La carta abierta de Bullrich al presidente: “No confunda su misión con sumisión”

La titular del Pro salió a responderle a Alberto Fernández, que en el acto por el Día de la Independencia dijo que vino “a terminar con los odiadores seriales”. “Que el odio no sea un nuevo enemigo imaginario”, dijo la ex ministra de Seguridad.


Tildada como una de las “odiadoras seriales” que el presidente Alberto Fernández prometió “terminar” en su discurso del 9 de julio, Patricia Bullrich recogió el guante y salió a responderle en una carta abierta que publicó en sus redes sociales.

“Que el odio no sea un nuevo enemigo imaginario”, tituló la referente de Juntos por el Cambio al texto que retruca las acusaciones del oficialismo, en el que le pide al mandatario que “piense dos veces” antes de acusar de violentos a los opositores y se hace un lugar para renegar de la violencia que, reconoce, “vivió” en el pasado, pero que rechaza como “herramienta para hacer política, y menos en democracia”.

“Gobernar con la Constitución Nacional, para el Estado de Derecho, y creer en el pluralismo y la tolerancia cimentados en hechos, no es patrimonio de odiadores sino de Republicanos”, inicia la ex ministra de Mauricio Macri.

“De mi parte no existe ni existió nunca el odio hacia usted ni hacia su espacio político. Sepa que el hecho de que nuestra Nación se cimente sobre pilares diferentes, elegir otro camino y otro modo para llegar al objetivo de tener una Patria libre, grande y de trabajo, no me convierte a mí ni a quienes represento en una odiadora serial”, siguió.

“Le recuerdo que fue usted, en estos meses de gobierno, quien ha tratado de “imbéciles” a algunos ciudadanos, de “miserables” a los empresarios, de “locos” a quienes gobernamos antes que usted, y hasta convalidó a través de sus redes sociales que a un periodista se lo etiquete con el rótulo de “gordito lechoso” y a otro le propinó un golpe digital”, cuestionó la titular del PRO haciendo referencia a las acciones ofensivas que tuvo Fernández en diferentes discursos y en las redes sociales.

“Por eso, señor Presidente, le pido que antes de sugerir, señalar o apuntar a alguien como propagador del odio, lo piense dos veces. Es peligroso promover u otorgar esa licencia desde la cúspide del poder en momentos en que el país necesita más convergencia que nunca. El odio también es contagioso. No confunda unidad con unanimidad ni su misión con sumisión”, exigió Bullrich, sin referencias a los vínculos del Presidente con dirigentes de Pro, como el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, o intendentes macristas del conurbano.

La ex funcionaria dejó en claro que “el discurso del odio nos hunde más en la grieta de la que usted propuso sacar al país. Aún está a tiempo de retractarse. Admitir su error lejos estaría de interpretarse como una debilidad; si vale mi opinión, sería un gesto de grandeza hacia toda la sociedad”.

“Le reitero que, a pesar de nuestras diferencias, cuenta conmigo para reconstruir un país que ya lleva sufriendo demasiado, pero comprenda que no lo haré sola; intentaré llevar no una voz individual sino la representación de una fuerza social que existe, que sueña y que peticiona“, completó.

Lacalle Pou hablará por primera vez para la televisión Argentina en Palabra de Leuco

El mandatario uruguayo brindará una entrevista exclusiva en TN para hablar de todos los temas: la economía, el coronavirus en la región, la relación entre ambos países y sus primeros meses de gestión. Su visión de Macri y de Cristina y el futuro del Mercosur.

El próximo martes, a las 22, el presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou romperá el silencio para la televisión argentina y brindará una entrevista exclusiva en TN, con Alfredo Leuco, en Palabra de Leuco.

Será el primer reportaje que el Jefe de Estado uruguayo otorga a un medio de comunicación de Argentina. El presidente de la República Oriental del Uruguay hablará de la relación bilateral con Alberto Fernández, las facilidades para las empresas y particulares de este lado del Río de la Plata que se instalen en su país.

También conversarán sobre su mirada sobre los populismos en general y sobre el chavismo en paticular. Cómo hicieron en Uruguay para enfrentar la pandemia y los resultados que obtuvieron.

Por otra parte, Lacalle Pou dará su punto de vista sobre Macri, Cristina y el futuro del Mercosur. Lacalle Pou fue el presidente que terminó con 15 años de gobiernos del Frente Amplio y cómo es su relación con Tabaré Vázquez y José Mujica.

Jorge Fernández Díaz: “La pornográfica nomenklatura kirchnerista”

Lee el editorial de Jorge Fernández Díaz en La Nación

“La mayor parte del caviar se guardó para la nomenklatura”, decían los revisionistas de la experiencia soviética. Un exdirigente del Partido Comunista argentino se sintió impactado al descubrir un día que el líder de los proletarios del mundo, el amado camarada Leónidas Brezhnev, era propietario de una impresionante colección de coches antiguos y lujosos. Quienes venían a combatir las clases sociales, en busca de un igualitarismo feliz, armaron una nueva clase privilegiada que hacía trampa con los fondos del Estado, se reservaba para sí una vida de multimillonario, se atiborraba de caviar, condenaba a la población a una gris mediocridad, y se defendía con el culto a la personalidad y con una propaganda machacona y altruista de gran “proyecto solidario”. Contra la mismísima filosofía de Marx, los cultores del socialismo real reemplazaron así a la aristocracia del zar por una nueva élite corrupta y totalitaria. La nomenklatura peronista, sin ser tan feroz ni tan inteligente, produce estos días escenas pornográficas.

