Federico Andahazi apuntó contra un periodista de C5N que culpó “a los que nacieron en Israel” por el coronavirus

La columna de Federico Andahazi para “Le doy mi Palabra” en Radio Mitre.


El gobierno de Alberto Fernández y los medios de prensa del kirchnerismo entraron en una fase preocupante. Desde el comienzo de esta epidemia, desde el mismo momento en que se declaró la pandemia, hemos advertido desde esta columna el peligro que significaba que el gobierno se creyera con derecho a hacer lo que se le diera la gana.

Hemos dicho que la oposición no debía ceder un milímetro en su función, que es, esencialmente, la de controlar los movimientos del gobierno nacional.

Desde el comienzo hemos señalado que la prensa no puede resignar tampoco ninguna de sus funciones fundamentales: informar con la verdad, por más cruda o dramática que esta sea, investigar y dar a conocer a la opinión pública aquellos hechos que, en muchos casos, los gobernantes no quisieran que se sepan.

En este mismo sentido, no se puede permitir que el poder ejecutivo sea el único que funcione, sin contralor de los otros dos poderes. El parlamento, las cámaras de senadores y diputados, deberían estar funcionando. La Justicia debería estar trabajando más que nunca.

No existe razón para que se expongan los repartidores, los policías, los médicos, los periodistas y tantos otros trabajadores y los legisladores y los jueces permanezcan de brazos cruzados. Frente a una sociedad inmovilizada, con las instituciones en cuarentena y las pasiones nacionalistas exacerbadas, la compulsión hacia el autoritarismo es un riesgo que cada día se hace más palpable.

Video: Federico Andahazi en Radio Mitre.
Desde hace unas semanas, el gobierno viene escalando una cuesta sumamente peligrosa: buscar enemigos, culpables, chivos expiatorios y ponerle una cara humana a un elemento invisible para arrojarle piedras.

Hemos escuchado al presidente insultar a los empresarios, lo hemos visto decir que él no permitirá tal o cual cosa, como si tuviese la potestad para decidir por encima de la justicia, las leyes y el parlamento. Pero ayer se ha visto en un medio perteneciente al kirchnerismo, concretamente a Cristóbal López, el hecho más preocupante en esta escalada autoritaria.

Igual que en la Edad Media, cuando en el siglo XIV la Peste Negra mató a un tercio de la población de Europa, un periodista de ese medio, C5N, culpó a los judíos de la epidemia. Esto está sucediendo hoy en la Argentina. Como una peste que se suma a otra peste, los voceros del kirchnerismo utilizan las mismas herramientas medievales, oscurantistas de los nazis. Lisa y llanamente.

En efecto, un personaje llamado Tomás Méndez lanzó unas teorías tan disparatadas como xenófobas: “Aquellos ricos que nacieron en Israel son los dueños de tu vida”, dijo vestido como los camisas negras.

Aunque parezca increíble, siete siglos después de la peste negra, los voceros del kirchnerismo esgrimen exactamente los mismos argumentos que durante la Edad Media. En el siglo 14 los flagelantes iban por las ciudades latigándose las espaldas para expiar los pecados que habían causado la peste.

La Iglesia acusó a los judíos de haber originado la epidemia. Hicieron circular el rumor de que ciertos rabinos españoles habían elaborado un veneno letal y lo inocularon en toda Europa a través de los leprosos, quienes, decían, arrojaban el veneno en los pozos de agua para provocar la peste.

Entonces, se desató una persecución feroz contra los judíos: luego de cazarlos como animales, los torturaban y los obligaban a confesar. Se desataron salvajes pogromos que le costaron la vida a miles de judíos y, de hecho, significó el exterminio de comunidades enteras.

Cuando ya era demasiado tarde, se comprobó no sólo que los judíos no tenían relación alguna con la peste, sino que quienes la fueron esparciendo por la ciudades, fueron los propios flagelantes.

En efecto, aquellos monjes que iban arrancándose la piel a fuerza de latigazos, atraían a las ratas con su rastros de sangre y, cual flautistas de Hamelin, iban seguidos por ejército de ratas que llevaban la peste bubónica en su pulgas y así contagiaban a los humanos.

