La medida también alcanza a Luis María Betnaza, directivo de Techint, y otros ex funcionarios. Se trata de una rama del expediente que buscaba determinar si los pagos efectuados por la empresa estuvieron vinculados a la nacionalización de Sidor en Venezuela.
El juez federal Marcelo Martínez De Giorgi decidió revocar el procesamiento que pesaba contra la vicepresidenta Cristina Kirchner, el ex ministro de Planificación Feederal Julio De Vido y el directivo de la empresa Techint Luis María Betnaza, entre otros, en el tramo del caso “Cuadernos” vinculado al presunto pago de sobornos por parte de esa entidad.
En sus argumentos, el magistrado dictó la falta de mérito de los involucrados, entre los que también se encuentran los ex funcionarios Roberto Baratta, José María Olazagasti y Claudio Uberti.
“Corresponde disponer la realización de diversas medidas de prueba que clarifiquen” aspectos de lo ocurrido en relación a Techint, vinculados a “determinar si los pagos efectuados pudieron estar vinculados con razones de emergencia en el contexto de la nacionalización de la empresa SIDOR en la República Bolivariana de Venezuela”, sostuvo el juez en su fallo. Ante ello, “se advierte como imprescindible profundizar la pesquisa”, agregó al revocar de oficio los procesamientos y disponer la falta de mérito.
En otro punto polémico de la resolución, Martínez De Giorgi evaluó que “resultaría pertinente escuchar en declaración testimonial a los directivos, presidentes y CEOs de las firmas Ternium y Sidor, que fueron propuestos por el Sr. Fiscal”, en alusión al fiscal del caso, Carlos Stornelli.
“También correspondería incorporar a la presente los viajes realizados por los imputados a la República Bolivariana de Venezuela, en el contexto de la nacionalización de la empresa Sidor, como así también, determinar la existencia de comunicaciones que se hayan registrados entre los imputados en ese período”, agregó Martínez De Giorgi.
El procesamiento por el tramo vinculado a supuestos pagos ilegales de la empresa Techint fue dictado el 17 de septiembre de 2018 por el fallecido juez federal Claudio Bonadio, a quien Martínez De Giorgi está subrogando.
En esta investigación estuvo procesado el CEO de Techint, Paolo Rocca, pero la Cámara Federal porteña revocó esa decisión.
La causa de los Cuadernos reveló la existencia de una asociación ilícita y el delito de cohecho, en base a los escritos plasmados en cuadernos por parte del remisero Oscar Centeno, un arrepentido en el caso y ex chofer del ex funcionario Baratta.
El tramo principal del caso, en el que está procesada la Vicepresidenta junto a ex funcionarios como De Vido y empresarios, ya fue elevado a juicio oral y está a cargo del Tribunal Oral Federal Nº7.
El ex ministro de Planificación Federal se sumó al club de ex funcionarios K que cuestionan el modelo político de Alberto Fernández. Se abre la interna oficialista.
Sumado al repudio masivo de la oposición para con las escandalosas medidas que impulsa el Gobierno de Alberto Fernández, en las últimas semanas trascendieron las críticas de algunos ex funcionarios del ala más dura del kirchnerismo que evidencia la interna dentro de sus filas.
El primer turno fue de Guillermo Moreno, ex secretario de Comercio durante la gestión de Cristina, que ahora se mostró en contra de la expropiación de Vicentin. El presidente le respondió con una chicana y lejos de ponerle freno a la polémica, Moreno volvió a provocarlo.
En esta oportunidad sorprendió que alzara la voz Julio De Vido, el “preso político” que recuperó la libertad en marzo (estaba con arresto domiciliario desde diciembre). “Más que decisión el gobierno lo que está mostrando es una profunda indecisión todos los días con medidas que llevan a dudar”, cargó de lleno contra el Ejecutivo.
Y trazó una comparación de la estatización de YPF durante el mandato de CFK con el intento de “rescate” de Vicentin a través de una expropiación que está empantanada y en manos del juez del concurso de acreedores.
