Desde Francia, el ex presidente apoyó a Horacio Rodríguez Larreta porque “marca un camino” al disponer reaperturas programadas en la Ciudad de Buenos Aires.
Mauricio Macri lanzó otra tajante crítica contra el Gobierno de Alberto Fernández por el manejo de la pandemia y aseguró que “el modelo de cuarentena sin salida no va más”, a la vez que apoyó al Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, porque “marca un camino” al disponer reaperturas programadas en la Ciudad de Buenos Aires.
Así reflexionó el ex presidente en una conferencia virtual junto a los principales referentes de JxC, en el que cerraron filas y decidieron bajarle el perfil a ciertas diferencias surgidas en los últimos días, no sólo respecto al nivel de dureza que debe ostentar la oposición sino también acerca de la publicación del comunicado que calificó a la reforma judicial que impulsa el Gobierno como “una reedición de la propuesta de los noventa”.
Se avanzó en la necesidad de alinear los discursos de los mandatarios provinciales y de ver la posibilidad de “ir marcando más diferencias” con la Casa Rosada en cuanto a la política sanitaria.
Ante un comentario de Cristian Ritondo, jefe del bloque de diputados del PRO, Macri insistió en que “administramos la pandemia mejor que el Gobierno en los lugares que gobernamos, tenemos esquemas de salida”, al tiempo que avaló “la gestión de Horacio y Fernán (Quirós, ministro de Salud) en el manejo de los contagios y la política sanitaria”.
La titular de PRO, Patricia Bullrich, recordó el comunicado conjunto del 12 de abril, en el que ya alertaban sobre “las consecuencias económicas” que traería la pandemia extendida en el tiempo. A su turno, más conciliadora, la ex gobernadora María Eugenia Vidal defendió la necesidad de “equilibrar” y de criticar “sin dejar de decir que hay que cumplir” con los protocolos y las medidas sanitarias.
Los participantes discreparon parcialmente en el análisis de cómo pararse frente a la pandemia, pero coincidieron en cuanto al proyecto oficialista de reforma judicial: “Está hecho a la medida de Cristina Kirchner”, citó La Nación a uno de los asistentes. En ese sentido, acordaron no aceptar tratarla en sesiones virtuales. Y en relación al comunicado de la semana pasada, la idea es “unificar la comunicación” hacia adelante para evitar diferencias de criterio y “filtraciones”.
Así, hicieron referencia al evidente enojo de Rodríguez Larreta cuando advirtió que fue el único firmante de un texto que criticaba al Gobierno de Alberto Fernández, mientras sus pares radicales (Rodolfo Suárez, de Mendoza; Gustavo Valdés, de Corrientes, y Gerardo Morales, de Jujuy) no aparecían.
De la reunión, en la que se habló además de “unificar posiciones” en cuanto a la negociación de la deuda, participaron también el presidente de la UCR, Alfredo Cornejo, el titular de la CC-ARI, Maximiliano Ferraro; el radical cordobés Mario Negri, el peronista Miguel Angel Pichetto y referentes legislativos de Juntos por el Cambio, como Juan Manuel López, Humberto Schiavoni y el radical Luis Naidenoff.
La Argentina acaba de entrar en el peor de los mundos: al colapso económico más dramático de la historia se le agrega una de las mayores tasas de contagios de Covid-19 de todo el planeta.
Nuestro país está empezando a pagar la falta de planes de la que se jactó el presidente en el Financial Times, el medio económico más consultado del mundo.
La cuarentena masiva e indiscriminada, la más extensa del mundo, en efecto, no constituye un plan, sino, más bien al contrario, es la forma que concibió la sociedad medieval, precientífica, para evitar cualquier estrategia.
Pero incluso en la Edad Media, las cuarentenas duraban cuarenta días, no centenares. Desde el comienzo de la pandemia y a partir de la declaración de la cuarentena, la Argentina fue trazando su destino.
Igual que en las tragedias griegas, ese destino, como lugar de llegada y como albur, estaba escrito desde el comienzo, anunciado por el oráculo.
No fueron pocas las voces que anunciaron que al final del camino se unirían la ruina económica y el crecimiento de los contagios, sin que exista una comisión de economistas que contrapese a la de los infectólogos que trazan las políticas de este país.
Al invocar el nombre del Dr. Cahn, muchos recuerdan al temible Gengis Khan, el que devastó Samarcanda con la misma saña con la que nuestro gran Cahn arrasó con la economía.