Con esa misma inspiración oscurantista, Méndez desplegó su teoría medieval. Dijo textualmente: “Los ricos que nacieron en Israel son los dueños de tu vida”. Según él, el covid 19 es un invento judío creado en un laboratorio. También culpa a Bill Gates de haber originado la pandemia.

Por supuesto, no ofreció ningún argumento, ni científico, ni periodístico, ni médico. Lo único que está claro, es que Méndez busca fomentar el odio, el miedo y la ignorancia como en el año 1300.

¿Pero cuál es la verdad? La verdad es que, mientras los nazis hacen lo único que saben hacer, que es culpar a los judíos de todos los males, Israel avanza con la vacuna y ya proyecta pruebas en humanos a partir del 1 de junio.

La fecha se tuvo que demorar más de lo que esperaban, porque China tardó, no sabemos por qué, en enviar la reconstrucción genética del virus. Este grupo de científicos estaba en la senda para encontrar la vacuna porque ya tenía muy avanzado un modelo de vacuna para la bronquitis infecciosa en aves. El parecido de este virus con el COVID 19 les permitió avanzar rápidamente.

Es increíble que mientras algunos siguen viviendo en la Edad Media y como en aquella época, culpen a los judíos, otros ya tengan el mapa genético del virus. Es increíble que esas dos cosas convivan en una misma época.

Y así como en la Edad Media los que extendían la peste no eran los acusados sino los acusadores, hoy la peste la llevan estos personajes siniestros que hablan desde los medios kirchneristas. Ya lo escribió Albert Camus: la peste no es la enfermedad, la peste es la maldad y la estupidez que son más devastadores que los virus.

Crónicas de guerra: Malvinas y el más valiente

Parte diario: 1.133 Contagiados. 34 muertos. 256 recuperados.

En estas crónicas de guerra contra la pandemia hoy elijo hablar de una guerra de verdad. A modo de homenaje al coraje patriótico y a los caídos en Malvinas. No los hemos de olvidar.

El máximo héroe entre los soldados de la guerra de Malvinas se llama Oscar Ismael Poltronieri. Dolorosamente, pienso que los argentinos en general y los jóvenes en particular, conocen la formación de casi todos sus equipos de fútbol de memoria pero, a Poltro no lo conocen. Es una asignatura pendiente que tenemos todos. Es un insulto a lo mejor y lo más trágico de nuestra historia. El país que no conoce y por lo tanto, no reconoce a sus héroes tiene un agujero negro en su memoria y en su corazón colectivo.

Por eso no me canso de repetir una y otra vez la historia del soldado Oscar Ismael Poltronieri. Tiene en su pecho muchísimas medallas y la condecoración más importante que otorga la patria: “La Cruz al heroico valor en combate”. Nadie tiene tantas distinciones como Poltro, como lo conocían los compañeros, a los que les salvó la vida y les permitió escapar, mientras mantuvo durante nueve horas alejado a todo un batallón inglés él solito, con una ametralladora pesada. Solamente lo pienso, lo digo y lo escribo y se me estremece el cuerpo. Hice la colimba, soy artillero y paracaidista y sé lo que pesa una MAG: diez kilos. Eso cuanto está seca, recién lustrada y el que la porta está fresco y descansado.

Poltro saltaba de un pozo de zorro y de una piedra a la otra con su MAG como si fuera una escoba. En medio de la helada que fisura los huesos, absolutamente embarrado y hambriento, sin apoyo, con hambre y con lágrimas en los ojos. Es que su compañero de trinchera, el soldado Horisberger se había quedado para apoyarlo y abastecerlo de proyectiles y en un momento una bala maldita del enemigo le atravesó el casco y la cabeza. La sangre se mezcló con la tierra mezquina e irredenta de Malvinas. Estaban defendiendo el Monte Dos Hermanas para que su Regimiento pudiera llegar sano y salvo a destino.

Poltro miró a su querido compañero, apretó los dientes, se aferró al gatillo y al grito de “hijos de puta, lo mataron”, siguió disparando hasta que se quedó sin municiones. El soldado Horisberger no era cualquier compañero de colimba. Era el que le escribía las cartas a María Ester,  la madre de Poltro que trabajaba limpiando casas ajenas y que tiene nueve hijos más. Es que Poltronieri, el soldado heroico no sabía ni sabe leer ni escribir.

