Stolbizer: “Mirando a 2021 estoy más cerca de Vidal que de Massa”

La líder del GEN aseguró que no la “van a ver” con el titular de la Cámara de Diputados, quien fue su aliado en 2017, ni con el kirchnerismo.


Pensando en las elecciones legislativas de 2021, Margarita Stolbizer dejó en claro que está “más cerca” de María Eugenia Vidal que de Sergio Massa, su viejo aliado electoral en 2017 cuando el actual titular de la Cámara de Diputados se mostraba como el opositor n°1 al kirchnerismo. En aquel entonces se habían unido con la alianza “Un País” que, en ese entonces, buscaba romper la supuesta polarización entre el kirchnerismo y Cambiemos.

Ambos se caracterizaban por criticar y oponerse a Cristina Kirchner por su causas judiciales. Sin embargo, tras la derrota electoral, la unión duró unos meses más y en 2019 el exintendente de Tigre se unió al Frente de Todos con Alberto Fernández y la ex mandataria como fórmula presidencial.

Y en ese puntó recalcó Stolbizer: consideró que Massa “entregó un proyecto político personal en el altar del kirchnerismo”. Durante el programa que conducen Luciana Geuna y Maru Duffard por TN, le propusieron el juego Verdad/Consecuencia y eligió responder la pregunta “Si fuera 2021 y tuviera que armar una lista con Massa o Vidal, ¿a quién elige?”.

“En la realidad y el contexto de mirar hoy hacia 2021 estoy más cerca de Vidal que de Massa. Lo que no significa que voy con Cambiemos. Es muy difícil, pero no me van a ver con Massa y el kirchnerismo”. respondió la dirigente.

Por otro lado, consultada sobre el proyecto de Reforma Judicial que será votado esta semana en el Senado, la exdiputada pidió “no bajar la guardia, es mucho más preocupante lo que se busca por afuera de la reforma judicial que por adentro”. Si bien definió como un “revoleo de cargos” el proyecto de Alberto Fernández, explicó: “Lo que se busca es la impunidad de todos los crímenes que se cometieron durante el gobierno anterior”.

“Pretender sacar un proyecto de ley como la Reforma Judicial es dividir al Congreso en dos mitades y, si se aprueba, le da una precariedad tremenda”, completó.

Campi: “El streaming vino para quedarse y va a convivir con el teatro”

El actor y humorista contó cómo se adapta con su obra a la nueva normalidad en tiempos de pandemia.


En un claro reflejo de cómo el mundo artístico dio un giro de 180° tras la llegada del coronavirus, el actor Martín Campilongo detalló cómo fue su proceso de adaptación a la nueva moda del Streaming, la plataforma virtual por donde se pueden ver obras de teatros y conciertos, entre otros espectáculos.

Esto es un teatro en vivo que se puede ver por la tele, la computadora o el celular. Se paga una entrada de 400 pesos y todo el mundo en cualquier lugar del mundo puede ver la obra en vivo. Nació un poco antes de la cuarentena pero tomó mucha fuerza ahora”, analizó el comediante en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre.

Escuchá a Campi con Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre

En ese sentido, recordó que el sábado próximo hace cinco personajes, con cinco monólogos de cómo vive la gente la cuarentena”. Para eso, Campi explicó que debió “ambientar cinco rincones de su casa para darle la vivienda a cada uno de los personajes”. “Trato de mantener lo teatral, es muy divertido. El guión es mio con Hugo Fili, y colabora toda mi familia, porque no puede entrar nadie. Me hacen la cámara, luz y sonido; hicimos una primer función que fue genial y desopilante. Sin darse cuenta le das herramienta de laburo a los chicos”.

“Esto vino para quedarse, va a convivir con el teatro”, cerró.

Andahazi: “Se nos ríen en la cara y sin barbijo”

Durante esta cuarentena eterna hemos descubierto, entre cosas, los múltiples usos del barbijo: lo han usado como mordaza contra el periodismo, como venda para taparle los ojos a la opinión pública, como moneda de cambio para comprarlo por centavos y venderlo por millones, para ocultar la carcajada de los que se nos cagan de risa todos los días y, según vimos en la foto que se sacó el presidente con el clan Moyano, también sirve para limpiarse el culo.

