Jubilaciones: JxC propone una fórmula de movilidad transitoria

Diputados de la coalición opositora buscan que se aplique hasta que se fije la definitiva y así evitar la vulneración de sus derechos con aumentos por decreto.


Tras el fallo de la Justicia salteña, diputados de Juntos por el Cambio propusieron establecer una fórmula transitoria -que incluya la movilidad- hasta que se acuerde cómo será el cálculo definitivo de las jubilaciones.

Diputados de Juntos por el Cambio presentamos un Proyecto de Ley para restablecer la movilidad jubilatoria suspendida desde diciembre. Es indispensable una recomposicion de haberes en jubilados y pensionados a fin de impedir la vulneración de sus derechos“, se expresó la legisladora Graciela Ocaña en Twitter.

La iniciativa buscará restablecer la movilidad jubilatoria suspendida desde diciembre por el kirchnerismo, creando una fórmula transitoria, compuesta por el índice de precios al consumidor (IPC) y el Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) en partes iguales, tomando el fallo Caliva que avaló la Cámara Federal de Salta.

Dicha iniciativa, que lleva la firma de una veintena de legisladores, intenta contrarrestar el plan de ajuste que el Gobierno lleva adelante con los aumentos selectivos hasta fin de año.

Luis Petri, dirigente de la UCR, también se expresó a favor de esta medida: “La movilidad jubilatoria es un derecho garantizado por nuestra Constitución y es deber de este Congreso asegurarla. Prorrogar la suspensión de la movilidad jubilatoria es consentir y convalidar un ultraje al bolsillo de nuestros jubilados, que nada tiene de redistributivo ni solidario.y es imprescindible restablecerla”.

La idea es que esta nueva fórmula rija hasta que la comisión mixta -creada a partir de la Ley de Solidaridad de diciembre que suspendió la movilidad- establezca la nueva fórmula.

“Como lo sostiene el fallo, en la emergencia es cuando más se debe velar por el cumplimiento de las garantías constitucionales, que para eso están establecidas y la movilidad jubilatoria es una de ellas. No hay excusas para no cumplir con la Constitución”, apuntó por su parte el presidente de la UCR, el diputado Alfredo Cornejo.

En junio, el Gobierno prorrogó por decreto la suspensión de la ley de movilidad jubilatoria hasta fin de año, por lo cual los ajustes correspondientes a septiembre y diciembre serían fijados por decreto. Pero el lunes, la Sala II de la Cámara Federal de Salta resolvió que hasta que el Congreso sancione una nueva ley de movilidad, los aumentos de las jubilaciones y pensiones por decreto no pueden ser inferiores a los índices fijados en la ley de alquileres que establece 50% inflación y 50% RIPTE, sancionada recientemente por el Congreso.

De este modo, en la sentencia los jueces Alejandro Castellanos, Mariana Inés Catalano y Guillermo Federico Elías, en la “causa Calvia, Roberto Daniel s/ reajustes varios”, no resuelven aplicar la fórmula suspendida sino fijan una tercera variante como piso para los aumentos por decreto, mínimo que debe aplicarse para todos los beneficiarios del sistema.

Negri: “Que la pandemia no tape el crecimiento de la violencia institucional”

El diputado de Juntos por el Cambio pidió respuestas al Gobierno por los reiterados casos de abusos policiales y la desaparición forzada de Facundo Astudillo Castro.


Desde su cuenta de Twitter, Mario Negri aprovechó para expresar la preocupación del radicalismo ante el cruel escenario que viene repitiéndose desde hace varios meses en todo el país sobre los abusos policiales y la desaparición forzada de Facundo Astudillo Castro, que lleva 77 días sin dar señales de vida y fue visto por última vez con efectivos en un retén de la Ruta 3.

El jefe de la bancada de Juntos por el Cambio en la Cámara baja aseguró que “la UCR está advirtiendo el crecimiento de la violencia institucional” y apuntan a Sabina Frederic para que brinde explicaciones: “Reclamamos que la ministra de Seguridad comparezca en la Cámara de Diputados. Hay once muertos por violencia policial y está desaparecido Facundo Astudillo Castro. La pandemia no puede tapar esto”, lanzó el dirigente cordobés.

La AGN se negó a auditar las compras del Gobierno durante la pandemia

Los auditores del oficialismo y sus aliados cuentan con una mayoría de cuatro votos en el organismo. Dijeron que se concentrarán en revisar la gestión de Macri.


