Enfocado en las elecciones, el diputado aclaró que “el adversario es el kirchnerismo”. También defenestró a Alberto por “hacer de la pandemia ‘la Biblia y el Calefón’ y después convertir Olivos en “un salón de fiestas”.
El diputado nacional de Juntos por el Cambio, Mario Negri, se despachó contra el presidente Alberto Fernández por la seguidilla de visitas a la Quinta de Olivos durante los meses más duros de la cuarentena obligatoria, al sostener que “hizo de la pandemia ‘la Biblia y el Calefón” y tuvo un discurso “incompatible” con sus acciones, convirtiendo además la residencia presidencial en “un salón de fiestas”.
“A mi entender, el Gobierno hizo de la pandemia y de la cuarentena ‘la Biblia y el Calefón’, donde la primera era para los que tenían que estar encerrados y la segunda para los que jodían en el poder“, señaló el dirigente cordobés en El diario de Leuco, programa que conduce Alfredo Leuco en LN+. Comparó la tradicional frase que engloba una contradicción y que se popularizó a finales del siglo pasado con el histórico programa de Jorge Guinzburg.
Sin aflojar, el legislador radical expresó que “el problema del ‘Olivos-gate’ no son las personas que puedan o no ver al presidente, sino la incompatibilidad del discurso de Alberto Fernández con lo que él hacía”, y le sumó otros escándalos más recientes como el masivo acto de Gildo Insfrán en Formosa y el ‘pogo militante’ en la asunción de Nicolás Kreplak como ministro de Salud en la provincia de Buenos Aires.
“Es lógico que la gente no les crea. Olivos tendría que haber sido un sanatorio donde solamente esté el que gobierna con los que necesita, y no un salón de fiestas“, enfatizó.
Respecto a las elecciones y el reciente tratado de convivencia que se firmó entre los referentes de la oposición para evitar nuevas internas, Negri instó a seguir por el camino de la unidad. “Mi mensaje es que no se pongan a tomar caña con ruda antes de tiempo, porque hay que subir al Himalaya y nuestra energía debe estar puesta al servicio de eso. Después que nos dicen que los cordobeses somos una mierda, ¡no saben las ganas que tengo de ir al Senado a discutir directamente con los adláteres de Cristina Kirchner!”
“El kirchnerismo no está a mil bancas de tener la mayoría, sino a diez, y ellos son orfebres en la idea de buscar con un termómetro cada voto que pueda sumar, y además siempre tienen un ómnibus a quién alquilárselo de un tercero para dejarlos a las puertas de los 129 diputados”, advirtió.
Negri admitió que “Juntos por el Cambio no es la perfección, sino que está hecho por seres humanos con visiones distintas”, además de que “es un colectivo del que está adueñado la sociedad y no los dirigentes, una sociedad que quiere la ley, un país normal y no caerse del planeta”. Y finalizó: “Tenemos diferencias, pero no pueden ser la bandera de lucha. Las banderas tienen que ser nuestros adversarios, la decadencia y la pobreza“.
















