Grabois culpó al macrismo por el cacerolazo para que los políticos se bajaran el sueldo

El piquetero kirchnerista se descargó en su cuenta de Twitter mientras en gran parte de Buenos Aires y otras capitales del país se realizaba un cacerolazo para que los políticos redujeran sus salarios por el coronavirus.

El kirchnerista Juan Grabois posteó en sus redes sociales sus dudas sobre el cacerolazo que se llevó a cabo en muchas ciudades de la Argentina con la consigna #Bajenselossueldos en un contexo económico complicado por la inactividad de muchos sectores debido al aislamiento social ogligatorio que rige en el país hasta mediados de abril.

Grabois escribió: “Muy buena la movida para que los funcionarios se bajen el sueldo…. o será sólo la excusa demagógica del revanchiso elitista y el macrismo derrotado que nunca va a permitir cerrar la grieta porque la verdadera unidad nacional sólo se gesta eliminando sus privilegios de clase“; escribio al límite de los 240 caracteres con un emoji pensativo…. y sí: no se entendió mucho lo que quiso decir.

Inmediatamente recibió un sinfín de críticas y el piquetero continuó con su descargo: “Si así no fuera – continuando con su posteo anterior- exijamos también que la casta judicial reduzca el suyo, los grandes empresarios sus ganancias, los millonarios sus evasiones, los medios la pauta, los propietarios los alquileres, los supermercados los precios, los prestamistas los intereses“; culminó.

Provocación pura y repudio en las redes sociales, “Vos de qué vivís y cuánto ganás Juan?”, preguntaron. “En San Martín y la Matanza no creo que lo quieran a Macri”, le escribieron en relación a la movida de muchos intentendes que presentaron medidas como las del interbloque cambiemos para reducir salarios oficiales. Uñac en Mendoza también. Y Sergio Massa analiza pautar una quita del 40 por ciento. Pero de todo eso no posteó nada Grabois.

Crónicas de guerra: El grito de las cacerolas

Parte diario: 966 contagiados. 27 muertos.  240 recuperados.

Anoche, a las 21.30, con una precisión quirúrgica sonaron fuerte las cacerolas en gran parte de la ciudad de Córdoba y en Capital. Y todo indica que hoy van a redoblar la apuesta desde los balcones. De inmediato, los videos en las redes de gente aplaudiendo a los médicos y a todos los servidores públicos, fueron superados por filmaciones de celular de gente haciendo ruido, protestando con bronca. ¿Qué pasó? ¿Para quién fueron esos reclamos? Para el presidente Alberto Fernández y gran parte de la clase política. ¿Qué exigían? Que los funcionarios y la burocracia del estado redujera sus sueldos y prebendas. Que hicieran un gesto. Que acompañaran el sacrificio y el esfuerzo que está haciendo la inmensa mayoría de los argentinos.

El ruido de las cacerolas funciona como las campanas. Son llamadores. Son alertas tempranas de que algo pasa. De que algo se está gestando en la sociedad.

El ruido de las cacerolas funciona como una tarjeta amarilla. Como una advertencia. Es una forma pacífica de protesta que no perjudica a nadie como un paro o un corte de calles, pero que tiene una potencia impredecible porque se puede convertir en un tsunami atronador.

 Por ahora, por supuesto que no se trata de un terremoto político. Pero algo se movió y fue muy rápido. A la velocidad de la luz de los mensajes de texto y los correos electrónicos. En pocas horas, la queja colectiva se puso en marcha solita. Sin figurones ni partidos políticos que la convocaran.

Muchos kirchneristas dirán que los gritos de las cacerolas más masivos fueron en los barrios de clase media y clase alta. Puede ser, aunque en el Conurbano también se escucharon, aunque en menor medida. Pero hay que decir que en el barrio más paquete de todos, en Recoleta, el ruido de cacerolas, estalló en la esquina de Uruguay y Juncal, en el edificio en donde vive la doctora Cristina.

En el dormitorio de ese departamento, la noche que murió Néstor Kircher, Claudio Uberti vio más de 60 millones de dólares robados. En ese departamento, Daniel Muñoz recibía sistemáticamente los bolsos y las valijas repletas de dólares sucios de la cleptocracia que gobernó durante más de 12 años. Eso no hay que olvidarlo nunca.