Todos los conmovedores pobristas que la integran son potentados que viven en mansiones o departamentos suntuosos de las principales ciudades, y el emblemático “empresario nacional y popular”, a punto de ser excarcelado, se dispone a ocupar una casa fastuosa en un exclusivo country de “chetos”. Hasta haber ingresado en el círculo íntimo de los Kirchner -esos dos paladines de la “izquierda” latinoamericana-, el buen hombre era un simple empleado bancario. Luego se transformó, entre otras cosas, en el más grande terrateniente de la Argentina, certificando una vez más que los kirchneristas no querían acabar con la oligarquía, sino simplemente desplazarla y ocupar sus tronos. Esta descarada excarcelación se conoce en la misma semana en que un exsecretario de Néstor y Cristina, que ingresó pobre a la administración pública y se retiró obscenamente rico de ella, fue asesinado en la Patagonia. Aparentemente, los homicidas pretendían arrancarle a golpes y tormentos el sitio secreto donde guardaba los termosellados.

El occiso poseía, como Brezhnev, una colección de automóviles de alta gama; hoteles, terrenos, casas y una mansión de mil metros con piscina climatizada. Su compañero, el otro asistente personal del matrimonio Kirchner, murió de cáncer y legó a su viuda setenta millones de dólares cuyo origen aún es imposible de determinar. En estos mismos días se conocieron los simpáticos tejemanejes de un próspero ministro nacional que, apoltronado en el Gobierno, acaba de contratar a parientes y socios, y cuyo itinerario comercial demuestra que su ingente bonanza se vincula con su carácter de “militante peronista”: magnífico negocio que abre puertas y habilita contratos, y permite conchabos de Estado y otras mil formas de bendiciones y prerrogativas.

Hay “compañeros” que pasaron del colegio o la facultad directamente a los espléndidos sueldos del funcionariado, y que por lo tanto desconocen el llano y la vida real: a medida que suben escalones en la adulación y la militancia se van agenciando un buen patrimonio. “¿Qué querés ser de grande, hijo?” “Peronista, papá”. Después de tantos años de hegemonía y colonización del Estado, el peronismo ha creado una vasta nomenklatura, que a la vez es un club exclusivo sostenido por sufridos contribuyentes. Cuando ese grupo detecta entre sus filas a una persona austera hace bandera con su honestidad, a pesar de que en el fondo les parezca un peligro en potencia. Salvo, por supuesto, cuando se trata de un simple fanático. Aunque en estas pampas hasta los talibanes cobran en euros.

Confiesa este articulista que acaba de cumplir sesenta años, y que ese número no le resulta indiferente. Esta autorreferencia viene únicamente a cuento de una horrenda certeza: los argentinos de mi generación, y también los de la quinta anterior, hemos vivido equivocados. Nuestros padres y abuelos, laboriosos inmigrantes o descendientes de ellos, nos educaron para el esfuerzo y el progreso. Nos explicaron que debíamos estudiar y que ahorrar era virtuoso, buscar la excelencia una necesidad, hacer méritos en el trabajo una obligación, invertir en ladrillos un sueño, respetar las reglas un precepto indiscutible, ser honestos una religión. Esa cultura, que propulsó el desarrollo de otras naciones, ha caído en desuso en la Argentina. Algunos intelectuales aseveran incluso que reivindicarla hoy es ser literalmente un “neoliberal”, y por lo tanto, un egoísta y un decadente.

Para la nomenklatura, que solventa sus gustos caros a nuestras expensas, somos la encarnación del enemigo: los ofende hasta la histeria que hayamos salido adelante sin las prebendas del erario y que nos importen una democracia representativa y un capitalismo equilibrado con un Estado de Bienestar, modelo que la Argentina nunca practicó con plenitud ni paciencia. Sin haber construido una verdadera industrialización (gran camelo peronista), sin poder seducir a inversores externos ni tener iniciativas interesantes que generen riqueza para el país, y siempre escudados en el quiosco clientelar que regentean con alegría, intentarán vengarse por el simple método de exprimirnos como a limón de paella. Con impuestazos, con expropiaciones, con todo tipo de ocurrencias: son muy creativos para la rapiña. Y la clase media productiva y dinámica no se salvará de ese saqueo.

El despliegue pornográfico de esta nomenklatura y sus objetivos de manoteo y discurso único parecen por momentos cuestiones naturalizadas que a nadie preocupan. Pero de pronto cientos de miles de personas autoconvocadas salen a la calle y tiembla la tierra. Y lo hacen bajo consignas que en otros tiempos sonaban abstractas: república, libertad, división de poderes, respeto a la propiedad privada, castigo para delincuentes y corruptos. Millones de personas entendieron que sin esas reglas básicas seremos inexorablemente un feudo; nos deslizaremos hacia Santa Cruz o hacia Formosa, por no hablar de su meca ideológica: el pujante experimento bolivariano. Quienes se movilizaron el Día de la Independencia no fueron organizados ni promovidos por medios, periodistas, corporaciones o partidos políticos. Los ciudadanos van a la vanguardia; los demás caminamos cabizbajos varios metros atrás. Son ellos quienes han logrado transformar al republicanismo en un fenómeno de masas, algo que la sociología política persiste sospechosamente en ningunear. El 17 de octubre, que fue más módico, tuvo mejor prensa.

