Para Ritondo lo de Jujuy es el inicio de un Gobierno “con poca tolerancia”

El ex ministro de Seguridad cree que la situación que generó el pedido de intervención en Jujuy es algo para tener en cuenta por el resto de los Gobernadores. “deben estar atentos porque cuando no estén de acuerdo en algo van a querer intervenir”:

El diputado de Juntos por el Cambio y ex ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, aseguró que desde el partido ven con preocupación los intentos del oficialismo de intervenir la Justicia de Jujuy para tratar de liberar a Milagro Sala.

“La verdad es que no nos alcanzaría todo un programa para enumerar la cantidad de irregularidades que se cometieron con los fondos destinados a la construcción de viviendas en Jujuy. Un montón de esas casas por las que se llevaron la plata y quedaron sin construir las tuvo que pagar Gerardo Morales cuando asumio”, aseguró Ritondo en Palabra de Leuco.

“Hicieron un defalco al Estado de más de 5.500 millones de pesos. Plata que era destinada para los más pobres. Ahí es donde nosotros creemos que está el ministerio de la Venganza. Esto de Jujuy, lo de Gabriela Michetti, lo del correo metiéndose con la familia del presidente. El ataque a la Justicia Federal. Es así: lo que no pueden manejar, lo intervienen”.

Por último, el ex ministro de María Eugenia Vidal aseguró que “si el Gobernador no firma el indulto, si la Justicia de Jujuy, no la libera, la van a intervenir. Me parece que este es el inicio de un gobierno con poca tolerancia, con poco tinte democrático, que empezamos a ver la verdad de lo que fue el discurso en la campaña. Con lo de Jujuy yo le diría al resto de los gobernadores que también tengan cuidado”.

Coronavirus en Argentina: multas de $100.000 y hasta 15 años de cárcel por no cumplir la cuarentena

Ya son 19 los casos confirmados en el país y el Código Penal es muy claro sobre la situación de aquellas personas que propaguen una enfermedad peligrosa y contagiosa. Qué otras medidas tomó el Gobierno para frenar la ola de contagios.


El presidente Alberto Fernández dispuso este miércoles una cuarentena obligatoria de 14 días para quienes lleguen a la Argentina desde los países más afectados por la epidemia del coronavirus, que son los siguientes: China, Corea del Sur, Japón, Irán, Italia, España, Francia y Alemania.

Junto al ministro de Salud Ginés González García, y el jefe de Gabinete Santiago Cafiero, el mandatario recordó las penas que podrían recibir si no cumplen con esa norma. «La persona que cumple esa cuarentena de 14 días después de viajar, tiene la obligación de recluirse en soledad en su casa. No va a ser voluntario como hasta el día de hoy, que es una recomendación. Ahora será con las consecuencias que eso supone. Si no lo cumple, estará incurriendo en un delito, que es el delito que pone en riesgo a la salud pública».

A partir de ese momento, las personas que incumplan con la cuarentena estarán cometiendo un delito. Así lo señala el Código Penal en varios artículos.

ARTÍCULO 205: Será reprimido con prisión de seis meses a dos años, el que violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introducción o propagación de una epidemia.

Este punto es el que más se ajusta a la declaración del Presidente, porque la cuarentena que instrumentará el Gobierno es justamente una medida adoptada «por las autoridades competentes para impedir la introducción o propagación de una epidemia». Además, si el Gobierno publica qué medidas debe tomar cada ciudadano para prevenir la difusión del coronavirus y una persona decide no cumplirlas, la Justicia podría determinar fácilmente la violación de esa norma.​

ARTÍCULO 202: Será reprimido con reclusión o prisión de tres a quince años, el que propagare una enfermedad peligrosa y contagiosa para las personas.

Este último se refiere a otra situación, que hasta ahora no ocurre dentro del país, porque no se reportaron casos de contagio ocurridos dentro del territorio argentino, ya que todos los casos reportados fueron personas que contrajeron el coronavirus en Europa y Estados Unidos y que luego viajaron a la Argentina.

Por último, el artículo 203 prevé multas «de entre 5 mil a 100 mil pesos» cuando la propagación fuera cometida “por imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o por inobservancia de los deberes a su cargo”. En el caso de que tuviere como resultado enfermedad o muerte «se aplicará prisión de 6 meses a 5 años».

Entre otras medidas que tomó la administración nacional, se dispuso que los mayores de 65 años -que constituyen la población de riesgo- cumplan un aislamiento social voluntario. Además, tras una reunión interministerial y con especialistas en la Casa Rosada, se habilitó una partida especial de $1700 millones para fortalecer el diagnóstico y la atención en los centros de salud de cara al invierno.

Piazzola y Julio de Caro

Por esos caprichos de los calendarios y el destino, podríamos decir que hoy, es un día muy tanguero. Es que un 11 de marzo, pero de 1921 nacía en Mar del Plata, un gigante: Astor Piazzola. Y otro día como hoy, pero de 1980, es decir justo hace 40 años, moría Julio de Caro, también en Mar del Plata y también un músico fuera de serie.

Un genio llamado Astor Pantaleón Piazzolla fue un revolucionario del tango. Dan ganas de poner la melodía de su amigo Aníbal Troilo y con letra de Homero Manzi, dedicarle un rezo laico:

El duende de tu son, che bandoneón,
se apiada del dolor de los demás,
y al estrujar tu fueye dormilón
se arrima al corazón que sufre más.

