo que entró y eso que entró pobre. Su modesta casa y el consultorio fueron donaciones de los vecinos y en los últimos días de su vida atendía en la panadería de un amigo.

Hoy cumpliría 120 años. Fue la ética sentada en el sillón de Rivadavia. Yo tenía 11 años cuando los golpistas y la brigada lanza gases de la Policía Federal lo arrancaron de la casa de gobierno. Mi padre que lo había votado y lo admiraba profundamente se agarró la cabeza y me dijo:Pobre de nosotros los argentinos. Todavía no sabemos los dramas que nos esperan. Y mi viejo tuvo razón. Mucha tragedia le esperaba a este bendito país. Yo tenía 11 años pero todavía recuerdo su cabeza blanca, su frente alta y su conciencia limpia.

Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre

Denunciaron penalmente a Alberto Fernández por “abuso de autoridad”

Diputados de la Coalición Cívica lo acusan de incumplir la ley de ética pública al designar a los abogados de Cristina y Echegaray en la Comisión asesora que analizará la eventual ampliación de la Corte.


Sumado al doble rechazo contundente de Juntos por el Cambio al proyecto de reforma judicial K, diputados nacionales de la Coalición Cívica que responden a Elisa Carrió redoblaron la apuesta y este martes presentaron una denuncia penal contra el presidente Alberto Fernández por presunto “abuso de autoridad”.

Es por la designación de Carlos Beraldi y Carlos Arslanián, como integrantes del Consejo Consultivo del Poder Judicial que analizará el funcionamiento de la Corte Suprema, cuando a la vez son abogados de Cristina Kirchner y Ricardo Echegaray, respectivamente, en causas por corrupción. La denuncia recayó en el juez federal Ariel Lijo.

Hay muchas regulaciones por los cargos honorarios, que también tienen que cumplir con los requisitos de la ley de ética pública”, señaló el diputado Juan Manuel López, uno de los firmantes de la acusación. “Estamos haciendo lo que corresponde“, agregó la diputada Paula Oliveto, otra de las firmantes de la presentación junto a sus pares Maximiliano Ferraro, Mariana Zuvic, Héctor Flores, Marcela Campagnoli y Mónica Frade.

En el texto, los legisladores le piden a la Justicia que solicite a Beraldi y Arslanian “que informen los clientes que tienen o han tenido en los últimos 8 años”, y a la vez se requiera a distintos estamentos (Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, la Corte Suprema y a la Cámara Criminal y Correccional Federal) para que “informen los juicios en los cuales los nombrados abogados se encuentran interviniendo”.

Además, involucraron a la Oficina Anticorrupción para que solicite a todos los miembros de esa comisión el listado de sus clientes.

Los diputados advierten que hay un manifiesto “conflicto de intereses” en el caso de Beraldi, quien tiene seis recursos presentados ante la Corte como abogado de la vicepresidenta, y también con Arslanian, que representa a Echegaray en el caso Oil Combustibles.

“Resulta evidente, como lo es en tantos casos en los que se presentan conflictos de interés, que la tarea desarrollada por Beraldi y Arslanian en la esfera privada, puede colisionar, con el asesoramiento que brinda al Presidente de la Nación, y por lo tanto no debían ser parte del Consejo Consultivo mencionado. Sin embargo, el Presidente, violando la normativa vigente y la interpretación que de la misma ha hecho la Oficina Anticorrupción y la Procuración del Tesoro de la Nación, decidió igualmente avanzar en la nominación de ambos abogados”, completa el informe del espacio opositor.