El programa sanitario de los consejeros del presidente hasta ahora, sólo hasta ahora, dejó un saldo de desocupación récord, deserción escolar sin precedentes, caída del poder adquisitivo de los salarios, caída del comercio, de la industria, de las expectativas, del consumo, la extinción de más de 300.000 empleos, y una inflación imparable.
Con justicia podría llamarse el plan Pedro Gengis Khan. El único plan fue la división del trabajo en la gestión del coronavirus: Cristina se quedó con la corona y Alberto con el virus.
Aunque, al parecer, la reina no estaría pudiendo reinar y al presidente se le estaría haciendo cuesta arriba gobernar.
La vice no consigue ningún éxito en sus áreas de interés: la expropiación de Vicentín naufragó, la ampliación de la corte se adivina inviable y la reforma de la justicia no pasaría la prueba en diputados.
Mientras vemos las playas europeas repletas, el ministro de salud bonaerense nos dice que ni soñemos con las vacaciones del próximo verano, insulta al gobierno de Brasil y culpa a la prensa por el fracaso de las políticas que pretende imponer en la Ciudad de Buenos Aires y ni siquiera puede hacer cumplir en su propio territorio.
Pero además, el gobierno se metió sin que nadie lo empujara en una trampa de la que no sabe cómo salir: se comparó con el resto del mundo en términos despectivos, soberbios e innecesarios.
No sólo se ganó las desmentidas airadas de Chile, Brasil, Cataluña y Suecia, sino que Fernández, que se resiste a ser dueño de su silencio, se convirtió en el esclavo de sus palabras.
En efecto, en su papel de docente universitario, entre filminas y números equivocados, detrás de unos lentes anacrónicos que le hacen ver el mundo con medio siglo de atraso, Alberto Fernández se permitió dictar cátedra de salud pública nada menos que a Suecia.
¡Suecia!, el país con el sistema de salud más avanzado del planeta. Los representantes del kirchnerismo ostentan una tendencia irrefrenable a practicar el ridículo y poner la cabeza en la guillotina sin que nadie los obligue.
Así como el inefable Aníbal Fernández ofreció a la posteridad la inolvidable frase “en Argentina hay menos pobres que en Alemania” y será recordado sólo por eso, Alberto quiso arrebatarle su lugar en el podio.
Dijo sin que se le cayera la cara de vergüenza que si Argentina siguiera ciertas recomendaciones hoy estaría como Suecia. Hace un par de semanas sucedió lo que presagiaba el oráculo: Argentina alcanzó y superó a Suecia con 246.486 contagios, contra 82.972 de Suecia.
Entre que el presidente abrió la boca y el día de la fecha, Argentina triplicó a Suecia en número de enfermos. La semana próxima el gobierno deberá soportar con vergüenza y los argentinos con dolor la triste noticia de que Argentina superará a Suecia en también en número de muertos.
El karma no es un concepto mágico: es la consecuencia de cada acto; una secuencia de causas y efectos que, en este caso, se pueden establecer con claridad meridiana.
Este destino estaba escrito desde que Alberto confesó “Cristina y yo somos lo mismo”. Quienes no quisieron escuchar esa frase sellaron su propia suerte el día que pusieron su voto en la urna, oráculo y karma a la que nadie podrá transferir la culpa por sus propias decisiones.
Así se descargó la diputada de JxC Graciela Ocaña contra el ministro de salud bonaerense tras volver a culpar a la Ciudad del aumento de casos de coronavirus.
El ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollan, volvió a desquitarse contra la política sanitaria de Horacio Rodríguez Larreta y hasta se animó a decir que la Provincia tiene más casos de coronavirus porque realiza más testeos que la Ciudad. En relación a la curva de infectados, consideró que la Capital Federal “hace entre 2.200 y 2.900 testeos de residentes. Nosotros estábamos haciendo 2.000 y ahora 10.000”.
“Los contagios van de CABA hacia Provincia, la mayor concentración empezó en la Ciudad. Si uno no hace muchos más testeos, no va a encontrar más casos. Hoy nosotros multiplicamos la cantidad en casi cuatro en el último mes. Cuando uno busca más, encuentra más“, fue la frase del funcionario que despertó la bronca en la oposición.
Diputados como Graciela Ocaña y Waldo Wolff de Juntos por el Cambio; Juan Manuel López de la Coalición Cívica, y la científica del Conicet Sandra Pitta, salieron a contestarle a Gollan.
