“Ocupar no es usurpar”: la insólita defensa de Grabois a la toma de tierras

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El piquetero K criticó a los funcionarios que consideran estas acciones como un delito. “No se debe criminalizar una demanda social”, lanzó.


Otra declaración absurda de Juan Grabois. En esta oportunidad, el referente del MTE (Movimiento de Trabajadores Excluidos) y coordinador del Frente Patria Grande, publicó un texto en su cuenta de Facebook sobre la toma de terrenos que se vienen sucediendo en diversos puntos del país, con epicentro en la Provincia de Buenos Aires.

Todo el sistema político, incluidos varios dirigentes del espacio político al que todavía pertenezco, se han apresurado a decir que las ocupaciones de tierra son delito. Puedo tolerar a los que siempre tuvieron la misma posición; me indigna hasta las tripas ver hombres y mujeres comprometidos con la justicia social ceder tan fácil en una cuestión ética crucial del pensamiento humanista y popular: nunca se debe responsabilizar a los excluidos de sus propios padecimientos. Nunca se debe criminalizar una demanda social”, precisó en el comienzo del comunicado, el cual tituló “Odio las tomas”.

En ese sentido, consideró que “nuestra posición es clara y la decimos a cara descubierta: toda familia que se mete en un terreno lo hace por necesidad. No hay ninguna otra explicación. Esas familias son víctimas, no culpables. Llamarlos delincuentes es una bajeza moral y una claudicación ideológica. La acción de estas familias no es delito sino denuncia. Es el grito de los excluidos. Es una acusación contra los verdaderos responsables de su situación, contra un sistema de exclusión y descarte”.

Su carta la difundió 24 horas después de que la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, modificara su postura respecto a la ocupación ilegal de tierras. “Nos preocupa que haya estos hechos de usurpación de tierras. Son actos ilegales prohibidos por la ley”, dijo la funcionaria.

“¿Dónde piensan que van las familias que pierden su hábitat natural en la zona rural? A las villas de las ciudades. La patria sojera es uno de los grandes responsables del crecimiento de las ocupaciones desde mediados de los noventa. Hay otros muchos del sector privado: desarrolladores inmobiliarios que no respetan los humedales, especuladores que compran tierra para revenderla impidiendo la ampliación del parque habitacional y una larga lista de etcéteras”, siguió el piquetero K.

Grabois remarcó que “los 4.400 barrios populares que hoy existen no salieron de un repollo. Fueron también ocupaciones; ocupaciones que se fueron consolidando y se transformaron en barrios. Ocupaciones que se produjeron con un promedio de 130 por año, unas diez por mes, durante todos los gobiernos desde que se tiene registro”.

Respecto a las valoraciones legales, Grabois señaló que “ocupar no es usurpar”. Y ahondó: “Los delitos están tipificados. Usurpar es ingresar en un inmueble con clandestinidad, violencia o abuso de confianza. Si hay un pastizal abandonado, sin alambrar, y la gente entra, les guste o no señores, no hay delito. Ningún delito. ‘¡Ah pero entonces usted promueve las tomas!’, dirá algún malnacido. En la Argentina de la posverdad y el lawfare volvió el delito de opinión hace tiempo. Dos diputados cambiemistas, muy costosos para el Estado por cierto, gastaron su valioso tiempo denunciándome por tener una opinión sobre este tema”.