Negri: “Hay que echar por tierra el mito de que la deuda llegó con Macri”

“La mayor cantidad de años el país fue gobernado por el peronismo y, sin embargo, parece que siempre están llegando, que nunca tuvieron nada que ver”, disparó el jefe del bloque de diputados nacionales de Juntos por el Cambio.

El jefe del bloque de diputados nacionales de Juntos por el Cambio, Mario Negri, apuntó hoy al gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, y consideró que “hace más ruido que una maraca” en medio de las negociaciones por la deuda nacional que lleva adelante el ministro de Economía, Martín Guzmán.

“Nosotros no estamos para obstruir. El miércoles como oposición dimos quórum y votamos porque somos responsables. En todo caso se deberían poner de acuerdo (el Poder Ejecutivo) con Kicillof. El gobernador de Buenos Aires hace más ruido que una maraca a las negociaciones por la deuda que lleva adelante Guzmán”, señaló el cordobés.

A su entender, “en la medida en que un sector importante del PJ y en especial del kirchnerismo no deje de lado el Alzheimer político y la pérdida de memoria de su responsabilidad sobre el pasado, a la Argentina se le hará muy difícil acercarse al futuro”.

Negri señaló que hay que “echar por tierra el mito de que la deuda llegó con Macri”.

“Todos tienen que hacerse cargo de lo que ha sucedido. Esta Argentina tuvo un default en 2001, un default en 2014, es un país que no tiene confianza en el mundo, que cerró el Indec, que negaba la inflación. En la medida en que el peronismo no se haga responsable de su participación en la historia argentina y seamos capaces todos de construir consensos sobre los temas estructurales, la Argentina seguirá postergada”, expresó el diputado nacional.

Coronavirus: EE.UU. prohíbe la entrada a extranjeros que hayan estado en China

La medida entrará en vigor este domingo 2 de febrero. Además, todo ciudadano estadounidense que regrese de Hubei estará sujeto a una cuarentena obligatoria de 14 días.

La Comisión Nacional de Salud de China informó que el número total de muertes por coronavirus en el país ascendió a 259, mientras que el número total de casos confirmados de infección en China se eleva a 11.791 y estados Unidos prohibió el ingresos de extranjeros que hayan visitado China.

Hasta ayer (viernes) se registraron 2.102 nuevos casos confirmados y se reportaron 46 nuevas muertes a causa del coronavirus, 45 de ellas en Hubei y una en Chongqing.

La ciudad de Tianjin, con una población de unos 15 millones y cercana a Pekín, ordenó este viernes que las escuelas y compañías no esenciales permanezcan cerradas hasta nuevo aviso para frenar la propagación del coronavirus.

Este 30 de enero, el director general de la Organización Mundial de Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, anunció que el coronavirus 2019-nCoV representa una “emergencia de salud pública de preocupación internacional”. No obstante, señaló que la organización no cree que el brote haga necesario cerrar las fronteras chinas.

El vírus se ha propagado en Europa, EE.UU. y varios otros países, pero no ha dejado allí ninguna víctima mortal. Para impedir la propagación del virus desde las áreas más afectadas, las autoridades chinas pusieron en cuarentena primero a la ciudad de Wuhan y después a otras 17 urbes, con una población conjunta de 56 millones de personas.

El Gobierno de Estados Unidos declaró hoy una emergencia de salud pública a causa de la expansión del coronavirus y dispuso prohibir el ingreso a ese país de todos los extranjeros que hayan visitado China en las últimas dos semanas.

En una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el secretario de Salud y Servicios Humanos estadounidense, Alex Azar, en la conferencia de prensa. Alex Azar, expresó: “He declarado una emergencia de salud pública en Estados Unidos por el coronavirus”, una medida que busca proteger al “pueblo” de ese país.

Por su parte, el director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, Robert Redfield, anunció que 191 personas están siendo investigadas en EE.UU. por riesgo de contagio, en tanto seis casos ya están confirmados.

En este contexto, el gobierno estadounidense anunció su decisión de prohibir el ingreso al país de toda persona extranjera que haya estado en las últimas dos semanas en China, país en donde se originó el brote de coronavirus.

La medida, que incluye otras disposiciones, entrará en vigor a partir del próximo domingo 2 de febrero, se informó de manera oficial.

Por consiguiente, los ciudadanos de EE.UU. que han estado en la zona afectada de Wuhan en los últimos 14 días están sujetos a cuarentena a su retorno al país norteamericano.

Además, los ciudadanos estadounidenses que han estado en el resto de China en los últimos 14 días pasarán controles sanitarios a su entrada a EE.UU. en siete aeropuertos de ingreso que han sido seleccionados. Éstos, a su vez, estarán sujetos a cuarentena en los próximos 14 días.

En el mismo sentido, el presidente Donald Trump ha firmado una proclamación para prohibir la entrada a EE.UU. a los extranjeros sospechosos de poder transmitir el coronavirus.

En tanto, todos los vuelos procedentes de China serán canalizados a siete aeropuertos: John Fitzgerald Kennedy de Nueva York, Chicago O’Hare, internacional de San Francisco, Seattle, Atlanta, Honolulu e internacional de Los Ángeles.

Azar dijo que el presidente Trump ha ordenado la suspensión temporal de entrada a Estados Unidos de personas que tienen un riesgo de transmisión del coronavirus.

Además de Azar, funcionarios de salud, incluido el director de los Institutos Nacionales de Enfermedades Infecciosas de la Salud, Anthony Fauci, respondieron preguntas de los periodistas sobre los esfuerzos de la administración Trump con relación al brote del coronavirus.

“En este momento, el riesgo para los estadounidenses sigue siendo bajo, y estamos trabajando para mantenerlo así.

Continuaremos nuestro trabajo para controlar, responder y mitigar la propagación del coronavirus y asegurarnos de que los estadounidenses tengan la información de salud y viajes más precisa y actualizada”, aseguró Azar.

Los ciudadanos estadounidenses que han viajado a la provincia china de Hubei, en los últimos 14 días, estarán sujetos a una cuarentena obligatoria de dos semanas.

“Las acciones que hemos tomado y seguimos tomando complementan el trabajo de China y la Organización Mundial de la Salud para contener el brote en China”, dijo el funcionario.

Por su parte, el gobierno chino criticó con dureza la alerta que emitió EE.UU. para que sus ciudadanos no viajen a China o abandonen urgentemente ese país a causa del coronavirus.

“Algunas declaraciones y acciones de responsables estadounidenses no son ni correctas ni apropiadas”, sostuvo el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores chino, Hua Chunying, en un comunicado.

Fuente: NA

Alberto Fernández: “Con el Papa no se abordó el tema del aborto”

Tras su encuentro con Francisco en el Vaticano, el presidente señaló que un colaborador del Sumo Pontífice ratificó la postura contraria de la Iglesia respecto a la interrupción del embarazo “para fijar soberanía”.

El presidente Alberto Fernández subrayó hoy que en la reunión que mantuvo con el papa Francisco “el tema del aborto no se abordó. El secretario de Estado (Pietro Parolin) hizo una mención al pasar sobre cuál es la posición de la Iglesia, que todos conocemos. La escuché y seguimos hablando de otra cosa. Todos saben cuál es mi posición, que no es en contra de la Iglesia”, sostuvo en una entrevista radial.

“Con el Papa ese tema ni lo rocé, así que no hubo ninguna discordancia. No hablamos de esos temas con el Papa. Hablamos básicamente de los problemas que nos preocupan como argentinos y de ver el modo en que él, como Papa, puede ayudarnos. Yo ya sé que piensa la Iglesia”, remarcó Fernández.

