Repudio generalizado a la creación de un “tribunal ético del lawfare”

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Distintas personalidades del ámbito judicial, político y periodístico señalan que es una manera de tapar las causas por corrupción y que se podría definir como una recreación de “la CONADEP del periodismo”.


La reciente creación de un “tribunal ético de juzgamiento de Lawfare” impulsado por dirigentes del kirchnerismo y aliados generó el repudio masivo de constitucionalistas, diputados y periodistas, ya que de ahora en más el organismo analizará la conducta de jueces, fiscales y periodistas que investigaron casos de corrupción de los gobiernos de Cristina Kirchner, Lula Da Silva, Rafael Correa y Dilma Rousseff, para luego dictar “una sentencia” contra los culpables. Una clásica jugada del modelo político K.

Este tribunal sesionará en Madrid y estará encabezado por el abogado de la titular de las Madres de Plaza de Mayo y del dueño de Electroingeniería, Eduardo Barcesat, acompañado por el exjuez español Baltasar Garzón. Las decisiones se conocerán recién en noviembre del 2020 y entre los investigados de la Argentina estarán el fallecido juez Claudio Bonadio -principal magistrado que lideró los expedientes contra CFK- y varios periodistas reconocidos como Daniel Santoro, Jorge Lanata y Luis Majul.

La invención de este desopilante organismo provocó una gran polémica y tuvo mucha repercusión en las redes sociales. El constitucionalista Daniel Sabsay afirmó que “un tribunal creado por voluntad de quienes se proclaman sus miembros y deciden su jurisdicción y competencia, es una farsa para tapar las causas por corrupción”.

Y sentenció. “Claro que teniendo en cuenta quienes son sus autores es de temer que la destrucción institucional esté en marcha. Esperemos que el Presidente Alberto Fernández lo desestime”.

En la misma línea, el presidente de Poder Ciudadano Hugo Wortman Jofre, sostuvo que “un Tribunal Ético de alcance internacional donde algunas personas funcionen como jueces, otras como víctimas y otras como victimarios es una idea que pone en crisis y debilita las decisiones de los Tribunales de Justicia verdaderos, que deben actuar legitimados en cada una de las jurisdicciones democráticas donde actúan”. “Los Tribunales éticos actúan entre pares y mediante mecanismos previos de aceptación y funcionamiento.Todo este anuncio tiene más valor publicitario que práctico y se asemeja más a un “escrache internacional” que a un juicio que busque la verdad de algún conflicto”, consideró.

Luis Petri, diputado de Cambiemos, también se expresó en contra de la iniciativa y no tuvo dudas al decir que “Barcesat y Baltazar Garzón arman un “tribunal ético” contra el Lawfare para lavar culpas y “condenar” a periodistas, fiscales y jueces”.

Después decían que Dady Brieva hablaba a título personal y que era imposible una CONADEP contra el periodismo. Fueron más allá Además de ser una farsa y simulacro de juicio para construir el relato de persecución, la conformación de este Tribunal “ético” viola nuestra Constitución Nacional cuando establece que en el país nadie puede ser juzgado por comisiones especiales, como en la dictaduras”, aseveró.

Marcelo Longobardi, conductor de Cada Mañana en Radio MItre, utilizó un espacio de programa para repudiar esta creación al considerarlo una “farsa que rodea al ridículo”. “La política tiene muchas dimensiones y ahora descubrimos una nueva dimensión que es el simulacro. Esto es una suerte de farsa teatral que pretende juzgar a personas. Para muchos se parece a la CONADEP del periodismo pero como hay jueces involucrados va mas allá”.

A su turno, el director de Fundamedios de Ecuador, César Ricuarte, sostuvo por su parte que “la creación de un Tribunal Ético adhoc de ex presidentes latinoamericanos acusados de corrupción es un siniestro intento de obstaculizar o interferir en la Justicia de varios países pues trata de deslegitimar procesos legales abiertos, como es el caso “Sobornos” en el Ecuador, donde se ha detectado más de 180 pruebas sobre la existencia de una extensa organización delictiva en el Estado ecuatoriano dirigida desde el mismo Palacio de Gobierno por el propio Rafael Correa”.