Esa foto es una provocación, una burla y un desafío. Después de haber acusado a quienes marcharon el último 17 de contagiadores seriales, después de calificar a la protesta como la marcha del contagio, el presidente y el clan Moyano se fotografiaron sin tapaboca para que todos puedan ver la risa con la que se burlan de todos nosotros todos los días.

Cuando la sociedad todavía tiene los ojos humedecidos por llorar la muerte de Solange Musso, que no pudo tomarle la mano a su papá para la despedida final porque, en nombre de la cuarentena, no le permitieron a Pablo Musso entrar en la provincia donde agonizaba su hija, tenemos que atragantarnos con la imagen del presidente que se burla de la memoria de la hija y del dolor del padre.

Un padre no puede darle el último beso a su hija, pero Alberto puede abrazarse con Hugo Moyano sin que nadie se lo impida, sin que nadie lo sancione. Sin pudor, sin vergüenza, posan para la foto y se nos cagan de risa a cara descubierta.

El clan Moyano no tuvo que volver escoltado por patrulleros como hicieron con Pablo Musso a quien trataron como un delincuente por querer abrazar a su hija antes de que muriera.

“Quiero que entiendan que mientras viva tengo mis derechos, quiero que sean respetados. Lo escribo porque no puedo hablar mucho, lo que han hecho con mi padre y mi tía es inhumano, humillante y muy doloroso”, escribió Solange con sus últimas fuerzas.

La foto del presidente sonriente con los Moyano es un insulto a la memoria de ese hija y ese padre que no pudieron verse. “Siento tanta impotencia de que sean arrebatados los derechos de mi padre para verme y a mí para verlo. ¿Quién decide eso si queremos vernos?

Acuérdense, hasta mi último suspiro tengo mis derechos, nadie va a arrebatar eso en mi persona”. Solange murió sin que se le respetaran esos derechos.

Pero evidentemente, los derechos de Moyano son más importantes que la de los millones de Argentinos que no pueden ver a sus padres, a sus hijos, a sus abuelos, a sus nietos, a sus amigos, presos todos en una reclusión que no tiene nombre ni plazos ni piedad.

La foto del presidente con el clan Moyano es una burla a los 7000 mil muertos que han sido cremados sin haber podido tener la despedida de sus deudos. La imagen del presidente exhibiendo la risa burlona con el clan Moyano es un insulto a los 350 mil contagiados.

Es una bofetada a los miles de médicos que se juegan la vida todos los días para salvar la de otros. Es un escupitajo a los enfermeros, a los paramédicos y a los cientos de miles de trabajadores que hacen que el sistema de salud no colapse, pese a la desidia de un ministro de salud que dijo que el virus nunca llegaría a la Argentina.

La foto del presidente, cagándose de risa con el clan Moyano es una afrenta a la memoria de Luis Armando Espinoza, cuyo cuerpo, luego de ser asesinado a balazos, fue sometido a la desaparición forzada cuando policías de Tucumán lo tiraron por un precipicio envuelto en una bolsa.

Todo por no respetar la distancia social que, en el caso del presidente con los Moyano, es semejante a la de las relaciones carnales. La foto del presidente abrazado al clan Moyano a cara descubierta es una bofetada a la memoria de Florencia Magalí Morales, detenida por andar en bicicleta durante la cuarentena.

Apareció muerta en una comisaría de San Luis. Dijeron que se suicidó. Pero el cuerpo presentaba signos compatibles con autodefensa. La autopsia no incluyó hisopado vaginal y el juez dijo que si no estaban conformes con la necropsia, pagaran otra los familiares.

La foto del presidente con la familia Moyano es un cross a la mnadíbula de Franco Gastón Maranguello, un chico de 16 años que fue demorado en San Luis por violar la cuarentena. Apareció muerto en la comisaría de Atención a la niñez y la familia. Dijeron que se ahorcó con su remera.