“Cuando nosotros recuperamos YPF hubo un trabajo previo qué llevó adelante el ex ministro Kicillof con su equipo. La presidenta lo anunció las 11 de la mañana, y a las 12 yo estaba sentado con el CEO de la compañía y el interventor, y a la par se presentaba en el Congreso el proyecto de expropiación. En 24 días se procedió a expropiar”, sostuvo el ministro de Planificación Federal en diálogo con Wake Up (Delta 90.3).
“La verdad, yo quisiera saber si alguno conoce el proyecto. Y cómo fue el origen de este proyecto que expuso el presidente, el de la senadora Fernández Sagasti. Se anunció con bombos y platillos y después nunca se más se conoció el texto”, siguió De Vido.
“Lo mismo pasó con el impuesto a la riqueza, a las grandes fortunas. Estos proyectos se van volatilizando por la actitud dubitativa que muestra el gobierno. Y ganan espacio quiénes se oponen históricamente a esta medidas. La polémica por la intervención y expropiación de Vicentin es un problema político, no técnico”, agregó, volviendo a señalar la falta de decisión de Alberto y su equipo.
“Es un gobierno que desde la victoria en las PASO por 15 puntos de diferencia viene perdiendo poder todos los días. Y enfrente tiene a una fuerza derecha que nunca antes se había visto de esa forma en la Argentina: en la calle, militante, con un líder inteligente que la conduce, qué es Macri claramente, al que lo sacan cuando quieren”, fue lapidario el ex mandamás de la obra pública“, completó.
Los agentes deberán prestar declaración tras la feria judicial.
Aquella madrugada del 18 de enero de 2015, Alberto Nisman fue hallado sin vida con un disparo en la cabeza en el baño de su departamento en Puerto Madero. A 5 años y medio del hecho, la justicia no supo qué hicieron exactamente en ese lapso los grupos operativos que estaban trabajando en la calle, hablando minuto a minuto.
La información que trascendió fue que hablaron por teléfono entre todos decenas de veces durante 11 horas, desde que los custodios de Nisman llegaron a la Torre Le Parc para iniciar su rutina de trabajo hasta que un cerrajero abrió una puerta que no había sido cerrada por dentro y el país entró en conmoción.
Estos agentes de planta de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI, la ex SIDE) también recibieron llamados de sus superiores y, lo más importante, reportaron a ellos durante todo el día. Algo estaba pasando. Algo que no sucedió nunca antes ni sucedería después, porque nunca antes ni después los llamados volvieron a cruzarse de ese modo un domingo.
Aunque el frenesí de las llamadas había comenzado a la mañana de aquel domingo 18 de enero de 2015, lo que pasaba se supo después de las diez de la noche: Nisman, el fiscal que cuatro días antes había denunciado a la presidenta Cristina Kirchner por encubrir a los acusados de haber volado la AMIA, estaba muerto.
Cinco años y medio después, aquellos agentes de inteligencia serán citados a declarar por primera vez, según anticiparon fuentes judiciales. Las citaciones saldrán del equipo especial que investiga la muerte de Nisman, a cargo del fiscal Eduardo Taiano, en cuanto se habilite la actividad judicial tras la cuarentena y abarcan a “entre 10 y 15 personas, por lo menos”. Deberán concurrir a la Justicia tras la feria judicial.
El ministro de Salud porteño avaló el ‘banderazo nacional’ del sábado pasado en distintos puntos del país y destacó que se realizó con “cuidado del distanciamiento”.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires respaldó las protestas que se dieron este sábado 20 de junio contra la intervención y expropiación de Vicentin a pesar de que rige el aislamiento social preventivo y obligatorio para prevenir el contagio de coronavirus.
En esa sintonía se expresó el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, quien dijo “entender” el descargo de la gente y destacó que el banderazo se realizó con “cuidado del distanciamiento”.
“Las expresiones públicas son un elemento entendible en una situación tan dolorosa. Lo que hacemos es escucharlas”, opinó el funcionario, y sobre ese punto resaltó las medidas preventivas por el COVID-19: “Pedimos que se haga con la total prudencia y cuidado del distanciamiento. Vi que la gente tomó buena distancia y mucha gente estaba en auto”.