Los ingleses no lo podían creer. Tiraban bombas desde los barcos, granadas con la infantería, las balas trazantes iluminaban la madrugada de terror, todo el mundo se escapaba del campo de batalla porque habían dado la orden de retirada pero un solo soldado, con coraje sin igual, estaba resistiendo a una de las tropas más entrenadas del mundo. Los tenía a raya. Disparaba una ráfaga y corría hacia otro hueco lleno de agua helada, sangre y orina y volvía a tirar. Los propios enemigos confesaron que pensaban que era un grupo grande de soldados comandos. Estaba solo Poltro y por eso recibió toda la admiración de las tropas inglesas también.

Se había quedado solo por su propia decisión. “Salga de acá mi Sargento, vaya con los soldados. Yo me quedo que no tengo hijos. Usted acaba de ser padre y su hijo lo va a necesitar”. Así convenció al Sargento Tito Echeverría. Es que Poltro no sabía ni sabe leer ni escribir pero conoce la verdad de la vida: la solidaridad, el compañerismo, el coraje, la sensibilidad. Poltro los mandó al carajo cuando sus superiores y sus compañeros intentaron convencerlo para que el también huyera:

  • Hay que replegarse, Poltro, es una orden…
  • Salgan de acá, yo los cubro. No se demoren más.

 Había decidido dar la vida por la patria y por sus compañeros del regimiento de Mercedes. Había visto a muchos morir cruelmente. Uno de ellos vio volar su rodilla producto de un pedazo de explosivo que detonó a su lado. Le hicieron un torniquete entre varios pero igual murió desangrado. ¿Hay algo más terrible? Poltro jamás olvidará los gritos y los llantos de ese compañero. Por supuesto que pedía por su madre.

Sus compañeros adoraban a Poltro. No solo porque tenía los huevos del tamaño de la isla. También era el encargado de atrapar a las ovejas y carnearlas para que todos pudieran combatir el hambre, otro de los feroces enemigos. Poltro es hijo de un puestero que los abandonó. Pero en el campo de la estancia Santa Catalina aprendió de muy chico a ordeñar vacas, montar caballos y carnear corderos. Poltronieri no se pudo ni despedir de su madre cuando lo embarcaron hacia Malvinas como parte de la Tercera Sección de la Compañía B del RI 6 de Mercedes.

Cuando Poltro se quedó sin proyectiles, enterró la ametralladora como dice el manual, para que no la utilice el enemigo, y corrió con el último aliento que le quedaba. Se cayó diez veces. Y se levantó cien. Tuvo que esquivar la dinamita que no paraba de caer del cielo.

Cuando por fin llegó, extenuado, entró en una crisis de llanto. Vio lo que jamás hubiera querido ver. La bandera blanca de la rendición flameando sobre sus compañeros que habían sido tomados prisioneros. Nadie les había avisado. Tal vez no había como. Tenía una bronca imparable. El siguió combatiendo como tantos otros, cinco horas después de la rendición. Todos abrazaban a Poltronieri. Y le agradecían su arrojo. Gracias a su valentía incomparable habían podido sobrevivir.

Cuando llegaron de noche y en forma casi clandestina a Campo de Mayo, comenzó otra guerra para Poltro y todos los ex Combatientes. Los trataron como delincuentes. Los jerarcas militares los escondieron y les prohibieron contar lo que habían visto y lo que habían padecido. Y la mayoría de los civiles también les dio la espalda. Poltro tuvo que empezar de la nada a pelear por su vida en las ciudades y entre la miseria. Vendía estampitas y calcos en los trenes con su uniforme verde oliva. Algunos hijos de puta le gritaban: “Loco de la guerra, anda a venderle estampitas a Galtieri”. No es casual que 649 argentinos hayan perdido su vida durante la guerra y que una cantidad similar haya perdido la vida durante la paz, en el suicidio ante la locura que producen la mezcla del terror bélico y la indiferencia social.

Aquel abrazo en terapia intensiva fue descomunal. Los cuerpos, las caras, las manos, las lágrimas, todo entrelazado entre la madre y el hijo. María Ester se recuperó. Vio a su hijo vivo y ella volvió a la vida.