La cacerola es un grito. Es el emblema de la rebelión individual de los barrios. La cacerola es una forma de expresión autónoma que solo la maneja cada ciudadano cuando, donde y como quiere. Nadie es llevado. Nadie es obligado. El que se asoma al balcón y está dispuesto a juntarse con sus vecinos y a protestar está ejerciendo sus derechos en plenitud. Sin miedos, en forma pacífica y en libertad.

El ruido que produce un elemento tan cotidiano y familiar como una cacerola es una forma de levantar la voz para que todos escuchen. No son los partidos los que convocan. Ni los sindicatos ni los centros de estudiantes. Es la bronca acumulada y auto-convocada. Son los indignados argentinos que saben que una persona que grita se escucha más que un millón que callan. Las redes sociales, como su nombre lo indica, son la forma más moderna y eficiente de comunicación comunitaria. Es la sociedad civil que actúa en red. Solo las unifica un reclamo.

Alberto Fernández metió la pata varias veces. Y muchos ciudadanos fueron acumulando indignación. Hubo dos gotas que colmaron el vaso. Calificó de “miserables” y de trolls a los que usan las redes sociales porque armaron un hashtag que decía “Alberto, el miserable sos vos”. Eso obligó a mucha gente a expresarse públicamente para demostrar que no eran trolls, que eran gente de carne y hueso que estaba opinando. La otra gota equivocada fue cuando utilizó la frase de “Muchachos, ahora les toca ganar menos”. Las redes hervían preguntando: ¿Y cuándo será la hora de que los políticos ganen menos?

Encima, el presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou anunció una rebaja del 20% del sueldo de todos los funcionarios del estado para aportar a la lucha contra el coronavirus.

Y eso no fue en el Barcelona donde hasta Messi y sus muchachos se bajaron el 70% de sus sueldos. Esto pasó acá al frente, en Montevideo. Muchos pensaron que era un buen ejemplo que Alberto debería seguir. Otros recordaron la chupada de medias de Daniel Filmus que produjo la primera protesta cuando dijo que los aplausos de las 21 horas, también eran para Alberto.

Esto desató el torrente de videos de archivo y de memes que cabalgaron sobre las puteadas de mucha gente.

El más potente por la contundencia de los datos, fue el del economista Roberto Cachanosky. Fue en TN, en A Dos Voces. Demostró una locura con la que convivimos hace mucho. La Cámara de diputados tiene un presupuesto de 150 millones de euros y cada diputado nos cuesta 49 mil euros mensuales. El senado tiene un presupuesto similar y como son 72 legisladores, cada uno nos cuesta 161 mil euros mensuales. En España, con una población similar y una situación económica mucho mejor que la nuestra, cada senador cuesta 17.500 euros. Es decir, que los españoles gastan casi diez veces menos que nosotros.

Este descontrol es culpa de la sobre abundancia de asesores, ñoquis, viáticos, choferes, contratados y secretarios que cada uno tiene. Y ni que hablar de las provincias, porque este fenómeno se repite en las legislaturas del interior e incluso en los consejos deliberantes.

Nadie puede calcular bien, cuánto dinero se podría ahorrar, pero algunos hablan de 6 mil millones de dólares al año más para enfrentar el hambre y la pandemia. ¿Qué me cuenta?

Y ojo que yo no adhiero a la anti política. Yo creo que la política sana, honrada y austera y los partidos, son los únicos que pueden producir una mejor democracia. Pero estamos viviendo momentos muy delicados y la primera misión de un político de raza y vocación, es tener sensibilidad hacia los que más necesitan y sobre el clima social imperante.

Enseguida aparecieron otros videos que son letales políticamente para Alberto Fernández cuando quiere justificar lo injustificable en una entrevista con Viviana Canosa. ¿Se bajarían los sueldos?, le pregunta. Y el presidente sanatea que no es justo, argumenta débilmente sobre que viven de sus ingresos (como todos, diría yo, salvo los corruptos) y que un miembro de la Corte gana 4 veces más que el jefe del estado.