La respuesta del oficialismo no elude el clisé: quienes resisten la avanzada y el apriete están enfermos de odio; el avieso cazador se queja de los rugidos del tigre. Para que el pobre animal pudiera ser perdonado debería aceptar sin gruñir su destino de alfombra o de inofensivo adorno sobre la chimenea. Las civilizadas marchas del 9 de Julio no amenazan tanto al Gobierno como las convulsiones que se cocinan a fuego rápido en el conurbano: baquianos del propio justicialismo vienen advirtiendo, en público y en privado, sobre esa devastadora bola de nieve formada de miseria, hambre, violencia y mafia. Esa sola perspectiva, sumada a la catástrofe económica, haría razonable un acuerdo de emergencia, pero cómo y con quién realizarlo si los responsables abren ministerios de la venganza, operan un plan de autoamnistía, van una vez más por todo y tienen como jefa irreductible a la más grande odiadora de la historia moderna. Una dama que ha garantizado el bienestar de la nomenklatura y a cambio pide subordinación y valor. Para someter a la patria.

Lanata: “No tengo odio, me enoja que le hayan robado tanta plata a la gente”

“Me da bronca lo cínico del relato”, señaló el periodista en respuesta al presidente luego de que esta semana pidiera “terminar con los odiadores seriales”.


En una nueva edición de “Periodismo para Todos: Box”, Jorge Lanata abrió con su clásico monólogo de todos los domingos y comenzó haciendo referencia al polémico discurso que brindó Alberto Fernández en el acto del 9 de Julio luego de una multitudinaria marcha que se llevó a cabo en diferentes ciudades del país en protesta contra el Gobierno, la impunidad K y el manejo de la pandemia.

Para el Día de la Independencia, el presidente dijo que llegó al poder para terminar con “los odiadores seriales”, apuntando contra los sectores más combatientes de la oposición y periodistas que el mismo Gobierno persigue y destrata.

Frente a esta insólita declaración, el conductor de PPT le respondió: “Espero no odiar, odiar es pequeño y miserable. Y el odio se asemeja al amor con eso de no poder sacárselo de encima. Me enoja que le hayan robado tanta plata a la gente y pretendan que se los felicite. Me da bronca que ustedes no acepten una opinión distinta. Me da bronca lo cínico del relato. Me da bronca que no le ofrezcan a la gente trabajo sino limosna“.

“Señor Presidente, no tengo odio, tengo bronca. Gracias a esta sensación no se quedará de brazos cruzados, sino que trabajará con la misma como motor. “Así, algún día voy a empezar a ver cómo esto cambia”, continuó Lanata.

Cristina Kirchner celebró un chiste sobre los ataques a las silobolsas

La vicepresidenta compartió el tuit de un usuario en medio de quejas de productores rurales por el vandalismo que sufren. “Me encanta el humor, y cuando es inteligente más”, dijo.


Los reiterados actos de vandalismo rural continúan afectando gravemente las cosechas en el norte del país y desde los sectores vinculados a la producción agropecuaria reclaman al Gobierno que se tome medidas urgentes. En medio de esta problemática y la desesperación del campo, la vicepresidenta Cristina Kirchner bromeó en Twitter sobre la rotura de las silobolsas.

La ex mandataria retuiteó un meme donde se ve la imagen de una mulita, cuyos ojos están tapados -como si se protegiera su identidad-, acompañada con un texto que emula el formato de un título periodístico : “La primer mulita arrepentida se confiesa: “Cristina me dijo que rompiera los silobolsas o me hacía escabeche”.

“Me encanta el humor, y cuando es inteligente… más”, comentó CFK.

La ironía de la vicepresidenta se produce en medio del creciente malestar entre distintos sectores opositores, especialmente los vinculados al agro, por los ataques a la propiedad privada. En lo que va del año ya se produjeron decenas de roturas de silobolsas en su mayor parte en Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y Entre Ríos.

JxC rechazó la cumbre de Alberto Fernández y pide una reunión privada

Legisladores de la coalición opositora aseguran que la invitación tendría que haber sido enviada con mayor anticipación y que deberían recibir otro trato desde el Ejecutivo. Se pidió un encuentro a solas.


Senadores y diputados nacionales de Juntos por el Cambio rechazaron la invitación de Alberto Fernández a participar de una videoconferencia convocada para este lunes, en la que sí estarán presentes los bloques opositores de la Cámara baja. Desde el sector opositor indicaron que necesitan “mayor antelación”, aunque manifestaron su intención de reunirse a solas con el presidente.

El llamado del Ejecutivo a los referentes opositores en el Congreso se concretó en uno de los momentos de mayor tensión política entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio. La respuesta potenció la confrontación y ahora queda esperar si en la Casa Rosada aceptan una reunión privada como exige el espacio.