Las declaraciones que Quirós brindó este martes vuelven a tensar la relación entre CABA y el oficialismo nacional, mientras se discute qué hacer con la cuarentena una vez que concluya el período actual, el domingo 28 de junio. Desde el Gobierno de Alberto Fernández y la gestión de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires impulsan volver a la fase 1, con restricciones al transporte público, durante al menos dos semanas, para contener el crecimiento de infectados y aliviar la ocupación de camas de terapia intensiva.
Mientras el Gobierno prepara el terreno para endurecer el aislamiento, el ministro de Salud también aseguró que “restringir el transporte público es fundamental”.
Tal como se veía venir, el presidente Alberto Fernández, el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta y el gobernador bonaerense Axel Kicillof acordaron que “si sigue la actual tendencia” en el aumento de casos de coronavirus, las autoridades decidirán hacer más restrictiva la cuarentena.
Este lunes se anunciaron 2146 nuevos infectados de coronavirus -récord diario- y 32 muertes en las últimas 24 horas en la Argentina. De los nuevos positivos, 2061 pertenecen a la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, los distritos más afectados del país.
En este contexto el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, advirtió que el pico de contagios en la Argentina “todavía no llegó” y que “es deseable” volver a la fase 1 de la cuarentena para evitar un colapso sanitario, a pesar de llevar 95 días de aislamiento.
“Es deseable (volver a la fase 1), evidentemente tenemos que tomar alguna medida porque lo que nosotros estuvimos haciendo fue muy útil para tener un crecimiento lento, se esperaban resultados muchos más trágicos para este tiempo, pero estamos creciendo (en cantidad de enfermos) y tenemos que buscar cómo lo paramos. Siempre dijimos que eso se hace poniendo el pie en el freno”, señaló en el programa Animales Sueltos.
También opinó sobre la fatiga de la población por tantos días de cuarentena: “Yo entiendo, estamos cansados. Yo estoy cansado, pero no hay otro método. Es increíble que en un siglo tan tecnológico, tan innovador como este, de tanta explosión de conocimiento, tengamos que recurrir a herramientas del Medioevo como el aislamiento, el distanciamiento, lavarnos las manos seguido, el uso del tapaboca, que son las más útiles”.
Ginés aseguró que “restringir el transporte público es fundamental” porque “el virus no viaja solo”, sino que lo hace “en las personas” y con esos medios de movilidad “se lo lleva de un lado para el otro”. E insistió: “Creo que hay mucho movimiento, creo que (el aislamiento más estricto) será un periodo más corto, quizás no va a ser tan largo como fue al principio, pero nosotros tenemos que hacer algo para frenar la curva, sino en realidad todo lo que viene será un crecimiento (de los casos)”.
De cara a lo que viene, el Presidente volverá a reunirse este jueves en Olivos con Kicillof y Rodríguez Larreta para “tomar una decisión” respecto de la cuarentena.
La vicepresidenta convocó a una sesión en la Cámara Alta para este miércoles con el fin de poner la lupa en presuntas “irregularidades” en los préstamos del Banco Nación a la cerealera.
Mientras Alberto Fernández insiste con el plan alternativo del gobernador santafesino Omar Perotti y deja en segundo plano la estatización de Vicentin, el kircherismo convocó a una sesión en el Senado en la que incluyó el tratamiento de un proyecto de ley que crea una comisión bicameral investigadora de los préstamos otorgados por el Banco Nación a la entidad agraria. Se trata de una clara estrategia de Cristina Kirchner para impulsar la expropiación.
La iniciativa fue presentada por su exsecretario y actual senador por Neuquén, Oscar Parrilli, y obtuvo dictamen de la Comisión de Asuntos Constitucionales el 12 de junio pasado.
La sesión, convocada para el miércoles, a las 15, promete terminar con un nuevo desplante de los bloques opositores de Juntos por el Cambio y Consenso Federal, que ya anticiparon su rechazo a tratar proyectos que no tengan relación con la pandemia de coronavirus.
