Diego Leuco: “Alberto y sus muchachos son tan impunes que se creen inmunes”

1090

“Negativo y aislado, una metáfora espectacular de lo que está viviendo el presidente”, el editorial de Diego Leuco en Ya Somos Grandes.


Negativo y aislado me parece una metáfora espectacular de lo que está viviendo el presidente. Después de una semana de relativa tranquilidad, el Gobierno nacional volvió a estar rodeado de problemas, la mayoría de ellos totalmente autoinflingidos. En términos tenísticos podríamos decir que son errores no forzados.

En primer lugar respecto a la pandemia, el presidente está aislado, dio negativo por suerte el primer testeo y deberán hacerle un segundo. Ya vieron la foto de su almuerzo con Evo Morales y una mesa que no respetaba protocolos, una vergüenza internacional. Nadie es culpable de contagiarse, tampoco de ser contacto estrecho de un caso positivo como es el caso de Alberto Fernández con Gustavo Beliz. Pero el mandatario y su comitiva sí son culpables de no respetar jamás los protocolos que ellos mismos exigen desde el principio de la cuarentena. No es que se relajó ahora, sino que nunca respetó los protocolos. En su viaje a Formosa, estuvo a los abrazos con Gildo Insfrán, tuvo reuniones familiares con los Moyano, brindó actos y se sacó selfies con la gente sin tener barbijo. Tuvo hasta reuniones en Olivos inexplicables como con Fabián de Sousa, su ex cliente y socio de Cristóbal López.

Alberto y sus muchachos son tan impunes que se creen inmunes. Y no es lo mismo impune que inmune, porque el virus no es como la Corte Suprema, el virus no perdona a los poderosos.

En este marco, el Gobierno anunció un ajuste enorme, no habrá IFE ni ATP, van a recortar otros gastos sociales, y que van a mandar al Congreso una reforma jubilatoria mega perjudicial para los jubilados.

Entre el discurso y las acciones hay una desconexión total. Ya no existe relación entre lo que el presidente piensa, hace y dice. Incluso en varios temas de la Argentina se da una situación inédita en la política moderna. Alberto piensa A, hace B y piensa C.

El editorial completo