“Estamos convencidos de que, tanto el tenor de los temas comprendidos como la naturaleza de nuestra fuerza, ameritan una reunión de nuestros representantes de ambas cámaras del Honorable Congreso de la Nación con el Poder Ejecutivo Nacional la cual debiera ser acordada con mayor antelación”, dijeron los dirigentes de JxC en un comunicado.

“Estamos dispuestos a dialogar. Lo que queremos es una reunión sólo de Juntos por el Cambio. Somos más de 140 legisladores y nos juntan con la izquierda y con (José Luis) Ramón”, se quejaba uno de los que defendió el rechazo en la discusión por Zoom. También hubo críticas al temario amplio: “No pueden decirnos de un día para el otro que vamos a discutir la postpandemia”.

Cristian Ritondo -jefe del bloque del PRO- intentó sin éxito torcer esa posición: “Para mí hay que ir y plantear lo que tengamos que plantear. No podemos dejar de dar el debate”. Alvaro González, referenciado en Horacio Rodríguez Larreta, también se expresó en esa línea. La interna entre el sector intransigente liderado por Mauricio Macri y los más conciliadores volvió a emerger.

Los radicales Alfredo Cornejo, Mario Negri y, en menor medida, Martín Lousteau, se pronunciaron por el rechazo al encuentro virtual con Alberto Fernández en ese marco. También Maximiliano Ferraro, por la Coalición Cívica.

Ante la negativa, Massa les planteó que primero decidieran qué hacer y luego él -al mediodía- se comunicaría con el Presidente para definir si dialoga con ellos aparte, sin opositores de otros partidos. Previamente, Juntos por el Cambio lo definirá en una videoconferencia estipulada para hoy a las 9.30.

Los legisladores de Juntos por el Cambio queremos manifestar nuestra total disposición al diálogo y a reunirnos con el Presidente para abordar la agenda establecida. Sin embargo, estamos convencidos de que, tanto el tenor de los temas comprendidos como la naturaleza de nuestra fuerza, ameritan una reunión de nuestros representantes de ambas cámaras (…), la cual debiera ser acordada con mayor antelación”, plantearon en el inicio del comunicado, en el que remarcaron los 145 legisladores -con aliados- del espacio y pidieron una reunión de trabajo “tan pronto como su agenda así lo permita”. Lo firmaron los senadores Luis Naidenoff, Humberto Schiavone, Juan Carlos Romero y Lousteau, y los diputados Negri, Ritondo, Ferraro, González y Cornejo.

Aunque resta definir si se realiza una videoconferencia privada, lo que sí está asegurado es la charla virtual de Alberto Fernández con los otros bloques de la oposición.

Osvaldo Bazán: “La política entendida como María, la del Barrio”

Leé la columna del periodista Osvaldo Bazán publicada en el portal El Sol. “El gobierno, que nombra a la oposición como “odiadores seriales” es un verdadero “odiador novelero”.

Por Osvado Bazán

Aparece asesinado, casualmente, un señor acusado con muchas pruebas de habernos robado unos mil millones de pesos. ¿Cómo hizo este señor para robarnos mil millones de pesos? Fue secretario privado, casualmente, de una señora que fue presidenta y que ahora es presidentavice, casualmente, gracias al voto de los robados; señora a la que vinculó, casualmente, ante la justicia con un esquema de recaudación de sobornos, en el conocido casi como escolarmente “caso de los cuadernos”, que no es más que un montón de libretitas en donde se anotaban los fangotes de guita que, de una u otra manera, salían de los bolsillos, casualmente, nuestros y se socializaban en bolsos, casualmente, que volaban en aviones que también, casualmente, pagamos todos nosotros.

El señor aparece asesinado, casualmente, en la provincia gobernada ahora por la cuñada de la señora de la que era secretario y a la que, casualmente, denunció y que fue gobernada antes durante doce años por el marido de la señora que hoy es presidentavice y, casualmente, hermano de la señora que ahora es gobernadora de esa provincia.

Entre los asesinos aparecen dos hermanos, casualmente, nietos de un escribano que, casualmente, escrituró varias propiedades al marido de la señora que ahora es presidentavice y que, además, fue, casualmente, beneficiado en la misma maniobra en la que fue beneficiado, casualmente, el marido de la señora que ahora es presidentavice con la compra de tierras fiscales a precio de regalo por un intendente que, casualmente, pertenecía al partido de la señora que ahora es presidentavice, en la época en la que, casualmente, el marido de la señora que ahora es presidentavice, era presidente.

También aparece el nieto de otro intendente, casualmente, también perteneciente al partido tanto de la señora que ahora es presidentavice como de su fallecido marido y de su gobernadora cuñada.

La fiscal del caso, casualmente, es sobrina tanto de la señora que ahora es presidentavice como del señor que fue gobernador de la provincia durante doce años porque, casualmente, es hija de la gobernadora de la provincia donde apareció, casualmente, asesinado el señor que nos robó mil millones de pesos mientras era secretario privado de la señora que ahora es presidentavice.

Por otro lado, la fiscal sobrina también fue, casualmente, beneficiada por la compra de terrenos fiscales en la provincia gobernada por su mamá, en el país manejado por su tío, a precio vil. También la hermana de la fiscal, hija de la gobernadora, sobrina de la presidenta vice y su marido, ligó tierras a dos mangos. Santa Cruz es grande y la caridad bien entendida empieza por casa. O, mejor, por las mansiones de la familia.

