Wolff y el atropello K en Diputados: “Sentados, figurábamos como ausentes”

Fuerte descargo del diputado tras el reciente desacuerdo entre la oposición y el oficialismo por la reanudación de las sesiones presenciales en la Cámara Baja.


Aunque la convocatoria era para tratar dos iniciativas que reunían amplio consenso -la emergencia turística y la pesca ilegal-, el oficialismo y la bancada de Juntos por el Cambio no llegaron a un acuerdo este martes en torno a la renovación del protocolo para sesionar de forma virtual en Diputados, el cual ya venció hace semanas. Por este motivo, unos 90 legisladores de la coalición opositora se movilizaron hacia el Parlamento para asistir de manera presencial.

Sin embargo y de la mano de Sergio Massa, el oficialismo se salió con la suya y hasta se dio el lujo de silenciar a los diputados que estaban sentados en sus bancas. “Un sector no va a detener el funcionamiento de la democracia”, se justificó el titular de la Cámara Baja.

Uno de los que sufrió el atropellamiento del kirchnerismo fue Waldo Wolff, que durante la sesión habló con Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra y apuntó contra el accionar ilícito de Massa: “Es una vergüenza que los que estamos sentados figuramos como ausentes. Les están faltando el respeto a la ciudadanía porque nosotros representamos a 10 millones que nos votaron para que estemos sentados acá, defendiendo el equilibrio de las instituciones, defendiendo el tercio que nos corresponde, denunciar e interpelar. Y sin embargo se levanta el presidente Massa y dice ‘yo interpreto un reglamento y ustedes no están presentes'”.

Ante el avance del oficialismo, Juntos por el Cambio no aceptó prorrogar el protocolo de debates virtuales y anunció que llevará el reclamo a la Justicia.

Les quiero decir a la ciudadanía que esto no está establecido en ningún reglamento. Estaba pactado entre las partes hasta cierta fecha y quedó vencido. Cabe la posibilidad de que el oficialismo meta por la ventana la reforma judicial y nosotros no queremos votarla de manera virtual. Ya se vio lo que sucede en el Senado, apagan los micrófonos, agregan miles de cargos nuevos a último momento, y me parece que no corresponde“, siguió el dirigente, y remató: “A mí me da mucha vergüenza como miembro de un poder del Estado”

Sus críticas a Alberto Fernández

En primer lugar, el legislador resaltó la figura del mandatario como “una gran decepción”. “Ha sido un hombre que siempre ha navegado en aguas de la mentira, un hombre que se ha contradecido de manera flagrante. Pensé que iba a entender que él no está para dividir y confrontar a los argentinos”, consideró.

Luego se refirió a sus últimas declaraciones sobre la Ciudad de Buenos Aires, en las que afirmó que no la “disfruta” cuando piensa “en lo desigual que es al resto del país”. “¿Qué quiere que rompamos las cloacas en la Ciudad de Buenos Aires? ¿No le da vergüenza la provincia de Buenos Aires? No es lo mismo confrontar desde el poder que desde la oposición. Es el Presidente de todos los argentinos, no le puede decir ‘miserables’ a los empresarios o ‘confundidos’ a los que se expresan”.

Para el final de su descargo, destacó las declaraciones televisivas en las que afirmó que almorzaría con sus seres queridos y que se realizó una carta astral. Finalmente, concluyó: “Lo último que necesitamos es un Presidente partidario”.

Cornejo: “Con relato, el Gobierno ampara la delincuencia y la toma de tierras”

El diputado de Juntos por el Cambio aseguró que el Estado de derecho debe trabajar para evitar las invasiones a la propiedad privada, y eso no ocurre.


En medio del grave conflicto que viven los vecinos de Villa Mascardi en Río Negro por las crecientes tomas de tierras que ponen en vilo a la Provincia y la nula respuesta del Gobierno nacional, Alfredo Cornejo salió al cruce de las políticas del kirchnerismo que avalan este tipo de actos ilícitos que también se extienden a lo largo de todo el país.

La posición de Sergio Berni diferenciándose de Sabina Frederic, o de Axel Kicillof contra Berni en la ocupación de tierras, es una trampa del populismo K. Están por derecha y por izquierda. Es decir, Berni se pone del lado del jubilado que se defendió ante un ladrón, sin embargo al mismo tiempo el Gobierno de la Provincia alentaba la salida de los presos con la excusa del Covid. Ahora lo mismo, el gobierno provincial alimenta con su discurso las usurpaciones, diciendo que esta gente tiene problemas habitacionales, y Berni en cambio dice que hay que meterlos presos. Esa esquizofrenia tienden a tomar todo”, analizó el diputado nacional de Juntos por el Cambio, y agregó: “No tiene derecho nadie a invadir una propiedad privada y el Estado de derecho debe trabajar para que eso no ocurra”.