“Pudimos hablar de todo lo que pasa en la Argentina. Yo valoro su opinión”, añadió Alberto Fernández, quien se definió como “un católico que fue muy crítico de la Iglesia, porque la vio alejada de los pobres y los marginados”.

Respecto a la figura del Santo Padre, afirmó que “es un líder moral y ético enorme” por el cual tiene “una gran admiración”.

Consultado sobre la posibilidad de una visita de Francisco a la Argentina, el Presidente manifestó: “Siempre le digo que los argentinos lo esperamos con toda la alegría que supone recibir a un Papa argentino. Además, a este Papa, que ha vuelto a comprometer a la Iglesia con los sectores más humildes”.

“Él sabe que está siempre invitado, no necesita pedir permiso, porque es su casa”, concluyó. El encuentro con el Sumo Pontífice se llevó a cabo el pasado viernes en la Biblioteca del Vaticano y duró 44 minutos.

Una década sin Tomás Eloy Martínez

Hoy se cumplen diez años de su muerte y lo seguimos extrañando. Es que todos los periodistas argentinos le debemos mucho a Tomás Eloy Martínez. Somos los Salieris de Tomás. Es como nuestro santo protector de la búsqueda de la verdad con rigurosidad, independencia y belleza. Santo Tomás del Periodismo.

Tomás Eloy Martínez

Tomás Eloy fue uno de los más grandes periodistas argentinos y uno de los escritores más potentes y extraordinarios que dio esta tierra. Me gusta recordarlo como alguien para el que nada que tuviera que ver con la palabra le era ajeno. Como el tucumano que empezó en La Gaceta y consumó el maravilloso casamiento entre el periodismo y la literatura. Los unió hasta que la muerte los separe. Bendijo con su talento la crónica pura y dura y la ficción. Utilizó como nadie los instrumentos más poéticos para contar las verdades más profundas. No debería permitirse ejercer el periodismo a quien no haya leído “Lugar Común La Muerte”. Ese texto es un ejemplo emblemático de nuevo periodismo argentino. Escrito con precisión de cirujano en la información y con la magia de un novelista en el relato. Noticias certeras e imaginación como dos caras de la misma moneda del talento.

Comparto con Jorge Fernández Díaz, con quien Tomás conversó hasta sus últimas horas, que “La novela de Perón” y “Santa Evita” conforman la mejor historia mítica del peronismo jamás escrita. El texto sobre el general, cumple 35 años y primero, apareció como folletín en “El Periodista de Buenos Aires” de Andrés Cascioli, que dirigía Carlos Gabetta y en donde pude trabajar e intercambiar algunas pocas charlas con Tomás. Y Santa Evita, cumple 25 y además, es la novela argentina más traducida de todos los tiempos. Tomás, que nunca fue peronista, entrevistó por primera vez a Perón en 1966. Confesó que afrontó esa charla “con el desasosiego y el entusiasmo de quien advierte por primera vez que el secreto viento de la historia está pasando ante sus ojos”.

Gabriel García Márquez y Tomás Eloy Martínez

Tomás Eloy fue el que le dio el primer empujón a la gloriosa literatura de Gabriel García Márquez. El propio Gabo, su amigo de siempre, lo reconoció muchas veces. Hoy seguramente estarán hablando de literatura y política en alguna nube del paraíso con forma de biblioteca, tomando un café entre dos periodistas. Gabo en su momento dijo que Tomás Eloy tuvo el coraje y la visión de ponerlo en la tapa de Primera Plana y elogiar a Cien Años de Soledad pese a que nadie lo conocía. Cuando García Márquez ganó el Premio Nobel dijo que ese dinero lo iba a invertir para sacar un nuevo tipo de diario latinoamericano que se iba a llamar “El Otro”. Y llamó a Tomas Eloy para que lo dirigiera. Sabía que era un ebanista del abecedario.

Pocos saben que a los 14 años, ganó un concurso de poesía y que empezó escribiendo noticias con letras móviles en un pizarrón que se colocaba en la puerta del diario. Eran los twitter de aquella época. Pero solo los leía el que pasaba caminando por la vereda. Después ascendió y fue corrector de pruebas y eso lo entrenó para buscar la pureza del lenguaje. Con el tiempo, escribió hasta guiones para el cine.

Su primera crónica política fue el día que la convención del radicalismo proclamó candidato a presidente a don Arturo Frondizi, que con su mente privilegiada y su desarrollismo, quedó un poco enganchada en el corazón de Tomás.

Columnista de La Nación hasta el final, también, publicó sus destrezas luminosas en El País, en el New York Times y fue el primer director de Telenoche. Tomás es todo esto que le cuento y mucho más que un orgullo ético de la creatividad para ejercer el oficio de las letras. Fue perseguido por ser un inclaudicable combatiente de la libertad. Tuvo que exiliarse porque la Triple A lo había amenazado de muerte. Una vez lo esperaban en la puerta de un bar para acribillarlo. Tomás llamó a varios cronistas amigos para que cubrieran su propio crimen. La presencia de los colegas hizo que los asesinos enviados por José López Rega huyeran espantados.

Su relato periodístico “La pasión según Trelew”, al más puro estilo nazi fue quemado durante la dictadura en una plaza de Córdoba por el furher criollo, Luciano Benjamín Menéndez. Después fue incorporado como prueba al expediente de la causa que investiga la masacre. Hasta avanzada la democracia, Tomás tuvo que enfrentar un juicio por calumnias e injurias que le hizo el Mussolini tucumano, Antonio Domingo Bussi. Finalmente, la justicia le dio la razón a Tomás, como correspondía.

En el discurso de apertura de la Feria del Libro del 2006, Tomás Eloy fue muy duro e irónico con el presidente Néstor Kirchner:” La presencia de un jefe de estado en un acto como este es insustituible”, dijo desde el escenario. Y después propuso crear otra vez el país pero a partir de los libros. Sarmientinamente sugirió apagar con civilización los fuegos de la barbarie pasada. Y dijo que con el poder iletrado es imposible dialogar. Solo hay órdenes, subordinación y monosílabos.

Estamos transitando momentos difíciles para ejercer el periodismo independiente. Las profundas convicciones de Tomás Eloy Martinez nos pueden servir como estandarte. El escribió que “El periodismo, no tiene porque conciliar con nada ni con nadie. Su misión es en eso idéntica a la del artista: revelar los abismos y las luces más secretas del hombre, agitar las aguas, estimular la imaginación, provocar el cambio, luchar sin sosiego para que las perezas y los conformismos que adormecen la inteligencia sean derribados con el mismo estrépito liberador que hace tres milenios hizo caer las murallas de Jericó. Si el periodista concilia, si transa con el poder, si se vuelve cómplice de la mentira y de la injusticia, no solo está traicionándose a sí mismo, traiciona sobre todo la fe que el lector ha puesto en él y con eso destroza el mejor argumento de su legitimidad y el único escudo de su fortaleza”.

En estos tiempos de cólera contra el periodismo vale la pena recordar lo que dijo, cuando agradeció el premio Ortega y Gasset en España: “aunque a la palabra se le impongan cerrojos y diques, se seguirá abriendo paso como el agua, fortalecida por la adversidad.” Tomás Eloy Martínez no había cumplido 10 años cuando se escapó de su casa a ver un circo sin el permiso de sus padres. Como castigo lo encerraron en una habitación y él allí escribió su primer cuento. Se trataba de un chico que se metía en una estampilla para poder viajar. Así, con fantasía e imaginación, típica del realismo mágico, escapó de aquel encierro. Desde ese día empezó a viajar por países, ideas y mujeres y logró transformarse en un torrente cultural que se metió en el corazón y las mentes de sus lectores. Desde ese día se convirtió en estampilla para siempre y nunca más paró pese a que tres tipos distintos de malditos cáncer intentaron borrarlo de la faz de las letras.