La foto de Fernández con el clan Moyano es un insulto a la memoria de Facundo Astudillo Castro, que murió a causa de la cuarentena, a manos de la policía o intentando escapar de las fuerzas provinciales a cargo de Berni, que ya lo había parado dos veces antes de que desapareciera.

La imagen de Fernández con el clan Moyano es una bofetada a los miles de comerciantes, empresarios y emprendedores que ya no podrán volver a levantar las persianas porque el mismo presidente que se abraza sin barbijo ni guarda distancia social, los condenó a la muerte económica.

La foto de los Moyano en Olivos es un insulto a los cientos de miles de trabajadores que perdieron sus empleos en nombre de una cuarentena que el propio presidente jamás respetó, pero que utilizó para satisfacer todos los caprichos de la vice que es, en rigor, la que mueve los hilos del poder.

Esa foto es una afrenta a quienes no pueden viajar a las casas y los terrenos que están siendo intrusados por grupos que no tienen ningún impedimento para moverse libremente sin que nadie se lo impida y ocupan propiedades privadas y públicas ante la inacción judicial, policial y política.

Al menos, señor presidente, tenga el pudor de taparse la boca para que no veamos cómo se nos caga de risa en la cara a todos los argentinos.

Larreta: “La reforma judicial requiere un consenso mucho más amplio”

El jefe de gobierno porteño cuestionó el proyecto del kirchnerismo que será debatido esta semana en el Senado.


Por primera vez, Horacio Rodríguez Larreta utilizó su cuenta de Twitter para manifestar su posición acerca del proyecto de reforma judicial que impulsa a cualquier costo el kirchnerismo. Aseguró que “requiere un consenso mucho más amplio” y que “el oficialismo decidió avanzar igual en el Senado, apurando el tratamiento de esta Ley”

De Carrió a Alberto: “Su vulgaridad solo hace consolidar a Juntos por el Cambio”

La ex diputada y referente de la coalición opositora cruzó al presidente por sus frases que reveló sobre una conversación que tuvo con Mauricio Macri en marzo.


La oportuna revelación de Alberto Fernández sobre la supuesta conversación que tuvo con Mauricio Macri días antes de decretar la cuarentena por el coronavirus, sumada a la posterior desmentida del ex mandatario, siguen dando tela para cortar.

Esta vez quien salió a opinar de este cruce fue la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, con un irónico tuit dedicado al jefe de Estado. “La vulgaridad y el agravio solo hace consolidar a Juntos por el Cambio. ¡Gracias Alberto Fernández!“, escribió la ex diputada en Twitter.

Lilita se expresó luego de que Macri afirmó que “es falsa la versión” de la charla que mantuvo con Fernández, en la que -según Fernández- su antecesor le había recomendado no decretar la cuarentena y “que se mueran los que tengan que morirse”.

También en Twitter, la dirigente compartió un video en el que pidió “no jugar a la lógica de la antinomia, nos ha hecho demasiado daño”. “Hay que defender el centro que nos une que es el estado de derecho, que es la no violencia y esto no significa resignar ninguna lucha. Es tener la inteligencia, construir instituciones sólidas“, sentenció.

Alberto, más cristinista que Cristina

Alberto Fernández reacciona peor que Cristina. Está atravesando un pésimo momento: se desploma en las encuestas y, sin embargo, radicaliza sus declaraciones y degrada sus acciones. Alberto no escucha las exigencias de las multitudes, ni las de la oposición, ni de gran parte de la justicia. En lugar de parar la pelota, reflexionar y recalcular el rumbo caótico del gobierno, igual que su jefa, redobla la apuesta, niega la realidad y acelera hacia el precipicio donde lo espera un gigantesco conflicto de poderes.

Alberto se muestra más cristinista que Cristina y aun así Cristina le sigue comiendo piezas y complicándole la vida. Hasta su ex socia y gran amiga, Marcela Losardo, la ministra, está en medio del fuego amigo de la vice presidenta que le pide que no se borre, que defienda con energía la reforma judicial. La acusan de estar escondida y es cierto. Vilma Ibarra apreció tímidamente y Gustavo Béliz no sabe no contesta y no aparece.

