Chaco jubiló a Capitanich

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La multitud expresó su felicidad con una canción que resumió la epopeya del Chaco: “Borom bombom/ Borom bombom/, para el Coqui/ jubilación”. Es que la victoria de Leandro Zdero fue histórica por varios motivos. Primero, porque ganó en primera vuelta en un feudo que Capitanich había convertido poco menos que en impenetrable. Segundo, porque quebró 16 años de hegemonía de un cristinismo fanático y verticalista. Tercero porque le dio un gran empujón a Patricia Bullrich para llegar al ballotage. Lo dijo el propio gobernador electo en su discurso: “Gracias Patricia por acompañarnos con tu sueño presidencial. Sos la mujer coraje”. A su lado estaba otro de los grandes ganadores: el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés que va consolidando un nuevo liderazgo en el radicalismo nacional.

Esos son los tres grandes ganadores: Zdero, Valdés y Patricia Bullirch. Los grandes perdedores, además de Jorge Milton Capitanich, fueron el candidato Sergio Massa y la jefa espiritual de ellos que es Cristina. Mempo Giardinelli, el columnista de Página 12 también fue derrotado. Capitanich subvencionó su fundación por años y él lo defendió siempre y lo calificó como “el mejor gobernador en décadas”

Así como Bullrich subió un par de escalones en sus aspiraciones para ser la presidenta de la Nación, Sergio Massa pese al festival demagógico y tardío de reparto de dinero que está haciendo, se retrasa más en esa carrera hacia el sillón de Rivadavia.

Lo de Javier Milei, consolida la incógnita y la tendencia. Le fue muy bien como candidato en las PASO pero en casi ninguna provincia puede repetir ese éxito. No respalda a ningún candidato y los que se referencian en el líder de la Libertad Avanza, no acusan peso en la balanza.

El derrumbe de Capitanich y la victoria de Zdero confirman que varios recambios provinciales están cambiando el mapa federal. Los votos de los ciudadanos no solamente jubilaron a Capitanich. También a Alberto Rodríguez Saa en San Luis, Sergio Uñac en San Juan, Omar Perotti en Santa Fé, al massista Mariano Arcioni en Chubut y a la emblemática Alicia Kirchner en la cuna del chavismo K, la provincia de Santa Cruz.

Capitanich se venía hundiendo producto de su mala gestión y de sus gestos de sumisión con Cristina. Fue uno de los que lideró el ataque a la Corte Suprema y todas las operaciones para buscar la impunidad de la vice presidenta condenada por corrupción. Y quedará siempre grabado en la memoria colectiva ese gesto fascista de romper el diario Clarín frente a las cámaras de televisión cuando era jefe de gabinete de la nada exitosa abogada.

Todavía no se esclareció algo que ocurrió hace dos meses.

Del cielo cayó una avioneta con 324 kilos de cocaína valuada en 6 millones de dólares. La pregunta de todos es si la aeronave narco realmente se desplomó o hizo un mal aterrizaje en el Chaco.

Pero el asesinato, descuartizamiento y posterior desaparición del cadáver de Cecilia Strzyzowski abrió un abismo en su carrera. Los integrantes del clan Sena están presos por ese crimen atroz. César el hijo y ex esposo de Cecilia aparece como el autor material y el resto de la familia y colaboradores como encubridores. Emerenciano y su esposa Marcela Acuña, fueron candidatos de Capitanich en las elecciones primarias. Pero, además, fueron los fundadores de un movimiento piquetero guevarista kirchnerista que funcionó como una verdadera mafia. Una especie de estado paralelo como el de Milagro Sala en Jujuy que recibió fortunas para hacer kirchnerismo explícito y que metió miedo en toda la sociedad. De hecho, esta mañana no le permitieron caminar por el barrio a Patricia Bullrich como si fueran los dueños del espacio público. Así de patoteros y autoritarios son. Los Sena los adoctrinaron y repiten las viejas mentiras del cristinismo sin saber muy bien de que se trata.

Zdero dijo que “habíamos naturalizado que en el Chaco algunos se vuelven ricos a costa de los pobres”.

 La valentía de la madre de Cecilia y la movilización de los chaqueños fue clave para herir de muerte política a Capitanich. Gloria Romero encabezó marchas en Resistencia y también en la ciudad de Buenos Aires para mantener vivo el recuerdo de su hija, el reclamo de justicia, el rechazo a la impunidad y hasta llegó a pedir el voto para la oposición democrática. Por Twitter dijo ayer que “mi pueblo tiene huevos. Que la mafia sepa que no estoy sola”.

Fue una resistencia pacífica en Resistencia, la capital del Chaco. Fue un alarido contra un femicidio que conmovió al país. Gloria se puso la camiseta de la selección nacional, casi como una metáfora de que su dolor era el dolor de todos y que el horror al autoritarismo populista chaqueño, también era y es el horror de todos.

Leandro Zdero tiene 52 años, es arquitecto, profesor universitario y legislador provincial de un radicalismo que abrazó de muy joven en los claustros universitarios. Nació en el interior del interior, en Quitilipi y confía que los posibles triunfos en Mendoza, Entre Ríos y la ciudad y la provincia de Buenos Aires terminen para siempre con el kirchnerismo y le den solidez a un probable gobierno de Juntos por el Cambio.

Leandro Zdero tiene una tarea gigantesca por delante. El utilizó el verbo reparar. Es una forma de afrontar tantos daños de pobreza, indigencia, clientelismo y autoritarios que sembró el kirchnerismo de Capitanich. No será una tarea sencilla darle más igualdad de oportunidades a los chaqueños que más sufren. Más educación y menos adoctrinamiento, más transparencia y honestidad en lugar de corrupción y clientelismo, más inversiones para multiplicar el trabajo privado y menos dependencia del estado y una justicia independiente que no tenga camiseta partidaria.

Capitanich hizo papelones brutales al final de campaña con videos donde ponía su cara en el cuerpo de Maradona o Rocky Balboa, el personaje de Silvester Stallone. Pero también fue obscena su repartija de cualquier cosa para comprar el voto a la gente. Fue humillante. Zdero expresó un concepto esencial que tal vez explique todo: “Cuando se construye con la verdad. 16 años de mentiras se desmoronan rápidamente”. Ayer el Chaco jubiló a Capitanich. Juntos por el cambio sueña el mismo destino para Cristina y todos sos talibanes. La urnas tienen la palabra.

Editorial de Alfredo Leuco en Radio Mitre