Tomás elevó la crónica a la categoría de bella arte. Instaló el concepto de “ficciones verdaderas” para hacer más cierto el periodismo y más hermosa la escritura. Era el mejor de todos nosotros, dijo García Márquez.

Sergio Ramírez lo definió, “así, escritor hasta el último aliento, siguió adelante tratando de terminar su última novela sobre el Olimpo, dictándola cuando ya no pudo con los dedos, sin dejarse nunca amedrentar por la muerte”.

A ese lugar común, la muerte, Tomás dijo que la iba a esperar con los ojos bien abiertos para saber, que hay del otro lado”. Fue fiel a una de sus grandes consejos para los colegas en ciernes: “Preguntar, indagar, conocer, dudar, confirmar cien veces antes de informar: verbos capitales” del periodismo.

Carlos Fuentes lo despidió diciendo una genialidad como suele ser su costumbre: “Tomás, como pocos, nos acercó a la verdad. Huidiza, interminable, como la libertad misma.” Tomás Eloy Martínez. A diez años de su muerte. Cada día lo extrañamos más.

Sebastián Borensztein: “Los actores me la hicieron muy fácil”

El director de La Odisea de los Giles habló luego de su consagración en los Premios Goya. “Beto Brandoni y Ricardo Darín son amigos personales. Son unos monstruos”, dijo en Le doy mi Palabra.

La Odisea de los Giles se consagró como la mejor película iberoamericana en los Premios Goya. El director Sebastián Borenztein mantuvo un diálogo con Le doy Mi Palabra para contar sus sensaciones después del éxito, el trabajo de los actores y el derrotero que aún le queda a una de las películas con mejor electo de losúltimos tiempos.

“Estos reconocimientos siempre son muy bienvenidos, estimulantes; muy feliz. La palabra gil es muy difícil de traducir; es muy nuestro. Todo este proyecto surgió de la novela de Eduardo Sacheri; acá hay una película que tenemos que hacer. Es una historia contada desde un pequeño pueblo al resto del país”, contó Borenztein.

También subrayó el gran trabajo actoral de grandes como Ricardo Darín, Luis Brandoni, Verónca Llinás por nombrar a los más destacados del elenco. “Trabajo desde toda la vida con actores, y me llevo muy bien; Beto Brandoni y Ricardo Darín son además amigos personales. Los actores me la hicieron muy fácil. En este proceso se dio un trabajo en conjunto entre Ricardo, el Chino, yo; y trabajo con un editor que me acompaña desde hace tiempo. Y lo mostramos a algún amigo personal; nos criticamos mucho; somos inofendibles entonces podemos decir de todo”, agregó el director.

“La película creo que ya no está en los cines; estuvo hasta el 31 de diciembre, desde agosto; muchísimo tiempo; ahora está en plataformas; en Flow; todo esto le va a dar un envión; el que no la vio, va a meterse a mirar; y va a tener sus estrenos en las plazas más importantes del mundo. Va a tener un recorrido muy grande”, añadió.

Para Borenztein esa convivencia entre grandes nombres del cine argentino fue un poco la clave del éxito: “No existió la grieta porque somos todos profesionales que aceptamos hacer un trabajo que sabemos hacerlo y nos gusta hacerlo. Fueron nueve semanas todos conviviendo, todos unos monstruos: Ricardo, Beto, Rita Cortese, Belloso, Verónica Llinás, Chino Darin….no me quiero olvidar de nadie”

Y por supuesto un párrafo aparte para el recuerdo del gran Tato Bores. Inolvidable referencia para Sebastían: “Yo escribía todas las canciones que se cantaban en Tato; pero Mi vieja se volvió un hit”, concluyó.

La provocación de CFK

La actual presidenta, Cristina Fernández de Kirchner potenció y aceleró sus gestos provocativos en los últimos días. Como si fuera la directora de la película “El regreso de los muertos vivos”, puso otra vez en el escenario a personajes procesados por corrupción como Gerardo Ferreyra, presos por ladrones como Lázaro Báez o dueños de la imagen más negativa como Aníbal Fernández.  No son los únicos casos pero son los más notorios. En cualquier momento, Ricardo Nissen, el apoderado de los hijos de Cristina, ahora jefe de la Inspección General de Justicia la conchaba nada menos que Alejandra Gils Carbó. Volvieron peores, sin ninguna duda. El grupo de tareas cuyo objetivo es lograr la impunidad absoluta de Cristina, sus hijos y el cártel de los pingüinos, está funcionando a pleno. Carlos Zannini, Mercedes Marcó del Pont y Daniel Reposo, Felix Crous, Juan Martín Mena, Cristina Caamaño. Solo falta la frutilla del postre de la impunidad que es el jefe de todos los fiscales. El juez Daniel Rafecas avanza velozmente hacia ese cargo, pero necesita 48 votos en el Senado. Si no lo votan ni los radicales ni los macristas, es difícil que lo consiga.

Pero la idea está clara. Cristina no solamente quiere quedar con la honestidad de la Madre Teresa. También pretende reivindicar a los que la ayudaron a saquear al estado, es decir a los miembros de la asociación ilícita que ella encabezó y también, más adelante, castigar a los jueces, fiscales y periodistas que tuvieron la osadía de buscar la verdad y la justicia.  Algo así como decir, aquí no ha pasado nada, señores. Nada por aquí, nada por allá. Nadie robó. Nadie lavó. Nadie se enriqueció. No fue magia, fue mafia.

A esta altura solo falta que designen en algún puesto a José López, Guillermo Moreno y a Frankenstein. Aunque creo que los dos primeros están prohibidos por la reina. Cristina dijo entre sollozos que a José López llegó a odiarlo. No aclaró si ese odio fue porque robó el dinero del pueblo o porque lo descubrieron. O porque Lopecito dijo que ese dinero era de Cristina y que tenía miedo que ella lo mandara a matar.

Como si esto fuera poco, en su operación para mostrarse pobre y carente de recursos, en su última declaración jurada de bienes, Cristina acusó que apenas tiene 50 mil dólares. Pobre Cristina, toda una vida trabajando como exitosa abogada y apenas tiene 50 mil dólares y ninguna propiedad. ¿Alquilará en donde vive o los hijos le prestan el departamento como Pepe Albistur le cede el suyo a Alberto Fernández? Cristina hizo una maniobra que tiene patas cortas. Porque ella ahora no tiene propiedades, pero sus hijos son millonarios y tienen departamentos y dólares por todos lados. Ella se los donó para evitar que se los embargaran. O sea que el verso de Cristina pobre no resiste el menor análisis. La dinastía Kirchner sigue siendo millonaria. ¿Quién paga a sus abogados? ¿Quién compra los pasajes para viajar a Cuba? Se supone que el que pone la chequera es Máximo, el príncipe heredero en todo el sentido de la palabra heredero: político y de la fortuna.

Por este tema, Cristina fue denunciada por “insolvencia fraudulenta” porque está embargada en más de 12 mil 300 millones de pesos. ¿Escuchó bien? Cristina tiene embargos judiciales por 12.300 millones de pesos. Una semana antes de asumir como vice presidenta y jefa política de Alberto, el juez Luis Rodríguez, la sobreseyó. Pero la actual presidenta todavía tiene un largo camino por recorrer en tribunales. Tiene que dinamitar 9 procesamientos, 7 causas elevadas a juicio oral y 4 pedidos de prisión preventiva. Un record impresionante. No puede ir destituyendo a los jueces uno por uno. Tiene que encontrar un camino más rápido y contundente. Tal vez la reforma judicial ponga a todos los jueces en comisión y tiren por la ventana a todos los magistrados molestos y entronicen solamente a los que tengan puesta la camiseta de Cristina. El vamos por todo, sigue más vigente que nunca. En la campaña, muchos le gritaban a Cristina: “Volvé, volvé Cristina”. Más de 10 millones y medio de ciudadanos hoy le gritan “Devolvé, devolvé Cristina la que te llevaste y luego donaste sin donar”.