El mayor impacto fue logrado por el empresario cordobés Oscar Arduch, dueño de Hidrocor, a la que fundó hace 45 años. Subió a las redes una queja feroz, mirando a la cámara de su teléfono y diciendo: “El miserable sos vos, Alberto”. Fue un furor. Las redes se prendieron fuego. No hay casi antecedentes de empresarios que hayan tenido semejante coraje. De entrada, tutea al presidente porque dice que no lo respeta y que decretó la cuarentena en su empresa antes que el gobierno nacional y que pidió un crédito para pagar los sueldos.

De inmediato le dice a Alberto Fernández que se asoció con delincuentes para protegerlos de la justicia.

Pero va más a fondo todavía. Le pide a Alberto que cada vez que lo llame miserable se mire al espejo y le recuerda su sociedad con Cristina, después de haberla criticado duramente. Y supone que “Habrá sido un buen negocio”.

Y como si esto fuera poco, remata su dolor acusando a los peronistas de ser una banda de delincuentes que solo buscan enriquecerse sin que le importen las consecuencias.

Varios dirigentes  de Juntos por el Cambio aprovecharon para decirle a Alberto Fernández a propósito de su repudio a los despidos de trabajadores,  que en el PAMI y el ANSES, habían dejado mucha gente en la calle y solamente por una persecución ideológica. Teléfono para Luana Volnovich y Alejandro Vanoli, ambos ultra cristinistas.

Muchos ciudadanos también acumularon su ira cuando Alberto fue muy duro con algunos que violaron la cuarentena pero no fue equitativo porque no amonestó ni a Marcelo Tinelli, cuando se fue a Esquel ni a su propia vice, Cristina Kirchner cuando viajó a Cuba.

Uno de los memes más demoledores que luego impulsaron los cacerolazos fue el siguiente: “Una enfermera para 20 pacientes. 35 asesores para un diputado. ¿Te das cuenta cual es la pandemia?”

Para ser ecuánimes, hay que decir que las autoridades de Juntos por el Cambio, antes de los cacerolazos, propusieron reducir un 30% los sueldos de los cargos jerárquicos, del gobierno nacional, del Congreso y de la Justicia y llamó a que las provincias tomaran el mismo camino. Hoy, Sergio Massa, se subió tardíamente al tren y propuso bajar un 40 % los ingresos de los diputados. Veremos.

Juan Grabois como siempre arrimó nafta al fuego. Escribió que “es muy buena la movida para que los funcionarios se bajen el sueldo… o será solo una excusa demagógica del revanchismo elitista y el macrismo derrotado que nunca va a permitir cerrar la grieta porque la verdadera unidad nacional solo se gesta eliminando sus privilegios de clase”. Curioso un demagogo acusando de demagogia a los demás. Pero se ve que muchos escucharon el mensaje de las redes y las cacerolas. Es gente participando con su opinión. De esa manera respira la democracia. Unificar la conducción de la batalla contra la pandemia es correcto. Pero hay que tener cuidado con confundir autoridad con autoritarismo. Cuidar la democracia, la república y las leyes es tan importante como cuidar la salud y la economía de los argentinos. Ojalá el presidente lo haya entendido. A ellos también les llegó la hora de ganar menos.

Por eso no me canso de enviar este mensaje a toda la gente de buena voluntad que quiera habitar el suelo patrio: Hay que quedarse en la casa para resistir. Así soportaremos los golpes y jamás nos rendiremos. Erguidos frente a todo. Resistiremos al virus, para seguir viviendo.

Adurch: “Miserable sos vos, Alberto, que te asociaste con delincuentes”

El empresario cordobés, Oscar Arduch, le respondió en duros términos al presidente tras el discurso en el que acusó de “miserables a los empresarios” por no colaborar en la crisis generada por la pandemia de coronavirus. Mirá el video.

En tiempos de video conferencias y comunicaciones vía redes sociales, el empresario cordobés, Oscar Arduch, le respondió en duros términos al presidente Alberto Fernández por su crítica al sector empresarial cuando anunció la prolongación de la cuarentena hasta el final de la Semana Santa.

Con un video que rápidamente se viralizó en las redes e instaló el hashtag #Elmiserablesosvos Arduch le aclaró al presidente que habi´decretado la cuarentena antes que el gobierno nacional y que tuvo que pedir créditos para pagar los sueldos de su empresa, Hidrocor, la que, también cuenta, fundó hace 45 años.

