“Si hubiera disparado al cuerpo del asesino, hoy estaría preso”, afirman en la Ciudad tras el crimen del policía

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Lo dijo el secretario de Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro. Cuestionó la falta de herramientas que disponen las fuerzas y volvió a pedir por la autorización de las pistolas Taser.


A plena luz del día, a metros del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), el inspecto de la Policía Federal Juan Roldán fue asesinado a manos de un delincuente que lo apuñaló antes de ser abatido. El hecho volvió a poner en discusión el accionar de las fuerzas y las herramientas jurídicas que disponen para defenderse. Y en ese punto, desde el Gobierno porteño exigieron mayores permisos para los efectivos.

“Todos los policías que acudieron al lugar actuaron de forma profesional, cuidando a los terceros y disparando al piso para amedrentarlo, porque si le hubiera disparado al cuerpo en forma directa, hoy Roldán estaría preso”, señaló Marcelo D’Alessandro, secretario de Seguridad de la Ciudad.

El inspector Juan Roldán, integrante de la Policía Montada, murió en la tarde del lunes tras ser apuñalado por un hombre en momentos en que junto a un compañero de la fuerza intentaban persuadirlo de que depusiera el arma. En tanto el atacante, identificado como Rodrigo Roza, falleció en la madrugada de este martes.

“Creo que la muerte de Roldán nos debe interpelar a nosotros respecto a qué herramientas se le da a la Policía para actuar ante ciertas situaciones”, aseguró D’Alessandro en declaraciones a radio Mitre.

Recordó también que “el año pasado, un oficial quiso desarmar a una persona que tenía un cuchillo con una patada; la persona terminó cayendo, murió, y ese oficial hoy está procesado por homicidio simple”.

“Todavía seguimos discutiendo si la pistola Taser es una herramienta válida o no”, insistió el funcionario en referencia a la utilización de las armas de descargas eléctrica que la Ciudad iba a comenzar a utilizar pero cuya autorización el gobierno de Alberto Fernández derogó en diciembre pasado.

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