El protocolo de las sesiones virtuales aprobado por la Cámara alta el pasado 13 de mayo limita el debate mediante el sistema de videoconferencia a proyectos vinculados con la emergencia sanitaria.
El objetivo de esta comisión es ampliar las facultades a la comisión bicameral, como la de “practicar inspecciones en lugares públicos, semipúblicos y privados, allanando por sí el ámbito de que se trate”. Además, le permitirá “revisar y secuestrar libros de comercio, contratos, instrumentos financieros, registros informáticos y toda clase de documentación y correspondencia que guarde relación con la investigación”.
También se establece la “investigación y esclarecimiento de posibles maniobras irregulares relacionadas con la relación crediticia celebrada entre el Banco Nación y la empresa Vicentín”.
La comisión estará conformada por 12 legisladores (seis por cada cámara) que investigarán si la entidad bancaria cumplió con las normativas legales, cuál fue el destino de los créditos otorgados a la empresa y si existieron “posibles maniobras de encubrimiento y/o lavado de activos de posible origen delictivo”.
El sábado conmemoramos el Bicentenario de la Bandera al cumplirse dos siglos de la muerte de su creador, Manuel Belgrano.
Esta fecha nos encontró en medio de la cuarentena más larga del mundo, con un banderazo masivo y en circunstancias semejantes a las de aquellas épocas: por un lado, quienes se aprovechan de la coyuntura para avanzar sobre las libertades elementales y, por otro, los que intentan contener la arremetida contra los derechos y garantías civiles.
Otros tiempos, la misma lucha: autoritarismo versus república. La libertad, viga maestra del pensamiento de Belgrano, se ve amenazada por quienes no creen en la democracia y suponen que la Constitución es un palimpsesto sobre el cual se puede garabatear cualquier cosa.
Quizás por eso, hoy más que nunca resulta imprescindible desempolvar las ideas de un hombre fundamental como Belgrano, de cuyo nombre se quieren apoderar quienes, en rigor, desprecian su espíritu libertario.
Retrocedamos dos siglos: Manuel Belgrano está desahuciado. Después de una vida de lucha y entrega, el general agoniza en una cama. No tiene nada. Literalmente.
No tiene un peso. Hacia el final del camino, al cabo de una carrera de abogado brillante, después de haber forjado las mejores ideas de este país, luego de dar las batallas intelectuales y las batallas militares para las cuales debió convertirse de jurista en soldado, después de haber iluminado un continente con su pensamiento y su lucha, Manuel Belgrano yace moribundo. Tiene las manos limpias… pero vacías.
Había escrito que todos los ciudadanos tenían derecho a gozar de “libertad, igualdad, seguridad y propiedad”, y dedicó su vida entera a luchar por esos principios.
Y ahora, tendido y punto de recibir la extremaunción, no gozaba ni de libertad porque había sido detenido por las fuerzas militares sublevadas en Tucumán: no tenía seguridad porque había sido traicionado y no contaba con ninguna propiedad porque jamás se había preocupado por esas minucias. No tenía ni una moneda partida al medio. Nada.
“Sirvo a la patria sin otro objeto que el de verla constituida, ése es el premio al que aspiro”. Belgrano, apresado en Tucumán, pide morir en Buenos Aires. Pero como ni siquiera contaba con recursos para trasladarse, le solicita al nuevo gobernador tucumano, Bernabé Aráoz, un puñado de pesos para viajar. Pero hasta esa última voluntad le es negada.
Finalmente su viejo y querido amigo, José Balbín, le presta el dinero para volver. Pero Buenos Aires también le da la espalda. No consigue medios económicos para afrontar un tratamiento para su enfermedad.
Ramos Mejía, lo ayuda como puede. Y puede poco. Con remordimiento y vergüenza se disculpa por la exigua suma que tenía para ofrecerle: apenas trescientos pesos. Cada uno de nosotros, todos nosotros, los contemporáneos de Belgrano y las generaciones presentes y futuras deberíamos morirnos de vergüenza ante el nombre de Belgrano.