Por eso desfiló por las represas en Santa Cruz del brazo de otro procesado, Gerardo Ferreyra, que estuvo preso y que confesó que había pagado dinero. El no lo llamó coima por la obra pública. Dijo que fue un aporte de campaña. Una ayuda entre revolucionarios emancipadores bolivarianos y millonarios, diría yo. También estuvo, Osvaldo Acosta, el otro socio de Electroingeniería, que pasó de ser una pyme cordobesa a una potencia económica que recibió toneladas de obras públicas. La construcción de esas represas que ellos denominan “Néstor Kirchner” y “Jorge Cepernic”, fue frenada por el ex presidente Macri. La consideraba una inversión innecesaria y carísima. De hecho es la obra de infraestructura más importante del país. Cristina, acompañada por su mayordomo Oscar Parrilli, prácticamente le ordenó a Alberto Fernández que terminara este emprendimiento. Fue una provocación para toda la sociedad iluminar a Ferrerya como si fuera un empresario honrado pero fue una presión hacia Alberto.

Es un plan. Porque con Lázaro Báez hizo lo mismo. Recorrió en camioneta 70 de los 200 kilómetros de la ruta provincial 9 de Santa Cruz que Lázaro Báez cobró y nunca terminó y nuevamente exigió que  esa obra sea finalizada por el gobierno nacional. Teléfono para Alberto. En un tuit fustigó a Macri por su “desidia y abandono” y dijo que el estado nacional, esta obligado a terminar la ruta como medida de compensación ambiental”. ¿Y eso? ¿De dónde salió? El único daño ambiental conocido es el olor nauseabundo a corrupción que surge en cada obra y en cada propiedad de Lázaro, de cajero de banco a uno de los terratenientes más importantes de la Argentina. 

Algo similar hizo con otro agujero negro y corrupto del sur. Hablo del Yacimiento Carbonífero de Rio Turbio que con su nombre califica todo lo que pasó. Incapacidad y estafas. Por eso está preso Julio de Vido y para que dibuje una solución digerible designaron a Aníbal Domingo Fernández como interventor. Ambos son especialistas en cuestiones turbias. Pero Aníbal ostenta el record de ser uno de los argentinos con mayor imagen negativa en todas las encuestas. Por eso es un perdedor serial en todas las elecciones que se presenta. Fue derrotado por María Eugenia Vidal a gobernador, perdió hasta en su distrito de Quilmes en ese momento y en los últimos comicios, fue derrotado en la interna del justicialismo de Pinamar.  Y algo más grave todavía: el actual canciller, Felipe es Felipe, lo acusó de “ser más droga” y eso no es broma. Y en un spot de campaña en el que aparece con Daniel Arroyo, se comparó con Aníbal con la consigna “Droga si o droga no. Sería bueno que Sola diga  que se arrepiente de haber dicho eso o que explique porque nombran a alguien que es más droga en un puesto tan importante. Y ni hablar de la veleta oportunista de Pino Solanas, hoy designado embajador ante la Unesco que dijo que “Aníbal es el narco estado”. Solo hay que saber googlear.

Pero nadie en el peronismo es un muerto político. Todos pueden regresar porque el poder es un botín que hay que repartir. El estado es de propiedad de Cristina y un triunfo electoral como el que obtuvieron, la habilita a hacer lo que se le cante.

Tal vez por eso las encuestas empiezan a reflejar una caída en la valoración de Cristina. Según Opinaia, la presidenta a cargo tiene 46 puntos de imagen negativa y si le agregan el rubro “algo negativa” llega al 55%. Hace más de 4 años que dejó la presidencia aunque a estas horas la recuperó, y todavía el 33% la considera responsable de la brutal crisis económica y, como  si esto fuera poco, los números dicen que el 66% de los consultados prefiere un “Alberto Fernández con estilo propio” y solo un “16%” que tenga cercanía con Cristina. Son datos negativos a tener en cuenta y eso que todavía no había ocurrido la reaparición de próceres como Lázaro Báez, Gerardo Ferreyra, Aníbal Fernández o Alejandra Gils Carbó. Menos mal que Al Capone está muerto.

No estoy seguro que la investidura de Alberto Fernández y su imagen salgan beneficiadas con todo esto. Cristina que le ordena que termine la ruta 9, las represas y Rio Turbio. Y encima  puso en primer plano a varios personajes que parecen más salidos del hampa que de la universidad. Se burla de los argentinos y nos moja la oreja. Esa fue la provocación de Cristina. Y habrá más provocaciones para este boletín.

Celebrar a Goyeneche

Sus restos están enterrados en el cementerio de la Chacarita. Una neumonía criminal, finalmente lo llevó a la tumba. Pero el Polaco Goyeneche vive en el corazón de su pueblo. Un día como hoy de hace 94 años, nació uno de los íconos de la porteñidad. Debo confesar que Buenos Aires ya no es la misma. Que el corazón de Saavedra late más lento, como arrastrando su sangre olvidada.

Goyeneche, ícono de Saavedra

Hace 26 años que se nos esfumó en plena madrugada gris pero lo seguimos extrañando. Cada tanto se nos aparece con todo su talento y nos explota una nostalgia de 2×4.

Si algún pibe que no lo conoció ni escuchó hablar de su leyenda le digo que puede darse una vuelta por el bar “La Sirena” de la ex Avenida del Tejar y Nuñez. No se sorprenda si ve un cigarrillo apoyado en el cenicero de lata de Cinzano… entristeciendo la ventana con el humo. No se sorprenda si hay un café listo, un aroma de amistad y no hay nadie sentado en la silla. Es el fantasma del Polaco que vuelve a sus pagos. Es el fantasma del Polaco que de vez en cuando aparece en el espejo de algún colectivo que supo manejar para ganarse la vida pese a que ya cantaba en la orquesta del maestro Horacio Salgán.

Goyenche fue taxista y mecánico de barrio. Muchos no saben que el Polaco fue colectivero de la línea 19. Que tal vez por eso fue el cantor nacional con más empedrado y asfalto. Goyeneche, que en milongas descanse, siempre recordaba con afecto su mundo de 20 asientos, el que le arruinaba los riñones, pero que fue su curso de ingreso a la universidad de la calle. Por eso el mejor de los homenajes es que una calle de su barrio de Saavedra, lleva su nombre igual que la tribuna popular de ese estadio donde tantas veces se quedó sin voz por alentar a Platense.

Ese fantasma del Polaco se aparece generalmente los sábados porque es el día de la noche, del tango compadrito y engominado.

Nunca falta gente soñadora que lo saluda con un movimiento de cabeza en el club social y deportivo “Federal Argentino” donde a los 15 años ganó un concurso de voces nuevas y como premio fue contratado para cantar en la orquesta de Raúl Kaplun.

Algún domingo suele merodear los viejos micrófonos del club social y deportivo “El Tábano” o los gritos de gol marrones y desesperados de calamar y de Platense.

Hay quien dice que se lo puede escuchar muy a los lejos en Villa Urquiza, en una vieja parada del tranvía 35  donde su viejo lo esperaba cuando volvía del cabaret, con el sol castigando las miradas. Ese mundo de tanguerías, de piso de parquet, piringundines almodovarianos con bronces por todos lados y de mujeres coperas y alternadoras habían sido sus divisiones inferiores. Desde muy chico se movía entre las mesas y los escenarios como un sabio veterano.

