Dirigentes de la oposición en la marcha: “Sepa el Gobierno escuchar”

Patricia Bullrich, Hernán Lombardi, Luis Brandoni y Waldo Wolff, entre otros, se hicieron presentes en la multitudinaria protesta nacional contra el Gobierno.


Con banderazo y cacerolas en la Ciudad de Buenos Aires, Rosario y Córdoba, entre otros puntos del país, miles de manifestantes coparon las calles en auto y a pie en lo que fue la primera protesta masiva contra el Gobierno de Alberto Fernández.

Patricia Bullrich, presidenta del Pro, fue una de las principales caras de la marcha. Vengo a decirle al presidente que puede que la cuarentena no exista para él, pero existe para miles de trabajadores”, dijo en un video que filmó en medio de la movilización. Además, se quejó de la reforma judicial considerando que “no se puede hacer una Justicia a la medida de la impunidad”.

Fernando Iglesias, Waldo Wolff, Luis Brandoni y Hernán Lombardi fueron otros de los tantos dirigentes opositores que convocaron y se hicieron presentes en el centro porteño. En todos los casos buscaron escudarse frente a los riesgos que genera la pandemia y pidieron que se respete el distanciamiento social de dos metros y que se utilice barbijo.

Hubo reclamos diversos y varias curiosidades. Una de ellas fue que la marcha llegó hasta la puerta de la casa de Cristina Kirchner, en Juncal y Uruguay. Varios manifestantes se concentraron en la esquina de Recoleta, con cacerolas y redoblantes, y dispararon con varias consignas contra la corrupción, la cuarentena y el “estado de sitio”.

Con San Martín, haciendo patria

A esta hora, exactamente hay miles y miles de argentinos haciendo patria en el día del padre de la patria. Miles y miles de compatriotas, con don José de San Martín como símbolo, construyendo los pilares del país que viene. Miles y miles de ciudadanos en más de 150 lugares emblemáticos de nuestra Nación poniendo el cuerpo y la pasión en movimiento en las calles y en las plazas.

Miles y miles de argentinos envueltos en banderas celestes y blancas, contra viento y marea, están protagonizando un hecho político histórico que le pone límites al patoterismo de estado y la cleptocracia. Y digo que lo están haciendo contra viento y marea como una metáfora pero todos los que intentaron dinamitar esta expresión popular tienen nombre y apellido.

El primero fue el presidente Alberto Fernández. Su principal arma fue el miedo. Trató de meterle terror a la gente. Casi casi, dijo que se iban a morir todos los que participaran de esta movida cívica y republicana. Confundido, el jefe de estado llamó a respetar una cuarentena eterna que según él ya no existe más. ¿En qué quedamos? Otra vez Alberto que va y que vuelve y no sabe dónde pararse. Es que la mentira tiene patas cortas. La verdad es que Alberto no quiere que la gente proteste ni se queje porque esos alaridos multitudinarios van dirigidos contra él y su jefa, Cristina, la que gobierna realmente este régimen vice presidencial.

Alberto amenazó con el virus porque sabía que la gente iba a marchar en forma masiva. No dijo una palabra, casi ignoró el tema, cuando su dirigente sindical preferido, Hugo Moyano, bloqueó la planta de Mercado Libre con 150 muchachotes pesados y agresivos que les hablaban en la cara a las autoridades de la empresa. Y sin barbijo. Y sin distanciamiento. Y con un atropello antidemocrático brutal. Alberto no dijo una palabra. Los empleados del sindicato de camioneros y los de la empresa de vigilancia que tiene Moyano, parece que no se contagian ni contagian a nadie.
Alberto quiso pero no pudo, obligar a Horacio Rodríguez Larreta para que no permitiera o dispersara la concentración alrededor del Obelisco. Primer error. La gigantesca demostración de descontento no fue solamente en el Obelisco. Fue en muchos lugares de la Ciudad. La esquina de Juncal y Uruguay, por ejemplo, donde vive Cristina y Cristóbal López paga las expensas de tres departamentos. Eso fue para que la vice escuche los reclamos populares. También en la Quinta de Olivos, para que tome nota el Presidente formal. Pero este océano embanderado con San Martín en el corazón se desplegó por todo el territorio del país.

