Zaffaroni, los medios, Hitler y Stalin

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No quiero dejar pasar una nueva salvajada de Eugenio Zaffaroni. Coincido absolutamente con el comunicado de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas, ADEPA que repudió enfáticamente lo que llamó “un nuevo intento de asociar a los medios de comunicación con los diarios de Hitler y Stalin”. Zaffaroni había vomitado estas palabras en una radio kirchnerista producto de lo que considera “una concentración de medios que genera una realidad única”.

Habla de “nuevo intento” porque ya lo había hecho el año pasado.

Adolf Hitler, el criminal de lesa humanidad culpable del genocidio más terrible de la historia, aparece muy seguido en la boca sucia de Eugenio Zaffaroni. Aquella vez, fue como un regalo tenebroso para el día del periodista. Comparó a nuestro oficio con “un partido único, como el de Hitler”. Una amenaza repugnante que no tuvo el respaldo de ninguno de sus compañeros de ruta. Zaffaroni, por el contrario, cosechó un repudio generalizado encabezado por la representación política de la comunidad judía argentina y la entidad que agrupa a todas las entidades periodísticas. Fue acusado de “banalizar el holocausto” y de estigmatizar el ejercicio del periodismo en libertad y con independencia.

Esa fue la última vez que Zaffaroni apeló a Hitler como argumento.

Pero la primera vez fue contra Néstor Kirchner. Suena raro, pero es rigurosamente cierto. Se pueden consultar los archivos de la época. Fue en 1998 y en Santa Cruz. Hace 24 años, había sido invitado por el Frepaso para ayudar en la lucha contra la reelección eterna que Kirchner quería instalar y logró instalar en la gobernación. Zaffaroni apeló a “la Constitución de la República de Weimar “y a “Hitler”. Con el tiempo se supo que el día que Kirchner como presidente, le ofreció el cargo de la Corte Suprema, sacó del cajón del escritorio el recorte de aquella comparación y le pasó la factura. El periodista Daniel Miguez en su libro “Néstor íntimo” cuenta que Kirchner le mostró la nota cuyo título era “Un nazi en la Patagonia”. 

Y durante una entrevista del diario español ABC, en el 2004, Zaffaroni, ante la pregunta del periodista confirma y agrega que “la Constitución alemana de 1919 concentró las distintas funciones en una sola persona”

La del nazi de la Patagonia y los periodistas como el partido único de Hitler, son solamente la primera y la última. Pero el apellido Hitler aparece a cada rato en las declaraciones de Zaffaroni. En abril del 2016 y con el objetivo de ayudar a Cristina en una de las causas que todavía tiene en la justicia dijo que “la figura delictiva de administración fraudulenta fue copiada del Código Penal de la Alemania de Hitler”.

En enero del 2011, en un reportaje de Tiempo Argentino, Zaffaroni aseguró que “Macri es detestable pero puede ganar votos. Si hasta Hitler ganó muchos votos. Muchos genocidas, ganan votos”.

Diana Wang, la brillante intelectual e integrante del Museo del Holocausto de Buenos Aires y columnista de este programa, en cartas al lector en Clarín y La Nación dijo que lo de Zaffaroni “es alevosía… no dudo que haya leído la opinión de Hitler sobre la propaganda que no consiste en decir la verdad, sino en señalar un enemigo común que sirva a nuestros objetivos de unidad nacional”. Y lo liquidó conceptualmente cuando Wang escribió que “Es increíble que el profesor Zaffaroni coincida con ellos (se refiere a Hitler, Carl Schmitt y Goebbels) y es indignante ver como la venda ideológica y partidaria enceguece y genera comparaciones que, bien leídas, son autoincriminantes”.

Zaffaroni es una de las personas que más daño le hizo a nuestro país en los últimos años.

Son varias las explicaciones que debería dar.

Antes del triunfo electoral de los Fernández, Zaffaroni cometió un sincericidio en la conducción del  operativo “Impunidad para Cristina y libertad a todos los ladrones de estado”. Confesó que impulsará “una ley de revisión extraordinaria para liberar a los presos políticos”. De tan claro fue provocador. Llamar presos políticos a los delincuentes comunes, cómplices y testaferros del kirchnerismo es, entre otras cosas, profanar la memoria de los verdaderos presos políticos que fueron encarcelados por las dictaduras por defender la ley y la libertad.

Pero eso no es novedad. En esto, fue coherente con su trayectoria. El presuntamente prestigioso doctor Zaffaroni, ex integrante de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, ya tuvo relaciones carnales con dos dictaduras. Durante el gobierno de Macri varias veces dijo que no veía la hora de que se fuera  del gobierno. Pero no me extraña su golpismo. El que lo hizo una vez, lo puede hacer de nuevo.

