Santiago Kovadloff: “Se ha guardado bajo llave el porvenir de los argentinos”

4054

El ensayista apuntó contra el doble discurso del presidente y su aprovechamiento de la cuarentena. “La reclusión se fue convirtiendo poco a poco en un amordazamiento del derecho a trabajo y a la libertad”.


En medio del intenso rechazo de la oposición y gran parte de la sociedad frente el avasallamiento del kirchnerismo sobre la división de poderes y las instituciones que se viene efectuando desde los primeros meses del año, Santiago Kovadloff brindó otro soberbio análisis que describe la realidad que está viviendo el país.

“Se ha cerrado bajo llave el porvenir de los argentinos, la reclusión que empieza siendo una medida sanitaria que puede tener menor o mayor consistencia, se fue convirtiendo poco a poco en un amordazamiento del derecho al porvenir, al trabajo, a la libertad para elegir un camino para la propia vida y a la dignidad que da el trabajo“, comenzó el ensayista en Palabra de Leuco, por TN.

A la vez, consideró que “hay un crecimiento enorme de la inseguridad que no es solamente la posibilidad de estar expuesto al delito, sino fundamentalmente la inseguridad que nace del hecho de no saber si uno puede o no tener proyectos, si puede ser una persona que construya su vida a base de un proyecto”.

Focalizando en el doble discurso del presidente Alberto Fernández y sus reiterados casos en donde se desdice de algo que expresó días, meses o hasta años atrás, el filósofo hizo otra brillante observación: “Esa imagen del pasado no parece tener nada que ver con su discurso del presente. Son antinómicos. Parece que Fernández hubiera querido romper con su palabra del pasado mediante su palabra del presente. Por eso con la marcha del 17 de agosto y que se suma a las anteriores, buscamos generar contigüidad y complementación entre pasado, presente y futuro. Que el pasado no se vea desmentido por el presente, ni el futuro subestimado por la prostitución del presente, convertido en un espacio de inmovilidad”.

Y remató: “Esto es una condición necesaria para una vida con sentido, concebir la palabra de ayer es haber renunciado a la verdad, al espíritu crítico, es haber acatado la idea de que hablar es no decir nada”.