La estampa del Polaco está en todos lados. Como un Dios pagano. En

Radio Belgrano y los viejos micrófonos de los afiches de Evita, Caño 14, la catedral del corte y la quebrada, los clubes de barrio, la tele y en los discos long play. Pero sobre todo en esos boliches prohibidos, esos supermercados del vicio y el placer que nunca dejaron vivir ni morir en paz a su madre lavandera que nunca lo llamó Polaco.

Roberto Goyeneche y Anibal Troilo.

El primero que le dijo Polaco fue otro mito de la fundación de Buenos Aires. Otro que siempre está volviendo, el de las manos como patios: Aníbal Troilo, Pichuco. Lo escuchó una noche, no lo esperaba. Lo llamó y le dijo: “pibe, usted así tan rubio parece un polaco” y le quedó para siempre ese apodo y de nada sirvió tanto vasco antepasado llamado Goyeneche ni que haya nacido en Entre Ríos.

Goyeneche no se privó de cantar con Astor Piazzolla y la rompió, dejó la pelota chiquita y se fue ovacionado. Pero con  Pichuco, el Polaco construyó una amistad inmensa y una pareja de leyenda. Goyeneche y su personalidad para decir los tangos siempre me puso la piel de gallina. Siento una emoción canyengue, de chata cadenera del barrio de La Boca, pocas cosas tan urbanas como su voz y sus murmullos.

Por eso Buenos Aires no es la misma sin su cara angulosa, sin su bigotito anchoa, es como tener un prócer menos. Nos falta su voz de barítono de mediana tesitura, su buen oído, su susurro de fango, sus amagues futboleros, sus fileteados verbales, su bandoneón en la garganta.

¿Sabe qué consejo le daba siempre Pichuco? Le decía: ”Pibe… hay que contarle al público, no cantarle. De cantar se encarga la orquesta.”

Y si me permiten señores oyentes, le robo un párrafo a Fernán Silva Valdes para tratar de definir mejor lo que era el tango interpretado por el Polaco: “El tango es una música rara/ que se acompaña con el cuerpo y con los labios y con los dientes/ como si se mascara”.

Y le robo otro a Homero Expósito, ¿Me permite?. “Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir y al fin andar sin pensamiento”.

Así era el Polaco, por eso fue el más rockero de los tangueros, el más zarpado, el menos dogmático, el que tenía los poros más abiertos para enriquecerse con otros vientos.

Era llorón, sensiblero, calentón, a veces se encerraba en su humilde casita de la calle Melián a hundirse en las nostalgias. Su primer contacto con el tango fue a través de las letras que publicaba aquella revista emblemática llamada “El Alma que canta”. Y fue casi como un toque premonitorio porque el Polaco Goyeneche hoy podríamos definirlo como “El alma que canta”.

Extrañamos tanto su fraseo único, ese paladear el tango desde cada palabra con puntos y coma, gota a gota, tango a tango.

Extrañamos su carraspeo, sus silencios abismales, su escenario, su estaño, su última curda y su garganta con arena como le dijo Cacho Castaña, tal vez su heredero, que hace unos meses se fue de gira a acompañarlo en el cielo de Buenos Aires. Juntos, ahora podrán actuar de “cantor de un tango insolente, hiciste que a la  gente le duela tu dolor”. Ahí estarán Troilo que le dejará un verso debajo  de su almohada para que entone ese tanto que lo emociona, diciendo punto y coma, que nadie le cantó”. Y habrá “duendes y fantasmas” que respiran con el asma de un viejo bandoneón”.

Estatua de Goyeneche en Saavedra, ahora en restauración.

En el frente del Parque Sarmiento hay una estatua suya de tamaño real aunque nunca podremos tomar dimensión de su verdadero tamaño. Allí está el Polaco, que también es un bronce que canta, mirando al sur, como corresponde.

Nos duele el dolor del Polaco y de su ausencia. Si nos paramos a mirar la vida debajo de una luz de almacén, seguro que nos invade un perfume de yuyos y de alfalfa que nos hace extrañar más su misterio sureño y desafiante.

Y a veces, la angustia nos invade porque solo nos queda su nombre flotando en el adiós. Arena y garganta con arena, que la vida se llevó…

Rafecas es un peligro

La Argentina democrática y republicana todavía está a tiempo de evitar que el juez Daniel Eduardo Rafecas sea designado como el nuevo y todopoderoso Procurador General de la Nación. Necesita una mayoría calificada de 48 votos sobre 72, en el Senado de la Nación y no puede llegar a ese número si los radicales y los macristas se niegan a votarlo. De todas maneras, nunca está dicha la última palabra. Juntos por el Cambio todavía no expresó formalmente su decisión y hay algunos legisladores que, por distintos motivos, están tentados de tragarse el sapo de Rafecas y levantar la mano a su favor.

El peligro de que Rafecas ocupe tan decisivo lugar es que ya demostró su fuerte vinculación con el presidente Alberto Fernández y su falta absoluta de independencia.

El cargo de jefe de todos los fiscales, siempre fue clave. Pero con la puesta en marcha del nuevo código penal, Rafecas (o quien sea designado) tendrá un poder gigantesco. Es que se instaura el sistema acusatorio que traslada todo el peso de la investigación a los fiscales y no a los jueces como es hasta ahora. Los ideólogos del cristinismo de la impunidad, ven ese lugar como el mecanismo ideal para dinamitar los Tribunales de Comodoro Py y vaciar de capacidad a los jueces federales que tanto preocupan a la exitosa abogada que nunca ganó un juicio pero lo perdió varias veces. Quieren jueces domesticados que garanticen la impunidad de Cristina, sus hijos y el cártel de los pingüinos Es uno de los caminos elegidos (pero no el único) para dejarlos afuera de las investigaciones.

Por eso es tan importante y tan peligroso que el juez Daniel Rafecas sea designado en ese lugar. Sería el jefe de la impunidad.

Hace un par de semanas, Ignacio Zuleta, el columnista del diario Clarín, planteó que Rafecas ya tenía los votos necesarios para ser el próximo procurador. Fue una especulación audaz. Pero mencionó a algunos senadores que sumarían su granito de arena. Habló de Carlos Reuteman, Lucila Crexell, Alberto Weretilnek, Guadalupe Tagliaferro y hasta de Martín Lousteau, por una relación de su hermana en el ambiente universitario con Rafecas.

 Insisto con esta aclaración. Esto no lo digo yo. Lo escribió Ignacio Zuleta en Clarín. Incluso avanzó más y planteó que Rafecas, tendría un guiño de Ricardo Gil Laavedra y Ernesto Sanz. La verdad, me cuesta creerlo. Pero Zuleta es un periodista experimentado y suele tener buena información. Falta poco para comprobar si tenía razón o no.

Digo que me cuesta creerlo y explico porque. El cargo está vacante desde que la ultra kirchnerista Alejandra Gils Carbó fue eyectada por manejos oscuros en la compra de un edificio, entre otras irregularidades que cometió con la camiseta de Cristina puesta.

 El presidente Mauricio Macri propuso a la prestigiosa jurista Inés Weinberg de Roca y el justicialismo ni siquiera se dignó a habilitar el tratamiento. Tuvo que continuar en forma interina Eduardo Casal.

Rafecas no puede ser jefe de todos los fiscales porque carece de la autonomía necesaria. Ese lugar debería ser ocupado por alguien impoluto, un jurista de excelencia, sin ninguna mancha ni vinculación político-partidaria.