Ministro, ocúpese de lo que sucede en la Provincia.Tiene miles de sospechosos, hisopados sin diagnóstico,incluso en terapia. Hágase cargo d su ineptitud. “En la ciudad de Buenos Aires hay cada vez más casos y eso hace que se distribuya por otros lugares" https://t.co/goVlHc1l3T
Gobiernan PBA 28/36 años y el 30% más postergado 100% del tiempo, pero la culpa es de Ciudad. No tienen vergüenza
Coronavirus en la Argentina. Gollan: "En la ciudad de Buenos Aires hay cada vez más casos y eso hace que se distribuya por otros lugares" – https://t.co/QKnv4jATQ9
"Y si no hay, me ocuparé de contagiar a la mayor parte de los porteños para que haya cada vez mas casos. Ya está. Me encapriché" https://t.co/IDSFkqOc10
Lamento que los bonaerenses se tengan que cuidar solos porque este incapaz no puede cuidar a nadie. En la Ciudad no solo hay un Ministro impecable, se cuida a la gente, la curva está en una meseta y hay un plan de salida.https://t.co/A62Ci4gzn3
Elisa Carrió siempre fue un huracán que no se calla, ni se vende. Es la sangre, profundamente republicana que corre por sus venas. Estaba reponiendo fuerzas, con perfil muy bajo, casi retirada del gran escenario político, pero ahora, se vio obligada a volver con toda su potencia. Tiene un olfato muy desarrollado para detectar el ataque antidemocrático de los corruptos y la peligrosidad para las instituciones del plan sistemático de impunidad y venganza que impulsa Cristina.
Tal vez sean las dos personas que tienen más claro, el país que quieren construir. Es como una gigantesca pulseada entre dos mitades de la Argentina. Cristina y Lilita. Son mujeres aguerridas, abogadas y de la misma generación, solo que Cristina tiene tres años más de edad. Una en Santa Cruz y la otra en el Chaco, ambas se formaron políticamente en provincias pobres, pero en distintas matrices ideológicas. Cristina en la Juventud Peronista que hoy se referencia en los populismos autoritarios de Evita y Hugo Chávez. Y Lilita en la social democracia del radicalismo de Alfonsín y en la lucha contra todos los totalitarismos de Hannah Arendt.
Cristina es millonaria y su fortuna y la del Cártel de los Pingüinos, no tiene otra explicación que el saqueo al estado perpetrado por ella, como jefa de una asociación ilícita. Así la califican en un par de causas judiciales de las 6 en las que está acusada de delitos de corrupción de las 8 en total que tiene elevadas a juicio oral. Eso significa que esos 8 procesamientos, fueron confirmados por la cámara revisora correspondiente. Estamos hablando de Los Sauces, Hotesur, Pacto con Irán, Dólar futuro, Obra Pública y Cuadernos de las Coimas de las que derivaron la de la cartelización y los subsidios a los trenes.
Los cuadernos de las coimas, es una de las causas más graves y con mayor cantidad de pruebas, testimonios y arrepentidos que confesaron un mecanismo colosal de corrupción de estado. La justicia, en el expediente, lo definió como “la mayor organización criminal de las últimas décadas”. Yo agrego que semejante latrocinio no tiene antecedentes en la historia de los gobiernos democráticos. Estas informaciones tratan de explicar porque Cristina, sus hijos y sus secuaces, son millonarios. Lilita es todo lo contrario. Es austera y casi no tiene bienes materiales. Jamás tuvo ni siquiera una sospecha de corrupción. Le armaron una pila de denuncias para desprestigiarla y en todas, se probó su inocencia.
La gran novedad de estos últimos días es el regreso al combate político de Elisa María Avelina Carrió contra Cristina Elisabet Fernández de Kirchner. Insisto: dos mujeres y dos países con valores y éticas antagónicas. Tal como es su estilo, el huracán Carrió fue arrasador con sus últimas denuncias que sacudieron, no solamente al cristinismo. También obligaron a la propia oposición de Juntos por el Cambio a revisar la postura de algunos dirigentes que están borrados o que sus actitudes tienen la tibieza de una brisa veraniega. Carrió no se distrajo con fuegos de artificio. Fue al hueso. Sin medias tintas ni eufemismos. Llamó a las cosas por su nombre. Convocó a una “resistencia pacífica por la vía del derecho” ante lo que consideró una suerte de “estado de sitio” que instaló el gobierno aprovechando la lucha contra el virus y la cuarentena eterna.