Casi no hay ciudad en donde no se hayan defendido los pilares de la democracia y la división de poderes. Y en muchas provincias gobernadas por el peronismo, la ocupación del espacio público por parte del público, fue de una contundencia casi sin antecedentes. Por la extensión territorial, por la cantidad de participantes y porque nadie fue obligado ni llevado en colectivo. Todos fueron en defensa propia y con sus propias pancartas, consignas y reclamos.
Pero hay otro tema que termina con este debate absurdo que el cristinismo pretendió instalar para abortar la protesta que le produce un gran costo político al gobierno. No hay un solo dato riguroso que certifique que estas movilizaciones, al aire libre, con barbijo, distanciamiento y todos los cuidados, generen contagios importantes de coronavirus.

Le doy un ejemplo clarísimo. Quien quiera oír que oiga. En Avellaneda, Santa Fé, el repudio al intento jurásico de expropiación de Vicentín fue rechazado con la mayor concentración de habitantes de toda la historia. Jamás en esa ciudad se juntó tanta gente. Ya pasó el tiempo suficiente para que aparezcan los contagiados y los muertos. ¿Sabe cuántas personas hay con coronavirus en Avellaneda? Cero. Ninguna. ¿Sabe cuántos fallecieron? Cero. Ninguno.
Está muy claro que las reuniones sociales masivas o las fiestas o los recitales bajo techo y en locales cerrados son muy peligrosos y hay que evitarlos. Pero a cielo abierto y con todas las precauciones, casi no hay peligro de nada.
Pero no solamente fue el presidente el que intentó frenar este tsunami humano contra el gobierno.

Luana Volnovich, jefa del PAMI y del estado mayor de La Cámpora, escribió por Twitter que: “Si alguien convocara a mi mamá a una marcha, lo mato”. Por el mismo soporte, el lúcido periodista Jorge Sigal, le contestó: “Si un hijo me tomara por idiota, le explicaría que la vejez no es una disfunción sino una etapa de la vida”. De paso me gustaría decirle a Luana que les explique a los jubilados como fue que su gobierno ya le rapiñó a los jubilados el 10,5% de sus haberes y eso que Alberto había prometido aumentarles el 20 % desde el primer día. Le mintieron, y le metieron la mano en el bolsillo.

Por eso muchos jubilados que habían votado a los Fernández, se sintieron traicionados y fueron a la marcha. Y muchos comerciantes, también. Por ingenuidad o por exceso de esperanza, votaron a Alberto y ahora se fundieron y tuvieron que cerrar sus negocios y olvidar sus sueños de progreso. En los móviles y en los carteles podía verse que de esta movilización en desarrollo no están participando solamente los que integran ese 40 % que votó a Macri. Alberto sacó el 48% en las elecciones y hoy su imagen positiva solo llega al 40. Ahí están los arrepentidos del voto. Los que sumaron su voz a todas las voces opositoras.

Digo que entre lo que intentaron frenar estas marchas, también estuvieron pocos dirigentes de Juntos por el Cambio. Algunos callaron por vergüenza. Se borraron de este debate. Y otros se hablaron encima como el ex senador Federico Pinedo. Dijo por radio que él no iba a participar porque “su rol es generar diálogo y no rispideces”. Y no tuvo mejor idea que citar una frase de Perón: “Primero está la patria, después el movimiento y finalmente, los hombres”. Pinedo tal vez no se percató que ese gentío está haciendo eso mismo, no porque sigan a Perón, lo hacen por sentido común y por compromiso ciudadano. Están en la calle defendiendo la patria y tratando de construir una mejor, sin ladrones de estado ni chavistas, con división de poderes, libertad y sin la impunidad que busca Cristina. O sea que primero la patria, está cumplido. Segundo el movimiento. Este movimiento de los indignados argentinos es profundamente republicano y cada vez más popular. Muchos se sienten representados por Juntos por el Cambio y muchos otros, no. De hecho en estas expresiones no hay banderas partidarias ni líderes que hablen desde un escenario. Están pariendo nuevos dirigentes y reconociendo quienes tienen vocación de poder y quienes creen que la política es la rosca de los despachos.

La democracia es búsqueda de consensos y también expresión pacífica de disensos. Y la política con mayúsculas la suelen construir los pueblos. Si Pinedo quiere, también le cito a Perón. El pueblo avanza “con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes”. Y además, a esta altura del cuarto gobierno kirchnerista, está claro que hay que dialogar todo el tiempo. Pero si el que dialoga con vos te invade tu casa, te mata al perro y se acuesta en tu cama, más que dialogar hay que defender la dignidad. Una cosa es la moderación y la búsqueda de consensos. Eso es correcto. Pero otra cosa muy distinta es poner siempre la otra mejilla para recibir cachetazos al por mayor. Eso es perder la dignidad y nadie puede defender la dignidad de los argentinos si no sabe defender su propia dignidad.
Estamos en uno de los momentos más graves de la historia.