El legislador insistió que lo de Mascardi “es de una gravedad inusitada” y que “van en la dirección de un Gobierno que protege a los que violan el derecho de propiedad”. “Engañosamente con relato, amparan la delincuencia. Qué importa de dónde vengan, es delito apropiarse de tierras”, sentenció.

Consultado por el presente económico y el disgusto de una gran parte de la población para con el Gobierno que se evidencia en numerosas marchas, el dirigente mendocino afirmó que “la grieta hoy se divide entre un sector productivista de la Argentina contra un sector parasitario, que ese sector ha sido organizado por kirchneristas y populistas”. “Hoy la Argentina no es mayoritariamente de esa cultura peronista y en todo caso digo que son una minoría mejor organizada que la mayoría de los argentinos. Debemos preguntarnos, por qué cometimos algunos errores para no organizar mejor esa mayoría. Y es un desafío político, económico, social que tenemos”, cerró.

Carrió destrozó a Massa: “Es un oportunista y golpista”

La líder de la Coalición Cívica aseguró que el presidente de la Cámara de Diputados “se merece una denuncia penal por Traición a la Patria”.


En medio de la polémica que se vive en Diputados por la ambición del kirchnerismo en seguir sesionando de manera virtual cuando el protocolo ya está vencido, Elisa Carrió disparó munición gruesa contra el titular de la Cámara Baja, Sergio Massa por impedir que la oposición se presente en el recinto.

Massa es un oportunista y un golpista, se merece una denuncia penal por Traición a la Patria, art.29 y 36 de la Constitución Nacional”, tuiteó la ex diputada y referente de Juntos por el Cambio.

Diana Wang y una reflexión sobre los políticos y los comunicadores que no pierde vigencia

0

Por Diana Wang –

Si no han aprendido hasta ahora, es hora de que lo hagan y se ahorren problemas. Eviten mencionar a los judíos o a cualquier cosa atinente a nosotros. No se metan en problemas, es complicado. Cualquier cosa que digan puede sonar mal. Mencionando algo relacionado a los judíos –religión, holocausto, nazismo y así- sin saber bien de qué se está hablando puede traer consecuencias no buscadas. E inmediatamente se enciende un alerta y se disparan las sirenas. La cosa no es caprichosa ni aleatoria, tiene una explicación. Se trata de un secreto milenario: hemos desarrollado un dispositivo protector de transmisión oral, la ABEJA -sigla de Alarma Básica y Específica de Judeofobia Ambiente- que, a modo de sismógrafo sutil y sensiblemente calibrado, incorpora, estudia, evalúa y nos pone en guardia, ante el más mínimo atisbo de ignorancia o discriminación anti judía.  La ABEJA está siempre alerta, es una cuestión de supervivencia.