A Piazzolla todo le costó mucho. Le querían sacar tarjeta roja pero no se fue nunca del tango. Fue muy resistido por la guardia vieja de la ortodoxia. Lo consideraban una suerte de hereje de la religión del 2×4, vade retro Satanás. Y no era para menos, en el Octeto de Buenos Aires, por ejemplo, puso por primera vez una guitarra eléctrica. ¿Se imaginan? Los adoradores de las telas de araña lo querían matar. Por eso le costó tanto llegar y que lo aceptaran. Pero se convirtió es un clásico de la música urbana. Era una especie de D’Artagnan aferrado a la oruga de los sonidos maravillosos. Sin espada pero con pinta de mosquetero. Casi, siempre vestido de negro, atento para clavar el estilete de la creatividad. Tal vez con Astor se produjo el segundo nacimiento del tango. El que le metió los nuevos ruidos callejeros y lo transformó en música culta reciclando lo popular. Pocos saben que se formó  en armonía y música clásica con la directora de orquesta francesa Nadia Boulanger. Y que estudió contrapunto y fuga con Alberto Ginastera.

En alegre concubinato con Horacio Ferrer parieron muchas de las mejores radiografías de Buenos Aires. La engendraron esos hombres que como acróbatas dementes saltaron por el abismo de tu escote hasta sentir que enloquecieron tu corazón de libertad. Era la balada de dos locos. De dos talentos que patearon todos los tableros con la voz de acero y terciopelo de Amelita Baltar, que fue sin duda María de Buenos Aires más allá de la operita fundacional. Astor era discutidor, no se le callaba a nadie, se iba a las piñas en dos minutos. Se le subía la tanada y la autodefensa que necesitó de pibe por las calles hostiles de Nueva York. Solo se quedaba en silencio cuando el Polaco Goyeneche, por ejemplo, se subía a ese pulmón de melodías que Astor acunaba sobre sus rodillas. Grabó 58 discos, hizo música para ver en el cine. Murió cuando apenas tenía 71 años y dejó una obra monumental. Larga, ancha y bien porteña, como la calle Corrientes. La criminal fue una trombosis que le hizo la vida imposible. Tal vez en esa pelea contra la muerte recordó aquella pequeña Italia a donde su viejo, Vicente, Don Nonino había ido a buscar revancha laboral. Hoy decís, adiós Nonino, adiós, y es como cantar el himno ciudadano. Era un pibe y pudo compartir con Carlos Gardel los  paseos por Manhattan, los ravioles amasados por Asunta Manetti, su madre y una escena emocionante con un piazzollita de 12 años y una gorra de atorrante tocando el bandoneón en “El Día que me quieras”. Hay fotos que lo prueban. Pero ese fotograma no quedó en la película que hoy se pudo recuperar. Ese primer bandoneón que funcionó como ADN se lo regaló su viejo que lo compró en una tienda de empeños de la calle 8 de la Gran Manzana por solamente 18 dólares. Desafíos de la historia de un mundo tanguero que siempre sedujo y rechazó a Piazzolla. Músicos de una gran estatura florecieron a su lado: Fernando Suárez Paz, Antonio Agri, Oscar López Ruiz, Horacio Malvicino, Gerardo Gandini, Leopoldo Federico y Daniel Binelli, entre otros.

Era tozudo como pocos. Durante un tiempo renegó de las letras y los cantores. Nos quiso retacear una parte de su ingenio. Por suerte aflojó y pudimos disfrutarlo con el Polaco, con Jairo, José Angel Trelles, Edmundo Rivero y el Negro Lavié, entre otros.

Dicen que hizo tango barroco mezclado con jazz. Hizo travesuras luminosas junto al saxo de Gerry Mulligan. Dicen que sus pentagramas hacían magia con las armonías. Dicen que como todo vanguardista no se dejó encasillar en ningún lado. Sorprendía en cada golpe de bandoneón, en cada arrullo, amagaba para el tango y salía con aires de Bela Bartok o Stravisnky. Dio vuelta el tango como una media. Lo puso patas para arriba y el tango ya nunca más fue el mismo aunque jamás perdió sus raíces. Dos hijos, Daniel y Diana lo suceden y su nieto “Pipi”, sigue llevando su bandera musical. Derrotó para siempre a los conservadores anquilosados del tango del taquito y la pereza. Siempre decía que sus tangos ya no tenían compadritos ni farolitos. Pero hizo la música de “Sobre Héroes y Tumbas” con Ernesto Sábato y “El hombre de la esquina rosada”, con Jorge Luis Borges que era tan cabrón como él. Hizo punta como su admirado Osvaldo Pugliese. Encontró un nuevo lenguaje para un tiempo sin tranvías ni buzones. Por eso hoy sigue vivo en los bares, en el subte, en la callecitas de Buenos Aires que tienen ese que se yo…viste, rodando por Callao. Se siente, se siente, Piazzolla está presente en este Invierno Porteño.

Y esas ganas tremendas de llorar
que a veces nos inundan sin razón,
y el trago de licor que obliga a recordar
si el alma está en “orsai”, che bandoneón.

