Alberto, tenga cuidado con los golpes

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Alberto, tenga cuidado con los golpes. Usted avaló con el twitter oficial de la presidencia de la Nación un video en el que un puñetazo golpeaba una y otra vez a un periodista que se llama Diego Leuco. Todo es más grave porque las imágenes editadas, fueron subidas a la red por un usuario que utiliza un seudónimo para ocultar su identidad, como todos los cobardes.

Alberto, tenga cuidado con los golpes. Su alter ego, Santiago Cafiero dijo que se trataba de un chiste. Nunca es momento para bromear con la violencia simbólica ni real. Y mucho menos en este país. Hay una larga lista de periodistas que usted agredió, maltrató o le faltó el respeto. Pero el mensaje de la trompada tiene mayor gravedad. ¿Es una amenaza? ¿Le está dando idea a los grupos de tareas del cristinismo? ¿Fomenta el camino de los golpes para resolver los debates políticos?

Por eso le digo, Alberto, que tenga cuidado con los golpes. El diputado Alvaro de Lamadrid recordó que Néstor y Cristina apelaron por lo menos tres veces a golpes palaciegos o autogolpes. Los padecieron tres gobernadores de la provincia de Santa Cruz, la cuna del feudo. Daniel Peralta, Sergio Acevedo y Carlos Sancho fueron puestos por los Kirchner al frente del estado provincial y cuando no les sirvieron más a sus intereses, los destituyeron. Ese es el concepto de la lealtad que tuvo el matrimonio presidencial: use y tire.

Ya sabe cómo se le dice a los productos que se usan y luego se tiran. No quiero ser grosero. Le comento esto para decirle que tenga cuidado con los golpes. Cristina sacó al partido Justicialista del congelador y ya con Gioja sin suturas en donde usted ya sabe, acusó de desestabilizador al documento que firmaron los tres presidentes de los principales partidos opositores. Por eso le hago este comentario. Si está preocupado por el cercenamiento de su poder y atribuciones, mire al costado, donde está Cristina. Si teme que su investidura sea expropiada, recuerde lo que los Kirchner hicieron con Peralta, Acevedo y Sancho. Usan y tiran. Alberto, cuídese de los golpes. Nadie se imagina al Pro, el radicalismo o la Coalición Cívica en actitudes destituyentes. Ojalá no ocurra nunca pero si Cristina lo lleva al borde del precipicio, sepa que que todo el arco político y todos los periodistas democráticos vamos a salir a defender las instituciones. Aunque no lo hayan votado y no lo vayan a votar jamás.

Sepa que el gran helicóptero amarillo, estaba siempre presente en las marcha del cristinismo. Era una expresión de deseo de convertir a Macri en Fernando de la Rúa. “Macri basura, vos sos la dictadura”, cantaban en los actos de Cristina. Salvo Macri, ningún presidente no peronista había podido terminar su mandato en tiempo y forma. Su partido es experto en desestabilizaciones, paros seriales y salvajes, lapidaciones al congreso, cortes de ruta y amenazas.

Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre.

Alberto, tenga cuidado con los golpes. Es usted el que pierde cuando retuitea un video con golpes a un periodista y cuando Cristina avanza sobre el poder absoluto y le va dejando a usted un lugar cada vez más chico. Le tienen rodeado el rancho, presidente. Encima quieren ir por los pocos ministros que, todavía son sus amigos. Marcela Losardo ni pincha ni corta. Claudio Moroni, no sabe no contesta. Espera mansamente que llegue Héctor Recalde. Santiago Cafiero levanta el perfil porque en cualquier momento Aníbal Fernández lo pasa por encima y se queda con ese lugar. Es que Cafiero nieto tampoco ayuda. Cada vez que aparece, tiemblan sus manos, no encuentra las palabras y dice banalidades como que Cristina no tiene un pomo que ver con el asesinato de Fabián Gutiérrez, cosa que nadie había planteado. Encima explica como una broma lo que usted hizo con el tuit. Fue mucho más que humor negro.

Una broma pesada que no le causa gracia a nadie. Vivimos en tiempos de cólera. La inmensa mayoría de este país está expresando su hartazgo, incluso muchos de los que lo votaron con la ilusión de que usted le pusiera límites democráticos al autoritarismo chavista de Cristina. Pero usted se rindió. En el primer round, tiró la toalla. Usted encuentra tiempo para tuitear y tratar con agresividad a los periodistas o para pedirle una canción a Jorge Drexler mientras miles y miles de argentinos están sufriendo. Usted no dijo una palabra y el que calla otorga, frente a una solicitada dónde más de 300 periodistas, denunciaron ataques e intimidaciones. Usted se quedó mudo cuando dos mafiosos de su partido incitaron al crimen de Mauricio Macri. Uno pidió colgarlo y otro fusilarlo en Plaza de Mayo. ¿Qué hubiera pasado si algún radical o macrista hubiera dicho semejante aberración de usted o de Cristina?