A pesar de las denuncias por sobreprecios que se detectaron meses atrás en la compra de alimentos por parte del Ministerio de Desarrollo Social, la Auditoría General de la Nación rechazó este miércoles el pedido de la oposición para controlar los gastos realizados por el Ejecutivo durante el primer semestre del año, marcado por la pandemia del coronavirus y una profunda crisis social y económica.

“Nos parece absolutamente necesario actuar con rapidez y auditar los gastos que se están haciendo en la emergencia, teniendo en cuenta la situación del país, con la falta de un Presupuesto aprobado para este año por el Congreso, las modificaciones presupuestarias, la distribución del IFE, la asistencia al trabajo y el empleo, los créditos a empresas”, señaló el auditor radical Alejandro Nieva respecto a la propuesta de Juntos por el Cambio que fue rechazada por los auditores del kirchnerismo, quienes junto a sus aliados en la AGN poseen una mayoría de cuatro votos, suficiente para no dar lugar al pedido de modificar el Plan de Acción Anual aprobado por la Comisión Mixta Revisora de Cuentas del Congreso.

En ese sentido, Nieva destacó algunos de los casos de supuestos sobreprecios que llevaron a la oposición a impulsar el proyecto, tales como la compra de alimentos por parte del Ministerio de Desarrollo Social, la instalación de un cajero automático cerca de una cárcel en Tucumán para presos que cobraban el IFE y el cruce de ciudadanos bolivianos que cruzaban la frontera para hacerse con la ayuda económica que da el Estado argentino.

“La Constitución tiene a la Sindicatura General de la Nación para que audite concomitantemente y nosotros somos el post. Así que les decimos a nuestros funcionarios que estamos auditando la anterior gestión, pero ojo que cuando corresponda vamos a ir a auditar a los funcionarios actuales”, justificó Javier Fernández del Frente de Todos, que después chicaneó a Nieva al sostener que “se oponía a auditar en simultáneo al gobierno de Macri en 2016, pero ahora quiere hacerlo con la gestión actual”.

Otra de las críticas del oficialismo hacia el principal frente opositor llegó por parte de Graciela de la Rosa: “Me parece que esta es una discusión de politiquería en la Auditoría General de la Nación, donde las normas y las tareas son muy claras. Hay una planificación anual, en la que estamos muy atrasados”, cuestionó.

Tras el rechazo, se espera que Juntos por el Cambio vuelva a impulsar la propuesta una vez que Miguel Ángel Pichetto asuma su puesto en la Auditoría General de la Nación.

“Encierro y encierros”, por Diana Wang

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Por Diana Wang

Hay voces que comparan esta cuarentena con el encierro de los judíos durante el nazismo. Situaciones incomparables. La pandemia es un cataclismo natural sin intencionalidad humana. La Shoá, por el contrario, fue planificada y realizada por personas.

Esa diferencia es esencial. No hubo ni hay acá hordas asesinas dispuestas a caer sobre nosotros. El enemigo no tiene forma humana, es invisible. No estamos en medio de una guerra. La pandemia no tiene voz ni esgrime razones, no pretende crear una “raza superior” ni conquistar al mundo. No hay ejércitos ni partisanos que nos defiendan, sólo contamos con los infectólogos y la tan esperada vacuna.

No estamos igual que entonces. De ninguna manera. Este encierro es muy diferente de aquél y bien que lo saben los que sobrevivieron escondidos para no ser asesinados.

Estamos a mediados de julio de 2020. Empiezo a escribir esto cumpliendo los 4 meses de mi cuarentena y reviso lo vivido en un paralelo retrospectivo. Pienso en mis padres escondidos en un altillo durante casi dos años y desde mi propio encierro me preguntaba cómo habrá sido aquél. Reducido a relato, era un bloque cerrado y opaco en el que cada minuto, cada hora, cada día de aquellos interminables 22 meses eran una madeja enredada y apelotonada.

El tal altillo era un pequeño desván con una altura que no llegaba al metro. Más que un altillo era un bajillo, no podían ponerse de pie. Estuvieron allí durante 22 meses mi mamá, mi papá, una tía y mi primo Celus de 5 años. Una vez por día recibían algún alimento y agua y se vaciaba el tacho en el que habían hecho sus necesidades. El silencio debía ser total para que ningún vecino sospechara, los denunciara y fueran asesinados todos, tanto los judíos escondidos como la familia cristiana que los alojaba. Los domingos, cuando iban a misa, podían bajar, lavarse, estirar las piernas y dar unos pasos.