“Miserables son los políticos que siguen cobrando sumas ilógicas. Miserables son los sindicalistas que se enriquecen. Miserables son los jueces que se venden. Miserable sos vos Alberto, que te asociaste con delincuentes para protegerlos de la Justicia“, disparó el empresario tuteando al presidente.

Arduch, empresario cordobés, durísimo contra Alberto Fernández.

Y continuó con sus críticas para Fernández: “Alberto, estás destruyendo a la gallina de los huevos de oro. Somos nosotros los que trabajamos, los que producimos, los que mantenemos a la tropa que te mantiene en el poder”. Y agregó: “La próxima vez que me llames miserable, presidente, mirate al espejo, que después de haber hecho publicidad en contra de tu socia, al final te asociaste. Habrá sido un buen negocio”, remató el cordobés siempre mirando a cámara y con una sonrisa irónica.

La reacción en las redes tras el cacerolazo masivo contra los sueldos de los políticos

Waldo Wolff, Patricia Bullrich, Mario Negri y Fernando Iglesias recogieron el guante y avalaron el reclamo que se hizo escuchar en muchos puntos del país para que los políticos también hagan un “esfuerzo” y recorten sus sueldos por la crisis del Coronavirus.

Primero fueron los aplausos para los médicos y todos los que están trabajando a pesar del aislamiento social obligatorio extendido hasta mediados de abril. Pero luego se hicieron escuchar las cacerolas, como para dejar en claro que hay una gran disconformidad de la sociedad con el sector político y para exigirle que también recorten sus sueldos para paliar la crisis económica que genera la paralización de la economía por el coronavirus.

La reacción se produjo luego de que Alberto Fernández criticara en su discurso del domingo a los empresarios, invitándolos a ganar menos. Desde ese momento en las redes sociales comenzó a circular al convocatoria para un cacerolazo o riudazo nacional para exigirle a los políticos y a los cargos jerárquicos de todos los poderes que hicieran un recorte de sus haberes para colaborar con la crisis.

Por el lado del oficialismo no recogieron el guante, pero la oposición rápidamente se pronunció en favor de una quita en los salarios del sector público. Uno de los primeros en hacerlo fue el diputado Waldo Wolff. “No solo los legisladores deben resignar ingresos en este momento. Espero Presidente que lo instrumente con todos los funcionarios públicos de los demás poderes del Estado”, reclamó desde su Twitter.

En igual sentido, Patricia Bullrich, presidenta del PRO y ex ministra de Seguridad del Gobierno de Macri aseguró: “Se escuchó el #ruidazo. Los legisladores de Juntos por el Cambio piden al Gobierno que funcionarios, legisladores y jueces aporten parte de su sueldo para ayudar a los que no pueden trabajar”, posteó.

Con un estilo más combatido, el diputado Fernando Iglesias mostró cómo fueron los recortes que se fueron haciendo en los sueldos y las partidas de dinero destinadas al Poder Legislativo. “Gano 53% menos que en enero”, aclaró en sus redes.

Desde el Poder Ejecutivo circula la versión de que Alberto Fernández anunciará en las próximas horas un importante recorte que incluye un 40% de recorte de los sueldos, remates de autos, restricciones de pasajes y viajes. Con eso se lograría un fondo aproximado de 200 millones des pesos hasta agosto que será destinado para insumos en los hospitales y para reforzar el personal de salud.

Proponen bajar el 30 % del sueldo de los funcionarios púbicos

Lo pidió el interbloque de Juntos por el Cambio para contribuir con la crisis sanitaria del coronavirus y el sector productivo. Incluye a todos los haberes de los cargos jerárquicos del sector público.

El interbloque de diputados de Juntos por el Cambio propuso un recorte en el sueldo de los funcionarios públicos de mayor jerarquía para tratar de contribuir a la crisis sanitaria provocada por el coronavirus y sus consecuencias en el sector productivo.

Mediante un comunicado que se conoció mientras en muchos puntos del país se realizaba un cacerolazo para que los políticos se redujeran el sueldo Juntos por el Cambio le envió al Poder Ejecutivo una nota para pedir que se redujeran los sueldos de los funcionarios públicos con cargos jerárquicos en un 30 por ciento.