Belgrano había dado todo y no tenía nada. El país estaba en deuda con él por todo lo que Belgrano había hecho por la causa de la independencia y por la dignidad de sus compatriotas. Cuando digo que el país estaba en deuda, no es una metáfora. No. El Estado le debía a Manuel Belgrano el pago por el trabajo de toda una vida de lucha y sacrificio. Y en su hora, no tenía plata ni para remedios.
“Muero tan pobre que no tengo con qué pagarle el dinero que usted me prestó”, le dijo Belgrano a Balbín, quien lo había ido a visitar poco antes de morir. “Pero ese dinero no lo perderá, el gobierno me debe algunos miles de pesos de mis sueldos, y luego que el país se tranquilice se los pagarán a mi albacea, quien queda encargado de satisfacer la demanda”, continuó Belgrano.
Quién no podía ocultar la vergüenza, en realidad, era José Balbín. Qué le importaba ese dinero. Qué dinero podía pagar lo que Belgrano había hecho por la patria. Pero asintió en silencio para no humillar a su amigo en su últimos momentos. Balbín carraspeó para evitar que Belgrano notara el llanto. No quería llorarlo aún en vida.
Pero a Manuel Belgrano, más que la enfermedad, más que el dolor físico, que por momentos era intolerable, más que la idea de la muerte, lo torturaba otra cosa. “Mucho me falta para ser un verdadero padre de la patria, me contentaría con ser un buen hijo de ella”, había escrito.
Acaso sin saberlo, el general hablaba de su propia relación con la paternidad y con sus hijos. Siempre lo había atormentado el tiempo que no pudo dedicarle a su mujer y a sus hijos. Además de pobre, Belgrano murió alejado de Dolores, la mujer que amaba, y sin poder ver a sus hijos tanto como lo hubiese deseado.
Así, enfermo, traicionado y abatido por las circunstancias políticas, Manuel Belgrano sólo pidió una voluntad antes de partir: ver a su hijita Manuela, su querida Manuelita quien por entonces todavía no había cumplido los dos años.
Resulta conmovedor el relato de esta escena que fuera rescatado por fray Jacinto Carrasco: “La víspera de la partida, postrado en una cama como estaba, hizo que le llevaran a su pequeña hija por la noche para acariciarla por última vez. Fue una escena que poquísimos amigos presenciaron, con lágrimas en los ojos”.
Todos nosotros, cada uno de nosotros, y sobre todo los argentinos honestos y bien nacidos, estamos en deuda con Belgrano. Y qué mal le hemos pagado.
Fuerte rechazo del director, accionista e integrante de la familia Vicentin contra la iniciativa del gobernador santafesino. “Es por tiempo indeterminado y agrega un interventor provincial a los dos que designó el gobierno nacional“, se quejó.
Máximo Padoan integra la tercera generación del Directorio de Vicentin, la empresa agroexportadora que está en el ojo de la tormenta, en concurso de acreedores –con una deuda de USD 1.350 millones– y con el gobierno de Alberto Fernández al asecho para intervenirla –algo que por ahora no ocurrió luego del fallo del viernes del juez Civil y Comercial de Reconquista, Fabián Lorenzin– y expropiarla por medio de una ley del Congreso.
En ese marco, el empresario rechazó la alternativa que propuso el gobernador de Santa Fe Omar Perotti para evitar la estatización, pero incluyendo una intervención en reemplazo de la actual conducción de los accionistas, la cual estaría conformada por dos representantes del Estado nacional y un tercero propuesto por esa provincia.
“Es peor que el DNU de intervención. El DNU planteaba una intervención por 60 días y este plan plantea por tiempo indeterminado, llevarían adelante el concurso incluso haciendo ellos la propuesta de pago a los acreedores, cuando la empresa tiene a sus accionistas y directores vigentes y son los que tienen que afrontar este proceso dentro del marco concursal con síndicos que vienen trabajando. Esto abriría una situación a futuro, de que la inspección de personas jurídicas pretenda evaluar la conveniencia o no para autorizar una sociedad; un organismo de registro que pretende tener una tarea de control de los negocios”, analizó Padoan.