Es tan evidente el tema que, a partir de esta mañana, Jorge Lanata decidió llamar vicepresidente a Alberto Fernández. Los gritos no me van a doblegar. El que grita generalmente no tiene razón. Esa fue su respuesta a la protesta social más grande, que padeció el gobierno, pese a que hace apenas 8 meses que asumió.

Así confirma que los dos principales enemigos de Alberto son el archivo y Cristina. Con un solo video certifica ambos argumentos. Fue durante el programa de Nelson Castro en TN. Alberto había participado de la marcha del 18 de abril de 2013 contra Cristina e hizo un balance demoledor contra ella y que, ahora, se vuelve como un boomerang contra él. ¿Qué dijo Alberto? Que Cristina “es mentirosa y que piensa que las cosas malas hechas por ella, son buenas”.

Tal vez ahora siga pensando lo mismo. Pero no lo puede decir. O no lo quiere decir. Está atrapado sin salida. Eso hace que la situación institucional y la investidura presidencial entren en un deterioro inquietante. Si Alberto rompe con Cristina, se quedaría sin respaldo político, sin funcionarios y sin legisladores. Un suicidio político. Pero como no rompe, Alberto se transforma cada vez más en Cristina e incluso, tiene actitudes peores. Una muerte política lenta.
La presunta astucia táctica para ganar las elecciones, ahora son arenas movedizas. Es decir que mientras más se mueve, más se entierra.

Cayó en una provocación cargada de insensatez inhumana. Dijo que “al país le fue mejor con el coronavirus que con el gobierno” de Macri. Mario Negri lo cruzó con un argumento demoledor: “Es lo mismo que decir, que le va mejor con la muerte que con la vida”.

Más de 7 mil argentinos muertos por el maldito virus, una pandemia criminal que todavía no terminó, un millón de personas que perdieron su trabajo, multiplicación de la pobreza, empresas pymes destruidas por la hecatombe económica, inseguridad sanguinaria y galopante y angustia emocional en los hogares, pintan un escenario negro que casi no tiene antecedentes en la historia. Y Alberto, al que algunos todavía siguen considerando una persona moderada, dice que ahora estamos mejor que con Macri. Una chicana barata y cruel que demuestra el nivel de deterioro de su comportamiento.

Por momentos, parece que Alberto volcó. Que Cristina lo pasó por encima con un tren. Que no solo se apoderó del comando de la Nación. Si no que además, disfruta de enrostrarle la decadencia. El filósofo y gran periodista, Miguel Wiñazki lo puso en palabras: “Parece un romance político sadomasoquista”.

Alberto no se quedó conforme con esa comparación que es una puñalada por la espalda a los familiares de los muertos por el covid. Declaró que “Macri le recomendó que no impusiera la cuarentena y que se murieran los que se tengan que morir”. Esto superó todos los límites. Es gravísimo. Denunció que Macri se lo planteó en una comunicación telefónica privada. Es tan irracional esa acusación que Alberto, debería probarla. Si tiene la grabación o alguna forma de certificar semejante salvajada, Macri debería ser repudiado. Pero si Alberto no lo puede probar, quedaría como un canalla hecho y derecho. El ex presidente Macri lo negó rotundamente. Dijo que esa era una versión falsa y que la conversación fue solo para apoyar a Alberto en un momento tan complicado para todos.

Se trata de una degradación de la condición humana. Imaginen la implosión del sentido común en el debate público. Cualquiera podría decir cualquier cosa. Un diputado del Pro, por ejemplo, podría decir que “Alberto le dijo en una charla privada que “la cosa no es tan grave porque los que más se mueren son los pobres y los viejos”. Que se yo, estoy inventando. Lo pongo solo como ejemplo.

Tal vez el ex fiscal Pablo Lanusse, una persona intachable en su ética, en un tuit, no anduvo con eufemismos: “Cada vez más cerca de la dictadura chavista. Sin justicia independiente, con mordaza a la prensa libre, sin respeto a la propiedad privada ni a nuestras libertades, ni a la Constitución, perdemos los estándares de una sociedad democrática y la esencia misma de la República”.