“El interbloque de JxC le envía una carta a Alberto Fernández para sugerir que se constituya un Fondo para paliar la Crisis sanitaria del coronavirus y la crisis económica en el sector productivo con el recorte del 30% los haberes de los cargos jerárquicos de todo el sector público”, informó Mario Negri desde su cuenta de Twitter luego de mantener una reunión con Cristian Ritondo y Maximiliano Ferrado y con todo el consenso del interbloque opositor.

“El fondo debería constituirse con el 30% de los ingresos de la totalidad de los cargos jerárquicos del Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, del Ministerio Público Fiscal, los directorios de las empresas públicas y organismos descentralizados. Invitamos a las provincias a adherir”, agregó Negri con otro posteo en Twitter.

Y cuestionó a Alberto Fernández por el mensaje contra los empresarios cuando anunció que se extendía la cuarentena hasta mediados de abril. ” En uno de los últimos mensajes que dio el Presidente a toda la sociedad se refirió a los empresarios y no tuvo suficiente cuidado, los estigmatizó. No hay por qué declarar una guerra de la economía contra la salud”.

“Creemos que son tiempos de austeridad y solidaridad del Sector Público y que todos los esfuerzos deben concentrarse en garantizar el acceso a la salud y preservar el empleo y a nuestras empresas para que superada la emergencia sanitaria podamos entre todos salir adelante con el trabajo mancomunado entre el sector público y el sector privado”, concluyeron los diputados de Juntos por el Cambio en el comunicado.

Ocaña: “El mayor problema son los jubilados que no tienen tarjeta y no pueden cobrar”

La legisladora abrió una línea de consulta y recibió más de 500 llamados de adultos mayores que tienen dificultades para cobrar sus haberes en medio de la cuarentena.


La diputada nacional Graciela Ocaña reveló este lunes que recibió más de 500 consultas de adultos mayores en la última semana sobre inconvenientes para cobrar sus haberes, prestaciones de PAMI, medidas de prevención contra el Covid 19 y hábitos saludables durante el aislamiento obligatorio contra el coronavirus.

“A partir del viernes pasado, decidimos con mi equipo abrir una línea de 17 a 20 horas todos los días; así hemos recibido esa cantidad de llamados. Nos hemos comunicado con el presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina, que es Jorge Brito, sabemos que están trabajando para resolverlo junto a la Anses”, expresó la legisladora del PRO en diálogo con Alfredo Leuco en Le Doy mi Palabra, por Radio Mitre.

“Hay casi 1 millón de jubilados que cobran por la caja. La otra preocupación es que a los 30 días, si ese dinero no se cobra, vuelve a Anses. Le hemos pedido a la Anses que el dinero no vuelva y debería buscarse alguna forma para que esta situación sea atendida”, agregó la dirigente.

En este marco, Ocaña también hizo hincapié en las recetas médicas y las dificultades que aun persisten en esta modalidad. “La gestión pasada comenzó a trabajar con recetas electrónicas; pero muchos médicos no asentaron su firma electrónica y no puede entrar en ese mecanismo, Le hemos solicitado a PAMI que extienda las recetas. PAMI sabe lo que consume habitualmente el jubilado, hablamos de enfermedades crónicas”.

A través de la línea 11 3092 2799, mensajes en sus redes sociales en Facebook e Instagram y correos electrónicos, Ocaña y los diputados porteños Sol Méndez y Gastón Blanchetiere atendieron más de medio millar de inquietudes y realizan un seguimiento constante de los casos con los distintos organismos y entidades. “Son los que más hay que cuidar, son los que más riesgo tienen”, insistió la diputada.

En el Gobierno nacional analizan que a partir de este viernes los bancos habiliten la apertura de varias sucursales para el pago de jubilaciones, pensiones, pensiones no contributivas, AUH y prestaciones por desempleo. La medida apunta a aquellos beneficiarios que no tienen tarjeta de débito o si la misma está vencida.

Florencia Arietto culpó a la “mafia de los Moyano” por la falta de insumos médicos

La ex asesora de Patricia Bullrich durante la gestión de Cambiemos apuntó contra el clan sindicalista


Tras la disposición del ministro de Trabajo Claudio Moroni para auxiliar a las obras sociales sindicales en medio de la crisis sanitaria por el coronavirus, este lunes Camioneros recibió alrededor de 258 millones de pesos y provocó la furia otros gremios que albergan una mayor cantidad de afiliados y recibieron sumas inferiores. Es el caso de la UOM, Gastronómicos, UATRE y la UOCRA.