La encargada del área científica que hace las pericias del crimen del señor que nos robó mil millones de pesos, es casualmente, hermana menor tanto de la gobernadora de la provincia donde apareció asesinado el señor que nos robó mil millones de pesos como del señor que fue durante 12 años gobernador de esa misma provincia, por lo tanto, cuñada, casualmente, de la señora que ahora es presidentavice, acusada por el asesinado de participar, casualmente, de la maniobra de los bolsos voladores con plata nuestra en aviones que pagamos nosotros y, casualmente, tía de la fiscal del caso del asesinato del señor que nos robó mil millones de pesos cuando era secretario privado de la señora que ahora es presidentavice.

Por otro lado, la señora encargada del área que hace las pericias del crimen del señor que nos robó mil millones de pesos, también fue beneficiada, casualmente, por la compra de terrenos fiscales a dos mangos, en la provincia gobernada por su hermana, en el país manejado por su hermano. Todos ellos, fueron investigados por la fiscal que es hija, sobrina, hermana y ella misma, más casualmente imposible.

Ante estas circunstancias casuales, la oposición emite con rapidez un comunicado calificando el hecho como de “extrema gravedad institucional” y pidiendo, con lógica republicana, que en la investigación no apareciese, casualmente, ningún familiar de la presidenta vice, porque como había sido acusada por el señor asesinado y se supone que no había nada de amor en el crimen como dijeron, casualmente, de entrada los adláteres del gobierno y hasta el juez del caso que más que hablar por las sentencias parece que habla por las dudas; no había amor decía y sí había, casualmente, mucha ambición por parte del dinero que volaba en los mismos aviones que la actual presidentavice y el señor asesinado, en la época en que el asesinado estaba vivo, la presidentavice era presidenta a secas y el asesinado era obligado a soportar, él dijo, el destrato de la presidentavice y el bulling de su marido.

El gobierno que gobierna en la ciudad, en la provincia y en el país donde ocurrió el crimen empezó a usar la palabra que, casualmente, es el eje de toda su comunicación actual con todos aquellos que no son seguidores del gobierno: odio.

¡Queridos! ¡Qué drama queen hacen por un documento político! Odio es el que tenía Soraya Montenegro cuando abrió la puerta y encontró a Nandito a los besos con Alicia y le tiró el inmortal: “¡Maldita Lisiada!” en “María, la del Barrio”. Responder un documento político con un sentimiento de novela mexicana es medio rascar el fondo de la olla en tiempos de ollas vacías.

El gobierno, que nombra a la oposición como “odiadores seriales” es un verdadero “odiador novelero” y llama “odio” a tipos que no aguantan más y salen a decirlo a la calle, a pesar de que corren el riesgo de contagiarse con un virus que el mismo gobierno no supo enfrentar, detalle éste que tantos analistas obvian al momento de analizar (el detalle es que los manifestantes saben que hay un virus, no lo desprecian, le temen y así y todo salen, no que el gobierno no lo supo enfrentar; bueno, ese detalle tampoco está en el análisis de los analistas, gente no muy detallista por lo que se ve).

Y ahí salieron todos, desde el Presidente hasta la antes conocida como revista humorística con una cantinela que les encanta: todos los que no son ellos, son el odio, y los malditos lisiados son las redes sociales, esos artilugios tecnológicos que le permite a cualquier fulano en joggineta engrasada con doritos sabor bbq, decirle a los poderosos de cualquier ámbito lo que se le ocurre y ¿saben por qué? Porque puede, porque se le canta, porque no necesita ninguna razón para decirlo.

El gobierno parece tener mucha desconfianza de todo lo que sea libertad pero claro ¿qué opinión puede esperarse de millones de personas que hace 120 días están en sus casas sin terminar de saber por qué, dado que rociaron con miedo y guardaron información? ¿Qué opinión puede esperarse de millones de personas que ven esfumarse en días el trabajo de años? ¿Qué opinión puede esperarse de gente que ve deprimirse a sus mayores, alienarse a sus hijos, tensar su relación con sus parejas si es que conviven o remendar con videocámaras su relación con sus parejas, si es que no conviven? ¿Qué opinión puede esperarse del que perdió su trabajo y sabe que cuando salga, le será muy difícil conseguir uno? ¿Qué opinión puede esperarse del que por primera vez tuvo que superar la vergüenza y pedir un paquete de polenta a sus vecinos? ¿Qué opinión puede esperarse de alguien a quien se le dijo que hiciese un esfuerzo mientras el sistema de salud se preparaba y ve, 120 días después, que el sistema de salud estalla y que quienes le pidieron un esfuerzo no lo hicieron? ¿Qué opinión puede esperarse de aquél que hace 120 días que no puede ver a sus familiares directos y asiste por televisión a viajes presidenciales por todo el país, sin tapabocas ni distanciamiento social, como si fuese una gracia? ¿Qué opinión puede esperarse de millones de argentinos que ven cómo quienes estaban presos por robarnos millones de dólares salen en libertad, que se toman decisiones fundamentales que pueden condicionar la historia económica del país mientras la justicia duerme su feria eterna y el congreso se maneja con un joystic amañado que termina el juego cuando va ganando? Bueno, ¿qué opinión pueden tener? Cualquier persona apenas informada, mínimamente sensible y simplemente despierta ve una olla a presión a punto de estallar.

