Tras ser retado por el kirchnerismo duro, trascendió que el Presidente se comunicaría con el líder chavista para explicarle por qué la Argentina rechazó la violación de derechos humanos en Venezuela. Sin embargo, desde Casa Rosada bajaron la llamada.
Aunque es el presidente, Alberto Fernández está cercado por el kirchnerismo duro y cada decisión que toma necesita la aprobación del núcleo más cercano a Cristina Kirchner. Así se demostró una vez más en el caso de Venezuela.
La semana pasada, el representante argentino ante la OEA Carlos Raimundi, había negado el grave informe de la ONU que probaba la violación de derechos humanos y la represión ilegal en el país caribeño, postura que este martes revirtió y despertó la furia de los K, a tal punto que acusaron al presidente de traicionar a su vicepresidenta.
En este marco, según publicó Infobae, el mandatario argentino estaba decidido a llamar a Nicolás Maduro esta tarde para explicarle por qué respaldó el informe de Michelle Bachelet, Alta Comisionada para los DD.HH. Su decisión llegaba en medio de los reclamos del cristinismo y la renuncia de la ultra K Alicia Castro, quien desistió a ocupar la embajada argentina en Rusia, cargo en el que había sido designada en diciembre pero que aún no había asumido ya que su pliego no había sido tratado por el Senado.
Sin embargo, en las últimas horas y ante las fuertes críticas de la oposición, el jefe de Estado decidió no comunicarse con Maduro. Mientras tanto, desde Venezuela ya manifestaron su malestar. El propio dictador dijo que el presidente argentino traicionó el legado de Néstor Kirchner y no acepta las razones presentadas por la diplomacia argentina para explicar su apoyo al informe de las Naciones Unidas.