Por eso calificó a Alberto y Cristina como “fascistas”. Y dijo que la vice, “solamente busca garantizar su impunidad. Vamos hacia una hegemonía absoluta de Cristina”. Carrió los acusa de “alta traición a la patria” y asegura que el decretazo de Alberto que prohíbe los encuentros familiares es “inconstitucional, perverso, irracional y va contra el estado de derecho” y es de “nulidad absoluta” porque “invade el campo penal y crea un delito, algo que está prohibido por la Constitución”. Carrió argumentó que “van a destruir los hogares porque los chicos van a tener depresiones tremendas y los grandes se van a morir de soledad”.
La doctora Carrió, también hizo una advertencia. Denunció que Cristina armó una campaña contra Horacio Rodríguez Larreta porque le preocupa que el jefe de gobierno de la ciudad está primero en imagen positiva e intención de voto en varias encuestas. ¿Qué hizo, Cristina? Mandó a su tropa a disparar contra Larreta por todos los motivos posibles. Cristina está al mando de la Argentina. Controla la botonera de los principales y más estratégicos cargos. La semana pasada le comenté que su gran pesadilla son los banderazos y los cacerolazos porque es lo único que no puede controlar. Todo lo contrario, los reclamos del 17-A que circulan por las redes reclaman el juicio, castigo y condena para Cristina. Piden cárcel para ella.
Esos ciudadanos independientes también tienen sus reflejos entrenados para registrar los groseros ataques al funcionamiento de lo que ellos llaman democracia burguesa. El lúcido periodista y escritor, Jorge Fernández Díaz lo puso en evidencia en su programa en esta querida radio Mitre. Dijo que Cristina viene a romper, a destruir esta democracia que es la democracia que con mucho esfuerzo se reconstruyó en 1983 con Alfonsín. Y aclara que Cristina y sus guardianes quieren otro sistema que ellos llaman democracia, pero que es un feudo estado céntrico. Y dice que ya lo hicieron en Santa Cruz y que no hace falta ir a Caracas para verlo de cerca. Esta es la gran batalla. Es entre una democracia como la de Francia o de Uruguay o el ladri feudalismo de Formosa o Santa Cruz.
En todas las convocatorias se pone al general José de San Martín como símbolo de esta protesta que, van a intentar que sea será multitudinaria. Es que hay mucha bronca en un sector importante de la ciudadanía. Se juntan varios motivos personales y colectivos. El más trascendente, es la búsqueda pornográfica y descarada de la impunidad para los delitos de Cristina, su familia y sus cómplices.
Cristina acusó directamente, con nombre y apellido a los jueces de la Cámara Federal por un fallo que revocó una medida insólita de la jueza Servini, pedida por Cristóbal López. Cristina dijo que Martin Irurzum es el de la doctrina de las prisiones preventivas para los opositores a Macri y que Leopoldo Bruglia era, el del traslado flojo de papeles, sin acuerdo del senado y sin prestar juramento de ley. Cristina tiene la memoria selectiva y sesgada. No dijo nada de los condenados en doble instancia como Amado Boudou quien era su vice y su protegido, ni de los corruptos confesos como Ricardo Jaime, Víctor Manzanares, José López y Claudio Uberti, entre otros. Y no dijo una palabra de que la Corte Suprema de Justicia avaló esos traslados que ella califica como “flojos de papeles”.
Todo el tiempo sigue las enseñanzas del peor Perón, del mas autoritario: “Al amigo todo, y al enemigo ni justicia”. No quiero ser tan duro pero fue el propio Alberto Fernández que fustigó su actitud y la llamó “cínica y psicopática”. Cristina hizo una presentación ante la justicia contra Google porque en ese buscador aparecía como “Ladrona de la Nación Argentina”.
En ese mismo camino chicanero, los memes de los ciudadanos opositores se tomaron revancha con una remera en cuyo pecho aparece la inscripción “Google tiene razón” y otro más cruel y macabro. Es una placa roja de Crónica que dice “Apareció muerto Google en un departamento de Puerto Madero”.
Pero la protesta del lunes 17, en todas las plazas y lugares emblemáticos de la Argentina, también tiene como disparador la terrible situación económica, los comercios pequeños que se fundieron por miles, los sueños y proyectos de progreso que se cayeron a pedazos, las patotas jurásicas de Hugo Moyano contra la innovación y el futuro de Mercado Libre, el intento de quedarse con Vicentín, la destrucción de los alimentos y dólares de exportación que contenían 125 silobolsas y la criminalidad más sanguinaria de la inseguridad que se multiplicó con la liberación de presos que produjo este gobierno en un acto casi suicida.