Joaquín Morales Solá, es un colega muy respetado (el presidente de la Academia de Periodismo), que siempre se destacó por su responsabilidad, describió con todas las letras un panorama fatal: “¿Qué hacer con una socia que arruina el negocio?”, se preguntó en su columna de La Nación. Reveló que Cristina le ordenó a Alberto: “Matalo a Gerardo”, por el gobernador Morales de Jujuy, provincia que está atravesando un cimbronazo con contagios y muertes en aumento.

Otra vez el intento de aprovechar en forma oportunista algo sagrado como es la vida y la muerte. Crece en el gobierno el peso del Frente para la Venganza y la Agrupación para la Impunidad. Y lo que más asusta de la reflexión de Joaquín es que plantea la posibilidad de que la agenda de Cristina se lleve puesto a Alberto. Y cierra con una pregunta al presidente: “¿Que quiere Alberto? ¿Quedar en la historia como otro presidente que no fue?”.

Esto me lleva a pensar que somos muchos los que pensamos que el plan de Cristina es avanzar contra viento y marea y contra las instituciones. Y tirarle el fardo a Alberto, si el resultado electoral del año que viene, como parece, es catastrófico para los Fernández. Decir que fue Alberto el que fracasó. Que fue muy tibio, que no expropió Vicentín, que no ayudó a descabezar a los jueces que la persiguen ni a limpiar su prontuario, que no puso el impuesto a la riqueza y que por lo tanto, ahora le toca a ella.

Ojalá me equivoque. Pero Cristina muestra ese rumbo. Presionar al máximo a Alberto y obligarlo a que se enferme y pida licencia o renuncie. Insisto: es apenas una especulación o una conjetura política que hago. Pero es lo único que explicaría el embate feroz y sin pausa de Cristina contra todo lo que sea cumplir las reglas. Y además, ya le conté que esto de sacar a las autoridades que ellos ayudaron a consagrar ya lo hicieron dos veces en Santa Cruz: entronizaron a Carlos Sancho y a Sergio Acevedo como gobernadores y cuando le dejaron de ser útil, los destituyeron. Use y tire. Ese es el lema de Cristina.

Por la salud institucional de la Argentina, ojalá esto no se confirme. Pero es un intento de explicar porque Cristina hace lo que hace y se aisla cada vez más y se pone cada día más autoritaria. ¿Quiere chocar el barco y echarle la culpa al timonel? Algo similar, aunque no lo mismo, dice Morales Solá cuando interroga que hacer con una socia que arruina el negocio. La pregunta puede plantearse al revés, mirada desde el Instituto Patria. ¿Qué hacer cuando Alberto arruina el negocio?

Intrigas y conspiraciones palaciegas. Fuego amigo, todo el tiempo. Gobierno de científicos las pe… lucas.
No paramos de sorprendernos. Fernando Laborda citó una frase irónica y filosa como una navaja de Jorge Luis Borges: “Los peronistas son una maravilla: tienen todo el pasado por delante”.

La degradación de Alberto es la noticia de la semana. Cristina le respira la nuca y Alberto, huye hacia adelante.
Las últimas encuesta, muestran a ambos con una caída en picada. El diputado Waldo Wolf, en las redes hizo su radiografía de toda la situación: “Con este sistema de gobierno, sus jardineros, volverán a tener helicópteros, sus choferes, canales de TV, sus secretarios, propiedades en Miami, y sus cajeros, empresas constructoras y nuestros gobernantes, manejarán esta revolución, desde sus propiedades injustificables de Puerto Madero”.

La frutilla del postre fue el encuentro que Alberto y señora tuvieron con Hugo Moyano y señora en Olivos. Sin barbijos, sin distanciamiento y sin vergüenza. El sindicalista con mayor desprestigio de la Argentina, pero el preferido del presidente, violador serial de las reglas, en el corazón formal del poder. Esto también es una señal política nefasta. Y digo poder formal porque el centro del poder está en Uruguay y Juncal, donde por ahora, vive Cristina. Justo lo que Alberto no quería. Casi casi la confirmación de aquella frase que dijo en el programa de Nelson: “Cristina cree que las cosas malas hechas por ella, son buenas”.