Con una política sanitaria errática para combatir el maldito virus, con una hecatombe económica inédita que multiplica la pobreza, destruye empleos y empresas, con una inseguridad que potenció su criminalidad con la irresponsable y suicida liberación de presos. Es ahora donde se deben demostrar las condiciones de coraje y lucidez por parte de los que se proponen conducir o liderar la sociedad. La gente lo hizo por su cuenta. Fueron muy útiles las protestas anteriores. Frenó la expropiación de Vicentín y defendió la ley y la propiedad privada y cerró las puertas de las cárceles que el cristinismo había abierto con frivolidad ideológica. Los banderazos y los cacerolazos fueron determinantes para limitar esos despropósitos. No fue con comunicados lavados ni con discursos en el Congreso. Esto lo digo para los que cuestionan la eficacia de estos movimientos espontáneos e independientes que marcan el camino. La gente fija la agenda. En la calle y en las redes. Toma la iniciativa que muchos políticos abandonaron. Algunos acompañan con sabiduría y otros se quedan al costado del camino con sus dudas.
Fueron tragicómicos los funcionarios de gobierno, tuiteando la siguiente consigna: “Yo no marcho”. Veloz le contestaron: “Obvio, como van a marchar si la marcha es contra ustedes”.

Insisto: estamos atravesando uno de los momentos más terribles desde la recuperación de la democracia. Mucha gente le está poniendo trabas al intento de convertir a la justicia en una Unidad Básica del kirchnerismo. Mucha gente está a la altura de las circunstancias. Muchos dirigentes miran sin comprender y no saben para donde correr. Así es la vida. Y la política. Por eso el banderazo se llama “banderazo patriótico”.

Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra por Radio Mitre.

Contundente banderazo contra el Gobierno en todo el país

La marcha del #17A comenzó minutos antes de las 16 en el Obelisco y se replicó en decenas de ciudades de todo el país. Los principales reclamos: el rechazo a la Reforma Judicial y al atropello de las instituciones.


Miles de personas se movilizan este lunes en distintas ciudades del país para rechazar las políticas de aislamiento del Gobierno para combatir la pandemia del coronavirus, el proyecto de reforma de la Justicia, la corrupción y la inseguridad, según anunciaban las distintas convocatorias.

El epicentro es el Obelisco porteño pero la manifestación también se da en los principales monumentos de distintas ciudades del país.

La marcha, que nació en las redes sociales con el hashtag #17A y rápidamente tuvo eco en dirigentes políticos de la oposición, generó posiciones encontradas en Juntos por el Cambio, entre quienes acompañan la protesta y participan de la movilización, y aquellos que intentaron despegar al espacio y advirtieron de los riesgos que podría generar una concentración masiva de gente.

La protesta también encendió las críticas del oficialismo. Referentes del kirchnerismo como el ministro de Desarrollo bonaerense, Andrés “Cuervo” Larroque, apuntaron que la movilización fue organizada “por un sector encabezado Mauricio Macri”.

Quienes protestan en la Ciudad de Buenos Aires llegaron al emblemático Obelisco después de haberse concentrado en distintos puntos, entre ellos Callao y Santa Fe; Corrientes y Pueyrredón; y Belgrano y 9 de Julio. Muchos llegaron caminando y con barbijos, y otros optaron por hacerlo en sus autos, agitando banderas celestes y blancas por las ventanas.

La escena se repitió frente al Patio Olmos, en Córdoba; en el monumento a la Bandera, en Rosario; en Mendoza, Salta y Jujuy, entre otras ciudades del interior.

“Para honrar al Padre de la Patria, sin banderas políticas, solo Argentinas. Defendamos la República la Libertad y la Democracia“, rezaba uno de las convocatorias en las redes sociales.

Marcha #17A: dirigentes de la oposición llaman a defender la patria

Un nuevo banderazo se espera para este lunes desde las 16 en distintos puntos del país. El manejo de la pandemia, la economía y la reforma judicial son los motivos principales de la manifestación, aunque quienes organizan la marcha también esgrimen otras consignas que apuntan contra la administración de Alberto Fernández.

Durante las primeras horas de este feriado que conmemora al General José de San Martín, circularon varios comentarios en las redes sociales para convocar a los ciudadanos a manifestarse siguiendo todas las medidas sanitarias. El slogan esta vez fue: “Banderazo Patriótico: hagamos la patria que quería San Martín”.