Aunque su necesidad tiene más de dos mil años, la ABEJA así como lo conocemos hoy –aunque más primitiva- tiene su origen en Europa. Nació en el siglo IV bajo el imperio de Constantino el que instaló a la Iglesia como religión del imperio e impuso a mis antepasados el rótulo de asesinos de Cristo. A partir de allí la ABEJA se fue perfeccionando durante los siglos de bulas papales y peleas feudales y principescas, que llevaron a la prohibición de poseer tierras, la imposición de ocuparse solo de finanzas, artesanías y comercio para después señalarnos como usureros. La ABEJA fue recalibrada durante las Cruzadas, con la difusión del libelo de sangre (que nos acusaba de secuestrar niños cristianos y desangrarlos para nuestros rituales demoníacos), tuvo otro momento rutilante en la Inquisición, las conversiones forzosas, las matanzas, las torturas, y luego en los exilios y las deambulaciones de mis tatarabuelos; sufrió un nuevo ajuste con las teorías raciales que condujeron al así llamado antisemitismo, y luego con el invento de los Protocolos de los Sabios de Sión, los pogromos asesinos que se llevaron a mis abuelos –la ABEJA había quedado desactualizada- hasta el final de fiesta a toda pompa y sangre que fue el nazismo y la Shoá donde se masacró a casi toda mi familia. Luego de eso la ABEJA, nuevamente perfeccionada, pareció haber alcanzado su calibración definitiva y hasta se creía que nunca más iba a ser necesaria. Pero no. Cuando los sobrevivientes se sacudían las cenizas que ensombrecían sus memorias y ya Israel era un sueño hecho realidad, aplaudido por todos mientras estaba en las malas, bastó que ganara su primer guerra, la de los Seis Días, para que la mirada benévola se volviera acusación. Los técnicos se abocaron a recalibrar nuevamente a la ABEJA ahora a un nuevo nivel: mientras nos dejamos matar, está bien, pero cuando decidimos que una parte de la tribu sea un país como cualquier otro, eso sí que no. El ajuste actual incluyó en consecuencia al antisionismo que enarbola el sucio dedo de la culpa señalándonos, pero con un evidente alivio, un “ya lo sabíamos, no son de fiar estos judíos”. La ABEJA revela en sus registros que el judeófobo  justifica así su mala conciencia y su odio ancestral. Y no digo que acuerde con el gobierno de Israel ni con lo que pasa allá, no tengo por qué defender ni justificar ni participar de sus decisiones. No los voté, soy argentina y voto acá. Aunque pertenezco a la misma tribu de los judíos que viven en Israel, no soy israelí, pero como de la misma tribu me afecta lo que allí suceda y me toca lo que de ello se diga aunque no sea responsable. (Israel es un país, no es “los judíos”). Sí, ya sé, no es fácil. Y la ABEJA hubo de ser ajustada nuevamente porque nos “toleran” mientras seamos débiles, víctimas, estudiosos, comerciantes o prestamistas, pero no somos “tolerados” si no nos dejamos matar, si queremos ser igual que cualquiera. Y llegamos al día de hoy con la nueva palabreja del mundo políticamente correcto, la tolerancia. Qué espantosa palabra, ¿no?. Se tolera al que no se quiere, al que no se acepta, al que se aguanta.

Y ni qué decir de las bombas a la embajada de Israel y a la mutual judía, el mayor atentado terrorista que sufrió la Argentina, cuando se dijo, otra vez con alivio, que murieron judíos e inocentes. La ABEJA tuvo mucho trabajo esos días y hubo de sufrir una nueva recalibración.

Por todo esto, queridos políticos K, no-K o anti-K, queridos candidatos a políticos, queridos asesores de los candidatos a políticos, queridos periodistas y comunicadores sociales, tengan cuidado cuando nos usan con ligereza en sus declaraciones. La ABEJA saca el aguijón, se pone a vibrar como loca y se vienen los comunicados, los reclamos, los pedidos de disculpas, los medios levantan la noticia y la acomodan para atacar a unos y a otros. No hay ganancia. Mejor no digan nada. Háganme caso. No se metan en camisa de once varas que aprieta y enseguida se le saltan los botones.

Texto original de Diana Wang, publicado el 12 de octubre de 2010

Para la prensa británica, la cuarentena argentina es un “desastre”

“No solo no pudo salvar al país del coronavirus, sino que los casos y muertes diarias continúan en aumento”, señala un artículo publicado en The Telegraph.


Bajo el título “Argentina ofrece evidencia irrefutable de que las cuarentenas largas invocan un desastre”, el prestigioso medio británico The Telegraph cuestiona en una publicación la estrategia empleada por Alberto Fernández para combatir la pandemia del coronavirus.

El informe se da a conocer en tiempos de números preocupantes, ya que este lunes la Argentina ingresó en el top ten de los países con más contagios en el mundo. El diario deja en claro que el kirchnerismo no pudo “salvar” al país del coronavirus y, por el contrario, “los casos y las muertes diarias continúan en aumento”.

Según la publicación, mientras el viernes pasado se anunció la prolongación del aislamiento, el país “se tambalea al borde del top ten mundial de casos de coronavirus, y es uno de los pocos países donde la curva en casi todos los gráficos estadísticos se dispara”. La nota de Chris Moss menciona también las “consecuencias nefastas” y los “efectos devastadores” que los más de 160 días de cuarentena tuvieron en Argentina.

“Durante largos períodos la gente no pudo salir de la casa excepto para comprar alimentos o medicinas e incluso la recreación al aire libre estuvo prohibida durante semanas. A pesar de esto, muchas empresas permanecen cerradas. Los restaurantes y bares solo pueden ofrecer un servicio de comida para llevar. No se permiten reuniones de grupos en interiores”, indica el texto.