Señor bandoneón. Que Dios lo tenga en la gloria. Quería decirle que el aeropuerto de su amada Mar del Plata lleva su nombre y lo espera siempre para que pueda ir a cazar tiburones y adrenalina. Que ese nombre “Astor”, tan original y provocativo nació de su padre que quiso homenajear a Astore Bolognini, un corredor de motos y primer violonchelista de la Orquesta de Chicago

Que Amelita Baltar, la voz de Piazzolla echa mujer, nos sigue deleitando rea y académica, atrevida y contundente.

Señor bandoneón quería decirle que usted atravesó la música y entró en  el mundo del sonido. Hay un sonido Piazzolla, hay un clima Piazzolla que envuelve a Buenos Aires.

Hay un bandoneón que todo lo puede. Incluso seguir sacando conejos talentosos de su galera a tantos años de su muerte.

Don Astor. Gracias por su tozudez, su creatividad y su talento. Gracias por llevarse el mundo viejo por delante. Chan chan. Piazzolla como Troilo nunca se fueron. Siempre están volviendo.

Igual que Julio de Caro, otro nombre y apellido del tango flotando en el adiós.

 Su padre, don José, era un músico clásico orgulloso de su formación cultural pero que despreciaba la música popular. En la calle Defensa, a 20 cuadras de la Casa Rosada, instaló un conservatorio y un anexo donde se vendían instrumentos musicales y partituras. 
Don José había diseñado para su hijo Julito un destino de médico y de gran concertista de guitarra. Pero el pibe, con los atorrantes del barrio y de pantalones cortos se escapó una noche al Palais de Glace a ver la orquesta de Roberto Firpo y quedó fascinado. A la madrugada, todos gritaban “que toque el pibe”, que toque el pibe y él también porque un tango se llamaba así. Hasta que un amigo le dijo: “es a vos Julito, la gente pide que toques vos.” Recién cuando apoyó el violín contra su cuello su cuerpito frágil dejó de temblar como una hoja. La música maravillosa que produjo hipnotizó a todos con su belleza. 
Cuando Julito regresó de madrugada lo estaba esperando su padre que lo castigó a vivir una semana en un rincón y a pan y sopa. Julito metió violín en bolsa. Su corazón se desgarraba ante cada reto de su padre que insultaba a esos vagos que tocan esa música bastarda, esas melodías prostibularias. Pero la magia del tango ya se había metido para siempre en el corazón de Julio de Caro. Un día, el tigre del bandoneón Eduardo Arolas lo invitó a tocar en su orquesta y ese fue el final. Otra madrugada el padre de Julio lo esperó detrás de la puerta y lo echó de su casa: “Usted elige mocoso, la medicina, la guitarra y el concierto o esa porquería que toca con el violín. Usted me ha traicionado, ha deshonrado mi apellido”. Y Julio se fue vencido de la casita de sus viejos. Durante 20 años le envió cartas a su madre que nunca fueron respondidas. 
Después de mucho sacrificio y pasar grandes privaciones económicas, Julio empezó a triunfar en todo el mundo. Les mandaba a sus padres los recortes de los diarios que hablaban de su genialidad y nada. Ni una línea a vuelta de correo. Por eso su mirada siempre estaba triste pese a que su crecimiento profesional fue caudaloso. El presidente Marcelo T. de Alvear se declaró su admirador. 
De gira por Europa una noche tocó en un palacio de Niza ante cientos de bacanes. Alguien se levantó de su mesa, elegante con su smoking tan lustroso como su cabello y dijo: “Así como me reciben a mí les pido que reciban y escuchen a Julio de Caro”. Un presentador de lujo: era Carlos Gardel. Enseguida uno de los bailarines le pidió que repitiera el tango “El Monito”. Y luego otra vez. Y otra. De Caro no podía negarse a ese pedido de Charles Chaplin. 
De Caro después tocó para el Aga Khan, para el príncipe de Gales, y fue pasión de multitudes. Se convirtió en un artista inmenso que marcó para siempre con su identidad la música de Buenos Aires. Pero sus padres seguían sin aparecer y la llaga de su corazón seguía abierta.
Paloma Efrom, Blackie, cantó en su orquesta. Edmundo Rivero también. En 1937, nadie quiso perderse el regreso triunfal de Julio de Caro al Teatro Opera. Después de varias ovaciones, Julio se quedó un tiempo largo en el camarín esperando que se fuera el público para poder salir tranquilo. Pasaron dos horas y salió caminando por el pasillo del teatro apenas alumbrado por pequeñas lucecitas rojas. De pronto vio difusa dos figuras que se recortaban en la penumbra. Eran sus padres. Don José se acercó temblando hacia su hijo y después de 20 años le dijo, sin tutearlo: “Vengo a pedirle perdón. Usted hace una música de ángeles”. Y no pararon de llorar en un profundo abrazo. Julio de Caro, entre sollozos, repetía: “Vió Papá que yo no deshonre el apellido, no lo deshonré”. 

Piazzola y De Caro, un día como hoy, el tango se pone de pie.

Con dos nuevas confirmaciones ya son 19 los casos de Coronavirus en el país

Además hay más de 100 personas en observación. Por ahora se trata, en todos lo casos, que trajeron el virus “importado” desde Europa y Estados Unidos. Rige un alerta sanitario.

