A la espera de la segunda ola, llega otro puñado de vacunas a la Argentina

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Son apenas 330 mil dosis que salieron de Rusia para arribar este viernes. Aunque en los últimos días la Argentina subió su ritmo de inoculación, el stock se acaba y el Gobierno lo atribuye a una “dilación global en la producción de vacunas”.


Después de varias horas de misterio sobre la cantidad de vacunas que iba a buscar a Rusia un nuevo vuelo de Aerolíneas Argentinas, el gobierno Nacional confirmó que el avión arribará este viernes por la tarde a Ezeiza con solo 330 mil dosis de la Sputnik V contra el coronavirus. Indicaron que será un nuevo lote del componente 1, en medio de una escasez de dosis que se acentuó en los últimos días y generó gran preocupación de cara a la llegada del otoño y una segunda ola de contagios.

El avión Airbus 330-200, matrícula LV-GIF, que realiza su séptimo vuelo en busca de vacunas, dejó el aeropuerto Internacional Sheremetievo de Moscú con la nominación AR1061 a las 04:08 (hora local), a las 22:08 de la Argentina. “Es una gran responsabilidad para todo el equipo de nuestra aerolínea de bandera”, expresó el presidente de la compañía, Pablo Ceriani, en su cuenta de Twitter

A este cargamento se le sumará otro con tres millones de dosis de la vacuna china Sinopharm, que está previsto lleguen al país la próxima semana. En este caso, el destino será aplicarlas a personas de entre 18 y 59 años, ya que todavía no cuenta con autorización de las autoridades sanitarias para aplicarse a mayores de 60. Por eso estarán destinadas a completar la campaña de inmunización de docentes y de personal estratégico.

En medio de las críticas a la gestión del Gobierno por el escaso número de vacunas que adquirió, el presidente Alberto Fernández brindó el jueves un sorpresivo mensaje en Cadena Nacional desde Casa Rosada, en el cual hizo un balance sobre la lucha contra la pandemia, reconoció las demoras en la vacunación y desaconsejó viajar al extranjero. “La primera vez que les hablé de la pandemia les dije que mi prioridad era cuidar la salud de los argentinos. Algunos creyeron que las medidas que impulsaba eran exageradas. Pero la experiencia demostró que era necesario ganar tiempo para evitar que se sature el sistema de salud. Y así, poder salvar vidas”, dijo el mandatario.

En esa línea, se refirió a la inesperada duración de la crisis sanitaria y a las consecuencias económicas y sociales que trajo. Enumeró tres problemas principales a los que se enfrentan la Argentina y el mundo: la llegada de las segundas olas, las mutaciones y nuevas variantes del virus y la escasez global de vacunas.

“¿Está resultando todo tal como esperábamos? No. Porque hay dilación global en la producción de vacunas”, aseguró en relación con el plan de vacunación.