Los referentes de Juntos por el Cambio como Patricia Bullrich, los diputados Waldo Wolff, Fernando Iglesias, Luis Petri, entre otros se expresaron en Twitter. También los abogados constitucionalistas Daniel Sabsay y Alejandro Fargosi, al igual que la científica del Conicet Sandra Pitta.

Eduardo Valdés contra el banderazo: “Son marginales y violentos”

El diputado del oficialismo tildó de “ridícula” la manifestación y le apuntó a la ex ministra de Seguridad. “Fue convocada por dirigentes de Cambiemos. Patricia Bullirch convoca a esa gente”

El diputado nacional del Frente de Todos Eduardo Valdés aseguró que la protesta de hoy contra el Gobierno “es la continuidad de otras marchas ridículas” y remarcó que la gente fue convocada por la presidenta del PRO, Patricia Bullrich.

   “La marcha es la continuidad de otras marchas ridículas, algunas con actos de violencia. Todas las fechas patrias o los sábados tienen un pretexto”, consideró Valdés en declaraciones radiales.

   El diputado afirmó que “esta marcha fue convocada” por dirigentes de Cambiemos como “Patricia Bullrich, que es presidenta del PRO.

   También apuntó contra el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, sobre quien consideró que no hará nada para evitar la aglomeración de gente en la protesta.

   “Si Larreta no hizo nada cuando la marcha estaba prohibida, menos lo va a hacer ahora”, señaló.

   “Los que marchan no son solidarios ni tienen respeto por el prójimo. Son marginales y violentos. Patricia Bullrich convoca a esta gente”, expresó.

Fuente Agencia NA

Fuertes críticas al Gobierno por la inclusión de una payasa en el reporte diario del Ministerio de Salud

Con el hashtag #GobiernoDePayasos, miles de usuarios repudiaron la presencia del personaje.


En la mañana de este domingo, el habitual reporte matutino del Ministerio de Salud sobre la situación del coronavirus en el país tuvo una presencia muy peculiar. Además de la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzoti, quien informó sobre los datos sanitarios, luego se sumó la payasa Filomena debido al festejo del Día del Niño.

Al finalizar su discurso Vizzoti le dio la palabra al personaje interpretado por Nina Lenze, quien le habló a los niños de todo el país y realizó un juego junto con los funcionarios, dónde utilizó las manos y el cuerpo para enviar un mensaje que concluyó con una canción.

Una conferencia que fue objeto de fuertes críticas en las redes sociales con la tendencia #GobiernoDePayasos en Twitter.

A continuación, algunos de los comentarios de dirigentes políticos.

El abogado de la familia de Facundo acusó a la Bonaerense y dijo que “plantaron el cuerpo”

El abogado de la familia de Facundo Astudillo Castro responsabilizó a la fuerza policial comandada por Sergio Berni por la desaparición y la muerte del joven. Ayer apareció un cuerpo flotando cerca de Bahía Blanca y según la madre, podría ser el de Facundo.

Leandro Aparicio, abogado de la familia de Facundo Astudillo Castro responzabilizó a la Policía Bonaerense por la desaparición y muerte del joven de Bahía Blanca que estuvo desparecido más de 100 días y cuyo cuerpo habría aparecido ayer, flotando y en estado de descomposición, cerca de donde había sido visto por última vez, en un control policial.

Leandro Aparicio, con Marcelo Longobardi en Radio Mitre

En declaraciones radiales en Mitre y Rivadavia, el letrado aseguró que hubo muchas irregularidades también de parte de la justicia y por eso recusaron al fiscal. “Es una vergüenza todo lo que se ha hecho en torno a este caso”, aseguró.

“Había rastros de unas huellas de camioneta en un lugar en el que ya se habían hecho rastrillajes”, aseguró Aparicio y al igual que la madre del joven, cree que la zapatilla que encontraron había sido colocada en las últimas horas.

“Se les fue la mano y todo lo que vino fue un desastre. Creemos que lo mataron el mismo día que lo hiceron desaparecer”, aseguró el letrado.

Convocado por redes sociales habrá un banderazo en muchas ciudades del país

Varios referentes de la oposición aseguraron que van a marchar pero que no son los que la organizaron. “Yo no estoy convocando, yo voy a participar”, aseguró Patricia Bullrich.