Se trata de uno de los hijos de Alberto “Beto” Podoan, quien fue CEO de la empresa, presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario y que también estuvo involucrado en la causa de los cuadernos de la corrupción. También es nieto de Máximo Vicentín, quien con dos hermanos y un tío fundó la compañía hace 90 años.
Consultado sobre las repercusiones que tuvo el masivo banderazo en muchos puntos del país en contra del Gobierno, manifestó que “es una emoción muy grande ver esta movilización de apoyo, pero lo más importante es que para mí se ve en el resto del país”. “Fue mucho más allá, es un tema de libertad, de propiedad privada, de división de poderes. Creo que eso movilizó a la mayoría de la gente. Hay acreedores de Vicentin que estaban apoyando a la empresa y a todos esos valores”, señaló el dirigente en diálogo con Alfredo Leuco en Radio Mitre.
“Como directores fuimos repuestos por el juez, y el interventor se fue el viernes y no se si volvió, no lo vi. La actividad sigue normal. Se ha hablado de que la intención era preservar las fuentes de trabajo y nosotros no hemos dejado nunca de pagar un sueldo. La actividad se fue retomando y está en algunas a un 100%, 80%, 70%; pero toda la empresa en actividad”, agregó.
El banderazo fue, claramente contra el patoterismo de estado de Alberto y Cristina. Fue una catarsis de miles y miles de argentinos en 80 localidades del país productivo. En un grito, el banderazo, resumió el hartazgo de gran parte de la población. Las clases medias urbanas y rurales, le propinaron al gobierno, la peor derrota política, en su peor semana. Fue un multitudinario voto no positivo.
Cada uno llevó su reclamo y su cartelito. Cuidemos lo nuestro. Hoy es Vicentín y mañana sos vos. Respeto por la Constitución. Devuelvan lo que robaron. Cárcel a los ladrones. ¿Hasta cuándo habrá superpoderes? No al plan sistemático de impunidad y venganza. No se atrevan a armar una Corte Suprema con mayorías automáticas. Basta de atacar al campo con retenciones, dólar caro para comprar insumos y baratos para vender la cosecha. Por lo menos disimulen y condenen públicamente los robos de ganado, la destrucción de silo bolsas, el incendio de campos que goza de una impunidad sospechosa. Vayamos a una cuarentena inteligente y focalizada para que nadie muera por el virus pero, para que tampoco nadie, se muera de hambre ni de frustración.
No aprovechen la pandemia para copar la justicia con autoritarios. Los jubilados, también se expresaron. Porque otra vez le metieron la mano en el bolsillo mientras le van a dar a un delincuente condenado en dos instancias como Boudou, 400 mil pesos por mes durante toda su vida y 17 millones de pesos de haberes que no cobró. Había cientos de críticas diversas entre semejante multitud. Pero todas se unificaron el día de la bandera que se transformó en el día del banderazo contra todo tipo de atropello.
Las anteojeras ideológicas del fanatismo, no le permiten ver a muchos funcionarios y militantes del cristinismo que en los pueblos del interior hay agradecimiento a las empresas familiares que durante 90 años dieron trabajo y progreso. Permitieron el arraigo. Para felicidad de los padres, abrieron la posibilidad de que sus hijos, tuvieran futuro en su tierra, sin tener que emigrar a otras provincias. Crearon fuentes de trabajo y capacitación a pocas cuadras de donde viven. Eso vale oro. No tiene precio. Es lo que el peronismo no hizo en la provincia de Buenos Aires y por eso tantos cientos de miles tienen que ir a la Ciudad de Buenos Aires a ganarse la vida con un empleo que, en el Conurbano no se consigue.
Los K ven oligarcas y conspiraciones que no existen. El pensamiento congelado los hace caer en diagnósticos equivocados. ¿En qué, quedamos presidente? Alberto cambia de opinión cada 24 horas. Se radicaliza y parece Hugo Chávez, pero al otro día recula en chancletas y parece Fernando de la Rúa por su mala gestión y sus dudas. Lanata dijo que “no saben ni regalar plata”. Alberto se compara con Raúl Alfonsín, pero no le llega ni a la suela de sus zapatos.