Los nuevos casos de coronavirus se detectaron hoy en el país y ya suman 19 los afectados, confirmó el Ministerio de Salud de la Nación.

Se trata de dos personas que se contagiaron en el exterior: uno de ellos fue detectado en el partido bonaerense de La Matanza y el otro es un joven de 23 años que fue diagnosticado en el hospital Muñiz de la Ciudad, luego de haber llegado de Francia.

El primero de los contagiados es un hombre de 42 años que llegó a la Argentina el pasado 3 de marzo, tras haber estado en España, y ese mismo día comenzó a sentir síntomas compatibles con esta enfermedad, aunque recién se acercó a un centro de salud este lunes.

Fuentes de Salud de la Ciudad señalaron que hay 38 casos sospechosos en estudio y sus muestras están siendo analizadas en el Instituto Malbrán, al tiempo que también se encuentran bajo seguimientos otras 111 personas que tuvieron contacto con alguno de los casos confirmados.

En todo el país hay 19 casos de coronavirus, con un fallecido: 10 en Capital Federal -además de la persona muerta-, dos en Chaco, tres en la provincia de Buenos Aires, uno en San Luis, uno en Córdoba y otro en Río Negro.

Coronavirus: licencia obligatoria a los que vuelvan de los países de riesgo

El presidente Alberto Fernández pidió hoy “llevar tranquilidad a la gente” porque “la Argentina siguió todos los pasos que debía seguir frente al riesgo que se presenta por el coronavirus”, al tiempo que recordó que “todos los casos detectados en el país son importados”. Y aseguró que habrá licencia obligatoria para las personas que vuelvan de los países donde se propagó la epidemia de Coronavirus.

El Presidente habló del tema en una entrevista concedida esta mañana a Radio Delta, luego de mantener ayer en Casa Rosada una reunión interministerial en la que se sumó “la comunidad científica”, explicó el mandatario.

“No será voluntario como es hasta ahora, sino que tendrá consecuencias y, si no lo cumple, estaría incurriendo en un delito” , dijo Alberto fernández

“Evaluamos si suspendemos la entrada de personas desde Italia por el coronavirus. Ayer lo discutimos y lo vamos a resolver en los próximos días, así como qué hacemos con los espectáculos públicos”, agregó el presidente.

“La persona que cumple esa cuarentena de 14 días después de viajar, tiene la obligación de recluirse en soledad en su casa. No será voluntario como es hasta ahora, sino que tendrá consecuencias y, si no lo cumple, estaría incurriendo en un delito”, agregó el presidente.

Elisa Carrió aseguró que “sin campo no hay Nación”

La líder de la Coalición Cívica- ARI, Elisa Carrió, cuestionó al Gobierno y afirmó que “sin el campo no hay Nación”.

“Sin el campo no hay Nación!”, sostuvo la ex diputada nacional, tras mantener un encuentro con algunos de sus colaboradores.

A través de su cuenta de Twitter, la referente opositora publicó una foto de lo que fue la “última reunión de trabajo pre Pascuas” con dirigentes de su entorno, como la diputada nacional Lucila Lehmann y el legislador bonaerense Luciano Bugallo.

El mensaje de Carrió se da en medio de las protestas de algunas entidades agropecuarias en rechazo al aumento de los derechos de exportaciones de la soja.

El campo en rebelión

Hoy Alberto Fernández cumple tres meses como presidente. El final de la llamada luna de miel lo encuentra en medio de un pantano. Erosionado en su investidura producto del fuego amigo de Cristina y su banda y sin haber solucionado ni uno solo de los problemas que existían. Peor aún, la gestión mediocre y sin ideas generó nuevas dificultades prácticamente en todos los planos. Hoy todos los indicadores económicos son peores que los que recibió. 

El filósofo humorista Rolo Villar lo definió con rigurosidad esta mañana. Caricaturizó a Alberto diciendo: “No me puedo quejar de estos tres meses… Cristina no me deja”.

Lo que pasa con el campo es apenas un ejemplo que resume la confusión de los albertistas y el autoritarismo chavista de los cristinistas que todos los días le marcan la cancha y la agenda.

Anoche, el jefe de estado dijo que los “autoconvocados son opositores disfrazados de chacareros”.

 Eso es una falsedad tan grande como el campo argentino. Los que trabajan la tierra de sol a sol son el sector económico más competitivo de este país. Son la fábrica de dólares que el estado nacional no puede fabricar. Esos autoconvocados son gente pacífica que produce granos y carne pero que está absolutamente harta de que le metan la mano en el bolsillo al límite de que muchos de ellos están al borde de la quiebra. ¿Es tan difícil de entender esa situación? El discurso del gobierno y de los periodistas militantes es que es una locura que hayan decretado un paro de comercialización cuando “apenas” se aumentó un tres por ciento al uno por ciento de los productores. Bad information, señores. Primero que el aumento de 30 a 33 es del 10 %. Tres puntos es el 10% de 30. Segundo, que en tres meses ya le aumentaron alrededor de 9 puntos. Es decir más de 30%. En noviembre de 2019 las retenciones a la exportación de soja eran del 24,7 %. Y ahora del 33%.