El gobierno nacional, en cambio, espera las encuestas. Encuestas que, casualmente, el mismo gobierno paga, también casualmente, con el dinero de aquellos que son encuestados. Hay cierta sospecha de alguna gente muy suspicaz que llega a pensar que si uno paga para que le cuenten qué piensan de uno, quizás, quizás, la respuesta que reciba, casualmente, sea la que está esperando. Y esa gente, tan suspicaz, gente mala y sin corazón, puede llegar a creer que quien pagó la encuesta para sentirse beneficiado por los números, la deslizará públicamente para que todos crean que esa opinión pagada es una opinión verdadera.

Mientras tanto, el tipo al que ni le preguntaron, opina cualquier otra cosa y va y sale a la calle y dice “Libertad”, dice “Basta de corrupción”, dice “Justicia”. Sin embargo, el gobierno, en lugar de escuchar qué dice la gente cuando dice, casualmente, hace foco en un lamentable suceso puntual y resume a su beneficio una marcha de banderas que piden libertad y justicia en todo el país, a un deplorable enfrentamiento de vaya uno a saber quién con el móvil de un canal de televisión, casualmente, famoso por su mensaje de paz y armonía.

Toda esa gente en la calle manifiesta mayor temor por la pérdida de libertad y justicia que por la más terrible pandemia que haya enfrentado en sus vidas. ¿Nadie lee eso? ¿De verdad el gobierno pagó un informe el mismo día de las marchas para ver quiénes y cuándo en las redes habían “convocado”? Twitter acaba de cumplir 14 años ¿hay que explicarles a los expertos en comunicación política cómo funciona? No parece. Parece más bien que la elección del odio, la oposición y las redes como eje del mal son una salida fácil para una Armada Brancaleone que se encontró de golpe con la necesidad de gestionar cosas valiosas que se les van de la mano -la vida y los bienes de los ciudadanos- cuando en realidad sus verdaderos objetivos eran choreo, impunidad y venganza.

Todo no se puede, te preparaste toda la vida para el sobreprecio de la obra pública, el acomodo del primo lejano en una cuadrícula estatal y la tramoya en Comodoro Py y resulta que tenés que salir corriendo a comprar respiradores y armar camitas cucheta de pino en clubes de barrio porque se te mueren los votantes.

Al gobierno se le pide “oído” pero pone un espejo en la palabra y sólo ve “odio”. Si no sabés leer, no aprendés la lección. Por eso tanta gente ve que el gobierno no está pasando el examen. Criminalizar la protesta social es la peor respuesta. No sólo no te escuchan, te penan por expresarte.

Los dirigentes, como Soraya, abrieron la puerta y se encontraron con lo último que quisieran ver, que en este caso no fue Nandito y Alicia a los besos sino una sociedad con exigencias.

Sería bueno que quienes hablan de odio y criminalizan las protestas, en lugar de gritar “¡Maldita lisiada!” repasen cómo fue que terminó Soraya.

Mirá la nota completa de Osvaldo Bazán publicada en el portal El Sol

La independencia estuvo en las calles

La independencia se ejerció en las calles. Sin que nadie los obligara, sin aparatos clientelares que los movilizaran, sin liderazgos partidarios, miles y miles de argentinos, a lo largo y ancho del país, otra vez unieron sus reclamos contra el gobierno de los Fernández. Todas las voces todas, todas las banderas todas, fueron canción en el viento. Cada uno llevó su cartelito hecho en forma artesanal con su reclamo y exigencia. La diversidad de la protesta se unificaba en la crítica responsable, democrática y pacífica al gobierno nacional. Ese fue el denominador común que vinculó tantas expresiones distintas y plurales. La Nación tituló:

“Multitudinario banderazo contra el gobierno en diferentes puntos del país”. Clarín puso “Marchas en la ciudad, en el Conurbano y el interior con críticas al gobierno”. Página 12, tituló a un costado y chiquito: “El odio no usa tapaboca”. Que cada uno saque sus propias conclusiones. Es que le cuesta mucho al cristinismo comprender este nuevo fenómeno de la vida política argentina. Son ciudadanos comunes, hartos ya de estar hartos con muchos de los atropellos que consuma este gobierno. Mayra Mendoza, la intendenta camporista de Quilmes, que tiene tatuado en el hombro y parte de su brazo un retrato a todo color de Néstor Kirchner, hizo un balance muy equivocado. Producto de su fanatismo no puede ver lo que no quiere ver. Dijo que el banderazo fue antidemocrático y que promueve el odio y que fue impulsado por Macri, Patricia Bullrich y María Eugenia Vidal. Si hacen ese diagnóstico tan erróneo, nunca van a poder diseñar un remedio correcto. Primero, la protesta fue tranquila, en día feriado, solo con banderas argentinas y sin camiones y colectivos que los lleven. Fue profundamente democrática. Es el derecho a expresarse en libertad y con independencia en el día de la independencia. ¿Dónde está el contenido anti democrático? El cristinismo y sus aliados han hecho manifestaciones violentas, con caras tapadas, lapidando con toneladas de piedras el Congreso de la Nación, rompiendo toda la plaza, con un energúmeno disparando con su mortero hacia la casa de la democracia, de los diputados representantes del pueblo y los senadores, representantes de las provincias. Eso es ilegal y anti democrático. Romper todo. Tirar piedras.