Usted prefiere hablar de canallas y miserables mientras millones padecen la falta de trabajo feroz, la pobreza criminal, el encierro cuasi vitalicio y el avance autoritario sobre las instituciones republicanas. Y como si esto fuera poco, en un par de semanas, tanto Cristóbal López como Lázaro Báez en libertad van a iniciarle juicios al estado para que le devuelven todo lo que ellos nos robaron. Y con un agregado: encima van a pedir una indemnización colosal. Es el reino del revés de María Elena Walsh, donde un ladrón es vigilante y otro es juez.

Esta mañana, Jorge Lanata, hizo dos reflexiones muy atinadas. Dijo que parece que usted, Alberto, todavía no se dio cuenta que es, o que debería ser, el presidente de todos y no el gerente de Cristina. Y que a Cafiero le queda muy grande el cargo. Cada vez que habla o aparece en cámara, baja un par de escalones.

Alberto, tenga cuidado con los golpes. Piense porque Sergio Berni hace lo que quiere Cristina y dice que es su única jefa política. No pierda tiempo en confrontar con los periodistas independientes ni con los políticos opositores. Ellos utilizan palabras y representan el disenso que es el ADN de toda democracia. Invierta su energía en recuperar el timón de su gobierno. En vigilar que los soldados de Cristina no terminen de tomar por asalto la Casa Rosada y Olivos. Ponga una foto de Sergio Acevedo que fue entronizado como usted por Cristina y que luego fue arrojado por la ventana y que hoy tiene tanto pánico que ni quiere hacer una declaración pública. Siempre recuerde que Cristina ni olvida ni perdona. Usted fue el que más atrocidades dijo de ella. En videos y audios esta la prueba: Cínica, delirante y sicópata es lo que usted le dijo. ¿Cree que Cristina lo borró de su cabeza o lo está utilizando y en su momento se tomará venganza? Le pregunto.

¿Qué cree que hará Cristina si la crisis económica se convierte en una hecatombe como anunció el intendente Mario Ishi? ¿Cristina se pondrá a su lado o se lavará las manos? ¿Fomentará acuerdos racionales para que vengan las inversiones o lo empujará a los brazos de Maduro, Correa y Evo Morales?

Para el final conviene regresar a lo que usted generó con su irresponsable tuit. Fernando Esteche, es uno de los más violentos militantes cristinistas. Apoya a Hezbollah, estuvo preso por arrojar bombas molotov en un local de la provincia de Neuquén y fue apuñalado por sus propios ex compañeros de Quebracho. Hoy le dijo a Diego Leuco: “No te sientas impune que todo se paga”.

Otros cristinistas, que defienden a corruptos de estado, arrastraron su genuflexión como el caso del empresario millonario Daniel Grinbank. Criticó a la víctima del ataque del video con las trompadas, a Diego, diciendo que “tuvo una absoluta incapacidad de saber repreguntar fruto de su mediocridad profesional y ahora busca la revancha poniéndose en víctima”. No se preocupe Grinbank, que la suya ya está. Dentro de poco va a salir la ayuda del gobierno para los patrones del espectáculo que hoy tienen sus ingresos en cero. No es necesario que haga más méritos.

Un espía K de verdad como Rodolfo Tailhade en la misma línea de los Fernández castigó duramente a Ignacio Viale, hermano de Juanita y productor de los programas de Mirtha Legrand. Lo calificó de corrupto y lo amenazó con que “va a tener que dar explicaciones en la Bicameral de inteligencia por sus negocios con la mafia macrista y por ensayar el golpismo explícito”. El colega Antonio Laje le salió al cruce y planteó que “no se puede tener semejante nivel de amenaza y patoterismo. Es brutal”.

Pero Miriam Lewin, la defensora del público, superó todos los límites levantando su espada censuradora contra Baby Etechecopar: “Apuntamos a evitar los discursos que atrasan para que la sociedad no los escuche por anacrónicos”. ¿Miriam Lewin es la que decide en este país que discurso debe escuchar o no la sociedad? ¿Ella decide que es anacrónico y que no? ¿Estamos todos locos? No sean ansiosos, muchachos. Están haciendo todo lo posible, pero todavía no llegamos a Venezuela. En este país todavía hay democracia y cada uno escucha lo que tiene ganas. No hay ningún burócrata estatal que nos pueda decir que tenemos que escuchar o ver los argentinos? Es cierto que hay una vicepresidenta que armó videos escrachando y acusando a periodistas de ser parte de una asociación ilícita. Y que tenemos un presidente formal que llegó a fomentar que se ataque a trompadas, a los que piensan distinto.
Con todo respeto, Alberto, tenga cuidado con los golpes. Vigile a Cristina que viene con el zerrucho y en lugar de atacar a medio mundo, pruebe con gobernar. Pruebe con gobernar, que para eso lo eligieron.

Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre.