Sindicalistas se apostaron en colegios de la Ciudad para corroborar que no abran

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“Parecían piqueteros, le faltaban los palos”, denunciaron sobre la actitud patotera de los miembros de SADOP, quienes respaldan la suspensión de las clases presenciales.


Sigue el escándalo judicial por las clases presenciales en la Ciudad de Buenos Aires. Mientras se espera la definición de la Corte Suprema, el secretario general del Sindicato de Educadores Unidos, Facundo Lancioni Kaprow, cuestionó a los miembros de SADOP que se apostaron esta semana frente a distintos colegios para corroborar que no estuvieran abiertos y afirmó que “parecían piqueteros”.

“Parecían piqueteros: le faltaban los palos. En vez de estar parados en la puerta de las escuelas, ¿por qué no van y supervisan que se cumplan las condiciones laborales, que los techos no se caigan?”, describió el joven sindicalista, en alusión a las imágenes que se difundieron de integrantes del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) en las puertas de las instituciones.

En declaraciones radiales, Lancioni Kaprow se quejó de que “en las escuelas hay un sindicalismo viejo, nefasto, siempre con los mismos protagonistas”. “Nosotros no somos un sindicalismo extorsivo, apostamos al diálogo. Somos un sindicato coherente y criterioso, que representa a los docentes que quieren trabajar, quieren la presencialidad y estamos en contra de los paros, porque en la Ciudad hace 12 años están los canales de diálogo abiertos”, remarcó.

Y añadió: “Somos 3.500 afiliados de todas las salas y niveles de escuelas públicas y privadas”. En referencia a los ceses de actividades definidos por varios gremios docentes en la Capital Federal, el secretario general de SEducA consideró que “un paro es una medida de fuerza que destruye el sistema educativo”.

Lancioni Kaprow también cuestionó al Gobierno nacional por las medidas restrictivas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) que hicieron que se suspenda la presencialidad hasta fin de mes y que derivó en un conflicto judicial entre la Nación y la Ciudad.

“Cada vez que veo a (el ministro de Educación, Nicolás) Trotta con el Presidente (Alberto Fernández) me asusto, porque ahora sale una medida para cerrar las escuelas privadas”, afirmó. Y concluyó: “Hoy, por suerte, la mayoría de los docentes tienen otra mirada, al igual que los padres, y quieren que los chicos estén en las escuelas”.