¿Cómo fue cada minuto, cada hora de cada uno de esos 666 días? En casa tengo todo lo necesario: cocina, dormitorio, sala de estar, ventanas para ver el cielo que entre el sol y, sobre todo, tengo baño con inodoro, papel higiénico, agua corriente y puerta; duermo sobre una cama, con colchón, almohadas y sábanas limpias; hay provisiones en la heladera y puedo comer y elegir qué. Tengo teléfono e internet, mantengo mis conexiones, puedo seguir trabajando y hasta ver cine y series.

¿Cómo era no poder estar de pie ni moverse esperando dar unos pasos titubeantes un rato los domingos? ¿Cómo eran la tristeza, la angustia, la incertidumbre de no saber cuándo iba a terminar? ¿Qué hacían con mi primito que debió rehabilitar sus piernas al salir porque se le habían atrofiado? ¿Y los que estuvieron escondidos en pozos, graneros, bosques a la intemperie? ¿Cómo soportaron el intenso frío y el calor infernal? ¿Y cuando debían cambiar de lugar, aterrados mirando hacia uno y otro lado temiendo ser descubiertos?

Me atormentan esas preguntas y me admira su firme determinación de vivir. Me quejo de que estoy harta, y lo estoy. Estoy hartísimamente harta. No sé si las decisiones gubernamentales son correctas pero no puedo más que acatarlas con martillo, curva aplanada y la mar en coche. Pero en medio del encierro vuelven aquellos 666 días de mis padres que ahora leo de otra manera, con intriga y admiración. ¿Habré heredado aquella fuerza? ¿Podré sostener con dignidad e hidalguía esto que tampoco elegí?

Cuando era chica preguntaba cómo lo habían aguantado. Mamá me miraba con cara de ¿nena-qué-tontería-preguntás? y respondía: “Considerando la alternativa… estábamos bien. ¡Sobrevivimos!”

Por la calle de la verdad y la libertad

Durante el gobierno del doctor Raúl Alfonsín, nada menos, el peronismo instaló una consigna que decía: “Patria mía/ dame un presidente como Alan García”. Por suerte para todos, la patria no le dio el gusto. Alan García era un presidente peruano que lideraba una postura intransigente frente al pago de la deuda externa que luego se transformó en un neoliberal y finalmente, se suicidó de un tiro en la cabeza, hace poco más de un año, envuelto en fuertes acusaciones de corrupción en el caso Odebrecht.

Anoche, cuando terminé de entrevistar durante una hora y diez minutos en TN al presidente Luis Alberto Lacalle Pou, me vino esa frase a la memoria. Con los nombres y las rimas cambiados, por supuesto. Jugué con las palabras y surgió algo así como “Patria no desmayes y dame un presidente como Luis Lacalle”. Es que me estalló el teléfono de mensajes y casi todos tenían dos palabras como denominador común, “Sana envidia”. Dirigentes políticos y empresarios de primer nivel, colegas periodistas, editores encumbrados y ciudadanos comunes se habían emocionado y conmocionado con la claridad de conceptos de un jefe de estado que sembró la charla de frases que la inmensa mayoría comparte y por comparación, nos dejó también el sabor amargo de que, para los argentinos, va a ser muy difícil parir un líder de semejante estatura.

Mi conciencia me acosaba con una pregunta obvia: ¿Por qué nosotros no podemos tener dirigentes políticos como Luis Alberto Lacalle? Por lo menos por ahora. Este no es un ensayo sociológico que sería lo adecuado para responder con mayor rigurosidad intelectual. Pero es una reflexión periodística de alguien que se dedica hace más de 40 años al análisis de la política. Y eso me permite arriesgar un par de conjeturas que sirven para hacernos más preguntas y potenciar los debates que nos debemos.