Motorizada por las redes sociales y con consignas contra la cuarentena eterna, la reforma judicial y la inseguridad”, esta tarde habrá movilizaciones en las ciudades más importantes del país. El epicentro en la Ciudad será en el Obelisco.

La presidenta del Consejo Nacional del PRO, Patricia Bullrich, el diputado nacional Fernando Iglesias y el legislador bonaerense Luciano Bugallo son algunos de los dirigentes que promueven la convocatoria para este lunes 17 de agosto a las 16:00. Sin embargo, como la medida no cuenta con el aval de los principales referentes del espacio, desde ambos sectores de la oposición aclararon que “no se trata de una convocatoria partidaria”.

   “Yo no estoy convocando, yo voy a participar. Es muy importante en este momento plantear algunos temas que están sucediendo y que son de enorme gravedad”, sostuvo la ex ministra de Seguridad, quien señaló que cuestionarán “la cuarentena eterna, la reforma judicial que busca impunidad y la inseguridad”.

   En declaraciones radiales, la referente opositora subrayó que el PRO “no convoca a ninguna marcha: son marchas ciudadanas”.

Por su parte, Mario Negri, también se despegó de la convocatoria pero aseguró que la gente tiene derecho a expresarse. “El problema es que desde el gobierno quieren instalar que es una marcha de odio”, aseguró en LN.

Luis Brandoni, aseguró que será una marcha impresionante. “Cumpliendo todos los protocolos, vamos a hacernos escuchar”, expresó el actor en un video que se viralizó en las redes.

Andahazi: “Ansiedad y cinco meses de cuarentena”

El martes hablamos de la ansiedad y la inquietud generalizada que padece la población a casi cinco meses de iniciada la cuarentena que, según dice ahora el presidente, no existe a pesar de que están vigentes todos los decretos que impiden la libre circulación y regula las actividades.

Tal como pedían muchos y después de subestimar la angustia general, el gobierno decidió finalmente incorporar psicólogos al grupo de infectólogos que lo vienen asesorando.

Los profesionales de la salud señalaron que la ciudadanía está agotada y que la palabra “cuarentena” ya no tiene buena imagen. Así que hoy Alberto Fernández habló de “aislamiento”.

Es más, negó que exista la cuarentena, como si 44 millones de argentinos estuviéramos viviendo una pesadilla interminable que no tiene asidero en la realidad.

Pero a esta altura no nos vamos a sorprender de los eufemismos a los que el kirchnerismo nos tiene acostumbrados que son tan pintorescos como disparatados. En general, apuntan a disfrazar la realidad con un relato que va en el sentido opuesto a la percepción de la gente.

El ejemplo más claro es, por ejemplo, el “dólar solidario” que no es otra cosa que la restricción cambiaria por medio de un impuesto punitivo.

Pero volviendo a nuestro tema de hoy, la ansiedad demostró ser un síntoma de la cuarentena que se ha extendido entre personas que, incluso, no la habían padecido antes.

La ansiedad se asocia al miedo, se dice que es anticipatoria porque tiene que ver con la incertidumbre que propone el porvenir. Pero debemos tener presente que no necesariamente se trata de un miedo consciente.

No es tan lineal como decir “estoy asustado, temo enfermarme de coronavirus entonces me como las uñas”. Se trata de procesos inconscientes mediante los cuales el estado psíquico de una persona se ve alterado y se manifiesta con diversos síntomas.

Te voy a exponer un tipo de trastorno de la ansiedad que muchos conocen para que veas a qué me refiero. El ataque de pánico es un tipo de trastorno de ansiedad que tiene distintas etiologías pero un mismo desenlace.

Los síntomas son repentinos y el paciente los interpreta como que se está muriendo: taquicardia, dificultad para respirar, presión en el pecho, sudor frío. Después de ir a la guardia de un hospital y cuando vuelve la calma pasarán los síntomas pero la verdadera causa de la ansiedad persiste.

Se ha demostrado después de estudiar miles de casos que los ataques de pánico aparecen en general en jóvenes que están atravesando etapas de grandes definiciones que los acercan a la adultez: definir una carrera universitaria, mudarse a otro país, dejar la casa materna, la llegada del primer hijo.

Por más que la persona se muestre segura de sus decisiones, está el duelo por la etapa que termina y el miedo por lo que empieza y los desafíos que implica.

A veces los ataques de pánico están relacionados con duelos, la pregunta subterránea es “¿cómo haré para vivir sin tal persona que acaba de morir y que era un pilar en mi vida?