Le recuerdo que Cristina quiso imponer en su gobierno el 35% de retenciones. Y que la soja en ese momento tenía un precio promedio de 550 dólares la tonelada. Hoy apenas anda cerca de los 220 dólares por tonelada. Son valores muy diferentes que hacen mucho menos rentable la ecuación.

 A nadie le gusta que en tres meses el gobierno se quede con gran parte de tu esfuerzo, además de los otros impuestos nacionales, provinciales y municipales que hacen poco o nada rentable tu actividad. Pero como si esto fuera poco, los kirchneristas de escritorio e ideología jurásica, no saben o no quieren saber que el productor agropecuario de cualquier tamaño, tiene que comprar los insumos a un dólar altísimo de 82 pesos y cuando vende sus granos o la carne, le pagan con un dólar bajísimo de 40 pesos.

Todo esto puso en estado de alerta e indignación a los autoconvocados. No son militantes del PRO como dijo Alberto. Están peleando por su subsistencia. Están resistiendo el atropello. Hay una rebelión campesina que incluso puso en jaque a las conducciones de la Mesa de Enlace.

No están afectando el abastecimiento de alimentos ni están cortando las rutas. Hacen oír su grito de protesta. Sienten que los empujan rumbo al precipicio, a fundirse y que a nadie le importa.

Esos autoconvocados han sido muy críticos y apasionados con sus palabras. Pero no fueron agresivos, hirientes ni irrespetuosos. Si fueran solamente opositores a los K, cosa que tampoco está prohibida, hubieran dicho que este  es un gobierno repleto de ladrones que protege a ladrones de estado y que tiene el autoritarismo metido adentro con Cristina y sus fanáticos.

Alberto dijo anoche que Cristina fue y es una víctima de la mala justicia y que su hija Florencia “pagó el costo de ser hija de… e involucraron a sus padres en cosas que no hicieron”.

Madre mía, que estómago hay que tener para tragarse semejante sapo. Se pueden hacer varios programas y algunos hemos hecho, con los audios y los videos de Alberto diciendo todo lo contrario de Cristina. No decía que era una víctima. Decía que era “cínicamente delirante”, que se hizo votar una ley en el Congreso para garantizar su impunidad. Quedó para la historia aquel tuit donde Alberto caracterizó al gobierno de Cristina como “psicótico” y denunció que ella actuaba como una “psicópata”. Y tampoco olvidamos cuando reveló que ella “somete a las instituciones”. Y hay otro video donde el actual presidente dice que fue “deplorable” toda la acción institucional y el intento de copamiento de la justicia”.

Ahora no le conviene recordar esto. Ahora tiene que hacer buena letra con Cristina y respetar el pacto de impunidad que los une y que lo llevó al sillón de Rivadavia. Por eso está obligado a decir que Cristina fue y es una víctima de la mala justicia. Nadie ignora que Cristina fue la jefa de una asociación ilícita destinada a saquear al estado y que ella y su familia se enriquecieron en forma colosal.

Alberto está obligado a engañarse a sí mismo. Y a tolerar que mientras él ordena a su gente que sea prudente para no hacer escalar el conflicto con el campo, los voceros de Cristina le declaren la guerra a los productores agropecuarios con palabras cargadas de odio y pólvora.

Hablo de Oscar Parrillitudo diciendo que es un “orgullo” que el campo haya declarado el paro. Dijo que es el sector de los “que se enriquecieron, fugaron el dinero y son los responsables de la crisis económica que vivimos”. Y concluyó que “Este paro demuestra que estamos en la senda correcta”.

El parásito de Juan Grabois, los trató de parásitos y descargó sobre los chacareros todo ese veneno estalinista que fracasó en todo el mundo. Propone una reforma agraria jurásica, inventa datos y propone barrer para siempre con los parásitos del campo. No explica cuál sería el método elegido. ¿Los va a multar, los va a encarcelar o barrerlos significa fumigarlos y exterminarlos como a los parásitos de los granos?

Grabois trabaja para Cristina pero es una mochila de piedras para Alberto. Dinamita todos los días los que podrían ser los grandes motores del crecimiento argentino: el campo, Vaca Muerta ahora más muerta que nunca y la industria de la inteligencia artificial. Grabois con su pensamiento pobrista extrema el pensamiento del Papa Francisco y en cualquier lugar de progreso solo ve explotadores capitalistas, neoliberales, contaminadores y consumistas carentes de espíritu solidario. Grabois quiere producir más pobres porque de ellos vive.

Pero la cumbre de la provocación la tocó el escribiente Mempo Giardinelli. Ya viene proponiendo una reforma de la Constitución a imagen y semejanza del chavismo. Pero ahora trató de “terrorismo agrario” a los reclamos del campo. Fue más a fondo aún. Como un talibán K dijo que los que protestan “son multinacionales latifundistas que defecan sobre lo que votó el Congreso” y “se lanzan al golpismo para eternizar los privilegios que le dio el macrismo radicalismo genuflexo”. En un delirio lleno de falsedades escribió que han envenenado a los campos “con 500 millones de litros de agrotóxicos” y que por eso “en una ensalada hay 60 tipos diferentes de contaminantes”. Este francotirador enajenado debería denunciar esto ante Ginés González García. Semejante atentado a la salud de los argentinos merece que el ministro tome medidas en el asunto y prohíba las ensaladas de la oligarquía.