Primero, creo que los presidentes de los países no son demasiado diferentes a sus pueblos. No conozco pueblos angelicales y presidentes demoníacos. No creo en eso de que los pueblos tienen los presidentes que se merecen. Pero tampoco que los jefes de estado vienen importados de Japón o los trae la cigüeña de Paris. Suelen tener miserias y grandezas bastante parecidas a la sociedad donde se fue forjando. Y creo, que a modo de autocrítica, debemos examinarnos. Por supuesto que los uruguayos no son perfectos. En muchos aspectos somos parecidos. Nos separa un charco apenas. Pero claramente tienen una cultura cívica de respeto republicano y pluralismo muy superior a la nuestra. Se reúnen todos los ex presidentes y conversan sobre temas de estado. No digo que todos piensen igual. Se respetan, se escuchan, hacen de los disensos y los consensos un ejercicio creativo y cordial. Y eso derrama sobre los ciudadanos un antídoto contra el odio entre hermanos.

Es doloroso decirlo, pero a nosotros nos pasa todo lo contrario. Cristina se negó a entregarle la banda y el bastón de mando a Mauricio Macri. Cuando ganó Alberto y se abrazó con Macri, la actual vice le dio la mano a Macri, mirando para otro lado con una cara de asco descomunal y demostrando un desprecio institucional inédito.
También es cierto que en varios grupos sociales, los uruguayos tienen valores que nosotros, en gran medida hemos perdido. Y no lo digo para clavarnos puñales o por una actitud masoquista. Lo digo para que, con humildad, podamos aprender de los buenos ejemplos y tratar de ser mejores.

Siempre hay excepciones en todo, pero la mayoría de los sindicalistas uruguayos son combativos y duros. Pero viven en casas sencillas similares a la que viven los trabajadores que representan. No son millonarios. No son mafiosos. Viven como piensan. Y eso les da un respeto ético que la mayoría de los gremialistas nuestros no tienen.
Casi todos los líderes, tienen una austeridad franciscana. Son custodios del dinero que no les pertenece y saben que son inquilinos del poder y no propietarios. Y lo digo por los dirigentes de todas las ideologías. Ya quisiera la izquierda argentina tener un cuadro como el doctor Tabaré Vázquez, un médico oncólogo que siguió atendiendo en su consultorio de barrio. O intelectuales brillantes y honrados como Julio María Sanguinetti que dejan la jefatura del estado y vuelven a trabajar en su estudio. Le estoy hablando de ex presidentes del Frente Amplio, el partido Colorado o el Blanco, en el caso de los Lacalle, cuatro generaciones de políticos que aman su patria, su paisito, como ellos dicen.

Cada uno levanta su bandera ideológica y pelea por sus proyectos. Pero en general, permiten que gobierne el que ganó y tratan de ser mejores para volver al poder. Uruguay no tuvo un 2001. No se afincó el populismo peronista de derecha y de izquierda, al mismo tiempo. No hay cortes de calles y rutas todos los días. La educación es cada vez de mayor excelencia. Tienen los brazos abiertos para recibir a todos los hombres de buena voluntad que quieran habitar el suelo patrio. El presidente Lacalle se emocionó anoche cuando me dijo que tenía siempre a su lado la bandera que dice “Libertad o muerte”. Es el lema de Uruguay y figura como inscripción en el pabellón de los Treinta y Tres Orientales, un grupo de patriotas liderados por Juan Antonio Lavalleja.

Creo firmemente que los argentinos para lograr tener un presidente como Luis Lacalle tenemos que bajar nuestros niveles de soberbia. Muchos conceptos que repetimos por mucho tiempo nos hicieron creer demasiado vivos y hace década que el país está cada vez peor. Hay frases hechas que tenemos que revisar. No somos los campeones mundiales de todo. No somos los campeones morales. Parece que Dios no es argentino como creíamos. O que nos salvamos con una buena cosecha. O que tenemos los cuatro climas y eso va a evitar que nos hundamos.

Me he cansado de escuchar esa altanería que dice que los uruguayos son demasiado lentos. Yo creo que nosotros somos demasiado rápidos. Veloces para la corrupción, el odio, la venganza y para llevarnos el mundo por delante. Argentina es un país maravilloso al que amo profundamente. Pero es tiempo de reconstruirlo desde la moral y la educación. Si nos creemos más de lo que somos, siempre seremos menos de lo que podemos.

Luis Lacalle no es una excepción en la política uruguaya. Es un emergente que representa las mejores tradiciones. Dijo decenas de definiciones impactantes. Pero la que más me gustó, fue que ama la política. Tiene pasión por su gente. En nuestro país esa palabra, “política”, cayó en un fuerte desprestigio. Se asocia al robo, la avivada, el amiguismo. Hay que limpiar esa palabra porque no hay otra herramienta mejor para transformar la sociedad y hacerla más libre e igualitaria.