De esta manera, el artículo refleja así la crisis y enumera: bares y restaurantes cerrados, museos y galerías de arte también. El derrumbe que sufrió la escena cultural principalmente porteña. Y hasta se sorprende de que el tradicional Campeonato Mundial de Tango (que se desarrolló del 26 al 30 de agosto) fue un evento virtual. “Los 700 teatros, salas de conciertos y centros culturales de la ciudad, 200 revistas pequeñas y miles de artistas están a la espera”, señala.

Además se enfoca en la situación del turismo y la crisis en el sector hotelero de la Ciudad, donde la facturación se desplomó entre 80 y 90%. El artículo menciona datos devastadores de la Asociación de Hoteles Restaurantes Confiterías y Cafés, que apenas logra sobrevivir con el sistema de delivery: “Entre 1.200 y 1.500 establecimientos de comidas y bebidas ya han cerrado definitivamente y hasta 8.000 están al borde de un abismo. Ya se han despedido diez mil puestos de trabajo en el sector de la hotelería”.

“Todo el mundo estaba elaborando políticas sobre la marcha y el confinamiento inicial allí, como en otros lugares, estaba destinado a ser una gran declaración de política. Cualquiera que haya pasado algún tiempo en Argentina sabe que controlar los movimientos de la población es imposible. Es anárquico en el mejor de los casos”, agrega.

“Me encantaría que Argentina siguiera el ejemplo de México, Costa Rica y Brasil y abriera las fronteras internacionales, aunque con precauciones sensatas, como requerir una prueba de PCR a la llegada. El eclipse solar total de principios de diciembre es una oportunidad perfecta para que el país estimule el reinicio en el turismo, un proceso que se necesita tan desesperadamente para evitar el desempleo generalizado y un daño más permanente a un sector tan importante de la economía”, añade Paine.

La reina Cristina y el golpe palaciego

Cristina miente con frecuencia, pero no siempre. Cuando anunció el “vamos por todo”, estaba diciendo una verdad que está en el ADN de su resentimiento y de su ideología. Su nacional populismo, surgió del ladri progresismo feudal y de la mezquindad y el maltrato personal. Por eso es totalitaria. Por eso nada le alcanza. Su voracidad por el poder y por el dinero, no tiene límites. Siempre va por más. Va por todo, como ella misma confesó. Ungir a Alberto como presidente y sumar a Sergio Massa no fue producto de su generosidad o de su astucia táctica electoral. Ella y su guardia de hierro camporista, desprecian profundamente a ambos, pero los utilizaron para volver al poder. Ahora no los soporta.

Es absolutamente consciente de que Alberto y Sergio fueron dos de sus principales enemigos. Y ella no perdona. El rencor es su principal motor. Alberto le dijo de todo en todos los temas. Por eso ratifico que el archivo y Cristina son los principales enemigos del Presidente. Alberto jamás podrá borrar sus testimonios más anti cristina. Desde que “todo lo que hizo fue deplorable” hasta calificarla de “cínicamente delirante” y psicópata.

Sergio Massa, se asoció a Margarita Stolbizer y la utilizó con oportunismo, para mostrarse como un cruzado contra la corrupción. Por eso, Cristina mantiene la consigna de los 70: Ni olvido ni perdón. A Massa no le dijo pelotudo, como a Parrilli, a Diana Conti, a Jorge Taiana, al Movimiento Evita y a tantos otros. Cristina fue mucho más a fondo con Massa y Stolbizer. Los llamó hijos de puta a ambos y a ella loca y gorda y le pidió a Parrilli que la matara a Stolbizer y lo embocara a Massa. Son los audios que todos escuchamos. Nadie lo contó en forma reservada. Cualquiera los puede escuchar y entender con más profundidad la lógica autoritaria de Cristina.

Por eso ahora, va por la venganza contra Alberto y Sergio. Ya no los necesita. Ya lo usó y pronto los va a tirar. Esa es su concepción de la lealtad y las coaliciones: use y tire. Esa es la razón por las que, durante todo este tiempo, Cristina se borró del tema de la cuarentena. No dijo una palabra ni siquiera de pésame a tanta gente que murió. Pero boicoteó casi todas las acciones de Alberto. Lo acorraló contra su propio arco.