Otra gran indignación se produce por la doble vara que tiene Cristina y sus fanáticos sobre los asesinados por las policías de provincias peronistas y la desaparición forzada de Facundo Astudillo Castro donde todas las sospecha conducen a las fuerzas que conducen Sergio Berni, un Rambo bolsonariano y de cabotaje y Axel Kicillof. Y ni que hablar del intento de armar una Corte Suprema con la camiseta de Cristina como propuesta de una comisión asesora liderada por Carlos Beraldi, el abogado de Cristina acusado de prevaricato por Silvina Martínez por estar de los dos lados del mostrador.
Pocas veces hubo en los tribunales un repudio y un rechazo tan grande a un proyecto del Poder Ejecutivo. Los jueces están en guardia, dispuestos a defenderse y a no dejarse llevar por delante.
Es cierto que Cristina ganó las elecciones. Es cierto que las urnas la eligieron. Pero los votos no borran prontuarios ni producen indultos. La memoria colectiva es muy fuerte. No necesita a Google para saber la verdad. Es imposible esconder tanta cleptocracia debajo de la alfombra de la Casa Rosada. Es imposible.
Editorial de Alfredo Leuco en Le doy mi Palabra, por Radio Mitre.
Se trata de la usina térmica ubicada junto a la mina de carbón de Río Turbio, Santa Cruz. Mauricio Macri la había suspendido porque la justicia investiga sobreprecios del 90%.
El Gobierno nacional dejó bajo la órbita de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT), cuyo interventor es Aníbal Fernández, la usina térmica ubicada al lado de la mina de carbón santacruceña. El contrato de construcción de esa central había sido rescindido por la gestión de Mauricio Macri, ya que se encuentra investigada en la justicia federal porque -según la SIGEN- se habrían pagado sobreprecios del 90%. Ahora, el interventor Fernández prepara el pliego para licitar la obra que había inaugurado Cristina Kirchner en 2015. Estima que demandará medio año concluir la obra licitada por primera vez en 2007.
El Decreto presidencial dejó la obra pública de la Central Térmica Río Turbio bajo la órbita de Yacimientos Carboníferos de Río Turbio y de los Servicios Ferroportuarios con Terminales en Punta Loyola y Río Gallegos. Fue la instancia previa para que YCRT prepare un nuevo pliego licitatorio para concluir una obra rodeada de denuncias judiciales, y que de hecho, en plena campaña electoral de 2015, había inaugurado Cristina Kirchner.
Fue el propio interventor, Aníbal Fernández, quien requirió incorporar bajo su dependencia la obra de la Central Térmica Río Turbio. La construcción nunca se terminó, ya que además de los vaivenes administrativos y las causas por corrupción y sobreprecios, la empresa a cargo de la obra, Isolux Corsán, quedó envuelta en la investigación de los Cuadernos de las Coimas. El gobierno de Macri siempre sostuvo que el costo de terminar la obra no justificada la generación de energía que podía aportar al sistema, además que se trataba de una licitación sospechada de corrupción.
Consultado por Clarín, el interventor sostuvo que se está terminando el pliego para un nuevo llamado a licitación, “donde no buscamos consultores externos y convocamos a los mejores técnicos”. Entonces reiteró que su gestión frente a YCRT será la responsable de “terminar la obra”.
Asimismo, señaló que su costo aún no está estimado “pero se trabaja para que sea la mejor oferta”. Fernández cree que la licitación será dentro de los próximos meses y que la conclusión de la obra demandará al menos medio año. Originalmente, la obra había sido adjudicada a la firma española Isolux por el kirchnerismo en 2007.
Según e plan oficial, primero se licitará la primera de las dos calderas de la Usina, que deberá generar 120 MW, y por otro lado el carbón que requerirá para su funcionamiento deberá ser garantizado por el yacimiento minero, que fue objeto de diversas investigaciones judiciales por su elevado costo y bajo rendimiento.
La construcción de esta usina de carbón y térmica está bajo investigación judicial. Se encuentra sospechada de sobreprecios del 90%. Hasta ahora ya se desembolsaron 1.600 millones de dólares, y faltan otros 240 millones para terminarla.
Si se concluye, Rio Turbio aportará 200 mega watts al Sistema Interconectado Nacional, y cada una de esas unidades de medida terminará costando más de 900 dólares. Es 12 veces más de lo que cuesta un “mega” de generación térmica, que no llega ni a 70 dólares.
El país tiene 25.000 MwH de demanda energética. Durante las gestiones anteriores del kirchnerismo hubo proyectos de ampliación de esa capacidad, que quedaron inconclusos. Cristina Kirchner licitó la Usina Termoeléctrica de Río Turbio, una obra diseñada para dos calderas. En 2015, en plena campaña electoral, inauguró sólo una de ellas, que a las 48 horas dejó de funcionar.