A confesión de partes, relevo de pruebas. Está confirmado: volvieron mucho peores. Y Alberto, reacciona peor que Cristina.

Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre.

“Tropelía institucional”: los jueces que busca apartar el Gobierno agudizan su reclamo

Así se expresó Germán Castelli, magistrado que interviene la causa de los Cuadernos. Volvió a advertir que si es necesario, recurrirá a la Corte Suprema.


En paralelo al proyecto de reforma judicial que se votará esta semana en el Seando, el juez Germán Castelli, quien integra el TOF N°7 que prepara el juicio por los Cuadernos de las Coimas y es uno de los diez magistrados cuyos traslados busca efectuar el kirchnerismo, describió su situación de “tropelía constitucional”, ratificó que llevó el caso a las Naciones Unidas y que, de ser necesario, recurrirá a la Corte Suprema.

En las últimas horas, sostuvo que la acción del Senado fue un “escándalo institucional” y criticó duramente el fallo de la jueza María Alejandra Biotti contra el pedido de los camaristas Bertuzzi y Bruglia. “En mi caso, la acción de amparo se encuentra en pleno trámite y, por tanto, sin resolución de ningún tipo. De todas maneras, algunos de los argumentos jurídicos invocados en mi demanda son coincidentes con los de los colegas Bruglia y Bertuzzi; por ejemplo, el relativo a que todo cuestionamiento de la validez de un traslado que fue tramitado por el propio Consejo de la Magistratura y que terminó con un decreto del entonces Presidente de la Nación, que, a su vez, fue publicado en el Boletín Oficial de la Nación, solo puede discutirse ante el Poder Judicial de la Nación“.

Castelli dijo que la resolución de la jueza Biotti y la opinión del fiscal lo sorprendieron “muchísimo”, porque “aunque de buena fe, desde ya, trastocan los hechos”. Según Castelli, “no han hecho más que hacerle el juego a la ilegalidad que avanza a máxima velocidad. Parecen inventar un nuevo derecho”, se quejó.

Según el juez, el criterio del fallo le permitiría a cada legislador, consejero, presidente o juez “hacer lo que quiera, sin límites republicanos”. “Ni siquiera se preguntan si el Consejo de la Magistratura o el Presidente o el Senado debieron acudir al Poder Judicial para cuestionar los traslados de los colegas Bruglia y Bertuzzi; sino que parten de la base de que es legal el atajo adoptado por el Consejo, el Poder Ejecutivo y el Senado. Dicho de otro modo, parecen equiparar la actuación legal y normal del Consejo para seleccionar jueces y juezas, con la actuación ilegal para remover jueces trasladados”, enfatizó.

Castelli cuestionó que la jueza considere que “no hay daño concreto” hasta tanto el Senado no defina la situación de los diez magistrados cuyos traslados el kirchnerismo quiere revisar. “Este razonamiento también es inconcebible. Desde el minuto uno, cuando el representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura -es decir del Presidente de la Nación-, afirmó que mi nombramiento o el de los colegas era inconstitucional, se empezó a afectar la estabilidad de los jueces y su independencia”, argumentó. Y consideró que los magistrados señalados por el Gobierno ahora deben “insumir tiempo” en defenderse “contra esta ilegalidad proveniente de las más altas esferas del Estado”.}

Castelli también vinculó la reforma judicial que impulsa el Gobierno con la avanzada contra los traslados, al señalar la sincronización temporal entre ambos procesos. “Para la jueza y el fiscal, pareciera que quien tenga ese poder siempre actúa bien; lo que republicanamente es inaceptable”, expresó. “Por ello, pienso en mi caso y ante un eventual fallo adverso, dada la intensidad de la afectación del sistema republicano, habré de evaluar un per saltum directo a la Corte Suprema”, adelantó.

