Santiago Kovadloff: “Al Gobierno parece no importarle los vivos”

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Con duras críticas a la gestión de Alberto Fernández en medio de la pandemia, el filósofo alertó por el “deterioramiento del valor de la constitución nacional”.


Siendo una de las 300 personalidades destacadas del país que firmaron un documento titulado “La democracia está en peligro” y en el cual mencionaron el término de “infectadura”, Santiago Kovadloff argumentó su reclamo contra el accionar del Gobierno para enfrentar la pandemia y por el dilema instalado entre “vida y muerte”, al que calificó como ‘maniqueísta y perjudicial’ para el desarrollo democrático.

“En la Argentina al Gobierno parecen no importarle los vivos”, sentenció el escritor, filósofo y ensayista en una entrevista con La Cornisa. Y agregó: “Su política apunta al maniqueísmo. Si esta administración es la vida y quienes no coincidimos en todo con el oficialismo somos la muerte, no queda más remedio que estar del lado de la vida y convertirnos en muerte. Es un diagnóstico totalitario porque esta premisa rehuye a la posibilidad del debate”.

En esa línea, el intelectual alertó sobre una falta de intercambio de ideas y cómo esta “enferma a la democracia verdadera”. “Cuando lo único que se aspira es hacer de la palabra una herramienta perversa y oportunista de las circunstancias, se deteriora el valor de la constitución nacional”.

“Creo que el Presidente con su política sanitarista se ha polarizado con Brasil, donde no importan los muertos. Al Gobierno argentino, en cambio, parecen no importarle los vivos. Porque son muchos mas que aquellos cuya existencia debe ser preservada por el cuidado sanitario”, insistió Kovadloff.

Consultado sobre la carta que tanto molestó al oficialismo y a los militantes del kirchnerismo, el filósofo indicó que “no estamos defendiendo un concepto, nos hemos valido de él, más allá de lo que tenga de discutible, para hacer evidente un proceso de perversión y ocultamiento de los hechos que queremos hacer evidentes”.

Y completó: “Si no hay acuerdo sobre lo que entendemos por hechos, si lo que ocurre no es verdad, o como hubiera dicho Pepe Eliaschev, si no sucede lo que pasa, ahí está la perversión: en la negación de lo que sucede y en el encubrimiento de la criminalidad”.