Luis Lacalle Pou, nos enseñó o me confirmó anoche, que no hay otro camino que sembrar mejores ciudadanos para cosechar mejores políticos y mejores gobiernos. Lleva su tiempo. Pero es una epopeya que alguna vez tenemos que emprender. Es por el bien de nuestros hijos y de los hijos de nuestros hijos.

El día que Luis Lacalle asumió pidió que no invitaran a Nicolás Maduro ni a las autoridades de Cuba y Nicaragua. Anoche explicó que fue una decisión personal porque no se hubiera sentido cómodo al hablar de libertad y derechos humanos frente a un dictador. No anda con vueltas. Dice que las relaciones entre los países no hay que cargarlas de ideología, pero que hay límites como son la defensa de los valores republicanos.

Pasé al aire un fragmento de una conferencia de prensa para preguntarle su relación con los periodistas que en este país somos tan maltratados por el cristinismo. Hubo una pregunta de una colega llamada Sofía del semanario Brecha sobre el aumento de impuestos a los más ricos. Brecha es un histórico medio de izquierda continuador de Marcha. El presidente saludó cordialmente a la cronista y le contestó con el ADN de su idea económica, con altura y respeto, como corresponde. No les vamos a poner más impuestos a los empresarios. Sería amputar el crecimiento para después de la pandemia. Son ellos la locomotora del crecimiento y el estado es el que se tiene que ocupar de los más rezagados, de los más vulnerables. Una postura con mayor sensibilidad popular y sentido común que los ladri progesistas de nuestro país. La salida es siempre con trabajo, crecimiento, esfuerzo y meritocracia.

El mismo eje puso con el tema del exitoso combate contra la pandemia. Apeló a un pacto de responsabilidad social y solidaridad mutua con los ciudadanos. Se resistió al confinamiento obligatorio porque no quiso instalar un estado policial. Le preguntó a los que opinaban distinto si lo iban a acompañar a meter preso a los artesanos y pequeños comerciantes que se ganan el peso todos los días. No estaba dispuesto a reprimir a los laburantes por laburar: “Tenemos una vocación genética por la libertad”, dijo. Tomó medidas, por supuesto. Cierre de fronteras, distanciamiento, barbijos, test y todo lo que recomendaba la ciencia, pero una vez más confió en su gente. Y la gente no lo defraudó.

En Uruguay lo consideran un rebelde. Es que no repite respuestas llena de lugares comunes. Y habla con la verdad hasta que duela. Contó con detalles casi íntimos, como sus hijos fueron los primeros mellizos paridos en Uruguay por el método de fertilización asistida con embriones congelados. Y no tuvo problema en reconocer que cuando era joven consumió ocasionalmente drogas. Lo reconoció abiertamente porque no quiere andar por la vida mintiendo ni ocultando cosas. Todos tenemos muertos en el placard y hay que ponerlos sobre la mesa. Habló con sinceridad. Se bajó el sueldo, y les bajó los sueldos a todos los funcionarios. Dio el ejemplo. Hizo el primer esfuerzo. Cuando fue presidente de la Cámara de Diputados fue austero y buen administrador. Vendió papeles viejos y hasta botellas. Ahorró 2 millones y medio de dólares y los devolvió a Rentas generales. Cuando renunció como senador para ser candidato a presidente, la ley le permitía cobrar el 85% de su sueldo durante tres años. Insisto: la ley lo autorizaba. Y lo rechazó. Renunció a ese privilegio, dijo que lo hizo para poder mirar de frente y a los ojos a los uruguayos.

Me alegro que mi oficio maravilloso me haya permitido conocer y entrevistar a un presidente que tiene las condiciones necesarias para liderar la región. Me dio esperanzas en el futuro de América y en la política honrada, solidaria e inclusiva. Luis Lacalle Pou, un espejo para mirarnos. Va de frente, con las manos limpias, las uñas cortas. Lacalle no se desvía de la calle de la verdad y la libertad. Ojalá nosotros podamos seguir ese rumbo. Por ahora, todavía cantamos: vamos arriba la celeste…

Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre.

Sabsay: “La Justicia es absolutamente ineficaz para luchar contra la corrupción”

El abogado constitucionalista aseguró que “la desgracia es que no tenemos deliberación porque no tenemos Congreso“.


