El milagro de una delincuente K

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¿Qué dirá el Santo Padre que llenó de rosarios y bendiciones a una delincuente hecha y derecha como Milagro Sala? Contra toda la información y evidencias disponibles, el Papa Francisco se empecinó en manchar su sotana blanca para abrazarse a una gigantesca falsedad, una malandra llamada Milagro Sala.

El pueblo pobre, la justicia jujeña y el periodismo fueron contundentes en denunciar y comprobar en los tribunales, los niveles inéditos de corrupción de estado y la violencia feroz y autoritaria con la que se manejaba esta señora.

Hoy sabemos mucho más de esta fabuladora que engañó a los que se dejaron engañar. El Papa, por su pobrismo ideológico, compró que ella era perseguida por ser “mujer, negra y coya”. Una mentira colosal. A Milagro la persigue el Código Penal y por eso denunció Lawfare como su jefa, Cristina Fernández y llamó a defenderla en la calle aunque la vice presidenta se negara.

¿Qué dirá el Santo Padre, ahora que sabemos que Milagro llevó al Vaticano una delegación de 16 personas para traficar dólares sucios? Les daba 10 mil dólares a cada uno de sus acompañantes y después se lo tenían que devolver en la Santa Sede.

¿Qué dirá el Presidente Decorativo de la Nación? Alberto fue a consolarla a un sanatorio mientras ella fingía una enfermedad para evitar ir a una cárcel común, como corresponde. Pretendía y logró quedarse en detención domiciliaria en la mansión que edificó robando dinero de los más pobres de los pobres de Jujuy.

Anoche, Mirtha Guerrero, (a) Shakira, confesó en televisión lo que ya dijo como arrepentida en la justicia. Terminó de desmoronar esa estatua con pies de barro que el cristinismo armó con Milagro Sala. Ella le exigió a Shakira que se operara de una hernia para demorar uno de los juicios. Su táctica, igual que la de Cristina, es demorar todo lo posible con la esperanza de que pase el tiempo y sus delitos prescriban. Shakira no se quiso operar porque corría peligro su vida. Y entonces, fue Milagro, con la complicidad de Alberto Fernández y algunos médicos militantes la que se internó sin ninguna necesidad.

¿Qué dirá Horacio Verbitsky, el jefe informal de la inteligencia de Cristina. Este personaje, ex jefe montonero, dinamitó la credibilidad y el pluralismo del Cels (Centro de Estudios Legales y Sociales) y lo puso a su servicio y al servicio de todos los integrantes de la mafia kirchnerista. Agravió al gobernador Gerardo Morales y llegó a pedir la intervención federal de la justicia provincial.

Shakira dio detalles del robo escandaloso que hizo Milagro de los dineros que le mandaban Cristina y Máximo desde Buenos Aires. Un botín de cuatro camionetas de alta gama, varios vehículos más, una cantidad importante de departamentos y casas junto al dique.

Fueron a China y la delegación repitió el esquema de lavado de dinero. Viajaron 11 personas en primera clase con 10 mil dólares cada una en los bolsillos que apenas llegaron a Beijing, tuvieron que devolverlos a su dueña. La dueña de los billetes sucios de estafas y la dueña de sus vidas.

¿Qué dirá Elizabeth Victoria Gómez Alcorta, la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación? Ella fue abogada de Milagro Sala y de Facundo Jones Huala. Una parte del colectivo feminista copada en su conducción por el cristinismo cometió la torpeza de levantar la cara de Milagro en las pancartas en contra de la violencia de género. Es increíble que una golpeadora de mujeres como Milagro Sala haya sido colocada en el altar de las mujeres que luchan contra eso.

La inflamación ideológica tiene una inmensa capacidad negadora. De hecho, creo que el Cristinismo se va a extinguir contaminado de negacionismo. Una cosa es tener posturas de izquierda y otra muy distinta es negar cuestiones evidentes. El sentido común no es de derecha ni de izquierda y la única verdad es la realidad. Los expedientes están tapizados de jujeñas humildes que denunciaron como Milagro las castigaba con cachetazos y latigazos. Por puro resentimiento y para infundir miedo y reducir a la servidumbre a las integrantes de la Tupac Amaru. Shakira hace 26 años que es la mano derecha de Milagro Sala. Tiene tatuada en una de sus piernas el rostro de esta forajida. Anoche contó que su jefa le tiró una frazada encima y 5 hombres fuertes y grandotes comenzaron a pegarle trompadas y patadas. ¿Qué hacía Milagro mientras tanto? “Se cagaba de risa”, contó Shakira.

Jorge Lanata sacó una conclusión: “se terminó el verso de Milagro Sala”. El sufrió en carne propia las patoteadas de Milagro y sus brigadas castrenses y castristas. Incluso su entrevistada, Shakira, le robó una cámara mientras filmaban sus tropelías.

Son históricas las imágenes de los tupaqueros sacando decenas de bolsas de dinero ilegal del Banco Nación. Las cargaban en camionetas y Shakira confesó que iban a parar a los placares de la casa de Milagro que tenían doble fondo.

Por eso también fue condenada. Las primeras denuncias las hizo un dirigente sindical honesto de la izquierda clasista como el Perro Santillán. No fueron oligarcas los que contaron como “la gobernadora paralela” atropelló las leyes, se enriqueció en forma ilegal e instaló pánico en la provincia. Se afiliaban a la Tupac por miedo o para que le prestara una de las casas que habían construido o para conseguir una vacante en la escuela. La prueba es que cuando fue a elecciones, Milagro sacó menos votos que los afiliados que tenía su agrupación. Fue un fracaso estrepitoso porque en la intimidad del cuarto oscuro, los pobres que ella decía defender le votaron en contra en defensa propia.

¿Qué dirá Sergio Massa, el ministro interventor que en su otra vida, cuando era opositor dijo en la mesa de Mirtha Legrand que “hizo de los planes un negocio” y de “la intermediación una extorsión”.

El ladri progresismo feudal, entre artistas y cantantes revolucionarios, pintaron una suerte de Che Guevara con polleras. Y la realidad demostró que Milagro es un delincuente con condena firme hasta de la Corte Suprema. ¿Pedirán disculpas el Papa Francisco, Cristina, Alberto, Verbitsky, Gómez Alcorta, Sergio Massa, Juan Grabois y otros que idolatraron a ese ícono inventado?

Ni un milagro la puede salvar. Presa en una cárcel común, debe estar.

Editorial de Alfredo Leuco en Radio Mitre