La gran novedad es que ahora Cristina decidió atacar directamente a sus dos socios del Frente. Contra Alberto utilizó al titular de la Oficina Anticorrupción, Félix Crous. Muchos ingenuos creyeron que la exigencia de que Alberto mostrara quienes fueron sus clientes en los últimos tres años, era un acto de transparencia en el cumplimiento de sus funciones. Bad Information. Crous es un soldado de Cristina y jamás haría algo así sin una orden de ella. Cristina confesó varias veces a sus personas más cercanas, que le da mucha bronca que los medios la muestren como una corrupta, la jefa de una asociación ilícita para saquear al estado y que a Alberto lo muestren como alguien impoluto que no se manchó jamás con la corrupción.

Cristina cree que eso es producto de un pacto entre Clarín y Alberto. Siempre lo acusó de eso. “A Alberto lo protegen, lo cuidan, él es un santo para los medios hegemónicos. Los únicos corruptos somos nosotros”, suele quejarse. En el 2011, en el libro de Sandra Russo llamado “La Presidenta. Historia de una vida”, Cristina definió a Alberto como “vocero del grupo Clarín”. Y los informes de 67Chorro del pauta traficante Diego Gvirtz lo mostraban como un lobista de Repsol y de otras multinacionales.

La información de la factura de 435.600 que Alberto le hizo a Oil Combustible, de Cristóbal López se descubrió durante el concurso de esa empresa. Después Fernández no pudo negar la existencia de esa factura. Dijo que era un error, que no se había cobrado, que después la anuló y que bla bla bla. Pero la factura estaba. Y a eso apuntó Cristina a través del pedido de Felix Crous. Quería que Alberto confesara que Cristóbal fue su cliente. Por eso Alberto reaccionó tan enojado y se negó a aportar esa información. Fue el propio Crous el que ventiló esa situación. Se la filtró al periodismo con el único objetivo de ensuciar a Alberto para satisfacer el pedido de Cristina. En su lenguaje: Cristina lo embocó a Alberto.

Ahora estará satisfecha diciendo: “No solo yo tenía relaciones non sanctas con Cristóbal”. En el lenguaje de la batalla naval podría decirse que el barco de Alberto fue “tocado”. Pero en cualquier momento puede ser hundido.
El otro zarpazo de Cristina involucra a ambos enemigos íntimos, a Alberto y a Massa. Su jugada fue decir que la reforma judicial no era la de ella. Se lavó las manos, de la casi segura derrota. Le sacó el cuerpo al costo político. La culpa será de Alberto y Massa. Fue una forma de decir “yo no tengo nada que ver” con la suerte de esa reforma.
La gran pregunta es porque Cristina dispara con fuego amigo. ¿Con que objetivo bombardea su propia coalición? Porque considera muy mediocre al gobierno y a la mitad de los ministros del gabinete de Alberto, cosa en la que tiene razón.

Es cierto que Alberto adoptó la intransigencia y la agresividad del discurso de Cristina. Le dije la semana pasada que por momentos, parece más cristinista que Cristina. Pero en la acción no pasa lo mismo. Da vueltas, es inseguro y dubitativo, va y vuelve. Avanza y retrocede. Cristina sabe que le queda poco tiempo para lograr la impunidad absoluta que es su único objetivo. Ella necesita salvarse de la cárcel. Ella necesita evitar que sus hijos y sus secuaces sean condenados a prisión. Y con movimientos lentos y burocráticos no lo va a lograr. Le gustaría ver a Alberto y a Massa jugar más a fondo contra los jueces, fiscales y periodistas que la investigaron o la procesaron. Cristina los quiere ver metiendo las manos en el barro por ella. Forzar el sistema democrático y si es necesario desconocer las reglas como ya está ocurriendo en el Congreso. Cristina sospecha con toda razón, que por la hecatombe económica, la crisis social sin antecedentes, el fracaso de la gestión sanitaria y la explosión de la inseguridad, es muy probable que en las elecciones parlamentarias del año que viene, el peronismo K sufra una derrota importante. Eso tendrá dos consecuencias inmediatas: habrá más legisladores opositores en el Congreso y los jueces se sentirán con las manos libres para avanzar en los 8 juicios orales que le esperan a Cristina.

Y el resultado políticamente más importante, será el alto costo político que deberá pagar Alberto. Quedará muy erosionada su investidura y su fortaleza institucional. Y ahí viene el vamos por todo de la reina Cristina y de Máximo, el príncipe heredero. La jugada macabra que ya hicieron dos veces en Santa Cruz, se llama golpe palaciego. Cristina dirá que Alberto es un tibio, una especie de Daniel Scioli canoso y le dirá que se corra del medio, que va a gobernar ella. Alberto deberá enfermarse o simular una situación de ese tipo y dar un paso al costado. Ojalá me equivoque porque eso sería una locura antidemocrática. Pero los Kirchner ya tienen antecedentes al respecto. Insisto: lo hicieron en Santa Cruz con Carlos Sancho y Sergio Acevedo. Los entronizaron como gobernadores y cuando ya no los necesitaron, los destituyeron.