Una vez más, el beneficiado fue Hugo Moyano y así lo dejó en claro también Florencia Arietto, abogada y ex asesora de seguridad de Patricia Bullrich durante el Gobierno de Mauricio Macri, uno de los enemigos principales del presidente de Independiente. “La plata que falta en insumos médicos se la dieron a la mafia Moyano“, sentenció la ex funcionaria en su cuenta de Twitter.

Convocan a un cacerolazo en todo el país para que los políticos bajen sus sueldos

Será esta noche a las 21.30. Las redes sociales viralizaron el pedido de la sociedad y utilizaron una de las últimas frases que el presidente Alberto Fernández le dedicó a los empresarios: “Bueno muchachos, les tocó la hora de ganar menos”.


En medio del avance del coronavirus y el pedido del presidente Alberto Fernández para que los empresarios no despidan a sus empleados frente a la dificultad de pagar los salarios, las redes sociales viralizaron una convocatoria a un cacerolazo masivo en todo el país desde las 21.30 de este lunes. El objetivo, que el sector político reduzca a la mitad sus sueldos para poder sostener los gastos que implicaría luchar contra la pandemia.

“Bueno muchachos, les tocó la hora de ganar menos. A partir de hoy a las 21:30, minuto de cacerolazo para que los políticos bajen sus sueldos a la mitad. Ahorremos 6 mil millones de dólares para luchar contra el coronavirus”, describe una de las publicaciones que lanzaron en la web en disconformidad con los salarios de la clase política.

Andahazi: “¿La verdad en cuarentena?”

Quiero hacer un llamado a la razonabilidad, a la tranquilidad y al resguardo de la actitud crítica y reflexiva. El riesgo en situaciones como la que estamos viviendo es que se quiera anular el pensamiento y se genere un sentido común monolítico que, cuando se vea puesto mínimamente en duda, aparezcan los guardianes de la patria para tratar al libre pensador de enemigo del pueblo.

“No somos librepensadores”, dijo Berni, hace poco. Bueno, nosotros sí, somos librepensadores y en este país ha muerto mucha gente por pensar y expresarse con libertad.

Cuidado con utilizar el miedo como herramienta de control político o como método para subir el rating. El miedo es una herramienta coercitiva, ya sabemos. Existe una pedagogía del miedo, una forma de provocar obediencia mediante el miedo, de consolidar un pensamiento único y silenciar otras voces.

Es fundamental que la gente se sienta con la libertad de razonar y de opinar; ya estamos resignando muchas libertades con todo esto, muchísimas, no permitamos que nadie quiera recortar la libertad de pensamiento.

Ayer, domingo, el Tato Young hizo un excelente programa en esta radio. Entrevistó a diversas personas que viven en otros países en los que las cosas se han manejado de igual o de distinta forma. La diferentes opiniones nos ayudan siempre a pensar mejor.

No todos los países han actuado igual para afrontar el COVID19. Hay tres grandes líneas: una, que es la que adoptó Argentina es la horizontal: cuarentena total, aislamiento, igual que países como Francia o Israel. La idea es aplanar la curva de contagios y preparar a contra reloj el sistema sanitario, que en nuestro país, ya sabemos, presenta muchísimos problemas.

Otra línea es el aislamiento vertical, que propone un criterio selectivo, no se detiene la economía, sino que se resguarda a los grupos de riesgo y se insiste en medidas máximas de higiene sin confinar a la totalidad de la población. Es el caso de países exitosos en la lucha contra el virus como Japón y Suecia, donde, por supuesto, los sistemas de salud son excelentes.

Por otra parte, son culturas con mayor cuidado del bien común y con costumbres culturales higiénicas, como dejar los zapatos afuera y mantener cierta distancia social. Lo cierto es que tanto el modelo horizontal como el vertical han demostrado ser eficaces si se aplican con responsabilidad colectiva e individual.

Ahora bien, el método horizontal, como ya estamos viendo, tiene un costo socio-económico con consecuencias desconocidas. Tampoco se puede desestimar el costo emocional de todo esto. La ansiedad que genera la enfermedad es a veces menor que la que provoca un horizonte económico francamente preocupante.