Una vez fue el genio de Juan Carlos Mareco que le hizo una nota en la tele y le consiguió trabajo. A esa altura, Poltro ya tenía esposa y cuatro hijos que mantener. En un momento estuvo a punto de vender esas medallas que tanto orgullo le producían pero que no le habían servido para conseguir vivir con la dignidad de un oficio y un sueldo. Nadie quería ex combatientes.

Una noche de necesidades básicas insatisfechas, las imágenes de los fuegos estallando y las balas picando en el cuerpo de sus compañeros se transformaron en pesadilla. Sintió que estaba otra vez en aquel pozo helado y miserable tirando con su ametralladora. Pero los problemas seguían. Se puso una soga al cuello y cuando estaba a punto de ahorcarse, su hijo mayor le gritó y lo abrazó. Estuvo un largo tiempo tirado en el suelo, llorando de impotencia. ¿Cuál fue enemigo más invencible? A los ingleses les entraban las balas. A la mayoría de los argentinos, no.

Otro nota, pero en Clarín, hizo que el jefe de estado, Eduardo Duhalde lo recibiera. El presidente de Boca de entonces, Mauricio Macri lo invitó junto a su familia para que cumpliera su sueño: conocer la Bombonera. Fue uno de los días más felices de su vida, entre panchos, cocas y camisetas firmadas por los jugadores.

Hoy trabaja en Campo de Mayo, se filmó una película sobre su vida, una callecita y un monolito en una plaza de Mercedes llevan su nombre, la revista  Gente lo llevó a Europa donde se encontró con otro ex combatiente inglés, que de viejo enemigo pasó a ser casi si hermano de la vida.

Alejandro Lerner logró hablar por todos nosotros cuando escribió: “La isla de la buena memoria”. Nos hizo comprender mejor que no hay guerra que se gane, que las guerras se pierden todas: “Madre, me voy a la isla, no se contra quién pelear; tal vez luche o me resista, o tal vez me muera allá./Qué haré con el uniforme cuando empiece a pelear,/con el casco y con las botas, ni siquiera sé marchar”.

Lo último que Poltro hizo por sus viejos camaradas de Malvinas, lo hizo arrodillado ante la virgen y las cruces de las tumbas: le pidió que nadie olvide nunca más a los que quedaron en las Islas. Y a todas las madres de los soldaditos caídos en Malvinas, Poltronieri les dice Mami. Fue una promesa. Quiere que todas ellas lo consideren un hijo. El más condecorado. El más valiente. El héroe de Malvinas.

El editorial de Alfredo Leuco en #Ledoymipalabra por Radio Mitre.

Alfonsín también culpó a Cambiemos por los cacerolazos: “Están pensando en 2023”

Tras su salto de la oposición al kirchnerismo para ocupar la embajada de España, el funcionario apuntó contra los dirigentes del Gobierno anterior y a los radicales por no enfocarse en resolver el conflicto de la pandemia. “Cornejo no está a la altura”, sentenció.


En medio de la cuarentena obligatoria y la crisis económica desatada por la propagación del coronavirus en el país, Ricardo Alfonsín salió en defensa del Gobierno nacional al considerar que los últimos “cacerolazos” -organizados en reclamo de una reducción en los sueldos de la dirigencia política- contaron con el apoyo de un sector de la oposición.

Quien hasta unos meses atrás era opositor al kirchnerismo y ahora ocupa la embajada de España por pedido de Alberto Fernández, analizó este jueves que “algunos dirigentes están pensando en una candidatura en el 2023 y promueven diferenciarse del oficialismo”.

Creo que es una movida de un sector de la derecha, que es numeroso, pero que ni siquiera se dan cuenta que lo que están haciendo los perjudica a ellos mismos, porque no creo que sean sectores muy poderosos económicamente”, afirmó el hijo del ex presidente Raúl Alfonsín, en diálogo con Futurock.

Y siguió: “Algunos creen que la candidatura recaerá en aquel que sea capaz de demostrar mayor dureza en el gobierno. Eso explica estas actitudes irresponsables, pero se equivocan. La mayoría de la sociedad no quiere gente que piense en el 2023, quiere que se piense en el 2020, en cómo resolvemos la pandemia ahora”.