Fiel crítico del kirchnerismo, Daniel Sabsay habló sobre las últimas protestas que se dieron el pasado 9 de Julio en distintas ciudades del país en medio de la cuarentena por el coronavirus, y analizó que hay múltiples factores que explican esta salida masiva a las calles.

Según el abogado constitucionalista la gran mayoría de las personas asistió para repudiar los manejos que están teniendo el Poder Ejecutivo y el Judicial con “aquellos que se los ha visto tirar bolsos y que están lejos de ser sancionados”.

“Lo que ha ocurrido en el country de Pilar es representativo de una sociedad que está harta. No quieren compartir su barrio con una persona que de ser un pequeño empleado de banco se transformó en el dueño del 10% de las tierras de su provincia”, dijo el letrado sobre la posibilidad de que Lázaro Báez obtenga la prisión domiciliaria (si paga $632 millones de fianza) y se aloje en una mansión ubicada en el barrio privado del partido bonaerense.

Entrevistado en el programa “Comunidad de Negocios” en LN+, Sabsay señaló que “la gente sospecha y siente que el sistema está en crisis. Estamos siendo gobernados por una sola persona. Es la primera vez que se ve con tanta claridad un reclamo a favor de la Constitución”. “Fue una verdadera reivindicación a favor del sistema republicano”.

“La desgracia es que no tenemos deliberación porque no tenemos Congreso. El caso de Lázaro Báez demuestra que la justicia argentina no funciona y es absolutamente ineficaz para luchar contra la corrupción y que termine la impunidad”, concluyó.

“Yo nunca secuestré a nadie”, la respuesta de un empresario a Hebe de Bonafini

Adelmo Gabbi, presidente de la Bolsa de Comercio, fue uno de los que se reunió con Alberto Fernández el 9 de julio. La titular de Madres de Plaza de Mayo se refirió a ellos como los que “saquearon el país” y “secuestraron a muchos de nuestros hijos que luchaban por una Patria liberada”.


Luego de que Hebe de Bonafini criticara con dureza al presidente Alberto Fernández​ por su último encuentro con empresarios y opositores, uno de los dirigentes que se mostró con el mandatario en el acto del 9 de Julio cruzó a la titular de Madres de Plaza de Mayo.

Se trata de Adelmo Gabbi, titular de la Bolsa de Comercio, quien aseguró que “nunca” secuestró “a nadie” y que se sintió “muy mal” ante las ofensivas de la activista. “Yo que fui una de las personas que estuvo el 9 de julio, me sentí muy mal. Yo nunca secuestré a nadie, nunca dejé de pagar un sueldo. En el marco de la pandemia pagué todos mis sueldos sin pedirle al Estado ni a nadie. No me merezco que me trate de antipatria o que le secuestramos a la familia”, se defendió Gabbi en radio La Red.

Sus declaraciones apuntaban a la referente social, quien en declaraciones radiales y luego en una carta abierta se mostró “ofendida y dolida” con Fernández. “Las Madres estamos muy dolidas con el Presidente, muy dolidas con lo que hizo, porque no puede sentar a la mesa a todos los empresarios que sentó, como si fueran amigos, a los tipos que saquearon el país. Y lo más grave de todo: a los que secuestraron a muchos de nuestros hijos e hijas que luchaban por una Patria liberada”, había apuntado Bonafini en la misiva. Y agregó en una nota radial. ¿Cómo les podemos pagar el sueldo a esos tipos para que le paguen a los trabajadores?“.

La carta publicada por las Madres de Plaza de Mayo.

“Yo pido que quien no piense como yo me respete porque yo respeto al que piensa diferente”, insistió el empresario, que a la vez considero que la actitud de Alberto Fernández muestra dos facetas: “Una es de moderación, donde sin ninguna duda está manejando la lapicera, y otra es de no tanta moderación, donde la lapicera se la está ejerciendo otro. Por ejemplo, en el caso de Vicentin él acaba de decir que estaba arrepentido. Pero la senadora de Mendoza (Anabel Fernández Sagasti) dijo que ‘vamos a expropiar si no entran en razones’. Ahí tenés las dos formas”.

En este sentido, continuó: “Cuando veo que la gente no está dispuesta a que le coarten las libertades y sale a la calle, ese es el verdadero freno para aquellos que pretenden coartar nuestras libertades. Sin libertad, no hay patria. Sin inversión privada, no hay progreso”.