Isolux Corsán -a cargo de la construcción- admitió tiempo después que esa inauguración “no correspondía y que terminó dañando el sistema” de la planta.
La administración de Macri recibió la obra con un avance de más del 80%. Calculó que faltaban 240 millones de dólares para terminarla y que “no era redituable”.
Entre lo ya gastado y lo que debería ponerse para terminarla, Río Turbio demandaría casi 1.900 millones de dólares. La obra generaría, según el proyecto, unos 240 MwH, pero 40 de ellos los utiliza la propia usina para su funcionamiento.
Qué se investiga
El juez federal Luis Rodríguez investigó irregularidades en la construcción de la usina. Entre ellas, el manejo de 26.000 millones de pesos que debían destinarse a la puesta en valor de YCRT. Ese caso llevó a la cárcel a Julio De Vido, acusado de malversar 176 millones de pesos. Hoy cumple prisión domiciliaria.
Según la SIGEN, la obra que el kirchnerismo busca reflotar modificó once veces su costo inicial, elevando su valor a 1.631.355.105 dólares, cuando había sido adjudicada por 857.341.128 dólares: los adicionales de la obra incrementaron el 90,28% del contrato original.
Así lo definieron en un encuentro de la mesa nacional de la coalición opositora. Desde París, Mauricio Macri avaló la decisión.
La mesa nacional de Juntos por el Cambio ratificó este lunes que sus legisladores no debatirán en el Congreso de manera remota las iniciativas del Gobierno vinculadas al área de la Justicia. El protocolo de sesiones mixtas aplicado debido a la pandemia por coronavirus venció el viernes pasado y por ende la coalición opositora no habilitará una nueva prórroga por un mes sino que únicamente podrían limitarlo a avales puntuales con temarios definidos y con consenso previo.
En esta oportunidad no hubo comunicado sino un punteo sobre lo que conversaron los representantes del PRO, la UCR y la Coalición Cívica. En las reuniones anteriores habían acordado el rechazo a la eventual ampliación de la Corte Suprema y a la reforma judicial aunque hubo discusiones por los títulos y las firmas. Ahora se definió que actuarían como voceros Patricia Bullrich, Alfredo Cornejo y Maximiliano Ferraro, los tres presidentes de los partidos. Además de los cuestionamientos a las iniciativas K -sumaron el intento de juicio político al procurador interino Eduardo Casal- los referentes del espacio expresaron “preocupación” por la situación económica, social y de inseguridad, y remarcaron la “necesidad de cada día más volver a la normalidad y al trabajo” en el marco de la pandemia.
“Fue una reunión muy productiva. Ratificamos que, en la medida que no tengan un alto consenso los proyectos en la Cámara de Diputados, hay que ir a sesiones presenciales buscando el lugar y la forma para mantener los cuidados y la distancia”, dijo Cornejo a Clarín.
“Decidimos seguir trabajando contra la reforma, la ampliación de la Corte y la remoción del Procurador. No estamos dispuestos al sistema virtual para debatir temas estratégicos”, aseguró Bullrich en la misma línea. “Insistimos en que no hay contexto social, político ni económico para debatir de esa manera una reforma de la Justicia”, coincidió Ferraro.
Para iniciativas de consenso, como la Emergencia Turística o beneficios para propietarios o inquilinos de locales comerciales, Juntos por el Cambio podría dar acuerdo para una única sesión -y así cada vez con otro temario- y no a la prórroga por un mes para evitar que el oficialismo avance con los proyectos discutidos: además de la reforma judicial, la comisión investigadora de Vicentin, el impuesto a las grandes fortunas y el juicio político a Casal, entre otros.
En representación de la UCR participaron Alfredo Cornejo, Mario Negri, Martín Lousteau y Luis Naidenoff. Y por la Coalición Cívica se hicieron presentes Maximiliano Ferraro, Maricel Etchecoin y Juan Manuel López. No estuvo en esta oportunidad Miguel Pichetto, quien sí podría sumarse en los próximos encuentros.
“Los interbloques realizaron un informe sobre la situación en ambas cámaras. A la vez debatimos sobre la necesidad que los proyectos legislativos lleven el acuerdo de todos, dadas las dificultades que trae el sistema virtual para el debate de temas estratégicos”, fue el último planteo que difundieron, ante la falta de coordinación en algunos proyectos como el de teletrabajo, aprobado por Juntos por el Cambio en Diputados y rechazado en el Senado.