Si se me permite, un par de preguntas al respecto a Zaffaroni:

– ¿Qué espera para renunciar como integrante de la Corte Interamericana de Derechos Humanos? Sus compañeros deberían saber que usted fue juez y juró por los estatutos de dos dictaduras a falta de una  y que una de ellas fue el más feroz genocidio perpetrado por Videla y sus cómplices. Hoy defiende la narco dictadura chavista de Nicolás Maduro y a la Cuba de los Castro.

– ¿Es cierto que durante el terrorismo de estado usted no le dio lugar a ninguno de los 120 habeas corpus sobre detenidos desaparecidos que pasaron por su despacho y que por el contrario redactó un manual militar en el que justificaba los golpe de estado y en el que discriminaba a los homosexuales para que no fueran parte del Ejército? Se podría titular deportivamente: dictaduras 2, habeas corpus 0.

-¿ Podría confirmar si las Madres de Plaza de Mayo encabezadas por Hebe de Bonafini hace unos años lo definieron como “juez de la patria” porque milita para el kirchnerismo pero antes lo habían incluido en una lista de 437 jueces que colaboraron con la dictadura militar? No mienta, doctor. Mire que tenemos el recorte de aquella solicitada.

Pero volvamos al corazón del “Operativo Impunidad para Cristina y libertad a los ladrones”. Zaffaroni es el responsable de buscarle un disfraz más digerible o no tan grosero a semejante afrenta. Dijo que el indulto no le gusta, porque no anula el delito. Que la amnistía tampoco, porque debe ser general y estos son casos particulares. Aquí tiene razón: es una ley a medida de los autores del robo del siglo, de la asociación ilícita liderada por Cristina que se dedicó a saquear al estado como nunca antes había ocurrido en democracia. Son casos especiales: las confesiones de los arrepentidos y todas las pruebas documentales confirman el lavado de dinero sucio de las coimas y el colosal enriquecimiento de todos los que rodearon a Néstor y Cristina.

Por eso Zaffaroni, en su incontinencia oral, propone una ley de revisión extraordinaria que sea aprobada por el Congreso y luego ratificada por una Corte Suprema con sus miembros ampliados con militantes, tal como propuso en su momento el intendente de San Antonio de Areco, Francisco “Paco” Durañona, la propia Cristina y el escriba Mempo Giardinelli.

Pero hay más preguntas para Zaffaroni.

-¿Se puede estar en la Corte Interamericana pese a que hay fallos suyos denigrantes de la condición humana y decididamente inmorales y humillantes para las víctimas? Ese fallo debería enseñarse en las facultades de  derecho como un ejemplo de agresión a la  dignidad  de las mujeres, pese a que muchas mujeres militantes contra la violencia, jamás dijeron una palabra de esto, tal vez para proteger a un compañero cristinista.

Hablo del fallo Tiraboschi donde usted minimizó la violación de una nenita porque fue realizada con la luz apagada y porque no fue penetración sino sexo oral al que fue obligada la chiquita. Usted impuso una pena por abuso deshonesto y sostuvo que no correspondía aplicar la pena máxima porque, entre otras razones, la víctima, una niña de ocho años, había sido abusada con la luz apagada y, en palabras de la sentencia, “el único hecho imputable se consumó a oscuras, lo que reduce aún más el contenido traumático de la desfavorable vivencia de la menor”. ¿Escuchó  bien? Zaffaroni llamó “desfavorable vivencia dela menor” a la penetración que un degenerado hijo de puta le hizo por su boca.

-Doctor Zaffaroni. ¿No tiene ninguna responsabilidad además de haber pagado la multa correspondiente por haber alquilado sus departamentos para que en 5 de ellos se ejerciera la prostitución? ¿No cree que sus excusas fueron poco creíbles cuando señaló que fue su amigo íntimo el que administraba esos departamentos y que usted no conocía a los inquilinos?

– ¿Sintió vergüenza cuando fue al Senado de la Nación a defender su nominación y se descubrió que no había pagado 94 aportes previsionales del Registro de Trabajadores Autónomos, según la AFIP y que había omitido bienes y cuentas bancarias en el exterior en su declaración jurada?

Eugenio Zaffaroni, es el autor intelectual del “operativo impunidad para todos y todas”. Acusa a los periodistas pero no puede responder muchas preguntas muy simples.

Editorial de Alfredo Leuco en Radio Mitre