Al referirse a la severa situación económica a causa de la pandemia y la cuarentena, Gabbi habló de un panorama “angustiante”. Y explicó: “Es un momento muy difícil, muy angustiante, pero no soy pesimista. Creo que hay una pequeña luz al final del túnel si el Gobierno actúa con corrección”.

Nora Cortiñas pidió la renuncia de Sergio Berni por el abuso policial

“Fusilan a los jóvenes por violar la cuarentena”, sentenció la referente de Madres de Plaza de Mayo por los reiterados abusos de las fuerzas de seguridad y la desaparición forzada de Facundo Astudillo.


Tras la polémica carta que le escribió Hebe de Bonafini al presidente Alberto Fernández por su posición dialoguista con empresarios y la oposición, la referente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Nora Cortiñas, se sumó al debate con duras críticas al Gobierno frente a los últimos hechos de violencia policial. En esa línea, pidió la renuncia del ministro de Seguridad bonaerense Sergio Berni por los reiterados abusos policiales que ocurren en su distrito y por la actitud que tuvo con la madre de Facundo Astudillo Castro, el joven que salió el 30 de abril de Pedro Luro hacia Bahía Blanca y desapareció tras ser frenado en un retén sobre Ruta 3.

“La política de Derechos Humanos, en estos momentos, está en peligro de llegar a que este sea el país de los asesinos de jóvenes, femicidios y todavía de desaparición de personas”, lamentó la activista en diálogo con FM Delta y añadió: “Creíamos que ya se había terminado esa metodología aberrante y siniestra. Sin embargo no se toman las medidas correspondientes”.

La referente social también exigió respuestas urgentes de las autoridades sobre el crimen de Lucas Verón, el adolescente de 18 años que fue asesinado a balazos en La Matanza durante una persecución policial. “Hay que poner énfasis en los abusos de poder de la policía”, señaló Cortiñas, quien aprovechó para reclamar la renuncia Berni por su actitud frente a la desaparición de Asturdillo Castro: “Lo que hizo Berni con la mamá de Facundo es inaudito: la fue a ver solo para decirle que su hijo estaba vivo. Si está vivo, tráelo“.

La policía dirigida por Berni, ¿qué foja tiene? Miran para otro lado. Le dicen a la madre ‘tu hijo está vivo y te lo voy a encontrar’. Y sigue estando en un cargo. Se permite que una madre vaya a denunciar una desaparición y no hay nadie en el Gobierno que se conmueva para buscar intensamente a esa persona hasta encontrarla”.

Para Cortiñas, actualmente “no hay una política de defensa de la vida” y ejemplificó: “A los jóvenes les dicen: ‘Vos estás violando la cuarentena, te pego 4 tiros'”

Bullrich: “Los US$100 millones de la sucesión de Gutiérrez deben volver a la gente”

La titular del PRO reafirmó sus conceptos sobre la muerte del ex secretario de Cristina Kirchner, al cual relacionó a la corrupción del kirchnerismo.


La presidenta del PRO, Patricia Bullrich, mantuvo una conversación virtual con el diputado radical Álvaro de Lamadrid y volvió a asegurar que entre el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Kirchner existe “un pacto” para “liberarla” a ella “de todas las causas” judiciales en la que está involucrada.

Argumentó que el mandatario “dijo cosas terribles de Cristina, incluso de manera bastante desleal de alguien que había trabajado con ella. Eso es porque hay un pacto que tiene que ver con la promesa de liberarla de todas las causas”.

En ese marco, la ex ministra de Seguridad reafirmó sus conceptos sobre la muerte de Fabián Gutiérrez, el ex secretario de Néstor y CFK, al señalar que lo asesinaron para “robarse lo robado” por la corrupción del kirchnerismo.

“Me indigna lo que pasó con Fabián Gutiterrez por la plata que tenían y que buscaban. Esa plata es de la gente. ¿Te parece que un secretario de un presidente pueda en cinco años de trabajo acumular la plata que acumuló?”, se preguntó la ex funcionaria de Mauricio Macri, que al mismo tiempo insistió que los “100 millones de dólares” de la sucesión de Gutiérrez “deben volver a la gente”.

“Los diputados tienen que pedir ya la extinción de dominio de todos esos bienes. Esos bienes tienen que ser las escuelas, las rutas que no construyeron”, y recordó que el kirchnerismo le había dado la espalda a la ley de extinción de dominio. “Que te asesinen por buscar plata de la corrupción muestra el nivel de latrocinio y robo que tuvo este país”, cerró.