Y Rafecas es dueño de un par de records que lo descalifican. Primero, desestimó en dos ocasiones, en un abrir y cerrar de ojos, la denuncia que el fiscal Alberto Nisman hizo contra la presidenta Cristina y otros, por encubrimiento de los terroristas que volaron el edificio de la AMIA y produjeron 85 muertos. Ni siquiera se tomó el trabajo de leer el informe de Nisman e hizo descalificaciones graves sobre la salud mental del fiscal asesinado. La Corte Suprema caracterizó esos ataques como “contrarios a los deberes de reserva, secreto, respeto y prudencia esperables de los jueces.”

Una vez asesinado el fiscal, la mayoría de sus compañeros, por temor y/o por indignación, participaron de una multitudinaria marcha histórica a la que Rafecas, por supuesto, no concurrió. Los fiscales fruncen el ceño cuando le mencionan a Rafecas y condenan su soberbia y altanería.

Siempre elegante y de punta en blanco, unos días atrás, Rafecas entró en la historia porque su candidatura fue rechazada por dos de las personas más antagónicas que hay en la Argentina. Hablo de una las legisladoras que tiene más alta imagen de honestidad, Elisa Carrió y del preso de mayor imagen de corrupción: Julio de Vido.

Hace 5 años la diputada Carrió dijo textualmente: “da vergüenza por la obsecuencia” la forma en que desestimó la denuncia de Nisman: “Esto sí que es relato y de la peor calaña porque Rafecas alaba a la presidenta Cristina y a su canciller Timerman como paladines de la búsqueda de la verdad”. Insisto con la fecha: hace 5 años que dijo esto la cofundadora de Cambiemos y líder de la Coalición Cívica.

El Consejo de la Magistratura sancionó a Rafecas pero con una multa insignificante equivalente a la mitad de su sueldo por una única vez. Pero ese castigo disciplinario fue ratificado por la Corte Suprema de Justicia ante la apelación de Rafecas.

No sorprende que Elisa Carrió y Waldo Wolff sean los principales cuestionadores de Rafecas. El diputado denunció que el juez lo intimidó y amenazó.

 Pero el colmo de la oposición a su designación vino del lado del arquitecto Julio de Vido, hoy detenido con tobillera electrónica en su lujosa mansión de Puerto Panal donde también tienen propiedades Máximo Kirchner y el Bochi Sanfelice. De Vido, en una carta de 4 carillas dirigida a la ministra de Justicia, Marcela Losardo, aseguró que la probable designación de Rafecas “no contribuye al mejoramiento de la justicia” por “haber inventado causas en forma oportunista para ser funcional a la persecución más vil de la derecha argentina y la embajada de los Estados Unidos al facilitar el Lawfare”. Está claro que De Vido está resentido porque Rafecas lo procesó por corrupción en la causa Odebrecht donde el ex ministro había dejado los dedos pegados. Fue tan burda la corrupción de De Vido que ni Rafecas pudo salvarlo.

Alberto Fernández lo propuso en el primer boletín oficial de este año. En los considerandos, el presidente destaca sobre todo lo que Rafecas carece: “independencia”.  Se conocen hace 20 años y ambos fueron profesores de la materia “Teoría del delito”, en la facultad de derecho de la UBA y ambos fueron discípulos de Esteban Righi al que ninguno defendió ni con una palabra, en su momento, cuando Amado Boudou lo volteó de un plumazo en una conferencia de prensa vergonzosa.

El presidente Fernández, va a tener que explicar sus acusaciones en este canal, TN con Nelson Castro, donde dijo que Cristina “se va a ir del poder con dos máculas”. Y menciona el tema Ciccone y la denuncia de Nisman, justo dos de las causas en las que intervino Daniel Rafecas.

Esto es lo más grave que hizo Rafecas. Pero no es lo único. Hay impugnaciones que cuestionan su “idoneidad moral” pese a que Alberto lo calificó como “una eminencia del Derecho”. ¿No será mucho, Alberto? ¿Eminencia del derecho y del revés?

Otra falta grave de Rafecas, fue intercambiar mensajitos vía chat y darle consejos al abogado de Boudou, en la causa Ciccone. Sus superiores, lo desplazaron de ese expediente porque se afectó su imparcialidad y fue sancionado por el tribunal de disciplina del Colegio de Abogados de la Capital Federal. Fue una inconducta inadmisible para un funcionario que aspira a una alta magistratura.

Por todo esto, es un peligro que Daniel Rafecas sea elegido con tanto poder como jefe de todos los fiscales. Quien quiera oír que oiga. Pero después, que nadie diga que no estaba enterado…

Media luna de hiel

Los políticos dicen que la luna de miel dura 100 días. Que es el tiempo promedio del dulce romance entre un nuevo gobierno y los ciudadanos. Es el período en donde hay que juzgarlos con más benevolencia y con menos carga crítica.

Ya pasaron 50 días. Es decir la mitad de esa luna que, según mi criterio no es de miel sino de hiel. El diccionario dice que hiel es un líquido producido por el hígado que es de color amarillo verdoso y de sabor amargo. Para los que votaron a Cristina, ese sabor amargo no es desilusión ni desencanto porque “esto recién empieza”. Eso es lo que dicen. Para los que no lo votaron, más de diez millones y medio de argentinos, ese es el sabor de la confirmación de que Alberto hasta ahora, tomó los peores caminos y que Cristina es la que manda de verdad en los lugares claves del gobierno, de la justicia, de las cajas de dinero y de los organismos de venganza y propaganda.

No se nota euforia ni esperanza casi en ningún rincón de la patria. Hay expectativas más o menos moderadas para ver como el gobierno resuelve los temas medulares como son la deuda, la inflación, la desocupación, la inseguridad galopante y la pobreza.

El balance no es para nada optimista. No está claro ni el rumbo. ¿Qué hizo Alberto como presidente hasta ahora?

  1. Demostrar lentitud y falta de planificación.
  2. Privilegiar la destrucción y la derogación de lo que hizo el gobierno de Macri antes que la construcción de su propio proyecto.
  3. Anunciar medidas contradictorias para conformar a Cristina y el resto va en zigzag y se cruza todo el tiempo de una vereda a la otra.
  4. Respaldar al cristinismo en general y a La Cámpora en particular, para que se queden con las tajadas más estratégicas de poder y despida empleados a diestra y siniestra solo porque ingresaron al estado en los cuatro años de Cambiemos.
  5. El peor tic de todos es apuntar otra vez al relato y a lo simbólico que muchas veces los hace caer en el ridículo de gastar energía en temas que no son urgentes ni apremiantes como lo que hizo Kicillof de impulsar el lenguaje inclusivo en los expedientes oficiales, en lugar de poner toda la potencia del estado en atacar el hambre y la pobreza.

No me quiero quedar solamente en la enunciación. Quiero fundamentarlos con ejemplos concretos.

Hace 90 días que Alberto se consagró presidente de la Nación y 50 desde que ejerce y todavía no han designado ni siquiera el embajador ante el Vaticano. Y eso que cuentan con la simpatía ideológica del Papa Francisco y con dos hombres que son muy cercanos tanto al presidente como al sumo pontífice: Gustavo Béliz y Eduardo Valdés. Incluso cometieron el papelón de hacer pública una designación que finalmente no fue designación, porque – según dijeron-  el Papa la había rechazado por la condición de divorciado de la persona designada, información que el propio Vaticano desmintió. O sea que todavía no se sabe bien que pasó ahí. Pero seguro que pasó algo muy poco serio.