El titular de la Unión Cívica Radical, Alfredo Cornejo, fue otro de los blancos de Alfonsín quien dejó en claro que “no está a la altura de las circunstancias”. “En ese sector ubico a algunos dirigentes de mi partido. Que la propuesta estrella sea bajar los salarios, habla de la insuficiente calidad y escasa imaginación política”.

Por último, el embajador aprovechó para elogiar las medidas del Frente de Todos para detener el avance de la pandemia en el país y lograr controlar la situación sanitaria: “Está trabajando para la unidad, no sólo pensando en cómo resolver la pandemia de la mejora manera, sino también para ver que las decisiones que toma no afecten tan fuertemente en la economía”.

La idea de Ginés no tuvo apoyo y el Gobierno da marcha atrás con el uso de las clínicas privadas

Desde la presidencia le atribuyen haber avanzado de manera inconsulta con ese proyecto y finalmente, se creará una mesa de coordinación entre el sector público y privado.


Después de la reunión que mantuvo este jueves el ministro de Salud Ginés González García con representantes de clínicas y entidades de medicina privada se acordó dar marcha atrás con la iniciativa de administrar los recursos sanitarios de todo el país en medio de la pandemia de coronavirus.

A pesar de que el funcionario ya les había confirmado a varios diputados del oficialismo que estaba definiendo el proyecto para establecerlos de ‘interés público’, trascendió que desde la Casa Rosada se molestaron con el funcionario por haber avanzado de manera inconsulta. A raíz de esta interna, descartaron una intervención de esa magnitud sobre el sistema privado y aseguran que habrá sólo una resolución ministerial para crear una mesa de coordinación entre el sector público y el sector privado de la salud.

Según explicó Clarín, durante el encuentro en el que participaron José Cherro, de la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados (Adecra); Luis María de Grossi, miembro de la Asociación de Entidades de Medicina Privada (Ademp); José Sánchez, de la Federación de las Cámaras de Emergencia; y Gabriel Bargaballo, gerente de OSDE, los representantes de la Salud manifestaron su descontento con el supuesto DNU que preparaba el gobierno y hasta avisaron que podrían presentar recursos de amparo en su contra en caso de que el presidente de la Nación, Alberto Fernández, confirmara el decreto.

Desde el sector empresario manifestaron que “ya comenzamos a tener consultas en las instituciones de afiliados que quieren saber si podemos asegurarles la prestación del sistema por el que han pagado. Quieren saber si en caso de necesitar cobertura de salud, aun con otras afecciones distintas al coronavirus, podremos asegurarles que tendrán disponibilidad de camas y recursos”.

Ginés González García, por su parte, indicó al salir de la reunión: «Queremos estimular la coordinación en todas las jurisdicciones entre lo público y lo privado para que las decisiones tengan un fin público en el marco de esta emergencia».

Aníbal Fernández acusó de “terrorista en pandemia” a Graciela Ocaña

El ahora interventor de los Yacimientos Carboníferos de Río Turbio utilizó esos términos por las críticas de la diputada de Cambiemos al presidente por mostrarse con Hugo Moyano y decir que era un “dirigente ejemplar”.

Que Aníbal Fernández descalifique en sus redes sociales no es ninguna novedad. Y ayer puso en la mira a Graciela Ocaña porque la dirigente de Juntos por el Cambio criticó a Alberto Fernández por mostrarse con Hugo Moyano y calificarlo de “dirigente ejemplar”, como si fuera un espejo en el que se debieran ver los empresarios, a quienes el domingo el había calificado como “miserables” cuando anunició la prolongación del aislamiento social obligatorio hasta el 12 de abril, por la pandemia de coronavirus.

Ocaña utilizó su cuenta de Twitter para responderle a Alberto Fernández que dijo hablando del líder camionero: “Nunca cedan, sean como Moyano “. A lo que la diputada tuiteó: “Increíble… el presidente nos dice que hay que robarle a los trabajadores y ¿pasar los fondos a la empresa de su esposa?”.

Con un hilo, Ocaña explicó su enojo: “¿Sabrá el presidente que mientras la obra social de camioneros está fundida, la empresa de Liliana Zulet, esposa de Moyano ha facturado millones al sindicato y ha declarado millones de ganancias con los que ha comprado casas, autos y otros bienes que usufructúa Moyano y familia?” Y agregó: “No solo Moyano ha recibido más de 240 millones de la Superintendencia de Salud en medio de la Pandemia del Coronavirus, sino ahora se coloca como ejemplo“.

