¿Quién fomenta el odio en la Argentina?

1427

Los kirchneristas liderados por Cristina, que perpetraron el robo del siglo, el más grande de la historia democrática… O esos productores agropecuarios auto convocados para mañana en San Nicolás que apuestan todos los días a la cultura del trabajo, el esfuerzo, la innovación tecnológica y el mérito.

¿Quién fomenta el odio en la Argentina?

Los que, como Alberto homenajean al Partido Comunista chino, al autócrata de Vladimir Putin al que llama amigo, o a los dictadores de Venezuela, Cuba y Nicaragua o lo que es peor, cubren a organizaciones terroristas como Hamas….

O los que se movilizan en forma pacífica y masiva con consignas republicanas en defensa de la democracia, la justicia independiente, la libertad y reivindican a los gloriosos gauchos de Güemes que participarán del acto como una forma de reparar la humillación a la que fueron sometidos en Salta por el gobierno nacional.

¿Quién fomenta el odio en la Argentina?

Muchachos peligrosamente ignorantes como los jefes de gabinete de Fernández y Kicillof que son capaces de decir que la oposición sostiene que este es un país de mierda o que los críticos del gobierno superaron el horror genocida del nazismo…

O los ciudadanos independientes que exigen con firmeza, con pasión y sin banderas partidarias defender la producción, el trabajo y la educación. Esa asamblea cívica y multitudinaria de argentinos de a pie, de patriotas mansos que se cansaron de ser humillados y van a gritar sus reclamos tan fuerte como cuando cantan el himno nacional.

¿Quién fomenta el odio en la Argentina?

Los que toda su vida vivieron de la teta del estado y de nuestros impuestos, los que nunca tuvieron que pagar un sueldo o cubrir un cheque o rezar para que llueva o deje de llover. Son los que todos los días toman medidas irracionales contra la exportación de carnes o se quedan con la parte del león de las cosechas de granos o han fundido cientos de miles de comerciantes, hoteles y empresas de todo tipo…

O los que eligieron una tierra emblemática como San Nicolás, donde 1852 las provincias se comprometieron a organizarse como Nación. De allí salió la convocatoria al Congreso General Constituyente. Más federal imposible. Fue el acto fundacional de la República Argentina. Los organizadores auto convocados dicen que allí “germinó la semilla de una Nación que medio siglo después se destacó entre los países más prósperos, desarrollados, progresistas e igualitarios del mundo”.

¿Quién fomenta el odio en la Argentina?

Los que traficaron vacunas y se las robaron a nuestros queridos padres o abuelos, los que fomentan la violenta toma de tierras y el avance sobre la propiedad privada de la mano de personajes como Juan Grabois que dispara contra los blancos de clase media y multiplica la discriminación…

O los que eligieron encontrarse en San Nicolás de los Arroyos, a la vera del Paraná, el lugar que simboliza el encuentro, los acuerdos y los pactos preexistentes que permitieron que en 1853 se sancionara en Santa Fe la Constitución Nacional, nuestra ley suprema. El mensaje del acto de mañana es profundamente patriótico. Esa Constitución tiene los pilares del federalismo, la división de poderes, la libertad y la república.

¿Quién fomenta el odio en la Argentina?

Los que multiplicaron la pobreza, la desocupación, la indigencia, la inflación y la asfixia impositiva a pesar de que gobernaron durante muchos años. Los que acusaron a los runners, chetos, turistas, padres que querían abrir las aulas, personas que exigieron la vacunación completa…

O los que todos los días ponen el hombro para edificar una patria para todos, con la espalda quebrada y de sol a sol. Son los que aportan soluciones en lugar de buscar culpables y dan seguridad jurídica y tranquilidad con mano de obra calificada y neuronas desarrolladas para seducir a los capitales de todo el mundo y que vengan a invertir en el crecimiento de nuestro bendito país.

¿Quién fomenta el odio en la Argentina?

Los que adoctrinan a los chicos y le ponen la camiseta partidaria a la formación de nuestros hijos, los que ponen como ejemplo a los peores gobernadores, los más feudales y autoritarios como Gildo Insfrán o a los mafiosos sindicales más patoteros y extorsionadores como los Moyano o miran para otro lado cuando talibanes despreciables rompen los silo bolsas en el campo solo por el hecho de hacer daño y maldades…

O los chacareros que exportan y aportan miles y miles de dólares, los que trabajan en las agencias de turismo o en la cocina de los hoteles o son empleados de comercio o enfermeros mal pagos y médicos y policías que no son reconocidos en lo económico ni en lo profesional. Esos argentinos comunes y silvestres, estos hermanos argentinos del montón, anónimos que no aflojan nunca y se bancan lo que venga. Son los que tienen fe en el cielo, pero trabajan la tierra, como ese campesino que llevó el cura gaucho Brochero desde Pocho, en Córdoba hasta San Nicolás.

¿Quién fomenta el odio en la Argentina?

Los que en todo hecho delictivo se ponen del lado de los victimarios o las víctimas que padecen los robos y los crímenes y el miedo de que le pase algo a sus seres queridos.

En marzo del año pasado, todavía no había explotado la maldita pandemia, pero el Presidente Fernández dijo que “los auto convocados son opositores disfrazados de chacareros” pese a que son el motor de la producción agropecuaria que es la actividad económica más competitiva del país. Fue una provocación en línea con el pensamiento autoritario de Cristina. Mañana, en el día de la independencia, los que construyen el país del futuro, en la tierra del federalismo y los acuerdos, demostrarán que aman profundamente a la Argentina. Y que son otros son los que fomentan el odio.

Editorial de Alfredo Leuco en Radio Mitre