Lo riesgoso es mezclar ambos modelos, ir y venir en las medidas, aplicarlos pero sin el rigor necesario. Este fue el caso de España e Italia que erraron en sus proyecciones y encerraron a la gente cuando ya el virus circulaba demasiado, con lo cual los convivientes de enfermos asintomáticos se contagiaron más. Una medida extrema tomada a destiempo puede ser muy peligrosa.

El tercer grupo es el más penoso, porque es el que vulnera todos los derechos y garantías de las personas. Me refiero a los países con regímenes totalitarios que han restringido aún más todas las libertades, ya de por sí escasas, con la excusa de la pandemia.

Además han maximizado el control social y para completar el escenario distópico, han mentido sistemáticamente y ocultado información.

Hoy sale una nota en La Nación con sospechas bien fundadas de que los muertos en Wuhan no fueron como dijo el gobierno chino de 2.535, sino que por la actividad de las empresas crematorias, que tienen prohibido hablar, la cifra estaría superando los 40 mil en la provincia que dió origen a esta cepa de coronavirus.

Ojo con los números, ojo con los datos: tenemos derecho a la información, el acceso al periodismo independiente es un derecho de la ciudadanía. Hay muchos que se tientan a la hora de manipular datos.

Tenemos la triste experiencia del INDEC, manejado por muchos de quienes integran el actual gobierno. La oposición debe mantener una actitud crítica, colaborativa pero crítica y equilibrada.

El riesgo de pensar este proceso como una situación militar es que, como sucede en toda conflagración, la primera muerte es la de la verdad. Vivimo en un régimen demócratico, no olvidemos la división de poderes, que sigue siendo el eje de la democracia bajo cualquier circunstancia.

Ese es el gran desafío de la oposición. No se puede dar carta blanca a un gobierno sea cual fuera, ni se puede resignar la vigencia de los tres poderes.

El gobierno debería valorar la actitud de las voces opositoras que se muestran, incluso, por demás comprensivas; imaginen por un momento las dificultades que podría haber tenido el gobierno anterior en una situación como esta: si imponía la cuarenta se lo hubiera tildado de fascista, si no la hubiera declarado sería acusado de gobernar para el mercado.

En este sentido Fernández cuenta con un contexto más bien acrítico. Cuidado; es muy peligroso que señale individuos y los delate con nombre propio como si fuese el juez o el supremo absoluto.

Debemos estar atentos a los pequeños intentos de instalar una voz única. El Dr. Goldsmith, por ejemplo, expuso una visión muy diferente de la que decidió el gobierno. Fue vapuleado e insultado. Yo creo que es muy positivo atender otras miradas y reflexionar con más información. No se puede tildar de enemigo a todo el que acerca otra idea. Eso es fascismo.

Las actitudes de líderes como Bolsonaro, López Obrador o Trump complican las cosas, por que no acercan argumentos racionales, que los hay, de su punto de vista, sino, al contrario, niegan el problema, desestiman a los científicos y se dedican a dejar a la población desamparada.

No podemos permitir, en ningún caso, que las que terminen en cuarentena, entubada y con respirador sean la verdad y la libertad.

El “Resistiré” de cinco amigas para prevenirse del coronavirus en sus casas

Tienen 63 años, fueron compañeras en la escuela La Santa Unión de Caballito y cantaron un fragmento de la canción que identifica al programa Le doy mi Palabra.


Fieles oyentes del programa, Tere, Dorita, Adri Lo, Adri Le y Mabel cantaron “Resistiré”, la canción de apertura de Le Doy Mi Palabra, con el fin de incentivar a la sociedad a luchar contra la pandemia del coronavirus y mostrar responsabilidad a la hora de cumplir la cuarentena obligatoria.

Hola, Leuco! Hola, capo ! Sos de los pocos periodistas que queda en los medios en los podemos confiar. Seguí así y nuestros hijos y nietos te lo agradecerán como lo hacemos nosotras ahora. Somos muchas y te queremos!“, fue el cálido mensaje de las compañeras de Caballito para Alfredo Leuco, quien decidió cerrar su editorial de la fecha con el himno de la resistencia cantado por ellas.

“Hay que quedarse en la casa para resistir. Así soportaremos los golpes y jamás nos rendiremos. Erguidos frente a todo. Resistiremos al virus, para seguir viviendo”…