El mecanismo de toma de decisiones es muy lento y confuso por la presencia de lo que algunos llaman poder bifronte. No hay un plan económico claro ni reglas del juego que la sociedad en su conjunto, conozca y respete. Todo  lo contrario: el infierno tan temido de Alberto que el confesó públicamente, es que el poder real estuviera en el departamento de Uruguay y Juncal, donde vive Cristina y el poder formal en la Casa Rosada. Y eso es lo que está ocurriendo exactamente. Solo que algo peor.  Cristina elige sus despachos en el Senado o en el Instituto Patria a donde se firmó el pase de mando cuando Alberto viajó a Israel. Esa señal es mucho más que un capricho. Es más grave que decirle a Alberto: “tenés que venir al pie”. Es una forma de ubicarlo, de decirle a la militancia que lo tienen agarrado de los pantalones y que cuando Cristina quiere, le puede infligir un gran año a su investidura presidencial.

Hay muchos ejemplos de toma por asalto de los organismos y dependencias del gobierno. Entraron cantando la marcha peronista, cazando brujas, echando gente y agradeciendo la “resistencia” de los empleados que Macri no despidió.  Eso hicieron Tristán en el ministerio de venganza y propaganda, Rosario Lufrano en la Radio y la TV Argentina o Luana Volnovich en Pami o Bernardita Llorente, en la agencia Télam, por poner apenas los ejemplos más notorios.

Los de Sabina Fréderic, fue tragicómico. La ministra de (in) seguridad casi no dejó ladrillo en pié de lo que edificó Patricia Bullrich que había conseguido buenos resultados en su lucha contra los narcos, los barras y las mafias de la política y el sindicalismo.

A Fréderic no se le conoce hasta ahora ningún anuncio hacia adelante. Quiso lavarse las manos con Hezbollah y Nisman y dijo dos cosas que demostraron su ignorancia. Que el grupo terrorista Hezbollah era un problema de la OTAN cuando Argentina fue blanco de atentados criminales y, además, quiso revisar la pericia de Gendarmería sobre el asesinato de Nisman. De los dos anuncios tuvo que recular en chancletas.  Apadrinada por Verbitsky y Zaffaroni, toda su tarea fue derogar o dar marcha atrás. Ahora no se pueden utilizar las pistolas Taser que tan buen resultado están dando en varios países del mundo y que hubieran sido claves para evitar la muerte de Fernando a la salida del boliche de Villa Gesell. Por un lado dicen que las cárceles están abarrotadas de presos y buscan el mecanismo para liberar a la mitad y por el otro se oponen a que los delincuentes extranjeros sean expulsados lo más rápido posible. Mienten asegurando que es un tema discriminatorio hacia los nacidos en los países vecinos y la verdad es que estamos hablando de combate a los delitos y no de política migratoria.

Los miembros de la Policía de Seguridad  Aeroportuaria no pueden utilizar sus armas cuando estén de franco. ¿De qué se va a disfrazar la ministra cuando los delincuentes se tomen venganza y los vayan a buscar para matarlos como moscas?. Abren la canilla fría y dicen que van a impulsar la legalización de la marihuana y enseguida, ante el susto de un crimen aberrante, abren la canilla caliente y prohíben el consumo del alcohol.

Los argentinos parecemos estar viviendo una odisea de los giles que miramos sin comprender hacia donde van y el gobierno pierde imagen positiva y ritmo porque como escribió Jorge  Sigal, parece una administración envejecida prematuramente.

Dan ganas de decir: ¿Y si prueban con gobernar? O no arreglen lo que funciona.

El acuerdo entre los gobiernos nacional, provincial y municipal más sindicalistas y empresarios, fue histórico en Vaca Muerta. Más inversiones, mas fuentes de trabajo, mas crecimiento, mejores sueldos. Ahora, otra vez, todo está en duda. Era una de las grandes locomotoras del crecimiento y ahora Alberto dijo que la reserva de hidrocarburos fue “sobre estimada”. No jueguen con fuego porque la mayor exportación de Argentina va a ser la de argentinos, como pasa en Venezuela.

La ley del conocimiento fue votada por unanimidad. Hubo un amplio consenso en apoyar una industria que genera mucha mano de obra creativa, innovación tecnológica, dólares por un alto nivel de exportación y encima sin ensuciar ni contaminar nada. ¿Quién fue el genio que propuso que esa ley se congelara y no se reglamentara por ahora? La señal hacia los inversores es letal. Les cambian las reglas del juego en el medio del partido. Y no se avivan que ese tipo de empresas, con un click en la computadora se van a otro país. De hecho la mayoría tienen oficinas en varios países del mundo.

En el plano económico prometieron dos cosas, hasta ahora, de imposible cumplimiento. Que iban a encender las máquinas de la productividad y el consumo y que iban a poner plata en el bolsillo de la gente. Por ahora, solo aplicaron un impuestazo que se ensaña con las clases medias urbanas y rurales, congelaron los ingresos de los jubilados que superen los 19 mil pesos y dieron una suma fija muy pobre para las escalas más bajas de la pirámide social.

Van para atrás con el decreto de Macri que prohibía la designación de parientes para evitar el nepotismo.  

En lo institucional y en la lucha por la transparencia y en contra de la corrupción, Cristina dejó claro que solo quiere que sus expedientes y los jueces que los llevan adelante se esfumen en el aire y ella queda honrada y honesta como la Madre Teresa de Calcuta. Un milagro por el que mueve sus fichas.

Ricardo Nissen apoderado de sus hijos a cargo de la Inspección General de Justicia. Cristina Caamaño para manejar los espías y los carpetazos. Axel designó a dos funcionarios procesados y por primera vez, por escrito se excusó en lo que llaman la guerra judicial que los persigue. Mercedes Marcó de Pont y Daniel Raposo en la AFIP.Evo Morales hace lo que quiere y convierte al país en un local de su partido político. Hizo un fraude fenomenal en Bolivia, pero no se priva de jugar al fútbol con Pablo Moyano.

Tristán a cargo de la cultura militante y la estigmatización de los disidentes.

Carlos Zannini como jefe de todos los abogados. Juan Martin Mena vigila a la ministra de Justicia, Marcela Losardo.

El hermano de Wado de Pedro al Consejo de la Magistratura.

Camino Vaca Narvaja a la secretaría general con Julio Vitobello.

Luana Volnovich al Pami. Y esto recién empieza. Y como si esto fuera poco, le dieron a Alberto los superpoderes más amplios y arbitrarios para que tenga prácticamente la suma del poder público.

Falta la frutilla del postre que es el juez Daniel Rafecas, como jefe de todos los fiscales. No les va a resultar fácil porque no tienen las mayorías calificadas que necesitan en el Senado. Pero veremos cómo se comporta la oposición. Ese es otro capítulo. Habrá más informaciones para este boletín.

El balance de los primeros 50 días de gobierno, es una media luna de hiel. Amarga y preocupante. Don Bosco, el fundador de los Salesianos decía que “la confirmación de que la victoria de los malos es producto de la cobardía de los buenos”. Y tenía razón.

El Holocausto en persona

Fue estremecedor el ruego y el rezo del presidente de Israel para que todos los líderes del mundo combatan el odio discriminador, el antisemitismo y todo tipo de extremismo. Es igual que decir Shalom y brindar por la paz y la convivencia plural. El día que lo logremos en todo el planeta, recién habremos derrotado definitivamente a la maquinaria nazi, esa fábrica de muerte y racismo. Por ahora son batallas que ganamos desde el humanismo democrático. Una de las más importantes fue conmemorada con ese acto histórico en Jerusalén. Nada menos que la liberación de Auschwitz, el complejo de campos de exterminio más tristemente célebre. Ese es el holocausto, o la Shoá en términos históricos y colectivos. Pero yo le quiero contar el holocauso en primera persona. Con alguien que lo vivió en carne propia y en carne viva. Le pido que escuche con el corazón abierto.