Anibal Fernández lanzó una catarata de tuits en la que comenzó acusando a Graciela Ocaña de “Terrorista en Pandemia”.

Lo que omitió Aníbal en sus posteos fueron las irregularidades que giran en torno al Sanatorio Antártida, inaugurado por varios gobiernos kirchneristas pero aún sin uso alguno. Y tampoco las amenazas de las que fue víctima Graciela Ocaña cuando se enfrentó judicialmente con Hugo Moyano.

Cristóbal López acusa al PRO de operar contra Alberto Fernández

El empresario kirchnerista hizo posteos en su cuenta de Twitter acusando a la oposición de estar “preparando el terreno para culpar al gobierno de esta pandemia que, inevitablemente, se va a agravar”.

El empresario kirchnerista, Cristóbal López salió a culpar a PRO por una supuesta campaña para operar contra el Gobierno de Alberto Fernández y culparlo por los efectos de la pandemia de coronavirus. Algo que parece un poco distorsionado de la realidad porque hasta el momento, al menos en lo que al Gobierno de la Ciudad respecta, que se lo ve a Horacio Rodríguez Larreta y a muchos miembros su gabinete, trabajando codo a codo con las autoridades nacionales para tratar de evitar la propagación del virus.

No obstante, el empresario El empresario Cristóbal López que había estado más de un año detenido en el penal de Ezeiza por evasión impositiva, aseguró que a los del PRO “no les importa la situación. Está claro que iniciarion una operación desde las usinas del PRO en contra de nuestro gobierno, el gobierno que los argentinos y las argentinas elegimos democráticamente hace menos de un año”.

Cristóbal López además aseguró que desde el PRO “están preparando el terreno para culpar al gobierno de una pandemia que inevitablemente se va a agravar”.

Daniel Sabsay: “Me parece muy preocupante que el Congreso no funcione”

El constitucionalista se mostró en contra de la cantidad de decretos que está anunciando el presidente desde el inicio de la cuarentena total y resaltó la importancia de la actividad parlamentaria.


El prestigioso abogado constitucionalista Daniel Sabsay fue entrevistado este miércoles en Le doy mi Palabra por Radio Mitre y reclamó a los legisladores nacionales a que reanuden la actividad parlamentaria a pesar de la cuarentena decretada para detener el avance del coronavirus. Afirma que “representa una función fundamental del Estado”.

Me parece muy preocupante que el Congreso no funcione. El parlamento británico estuvo abierto durante toda la segunda guerra mundial, entonces me pregunto cuál es el motivo. El régimen de los contratos, los derechos laborales, los derechos empresariales están saliendo por decretos. Entiendo la emergencia y apoyé el primer DNU del presidente, me pareció constitucional y era necesario tomar medidas para hacer frente a semejante pandemia. Pero de ahí a continuar con medidas que ponen en juego derechos fundamentales a través de DNU, me parece excesivo”, consideró el letrado en diálogo con Alfredo Leuco.

Y añadió: “Lo mejor es resolver a través de una ley porque eso transparenta todo, no meras declaraciones y pensar en una gran reforma del Estado. Por qué nos salen tan caras nuestras instituciones. Lo terrible es que nos acostumbremos a que esa es la manera en que se gobiernan nuestras sociedades sin deliberar ni peticionar y hay que advertirlo”.

Consultado sobre las recientes declaraciones de apoyo por parte del mandatario hacia Hugo Moyano, luego de que el sindicalista pusiera a disposición del Estado un sanatorio de Camioneros para tratar a enfermos del coronavirus, Sabsay precisó: “No entiendo esa actitud de tanto elogio hacia Moyano, temo una suerte de actitud para buscar culpables. En muchas epidemias hubo esa tentación y se acusó a determinados grupos y eso valió enorme cantidad de muertes. No fueron solución para la epidemia y sí para un fortalecimiento de quienes gobernaron”.

Andahazi: “El camino para salir de la pandemia”

La columna de Federico Andahazi en Le doy mi Palabra, por “Radio Mitre”.