Mayra Mendoza, en su momento, salió a incentivar esa intolerancia. Y encima ahora, sus socios piden la libertad del troglodita que disparaba ese mortero casero. Son tan dogmáticos y obedientes que dicen que a ese delincuente le están aplicando el Lawfare. Todo el mundo vió por televisión en vivo y en directo lo que hizo. ¿Dónde está la persecución? Huyó de la justicia y se refugió en Brasil y Uruguay. Ahora, los tribunales tienen la palabra.

La señora Mendoza dice que se promueve el odio. Bad Information, señora. Es cierto que apareció algún grupito minoritario que utilizó palabras agresivas y cargadas de bronca. De hecho, esa gente a la que repudiamos absolutamente, agredió a periodistas y rompió un móvil de C5N. Esa intolerancia destructiva debe ser rechazada absolutamente. Siempre lo digo. Todo tipo de violencia es antidemocrática. No me importa quién sea el agredido ni el agresor. Los escraches y las trompadas son las herramientas de los irracionales y los cobardes. Dicho esto, es un despropósito poner el eje en este grupito. La inmensa mayoría de la multitud que construyó ríos de gente celeste y blanca por las calles tuvo un comportamiento ejemplar, pacífico y profundamente republicano. Los agresores fueron la excepción y no la regla. Se pueden escuchar las consignas cantadas o leer los carteles. Pedían más democracia y república, menos ladrones y patoteros.

Mostraban su indignación por el avance de Cristina sobre la justicia para lograr su impunidad para todos y todas. La bronca contra la liberación de los corruptos de estado como Amado Boudou, Lázaro Báez, Cristóbal, Julio de Vido, Roberto Baratta y mafiosos violentos como el Pata Medina, Luis D’Elía o el Caballo Suárez. El genio de Rolo Villar lo resumió con ironía: “Al final se demostró que Cristina, era una abogada exitosa. En unos meses liberó a todos los presos”.

La rebelión de los mansos reclamaba por los miles de comercios cerrados y fundidos, por más de un millón de trabajadores que quedaron en la calle, por la tozudez en mantener a la sobrina de Cristina como fiscal del asesinato del ex secretario y denunciante de Cristina, por los ataques y estigmatizaciones de los periodistas que no se venden ni se alquilan, por la pobreza que se multiplica, por el avance de prepo contra la propiedad privada y por el delirio de un presidente que se disfrazó de moderado y ahora dice que extraña a Hugo Chávez, el fundador de un régimen narco dictatorial que solo produjo presos políticos, asesinatos, censura y llevó a la destrucción de su economía y la hambruna a millones de venezolanos que huyeron despavoridos de semejante salvajada. ¿Dónde está, el reclamo antidemocrático? ¿Dónde está el odio, señora Mendoza?

Tampoco se pusieron de acuerdo entre los más cercanos colaboradores de Alberto. Santiago Cafiero III dijo que las manifestaciones eran atendibles y propuso desmontar el discurso del odio. Pero cinco minutos después, Juan Pablo Biondi, el vocero presidencial cruzó al tuit del ex presidente Macri que había puesto solamente la palabra “Libres” y una foto de la marcha. Biondi le retrucó, exigiendo que se calle y tratándolo de inútil: “Mauricio Macri, libres de vos y tu inutilidad que nos hubiera llevado a contar muertos de a miles dentro del país fundido que dejaste. Por respeto a los argentinos que votaron hace menos de un año (capaz  que no te acordas): silencio”. Viendo a Biondi uno concluye que no se acuerda que en democracia cualquiera puede hablar. Y que Macri guardó un respetuoso silencio durante meses. Y que su candidatura recibió el respaldo de más de diez millones de argentinos que también merecen el respeto del portavoz, del que habla en nombre del presidente.

La intendenta Mendoza también la pifió al identificar como los que construyeron esa gigantesca protesta a Macri, Vidal y Patricia Bullrich. Este tsunami de  indignación es absolutamente espontáneo e independiente. No responden a las órdenes del Pro ni de Cambiemos. Por supuesto que entre sus filas había una mayoría de los que no votaron a los Fernández. Repito: son más de 10 millones de personas que con su voto se negaron al regreso de la cleptocracia K. Pero insisto, esta movida supera a toda la dirigencia política. Nadie la conduce. De hecho en muchos casos se expresaron argentinos que votaron a Alberto y hoy se sienten desilusionado y defraudados. Los dirigentes políticos opositores van atrás de los acontecimientos. La gente produce los hechos políticos, toma la iniciativa y fija la agenda. Muchos dirigentes partidarios se suman gustosos, pero otros están en contra de las marchas o por lo menos miran para otro lado. Esos dirigentes van a pagar el costo político que significa no acompañar a los críticos en momentos tan críticos. Muchas figuras de Juntos por el Cambio están empantanados en una confusa y tibia actitud bajo el rótulo de “palomas” o moderados. Ojo con eso. Es correcto ser democrático y prudente. Pero es un error brutal, entregar las banderas y quedarse en silencio sin darle un marco de contención a tantos argentinos desesperados.