El ministro de Salud bonaerense también dijo que en “Provincia hay más infectados porque se testea más”. Apoyó la continuidad de la cuarentena y apuntó contra quienes no la cumplen.
El ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollan, nuevamente cargó contra la política sanitaria de la Capital Federal. Se animó a decir que la Provincia tiene más casos de coronavirus porque realiza más testeos que la Ciudad y en relación a la curva de infectados, consideró que la Capital Federal “hace entre 2.200 y 2.900 testeos de residentes. Nosotros estábamos haciendo 2.000 y ahora 10.000”.
“Los contagios van de CABA hacia Provincia, la mayor concentración empezó en la Ciudad. Si uno no hace muchos más testeos, no va a encontrar más casos. Hoy nosotros multiplicamos la cantidad en casi cuatro en el último mes. Cuando uno busca más, encuentra más“, señaló el funcionario en diálogo con El Destape Radio.
En esa línea sostuvo además que la cifra de casos seguirá en alza durante las próximas semanas: “Muchos quieren que hablemos de que el virus se termine solito un día, pero eso es mágico, no es científico. Tiene una tendencia a seguir creciendo. Mientras la Capital sigue creciendo, nosotros en forma de oleada vamos detrás de ese número. Hay tiempo todavía para seguir creciendo. Este virus tiene una enorme capacidad de sobrevivir y reproducirse porque no es tan agresivo. Es el virus ideal para llegar y quedarse para siempre. Obviamente uno después tendrá la vacuna. Pero por ahora falta mucho tiempo hasta que no tengamos la vacuna”.
Al ser consultado sobre la capacidad de las camas en los hospitales, Gollan explicó que “tratamos de hacer un equilibrio con la cantidad, pero crece mucho más rápido la curva de contagio y esas camas se nos van a seguir agotando”. “No podemos seguir poniendo camas en forma indefinida porque no es una cuestión de espacio físico, no hay más personal ni gente que pueda atender esas camas de terapia“, argumentó.
Por último, se mostró a favor de seguir con la cuarentena porque “siempre controlar más es útil” y cuestionó a aquellos que no la cumplen: “Mucha gente apoya el tema de cuidarse y de la cuarentena en las encuestas. Después reconoce que de alguna manera que no la cumplió a rajatabla y que se juntó con la familia o participó de una reunión. Los jóvenes sienten que ellos tienen bajo riesgo entonces no piensan y salen más”.
Los casos positivos de coronavirus en la provincia de Buenos Aires ascendieron a 151.264 tras confirmarse 2.904 nuevos contagios en las últimas 24 horas, informó este lunes el Ministerio de Salud provincial. Según precisó la cartera provincial, se registraron 862 casos por cada 100.000 habitantes, en tanto que 99.930 personas ya se recuperaron y recibieron el alta. Sobre el total de casos, el 64,9% corresponde a contagios comunitarios, mientras que 14,2% fue por contacto estrecho con casos confirmados; 14,4% está en investigación la causa y el 6,3% corresponde a trabajadores de salud y el 0,2% son casos importados, indicó el informe oficial.
En el territorio bonaerense fallecieron además 2.613 personas desde la llegada de la pandemia al país, en marzo pasado.
El titular de la Oficina Anticorrupción, que dejó su rol de querellante en causas contra Cristina Kirchner, apuntó contra los jueces y destacó la urgencia de una reforma judicial.
En medio de la polémica por la reforma judicial que busca implementar el Gobierno a pesar del gran rechazo que recibió por parte de la Justicia y la oposición, el titular de la Oficina Anticorrupción, Félix Crous, se metió en la discusión con un fuerte disparo a los jueces de Comodoro Py en defensa de la implementación del sistema de juicios por jurados.
“Con 12 jurados que garanticen la representación social hay muchas mayores chances que estén representadas las distintas miradas, ideologías y tradiciones que componen nuestra comunidad que aquellos que componen la comunidad de Comodoro Py, donde tirás una banana y no toca el piso”, indicó el exfiscal, quien también estuvo envuelto en un escándalo meses atrás cuando decidió abandonar el rol de querellante en los expedientes de Hotesur y Los Sauces contra la actual vicepresidenta.
“La idea de que los jueces profesionales son menos influenciables que un jurado de 12 personas es una falacia”, agregó Crous este lunes en declaraciones a El Destape Radio. “El juicio por jurados es imprescindible por la presión de los medios ante los jueces“.