Ojalá entiendan que el camino es fortalecer y apoyar al campo para que agregue valor en el territorio y pase de ser el granero al supermercado del mundo.

Cualquier semejanza con la locura de Cristina durante la 125 no es pura coincidencia. Es el mismo pensamiento del atraso y la decadencia. En aquella ocasión Cristina los humilló como “piquetes de la abundancia con generales mediáticos” y su tropa habló de “agrogarcas”. Incluso Cristina acusó al inolvidable Hermenegildo Sábat de ser un “cuasi mafioso”.

El resultado de ese capricho intolerante de Cristina fue letal para ella. Sufrió tres derrotas. La primera en la calle cuando verdaderas multitudes participaron de los actos en el Monumento a la Bandera de Rosario y en el Monumento a los Españoles de la Capital.

La segunda fue legislativa. Con el voto no positivo de Julio Cobos. Eso dejó al gobierno sin vicepresidente y al mendocino girando en el vacío. Esa noche Cristina amenazó con renunciar. “Este pueblo no nos merece, Nestor”, decía la hoy vice. Solo un llamado oportuno de Lula calmó esa bronca auto destituyente.

La tercera derrota fue en las urnas. Aquella elección parlamentaria en la que la boleta encabezada por Néstor Kirchner, Daniel Scioli y Sergio Massa perdió frente a un casi recién llegado a la política como Francisco de Narváez.

Hoy el gobierno está en una situación compleja y en muchos aspectos se debe a su propia ineficiencia y pelea interna.

Todos los sectores deben ser respetuosos del resultado electoral y de la democracia. Es correcto marcar con energía y movilizaciones las disidencias y las críticas a esta gestión. Pero hay que levantar la bandera de la responsabilidad institucional y respetar la ley más que nunca. El autoritarismo no se combate con más autoritarismo. Se lo enfrenta defendiendo la independencia de poderes, la libertad y la justicia independiente. No sirve de nada comerse al caníbal.

Miguel Wiñazki recordó una frase del húngaro Sandor Marai que nos define la situación: “Nunca son tan peligrosos los hombres como cuando se vengan de los crímenes que ellos mismos han cometido”.

El Milagro de la impunidad

Cristina ordenó que liberen a Milagro Sala lo antes posible y que nada ni nadie los detenga. Repito. Que nadie ni nadie los detenga: ni la ley, ni la Constitución y ni el sentido común. Por eso, su estado mayor para la “Impunidad de todos y de todas” avanzó con diversas operaciones lideradas por Eugenio Zaffaroni, Horacio Verbistsky y la ministra Elizabeth Gómez Alcorta.

Cristina ordenó que liberen a Milagro Sala porque entiende que si la delincuente más condenada y más complicada en la justicia queda libre, todos y todas podrán salir con mayor rapidez de la cárcel y todas las causas por corrupción se irán cayendo aceleradamente. Ese es el plan: si logran lo más, será más fácil lograr lo menos.

En ese camino, hay que hacer una denuncia de extrema gravedad institucional. Mañana van a intentar que el gobierno de Alberto intervenga la justicia de Jujuy y eso destruye el federalismo, genera un conflicto peligroso y abre una nueva grieta absolutamente innecesaria. ¿El resto de los representantes de las provincias van a admitir semejante avance unitario? ¿El presidente se atreverá a quedar en la historia como el que perpetró un mamarracho anti republicano que casi no tiene antecedentes? Le recuerdo que el único dato disponible desde el regreso de las instituciones, hace 37 años, fue la intervención a la justicia catamarqueña del feudalismo de los Saadi luego del asesinato brutal de María Soledad Morales. El país estaba conmovido por aquel femicidio feroz. El poder político estaba involucrado y la justicia prácticamente era un apéndice del peronismo gobernante. Eso justificó la intervención de Carlos Menem. Pero ahora las cosas son totalmente distintas.

¿Vale la pena pagar tanto costo político por liberar a una dirigente democráticamente condenada, con todas las garantías y que además, tiene un bajísimo nivel de representatividad? Milagro no produce movilizaciones importantes que pidan por su libertad. En las elecciones internas sacó menos votos que la cantidad de afiliados de su agrupación, la Tupac Amaru. Eso demuestra que muchos jujeños y jujeñas humildes se sumaron porque fueron extorsionados con violencia o porque era la única posibilidad de acceder a una vacante en una escuela o de aspirar a tener una casa prestada por Milagro Sala. A la hora de votar, el secreto le permitió a mucha gente, elegir otra cosa. La inmensa mayoría de Jujuy no quiere libre a Milagro. Le tienen pánico porque fue golpeadora y autoritaria con todos pero sobre todo con las mujeres y los más pobres. Todos recibían un trato humillante y, en muchos casos, eran reducidos a la esclavitud. Hay decenas de testimonios de patoteadas, malos tratos, cachetazos y hasta latigazos de Milagro para imponer sus proyectos.

El poder central deberá colocar todos estos elementos en la balanza ante la posibilidad descabellada de intervenir la justicia jujeña. Alberto Fernández estará ante ese dilema de hierro. Y todos estaremos atentos a lo que suceda mañana.