¿Por qué no avanza con la expropiación? Por la gran protesta del banderazo. Porque ese fuerte repudio, puso en alerta a los diputados de Córdoba, Entre Ríos y Santa Fé. Comprendieron que si dan quorum al debate expropiador, podrían ganarse el castigo en las urnas de su propia gente. Por lo tanto, hay serias dudas de que ese proyecto pueda lograr la media sanción. Todo lo contrario. Muchos legisladores oficialistas dicen que puede ser una 250. Es decir el doble de costo político que la 125.
La erupción de la movilización fue en respuesta a un gobierno que se quiere llevar todo por delante. Alberto lo hizo. O Cristina lo hizo. En realidad fueron ambos. Un tuit muy creativo editorializó en las redes diciendo: “El orden de los Fernández no altera el producto”. Cristina no dijo una sola palabra. Tira la piedra y esconde la mano. Ella dirige la batuta y le expropia el sillón de Rivadavia, la banda y el bastón al presidente que mira sin comprender como se evapora su autoridad y como se erosiona su investidura. Tal vez por eso apele tan seguido a las bravuconadas. No se puede creer que, en su intento de sacarse las culpas de encima, haya apuntados otra vez a los que salen a correr, a pasear o (atentos) a los que quieren abrir sus negocios.
¿El Presidente, no se da cuenta que muchos perdieron el esfuerzo de toda su vida y se fundieron? No están confundidos, están fundidos ¿O que la gente necesita trabajar para vivir y para soñar? Los funcionarios siguen ganando lo mismo. Ni siquiera se bajaron el sueldo. Pero los comerciantes y muchos cuentapropistas, casi no tienen ingresos. ¿Es tan difícil entender eso?
Todo fue producto de una sucesión de errores, que la cuarentena fue acolchonando, pero la caldera se fue calentando y un día explotó. Y el último empujón se lo dio Alberto con su maltrato y soberbia. Despreció y descalificó a los periodistas o a los dirigentes políticos que le advirtieron que va por el camino equivocado. Que va a chocar contra una pared humana. Y chocó la calesita.
A Cristina Pérez la mandó a leer la Constitución. Al impecable juez Fabián Lorenzini lo quiso correr con las jinetas. “Él es un juez concursal y yo soy el presidente de la Nación. Hay que explicarle que un DNU es igual que una ley”. Su despropósito aumentó cuando dijo que la gente en asamblea, estaba avalando a directivos que están siendo investigados en la justicia. Nadie dijo semejante cosa. Nadie planteó que se oponía a que continuara cualquier investigación seria. De hecho las autoridades manifestaron que no tienen nada que ocultar y que están a disposición de cualquier juez. Pero si se trata de avalar, es Alberto el que avala a Cristina, Boudou, Lázaro, De Vido, y siguen los autores del robo del siglo.
Le dije hace poco que Alberto está haciendo méritos para ser peor que Cristina. Es una tarea titánica. Pero va sumando. Por eso, esto hay que anotarlo entre las cosas más graves que Alberto dijo e hizo, como presidente y como profesor de Derecho de la Universidad. Presidente: En este y en cualquier expediente, el juez tiene más autoridad que usted porque hay división de poderes en la Argentina. Por lo menos por ahora. Los mejores constitucionalistas, le dieron la razón a Cristina Pérez. Es usted el que tiene que leer la Constitución. El doctor Roberto Gargarella le dijo que los DNU no tienen estatus legal y que tienen un rango inferior a las leyes. Otro prestigioso experto en la Constitución, Daniel Sabsay le recordó que usted, según la Carta Magna, tiene prohibido intervenir en causas judiciales”.
La Federación Argentina de la Magistratura, que nuclea a más de 15 mil jueces y funcionarios del Poder Judicial, respaldó al juez del concurso. Además, si un DNU vale igual que una ley, es como decir que van a cerrar el Congreso. Perder el olfato es un síntoma del Covid 19. Pero perder el olfato político es un síntoma de aislamiento y tozudez.