Consultado sobre el proyecto que ya está siendo debatido en el Senado, aseguró que “es una las reformas más esperada y demorada de la Argentina. Tuvimos el intento fallido del final del gobierno de Cristina (Kirchner), un paquete de leyes demolido por el propio sistema judicial”.
Y prosiguió: “Ahora tenemos un nuevo intento. La realidad es autoevidente de la necesidad de una reforma. Hay un extravío enorme por parte del Poder Judicial, una autopercepción torcida de cual es el rol que les toca en un sistema democrático donde el pueblo es el soberano”.
El titular de la Oficina Anticorrupción también analizó la posibilidad de reformar la Corte Suprema. Consideró que “es imprescindible que la Corte tenga más miembros, que tenga representación federal y paridad de género”. “Que Corte tenga cinco miembros “es un triunfo de los sectores oligárquicos en el país”, sentenció.
El auditor general de la Nación aseguró que el país necesita “una sociedad más esperanzada” y que con la política del Gobierno “hay un agobio extraordinario”.
El excandidato a vicepresidente Miguel Ángel Pichetto, cuestionó una vez más la estrategia del gobierno de Alberto Fernández para luchar contra la pandemia en el marco de una nueva extensión del aislamiento obligatorio que se anunciará este semana.
Una de los primeros dardos fueron dirigidos al ministro de salud bonaerense Daniel Gollan, quien junto a su viceministro Nicolás Kreplak alertan diariamente a la sociedad con sus pronósticos apocalípticos. “Se necesita una sociedad más esperanzada. Gollán no ha leído a Mandela, que dice que un gobernante tiene que tomar decisiones con una cuota de esperanza. Hay que dejar de sembrar miedo y contar las muertes. Y ya le instaló que no va a haber vacaciones, es una decisión devastadora de la economía“, apuntó el referente de Juntos por el Cambio a TN.
E insiste en las devastadoras consencuencias del confinamiento en la economía. “No se explica cómo continua esta cuarentena interminable, hay un agobio extraordinario. La mirada tiene que ser de reapertura. Tienen un pensamiento del miedo y del colapso. El nivel de recuperación es alto y el de decesos es bajo“.
El ex senador considera que el oficialismo “sabe que el candidato por izquierda en la provincia no va a caminar, y están preparando una opción por derecha, el protagonismo desorbitante del ministro de seguridad está indicando que hay una preparación de un proceso político. El 2021, control de la cámara de diputados y elección de medio tiempo. Candidato a diputado nacional. El gobierno juega en toda la cancha“, analizó Pichetto en relación al alto protagonismo de Sergio Berni.
Consultado sobre el acuerdo con los bonistas, afirmó que “tardó mucho, pero lo hizo y eso es importante para el sector privado y financiamiento, para que Argentina no vaya al default”. “Tiene que haber un plan fiscal ahora . El Fondo le va a controlar las cuentas cada tres meses al gobierno. Estuvieron prudentes con el acuerdo, no hicieron argentinadas“, concluyó.
Sin filtro, la conductora compartió su dura visión sobre el presidente.
En otra de las famosas “mesazas” por la pantalla de El Trece junto a Jorge Macri, María Belén Ludueña, Marcela Pagano y Sergio Expert como invitados, la conductora Juana Viale no tuvo problemas en debatir sobre la actualidad de la Argentina y expresó sin guardarse nada su opinión sobre lo que la conducción de este Gobierno.
“Yo creo que la Justicia últimamente está muy…”, dijo Juanita y se frenó para pensar bien sus palabras antes de continuar. “Me iba a ir de boca ya”, agregó entre risas. “A veces siento que la Justicia es muy cobarde. Somos muchos los argentinos que luchamos por un país mejor, intentando pagar los impuestos, cumpliendo las leyes, quedándonos en casa en este momento”, empezó.
“A los argentinos nos están matando: nos están matando de hambre y están matando a la clase media. No se puede ir a trabajar. Vos ves que un vicepresidente que estuvo preso ahora va a cobrar una jubilación honorífica, retroactiva. Muchos que estaban imputados salen… Es muy volátil la Justicia. Siempre hablan de que son un poder muy independiente y tampoco se lo puede cuestionar”, reflexionó indignada.
Mientras se debatía sobre la reforma judicial, alegando que el Ejecutivo eligió un mal momento para platear el cambio y comparando la situación con lo que pasó con Vicentin, Juana no se quedó callada y disparó contra Alberto Fernández. “A veces el Presidente parece más un vocero que la persona que toma decisiones”, aseveró.