La historia de la ciencia y la medicina nos permite vislumbrar una esperanza en medio de la catástrofe. Las tragedias sólo se superan con inteligencia, con conocimientos, con audacia, con miradas nuevas, no con superstición, ignorancia, terquedad o miedo.

Todos hablan hoy de la epidemiología. ¿Pero qué es esa ciencia que muchos no habían siquiera escuchado nombrar antes? La epidemiología es una rama de la medicina que estudia la distribución, la frecuencia y las características de las enfermedades en las poblaciones.

Los epidemiólogos no se quedan en el estudio del paciente: van a la población, al entorno, a las condiciones socioambientales, al desarrollo en el tiempo y las geografías de tal o cual germen. Por eso son las grandes estrellas en estos momentos en los que el COVID19 plantea tantos interrogantes.

Romper paradigmas, poner en duda el sentido común, eso fue lo que hizo el primer epidemiólogo, el que fundó esta ciencia en la que confluyen estudios rigurosos y una mirada transversal y analítica de la realidad. Escuchen esta apasionante historia.

John Snow nació en Londres en 1813. A los 20 años ya era médico y demostraba una especial capacidad de observación para abordar los problemas en forma novedosa.

Produjo avances notables en la anestesiología y descubrió que los gases que emanaban los productos químicos usados en las autopsias eran los responsables de las graves enfermedades que sufrían los estudiantes de Medicina.

Por aquellas épocas reinaba la llamada teoría miasmática. Esta teoría databa del siglo 17 y 18 y encontraba sus antecedentes en Grecia. “Miasma” significa contaminación. En Grecia creían que el miasma era un vapor maligno, un aire viciado enviado por los dioses para castigar a los hombres.

El miasma causaba pestes y no se encontraba solución hasta que no se reparaba el daño de alguna manera. La teoría miasmática, muchos siglos después, ya no atribuía este poder de daño a los dioses, sino a los gases de la podredumbre: los malos olores, los vahos.

Los cadáveres contaminaban el aire y el aire enfermaba a la gente. Recordemos que por esos años las ciudades tenían olores de todo tipo y problemas sanitarios importantes.

En 1848 se desató una epidemia de cólera que arrasaba con la población. Se imponían dos teorías y cada una marcaban un protocolo distinto. Como vemos las discusiones científicas siempre han existido y es bueno que así sea.

Los miasmáticos decían que el cólera estaba en la atmósfera y lo movía el viento, mientras los contagionistas sostenían que el contagio era persona a persona y postulaban la cuarentena de enfermos, la quema de sus pertenencias y el aislamiento.

Había que ser guapo para discutir con los popes de la ciencia de aquella época. Pero Snow tenía con qué: un poder de observación que iba mucho más allá de lo que veían los demás.

A Snow se le ocurrió estudiar donde se concentraban las muertes. La peor parte, por lejos, se la llevaba el sur de Londres. La gente del sur tomaba agua del Támesis, el mismo río en el que vertían los desechos los del norte.

El Dr. Snow escribió un artículo fundacional donde explicó que la “materia mórbida” que venía en el agua desde el norte contaminaba a los habitantes del sur y les producía diarreas, deshidratación y muerte.

Las comunidades médicas se burlaron de Snow y desestimaron su teoría, pero años después un nuevo y tremendo brote volvió a castigar a Londres.

Ciertos cambios en la distribución del agua y la vertiente de desechos le permitió a Snow verificar con exactitud la relación de la materia mórbida en el agua que la gente bebía y el cólera. Además otros datos fueron clave: los obreros de una cervecería cercana mostraron una salud de hierro.

Snow inauguró la metodología de las entrevistas a enfermos y sanos. Los cerveceros le explicaron que no bebían agua (no hagan esto en casa), solo cerveza. Otros habitantes muy humildes de una hostería un poco más lejana en la que nadie moría dijeron que no retiraban agua de la bomba pública. Un pequeño arroyo silvestre que por ahí pasaba les quedaba más cerca.

Snow dibujaba mapas, marcaba zonas donde los muertos se contaban de a miles y zonas donde no había cólera, hacía cuadros matemáticos con progresiones numéricas de enfermos y muertos, estudiaba el agua, las bombas, los desechos.

