Los cien días de Milei

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Editorial de Alfredo Leuco en El diario de Leuco.


LO BUENO

  1. El apoyo popular.

A muchos analistas les sorprende que pese a la brutal caída del poder adquisitivo de los trabajadores, la clase media y los jubilados, el presidente Javier Milei registra una importante imagen positiva. Alrededor de la mitad de la población mantiene muy alta su ilusión aunque un poco menos su confianza. El jefe de estado, a los ponchazos y con idas y vueltas sigue marcando la agenda que hizo entrar en crisis a los partidos tradicionales. 

  • Contra los piquetes y los narcos.

Se valora muchísimo la decisión de Milei y el coraje de Patricia Bullrich para recuperar el orden en las calles y para combatir a fondo al narco terrorismo en Rosario y allí donde se encuentre. Se trata de una demanda que pedía a gritos la gran mayoría de la sociedad, sobre todo los sectores más humildes.

Esta es una de las gigantescas diferencias con el chavismo kirchnerista que, por acción u omisión, fomentaba y alentaba todo tipo de violación a la ley y las normas de convivencia civilizada. Quebrar la ruta del dinero que mantiene a los gerentes de la pobreza y apuntar a los que lavan las ganancias de la droga es un camino fundamental. El desembarco el ministro Luis Petri hasta con helicópteros y un buque habla de un rumbo que no tiene regreso.

Orden en las cuentas.

Cualquier país serio del mundo necesita racionalidad en los números públicos. Se está recuperando lentamente la confianza gracias al equilibrio fiscal que no se negocia. Con gran audacia y sin que les tiemble la mano, Milei y Toto Caputo hicieron el mayor recorte de caja en los últimos 30 años. Una obviedad: no se puede gastar más de lo que entra porque vamos a la quiebra. Es lo que hizo el populismo irresponsable de Alberto, Cristina y Sergio Massa.

Estas medidas permitieron al Banco Central recuperar las reservas que dilapidaron los K. Faltan horas para dejar atrás los números en rojo. Se logró frenar y desactivar la hiperinflación en ciernes y si bien el 13,34 % del último índice es una tragedia, hay esperanza en la tendencia a la baja. Parafraseando a Menem podríamos decir que en inflación estamos mal pero vamos bien.

Por eso rápidamente aparecieran departamentos en alquiler para tranquilidad de inquilinos y propietarios.

  • En el mundo democrático.

Es un avance absolutamente definitorio. En pocos días el gobierno puso a la Argentina del lado de los países más democráticos del mundo y de los que más respetan los derechos humanos. Para empezar: Estados Unidos e Israel. Y esa movida sin complejos rápidamente nos alejó de las peores dictaduras. Cuba que hoy tiene miles de ciudadanos protestando en las calles y reclamando libertad. Venezuela, en donde Maduro gana elecciones prohibiendo a María Corina Machado, la opositora que sería consagrada presidente según todas las encuestas.

Rusia donde Vladimir Putin no proscribe a sus rivales, directamente los asesina. E Irán, motor y billetera de los peores grupos terroristas del mundo como Hamas y Hezbollah. Otra vez estamos en el lado correcto de la historia y contra el eje del mal.

LO MALO

  1. Insultos y agresiones.

Es insólito que el presidente insulte y agreda a medio mundo y sobre todo, a los gobernadores y legisladores que lo quieren ayudar. Incluso chocó con su vice presidenta Victoria Villarruel y hasta con Mirtha Legran que lo votó.

Dice Milei que lo hace para exponer a la casta, pero la casta ya está expuesta hace mucho. Por eso él ganó las elecciones. Porque los argentinos no queremos más gobiernos de corruptos, mafiosos y autoritarios. Milei en sus espasmódicas reacciones se pega tiros en los pies en forma totalmente innecesaria y eso no le reporta ningún beneficio. Confronta de vicio en las redes con periodistas y no registra la gran asimetría de poder que eso implica.

  • Gestión caótica.

Muchas veces el gobierno anuncia medidas que después tarda mucho o directamente, no puede ejecutar. Por impericia, desorden administrativo o falta de designaciones en puestos claves, todo se demora y crecen las dudas de muchos de sus seguidores.

Debe ser un record la cantidad de funcionarios que se fueron o los echaron y la velocidad con que ocurrió eso. E insisto, todavía quedan muchos cargos por cubrir. Eso hace burocrático y lento al gobierno.

LO FEO

  1. Cristinismo corrupto.

La mayoría de los argentinos ya sabíamos que los 16 años de gobiernos kirchneristas, en muchos aspectos, funcionaron como una asociación ilícita para saquear al estado. Néstor primero y Cristina después fueros los jefes de esa banda delictiva. La justicia ya condenó a Cristina y más temprano que tarde vendrán otras condenas en casos mucho más graves. Está claro: fue un plan sistemático para enriquecerse ilegalmente del “Cartel de los Pingüinos Millonarios”. Casi todos los funcionarios de Cristina se fueron millonarios del poder. Pero ahora están apareciendo los corruptos de Alberto y de La Cámpora. Cada auditoría que se hace desnuda las estafas que hicieron los malandras del gobierno anterior. El peor presidente de la historia y los curros con sus amigos del mundo del seguro. Emilio Pérsico, el jefe de todos los piqueteros, regalando el dinero de los contribuyentes a los movimientos que el mismo lideraba. Luana Volnovich y las locuras de los gastos y ñoquis de la militancia y la venta millonaria de recetas truchas.

Casi toda la gestión anterior despide el olor nauseabundo de las estafas. Es imprescindible que la justicia avance con independencia, rigurosidad y rapidez. Mientras más justicia haya, más se consolida la democracia y más paciencia tiene la gente para aguantar los castigos de una economía en recesión que los pone al borde de un ataque de nervios. La duración de esa paciencia social es una de las claves políticas para trazar un escenario futuro. ¿Llegarán los resultados económicos antes de que esa paciencia se acabe? De eso depende el éxito o el fracaso del gobierno y la moneda está en el aire.

Le doy mi palabra.

Editorial de Alfredo Leuco en El diario de Leuco por LN+