A ningún dirigente que respete la Constitución Nacional, las formas republicanas de gobierno y las libertades, se le ocurriría pegar semejante puñetazo destituyente. Pero los Kirchner ya lo hicieron. Está dentro de su lógica. Y con Cristina al mando del timón, radicalizarían su gestión a fondo. Sueñan con la expropiación de los medios, la colonización absoluta de la justicia y el avance sobre la propiedad privada. Eso le dejaría las manos libres para cumplir con su objetivo: convertir a Argentina en Santa Cruz o en Venezuela. Quemar en el altar del lawfare todos sus juicios, encarcelar a los que fueron contra ella. Ese el plan que Cristina tiene en la cabeza. Ojalá la realidad se oponga a semejante ataque a las instituciones. Pero nadie debería subestimar el odio de Cristina. No tiene otro camino para defender su libertad ambulatoria. Nadie puede descartar este escenario que mantendría la apariencia de una democracia, pero que ocultaría el gen de una tiranía.

La prueba más clara de que ese es el rumbo, es el atropello al que se está sometiendo a los senadores y diputados hasta en el reglamento, la brutal avanzada contra Eduardo Casal, o los jueces Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi. La Unidad de Investigación Financiera tiró 15 técnicos de primer nivel por la ventana porque hicieron bien su trabajo. La frutilla de la torta es la ampliación de miembros de la Corte para someterla y tener mayorías automáticas como en los tiempos de Carlos Menem.

Estamos atravesando un momento muy delicado e inquietante. Las turbulencias irán en aumento. La liberación de presos, los grupos de choque sindicales, la toma de tierras fomentadas por kirchneristas o aliados, son chispas que pueden encender la pólvora de la violencia. Y eso sería imperdonable en términos históricos. Muchos talibanes cristinistas, sienten una nostalgia romántica por el foquismo criminal de los 70 y son capaces de repetir la historia, como farsa y como tragedia. La sociedad está atenta y movilizada.

Muchos proponen defender en la calle, con cacerolas y banderas, al doctor Eduardo Casal como en su momento se hizo con el fiscal José María Campagnoli. Para que Cristina logre su objetivo de volver a la presidencia se necesita un pueblo sumiso y paralizado. Y esa es la buena noticia para la democracia. Por ahora se ve una fuerte resistencia democrática y pacífica. Una amplia franja de los argentinos que quiere paz, trabajo, sentido común y la vigencia plena de la Constitución. Hay por lo menos diez millones de personas que están dispuesto a decir que el vamos por todo, no pasara. Ni ahora ni nunca.

Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra por Radio Mitre.

Lanusse: “Ganar elecciones no autoriza a destruir la República”

“Basta de sesiones virtuales para una Reforma de impunidad judicial, desplazar jueces o imponer impuestos absurdos y confiscatorios”, alertó el ex fiscal.


El abogado de Mauricio Macri y ex secretario de Justicia Pablo Lanusse, volvió a mostrar su fastidio en las redes sociales frente al avance del kirchnerismo sobre la justicia y el poder legislativo, en medio de la disputa entre el oficialismo y la oposición por la forma de sesionar en la Cámara de Diputados.

Ganar elecciones da derecho a gobernar. Pero no autoriza que puedan destruir las instituciones y la República. Basta de sesiones virtuales para una Reforma de impunidad judicial, desplazar jueces o imponer impuestos absurdos y confiscatorios. Están en juego nuestras libertades!!!“, se descargó el letrado en su cuenta de Twitter.

Sin dar el brazo a torcer, unos 90 legisladores de Juntos por el Cambio llegaron al Congreso este mediodía para asistir a la sesión convocada por Sergio Massa y debatir los proyectos de ley sobre el turismo y la pesca. El bloque opositor argumenta que el protocolo que aseguraba el funcionamiento virtual del recinto expiró el 7 de agosto y que no quieren que ocurra lo mismo que en el Senado cuando se realizaron modificaciones hasta último momento en el debate por la reforma judicial que tuvo media sanción.