Una de las pancartas decía “No soy anti cuarentena, soy anti ladrones”. En el obelisco apareció un muñeco inflable gigante con la cara de Cristina y el traje a rayas de presidiaria. Una señora se había disfrazado de presa y en su gorra podía leerse “CFK-678”. Mariana Zúvic y Pablo Lanusse anoche por TN, dijeron casi a duo que “la mafia nos está gobernando”. Y el presidente que trata de dividir a la oposición con cierto éxito en algunos casos dijo que vino a terminar con “los odiadores seriales”. Muy buena intención, Alberto. Si usted viene a terminar con Cristina y su banda, con Hebe Bonafini, con D’Elía o el Pata Medina que son claramente odiadores seriales, será respaldado. Ahora si usted cree que los odiadores seriales estuvieron en la calle protestando, va a generar que haya más marchas y con más gente participando. Recuerde que usted vivió en carne propia el odio que le prodigó Cristina. Usted mismo dijo que ella la espiaba, que lo censuraba, que era cínicamente delirante  y sicópata.

Insisto: palabras suyas. Capaz que no te acordas, diría Biondi.

En el corazón productivo de Santa Fé, otra vez hubo una multitud reclamando que el estado deje trabajar en paz a Vicentín y que olvide la bronca por no haber podido expropiarla. Pero hubo dos situaciones incomprensibles de parte del gobernador Omar Perotti. Armó una contra marcha pero toda con agrupaciones kirchneristas, cuyos integrantes no viven en la zona: la Campora, Movimiento Evita, la gente de Grabois, etc. Y como si esto fuera poco mandó una cantidad de policías armados hasta los dientes como si fueran a combatir a los narcos. Nadie lo podía creer. Si querían intimidar, lograron el efecto contrario. Los productores les decían que fueran a buscar a los delincuentes que enloquecen la provincia y a los que rompen silo bolsas o queman campos con fanatismo y odio ideológico.

Ayer, en su día, la independencia nacional, estuvo en las calles. Con banderas de la patria y con la confirmación de que un hombre que grita hace más ruido que mil que callan, como dijo San Martín. Y sobre todo, comprendiendo que la victoria de los malos es producto de la cobardía de los buenos.

Columna editorial de Alfredo Leuco, en Le doy mi palabra por Radio Mitre

Cruces entre el oficialismo y la oposición por el banderazo masivo en todo el país

Mauricio Macri y Federico Pinedo fueron algunos de los que apoyaron al masiva protesta. Fernán Quirós dijo que está bien manifestarse pero que hay que respetar los protocolos y Mayra Mendoza la tildó de “antidemocrática”.

Tras el masivo banderazo que se reflejó en las principales ciudades del país, hubo cruces el oficialismo y la oposición. Mientras qeu la oposición celebró la manifestación, funcionarios del Gobierno cuestionaron la promoción de expresiones “de odio” e incluso las tildaron de “antidemocráticas”.

El tuit de Mauricio Macri generó mucho revuelo entre los referentes del oficialismo que comenzaron a hablar de odio y actitudes antidemocráticas, como lo hizo la intendente de Quilmes, Mayra Mendoza. “Mientras aumentamos la infraestructura sanitaria e intentamos que haya menos infectados y muertos, ayer rompieron el aislamiento preventivo. Eso es una conducta antidemocrática.”, dijo la funcionaria ultra k.

Del otro lado, Federico Pinedo, apoyó la manifestación:  “Veo que hay mucha gente defendiendo valores, me parece que eso es importante. Es muy positivo que una parte importante de la sociedad esté así de movilizada. Creo que la oposición tiene que estar cerca de la sociedad”, justificó el dirigente de Cambiemos.

El presidente Alberto Fernández y su jefe de Gabinete, directamente hablaron de “odio” al referirse a las marchas y también fueron refutados por todos los dirigentes de Juntos por el Cambio.

El ministro de Salud porteño, Fenán Quirós, aseguró que le parecía bien que la gente se manifestara pero pidió a todos los sectores “responsabilidad” para respetar los protocolos que eviten una suba de la curva de contagios en los casos de coronavirus.

Banderazos y caravanas de protesta en el Obelisco, Plaza de Mayo y algunas ciudades del país

Fueron convocadas en el marco de la conmemoración del Día de la Independencia contra de la intervención de Vicentin y la excarcelación de Lázaro Báez, y en “defensa de la democracia”.

Masivos “banderazos” y caravanas de protesta se realizaban esta tarde en el Obelisco porteño y varias ciudades del interior del país en contra de la intervención a la empresa Vicentin y la excarcelación de Lázaro Báez, en “defensa de la democracia”, y en reclamo de una mayor flexibilización de la cuarentena.

Las concentraciones fueron convocadas por las redes en coincidencia con el aniversario del Día de la Independencia por el 9 de Julio.

Las más concurridas movilizaciones se observaban en Córdoba, Mendoza, Mar del Plata y el Obelisco porteño.

Los “banderazos” son acompañados por “bocinazo” de los vehículos que se sumaron en caravana a las movilizaciones.

En Avellaneda, Santa Fe, se vivió una situación particular con un desmesurado operativo de Seguridad. “Nunca visto”, fue la queja de los vecinos que se estaban manifestando pacíficamente contra la expropiación de la empresa.