Afuera del Congreso, habrá una fuerte movilización convocada en las redes por republicanos sin partido e independientes de Banquemos bajo la consigna: “Con la justicia, No. Todos al Congreso”. Es en rechazo del intento de liberar a Milagro Sala pero también en contra del atropello a la justicia en general a la que Cristina quiere llenar de militantes y amigos.

La semana pasada, el gobernador Gerardo Morales encabezó una marcha multitudinaria, con banderas argentinas y una alerta sobre los intentos de llevarse por delante las instituciones de Jujuy. La gente les advertía a Cristina y a Alberto que no se atrevieran a poner sus manos en Jujuy. Que no iban a tolerar que nadie violara el límite de la defensa de la independencia de los poderes y las autonomías provinciales. “Jujuy no se toca”, decían las pancartas.

 Pasado mañana, todos los dirigentes nacionales, más importantes de Juntos por el Cambio van a estar al lado del gobernador, espalda contra espalda para rechazar cualquier tipo de avasallamiento y atentado al estado de derecho.

Adentro del Congreso podría llegar a ejecutarse un crimen de lesa legalidad. La Comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por la ultra cristinista María de los Angeles Sacnun, puede darle curso hacia el recinto al nefasto proyecto del senador Guillermo Snopek. Si eso ocurre, con dictamen de comisión, con mayoría simple de los votos, Cristina podría lograr su objetivo de intervenir la justicia jujeña. Porque no necesitan una mayoría calificada para concretar tamaña movida chavista. Si esa tragedia ocurriera, Alberto debería designar un interventor con capacidad para destituir jueces de un plumazo.

Debería sonar una alarma y encenderse una luz roja. Pisotear al federalismo, la justicia y la Constitución en un mismo acto, es un paso decidido hacia convertirnos en la Venezuela de Maduro.

Ya lo expresó con toda contundencia un bufón de la reina llamado Brieva cuando planteó la Conadep del periodismo y la idea de no irse nunca más del poder. Sería la concreción del delirio “Cristina eterna” que anticipó Diana Conti.

Veremos que actitud toma el presidente Fernández y los senadores justicialistas que no simpatizan con Cristina. Veremos si tienen el coraje suficiente como para no votar esta locura pinguina. Jorge Fernández Díaz dijo que sería un “punto final” para las causas sobre corrupción, una “verdadera, monumental y escandalosa operación de autoamnistía peronista”.

La cleptocracia de Cristina y Milagro debe tener su juicio y castigo. Si nadie paga por los robos desde el estado, la señal es que todo vale y la honradez se transforma en una mala palabra.

El operativo “libertad a Milagro” es solo un eslabón de la cadena para aprisionar a los jueces que, entre Oscar Parrilli y Florencia Kirchner, definieron como “orangutanes sarnosos”. Desde las PASO, se levantaron todos los pedidos de prisión preventiva para Cristina y 15 integrantes del Cartel de los Pinguinos se beneficiaron con libertades, nulidades o sobreseimientos.

Pero Milagro es un símbolo.

Por eso Horacio Verbitsky presionó tanto al Presidente Fernández en este tema. Respaldó la intervención y en una entrevista intentó acorralar al jefe de estado y obligarlo a una definición a gusto de su paladar antidemocrático.

Milagro Sala no es una carmelita descalza perseguida por la oligarquía, los medios y el imperialismo como nos quieren hacer creer. Y tampoco está presa arbitrariamente. Tiene 4 condenas. ¿Escuchó bien? Milagro tiene 4 condenas. El milagro es que siga en prisión domiciliaria. Eso es un verdadero privilegio. Debería ir a una cárcel común. Pero otra vez la amenaza del bufón Brieva fue que se iba a armar “kilombo”, asi lo dijo, si la presa se moría en la cárcel.

De las 4 condenas, una es de un tribunal federal  de Comodoro Py, en la que se expidió hasta la Corte Suprema de Justicia. O sea que, aunque intervengan la justicia jujeña y hagan un indulto generalizado, esta causa que es federal seguiría en pie. Salvo que coloquen dos nuevas juezas para lograr una mayoría en la Corte Suprema y cambien todo. Dicen que una de las propuestas para sumarse al máximo tribunal es Elizabeth Gómez Alcorta, militante del partido de Juan Grabois y abogada de Milagro Sala. Todo muy imparcial y equilibrado como se ve.

Tres de las causas en las que Milagro Sala está condenada se iniciaron durante el gobierno justicialista, antes que Gerardo Morales llegara al poder. Fue condenada a 4 años en la causa de Lucas Arias, a  2 años por las amenazas de bomba a policías.

La causa llamada “Pibes Villeros” le significó una condena a 13 años de prisión. Fue un tiempito antes de que asuma Morales. Y sacaron 29 millones del banco, directamente de la ventanilla, como era su costumbre y se los robaron. Es dinero que no aparece por ningún lado hasta el día de hoy. Los bolsos fueron directamente a la casa de Milagro y como por arte de mafia, desparecieron.

¿De que persecución de Cambiemos hablan? La mayoría de los jueces que intervinieron fueron designados por las administraciones peronistas de Eduardo Fellner y Walter Barrionuevo. Recibieron fondos millonarios por parte de Cristina. Eran para construir 6.500 viviendas y dejaron 2 mil sin edificiar. Ese es una estafa al estado por 5.500  millones de pesos a valores de hoy.