Lea tiene el número 33.502 tatuado en el brazo. El alma se estruja cuando uno ve a esa abuelita de 93 años, a esa bobe con pinta de bobe, marcada como si fuera ganado. Lea se ríe de las arrugas que le surcan la cara y tiene una mirada tierna. Pero jamás recuperó la alegría plena desde aquel día en que el médico nazi Josef Menguele levantó su brazo para que le grabaran a fuego esa cifra maldita: 33.502. Lea dijo que Menguele, tenía “una mano con dedos de araña ponzoñosa”. Era el que experimentaba con los seres humanos como si fueran ratas de laboratorio. Fracturaba huesos del cráneo de los chicos, extirpaba ovarios de mujeres embarazadas, quemaba gente viva para reducirla a cenizas. Era la perversidad atroz disfrazada con guardapolvo blanco.

Ese número maldito inyectado en tinta era la manera en que los nazis identificaban a sus víctimas y en el mismo acto le sacaban su identidad. La convertían en parte de una lista, en un frío número que le quitaba su condición de ser humano. Eso fue lo que Lea sintió todo el tiempo. Los adoradores de Adolf Hitler la degradaron hasta las peores humillaciones. Lea vio con sus propios ojos tristes y sintió el impacto en su cuerpo, los crímenes de lesa humanidad y el intento de exterminio. Ella estuvo adentro de la catástrofe de la Shoá.

Se están conmemorando 75 años desde que el Ejército Rojo liberó el campo de concentración de Auschwitz que es el símbolo más cruel del fascismo.

Es el apellido del Tercer Reich. Por eso se instauró como el día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto. En homenaje a las víctimas y a los sobrevivientes como Lea.

Cuando las tropas rusas entraron a Auschwitz no podían creer la magnitud de la barbarie. Primo Levi dice que los soldados bajaban la mirada ante el horror de los hornos crematorios, las cámaras de gas y las montañas de cadáveres raquíticos. Fue una ametralladora macabra de crímenes multitudinarios, la industrialización del asesinato masivo. Y Lea estuvo allí. Lea es una sobreviviente de la Shoá. Ella pudo regresar de la muerte. Lea pudo escapar de la maquinaria perfecta pergeñada por la raza aria, presuntamente la raza superior, que  tuvo la responsabilidad de haber concretado el mayor genocidio de la historia de la humanidad. Borraron de la faz de la tierra a más de 6 millones de judíos y a 5 millones de otras minorías como los gitanos, comunistas, homosexuales y hasta discapacitados. Fue el resultado del odio racial y la xenofobia llevados a su máxima expresión. Por eso nunca hay que bajar la guardia y mucho menos ahora que esos disvalores brutales han vuelto a reclutar fanáticos en todo el mundo.

Un psiquiatra y filósofo alemán llamado Karl Theodor Jaspers sentenció que ” lo que ha sucedido es un aviso. Olvidarlo es un delito. Fue posible que todo eso sucediera y sigue siendo posible que, en cualquier momento, vuelva a suceder”.

El Papa Francisco, en el Museo del Holocausto en Israel donde ayer se reunieron más de 30 líderes mundiales, escribió de puño y letra en el libro de visitas:” Con la vergüenza de lo que el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, fue capaz de hacer. Con la vergüenza de que el hombre se haya hecho dueño del mal. Con la vergüenza de que el hombre, creyéndose Dios, haya sacrificado, así, a sus hermanos. ‘¡Nunca más! ¡Nunca más!’”.

Lea es polaca y confiesa que cuando siente culpa por haber sido la única de su familia que no murió, se recuerda a si misma que su misión en la vida es hablar de aquella muerte masiva para que nadie olvide, para que nadie niegue, para que nunca más. Todos le dicen Lea pero ella se llama Liza Zajac. Era una nenita cuando vio cómo su madre y su hermanito en brazos, fueron subidos a punta de pistola al tren que los llevaba a la cámara de gas. “Lea, corré” le gritó su madre y ella corrió a escabullirse entre la multitud de prisioneros con trajes a rayas y estrellas de David amarillas en el pecho. En un galpón la desnudaron y la raparon. Era una nenita que no podía ni llorar. Solo miraba un punto fijo y no podía moverse ni hablar. Estaba petrificada, conmovida hasta lo más profundo de su inocencia. La llevaban todos los día a realizar trabajos forzados y levantar piedras, y  se había hecho un poco amiga de su compañera, la que caminaba a su lado. Malka se llamaba. Un día, a Malka se le salió el calzado y tropezó. El nazi que las trasladaba, le apuntó con su metralleta y la liquidó en un instante. Malka quedó tirada en el suelo con los ojos abiertos, como preguntando, ¿Porque? Lea tuvo suerte en el medio de esa tragedia inconmensurable. Conocía a una doctora rusa llamada Luboff que era prisionera de guerra y que la protegió como si fuera su hijita. La encontró en la enfermería. Gracias a ella y a Dios, agrega Lea, sobrevivió. Todo eso ocurría en medio de epidemias de tifus, de tos convulsa, de disentería, de botas criminales con la cruz esvástica que pateaban al caído, de alambres electrificados, de chorros de agua helada en la madrugada, de personas reducidas a esqueletos de 30 kilos como máximo. Una recluta austríaca no judía salvó definitivamente a Lea porque la tachó de la lista y en su lugar puso a una enfermera que había fallecido. Lea pasó por varios campos de concentración y pudo regresar a su pueblito de Polonia pero nadie de su familia había quedado vivo. Les habían robado todo. Se habían apropiado de su casa. Lea jamás quiso volver a Auschwitz y nunca se animó hasta que la acompañó un grupo de jóvenes estudiantes de la escuela ORT. Ellos la acariciaban y la contenían a medida que caminaban por esa tierra regada por sangre de millones y convertida en cementerio de multitudes.

Todavía hoy tiene pesadillas con Auschwitz. Todavía hoy se le aparece la mirada de su madre con su hermanito en brazos subiendo al tren rumbo al exterminio por asfixia. Todavía hoy se pregunta si eso fue un castigo de Dios o una prueba horrorosa que tenían que pasar. A 75 años de haber sido liberada, todavía no encontró las respuestas. Pero Lea es un huracán de amor y de humor. Le pregunto qué problemas tiene de salud y me contesta que “tiene ramos generales”. Insisto porque la escucho con una lucidez increíble y me dice: “Tengo problemas en la carrocería pero todavía estoy bien de la azotea”, y se ríe. Le hablo de mi padre que tiene 96 años y ella me quiebra de emoción cuando me cuenta que su ídolo “es el tercer Leuco, es decir Diego”. Tiene los ojos cansados de tanto usarlos. Hasta hace poco, esa disminución en la vista le impedía ejercer su única adicción: la lectura de libros de historia. No pudo estudiar, pero hubiera querido ser historiadora. Hoy sigue leyendo porque agranda las letras en su libro electrónico. Parece mágico que se llame Liza y que todos le digan Lea, a una persona que disfruta como pocos de leer.  Agradece a la vida por su hijo Héctor, por sus nietos y por una suerte de hija adoptiva que juega a ser con una talentosa mujer amiga de la casa llamada Diana Wang. Jamás olvidará que la primera obra de teatro que vio apenas llegó a la Argentina fue “Los árboles mueren de pié” con Amalia Sánchez Ariño. Lea hizo honor al himno de los partisanos que exige que nunca digamos que esta senda es la final  y termina asegurando, orgullosamente, que seguimos estando acá.

 Lea es parlanchina, elocuente para defender sus ideas. Tiene 93 años, merece el paraíso, pero hace 75 que salió del infierno.