Fuente: La Nación

Cornejo advirtió que “el Gobierno tiene recursos para convencer” al peronismo no K

El presidente de la UCR aseguró que habrá que “esperar alguna resistencia de los bloques minoritarios” para el tratamiento de la reforma judicial.


Mientras se espera que esta semana se abra el debate en la Cámara Alta del Congreso para que el oficialismo le de media sanción al proyecto de reforma judicial, el diputado nacional y presidente de la UCR, Alfredo Cornejo, admitió que a pesar del rotundo rechazo de Juntos por el Cambio, el lavagnismo y el espacio de Juan Schiaretti, la iniciativa inevitablemente tiene chances de ser aprobada también en Diputados.

Para el ex gobernador de Mendoza, “el peronismo no kirchnerista no ha tenido ningún reflejo de resistencia a la atropellada kirchnerista”. En ese sentido, dejó en claro que la votación “va a depender de los diputados de Córdoba, los de Unidad Federal, que es un bloque funcional al oficialismo, y de los que entraron por Lavagna como opositores pero hoy comparten cargos con el Gobierno“.

El Gobierno ha demostrado tener recursos, por lo menos simbólicos, para convencerlos”, sostuvo el dirigente radical en declaraciones radiales, aunque señaló que “espera que haya alguna resistencia de los bloques minoritarios“.

Cornejo consideró que con este proyecto, el Gobierno puede llegar a generar el clima de “una nueva 125”, y detalló: “Si se aprueba es con números muy finitos y, si se rechaza, también va a ser con números finitos”.

Al ser consultado por los número de la pandemia a más de cinco meses de cuarentena, el legislador y referente de JxC sintetizó: “Los números muestran que CABA manejó mejor la cuarentena que la Provincia. Los números son categóricos: la estrategia fue más inteligente“.

Macri desmintió a Fernández: “De ninguna manera dije las cosas que ha relatado”

El ex presidente negó los dichos que le adjudicó Alberto Fernández sobre una supuesta charla que mantuvieron cuando llegó la pandemia al país. “La credibilidad de la palabra presidencial debe ser cuidada como un tesoro”, sostuvo Macri.


Este fin de semana, Alberto Fernández decidió revelar una frase que -según él- le dijo Mauricio Macri horas después de decretar la cuarentena obligatoria para evitar un contagio masivo de coronavirus: “Me llamó y me recomendó que no lo hagamos, que dejemos a toda la gente en la calle y que murieran los que tuvieran que morirse”, lanzó el mandatario en una entrevista radial.

Desde Suiza, donde se encuentra con actividades de la Fundación FIFA, el ex presidente no dudó en salir a desmentir la versión del jefe de Estado, reconoció que se comunicó con el actual mandatario pero negó haber pronunciado esa frase. “De ninguna manera dije las cosas que ha relatado en estos días”, se defendió en su cuenta de Facebook y dejó en claro que “la credibilidad de la palabra presidencial debe ser cuidada como un tesoro”.

“Es cierto que hablé con el presidente Fernández el 19 de marzo, antes del anuncio del aislamiento social y obligatorio. Lo llamé yo, para ponerme a su disposición y mostrarle mi apoyo en un momento de decisiones difíciles para el país y para todo el mundo”, empezó su descargo, titulado “el valor de la palabra presidencial”.

Este domingo, tras conocerse la polémica declaración de Fernández, los principales dirigentes de Juntos por el Cambio salieron al cruce. “Se llena la boca hablando de unidad y cada 24 horas demuestra lo lejos que está de querer buscar consensos. Con el sello del cuarto gobierno kirchnerista, el Presidente habla de unidad y muestra desprecio hacia Juntos por el Cambio”, señaló la titular del PRO, Patricia Bullrich.

Para el titular del bloque de diputados del PRO, Cristian Ritondo, “este año no podrá ser mejor que ningún otro que hayamos vivido en democracia” porque “llevamos 6947 argentinos muertos”. “En su afán de atacar a la oposición, el Presidente se olvidó de las miles de familias que perdieron a un ser querido”, le recriminó.