Por supuesto el ataque de pánico es una expresión con mucha sintomatología asociada pero la ansiedad se puede manifestar de maneras más sutiles y solemos convivir con ellas sin darle mayor importancia.

Mencionemos algunas señales de ansiedad bien frecuentes: comerse las uñas, enredar un mechón de pelo constantemente, picotear alimentos sin hambre, golpetear el piso con el pie, revisar el celular cada 10 segundos, el insomnio, etc.

Con todas las intensidades posibles estas conductas nos hablan de la intranquilidad que caracteriza a la ansiedad.

La incertidumbre característica de la época que estamos viviendo, la modificación de nuestras rutinas, el incierto panorama económico, la falta de certezas y de proyecciones en general y las angustias que padecen nuestros amigos, familiares y conciudadanos, todo conspira contra el equilibrio emocional y nos acerca a un estado de ansiedad del cual han dado cuenta entre el 60 y el 70 % de los argentinos, triplicando y hasta cuadruplicando las cifras normales, ya de por sí altas en nuestro país.

Hasta los chicos, las grandes víctimas silenciosas de esta cuarentena experimentan una creciente ansiedad. Neurólogos y pediatras advierten que los chiquitos en edad pre escolar están desarrollando tics que antes no tenían.

Atención, cuando vean movimientos repetitivos, involuntarios, es conveniente consultar al médico porque puede ser síntoma de un malestar para atender. Aclaro que, afortunadamente, la mayoría de estos problemas ceden cuando afloja la tensión, pero no hay que dejarse estar.

Naidenoff: “Hay que estar muy atentos, está en juego la persecución de todos”

El jefe del interbloque de Juntos por el Cambio en el Senado, aseguró que “la pandemia es la mejor herramienta del Gobierno para consolidar la impunidad”.


Luis Naidenoff, jefe del interbloque de Juntos por el Cambio en el Senado, volvió a advertir sobre el peligro que conlleva para la sociedad este avance del kirchnerismo a través de la reforma judicial en el fuero penal federal. También opinó sobre la orden judicial que enviaron al Congreso desde la Justicia y que el oficialismo desoyó.

“El tema es grave porque esta es una maniobra por la cual el Poder Ejecutivo, a través de resoluciones del Concejo de la Magistratura y valiéndose de acordadas que inclusive le juegan en contra al propio oficialismo tratan de avanzar en el traslado de jueces que cuentan con el aval de instancias superiores o de la propia Corte”, comenzó el legislador.

En ese sentido, remarcó que “estos dos jueces son camaristas de la Cámara que juzga la instancia superior a las resoluciones de Comodoro Py. Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi, junto con Martín Irurzun integran la cámara que ha avalado las investigaciones solicitadas por los jueces en las causas de Ricardo Jaime, de Julio De Vido y en la causa Cuadernos”.

Según especificó, el intento de desplazar a Bruglia y Bertuzzi le permite al oficialismo “la designación de dos jueces amigos para tener mayoría en la Cámara y para tener el control de la Justicia”. “La orden del juez fue muy clara y le ordenó al Senado de la Nación que suspenda el tratamiento del pedido de traslado. El oficialismo desoyó la medida y esto es desobediencia judicial. Este no es un problema del del cacareo de los senadores del kirchnerismo de ‘nos plantamos como poder del Estado’. Meten en un gran bardo al Senado. Incorporan como actor de desobediencia al propio Senado o a los que avalaron esta desobediencia judicial”.

El senador fue muy directo al hablar de “el mundo K”, asegurando que tiene “una idea de un modelo de Justicia”. “La resolución de jueces que son amigos y que me convienen las cumplo, la resolución de los que no son amigos no”, afirmó.

Esto es un movimiento de piezas. Esto es acomodar la Justicia en función de mis intereses personales”, continuó el senador, quien consideró que “la vacuna institucional no ha cesado. La pandemia es la mejor herramienta para consolidar la impunidad en la Argentina. Este es un negocio político perverso que utiliza Alberto Fernández, que le sirve al kirchnerismo. La hoja de ruta es inmodificable: impunidad para los amigos y avancemos”.

“Entiendo este estado de anestesia social de bronca, de cansancio y de inoperancia contra un gobierno que nos acorraló con aislamientos y con casos que no cesan. Hay que estar muy atentos. Está en juego la persecución de todos”, indicó Naidenoff, quien remarcó: “Que Alberto Fernández no se haga el distraído porque el sabía de estas cosas. No me vengan con estas cosas de que uno es el abogado bueno y el otro el abogado malo”.