La inflación es una locura del gobierno

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“Hacer siempre lo mismo y esperar resultados distintos”. Esta definición de locura se le atribuye a Albert Einstein pero no hay pruebas de que sea así. Si es cierto que encaja como anillo al dedo a lo que está haciendo este nefasto cuarto gobierno kirchnerista. Toman las mismas medidas que ya fracasaron. Impulsan decisiones económicas para combatir la inflación y el resultado es todo lo contrario a lo que buscan. El gobierno está atrapado sin salida. Porque todo lo que hace es redoblar la apuesta, en lugar de cambiar el rumbo. Van tozudamente, con una ceguera ideológica brutal hacia el mismo lado. Aumentan las tasas a valores siderales y no pasa nada. Hoy es del 97% que trepa hasta el 154% efectiva anual. Hacen funcionar la maquinita de hacer billetes las 24 horas y todo va cada vez peor. Siguen aumentando el gasto público porque toman al estado como botín de guerra y conchabo para la militancia y la montaña se hace cada vez más difícil de escalar. Siguen nombrando empleados públicos y no se dan cuenta que se siguen pegando tiros en los pies.

Es increíble. No encuentran el remedio para la terrible enfermedad que es la inflación. Y que hacen, entonces? Redoblan la dosis. Eso se llama encarnizamiento terapéutico. El remedio es el equivocado. Y en lugar de cambiar de remedio le dan el doble, el triple de dosis. Y la inflación crece hasta límites que estremecen a la sociedad, la llenan de angustias y falta de certezas. Generan inestabilidad y preocupación. Encima se pelean a cielo abierto entre los integrantes del triángulo de las bermudas, es decir Cristina, Alberto y Massa. Eso hace que la credibilidad de este gobierno sea absolutamente nula. Por eso digo que están atrapados sin salida. Porque el plan anti inflacionario es bastante sencillo y tuvo éxito en casi todos los países del mundo. Ellos no creen en esas medidas que repudian llamando neo liberales. Todo lo contrario, sus líderes más talibanes e ignorantes en lo económico, insisten en darle a la maquinita. Piden una suma fija de aumento, doble aguinaldo y congelamiento de precios como lo hizo el sábado Máximo Kirchner. Están asustados. Lo único que les falta es repartir dinero en las esquinas o creer que la pobreza y la inflación se puede bajar por un decreto. Ignoran las leyes básicas de la economía y hasta de la aritmética.

El viernes, Sergio Massa y sus colaboradores dijeron que iban a redoblar esfuerzos. Y yo me agarré la cabeza. No tienen que redoblar esfuerzos. Porque como está probado, van a obtener el doble de resultados nefastos. Tienen que cambiar la medicina y tomar otro camino. Pero Cristina y Máximo no se lo permiten. Ellos creen en el pasado. En Cuba y Venezuela. Y esos países tienen condenado a la pobreza eterna a su pueblo y encima a la ausencia de libertad y derechos individuales.

Son fanáticos delirantes que se creen que imprimir una catarata de dinero y repartirlo les va a hacer ganar las elecciones y no va a tener consecuencias nefastas para la economía. ¿No se dan cuenta que por ese camino vamos a estrellarnos con una hiper? Y que si eso pasa van a triturar aún más el salario de los trabajadores a quienes ellos dicen defender. Y que es caos va a ser demoledor. ¿Son necios? La ideologitis les anula las neuronas?

El 8,4 % de aumento del Índice de Precios al Consumidor es escandaloso y desgarrador. La inflación anualizada de más del 108 % es record en los últimos 30 años. La inflación de alimentos va rumbo al 200 % y nos coloca segundos en el mundo después del Líbano. En alimentos, estamos peor que Zimbawe, Irán, Ruana y Ghana entre otros. Entre los países más atrasados e injustos del mundo. Pero insisten en hacer lo mismo y esperar resultados distintos que no llegan. Eso es locura. O peor que eso. Es un dogmatismo blindado que ignora la realidad.

Se creen que con controles de precios y comisarios políticos espiando en las góndolas van a solucionar algo. Y como si esto fuera poco, Alberto, el presidente que no preside, se burla de los argentinos más humildes y dice que se trata de una inflación autoconstruida de origen sicológico. No tienen vergüenza ni pudor. Son burros jurásicos con ideas vencidas y hacen ostentación de eso como si fueran superiores moralmente.

Hacen estupideces como buscar culpables en lugar de soluciones. Apuntan a Macri, a la pandemia, a la invasión de Rusia a Ucrania, a los comerciantes chinos, a los supermercados  especuladores y a la sequía. Nada es culpa de ellos. Toda la culpa la ponen afuera. Pero resulta que esa mentira se cae a pedazos con solo comparar nuestra inflación anualizada del 108 por ciento y con tendencia a seguir subiendo, con la de los países de la región: Uruguay 7,6; Brasil 3, 8, Chile 11, 1% y Bolivia 2,7%.

¿Qué pasa? En estos países no llegó la guerra desatada por Putin? ¿El covid solo pegó en Argentina y no en la región? ¿Los almaceneros de Brasil, Bolivia, Chile, Uruguay son patriotas y los nuestros son crueles socios del imperialismo? Dejen de joder con mentira y relatos insólitos. Tienen que copiar lo que dio resultado en todo el mundo. Aunque, como le dije hace un rato, el principal insumo para llevar adelante el plan es la credibilidad y la racionalidad del gobierno. Y eso es inexistente en la actual adminstración. Por eso digo que no saben qué camino tomar y aunque lo supieran, no cuentan con la confianza necesaria para que la sociedad los acompañe en ese tránsito.

En lugar de combatir la inflación, el gobierno de los Kirchner se convierte en una fábrica de inflación y por lo tanto en una terrible y triste fábrica de pobres e indigentes.

El “plan llegar” les estalla en las manos. La bomba que le querían dejar al próximo gobierno, también. El fracaso económico es absoluto y demuestra que no saben hacer bien ni el mal. Acaban de crear otro organismo para monitorear precios en forma on line. Más estructuras, más empleo, más vigilancia policial, más sueldos y ningún resultado. Usan nombres tan delirantes como sus ideas. “Unidad de Seguimiento y Trazabilidad de las operaciones de Comercio”. Ya fracasó mil veces en este país y en otros países. Pero lo muy obtusos insisten con esos mamarrachos. Dijo Carlos Melconian: “las medidas anunciadas por Sergio Massa son estirar un chicle que ya está duro”.

La inflación es una locura de este gobierno. Pero lo más dramático es que los que más sufren son los argentinos que menos tienen.

Editorial de Alfredo Leuco en Radio Mitre