En otro tema, mientras se define cómo continúa la cuarentena en el Área Metropolitana de Buenos Aires por la pandemia del coronavirus, Bullrich consideró que “si el Estado se concentre en cuidar a los adultos mayores, es posible empezar a levantar” el aislamiento obligatorio. Confesó que tiene “miedo” de que una vez que pase la pandemia “quede un Estado omnipotente y la gente empobrecida”.

Y completó: “Hay que lograr ya que haya más gente trabajando y convivir con una realidad que puede venir ahora, el año que viene o dentro de dos años“.

Separan a un subcomisario y continúa la búsqueda de Facundo Astudillo Castro

El joven no es visto desde el 30 de abril cuando fue demorado en un retén policial en la Ruta 3. La causa que investiga lo sucedido fue caratulada como “desaparición forzada”.


El Ministerio de Seguridad bonaerense desafectó esta semana al subcomisario Pablo Reguilón que estaba al mando de la comisaría de Mayor Buratovich, la zona en la que fue visto Facundo Astudillo Castro por última vez el 30 de abril. Así decidió luego de que el abogado de la familia denunciara amenazas por parte del jefe policial, según precisaron fuentes de la cartera que dirige Sergio Berni.

Según denuncia su familia, la investigación está repleta de irregularidades, inconsistencias y declaraciones contradictorias de los efectivos que declararon haber visto al joven de 22 años en esa localidad y después en Teniente Origone. Acusan que después de llevarlo a la comisaría, “lo hicieron desaparecer”.

“Realmente es un caso muy difícil y empezamos de cero”, señaló a los medios un detective del caso, sin descartar ninguna hipótesis.

Este martes, al menos 200 efectivos de distintas fuerzas federales comenzaron un importante rastrillaje a lo largo de la Ruta Nacional 3. Participan del operativo las delegaciones de la Policía Federal Argentina (PFA) de Bahía Blanca, Mar del Plata, Dolores, Chascomús, Pinamar, Tandil, Olavarría y Necochea, de la división de canes K9, y agentes de Gendarmería Nacional Argentina, Policía Aeroportuaria y Prefectura Naval.

Con la ayuda de un helicóptero y dos drones, recorren el tramo entre Pedro Luro y Teniente Origone y desde esta localidad hacia Bahía Blanca. La investigación se centra en las tareas de inteligencia que realice el personal especializado de la División Búsqueda de Prófugos y Personas Desaparecidas de la PFA, que fue convocada por la jueza federal María Florencia Marrón, así como por la delegación local de Delitos Federales y Complejos de la misma fuerza.

Además colaboran en la búsqueda la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI), la Procuraduría de Violencia Institucional (PROCUVIN), la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (DOVIC). Los uniformados se alojaron en escuelas de las localidades de Médanos, Argerich, y también en la ciudad de Bahía Blanca.

Hace 75 días, luego de salir de su casa en Pedro Luro, Facundo fue demorado en un retén policial en Mayor Buratovich, Ruta 3, por incumplir la cuarentena mientras se dirigía a dedo a lo de su ex pareja en Bahía Blanca según le había confesado a su madre, Cristina. Nunca llegó a destino.

Estoy absolutamente confiado en la investigación judicial. Tengo muchas esperanzas en términos judiciales, que es confianza en que podamos resolver este caso de manera rápida. Tenemos los testimonios que son la prueba subjetiva, que está muy cerca de conectarse con pruebas objetivas, que nos permita a nosotros la construcción de una hipótesis en la que sin lugar a dudas hay una vinculación de esta institución con una historia tan pesada en los sentimientos de los argentinos que tiene que ver con el accionar de la (policía) bonaerense. Estamos absolutamente convencidos de que los vamos a poder resolver por el lado de la Justicia. (…) Soy absolutamente optimista de esclarecer junto a la fiscalía”, sostuvo el abogado de la familia de Facundo, Luciano Raúl Peretto, en diálogo con Rock & Pop.

Ayer, Cristina Castro, madre del chico, aseguró a la prensa: “Son los dos hombres que subieron arriba del auto a mi hijo el 30 de abril y que no se han presentado a declarar en ningún lado. A mi hijo no lo presentaron en la comisaria y en las próximas horas vamos a estar en condiciones de dar los nombres. Son las dos personas que llevaron a Facundo, que pertenecen a la (Policía) Bonarense y en un auto de la Bonaerense”.