Quién es Fernanda Vallejos, la diputada K que impulsa la estatización de empresas

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Discípula de Kicillof y seguidora de Boudou, la legisladora recibió un amplio apoyo del oficialismo y duras críticas desde la oposición por proponer que el Estado se quede con una parte de las entidades que sean asistidas por la pandemia.


La diputada de Unidad Ciudadana Fernanda Vallejos encendió la polémica esta semana al proponer que el Estado tenga “participación en el capital” de las empresas que sean auxiliadas con subsidios durante la pandemia de coronavirus. Se trata del ATP, el denominado el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción lanzado en cuarentena en medio de los efectos negativos que causó en la economía.

“Varios grupos económicos de los que se tiene conocimiento que han protagonizado distintos episodios de fuga de capitales, que tienen sede o vinculaciones con guaridas fiscales. Si el Estado decide subsidiar a grandes grupos, sería razonable, como lo han hecho antes y lo están haciendo ahora las economías más desarrolladas, que lo haga no como un regalo a esas empresas, sino a cambio de una participación en el capital de las compañías”, lanzó en su cuenta de Twitter la legisladora.

Repudiada desde la oposición y respaldada por varios referentes del Ejecutivo, Vallejos quedó en el centro de la discusión. Es economista recibida en la Universidad de Buenos Aires y además de ocupar una banca en la Cámara Baja, es directora del equipo Proyecto Económico. Escaló en el kirchnerismo como discípula de Axel Kicillof: trabajó en el Ministerio de Economía bajo su dirección en el área de Cuentas Nacionales, y fue su alumna en la materia Historia del Pensamiento Económico 2.

Asumió en el Congreso el 10 de diciembre de 2017 luego de que CFK la pusiera como cabeza de lista para diputados nacionales bonaerenses en las elecciones de ese año, y su mandato vence en diciembre de 2021. Además, había integrado la agrupación La Gran Makro, espacio creado por el ex ministro de Economía y vicepresidente, Amado Boudou.

Ya como candidata, en septiembre de 2017 protagonizó una serie de escándalos por sus declaraciones a favor de uno de los símbolos de la corrupción K, el ex ministro de Planificación, Julio De Vido, como el gestor del “plan nuclear en la Argentina”.

Por esos tiempos, la economista también se refería a Amado Boudou como un perseguido político y lo llegó a comparar con Hipólito Yrigoyen y Juan Domingo Perón. “Tengo la sensación de que este proceso de persecución comenzó con Boudou. La recuperación de los fondos de los trabajadores es algo que el poder económico nunca le va a perdonar, como nunca se lo perdonaron a Hipólito Yrigoyen, a Perón, a Evita, a Néstor ni a Cristina”, afirmaba.