El escrito completo de Mauricio Macri

Es cierto que hablé con el presidente Fernández el 19 de marzo, antes del anuncio del aislamiento social y obligatorio. Lo llamé yo, para ponerme a su disposición y mostrarle mi apoyo en un momento de decisiones difíciles para el país y para todo el mundo.

Es falsa la versión que el Presidente ha dado sobre nuestra conversación. De ninguna manera dije las cosas que ha relatado en estos días. Quiero recordarle al Presidente que nada es más importante para un dirigente político –y sobre todo para un presidente– que su palabra. La credibilidad de la palabra presidencial debe ser cuidada como un tesoro.

La Argentina necesita consensos amplios y generosos para solucionar los problemas que acarrea desde hace décadas. Sobre todo después de la pandemia y la cuarentena, que los han vuelto más profundos y más visibles. Estoy dispuesto a hacer mi aporte, desde el lugar que sea, para avanzar en esta dirección.

Pero un primer requisito para progresar en estos consensos es que los dirigentes sean creíbles, que los interlocutores puedan confiar en la palabra del otro. Sin confianza es imposible llegar a acuerdos.

En estos meses decidí hacer pocas declaraciones públicas, por respeto al nuevo gobierno y para darle tiempo a asentarse. Hoy, sin embargo, me veo obligado a aclarar la verdad de aquella conversación, porque valoro mi palabra. Siempre les dije la verdad a los argentinos, en los momentos buenos y en los momentos malos, y pienso continuar de la misma manera.

La oposición rechaza la intervención del Estado en las tarifas

En contra del debate sobre el DNU que fijó los precios de la telefonía e Internet, Juntos por el Cambio lo impugnó por ilegal y ante la ausencia de acuerdo político para sesionar.


Sin perder tiempo, el oficialismo ya mueve rápido sus piezas para iniciar el tratamiento del Decreto de Necesidad y Urgencia que define como “servicios públicos esenciales” los de telefonía celular, televisión paga e Internet. La intención del Gobierno es conseguir respaldo legislativo de inmediato: alcanza el dictamen de comisión a favor y el voto de la mayoría simple en una sola de las cámaras para que así sea.

La Comisión Bicameral de Trámite Legislativo fue convocada por su titular Marcos Cleri, del Frente de Todos, para las 13 de este lunes. Sin embargo, Juntos por el Cambio impugnó la reunión y exigió que se postergue ya que el debate online fue convocado “sin la debida antelación”, y con el protocolo de sesiones remotas ya vencido en Diputados.

La coalición opositora no comparte que el Ejecutivo haya decidido congelar las tarifas hasta fin de año, y menos aún que intervenga en la decisión de costos, inversiones y precios de los servicios que ofrecen todas las empresas privadas dedicadas al rubro de la televisión, telefonía e Internet.

Según informa Infobae, esta mañana los integrantes de la Bicameral por parte de Juntos por el Cambio elevaron una nota al senador kirchnerista Cleri en la que remarcan que la convocatoria “fue realizada fuera del plazo de antelación previsto en el artículo 4 del reglamento de la comisión”. El citado artículo requiere 48 horas de antelación para la convocatoria. Juntos por el Cambio considera una “obviedad” que debe computarse en horas hábiles. La invitación fue cursada el sábado.

En segundo lugar, se apuntó que “la reunión ha sido convocada bajo la modalidad de teleconferencia con acceso a la VPN de la Cámara de Diputados a pesar de que el protocolo acordado en esa cámara para la realización de sesiones remotas, virtuales o telemáticas ha vencido”.

La oposición ya no quiere sesionar bajó la agenda del oficialismo y anunció hace unos días que no participaría de ninguna deliberación parlamentaria en Diputados hasta lograr un nuevo acuerdo político. Por eso, rechaza la convocatoria a la sesión bicameral para tratar el DNU de intervención a las empresas privadas y congelamiento de las tarifas.

En este contexto, además de solicitar la suspensión del encuentro de hoy, los diputados y senadores opositores propusieron realizar una reunión de representantes de bloques para agendar una nueva fecha y consensuar la modalidad de funcionamiento.