Le recuerdo que Alberto, le dijo a Rafael Correa, un prófugo de la justicia de Ecuador, que lo entrevistó para  la televisión rusa que “Milagro Sala no merece estar presa” y que “su detención es ilegal”. Eso lo dijo públicamente. En privado, le dijo al gobernador Morales que no avala la intervención a la provincia de Jujuy. Llegó la hora de la verdad.

Ella no combatió la pobreza. Ella combatió, maltrató y agredió a muchos pobres. Los estafó. Miente Milagro Sala cuando se victimiza y dice que la persiguen por negra y coya. Hay que sacarle la careta a los que mienten. Las mentiras no hacen milagros. La impunidad son delitos que vuelven. Solo la verdad nos hará libres.

Felipe Miguel: “Evitar la propagación del coronavirus depende de la conducta de cada ciudadano”

El jefe de Gabinete de la Ciudad de Buenos Aires pidió “no alarmarse” ante el aumento de contagiados en el país, aunque aclaró que “se están ocupando”.


Tras una reunión de emergencia en Casa Rosada este martes, el Gobierno nacional anunció que dispondrá de una partida especial de 1.700 millones de pesos para dar respuesta al avance del coronavirus en el país, donde ya se detectaron 17 casos confirmados -incluida una muerte- aunque todos importados.

“Pedimos que no se alarmen, pero esto no quiere decir que no nos ocupemos. Evitar la propagación del virus depende de las conductas individuales de cada ciudadano. Por ejemplo, las precauciones que siempre pedimos como lavarse las manos permanentemente, toser sobre el codo y mantener las superficies de contacto siempre limpias, etc. Después hay un conjunto de medidas para tener en cuenta: si aquella persona viajó o estuvo en una zona de riesgo, se le pide un aislamiento por 14 días en su casa. Si luego aparecen los síntomas debe llamar al 107 y por esa vía se le comunica los pasos a seguir“, explicó el jefe de gabinete porteño Felipe Miguel, en diálogo con Alfredo Leuco por Radio Mitre.

En ese sentido, el funcionario remarcó que “el sistema público está preparado y se va a adaptando a medida que se ven los aumentos de casos”. “Al momento de la emergencia se envía una ambulancia con todos los recaudos necesarios de acuerdo al protocolo. El #107 tiene todas las condiciones para atender a la demanda. En estos momentos hay un promedio de 2000 llamadas por día y no hubo inconvenientes. Por supuesto que todo el soporte está detrás de hospitales y servicios de salud de sectores privados”.

La entrevista completa

El Gobierno anunció una partida especial de $1.700 millones para enfrentar el coronavirus

Buscan fortalecer el diagnóstico y el equipamiento en hospitales y laboratorios. Se recomendó no viajar a los países de riesgo y extendieron la licencia excepcional para aquellos que regresen del exterior.


Tras la confirmación de 17 casos y una muerte por coronavirus en el país, el Gobierno nacional dispondrá de una partida especial de 1.700 millones de pesos para dar combatir a la enfermedad que nació en China.

Ante la prensa, la secretaria de Acceso a la Salud Carla Vizzotti, explicó que los fondos serán utilizados para “fortalecer el diagnóstico, en el contexto de reactivos para el reconocimiento de enfermedades respiratorias, y el equipamiento en hospitales y laboratorios de todo el país”, además de sumar “equipos de protección personal, capacitación y entrenamiento del equipo de salud de todo el país”.

La funcionaria también recomendó no viajar a áreas de transmisión sostenida del virus. “Esas áreas son Europa, Estados Unidos, Irán, Japón, China y Corea del Sur”, indicó.

Al tomar la palabra, la embajadora especial de la OMS sobre coronavirus en América Latina y el Caribe, Mirta Roses, pidió que las personas “restrinjan sus viajes y sus vínculos si vuelven de ciertos países”.

Que las personas que viajan a esos países de riesgo es su responsabilidad practicar el distanciamiento social. Esta es una apelación a la solidaridad”, añadió el médico infectólogo Pedro Cahn.

Por la tarde, el presidente Alberto Fernández encabezó una reunión interministerial para evaluar posibles medidas por el coronavirus​. Al salir de Casa Rosada, el infectólogo Eduardo López adelantó que se está armando “un protocolo para que el riesgo de casos autóctonos se minimice y aparezcan lo más tarde posible”. El encuentro comenzó pasadas las 15.30 en el Salón Eva Perón y contó con la presencia del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero​, titulares de distintas carteras, funcionarios de distintas áreas, epidemiólogos y representantes de entidades médicas.

Allí estuvieron los ministros de Salud, Ginés González García​; del Interior,Eduardo de Pedro; de Transporte, Mario Meoni; de Educación, Nicolás Trotta; de Turismo, Matías Lammens; de Desarrollo, Daniel Arroyo; de Seguridad, Sabina Frederic; de Defensa, Agustín Rossi; y de Trabajo, Claudio Moroni. También participaron prestigiosos epidemiólogos, como así también representantes de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología, y de Infectología Pediátrica, entre otros especialistas.

Con información de Clarín