Por su parte, en el Frente de Todos se niegan a ceder en ambos puntos. “Ellos no pueden decidir la agenda legislativa“, aseguran y creen que “no están dadas las condiciones” para que todo el cuerpo sesione presencialmente, sobre todo en el pico de la pandemia.

Después de tres horas de reunión, aún no hay acuerdo entre Massa y los dirigentes de JxC.

La policía frenó un intento de toma en una casa quinta de los Schoklender

En medio del conflicto nacional por las usurpaciones de tierras, se dio un nuevo caso en José C. Paz. Al menos 50 personas intentaron ingresar a la vivienda del exapoderado de Madres de Plaza de Mayo.


Aunque desde el Ministerio de Seguridad de la Nación dicen que “no es un tema de seguridad”, la toma de tierras sigue sumando numerosos casos en todo el país y mantiene en vilo a la sociedad ante la falta de respuesta del Gobierno.

En esta oportunidad se registró un nuevo episodio en una casa quinta que sería propiedad de la familia Schoklender, ubicada en la localidad bonaerense de José C. Paz. Al menos 50 personas intentaron usurpar el predio, forzando un portón de entrada y saltando un paredón de 2 metros que cubre el amplio perímetro. En cuestión de minutos varios patrulleros llegaron al lugar y se generaron incidentes con las personas que intentaban meterse en la propiedad. Aunque lograron frenar la usurpación.

Según informó la periodista de Radio Mitre Mercedes Ninci, fuentes locales dijeron que hubo piedrazos, palazos, y botellazos entre los usurpadores y los vecinos que intentaban alejarlos del lugar, y hasta se escucharon algunas detonaciones de armas.

La tensión fue en aumento cuando llegó la policía bonaerense, pero finalmente los ocupas decidieron irse y prometieron volver para logar el objetivo de quedarse en la casa quinta. En el grupo que intentó la toma había hombres, mujeres y menores. Incluso se vio que en unos vehículos había colchones y bolsos para meter en la casa principal del predio llamado “La Rosada”.

Más allá de este incidente ocurrido en las últimas horas, esta propiedad estuvo bajo sospecha hace unos años como propiedad del exapoderado de Madres de Plaza de Mayo, Sergio Schoklender. Su compra fue en febrero de 2008 por un valor de 65.000 dólares y como presentó irregularidades hubo una denuncia ante la UIF por presunto lavado de dinero. La casa quinta está ubicada en el límite de José C. Paz con Tortuguitas, a pocos metros de la ruta nacional 8, kilómetro 38. Es un predio de 12.000 metros cuadrados parquizado y varias construcciones. Tiene cancha de fútbol, de tenis, una pérgola, pileta de natación, juegos infantiles y vestuarios.

La propiedad figuraba en esa época adquirida por la empresa Antártica S.A, firma investigada por la Justicia. Los movimientos realizados con esa sociedad motivó investigar por entonces a Pablo Schoklender, hermano de Sergio, quien manejaba los fondos de la Fundación Sueños Compartidos y habría girado dinero para la compañia.

La casa principal, “La Rosada”, posee una superficie cubierta de 330 metros cuadrados, dos plantas, diez habitaciones, 14 baños y un balcón terraza.

Juntos por el Cambio denuncia un “atropello” del kirchnerismo en Diputados

Con fuertes críticas a Sergio Massa, los legisladores opositores están decididos a ir al recinto para evitar que el oficialismo sesione en forma virtual, protocolo que venció.


Sin dar el brazo a torcer, diputados de Juntos por el Cambio insisten que se van a presentar este martes en el Congreso para la sesión en la que se debatirán los proyectos de ley sobre el turismo y la pesca. La mesa nacional de la coalición, que integran Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal, avaló que sus legisladores hayan dado por terminada la etapa de sesiones virtuales.

El bloque opositor argumenta que el protocolo que aseguraba el funcionamiento virtual del Congreso expiró el 7 de agosto y que no quieren que pase lo mismo que en el Senado cuando se realizaron modificaciones hasta último momento en el debate por la reforma judicial que tuvo media sanción.

El oficialismo quiere atropellarnos para seguir con la virtualidad hasta fin de año y, de esa manera, aprobar cosas que les deberían dar vergüenza como una nueva fórmula de movilidad jubilatoria o la reforma judicial que envió el Senado, que es bochornosa”, sostuvo el jefe del interbloque de Juntos por el Cambio en la Cámara Baja, Mario Negri.