El presidente no dejó de pegarse tiros en los pies. Antes de las multitudinarias marchas, sin banderas partidarias ni aparatos, les mojó la oreja a los que iban a participar: “Son gente confundida”, los subestimó cuando en realidad el confundido era él. Otra vez le tiró la cola al león. Les mojó la oreja. Hizo enojar a los mansos. Por eso en las redes se repitió el rótulo de “La rebelión de los confundidos”. Y algunos mensajes fueron demoledores y repasaron todas sus declaraciones y acciones absolutamente contradictorias. Fue el propio Presidente el que dijo que si lo veían transitar por un camino equivocado que salieran a la calle para decírselo.
Y eso fue lo que pasó. Complacieron su pedido: salieron a la calle a decírselo. Pero como no fueron escuchados, se vieron obligados a gritar cada vez más fuerte y a gritar cada vez más cerca del jefe de estado. Por eso también llenaron las calles que rodean a la Quinta de Olivos. Hasta que lo bocinazos y los cacerolazos aturdan al Presidente. Todas estas cuestiones son las que van llenando de bronca a mucha gente. No es tan fácil llevar al país hacia Venezuela o hacia Santa Cruz. Los regímenes anti democráticos tienen poco espacio y apoyo en la Argentina. Diez millones de personas no votaron este gobierno y muchos de los que si votaron a Alberto, tampoco quieren un giro hacia posturas extremistas y autoritarias.
Defienden la libertad. Y están dispuestos a ponerles límite al patoterismo de estado que se expresa en muchas de las acciones y decisiones de los Fernández. Por algo entre Avellaneda y Reconquista sonó nuestra cortina y arenga de “Resistiré”. El intendente Dionisio Scarpin explicó que el crecimiento monumental de su distrito y de Vicentín se hizo con el esfuerzo y la innovación de trabajadores y empresarios privados. El estado solo puso piedras en el camino. Le sacaron el tren, le sacaron el puerto y agregó “No pueden ni cortar el pasto en la ruta 11”.
Una pancarta, en ese hervidero de la ruta, confirmaba este pensamiento: “Seamos libres, lo demás se arregla”. Era una versión del extraordinario legado de don José de San Martin. Hablo del corazón conceptual de la Orden General a “sus compañeros del Ejército de los Andes”, en 1819. En este momento, esas palabras, cobran un valor extraordinario: “Si no tenemos dinero, carne y un pedazo de tabaco no nos va a faltar. Cuando se acaben los vestuarios nos vestiremos con la bayetilla que nos trabajen nuestras mujeres y si no, andaremos en pelotas como nuestros paisanos, los indios: Seamos libres, lo demás no importa nada”.
También dijo San Martín que él y sus oficiales iban a dar “el ejemplo en las privaciones y el trabajo y que prefería la muerte a ser esclavo”. Traducido a la música, podríamos resumirlo en Atahualpa y Mercedes: “Yo tengo tantos hermanos que no los puedo nombrar y una hermana muy hermosa que se llama libertad”.
Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre
El apuntado es Pedro Cahn, uno de los infectólogos que encabeza el Comité de Expertos en medio de la pandemia.
Siendo una de las caras más visibles de la cuarentena debido a su rol activo como miembro del consejo de expertos que asesora al presidente Alberto Fernández en la lucha contra el Covid-19, Pedro Cahn volvió a ser el blanco de las críticas por parte de quienes cuestionan las medidas del Gobierno para con la crisis sanitaria-económica.
CUARENTENA ETERNA: Lanata reveló qu Pedro Kahn ya armó su kiosko: fija la duración de la cuarentena y vende servicios de seguimientos de COVID a empresas por un valor de 200 mil pesos. Avísenle que en su negocio hay conflicto de intereses
“CUARENTENA ETERNA: Lanata reveló que Pedro Kahn ya armó su kiosko: fija la duración de la cuarentena y vende servicios de seguimientos de COVID a empresas por un valor de 200 mil pesos. Avísenle que en su negocio hay conflicto de intereses“, sentenció la filósofa Diana Cohen Agrest en su cuenta de Twitter, haciendo referencia a la investigación que difundió Jorge Lanata en su último programa de PPT.