La Justicia ya investiga el envío de vacunas fuera del protocolo a El Calafate

406

El caso es tratado como una posible maniobra vinculada al vacunatorio VIP que montó el Ministerio de Salud en el Hospital Posadas. Hubo un pedido de informe en Diputados.


El envío de 60 dosis de Sputnik V fuera de protocolo a El Calafate, será considerado dentro de la causa que investiga supuestas maniobras irregulares en la distribución y aplicación de la vacuna del Hospital Posadas por orden del Ministerio de Salud. En la requisitoria, el fiscal Eduardo Taiano pidió que se identifique a las personas que recibieron las dosis en la provincia de Santa Cruz, gobernada por Alicia Kirchner, cuñada de la vicepresidenta.

Además solicitó a la jueza a cargo del caso, María Eugenia Capuccheti, medidas de prueba para verificar, tal como lo denunció la diputada Graciela Ocaña, si las vacunas salieron del centro de salud ubicado en El Palomar. También, si fue el responsable de la seguridad interna del sanatorio, Gustavo Javier Bahut, la persona que trasladó al aeropuerto de Ezeiza las dosis en una conservadora, que la Policía de Seguridad Aeroportuaria pasó por el escáner de tripulación, tras el llamado de una autoridad de Aerolíneas Argentinas y que habría sido entregada en mano a un comandante de la aeronave de apellido Dono.

El vuelo en cuestión despegó el 23 de enero, presumiblemente, a las 8.40, con dirección a la ciudad santacruceña. Según la denuncia de Ocaña, Bahut habría sido enviado por la Secretaria de Acceso a la Salud, el cargo que ocupaba Vizzotti en ese momento. Por ese motivo, el fiscal pidió llamar a declarar al jefe de seguridad del Posadas y al director ejecutivo del centro de Salud, Alberto Maceira. Al médico le pidió que proporcione toda la información que posea sobre el evento y que especifique, tal como lo aseguró el Gobierno, si se trata de una práctica habitual entre hospitales nacionales.

Al mismo tiempo, solicitó al jefe de la PSA que informe si el 23 de enero recibió algún tipo de orden para demorar el despegue por parte de una autoridad de Aerolíneas Argentinas y, en caso afirmativo, que lo identifique.

A Aerolíneas Argentinas, pidió la nómina de pasajeros y tripulantes y si, en esa ocasión, trasladaron vacunas contra el coronavirus. También requirió la declaración testimonial de a los tripulantes con el objeto de verificar quién hizo entrega de las dosis, quién tuvo a su cargo la custodia, durante el trayecto, y quién las recibió en El Calafate.

Tras la difusión del caso, la cartera emitió un comunicado en el que intentó explicar la maniobra. El Ministerio argumentó que se trató de una partida de vacunas contra el COVID-19, “de 10 dosis compuestas de dos viales multidosis, de cinco dosis cada uno de vacunas Sputnik V, componente 1, número de lote 486081120R”. Además, explicaron que el envío se realizó a raíz de un pedido de las autoridades del Hospital Nacional SAMIC de El Calafate. Sobre el método de traslado indicaron: “Las provincias de Santa Cruz y Tierra del Fuego reciben todas las vacunas por vía aérea, en vuelos comerciales o aviones sanitarios”.

“En este caso, se trató de un envío complementario de dosis solicitado por las autoridades del hospital SAMIC. El intercambio de insumos entre hospitales dependientes de la órbita nacional es habitual”, precisaron desde el organismo a cargo de Vizzotti.

La explicación no convenció a los investigadores que buscan establecer si existió en el Hospital Posadas un centro de desvío de vacunas para ser aplicadas a personas fuera de protocolo y a dedo. En ese sentido, quieren determinar por qué el SAMIC haría un pedido tan reducido de dosis (en su denuncia Ocaña hablaba de 60) y a quiénes se aplicaron.