El presidente del bloque de Pro y exministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, agregó: “Nuestra responsabilidad es que tenemos que estar presentes, por eso decimos que se busque otro tipo de lugar para hacer cuatro o cinco sesiones con todas las medidas sanitarias”.

En diálogo con radio Mitre, Ritondo además dijo que el sistema virtual “tiene que ver con la emergencia, para hacer de forma inmediata, pero no es para temas que pueden esperar”. Y agregó que el oficialismo busca de esta manera un “cheque en blanco”.

Esta mañana, el diputado nacional Luis Juez dijo a radio Rivadavia: “Hoy va a haber una sesión en la que con malas armas Sergio Massa se olvida de cómo funciona el parlamento, que se requiere consenso para todo, incluso para la actividad remota, que ya venció”. Y agregó: “No se puede cambiar de cuajo un poder del Estado por un debate de cinco minutos por computadora”.

El oficialismo planea tratar hoy, desde las 13, un proyecto de ley que establece una serie de medidas de asistencia a la actividad turística -que recibió media sanción en el Senado- y una iniciativa del Poder Ejecutivo que propone agravar las multas por la pesca ilegal en el Mar Argentino. El titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, dijo ayer en CNN radio que les propuso a los legisladores del bloque opositor que se presenten en el recinto y que el resto se mantendría en la virtualidad.

En este contexto, el gremio que nuclea a los empleados legislativos advirtió que los trabajadores no irán al Congreso si en el recinto se congregan más personas que lo que establece el protocolo sanitario.

Varios diputados de JxC anunciaron su presencia en el Congreso a través de las redes sociales.

Un abogado de la familia Astudillo Castro: “Yo, por las dudas, no me voy a suicidar”

Leandro Aparicio, uno de los defensores de la familia del joven fallecido, disparó contra el gobierno bonaerense. Denunció que hay testigos que están “aterrorizados”, llamó “salame” a Kicillof y “mamarracho” al ministro Berni.


Un día después de confirmarse que el cuerpo encontrado en Bahía Blanca es el de Facundo Astudillo Castro, el abogado de la familia de la víctima disparó contra el gobierno de Axel Kicillof, denunció que hay testigos que están “aterrorizados” por la Policía Bonaerense y advirtió: “Yo, por las dudas, no me voy a suicidar”.

Leandro Aparicio aseguró que “hay servicios” de inteligencia involucrados en la causa y que varios testigos “no pueden salir de la casa porque la Policía los sigue hasta el supermercado”. “El ministro de Seguridad de la Provincia (Sergio Berni) es un mamarracho; miente en todas y cada una de las circunstancias que interviene. Primero dice que no vio la causa, después dice que nosotros llevamos testigos. Es mentira. Las personas se comunicaron directamente con la madre. Los testigos podrían haber elegido no declarar“, disparó el letrado en diálogo con FM Futurock.

Además, trazó una comparación con el asesinato del fiscal Alberto Nisman. “Yo aviso que por las dudas no me voy a suicidar. No quiero que aparezca Berni como cuando fue a lo de Nisman. Vinimos a Buenos Aires y nos están espiando. No estamos con nenes de pecho enfrente. Me lo tomo con seriedad“.

En otro tramo de su descargo, apuntó directo contra Kicillof: “Fuimos a hablar con el gobernador y no tenía la más pálida idea de nada; ni de lo que son las frecuencias de la Policía. Espían a todo el mundo, nos meten micrófonos hasta en el inodoro y este salame no sabe lo que está hablando su Policía. Lo tiene a este mamarracho de Berni que no sé quién se lo puso. Lo único que me dijo fue: ‘Bueno, le voy a decir que se calle’ (a Berni). Por mí que hable, que siga mintiendo“.

Consultado sobre los resultados de la autopsia, el letrado señaló que “hay que guardar reserva”, aunque reveló que la perito de la querella le dijo que “no fue suicidio ni accidente”. Aparicio también dio una hipótesis sobre el caso: “Yo conozco el lugar donde apareció el cuerpo. Es imposible que haya terminado donde terminó con las zapatillas intactas. Facundo fue desaparecido por la Policía Bonaerense y la zapatilla es la firma, el sello“.

“La versión de la Policía es por lo menos inconsistente. No me cierra que en este contexto de pandemia lo dejaran seguir; que la hermanastra de una policía la llevara y después borrara los mensajes y desactivara su WhatsApp; que en los mensajes se digan ‘No te preocupes, nadie sabe que fuimos nosotros’; que metan a la testigo H… hay pruebas objetivas“, cerró el abogado.