El kirchnerismo duro insiste por reformas en la Corte: “No funciona como debería”

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Fueron palabras de la flamante interventora del Servicio Penitenciario Federal, María Laura Garrigós de Rébori.


Aunque el Gobierno nacional centralizó todo su poder en el plan de expropiar Vicentin, la reforma judicial a la que tanto hizo alusión el presidente Alberto Fernández desde que llegó a Casa Rosada, aún sigue dentro de la lista primordial del kirchnerismo más duro.

Así lo dejó en claro María Laura Garrigós de Rébori, quien hace unos días asumió como la interventora del Servicio Penitenciario Federal y no demoró en cuestionar con dureza a la Corte Suprema de la Nación.

“No está funcionando como debería, nos merecemos otra Corte. Está funcionando como el siglo pasado, hay expedientes que están sin resolver cuatro o cinco años”, sentenció la ex jueza federal y gran admiradora de Cristina Kirchner.

“No es un problema de nombres, yo creo que son buenos los integrantes de la Corte, es gente muy versada, que sabe que lo que está haciendo”, aclaró la funcionaria. De todas maneras, evaluó que durante la pandemia “el Poder Judicial no está funcionando como debiera” y opinó que “la Corte es en parte responsable por esto”.

En el Consejo de la Magistratura la plata va a alcanzar para pagar sueldos hasta septiembre, mientras la Corte tiene millones de pesos en un fondo de contingencia”, evaluó la interventora del SPF en declaraciones radiales. Y opinó que parte de este fondo debería ser usado “para informatizar el Poder Judicial”, ya que “la informatización con la que hoy se cuenta es tan lenta para trabajar que dificulta el trabajo más de lo que lo facilita”.

Consultada sobre las prioridades que tendrá en su nuevo rol a cargo del Servicio Penitenciario Federal y subsecretaria de Asuntos Penitenciarios del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, indicó que “tras el motín en el penal de Devoto se conformó una mesa de diálogo con una lista de cuestiones urgentes que hay que solucionar”. Precisó que se reunirá con la cúpula del SPF para “pedirles un estado de situación” y aclaró que “una cosa es lo que uno opine que quiere hacer y otra es lo que el servicio puede hacer”.

En otro orden, hizo mención a sus dichos respecto de que aumentarán los delitos tras la pandemia. “No dije que habrá una ola delictiva, sino que los guarismos volverán a lo normal de manera gradual tras la apertura, porque nunca como ahora hubo en la Argentina un nivel tan bajo de actividad delictiva”.