La mortífera bomba de Broad Street fue clausurada, pero cuando cesaron las muertes la gente olvidó y volvieron a hacerla funcionar. Nadie escuchaba a Snow quien daba vuelta los despachos explicando su teoría de la “materia mórbida”.

En 1858 Snow murió ignorado, los infatuados doctores seguían hablando de los vahos que traían el cólera y otras pestes. Ocho años después llegó una nueva ola de cólera. Pero ahora sí el gran Luis Pasteur correría a salvar la memoria de Snow.

Koch cultivó en laboratorio al Vibrio cholerae, y así Koch y Pasteur determinaron la teoría microbiana y demostraron que Snow había hecho un riguroso mapeo del cólera, su origen de contagio, su incidencia en la población… 20 años antes, pero nadie lo había escuchado.

John Snow… este es el padre de la epidemiología moderna. A la memoria de Snow, quién se volvería a morir si vieran esos mercados de China en los que mezclan murciélagos y serpientes muertos con con perros vivos.

La verdad detrás del Sanatorio de Hugo Moyano

Por Carlos Claá

“Hoy estamos inaugurando el Sanatorio Antártida, que en 90 días o un poco más abrirá sus puertas”, decía Hugo Moyano ante la atenta mirada del matrimonio de Cristina y Néstor Kirchner, y una multitud sobre las tribunas del estadio de Vélez Sarfield. Era diciembre del 2009 y efectivamente el centro de salud de Camioneros se tardaría “un poco más”: unos 3.700 días más.

Finalmente, después de una década, y de dos inauguraciones fallidas, Hugo Moyano podrá abrir su sanatorio, aunque la habilitación sea sólo de carácter transitoria por el tiempo que dure la pandemia, luego de un acuerdo entre el gobernador Axel Kicillof y el gremialista. Y también de la anuencia de Ciudad de Buenos Aires para otorgarle un permiso: de esa manera, eventuales enfermos de Provincia podrán atenderse en una de las 330 camas que tiene el centro de salud de Caballito.

Pero algunas oscuridades rodean al Sanatorio de Moyano. La última tiene que ver con el dinero recibido por la Superintendencia de Servicios de Salud, que le dio a las dos obras sociales de Camioneros 228 millones de pesos. Si se tiene en cuenta la cantidad de afiliados que tienen, es entre dos o tres veces lo que le dieron al resto. Muchos germanistas estallaron de la bronca por el reparto que consideran “discrecional”.

Pero no es la única presunta irregularidad: la Justicia investiga una venta que se habría dado entre el Sindicato y la Obra Social, 32 veces más cara que la compra original, para poder pagarle a la constructora que hizo las refacciones del Sanatorio. La dueña de la empresa Aconra S.A. no sería otra que la esposa de Hugo Moyano, Liliana Zulet. 

De acuerdo a la investigación que presentó en Comodoro Py la diputada Graciela Ocaña, el dinero pasaba de un bolsillo a otro, pero siempre dentro de la casa del germanista más poderoso del país.

Eduardo Amadeo: “Debe haber un mayor equilibrio de las medidas sobre salud y economía”

El ex diputado de Cambiemos se refirió a la situación económica del país en medio de la cuarentena y las políticas implementadas por el Gobierno.


La emergencia económica vuelve a tomar protagonismo dentro del período de cuarentena extendida que atraviesa el país a causa del avance del coronavirus. Tal como lo advirtió en varias oportunidades el presidente Alberto Fernández, las medidas anunciadas apuntan a priorizar la salud por sobre la economía y desde varios sectores de la oposición reclaman una mayor paridad en ese concepto.

En esa línea se expresó este martes Eduardo Amadeo en Palabra de Leuco, por TN. “Tenemos que empezar a analizar las decisiones enfocadas al tema económico y de salud. Debe haber un mayor equilibrio para que poco a poco y con mucha información, ver cómo, dónde y cuándo podemos ir abriendo la cuarentena. No solo para que los mayores necesitados puedan ir a trabajar, sino para que también coman”.

Y añadió: “Al mirar lo que pasa en el mundo, en Argentina resalta nuestra fragilidad financiera y el enorme cordón de pobreza que nos rodea en medio de esta pandemia. Es un enorme desafío de la dirigencia política para contenerlo. Y el trabajo que está haciendo el gobierno nacional es muy bueno”.